Azul

Capítulo 9: Recuerdos, sueños y pesadillas

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RECUERDOS DE LA INFANCIA 1

En una habitación del hospital de la fundación Graude; Hyoga aun continua en coma. Y es que en cuanto Oleg considero que el caballero resistiría un traslado, lo recomendó. Su pequeña clínica no cuenta con los recursos para atenderlo.

Ikki entra en el cuarto con un regalo. Saori que en ese momento cuida a Hyoga tiene también uno. Pese a sus asuntos con la fundación Graude y el tiempo que dedica a orar por la tierra, la diosa pasa casi todo momento cuidando del caballero, Por lo que luce cansada. A veces se molesta consigo misma, dejando ver lo humano de su temperamento y es que se culpa por la situación y por no ser capaz de "encontrarlo", palabra que se les hace extraño a todos que use.

Ikki contempla la habitación. Hyoga cubierto de cables y tubos, maquinas sonando a su alrededor, no es una visión agradable. Lo único que alegra la recamara son las flores de Romero de Giselle. Acomoda las cosas que trae en la mesa y se percata que de bajo de esta hay una gran y pesada bolsa.

-¿Y esto?

-Es de Seiya, son libros que está leyendo.

Ikki la mira con incredulidad.

-Lee bastante aunque no lo parezca.

-Si tú lo dices.

-¿Y los demás?- pregunta la diosa.

-Supongo que en el centro comercial.

-Parece que nos pusimos de acuerdo. Hoy Hyoga cumple un mes en coma y salimos a comprarle regalos como si eso nos lo regresara.

-Apuesto a que esos tres terminaran comprando osos polares de peluche.

-Yo compre uno.- Dice Saori sonrojada.

-Seiya comprará chocolates que terminara comiéndose.

-Shiryu un libro, de mitología o filosófico.

-Mi hermano traerá tarjetas, dulces y globos.

-Y ¿qué le compraste?

-Una caja de música.

Ikki saca la caja. Es de cuerda y tiene la figura de un pequeño ángel sentado en una piedra con un cisne a lado.

-¿Piensas ir a buscarla?

-¿También soy predecible?

-Al menos para tu hermano.

-Deberías ir a comer Saori, yo me quedare a cuidarlo.- Dice el Fénix, dando por terminada la conversación.

Saori sonríe al despedirse. Así es Ikki. Lo sorprendente es, que gracias a él soportan la tensión. Siempre se cuenta con la alegría y optimismo de Seiya, pero Ikki es firme en su convicción de que Hyoga mejorará. Oírlo calma la preocupaciones de todos.

Ikki busca algo con que entretenerse, aquella bolsa es demasiado tentadora y la revisa. No se sorprende al ver los libros, son de enfermería y hablan del cuidado de pacientes en coma. Pero así es Seiya, cuando Shiryu perdió la vista también empezó a leer bastante acerca del tema. Y es que el castaño no soporta esperar sin hacer nada.

El peliazul comienza a curiosear en el libro. Mientras una enfermera entra a revisar al paciente.

"La profundidad de la inconciencia puede variar del estupor al coma; el paciente estupuroso puede responder a estímulos dolorosos con movimientos de retirada o haciendo sonidos ininteligibles; en el coma no hay respuestas objetivas."

La enfermera va a ponerle una intravenosa a Hyoga, Por lo que Ikki presta especial atención, pero no pasa nada, ni una señal de que el ruso sienta algo. Ahora entiende la frustración del castaño cada vez que algo similar sucede.

La mujer abandona la habitación. Y el Fénix cierra y abre el libro. De todos modos el coma del rubio no es normal. Pero hay que estar atentos a cualquier señal. Contempla a su amigo, en el pecho de Hyoga, se encuentra la cruz del Norte que le regalo su madre e Ikki se sumerge en sus recuerdos.

-Ikki tú castigo termino. Espero que hayas aprendido la lección y empieces a obedecer.-Le decía un hombre de traje negro, empleado de la fundación.

El pequeño Ikki tenia moretones de golpes que le propinaron como castigo y había cargado por horas unas cubetas llenas de agua con la mirada fija en la pared. Sus brazos le dolían, pero su orgullo le deba fuerzas para no mostrarlo.

Saliendo de ahí se topo con otros tres niños que también estaban castigados. Los dos primeros iban llorando y quejándose por la golpiza que les habían dado. Los conocía bien. Eran un par de revoltosos abusivos. Él mismo se había agarrado a golpes con ellos por que molestaban seguido a Shun. Pero el tercero…

Era un niño de cabello rubio. No sabia su nombre, pero todos le llamaban gaijin (extranjero). Jamás hablaba, ya fuera porque era mudo o lo más seguro, que no entendía el japonés. Siempre andaba vagando solo y no había faltado el bravucón que quisiera molestarlo. Si se había enfrascado una pelea con los otros dos, lo más seguro es, que el pequeño rubio salio victorioso.

El rubio tenia un moretón en la mejilla. Sin duda producto de un golpe con una Shinai (espada de madera). El mismísimo Tatsumi se había encargado de corregirlos. Pero caminaba como si nada. Seguiría recibiendo el castigo sin ninguna expresión en el rostro.

Regreso a su habitación y se encontró con Shun llorando.

-Baka (tonto) no me paso nada.

-No lloro por eso.

-¿Entonces?

-Hiroshi y Maki me quisieron golpear.

Precisamente esos dos que llevaban al castigo.

-¿No te hicieron nada?

-No, por que Hyoga me defendió.

-¿Hyoga?

-El rubio, el que no es japonés. Quise explicar que sólo me defendió pero el instructor no me hizo caso y lo llevo con Tatsumi-san. De seguro la va a pasar mal.

-¿Por eso lloras?

-Sí

-Lo vi cuando mi castigo termino. Ese perro de Tatsumi le dio una golpiza.

Los ojos desesperados de Shun se perdieron en los de su hermano.

-No te preocupes Shun, el gaijin es fuerte. Iba como si nada. Hiroshi y Maki esos son otra cosa. No paraban de llorar.

Al día siguiente aquel niño rubio se encontraba sentado a la sombra de un árbol.

-Hey gaijin.

Hyoga alzo la mirada.

-Sólo quería darte las gracias por defender a Shun.

No hubo respuesta y realmente no la esperaba. Así que Ikki simplemente se marcho. Ya había cumplido. La fundación Graude era un lugar hostil, pero no tenia que preocuparse del gaijin, que varias veces había demostrado ser fuerte y no necesitar a nadie. Pero varios días después…

Ikki oyó carcajadas. El grupito de abusivos de Hiroshi y Maki estaban torturando a alguien. Habría seguido de frente si no es porque escucho quien era la pobre victima.

-¿Qué te pasa gaijin te da miedo que lo rompa?

Maki sostenía un rosario. Mientras el pobre chico recibía una golpiza sin siquiera defenderse.

-Si quieres que te lo devuelva tendrás que lamer mis zapatos- dijo entre risas Hiroshi.

Aquel niño rubio se arrodillo. Pero Ikki intervino. Sujeto a Maki con tal fuerza que se vio obligado a soltar el rosario.

-Escúchame bien. Si vuelves a molestarlo te tirare todos los dientes. Y lo mismo va para ustedes.

Ikki lucia furioso. Así que esos niños huyeron, si había alguien a quien temían era precisamente a él. Recogió el rosario y se lo entrego a su dueño. Se había dado la vuelta para marcharse cuando oyó un susurro.

-¿Porqué…?

Ikki volteo asombrado. Realmente el gaijin había hablado.

-¿Porqué me ayudaste?

-¿Porqué defendiste a Shun?

-Él es amable

Era verdad. Desde que el rubio llego Shun siempre era amable con el gaijin. A menudo solía decirle que estar completamente solo en tierra extraña debía ser aterrador.

-Ese rosario es importante para ti ¿verdad?

Hyoga sólo asintió con la cabeza.

-Bueno, entonces yo protegeré lo que es importante para ti y tu protegerás lo que es importante para mí y así no nos deberemos nada.

De nuevo el rubio afirmo con la cabeza.

Era una promesa que Hyoga le seguiría cumpliendo. Aun cuando Ikki robo la armadura dorada y que en medio de su locura intento lastimar a Shun. Hyoga lo protegió, incluso del Fénix mismo. Si no hubiera sido por el Cisne Ikki habría usado su puño fantasma contra su hermano. El haber intervenido era algo que le agradecía.

Ahora Hyoga tiene una persona por la que ha arriesgado la vida y tenia que encontrarla, tener la seguridad de que está viva. Cuando Hyoga despierte quiere poder decirle: no te preocupes ella esta bien.

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RECUERDOS DE LA INFANCIA 2

Shun llega con un oso polar de peluche y globos, que acomoda junto con el de Saori. Al ver la cajita de música Shun no puede reprimir la pregunta.

-¿Vas a ir a buscarla hermano?

-Sólo quiero saber si esta bien

Todo esto le parece una muy mala idea. No sabe que pensar acerca de la joven. Los libros del anciano maestro no pueden estar equivocados. Ella es un ángel del exterminio y cuando el día llegue; ella y sus hermanos asesinarán a un tercio de la humanidad. Son ángeles que fueron expulsados del cielo por sus actitudes homicidas. Pero…

-¿Porqué quieres saber de ella?

-Es una promesa

-¿Promesa?

Ikki no contesta, así que Shun no insiste. ¿Que va pasar cuando Hyoga se recupere? No saben que le sucedió a la joven. Tampoco tienen la certeza de que fue lo que le paso a los otros dos. Hyoga la quiere, arriesgo su vida por salvarla, pero ¿estaba consiente de quien se trataba?

Lo sabia y aun así la protegió y lo seguiría haciendo. Por que Hyoga no se guía por esos juicios. Cuando el considera un amigo a alguien, lo que los demás piensen no le importa. Hyoga ha sido así desde niños.

Shun recuerda un partido de fútbol de su infancia.

El pequeño Shun observaba como su última esperanza se desvanecía. Ikki también había sacado una pajita larga. Así se repartían siempre los huérfanos, los capitanes de cada equipo serian quienes sacaran la pajita corta.

Esto era humillante. Ikki era demasiado bueno. Todos lo querían en su equipo. Pero Ikki sólo jugaba si su hermano también era incluido. Para tener a Ikki tenían que cargar con el lastre que era Shun.

Si al menos su hermano o él hubieran sacado la pajita corta, seria miembro de un equipo sin problema, sin la mueca de los demás, que lo aceptan sólo por tener a Ikki en el equipo.

Jabú le presumía a Seiya su pajita corta. Seiya estaba de malas por que había sacado una larga.

Por su parte Hyoga no lo podía creer. No sólo había sacado la pajita corta sino que también había ganado el piedra papel y tijeras para escoger primero y para tener el balón. Miro a los niños sin saber que hacer.

-Y bien gaijin- Le dijo Jabú -¿A quien escoges?

-A…

Seiya no paraba de gritar –¡Hyoga acá estoy, escógeme!

-A Shun

-Era de esperarse. Para tener a Ikki hay que cargar con Shun..-Dijo Jabú enfadado.- Shun e Ikki van con Hyoga

-Pues yo sólo pedí a Shun. Si tu quieres a Ikki te lo puedes quedar.

-De veras que eres tonto gaijin te quedas con el nakimushi(bebe llorón) y no con Ikki.

-Ese es mi problema ¿Lo quieres o no?

-Claro que lo quiero. Ikki eres de mi equipo.

Shun no lo podía creer. Era la primera vez que jugaba en el equipo contrario al de su hermano. La repartición termino. El último en ser escogido fue Seiya, que estaba muy molesto con Hyoga.

-Tú mal amigo. Yo siempre te escojo. Siempre te incluyo en los juegos y no me escogiste.

-Cálmate Seiya. No te escogía porque Jabu es el capitán del otro equipo.

-Te explico- decía Shiryu- Como era imposible que Jabú te escogiera. Tú pertenecías al equipo de Hyoga desde un principio.

-No me van a engañar con sus cuentos. Esté traidor me escogió hasta el final.

-Toma- dijo entregándole a Seiya la pajita corta- Yo casi no se jugar. Se tú el capitán.

¡De veras!-A Seiya se le ilumino el rostro.

Al pequeño Seiya se le olvido el coraje, empezaba a mandar y fue a reclamarle el balón a Jabú. Mientras Shun se reunió con Hyoga.

-¿Por qué me escogiste Hyoga?

-Porque eres mi amigo Shun.

-¿En que piensas?- pregunta Seiya que viene acompañado de Shiryu.

-¿Eh?- Tan centrado estaba en sus pensamientos que Shun no noto cuando llegaron.- Sólo recordaba el día en que Hyoga saco la pajita corta.

-Recuerdo ese día- El semblante de Seiya se obscurece. Sentándose a un costado de la cama le dice a Hyoga.-Tú mal amigo no me escogiste. Yo siempre te escogía y tú me traicionaste.

-Es el colmo Seiya, ya supéralo.- Dice Ikki

-Se que me estas oyendo Hyoga, no te vas a salvar de está.

-¿También le compraron osos?- Dice Shiryu, tratando de cambiar la conversación.

-¿Qué copiones? Hablo Seiya- Pero yo le traje Chocolates.

-De seguro ya te los comenzaste a comer.- Agrega el Dragón

-Hyoga no se enoja si me los como.

Shiryu comienza a reír e Ikki solo mueve la cabeza en señal de desaprobación. Shun contempla todo sin poder entender. Parece una fiesta globos, regalos dulces y risas. Cuando Hyoga sigue en coma.

-Actúan como si tuviéramos algo que festejar.

-Hyoga estará bien hermano.

-Lo se pero…

-Hyoga nos escucha- Expresa Seiya.

El semblante de Shun aún luce preocupado.

-No se los había querido comentar por que estoy seguro que no pueden recordar al asistente del señor Oleg

-No

-¿Cuál asistente?

-Era un sujeto muy extraño- agrega Ikki

Shun y Shiryu miran incrédulos a Ikki. Pues no pueden recordar a tal tipo.

-Ikki tú lo recuerdas vagamente por que fuiste el único que no fue afectado por su poder. Pero la persona que se presento se trataba del arcángel Miguel. Todo lo que me dijo ha resultado cierto. El romero de Giselle sirvió de remedio para Hyoga y dijo que aunque se encuentre inconsciente, nuestras voces lo traerán de regreso. Por eso no debemos perder los ánimos Shun.

-Entiendo Seiya. Hyoga nos escucha. Y el debe despertar pronto, por que se está perdiendo de un día soleado y fresco. Tal y como a él le gustan.

-Cierto para esta época, el día esta un poco frío.

-Yo diría perfecto para jugar. ¿Qué esperas Hyoga? Ya despierta.

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EL BOSQUE DONDE LAS COSAS NO TIENEN NOMBRE

En un lugar gris. Las nubes se mueven rápido y los árboles se mecen; pero no hay viento. El piso es completamente plano y liso. Hyoga contempla un gran lago. Éste sitio se le hace familiar pero no recuerda de donde.

Hay muchas personas, algunos se sumergen en el lago, otros vagan alrededor de éste y otros más se internan en el bosque.

Entonces escucha las risas de una mujer, su largo cabello cae revuelto. Tiene una red con la que caza mariposas. Lo que es curioso pues no hay tales. Por más que quiere ver su rostro ella siempre le da la espalda.

-¿Qué haces?

-"Yo cazo mariposas

que duermen en los trigales,

las preparo en empanadas

que vendo por las calles;

y las vendo a los marinos

que atraviesan por los mares.

Así es que me gano el pan;

ahora dame una moneda." *

-¿Qué?

Ella ríe y soltando la red empieza a desenredar su cabello con las manos.

-Como odio este cabello.

-Si tanto te molesta deberías cortártelo.

-Primero la muerte. Además una vez oí "Lo que más me gusta es su cabello largo" Así que lo quiero largo. Lo mantendré así aunque me cueste la vida.

Aprovechando que por fin está quieta Hyoga se acerca para ver su cara, pero ella, pasa su cabello al frente ocultándose de nuevo.

-Creo que exageras. Sólo porque alguien dijo que le gustan las de cabello largo, no significa que debas de morir por ello.

-A veces tenemos que aguantar algunas cosas. Como la luna ¿vez?

Dice y señala al cielo. Efectivamente ahí se encuentran la luna y el sol, aunque no lo había notado por que como todo en este lugar, son de color gris.

-"El sol con su gran fulgor

hizo que brillara el mar,

y le dio lustre a las olas

hasta que no pudo más…

Lo que fue raro, pues la noche

se estaba cerrando ya.

La luna de mal humor,

dejo su mente volar:

¿Por qué el sol sigue ahí

cuando el día se ha ido ya?

¿De que sirve ir a una fiesta

si no se ha de aprovechar?"*

El caballero quiere hacer un comentario acerca de que eso no es el mar, sino un lago pero por más que lo intenta es incapaz de nombrarlo.

-¿Cómo te llamas?

El caballero abre la boca pero calla, simplemente le es imposible decir su nombre.

-Pobrecito, en el gran lapso que llevas aquí no te haz dado cuenta que en este lugar, todo pierde su nombre.

-¿Cómo? ¿Tengo mucho …? ¿mucho…aquí?

-Cálmate, vez, ya olvidaste como nombrar al tiempo, y si, ya llevas mucho tiempo aquí. Este es el bosque donde las cosas no tienen nombre.

-Entonces entre más pase aquí más voy a olvidar.

-No olvidas nada, simplemente ya no sabes como nombrarlas. Por ejemplo tu sabes bien que eres ¿o me equivoco?- Dice mientras amarra su cabello en una coleta, por fin el caballero puede ver su rostro pero no le presta mucha atención.

-Soy… yo soy…- No puede pronunciar caballero de Atena

-Eres un caballero de Atena, eso es un lago, lo de allá son árboles, lo de arriba es el cielo y yo soy un ángel.

-¿Por qué tú si puedes pronunciar todo?

-Por que no las nombro.

El caballero hace gesto de no entender.

-Por ejemplo si tú recoges un perro ¿qué es lo primero que haces?

-¿Le pongo nombre?

-Exacto. El perro ya no se llama perro si no…lo que sea. Lo mismo pasa contigo. Eres un caballero de Atena pero no te llamas caballero de Atena. Mientras no le des pertenencia no será nombre. Ahora di caballero de Atena pensando que son simples palabras que a nadie califican.

-Caaa-ba-llero de Atena- Después de esto Hyoga empieza a reír, hace un instante no lo pudo pronunciar.

La joven lo mira con mucha ternura.

-Pese a que yo llegue antes que tú, llevas más tiempo en está frontera.

-¿Cómo?

-Te explico, mira tú vienes de…(señala el otro lado del lago, parece que no lo puede nombrar) de …entiendes. Bien. Todas las personas que caen en sueño profundo llegan a este valle por allá. Las que entran al lago son las que ya no pueden volver, ya sea, por que sus cuerpos ya no pueden admitirlos o ya no tienen deseos de vivir. Nunca entres a ese lago por que es la muerte.- La mujer le tapa los oídos- Oyes ese ruido- Aquel sonido es como un pit-pit-pit. Por lo que el caballero afirma con la cabeza- Ese es el aparato que esta junto a ti, donde duermes. Es el aparato que le indica a los que están despiertos que estas vivo. Si entras al lago ese aparato dejara de sonar.- Ella lo suelta para volver a señalar aquel sitio.- Ves que atrás el bosque esta más oscuro. Las personas que entran ahí no quieren morir pero tampoco quieren despertar. Olvidan completamente quien son y solo vagan hasta el fin. Pocos son los que logran salir de nuevo. Pero tú haz caminado sin darte cuenta hasta acá. Pasando ese bosque –dice señalando el bosque que hay tras ellos- está un desierto en el está la gran luz y tras ella el mundo de los despiertos. Pero tú te quedaste parado aquí ¿Por qué?

-No se.

-¿Quién te trajo aquí te hizo sentir triste?

-…Sí…

-¿Por qué tienes tanto miedo de no volver a ver a esa persona?

-Porque me hace sentir necesitado

La chica le tapa los oídos –Tú llegaste hasta aquí siguiendo estás voces –Puede escuchar las voces de Seiya y los demás, pero no logra entender que es lo que dicen. –Ellos también te necesitan.

-Es verdad. Pero cuando despierte ya no te voy a ver. Ni te voy a recordar.

El semblante tierno de Liluel muestra un poco de sorpresa. Pero nuevamente vuelve a la ternura.

-Tonto. Si sólo te he traído problemas de que sirve recordarme. Haz vivido sin mi, puedes seguir viviendo. Además soy la encarnación de la muerte. Cuando el día del juicio llegue voy a destruir un tercio de la humanidad.

-No te creo. No se como explicarlo, es como si te conociera de mucho tiempo atrás. Siento que estas triste por que estas sola. Que tengo que ayudarte a terminar algo.

La chica mueve la cabeza de lado a lado – Los ángeles no tenemos corazón humano, poco es lo que sentimos. Ahora debes continuar. Yo también tengo que volver al mundo de los despiertos y no puedo seguir acompañándote. -Comienza a entonar una canción. Mientras se marcha. -Sin hilos yo se me mover, yo puedo andar y hasta correr. Los tenia y los perdí. Soy libre y soy feliz. La-la-la-la-la-la nadie me maneja a mí.

Ella desaparece por lo que Hyoga continua su camino solo.

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PEQUEÑA CHARLA

Saori se dirige a la habitación del ruso. Durante la hora de visita, todos tienen permiso de estar ahí. Pero pasado ese lapso sólo uno puede quedarse a cuidarlo. Así que se turnan. Esto molesta un poco a sus guardianes. Están ansiosos por llevárselo a casa y cuidarlo sin tantas restricciones. Pero no tienen otro remedio que obedecer al doctor.

Al entrar, contempla al más joven de sus caballeros. Sostiene la mano del rubio y le suplica que abra los ojos.

Ella se encuentra a espaldas de él, así que la diosa se acerca con mucho cuidado de no hacer rudo. Como esta completamente centrado en su amigo, Seiya no se percata de la presencia de la joven hasta que esta pone las manos en sus hombros.

-¿Estas muy angustiado?- Dice ella

-El doctor es un gruñón. Nos va a regañar y a decir "sólo uno en la habitación".

-No me preocupa. A ustedes los podrá reprender, pero no a la que firma el cheque de su salario.

-Supongo.

Seiya suelta la mano de su amigo.

-¿Qué va pasar si no despierta?

-¿Por qué no habría de despertar?

-Los días transcurren y el plazo que me dio el arcángel va a cumplirse.

Sólo ellos dos saben de esto. Seiya se lo ha ocultado a sus hermanos, pero no pudo escondérselo a la diosa. El muchacho luce optimista frente a sus amigos, pero lo cierto es, que cada día que pasa sus preocupaciones aumentan.

-Él dijo que era poco probable más no imposible.

La diosa rodea con sus brazos el cuello del caballero.

-Me moriría de angustia si no estuvieras aquí.

-Y yo no tendría fuerzas, si no fuera por ti.

Están así un largo rato, en silencio, pues no tienen nada que decirse. Saori se sienta junto al castaño y toma uno de los libros de Seiya. A estas alturas ya todos los habían leído. Antes de empezar a hojearlo mira al rubio y sonríe. Seiya había cepillado su cabello, tal y como los libros recomiendan. Seiya mira a Saori acongojado. Pero la tranquilidad en los ojos de ella lo calma de nuevo. La joven recarga la cabeza en el hombro del castaño y pone el libro entre ambos buscando lo que debía de hacerse en cuanto despertara.

-Es muy importante que durante su convalecencia estos enfermos disfruten de seguridad emocional y física completa; se puede ayudar mucho en ese sentido, interesándolo para que desarrolle algún pasatiempo- leía la diosa.- Eso quiere decir que no los voy a poder separar de los videojuegos.- Comenta Saori.

-El halo y el lego star wars van a estar muy ocupados.-Dice Seiya con alegría.

Y así siguieron. Leyendo y charlando. Haciendo planes para cuando Hyoga mejorara.

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BÚSQUEDA

-¿Hasta cuando piensas despertar?- Pregunta Seiya al tiempo que le pone una manta extra al ruso. El día era bastante frío.

-¿Tal vez este esperando el beso de una princesa?- Comenta Kiki mientras acomoda un ramo de flores.

Seiya mira las flores. Ikki va cada semana a Isla Kanon a conseguirlas y se había marchado de nuevo aunque esta vez hará escala en otro lugar.

Mientras en Siberia

Jabú se encuentra en la cabaña de Hyoga. En la habitación que era de la chica. Hay ropa, juguetes, cuadernos y crayolas por doquier. Sin duda Hyoga cubría de mimos a esa joven.

-¡Qué horrible es Siberia! ¡Con razón Hyoga es tan fuerte!

Decía Ichi que regresa de su recorrido por la zona. Atena los ha dejado en Siberia por si la joven regresa. Sin embargo Jabú no le presta atención a su compañero. Esta preocupado por otros dos.

Ikki y Shun caminan entre la tormenta de nieve. Tratan de llegar con Rafael siguiendo el mismo camino por el que los llevo Danyael. Sin embargo cuando el viento amaina se dan cuenta que nuevamente los han devuelto a la aldea destruida a Montsalvat.

-Parece inútil hermano. No importa cuanto lo intentamos. Siempre nos traen de regreso.

Ikki no dice nada. Llevan ya varios intentos dando el mismo resultado. Pero esta seguro que es la misma ruta. Se trata sin duda de un truco, una ilusión que siempre los trae de regreso al mismo sitio.

-Es como la casa de Géminis nos perdemos en el laberinto.

Ikki mira a su hermano. Es verdad. Pero también recuerda las palabras de aquel sujeto. Sin un mestizo, sin un Nephilim que los guié es imposible llegar con Rafael. Regresan al pueblo a buscar al padre. Koishi Tomaki D quien se sorprende mucho al verlos.

-No se donde encontrar un Nephilim.- Es su respuesta.- El único lugar era Montsalvat. Era un sitio de paso para esos mestizos. Todo aquel que quisiera encontrarse con Rafael llegaba ahí. Por eso esa aldea se encontraba llena de esos seres.

-¿Pero esta destruida? –Agrega Shun

-Claro. Los ángeles y los demonios han peleado por siglos. No me sorprenderia que ellos hayan arrasado con el lugar.

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RECUERDOS DE LA INFANCIA 3

Shiryu revisa unos papeles en la mansión Kido. Todos los registros de los huérfanos que la fundación reunió y mando a convertirse en caballero. De 100 niños sólo 10 lograron pasar las duras pruebas y obtuvieron armaduras.

El dragón fue los pocos niños que sabían leer y escribir. Por eso a menudo ayudaba en las oficinas. Siendo así, fue como tuvo contacto con su expediente cuando era muy chico. Y no sólo el de él, sino también el de otros niños.

El pequeño Shiryu llevaba un montón de documentos a las oficinas. Entro en aquel lugar. El empleado no estaba. El niño no perdió la oportunidad de ver los expedientes. En su mayoría decían lo mismo. Padres desconocidos o padres fallecidos. Pero el suyo, aunque normal era distinto. Abandonado en orfanato al nacer. Abandonado, su progenitora simplemente lo había dejado en el orfanatorio el mismo día que nació. Le dolió, pero ya se había acostumbrado, antes de haber sido "adoptado" por la fundación Graude ya había preguntado por su origen y obtenido esa respuesta.

Otro expediente llamo su atención. Se trataba del niño extranjero; lo cual lo lleno de curiosidad. ¿Por que ese extranjero se encontraba en Japón? Lo leyó y aquello lo lleno de congoja. La fecha de la muerte de la madre. Todavía no cumplía el mes. A diferencia de todos los demás cuyos padres fallecieron hace mucho tiempo, Hyoga sólo tenia semanas de huérfano y había caído en manos de la fundación Graude.

Ordeno todo y salio al patio. En ese pequeño recreo los huérfanos jugaban. Recorrió el lugar con la mirada. El niño rubio como de costumbre estaba sentado a la sombra de un árbol. Un niño de cabello castaño se paro frente a él. Tras un intercambio de miradas el chico castaño salio corriendo.

¿Qué le pasa?- se decía Shiryu- Lleva cuatro días igual. Se para frente al extranjero, quiere decirle algo pero le da pánico y hecha a correr.- Mientras el pequeño Seiya se reunía con él.

-Shiryu

-Otra vez estas con lo mismo. No lo molestes.

-No lo estoy molestando.

-Pues, ¿que quieres de é?

-No se. Pero definitivamente no lo estoy molestando.

Por alguna extraña razón Seiya se siente atraído por ese niño. Tal vez puede sentir que esta solo.

-Sólo dile hola.

-Ya le dije. Ya le pregunte si quiere jugar. Pero sólo me mira y no habla. Tal vez el idiota de Jabú tiene razón y no sabe hablar japonés.

-Ya no lo molestes Seiya, él no es como nosotros.

-Ya se que viene de un país extraño.

-Él apenas acaba de quedarse huérfano. No creo que tenga ganas de jugar.

Seiya guardo silencio. Ambos habían estado en orfanatos mucho tiempo y habían visto niños que por imprevistos del destino se quedaban huérfanos.

Shiryu recuerda esas cosas cuando encuentra su expediente. Busca los datos del orfanato donde fue abandonado.

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EL SNARK

Hyoga camina por aquel bosque gris. De vez en cuando alcanza a escuchar las voces de sus amigos. Sin embargo…

-¿Te ha gustado tu paseo por el mundo de los sueños? Bar-enosh (hijo de hombre)

Aquella voz le es familiar y a la vez aterradora. Sentado en la rama de un árbol se encuentra un joven de largo cabello blanco, con una gran sonrisa y sus ojos rojos resplandecen.

-¿Quién eres?

-Soy uno de los Benei Regesh (hijos de la ira). Hermano de Liluel, Ratzágel y Shékerel. Soy Lebalbél el terror absoluto, la locura.- Aquel sujeto desaparece- La más horrible de tus pesadillas- Dice susurrando a espaldas de Hyoga.

Esto lo atemoriza más, se movió tan rápido que no lo pudo ver. Y lo peor es que éste joven le provoca terror. Quiere salir huyendo. Escapar a toda velocidad. Mientras observa a su alrededor buscando una salida ve algo monstruoso, una gigantesca serpiente blanca comienza a rodear el lugar.

-¿Qué te pasa? ¿Acaso te asusta el Snark? –Dice aquel joven sin perder la sonrisa

Aquella serpiente levanta la cabeza sobre los árboles. Tiene tres hileras de dientes, una especie de aleta, sus escamas parecen más de pez que de serpiente lo mismo que su cola.

-¿Qué es lo que quieres?

-Matarte. Pero más que eso destruir tu alma y desparramarla por el universo para que nunca más renazcas. Pero no puedo. Tu alma le pertenece a Atena está protegida contra cualquiera que quiera intervenir en el ciclo de reencarnaciones. Casi lo logro y de nuevo apareces. Fastidiaste mis planes hace 100 años y de nuevo me fastidias. Cuando supe que reencarnaste te busque por cielo mar y tierra para aniquilarte y no pude. El maldito cosmo de Atena me lo impidió. Le suplique a dios que murieras en otras manos si no podían ser en las mías. Pero sobreviviste, a las doce casas, a Asegard, a Poseidón. Ni siquiera Hades pudo matarte.

Hyoga comienza a sentirse extraño como si todo se distorsionara, entonces cae de rodillas no puede moverse.

-¿Cómo pude cometer ese error? ¿Cómo no me di cuenta que estaba en la aldea? ¿Cómo es que llegaste de nuevo en el momento y lugar preciso? ¿Por qué dios? Si me mandaste a está tierra a destruir ¿por que permites que este humano aparezca de nuevo? Yo no quiero pelear contra mi hermana y cada paso que doy ella está allí.

Hyoga no puede entender que le sucede, es como si todo se detuviera. Ya no puede escuchar las voces de Seiya y los demás. Antes que este sujeto apareciera, el bosque parecía terminar y ahora esta más oscuro y más grande.

-En este lugar Atena no te puede encontrar. –El joven se levanto y camino hacia él.- Pronto terminara. Te sumergiré en el lago y así dejaras de fastidiar.

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UN PASADO DESCONOCIDO AHORA ES REVELADO

En un orfanato Seiya contempla a los niños jugar, sin embargo su mente está en otro lado. Ya casi han pasado dos meses desde que Hyoga esta en coma. El arcángel le dijo que si pasaba más de mes y medio era poco probable que despertara. Por eso no habría querido separarse de él; pero en este momento es Shiryu quien más lo necesita. Hyoga esta bien. Saori, Seika, Shun e Ikki lo cuidan, en ningún momento esta solo. Deja de reflexionar en eso cuando ve a su amigo salir de las oficinas con cara de extrañeza, como si tratara de digerir una noticia.

Se sienta en una banca y contempla el cielo. Así que Seiya se sienta a su lado.

-¿Encontraste lo que buscabas?- Le pregunta, pero Shiryu no contesta. Realmente Seiya no sabe a que ha venido. Sólo noto a su amigo raro, como si algo lo molestara.

-Recuerdas el día que buscamos a Rafael. –Dice por fin el anterior caballero del Dragón.

Seiya asiente con la cabeza. ¿Como olvidar ese día?

-En ese lugar tuve una visión de una mujer embarazada y por lo que entendí, esa mujer era mi madre.

Seiya esta sorprendido. Una vez cuando niños le pregunto por ella y la respuesta fue que lo abandono el día que nació. Podría decirse que era la única diferencia entre ellos, Hyoga, Ikki y Shun, él mismo, sabían que sus madres habían muerto y que por eso llegaron al orfanatorio. Siempre tuvieron la certeza de que fueron amados. Hyoga era el afortunado, tiene muchos recuerdos de ella. Aunque su madre murió cuando era muy pequeño Seika lo arrullaba con las canciones que ella le enseño. Muchas veces escucho de lo mucho que lo amaba. Y aunque murió antes de que Ikki tuviera capacidad de recordarla una cosa se grabo en su mente, tal vez sus últimas palabras "Se que cuidaras a Shun por que eres muy fuerte".

-Me dieron esta dirección.

-¿Y?

-Está muy lejos.

-Para eso hay trenes.

Durante todo el trayecto fueron en silencio lo que es muy difícil para Pegaso pues los silencios lo incomodan mucho.

Seiya piensa en Hyoga, su tardanza en despertar lo acongoja. Los días anteriores ha hecho frío, pero hoy el clima se compuso un poco. Tal vez mañana sea un día muy caluroso. Piensa que Hyoga se ha perdido días fabulosos. Ama el sol de Japón, pero odia el calor.

No tienen problemas para encontrar el lugar. Sin embargo Shiryu se siente aturdido. Es el mismo edificio de su visión "La casa de la esperanza".

-¿Te espero o te acompaño?

Shiryu da gracias de que Seiya lo acompaña, en estos momentos necesita apoyo moral. Con un gesto de la cabeza ambos entran a las oficinas. Pavoroso, en una de las paredes se encuentra el cuadro del dragón atravesando la tormenta. Los atendió una anciana que tarda bastante en encontrar aquellos expedientes. Al revisarlos mira con sorpresa al joven de cabellos negros.

-Dices que tu nombre es Shiryu

-Sí

-¿Cómo no me di cuenta?- Dice dejándose caer en la silla, su sorpresa es demasiada.- Eres el hijo de Sora. No lo puedo creer.

-¿Sora? ¿Así se llamaba?

-Sí, Ya trabajaba aquí cuando ella llego. Pobrecita, estaba sola, enferma y embarazada. Los doctores le dijeron que el bebe no sobreviviría, que el embarazo la mataría y lo mejor era abortar. Pero se negó rotundamente. Durante días anduvo llorando por los rincones y de repente se volvió la mujer más feliz del mundo. Comenzó a cantar canciones de cuna, a tejer chambritas. Los doctores le aseguraban que ibas a nacer muerto. Es más; le dije que era una tontería seguir con ese embarazo. Pero ella me miro a los ojos y me dijo. "Mi hijo será un dragón que atraviese tormentas. Será varón y su nombre es Shiryu". Estaba tan segura que me convenció. Recuerdo que naciste un día lluvioso. En la madrugada. Sonriendo te tomo en brazos y dijo. "Bienvenido Shiryu mi pequeño Dragón que atraviesa tormentas". Murió instantes después. Murió feliz. Esa misma tarde te entregue al orfanato. Llevabas la chambrita que tejió y una sabana en la que bordo tu nombre.

Shiryu está impactado por aquel relato. No sabe que decir. Seiya coloca su mano en su hombro y le sonríe. Mientras, aquella anciana comienza apuntar algo en una hoja.

-Entenderás que ella esta en una cripta comunitaria, pero con estos datos no tendrás problemas por si quieres trasladar sus restos a otro lado. – La anciana se levanta y descuelga el cuadro.- Este era el único objeto que traía cuando llego.

-Gracias.

Se retiran. Seiya considera que ya es demasiado tarde para volver a casa así que se van a un hotel. Por su parte Shiryu no tiene cabeza para decidir nada. No tuvo ánimos ni para cenar. Sin embargo Seiya sabe que su amigo esta bien, sólo necesita tiempo para asimilar todo.

Seiya se retira a dormir, el viaje y las preocupaciones lo han cansado bastante, además quiere regresar a primera hora.

El joven castaño comienza a soñar. Lleva puesta la armadura dorada de Sagitario, y se encuentra en un sitio gris y desértico. No hay nada en el horizonte.

-¡Ayúdenme!

Ese grito es de Hyoga. Seiya corre en esa dirección. Pero no logra verlo. Los gritos de Hyoga se vuelven cada vez más suplicantes y él se desespera por ser incapaz de encontrarlo.

-Ya voy Hyoga, ya voy…

Seiya despierta. Suda frió. Fue sólo una pesadilla. Revisa la hora, son las dos de la mañana. Demasiado temprano para llamar. -Hyoga está bien Ikki lo esta cuidando -se repite y se levanta por un vaso de agua. Se encuentra con su amigo contemplando el horizonte a través de la ventana.

-¿No puedes dormir?- Le pregunta a Shiryu.

-No ¿y tú?

-Sólo tuve una pesadilla.

Shiryu mira a su amigo- Hyoga diría Baka (tonto) Seiya como no vas a tener pesadillas si comiste tanto.- El dragón empieza a reír.

-Para empezar él come igual que yo. Pero me alegra ver que estás de buen humor.

-Estaba pensando en volver a China, pero…

Seiya no lo deja terminar –No te preocupes por Hyoga, yo lo cuido y si eso te preocupa Shun, lo cuida de mi.

El celular de Seiya comienza a sonar. Quien marco habla tan rápido que no lo deja decir nada. Cuelga dejando a Seiya confundido.

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DUELO DE SERPIENTES

En un bosque gris Hyoga es arrastrado por aquel chico de pelo blanco. Trata de oponer resistencia pero apenas puede moverse. La gigantesca serpiente blanca siempre se mantiene cerca de ellos. Llegan al lago y el joven lo obliga a entrar. Hyoga lucha con más fuerza para liberarse, recordando las palabras de la ángel, quien entra a ese lago encuentra la muerte. Sin embargo sus esfuerzos son vanos. Como si algo sellara sus movimientos. Lebálbel lo sujeta del cabello y lo hunde en el liquido. El rubio comienza a debilitarse cuando de pronto logra sacar la cabeza del agua. Lebálbel tiene una herida en el cuello, una herida por donde brota sangre azul. Pero lo más sorprendente es otra cosa.

Una serpiente emplumada más grande que el Snark lucha contra está, y cada herida que le provoca a la blanca se refleja en el peliblanco que también es herido. Otro ataque de la serpiente emplumada y Lebálbel se ve obligado a soltar al caballero.

-Ven

A las orillas del lago se encuentra un joven rubio con sandalias y que lleva un sombrero blanco con franjas negras. La serpiente blanca cae derrotada y el caballero puede recuperar la movilidad.

-Ven – Vuelve a repetir el joven extendiendo su mano hacia el ruso.

En cuanto el caballero la toma empezaron a correr hacia el bosque, van tan rápido que Hyoga esta a punto de caer varias veces. Mientras la serpiente emplumada los acompaña.

-Pasando este bosque se encuentra un desierto donde no hay absolutamente nada, tienes que continuar por que ahí se encuentra la luz que te hará despertar. Fuera de éste bosque Atena podrá hallarte así que no temas. –Dice el joven del sombrero- Se que cuando despiertes poco será lo que recuerdes y que por culpa de Rafael no podrás encontrar a Liluel, pero tienes que ayudarla, esta confundida y te necesita. Ella…-No termino de hablar. La aparición de dos bestias lo interrumpe.

-Jabberwocky y Bandernatch.- Dicen dos voces pero Hyoga no puede ver de donde provienen.

Uno es un horrible dragón, de cuatro patas, con alas, dientes y garras. El otro parece un felino pero también monstruoso.

-"Con cuidado y dedales se busca, se persigue

con mucha esperanza y más de un tenedor;

se le amenaza con acciones de los ferrocarriles;

se lo hechiza al final con sonrisa y jabón."

-¿Qué?

-Así es como cazas a un Snark. –Dice el joven del sombrero, mientras la serpiente emplumada lucha con esas bestias. –Corre, no importa que, no te detengas. Llegando al llano Atena podrá encontrarte.

Hyoga sigue corriendo, llega hasta el llano, pero el Snark y un maltrecho Lebálbel le dan alcance. Aquella serpiente rodea el lugar y mientras el peliblanco camina hacia él, del piso surgen incontables serpientes blancas. Son tantas que el caballero comienza a hundirse en ellas.

-¡Ayúdenme!- grita

-Quise ser piadoso –Dice Lebálbel- Matándote acabaría con la esperanza de tus compañeros de que algún día despiertes. Pero ya vez. No se puede ser piadoso. Nunca despertaras. Pesaran los años y jamás despertaras.

Hyoga trata de continuar pero más y más se hunde en las serpientes. Vana es su lucha, no logra hacer nada para salvarse. Pide a gritos socorro.

-¡Auxilio! ¡Por favor!

A este punto el caballero lentamente se queda sin fuerzas. Pero sigue gritando, pues está completamente aterrado.

-Tienes miedo ¿verdad? Después de todo me llaman la muerte horrible. Los que se han enfrentado a mi, enloquecen de miedo. Llegan a suicidarse por el terror que causo.

-¡Alguien ayúdeme!

Lebalbél ríe.

-¿A quien le pides ayuda idiota? No vez que nadie va a salvarte. Tú ya le perteneces a las serpientes. Nadie vendrá en tú ayuda. Estas solo, haz sido abandonado en este lugar.

Hyoga mira a los ojos a Lebalbél, su mirada esta llena de odio hacia él. Las serpientes lo hunden por completo. Lo jalan hacia el fondo más y más. Lo peor es que se enredan en su cuerpo. Llega un momento en el que le es imposible mover los brazos y las piernas. Una serpiente esta enredándose con fuerza en su cuello.

Escucha voces que le dicen que no merece vivir, había matado a Camus y a Isaac. Un ser horrible que mata lo que más ama debería desaparecer por su crimen. Su madre murió por parir a alguien que está destinado a ser un caballero de Atena, un asesino al servicio de una diosa. Escucha que era un ser despreciable por llenar de dolor el corazón de Fler. Le quito lo que más amaba. Al ángel le hizo daño, no la protegió en su egoísmo por quedársela. Morir no es suficiente castigo.

Se llena de una sensación extraña, no es morir, si no desaparecer. La oscuridad lo envuelve. Tiene miedo, pero también se siente desamparado y sin esperanza alguna. Puede sentir a las serpientes morderlo y el veneno entrar en él. Lleno de lagrimas se rinde. Deja de gritar y de luchar. Que más puede hacer, si no entregarse a la perdición.

Empieza a desear el fin. Aquellas voces le hacen ver que no merece seguir con vida, pero una onda de calor lo envuelve. Es reconfortante y también familiar. Las voces callan y las serpientes ante esto se ven obligadas a soltarlo. Sin embargo, aun sigue sepultado por ellas y hundiéndose más y más.

¿Pero, de quien es está energía que lo protege? No se trata de Atena, ni de los demás caballeros. ¿Quién es entonces?

Aquel calor desaparece cuando un intenso cosmos lo envuelve. Se trata de Atena y de nuevo se llena de fuerzas, para intentar liberarse, para de nuevo gritar por ayuda.

Mientras en el hospital de la fundación Graude. Son casi las dos de la madrugada. Ikki se ha dedicado a leer los libros de Seiya Sin embargo piensa que no sirven de nada más que de distracción. Deja por un momento la habitación del ruso para dirigirse a la maquina expendedora de café.

-Es una pena que no puedas escucharlo.

Ikki mira a la persona que había hablado. Recargado en una ventana se encuentra un hombre con sandalias, bastón y que llevaba un sombrero blanco con franjas negras.

-Lleva largo rato suplicando por ayuda. ¿Acaso no vas atender a su llamado?

Apenas termina de hablar cundo Ikki comienza a escuchar los gritos desesperados de Hyoga. Sale corriendo hacia la habitación. Por su parte aquel tipo contempla a través de la ventana a un auto que se estaciona. Y a una mujer de largo cabello que baja a toda velocidad. Sonrie aquella diosa ya ha sentido el peligro que envuelve a su caballero. Ya ha intervenido demasiado en este asunto y tras una ráfaga de viento desaparece.

Ikki regresa. Todo está tranquilo, Hyoga aun sigue en coma. Como si durmiera y sin embargo puede oírlo gritar. Comienza a preguntarse que clase de ilusión es ésta, cuando siente una energía maligna proveniente de la cama. Por instinto carga a Hyoga, cables y tubos se desconectan, y el suero cae al piso, pero tiene que alejarlo de ahí. Al retirarlo de la cama, aquella energía se siente más fuerte.

-Saca a Hyoga del edificio.- Dice Saori que llega a la habitación. Más tarda en cruzar el umbral Ikki que Saori en cerrar la puerta. Así que obedece llevando a Hyoga aun inconsciente en brazos.

Mientras, Atena contempla la cama, busca algo y lo encontró. Toma la almohada y rasga la tela. Ahí dentro se encuentra enroscada una extraña serpiente blanca. Elevando su cosmo la diosa la sujeta aplastando la cabeza de la serpiente, esta se quemo en sus manos y se volvió cenizas.

Justo en ese instante y para sorpresa de Ikki, Hyoga abre los ojos.

-Alguien ayúdeme- dice en un débil susurro. Hyoga parece aun estar en el mundo de los sueños.

-Aquí estoy. Aquí estoy- Contesta murmurándole.

Hyoga mira a su amigo, y las lagrimas acuden a sus ojos.

En tanto Saori abandona la habitación. Una enfermera llega al lugar. Todo es un completo desorden.

-Me puede traer una manta- Pide la dueña del sanatorio.

Instantes después Saori llevando la manta contempla a Ikki que trata de calmar a Hyoga. Se ha sentado en una banca afuera del hospital y acomodo a su amigo en su regazo. Se inclina para susurrarle al oído que todo esta bien, que está a salvo. Por su parte el rubio con sus pocas fuerzas sujeta la camisa de su amigo. Como si temiera ser arrancado de sus brazos.

-¿Como está?

-Asustado

-Gomen nasai (perdón en japonés), llevabas mucho tiempo pidiendo ayuda ¿verdad?- Dice la diosa acariciando el cabello del rubio.

-¿Y ahora?

-Hay que llevarlo a casa.

Ikki acomoda a Hyoga en el asiento posterior junto a Saori que lo arrulla. Por su parte se sentó adelante con Tatsumi quien maneja el auto. Por el espejo retrovisor contempla al rubio. Esta más dormido que despierto. Ni siquiera es conciente de lo que sucede a su alrededor. Pero no importa, abrió los ojos. Toma el celular y le marca a Seiya.

-Hyoga despertó.- dice y cuelga antes de que Seiya pudiera decir algo.

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Notas de la autora

ESTO NO ES UN CABALLEROS DEL ZODIACO CONTRA ALGUN DIOS AZTECA

1.-Se les hace familiar el personaje de cabellos rubios y sombrero de franjas negras y blancas. Jo-Jo-Ju, Si me base en Urahara de Bleach

2.-Lo otro pos lo admito me inspire en el cuento "el almohadón de plumas".

Ji-ji-ji

3.-Para la parte de la infancia donde Ikki defiende a Hyoga me inspire en Ichigo y Chad de Bleach es que cuando la vi me salieron las lagrimas. Y los adoro a los dos, sobretodo a Ichi.

4.-Tanto en el manga como en el anime Ikki por poco le propina un puño fantasma a Shun. Recordaran esa escena cuando Shun toma las manos de Ikki y le recuerda cuando lo mandaron a Isla Andrómeda y su discurso de ten fe. En el que de repente y abruptamente Hyoga los separa. Fue por que se dio cuenta de las malas intenciones del Fénix. Es entonces cuando lo reta a usar ese golpe nuevamente en él. Y que Hyoga se lo regreso. (Si no lo ubican léanse mi fic "el elegido par ser el caballero del cisne" capitulo 5)

5.-En el manga Kurumada nos muestra que tanto Hyoga como Shun tenían apodos entre los huérfanos. Hyoga es el gaijin extranjero o konketsu mestizo. Mientras Shun era apodado nakimushi bebe llorón

6.-*Ambos fragmentos de poemas pertenecen a Lewis Carroll En Alicia a través del espejo. La canción es de Pinocho de Disney.

7.- Bar-enosh: Hebreo significa hijo de hombre

Benei Regesh.- en griego Boanergês traducido es "hijos de cólera", "hijos de tumulto" o en hebreo B´nei Rogez, "hijos de ira".

Bavel: Hebreo viene del verbo lebalbél y significa mezcla, confusión.

Deje Lebalbél por que ya hubo un caballero de plata llamado Babel de Centauro (uno de fuego) que peleo con Hyoga (cuando aparecieron los caballeros de acero).

Ratzág: Hebreo asesinato

Shéker: Hebreo falsedad.

A estos dos les agregue la terminación "el" y es que algunos ángeles terminan con "el" ejem: Miguel, Rafael, Gabriel, Uriel…etc. Según lei, la terminación "el" indica algo celestial o poderoso. No estoy muy segura.

8.-Snark: Uno de los monstruos creados por Lewis Carroll (Autor de Alicia en el país de las maravillas) Aparece en el poema la Caza del Snark. Se dice que el Snark es una combinación de las palabras inglesas Snake serpiente y Shark tiburón. Las otras bestias son Jabberwocky, Bandernatch y el ave Jubjub. Bueno los que fueron a ver la nueva película de Alicia vieron al Jabberwocky –Yo honestamente no la he visto.

9.- Sora: significa cielo en japonés. Por eso pensé que era un buen nombre para la mamá de un dragón.

¿Ahora que Hyoga ha despertado que va a pasar?

En el próximo episodio, los caballeros cuidan a Hyoga mientras que sus relaciones personales avanzan. La amistad se fortalece pero en lo sentimental habrá unos descalabros ¿Qué pasara con Shiryu y ShunRey, Seiya y Saori, Helen que anda en pie de guerra tras Ikki?

Y June y Fler llegan de visita.

¡Ah! y para los que leen "En mis horas más oscuras" que les pareció este capitulo

Bueno en el capitulo 7 leímos el primer motivo por el cual Seiya se obstino en ser amigo del rubio, pero lo mencionado en el capitulo 2 de en mis horas más oscuras lo complementa.

Hemos descubierto el pasado de Shiryu.

La linda amistad entre Hyoga y Shun cuando peques.

La promesa entre Ikki y Hyoga acerca de proteger lo más importante el uno del otro.

Ikki tiene que estar a las vivas con las serpientes por que a Hyoga le asustan (sobretodo las blancas y gigantescas)

No se pierdan el siguiente capítulo y dejen sus comentarios.