Esta historia es escrita sin fines de lucro, todos y cada uno de los personajes, lugares, etc., le pertenecen a J.K. Rowling, así que únicamente poseo la romántica historia de los personajes principales.


EL DESEO, EL CORAZÓN Y LAS CENIZAS

CAPITULO IV

ODIO

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"Odias a alguien que realmente deseas amar, pero que no puedes amar. Tal vez él mismo no te lo permite. Esa es una forma disfrazada del amor."

Sri Chinmoy


Hermione se encontraba hablando tranquilamente con Ginny, la pelirroja no dejaba de pedirle disculpas por no haber notado que había estado enferma y dejarla sola, pero Hermione sólo le decía que no era su culpa y que ya estaba bien, Ginny también le preguntó quién la había llevado a la enfermería, podría haberle dicho la verdad, pero ¿quién creería que Draco Malfoy hizo una buena obra ayudando a una sangre sucia, precisamente ayudándola a ella? La respuesta era obvia, por eso Hermione decidió decirle que había sido Madame Pomfrey quien la había encontrado para dar ese tema por terminado.

"Ron estaba muy preocupado por ti, Hermione."

"¿De verdad? Me parece sorprendente que se haya dado cuenta de mi ausencia, ahora que Lavender es su novia." Hermione dijo, con un claro reproche en el tono de su voz, pero después de notar la mirada de Ginny dijo: "Lo sé, sé que ellos son oficialmente una pareja, y no me mires así, sabía que era cuestión de tiempo, se han paseado por todo Hogwarts juntos, me sorprendía que no lo hubieran hecho público desde antes."

"¿Estás realmente bien con eso? Mi hermano y tú…"

No, no estaba bien, pero ¿decirlo cambiaría las cosas? Desafortunadamente, no.

"…somos amigos, y si realmente quieres saber, estoy bien, he tenido peores días antes."

"Hermione…"

"Deja eso, Ginny."

Repentinamente Hermione sintió una fría mirada sobre ella, lo más curioso es que sabía a la perfección a quien le pertenecía. Era Malfoy. Después de todo, en esos días ya no era novedad encontrar al Slytherin mirándola, fuera con curiosidad, con sorpresa y, la mayor de tiempo, con odio. Hermione se despidió de Ginny, quien se fue a regañadientes, no le parecía apropiado el trato que Hermione recibía de Malfoy cada vez que se encontraban, pero la castaña no iba a darle la satisfacción de verla huir.

"¿Qué quieres?"

"Tenemos que hablar, Granger, en un lugar privado."

"Está bien," dijo ella.

Hermione lo llevó, curiosamente, hasta una de las secciones de la biblioteca. Que novedad, pensó Draco.

"¿Este te parece un buen sitio, Granger? No hay que ser un genio para saber que la biblioteca es tu lugar preferido, ¿a dónde más iría una come libros como tú, verdad? Pero…" Draco miró a su alrededor disgustadamente y con cuidado tomó uno de los libros que estaban sobre las repisas. "¿A la sección de libros muggle? ¿Estás mandándome una indirecta?"

"No realmente, sabrás mejor que yo que no hay muchas personas que estén interesadas en este tipo de libros, ni siquiera los propios hijos de muggles, ya sabes, el mal habito de no degustar la buena lectura." Hermione le quitó el libro y lo colocó en su lugar. "Personas que no están interesadas en leer un libro, no deberían tocarlo. Y por lo demás, sí, este es un buen lugar, nadie, en mis seis años de estar aquí, ha venido ni una sola vez."

Además, no es un lugar donde te atreverías a gritarme, Hermione hubiera querido añadir, pero no hacía falta, Malfoy seguramente lo sabía.

Draco sonrió, Granger definitivamente debería amar leer para haberlo llevado a ese lugar, así como para conocer a la perfección cada sección de la biblioteca y sobre todo, cuál le convenía más, claramente era un lugar apartado, pero si algún fuerte ruido, algún fuerte grito llegará a darse, seguramente alguien lo escucharía sin ninguna dificultad. Maldita bruja.

"Bien, te escucho," dijo ella calmadamente.

"Lo haré lo más civilizadamente posible…"

"Estoy ansiosa por verte intentarlo, Malfoy."

"Que graciosa," dijo Draco, mostrándole una mueca grosera ante su comentario. "Bien, dile al profesor Slughorn que no quieres trabajar conmigo por lo qué se te ocurra y acabemos con esto de una manera pacífica."

"¿Eso es ser civilizado para ti? Más bien parece que me lo estás ordenando. Sé que puedes ser más educado de lo que imaginas, Malfoy, ¡vamos!, inténtalo de nuevo."

Hermione sonrió afablemente, lo cual molestó a Draco, es como si ella creyera en cada una de sus palabras, cómo si esperara que en verdad fuera civilizado con ella. Cómo si ella lo conociera.

"¿Qué demonios crees que haces?" Le preguntó molesto.

"Te estoy pidiendo que seas un poquito más educado mientras pides algo civilizadamente."

"Yo no soy tu maldito experimento, Granger, ni quiero ser tu obra de caridad este año" Malfoy espetó con tanta furia que está vez Hermione sintió la necesidad de retroceder, de alejarse lo más rápido posible, pensaba que en cualquier momento explotaría su violencia sobre ella. A pesar de que Draco no estaba gritando, sus palabras estaban llenas de tanto resentimiento que no hacía falta que lo hiciera para provocarle escalofríos a Hermione. "No sé qué demonios estás maquinando en tu cabeza, sabelotodo, pero ¿sabes por qué quiero deshacerme de ti? Es porque estoy harto de que estés sobre mí todo el tiempo, de que me estés vigilando, de qué quieras acercarte a mí, ¿es que te estoy gustando, sangre sucia, o en Gryffindor quisieron jugar rudo contigo obligándote a acercarte al enemigo? Aunque ninguna de las dos opciones te deja bien parada."

"¿Cómo puedes pensar eso?" ella susurró enojada y en gran parte asqueada por sus conjeturas. "Jamás, nunca, preferiría estar muerta antes de fijarme en alguien como tú de esa manera, y mis amigos me estiman lo suficiente como para quererme lo más lejos de ti, por si no lo sabías. Y si he querido conocerte más es porque…pensaba que eras una buena persona, que quizás aún había algo bueno dentro de ti, que no estabas tan corrompido por tu familia y sus estúpidas creencias."

"¿Pensabas? ¿Por fin has cambiado de opinión?"

"¡Por supuesto que sí!" La voz de Hermione se elevó lo suficiente para qué él notara su enojo, sin poder evitar mover su cabeza como solía hacerlo cada vez que Ron la exasperaba. "Siempre estás haciéndolo todo más difícil, Malfoy, cuando pensaba que podía ver a través de tus acciones…te conviertes en esto."

"Esto, Granger, esto soy yo, por si eso no te había quedado claro." Respondió, estaba tardándose mucho, sería mejor cortar esa tontería lo más rápido posible, después de todo, lastimar a Granger era una de sus habilidades, no podía tardarse más, ya había perdido mucho tiempo por su culpa. "Y recuerda lo que te voy a decir hoy porque jamás cambiará, así que escucha atentamente: se necesitarían un millón de vidas para que yo pudiera considerarte un ser con derecho a existir, Granger, eres aberrante, no mereces tener la capacidad de hacer magia, además de que tiendes a meterte en lo que no te importa, tu sangre es pestilente, a lo más que puedes aspirar es a ser…"

Antes de que terminará, Hermione le había plantado una cachetada, la fuerza que ella había usado sólo logro que el rostro de Draco se tornara a su derecha lo más mínimo, después de todo ya no eran unos niños y él era físicamente más fuerte que cuando lo golpeo en tercer año, aunque Hermione fue capaz de ver la marca roja que había dejado sobre la pálida piel del Slytherin una vez quito su mano, pero ella no se sentía culpable ni se arrepentía de haberlo hecho, él se merecía eso y mucho más, así que cuando Draco volvió a colocar su mirada sobre ella, Hermione no se aminoró, no le iba a dar el gusto de verla temerle…aún.

"Ni hacer eso cambiará lo que eres, sangre sucia repugnante." Fueron sus palabras, las decía gesticulando lo suficiente para que ella notara su desprecio, su aberración por su descendencia. "Mira, Granger, concuerdo con algo que dijiste hace tiempo…hagámonos un favor y dejemos de estar cerca, Slughorn se ha equivocado, quizás tenga razón en que nada impedirá que un Slytherin y un Gryffindor puedan tener una relación positiva en algún momento, pero él se equivoco pensando en que y yo podríamos ser buenos conejillos de indias, nuestra relación es…"

"…de odio." Hermione lo interrumpió entre susurros.

Lo que, curiosamente, hizo que Draco sintiera un ligero dolor en su estomago, , pero no lo hizo visible ante Hermione. Sólo le parecía encontrar en el tono de su voz la sensación de molestia, como si el hecho que él la odiara no le gustará del todo; sin embargo, la única verdad es que Granger compartía su odio, no había manera de que se sintiera decepcionada por eso.

"Exacto, es el único sentimiento mutuo que tenemos."

"¿Qué te he hecho para que me odies tanto?"

"Respirar, pensar, caminar….simplemente existir."

"Entonces, si tanto me odias, ¿por qué me ayudaste cuando estaba enferma el otro día? ¿Por qué te quedaste conmigo hasta que desperté?"

"Vaya, no lo había pensado hasta ahora, ¿es eso lo que ha enredado esa cabeza tuya?" Draco sonrió deliberadamente, ¿así que Granger podía confundir ese tipo de acciones con bondad? "Creí haberlo dejado en claro, pero tendré que repetírtelo para que lo comprendas: si no te deje tirada por ahí fue porque hay muchos que saben que tenemos esas horas juntos trabajando en esas malditas investigaciones, lo cual los conduciría a pensar que yo fui el que te hizo algo, te llevé a la enfermería para salvarme de las presiones que tus amigos o los profesores pudieran ejercer sobre mí. Además, si me quede fue culpa de Madame Pomfrey que me hizo elegir entre buscar a tus amigos o quedarme ahí…"

"Eso no es cierto, ella no te obligo, me lo dijo, pudiste haberte ido."

"¿En serio estás considerando la posibilidad de que yo sienta algo por ti que no sea odio?" Draco dijo, burlándose de ella. "Te creía más inteligente, pero lamento decepcionarte al decirte que verdaderamente eres insoportable y ya estoy enfermo de verte todos los días."

"Pues tendrás que soportarme, como quieras hacerle, tenemos que investigar juntos, nos guste o no…vamos a terminarlo."

Entonces, tú me has obligado, dijo Draco para sus adentros, él no quería llegar hasta ese punto, pero si las palabras no la asustaban, entonces debía hacerlo con acciones. ¿Violencia? No, él estaba pensando en algo que la haría jamás querer verlo ni en pintura. Basto con que diera un par de potentes pasos hasta ella para hacerla retroceder y chocar contra una pared, Granger era altiva y capaz de defenderse por sí sola, pero había algo con lo que ella seguramente era incapaz de lidiar, porque ni leyendo todos los libros del mundo mágico, mucho menos del muggle, se es capaz de controlar hasta ponerlo en práctica: ese tipo de acercamiento físico entre un hombre y una mujer, probablemente ese idiota de Weasley no había notado lo que causaba en ella, por lo que Granger era aún una inexperta.

"Perfecto, entonces si tengo que tolerarte, será bajo mis necesidades…"

Draco atrapó a Hermione entre sus dos brazos, sin dejarle manera alguna de escapar, pudo ver el miedo en sus ojos, que se peleaban por mantenerse ecuánimes ante la situación. Mientras la veía dudar de si misma, el rubio la encontraba de alguna forma…sugestiva, con esas mejillas sonrojadas y esos ojos color almendra que temían de él, Granger era sin duda diferente a muchas mujeres que él había conocido, mujeres que en lugar de miedo estarían encantadas bajo esa situación. Su inexperiencia lo provocaba, si no fuera porque su sangre estaba sucia…no, ni aun así podría tocarla con verdadero gusto.

¿Bajo sus necesidades? Hermione no comprendía lo que estaba intentando decirle, pero tenía que admitir que tenerlo así de cerca le hacía sentir vulnerable, nunca antes había estado de tal manera con alguien que no fueran Harry o Ron, pero eso nunca la había intimidado porque sus intenciones no eran así de indecentes, y ahora Draco Malfoy la tenía acorralada entre él, sus brazos y una fría pared, pero decidió no acobardarse y clavó una mirada retadora sobre él; sin embargo, para su sorpresa, Malfoy no parecía querer lastimarla, sus ojos más bien parecían estar determinando que rumbo era el más adecuado para llegar hasta sus…labios.

"¿Qué crees que estás haciendo?" La voz de Hermione se mantuvo firme o eso creía la castaña, a pesar de ello, Draco fue capaz de notar un poco de nerviosismo en su manera de hablar, definitivamente Granger era una santurrona. "Malfoy, ¿qué crees que haces?"

"¿Qué crees tú que estoy haciendo?" Dijo Draco sonriendo con suficiencia, lo cual incomodo más a Hermione, no le gustaba nada estar así de cerca a él, pero si Malfoy quería jugar, entonces ella no iba a ponérselo fácil, por eso le dedicó una mirada confundida. "Vamos, Granger, por tu expresión parece que en serio no tienes una idea de lo que está pasando aquí, ¿a dónde se fue tu inteligencia?"

"Mi inteligencia no tiene tiempo para esto, de verdad, sólo parece que estas disfrutando estar cerca de una sangre sucia, de alguien repugnante como yo, dime ¿qué diría tu padre si te viera en este momento, Malfoy? ¿Qué tan contento estaría por tus acciones? Sé honesto, creo que sería mejor que te alejaras de mí."

Si había algo que Hermione sabía de Malfoy, era que su estatus, su sangre y lo qué su padre pensará de él valía más que nada en el mundo. Malfoy era el tipo de hijo que quiere que su padre esté orgulloso de sus acciones y sus logros, y socializar de esa manera con alguien impura no contaba como algo para elogiarse, aunque, para sorpresa de la castaña, Draco sonrió arrogantemente antes de contestarle.

"Seguramente diría cosas desagradables para ambos, pero él no está aquí para vernos y dudo que vayas a contárselo personalmente, así que vamos a pasar un rato divertido, sólo tú y yo…"

Ella tuvo que levantar la barbilla para verlo a los ojos e intentar retarlo; ese fue el momento en que Hermione se dio cuenta de que realmente Malfoy era ya…un hombre. Era mucho más alto de lo que recordaba, sus músculos comenzaban a marcarse en su cuerpo, obviamente era mucho más fuerte que ella, pero eso no tendría manera de pelear con lo intensa que era su mirada en ese momento, esa mirada azul plateada que ella encontraba de cierto modo sugestiva y que ahora no apartaba de sus labios.

"¿Divertido? ¿Te parece esto divertido?" Dijo Hermione, ofendida, no iba a darle el gusto de verla sucumbir ante una sonrisa y una mirada que seguramente usaba para conquistar a chicas, pero ella no era como Pansy Parkinson u otra chica que podría sentirse atraída a él, además, lo más probable es que estaba haciendo eso para molestarla y asustarla, por nada más. "Pues yo lo encuentro bastante desagradable, ¿a ti te gusta estar así de cerca de mi?"

"Que cruel eres, Granger," Dijo Draco, presionando su cuerpo contra ella un poco más, lo cual la obligó a ahogar un gemido que luchaba por salir de su boca. "Pero, para tu información, por tener que estar contigo, he perdido tiempo valioso, ¿me entiendes? Por tal razón tú deberás llenar esa pérdida que tengo, no es como si encontrará deseable estar así contigo, pero eres a la única que puedo molestar o con la que puedo quejarme y exigir algo a cambio por mi tiempo perdido, no hay mucho que pueda hacer."

"Si quieres quejarte con alguien, ve y hazlo con el profesor Slughorn, no conmigo."

Hermione vio como Draco levantó su mano para comenzar a pasarla sobre su mandíbula.

"¿Por qué quejarme con una viejo que no me escuchará a mí, si para compensar mi abstinencia puedo divertirme molestando a una sangre sucia…como tú?"

Draco iba a decir que ella no era tan fea, pero eso sería darle cierto poder a Granger, así que se contuvo. Era cierto que había cambiado para bien, cada vez parecía más una mujer, y su olor, ahora que se daba cuenta, su olor comenzaba a embriagarlo poco a poco, pero ¿qué más podía hacer?, era un hombre saludable con necesidades normales. En ese momento, Draco pudo ver que Hermione intentaba levantar una de sus manos para apartarlo, así que decidió adelantarse a ella y tomar su mano para impedirle que lo hiciera.

Notar la mano de Draco sobre la suya sobresaltó a Hermione, no recordaba haber tenido un contacto tan personal con Malfoy antes además de cuando lo golpeo hace años, y juraría que él preferiría tocar a un gnomo en vez que a ella, pero ahí estaba él deteniendo su impulso de alejarse, Hermione se dio cuenta que él no tardo en subir ambas manos por su cintura y luego por su espalda, no quería seguir sintiendo la firmeza de su cuerpo contra el suyo porque la asustaba estar disfrutando, así que entreabrió sus labios para decirle que se alejara, pero ninguna palabra salió de ella. Mientras que el Slytherin estaba teniendo en ese mismo momento una pelea entre su cabeza y su cuerpo, sabía que las cosas estaban llegando más lejos de lo que había planeado en un principio, conociendo a Granger, sería más que suficiente con eso para intimidarla, su inexperiencia le estaba quebrantando; sin embargo, ahí estaba la otra vertiente, su cuerpo se estaba moviendo por sí solo, hacía mucho tiempo que no estaba de esa manera con una chica, y el aroma que se desprendía del cabello de la castaña no estaba ayudando, así como ese movimiento que había hecho con sus labios, eso obligó a que el cuerpo de Draco se viera forzado a aprovechar esa acción de la Gryffindor para hacer algo que ni él mismo había planeado hacer, rápidamente poseyó los labios de Hermione llenamente, de lo cual ella al principio quiso desistir, pero Malfoy era tan enérgico que no pudo evitar dejarse llevar, nunca antes había besado a un chico de esa manera, tan fuerte que su respiración se hacía cada vez más pesada, era extraño que incluso ella sintiera esa necesidad de no dejar ir esos labios, de no tener que separarse ni siquiera para tomar un poco de aire.

Siempre había escuchado en conversaciones de Ginny u otras compañeras suyas, que el deseo era un sentimiento devastador, que les hacía perder la cabeza cuando se sentía, así que lo que estaba sintiendo posiblemente podía clasificarse como eso, pero esa era la primera vez que Hermione lo experimentaba en ella misma, ya que los labios del Slytherin no la dejaban pensar en nada más que en seguir su ritmo, intentaba decirse que era normal, que eso no se debía a que fuera él precisamente, que sentiría lo mismo con cualquier otro chico, pero también tenía la sensación que era por su manera de sostenerla que no quería que él se detuviera.

¡Recuerda quién eres, Hermione!, repentinamente algo en ella grito para sus adentros y con toda la fuerza que pudo reunir empujó a Malfoy para alejarlo de ella. Había perdido ante él, se había dejado llevar por algo tan insignificante como un beso, él le había hecho perder el equilibro y la cabeza por un instante, incluso le había hecho olvidar las crueles palabras de odio que había dicho momentos antes, y consiguió lo que seguramente estaba buscando, ya que ella sabía que no podría verlo de nuevo a la cara sin sentirse avergonzada, y en gran parte enojada por ese momento de debilidad.

"No vuelvas a hacer eso nunca, imbécil, te lo advierto."

Ese fue el primero momento en que sintió la necesidad de levantar su varita contra él después de tantos años, él sonrió con suficiencia.

"Bueno, para que me pidas eso ahora, tengo que decir que antes parecía que lo estabas disfrutando, Granger, y espero que sepas que así será de ahora en adelante hasta el día en que desistas de querer ver algo bueno en donde no lo hay."

"¿Estás diciendo que si no cedo ante ti y hago que Slughorn acepte que no quiero trabajar contigo, vas hacer esto todos los días?" Dijo ella intentando sosegar el posible sonrojo que podría darse en sus mejillas.

"Esto y quizás algo más."

"Eres un idiota, Malfoy."

"Oh, estás lastimando mis sentimientos, Granger, nunca creí no ser lo suficiente para gustarle a alguien como tú."

"Jamás me gustarás, Malfoy…ya lo dije, prefiero estar muerta." Respondió Hermione molesta. "Y, felicidades, haz ganado, si no quieres, no te presentes mañana."

Hermione se dio la vuelta, enojada. Y él dejo de sonreír, sin saber que expresión poner en su rostro después de eso. Ambos lo sabían, ese beso, ese error, ese deseo que surgió entre ellos no había sido nada más que el resultado de la necesidad de su cuerpo, ¿qué más podría ser?

"Ha sido un verdadero placer hacer negocios contigo, Granger."

"Déjate de estupideces, ya que conseguiste lo que querías, no vuelvas a poner tu cara frente a mí."

"Granger, déjame aconsejarte esto: no creas que todas las personas tienen algo bueno."

"Ya me di cuenta."

Una vez ella desapareció de su vista, Draco se limpio sus labios con las manos, eso no era lo que había pretendido, aunque Granger seguramente pensaba que ese era su plan desde un principio, no sabía que tan equivocada estaba. Él también se había dejado llevar, ese beso no había sido del todo planeado, simplemente se había dejado seducir por su aroma, ese que no había dejado de perseguirlo desde que ella pasó aquella noche en su habitación, sumado el constante movimiento de sus labios.

"Al menos conseguí lo que buscaba." Se dijo mientras cerraba sus puños con fuerza, desde ese día ya no pensaría en Granger, volvería a ser como los anteriores años. No más pérdida de tiempo.


"Ese idiota, ese imbécil, ese…"

Pero ella lo era más, ya que una vez se había alejado de Malfoy, Hermione había comenzado a llorar y ni siquiera entendía la razón, no era por su enojo, simplemente detestaba que él usará algo tan especial como un beso para obligarla a acceder a sus peticiones y se recriminaba por haber sido tan débil y dejarse llevar por eso. Había sido un simple beso, un beso con alguien que odias, que supuestamente no debería haberla hecho sentir tan…que no debió haberle gustado. Ella había sido la más tonta, seguramente él se estaba riendo de ella en ese mismo momento.

"Lo odio," dijo, sin darse cuenta que Ron se acercaba a ella.

"¿Qué te pasó?" La voz de Ron parecía preocupada, pero Hermione no podía dignarse a verlo a los ojos, no en ese momento, así que se giró topándose con el rostro de Lavender. "¿Hermione? ¿Has estado…llorando?"

Fácilmente se notaría en sus ojos, pero ella no quería que él lo supiera, todos menos él.

"No, Ron, yo sólo…"

"¡¿Fue él, verdad?" Gritó, asustando incluso a Lavender. "¿Fue Malfoy el que te hizo algo? Dímelo y te juro que voy a…"

"¡NO!" Hermione negó fuertemente con la cabeza, tratando de borrar de su cabeza la imagen del Slytherin. "No, él no me ha hecho nada, ni siquiera lo he visto, así que deja de hacer suposiciones estúpidas y de meter a Malfoy en todo lo malo que sucede, simplemente estoy…cansada. Eso es todo."

"Hermione, eso no es verdad, dime…"

"No dejes a Lavender sola, yo hablaré con Harry o Ginny, así que no te preocupes."

"Hermione…"

"Te juro, Ron, que sólo debo tomar un descanso de los estudios, es más, esto va a alegrarte más que a mí," dijo intentando sonreír. "Hablaré con el profesor Slughorn, tenías razón, tengo demasiado estrés como para soportar a Malfoy durante las tardes, supongo que me entenderá si se lo explicó."

Ron sonrió cariñosamente.

"Sabía que eras lo suficientemente inteligente para alejarte de él, si quieres puedo acompañarte…"

"No, quiero hacerlo yo sola."

"Bien, después de esto, todos tus problemas se solucionaran, desde que trabajas con él has estado tan tensa."

Hermione asintió.

"Sí, todo va a estar mejor…"

Después de despedirse de Ron, Hermione se apresuró a buscar al profesor Slughorn, no había más remedio que mentir y dejar de querer ver lo bueno en todas las personas, justo como él le había dicho, sin darse cuenta chocó contra alguien.

"Lo siento," se disculpo.

"Oh, señorita Granger," fue la liberal voz del director de Hogwarts que la hizo levantar su cabeza para poder encontrarse con esos ojos que siempre estaba llenos de curiosidad. "Debe ser más cuidadosa, podría lastimarse si…"

"O lastimar a alguien, ¿lo he lastimado?, lo siento mucho, profesor Dumbledore, no me he fijado por donde caminaba, en serio lo siento mucho," Hermione se apresuró a decir. "Si se ha lastimado, discúlpeme…yo no…"

"No, no, ha sido mi culpa también, últimamente he estado un poco desconcentrado, pero dígame ¿por qué tiene tanta prisa?"

Hermione respiró profundamente, al menos ya estaba más tranquila y podría lidiar con su director mejor que con Ron.

"Iba a buscar al profesor Slughorn, me urge hablar con él, es realmente necesario que hable hoy con él…"

"Eso tendrá que esperar," dijo el profesor Dumbledore, lo cual contrarió a Hermione. "Lamentablemente, él ha tenido que salir de la escuela, regresará mañana temprano, pero si es realmente necesario hablar con él, yo podría escuchar su problema y comentarlo si llegase a verlo antes, por supuesto, si eso no le incomoda."

"No, no me incomoda para nada."

Dumbledore sonrió, y la invitó a dar un paseo mientras platicaban, Hermione le dijo lo que planeaba decirle al profesor Slughorn, que había estado muy estresada últimamente con los estudios y que Malfoy era insoportable, que ella había hecho lo posible por trabajar a su lado, pero que no podía hacerlo, ya no. Lo cual no era mentira, pero tampoco era la verdad completa, obviamente omitió ese arrebato que tuvo él momentos antes, sólo lo había hecho para molestarla y había funcionado muy bien.

"Comprendo," dijo Dumbledore, acogedoramente sonriendo. "El joven Malfoy ha estado teniendo un año muy difícil también, pero aun así su carácter no deja de ser…obstinado, ¿no lo cree?"

Hermione soltó un suspiro, de cierta manera ya se encontraba más tranquila y había dejado de sentir esa rabia contra Malfoy, además eso había sido lo mejor que podría haber sucedido, así que sonrió antes de hablarle nuevamente al director.

"Dígamelo a mí, siento como si hubiera algo en mi que lo incita a lastimarme cada vez que me ve, pero no tengo idea de lo que es…"

"No se preocupe, hablaré con el profesor y así mañana podrá dejar de hacer ese trabajo."

"Gracias."

Dumbledore tomó un par de dulces que estaban sobre su escritorio y se los comió, Hermione se preguntaba si eso significaba que podía irse, pero no quiso ser irrespetuosa y decidió esperar a que su profesor le diera su permiso. Él no pareció percatarse de ello y retomó lo que parecía una lectura bastante interesante, eso impulso a Hermione para agradecerle nuevamente y despedirse de él.

"Profesor…"

"Él debe ser considerablemente odiable para que alguien con la capacidad de paciencia que usted posee llegué a su límite, ¿no es así, señorita Granger?" Dumbledore la interrumpió. "Draco, quiero decir."

"No," respondió ella sinceramente, que incluso le sorprendió a sí misma la rapidez con la que lo dijo. "Es insoportable, déspota, aprovechado y muchas cosas más, y aunque se lo he dicho muchas veces a él en persona, la verdad es que yo…yo no lo odio, al menos, no como lo hacen Harry y Ron, sólo no soporto que me trate como lo hace, pero al menos yo hago preguntas."

"¿Preguntas?"

"Sí, Harry y Ron lo tienen catalogado en lo peor, y se lo merece, pero yo me pregunto, ¿por qué me odia?, ¿realmente le nace odiarme?, cosas como esas."

"Pensé que usted tendría más motivos que muchos otros para tener ese horrible sentimiento hacia él," Hermione lo vio sorprendida. "Puede que no esté al tanto de todos mis estudiantes, pero Hogwarts es un lugar muy curioso y a veces las paredes pueden decir más de lo que usted imagina. Sé cuánto ha tenido que soportarlo y me sorprende que no lo odie."

"Así debería ser, pero," dijo Hermione, temerosa de lo que iba a decir. "No es como si él hubiera elegido odiar a los de mi descendencia, eso lo sé, sé que su personalidad fue moldeada en un mundo totalmente opuesto al mío, al de Harry o al de Ron, no puedo pedirle que me miré con los mismos ojos que ellos porque él creció rodeado de pensamientos de quien-usted-sabe…claro que eso no lo excusa de ser un imbécil, pero hay cosas que no pueden cambiarse de la noche a la mañana."

"¿Así que cree que él tenga alguna oportunidad para mejorar?"

"Absolutamente, todos la tenemos, aunque muchos no la merezcan," respondió Hermione con tristeza, quizás Malfoy no la quería ni la merecía. "Pero todo depende de si él quiere cambiar, y también de quién esté dispuesto a ayudarle a cambiar."

"Interesante," Dumbledore parecía fascinado con la respuesta que le había dado Hermione. "Es realmente interesante ver que después de todo, alguien es capaz de dar una segunda oportunidad."

"Si yo se la diera, sería una cuarta o quinta."

Para su sorpresa, el profesor Dumbledore rió ante la sinceridad de Hermione y sin dudarlo ella hizo lo mismo, pero ese ambiente se disipó cuando frente a ellos apareció una hermosa mujer, algo en ella le parecía familiar a Hermione, como si la hubiera visto antes.

"Oh, eres tú, Narcissa, o mejor dicho señora Malfoy," dijo Dumbledore, así fue como Hermione comenzó a atar los cabos, seguramente ella era la madre de Malfoy. "¿Qué la trae por aquí este día?"

Narcissa saludó cordialmente al director y después de pasar su mirada sobre Hermione dijo:

"Necesito hablar con mi hijo y el profesor Snape, en privado."


Notas de la Escritora:

No tengo excusas, bueno sí, pero lo siento mucho, he tardado MUCHO más de lo que yo quería y lo siento por eso, pero entre Tumblr y problemas, exposiciones, exámenes, trabajo social en la universidad (y sin olvidar la falta de inspiración) no había tenido el tiempo suficiente, pero por fin está el capitulo aquí. Espero les guste.

R E V I E W S - H E R E

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