AZUL
Capítulo 19: Fuego e ira
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Hace mucho tiempo había una chica que volaba descontroladamente y había un joven que la amaba. Pensó que si detenía sus alas jamás se separarían ni siquiera por un momento, pero cuando las ato con un broche mágico cayeron repentinamente y la chica murió. El hombre no sabia que las alas de la joven eran su fuente de vida.
Una nueva guerra santa
Parte 6
Un corazón sellado
En medio del campo de batalla, que fue destruido por un fuerte tornado, las cientos de chispas en las que se convirtió el ángel se reunían para encerrarse dentro de un gran huevo.
Más adelante el nephilim Danyael sucumbe ante la técnica de otro nephilim. Una extraña manzana que al incrustarse en su pecho, lo esta matando. Todas las sensaciones van desapareciendo, salvo una. La del corazón latiendo con fuerza en su pecho.
Tiempo atrás:
-¿¡Por qué no sonríes! ¿¡Por qué no lloras! ¿¡Acaso eres un muñeco! Yo se lo que eres, eres un engendro que nunca debí parir.
Decía una mujer que sacudía con violencia a un niño. Su padre, un ángel se lo arrebató. Sólo para entregárselo a otro hombre que se lo llevaría. No le dijo una sola palabra, era su padre y no dijo nada. Antes de cruzar el umbral volteo a ver como el arcángel Gabriel le borraba la memoria a la mujer que era su madre, mientras su padre esperaba el momento para volver al cielo. Y esa fue la última vez que Danyael contemplo a sus progenitores.
Cualquier otro niño habría llorado, pero el no, por que su corazón nació sellado para toda emoción. Los primeros Nephilim tuvieron corazones capaces de sentir y se corrompieron, Por eso, estos que nacen para combatirlos, no son capaces de sentir.
Lo llamaban lo más cercano a un ángel. En su sangre más del 90% era un ángel, Casi nada heredo de su madre humana. Por eso desarrollo habilidades extraordinarias, alas, escudo, armadura, telequinesia y más. Durante su entrenamiento, durante sus batallas nunca hubo una expresión en su rostro.
Hasta ese día, cuando varios nephilim malvados invadieron un pueblo. Inmediatamente Danyael y otros dos fueron mandados a detenerlos, pero no contaban con aquel que antes fue un ángel y cuya bestia es el Snark. Lebalbel creo una fisura en el sello, y sembró el terror en un corazón que nunca había sentido. Sus compañeros al notar la diferencia de poderes huyeron, abandonándolo. Si al menos hubiese muerto. Pero al Lebalbel le divertía torturarlo física y psicológicamente. Y así pasaron varios días, hasta que se aburrió.
Lo dejo escapar, para entretenerse buscándolo. A sabiendas que lo iban a matar y sin ser capaz de usar alguna de sus habilidades Danyael sólo podía correr y se alejo lo más que pudo. Corriendo entre la maleza no pudo ver la pendiente y bruscamente cayó a los pies de una niña, de largo cabello negro atado en un par de trenzas. Y cuyos brillantes ojos eran azules.
Sin embargo, aquellos ojos lo miraban sin mirarlo. No estaba sorprendida por sus alas, ni se asusto de verlo tan lleno de golpes y heridas. Por un instante pensó que ella era como él; un nephilim sin sentimientos. Pero estaba equivocado, lentamente sus ojos se tornaron castaños; entonces comenzó a llorar y asustada se escondió tras un árbol.
Sabiendo que lo perseguían intento levantarse, pero no pudo, ya no podía más, desesperado comenzó a llorar.
Aquella niña al notar que era incapaz de moverse se acerco con cautela, pese al miedo trato de confortarlo, con seco sus lagrimas y acaricio su cabello mientras entonaba una nana y por unos instantes se sintió mejor.
Fue entonces cuando le dieron alcance. Uno de esos nephilim pateo a la niña la cual rebotó contra un árbol. Y después comenzaron a golpear sin misericordia a Danyael. La golpiza paro cuando Lebalbel bostezo. –Esto es aburrido. Corten esas alas.- Aquello le causo un dolor indescriptible. Justo cuando terminaron, una presencia de muerte cimbró el lugar. La niña se levantaba y sus ojos resplandecían en un penetrante color rojo.
-…Lebalbél…
Este retrocedió sorprendido. En tanto el más cercano intento tirar un golpe y cayó muerto al instante.
-… Lebalbel… regálamelo… lo quiero para mi.
Ella camino hacia los nephilim. Unos intentaron pelear, otros correr pero el resultado fue el mismo. Todos murieron a excepción de Lebalbél. Entonces ella miro hacia el ángel.
-… regálamelo… me lo debes.
-Mi hermosa niña, mi pequeña hermana, llevo buscándote tanto tiempo.
-Si te acercas te mato.
-No creo que puedas hacerlo.
Aquellos ojos resplandecieron más, mientras el dolor invadió al de blancos cabellos que tuvo que llevarse una mano al pecho, mientras escupía sangre.
-Regálamelo.- Repitió ella.
-De acuerdo tuyo será. Sabes que no te puedo negar nada. –Dijo el mientras sus propios ojos brillaron con intensidad.
Aquello fue un duelo de auras, casi podían verse las formas del Jubjub y el Snark tras ellos. Sin embargo Lebalbel declino.
-Volveré por ti hermana.
Y Lebalbel se fue por que sintió otras presencias poderosas que se acercaban. Danyael no entendió lo que sucedió. Aquella niña ahora lo veia fijamente con esos ojos rojos y se sentía como la muerte. En tanto luchaba por respirar porque se ahogaba con su propia sangre. No podía abrir el ojo izquierdo y el derecho apenas le permitía contemplarla.
Tras unos instantes varios hombres llegaron escoltando a un joven de rubios cabellos.
-Que desastre hiciste pequeña Li…
-Azul- Interrumpió la niña.- Me lo regalaron, pero esta todo roto ¿crees poder repararlo?
Aquel se inclino para revisarlo.
-Lo siento mucho pero tiene una herida grande en el corazón. Además es posible que los suyos lo reclamen.
-Pero es mió
-No hagas berrinche, si no lo quieren yo lo arreglare para ti.
Aquella comenzó a sonreír al tiempo que sus ojos se volvían azules.
Cuando un Nephilim es herido de gravedad es llevado a Rafael para ser curado. Pero cuando sus compañeros fueron a recogerlo no lo creyeron necesario, sin sus alas se volvía inútil y con el sello roto un peligro. Así que nuevamente fue abandonado.
Aquel joven rubio era la reencarnación de Quetzalcoalt y se encargo de curarlo. Le coloco un corazón humano. Y fue entregado como un regalo al ángel Liluel que era la niña que se hacia llamar Azul.
Ahora en su pecho late un corazón humano y late con mucha fuerza. Comienza a cubrirse de llamas, cada vez más intensas. La manzana se quemo completamente, después siguieron las hojas.
El niño con el que Danyael peleaba retrocedió, mientras él caminaba entre las flamas hacia el pequeño, quien lo observa incrédulo se eleva el fuego a su alrededor.
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Una nueva guerra santa
Parte 7:
Tú eres el fénix
El inmenso huevo se abre y de su interior surge un ángel. Aquel ser contempla la nada por varios minutos, sus sentidos están aturdidos y aunque esta de pie, su mente aun esta en el proceso de despertar. Lentamente repasa cada hecho, quien es y donde ha estado hasta llegar al momento actual. Recapacita en su ropa la cual haya en el suelo, se viste por inercia pues aun esta confundido.
Entonces contempla la armadura de Leo, pero no celebra su victoria, el cuerpo de Ikki no esta, a pesar de la potencia del ataque debería quedar algo de él. No reflexiona mucho en ello, pues empieza a sentir la energía de Ikki y tras un estallido de cosmos el peliazul se hace presente.
-El fénix ha renacido de sus cenizas.- Murmura el ángel.- Toda esta batalla no nos ha llevado a nada, tanto tú como yo acabamos de renacer más fuertes que antes. Aunque llegaste aquí portando la armadura de Leo, lo cierto es que tu armadura, tu constelación guardiana es el Fénix, el ave inmortal y yo, soy un ángel, pese a que mis poderes fueron sellados por los arcángeles aun conservo algo de mis habilidades, entre ellas mi capacidad de resurrección.-Dice cambiando de imagen sucesivamente
-Te decidirás algún día.
-En todo lo que hemos luchado he analizado tu mente y tus recuerdos, aunado a lo que vi en la mente de Hyoga determino posibles oponentes, la lista da, Mime, Bud, Kanon, cuyos ken te fue difícil esquivar, Shaka y Saga, cuyo cosmos casi te destruyeron.
-Ninguno de ellos te funcionara, conozco sus técnicas.
De pronto el ángel para de transformarse y toma la apariencia del mismo Fénix. Por lo que Ikki alza una ceja, acaso cree que puede vencerlo siendo una imitación de el mismo.
Ambos Ikkis se atacan, dando una pelea igualada, de pronto uno logra atrapar el brazo del otro.
-¡Esto es una tontería! ¡Es una pelea totalmente igualada!
Sin embargo el del brazo atrapado se transforma en Esmeralda pero con alas negras, por lo que Ikki entendió lo que tramaba el ángel. Sólo buscaba estar cerca para usar su propia técnica.
-¡El lamento de los muertos!
Ikki sale despedido por el poder, sin embargo se recobra. Por lo que él ángel lo mira con molestia. Una técnica vista una vez por un caballero no vuelve a funcionar e Ikki la vio cuando lucharon antes. Aun si usa a alguien de la memoria del caballero, el fénix sabrá evadirlas.
Ikki comienza a elevar su cosmos y este es alimentado por Atena quien en las afueras de este santuario ora por ellos. Para Shekerel esta es una situación humillante, un humano esta por vencer a un ángel.
No hubiera querido tomar esta alternativa, pues no esta muy seguro de estas técnicas. Nuevamente cambia de forma, pero esta vez es un guerrero completamente desconocido para Ikki, se trata de un joven de cabello negro corto, viste una extraña armadura adornadas con plumas de águila, aunque ha conservado sus alas de ángel.
-¿Quien eres?- Pregunta el caballero extrañado por este guerrero totalmente extraño.
-En vida se llamaba Tlazohtzin y era un tlacateccatl…
Existen algunas razones por la cual no había querido usar la imagen de Tlazohtzin, una es por la mirada que tenia. Dulce y tierna al extremo, sin embargo en el fondo había una gran malicia producto de la astucia. Cuando se vieron frente a frente se lleno de confusión, nunca había visto algo así. Era como si ese sujeto estuviera 5 pasos delante de todos. La otra, su velocidad, no podría igualarla. Había una diferencia mínima entre el original y él, por eso Ikki se percato que no era el Hyoga real.
Ikki lo miro fijamente sin saber que hacer. Decidió apegarse a su estrategia inicial y esperar por el momento que le diera la victoria.
El ángel respiro profundo, espera que al usar los poderes de Tlazohtzin con los suyos logre vencer por fin al Fénix.
-Empiezas o ¿Prefieres que yo lo haga?
Ikki no respondió por lo que el ángel tras una sonrisa, avanzó a una velocidad sorprendente, ya se encontraba a espaladas del caballero, de una patada lo eleva mientras su puño se incendia, Ikki en el aire al ver que continua la ofensiva se cubre con ambos brazos mientras el ángel gira y con su brazo incendiado lo golpea elevándolo de nuevo pero con tal fuerza que va a dar contra el techo. Sin embargo antes de tocar el suelo Ikki se gira y logra caer de pie.
El ángel se lanza de nuevo contra él, pero Ikki reacciona con su técnica, el viento devastador del Fénix lo obliga a retroceder, mas el escudo lo protege.
El ángel no desiste en cuanto pasa la técnica del peliazul, el guerrero en el que se ha convertido lanza una onda de energía, Ikki lo esquiva aunque no es muy poderosa. Sin embargo eso es lo que esperaba el ángel quien ha aprovechado el momento para acercarse golpea con el puño y luego con la rodilla, pero Ikki bloquea ambos golpes.
Ikki suelta un puñetazo que es bloqueado por el escudo, ya sabia que esto pasaría. El ángel gira para intentar darle un codazo en el abdomen, que de nueva cuenta es bloqueado y su brazo es atrapado, de inmediato suelta una patada que le da en la frente a Ikki quien se ve forzado a soltarlo. Tras las milésimas de segundo que les tomó a ambos recuperarse el ángel intenta con una barrida que Ikki evita con un salto, iba a contraatacar pero de nuevo el ángel se cubre en su escudo, aun así Ikki lo destruye con la fuerza de su cosmos, al ver roto su escudo el ángel se protege con el brazo el cual salio gravemente dañado. La sangre azul broto pintando en el suelo una línea que se proyecto hasta una pared. Donde Ikki lo había lanzado. El ángel nuevamente desapareció buscando hacer tiempo para cerrar la herida.
Ikki aprovecha para recuperarse también. Se limpia la sangre de la frente que se abrió con la patada y es que desde que se la propinó lo tiene mareado. El peliazul medita acerca del joven en el que el ángel se había convertido, sin duda lo suyo era la pelea cuerpo a cuerpo.
Oculto el ángel se molesta por que el brazo sanó superficialmente. La pelea se ha alargado demasiado. Ha gastado demasiadas energías. Ikki también, como es posible que siga en pie. No importa, aparece frente al caballero sonriente seguro que Tlazohtzin le dará la victoria.
Nuevamente se lanzan el uno contra el otro en un largo intercambio de golpes en el que Ikki va sacando la peor parte, sin embargo gana psicológicamente pues el ángel comienza a desesperarse por no lograr la victoria. No puede creer en la fortaleza que tiene el caballero quien sigue aguantando con su cosmos al máximo.
De pronto atrapa el brazo de Ikki. El ángel se eleva llevándose al caballero atrapado en ese agarre. –¡ ¡ ¡CUAUTLITLETL ILHUITLTEMO! ! ! (Según yo: Aguila de fuego que desciende del cielo).- Ambos giran en un remolino de fuego. De pronto Ikki es proyectado con brutalidad en el suelo desquebrajándolo todo.
No conforme con eso el ángel le cae encima con las rodillas con todas sus fuerzas para después impulsarse y caer a unos cuantos metros.
Esta seguro que no se levantará. La caída debió partirle la columna y si eso no fuera suficiente su aterrizaje con las rodillas debió destrozarle el tórax.
-Muerto.- Se dice el ángel y sonríe por su victoria.
Por unos instantes contempla al peliazul quien no se mueve. –Muerto, por fin está muerto.- Se repite lleno de regocijo por su victoria pero…
-IKKI.- Alguien lo llama en su cabeza.
El cosmos de Atena se siente concentrándose en el caballero.
-IKKI.- La voz de su diosa resuena.- IKKI TÚ ERES EL FÉNIX.
El cosmos del peliazul se enciende animado por el de la diosa.
-IKKI TÚ ERES EL FÉNIX.
Dentro de esa llamarada de cosmos, el caballero se levanta torpemente lo que le causa un asombroso terror al ángel.
-IMPOSIBLE. ¡Es que realmente eres inmortal!
-IKKI TÚ ERES EL FÉNIX.- Sigue repitiendo la voz de la diosa Atena en la cabeza de su guerrero.
-¡Ya me canse de esto!- Dice asustado Shekerel
Elevando su energía en sus manos apareció un arco y una flecha que disparo hacia el cielo. Está es una de las técnicas más desvastadotas del guerrero que esta imitando.
-¡Citlalmina! (náhuatl flecha de estrellas –meteoros) – Aquel haz de luz se convirtió en cientos de estrellas que cayeron en una explosión sobre Ikki.
El caballero nuevamente cayó de espaldas al suelo. Su roja sangre tiñe el piso y es que ha sido dañado seriamente. Pero los cosmos siguen encendidos.
-IKKI TÚ ERES EL FÉNIX.
Shekerel está aterrado. No se muere. El cosmos sigue brillando intensamente. Se va a levantar tiene que rematarlo antes de que eso suceda.
-IKKI TÚ ERES EL FÉNIX.
-Yo soy el fénix- Se dijo el caballero en sus adentros.
En tanto el ángel salto. Tenia la intención de rematarlo en el suelo pero Ikki reaccionó, esta era la oportunidad que estaba esperando.
-¡PUÑO FANTASMA DEL FÉNIX!- Soltó el golpe con el cosmos incendiado.
Aquel golpe atravesó el escudo del ángel. Shekerel se llevo las manos a la cara y comenzó a reir.
-El golpe fantasma. ¡estúpido! Vi esa técnica en los recuerdos de Hyoga. Yo puedo leer la mente, puedo ver lo que más amas, lo que más temes. Yo soy el de las ilusiones.
Entonces voltea a ver a Ikki pero ya no están en el mismo lugar.
En un pueblito, una pequeña niña va dando saltos por la calle de pronto se tropieza y cae frente a dos hombres. Uno se trataba del arcángel Miguel el otro un ángel, ambos en sus formas humanas. Tras levantarse muy apenada, sigue su camino hacia las afueras, hacia un campo de flores, a un lado de un lago. Ahí se encontraba otra joven que contemplaba su imagen en el agua. La niña risueña se acerco preguntando que hacía. Sin voltear a verla, la joven como respuesta le dio un fuerte puñetazo en la cara. La niña cayo rodando hacia tras mientras abandonaba su forma dejando ver que se trataba de Shekerel.
Asombrado contemplo a su hermana Liluel, quien pasaba mucho tiempo contemplando su imagen, parecía que no se reconocía en ella. Su hermana era bastante diferente a los demás ángeles pero lo justificaba debido a su juventud. Después de todo Liluel era la más pequeña. Y en cierta manera le agradaba, con su don de cambiar de imagen, Shekerel, podía engañar a todo el mundo incluyendo ángeles, arcángeles, serafines y demás seres celestiales, a excepción de Liluel.
Ella le parecía un ángel libre, ella volaba sin control.
Igual que los demás ángeles Liluel miraba con indiferencia todas las cosas. Salvo a Miguel. Sus ojos brillaban cuando hablaba con él y quería seguirlo a todas partes. Esto lo molestaba un poco, pero Miguel era el maestro de todos ellos y también era comprensible.
Liluel seguido se enfadaba con ellos cuando, según ella, abusaban de sus poderes, cuando asesinaban a alguien de más, cuando asustaban a los humanos, cuando torturaban sin razón. Entonces les daba de golpes.
Cuando las alas de Liluel fueron destruidas por el Leviatán, se volvió aun más extraña, antes de eso jamás intento lastimarlo (seriamente), siempre le hacia saber que era importante, pero eso cambio, parecía que ya no los soportaba, los abandono, hasta se oculto de todos y finalmente se fue a vivir con los humanos. ¿Por qué los abandono para irse con esos seres insignificantes? Era algo que no podía comprender. Sin Liluel Lebalbel, Ratzagel y él ya no tenían control, mataban humanos porque fueron creados para eso. Así que los arcángeles como castigo los sellaron y los obligaron a vivir entre los hombres.
Para cuando se reunieron y encontraron a Liluel ella vivía como una niña y ya tenia gestos y comportamiento humano. Era cuidada por un caballero de Atena y lo peor era como lo miraba. Tenia un brillo mucho más intenso que cuando miraba a Miguel.
Un golpe azotó a Shekerel contra la pared, frente a el se encontraba Liluel en su vieja forma, con el rizado cabello azul marino hasta los hombros. Portando su armadura y sus grandísimas alas negras. Sus pupilas; rojo intenso, llevando su hoz y emitiendo un resplandor. Lucia completamente amenazadora. En aquel tiempo ni los tres juntos lograban vencerla. Intento atacarlo con su técnica "el lamento de los muertos" pero su poder se disperso en el escudo de Liluel.
El terror lo invadió, los ojos de la ángel lo miraban fijamente, el resplandor en ellos, su esencia asesina, la ira y el odio. De inmediato supo que lo iba a matar.
Liluel con una gran sonrisa, la sonrisa de alguien que se venga de todo el sufrimiento que le han causado levanto su hoz y comenzó a cortarlo en pedazos.
-¡Aaaaaaarg!- El ángel despertaba de la ilusión - ¡Maldito Ikki! Me las pagaras.
Tomó la forma de Esmeralda para fastidiarlo. Pero cuando volteó en busca del caballero nuevamente se topó con la imagen de Liluel. Pero esta vez era la chica, con sus pequeñas alas negras y negro y largo cabello. Se encontraba muy golpeada y cubierta de nieve.
-Rezaré por ti hermano. Rezaré por que alguien te asesine antes que yo. Para que no tengas que pasar por el terror de enfrentar la muerte en manos mías.
-TÚ ERES EL FÉNIX…
-Yo soy el ave Fénix
-TÚ ERES EL AVE INMORTAL
Se requería de todas sus fuerzas, de un cosmos elevado al máximo. Este golpe tenia que ser el definitivo.
-¡PUÑO DE FÉNIX!- Grito el peliazul con toda su alma mientras que liberaba la torrencial energía.
Aquel golpe atravesó a Shekerel. Quien retrocedió viendo como su cuerpo se convertía en chispas de luz. Las cuales se consumían en el calor del cosmos de Ikki de Leo. Se lleno del miedo de la muerte. De las cenizas no puede resucitar. Sin embargo una última visión invadió su ser. Aquella chica en la que se había convertido su hermana, riendo hasta las lagrimas jugando con otros jóvenes, los señores águila.
Ella era un ángel que había perdido sus alas, era un ángel que ya no podía volar y allí estaba con esos inmundos humanos. Ellos le dieron nuevas alas y nuevamente volaba libre lejos de él y sus demás hermanos.
-¿Por qué hermana? ¿Por qué prefieres a esos despreciables seres que a nosotros?
Creyó que si cortaba esas nuevas alas ella volvería con ellos. Pero la niña risueña que en ese entonces era, murió. El quería que riera en sus brazos pero lo único que obtuvo es que ella lo mire con odio.
Las cenizas de Shekerel fue lo último que divisó Fénix. Sus ojos se cerraron y completamente agotado se deslizo a la inconciencia.
-Tú eres el fénix. –Dijo la diosa mientras percibía como Ikki caía inconsciente por la agotadora batalla, en la que salio victorioso. –Tú eres el fénix y te levantaras otra vez.
Más adelante Ratzagel con Hyoga durmiendo entre sus brazos voltea al sentir la muerte de su hermano. Se muerde el interior de la boca y mira con rabia al rubio caballero.
-¿Pasa algo?- Le pregunta Lebalbel.
-Nada
Y continúan su camino.
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UNA NUEVA GUERRA SANTA
Parte 8:
Por amor a una diosa
Tras mucho correr los caballeros llegan a la galería donde Danyael y el Nephilim se encuentran peleando.
Danyael sostiene del cuello a un niño, el cual al ver a los caballeros, aumenta sus energías, la piel se arruga y se seca para después empezar a quebrarse. De la espalda surgen un par de alas que parecen de murciélago. De las pequeñas manos infantiles surgen otras manos que no parecen humanas y cuyos dedos parecen garras, que obligan a Danyael a soltarlo. Se le cae la parte inferior del rostro, ahora pueden ver unos horrorosos dientes. Del suelo surgen plantas que se enredan en Danyael.
Haciendo acopio de sus fuerzas, Danyael nuevamente se incendia y vuelve a sujetar a ese monstruo de cuello.
-¡AVANCEN! –Les grita mientras sujeta a esa criatura.
Por lo queSeiya, Shiryu y Shun atraviesan el lugar.
Avanzando se toparon con la ángel que iba aniquilando todo lo que se le parara en frente. Parecía un demonio. Algunos suplicaban por sus vidas. De pronto se detuvo antes de golpear al último. Lo contemplo un instante, en tanto, este no paraba de temblar.
-¡Espera! –Grito Shun- Ya se rindió no tienes que matarlo.
Ella ni siquiera se molesto en mirarlos.
-Humano –dijo ella en ese idioma tan extraño. –Recoge los que aun viven y márchate.
La joven lo dejo ir. Iba a continuar su camino cuando frente a ella apareció un tipo sonriente. Vestía una armadura plateada, sus cabellos eran castaños y su piel de tez morena. Sostenía una espada en su mano derecha.
-Si que eres extraña. Mataste sólo a los que no eran humanos. Son tan patéticos que no lo valían o es que sólo los demonios y nephilim están en tu lista negra. –Espero unos instantes pero la joven no contesto nada.- Te agrada mi armadura, la hicieron con los nephilim de MontSalvat
Ella avanzo para marcharse, -Estorbas- dijo en un susurro y el joven se movió para dejarla pasar. Fue un movimiento involuntario. Debido al aura de muerte que la joven despedía.
Molesto, elevo su cosmos en un ataque. Del suelo se elevaron ases de luz que mataron a todos los que quedaban y obligo a retroceder a los caballeros.
Pero Liluel siguió su camino, ignorándolo completamente.
-¡Mataste a tus compañeros! –exclamo Seiya – ¿¡Que clase de monstruo eres?
-Uno que fue maldito por su diosa.-Dijo esbozando una gran sonrisa.-Caballeros de Atena ha llegado el día de la venganza. Cuando Cronos obtenga la hoz lo primero que rodara será la cabeza de Atena.
-Será el Titán el que caiga.-Contesto Sagitario.
-Yo me encargare de él, ustedes márchense.- Dijo Virgo.
-Pero Shun –Alegaba Shiryu
-Aun quedan dos ángeles y escalibur les afecta Shiryu. No hay nada que discutir váyanse.
Seiya contemplo a Shun un instante. –De acuerdo.- No lo quería dejar pero Hyoga le preocupa.- Shun ten cuidado.
-Descuida.
Shiryu tampoco lo quería dejar pero la seguridad en la voz del peliverde le mostró en que tenia que confiar en él. –No olvides a Hyoga.
Seiya y Shiryu se abrieron paso con usando el meteoro de Pegaso y el dragón naciente. Aquel sujeto lo evadió lanzándose directamente sobre Shun. La espada choco contra el brazo de la armadura de virgo. Y Shun retrocedió varios metros.
El caballero contemplo su brazo, la armadura había sido rota por el golpe, pero lo protegió.
Aquel sujeto ni siquiera se molesto en contemplar a los que se marchaban. Ya tenia su presa en frente. Sonrió esto es justo lo que quiere, un caballero de Atena.
No le interesan los ángeles, ni los nephilim, ni los cautivos demonios, ni los inútiles humanos sirvientes de Cronos. Todo lo que quiere es un caballero para llevar a cabo su venganza.
-Voy a cortar al caballero de Atena en pedazos.- Dijo lleno de emoción.
Dio tres lances con la espada la cual corto el aire, rocas, columnas y todo lo que estuviera a su paso. Pero Shun no tuvo problemas para evadirlo.
-Quiero ver la cara de Atena cuando le entregue tu cadáver. Seguro llorara y dirá algo como: ah mi valiente guerrero, haz sucumbido ante la fatalidad. Pero no temas mi amor por ti será eterno. Y derramara lagrimas la muy hipócrita.
Aquel sujeto seguía atacando, pero sus embates eran muy desordenados. Shun podía evadirlos fácilmente, el problema es acercarse.
-Te cuida con devoción. Sufre si sales herido. Vive entregando todo su amor a la tierra y a sus valientes caballeros. Es taaaaaan sacrificada. Todo mi amor es tuyo gran amada y zorra Atena.
El cosmos de este sujeto estaba lleno de odio pero también de dolor. No para de decir improperios contra la diosa.
A Shun le pareció que ese ya no razona, siguió dando lances con su espada, de manera veloz, pero sin apuntarle realmente a nada y aun así el peliverde ha tenido que retroceder.
-Atena no es como la describes.- Le dijo el caballero fastidiado de escucharlo.
-Claro que lo es.
-¿Cómo puedes saberlo?
-Por que yo fui uno de los sagrados caballeros de Atena.
-No es cierto.
-Con que quieres pruebas.
Aquel sujeto bajo su espada, comenzó a reír mientras eleva su cosmoenergia. Fue hace tanto tiempo la última vez que lo dejo incendiarse para mostrar la constelación a la que pertenecía.
Por su parte Shun contemplo extrañado como ese cosmos lleno de odio, forma de modo difuso un signo dorado, el signo de Capricornio.
-¿Cómo es esto posible?- Interrogo Shun extrañado.
-Permíteme presentarme. En vida me conocían como Ayax y como puedes ver por mi cosmos fui caballero dorado de capricornio.
-En vida ¿Acaso eres un muerto?
-Podría decirse que sí.
Shun retrocedió completamente asustado. Sólo una palabra vino a su mente HADES.
-¡No es cierto! ¡Mientes! ¡No puedes ser un muerto resucitado!
La reacción de Shun no paso desapercibida por Ayax.
-¿Qué te pasa? ¿Por qué le temes tanto a los muertos?
-¡No eres un muerto! ¡No es cierto! ¡Estás mintiendo en todo! ¡Nunca fuiste un caballero de Atena!
-Claro que lo fui.
-No. Si hubieses sido un caballero amarías a tu diosa. Alguien que fue caballero jamás se expresaría así de ella.
-¿Amas a esa diosa?
-Sí
-Estúpido. Pero yo también fui así de estúpido. Ame a esa y pude sentir que el amor que la diosa siente por cada uno de sus caballeros, no es igual para todos. Claro, si yo hubiese sido Ulises todo se me fuese perdonado. Pero así es ella ama a todos y a uno más.
-Ulises de la región de Itaca
-Exacto Ulises de Sagitario.
-He oído hablar de él. Pero Seiya no se le parece en nada. –Dijo Shun asustado pues está comprobando que realmente está hablando con un muerto.
-¿Seiya? Tienes razón el no es la reencarnación de Ulises. El bueno y justo de Ulises, tan sabio, tan perfecto.
Ayax uso la conversación para acercarse a Shun. Cuando este levanto su espada, el asustado de Shun reacciono y en un intento por defenderse lanzo la tormenta nebular, haciéndolo retroceder, sin embargo él logro usar su espada de nuevo y cortar la tormenta. Shun salio despedido contra una pared y antes de que pudiera recuperarse aquel sujeto le atravesó el hombro con la espada. Elevo su cosmos y lo hizo pasar por el arma cual descarga eléctrica lo que le produjo mucho dolor al caballero.
-¡ ¡ ¡LA VERDAD ES QUE ATENA TE ABANDONARA CUANDO YA NO LE SEAS ÚTIL. JAMÁS SE HA PREOCUPADO POR TI, NI POR NINGUNO DE SUS CABALLEROS! ! !
Al oír estas palabras Shun no pudo evitar recordar cuando Hyoga estuvo en coma, Saori se encargo de todo, de trasladarlo a Japón, de los doctores, de cada detalle. Pasaba muchas horas con él. Además ella trato de ocultarles sus preocupaciones, porque ella es Atena y necesitaban de su seguridad para afrontar la situación.
Y aquella madrugada cuando Ikki y ella llevaron a Hyoga a casa. Hyoga se encontraba aletargado pero era evidente que estaba asustado. Saori no se separo de él. Le hablaba y le decía que estaba a salvo.
Que decir de él mismo, después de ser poseído por Hades, salio muy afectado emocionalmente, hubo momentos en lo que se sentía enloquecer y quería matarse por que aun percibía al maligno dios en su interior. A pesar de lo agotada y agobiada que estaba, Saori tomaba su mano y lo consolaba. Se esforzó por reintegrarlo, para que volviera a ser la misma persona que era antes. Para que volviera la sonrisa a su rostro.
-¡ELLA JAMÁS TE HA QUERIDO!- La espada brillo con más intensidad y el dolor que corría por el cuerpo de Shun fue tal que tuvo que gritar con todas sus fuerzas. –¡ELLA NUNCA SE HA PREOCUPADO POR NADIE MÁS QUE ELLA MISMA! ¡ELLA TE ABANDONARA A TU SUERTE! ¡NUNCA HA SENTIDO NADA POR SU CABALLEROS! ¡SON SÓLO ARMAS! ¡HERRAMIENTAS! ¡COSAS DESECHABLES!
-¡ESO ES MENTIRA!- Grita Shun poseído por el dolor. – ¡YO SE QUE ELLA ME QUIERE!
Asiendo acopio de todas sus fuerzas el caballero de virgo logra tirar una patada para quitarse de encima a Ayax y a su espada.
Ayax retrocedió un poco y de nueva cuenta intentó a arremeter contra Shun pero la tormenta nebular se concentro alrededor de este deteniendo el ataque para después sacar volando a Ayax contra un pilar.
Shun intento ponerse de pie pero no pudo. Se llevo una mano a la herida que sangra mucho. El dolor que la espada le provocó aun corre por su cuerpo. El otro en cambio sin ningún problema se levanto y camino hacia él.
-Yo se que ella me quiere.- Dice el peliverde a pesar de la respiración agitada.
-Es pura ilusión.
-Ella me lo ha probado.
-¿No tienes ninguna duda?
-No. Ella nos quiere a todos.
-Pero su amor no es igual.
Shun mira a los ojos a aquel sujeto. –Tal vez tengas razón. Sabemos que quiere a uno más que al resto. Pero ninguno de nosotros se enojaría con ella por eso.
Aquellas palabras lo hicieron enfurecer, corto el viento nebular que protegía a Shun y lo pateo con todas sus fuerzas arrojando a Virgo por los aires.
Ayax tiembla por la ira que le produjo las palabras de Shun. De su seguridad por sentirse amado por su diosa. Llega hacia él lo toma del verde cabello y lo hace estampar el rostro contra el suelo.
-Veamos si ella te sigue amando cuando destroce tu linda cara.
Y el rostro de Shun es estrellado contra el suelo una y otra vez.
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Notas de la autora
Cuautlitletl Ilhuitltemo: Según yo, por que no se hablar nahualt "águila de fuego que desciende del cielo". Cuautli es águila, tletl es fuego, ilhuitl es cielo y temo que desciende. La verdad sólo junte las palabras según creí que es. Si alguien sabe favor de corregirme.
Je el nombre de Danyael me lo fusile de una peli que vi hace muuuchos años. Era una que trataba de la guerra entre ángeles y demonios y la venida del salvador. Pero no me acuerdo del titulo. Solo se me quedo el nombre del protagonista.
No se pronuncia Da-nia-el es Dan-lla-el.
Tenia que poner algo de mitología griega. Ulises también conocido como Odiseo es el personaje protagonista de la Odisea. El era rey de Itaca y también participo en la guerra de Troya. Ayax y Ulises serán explicados en el próximo capítulo.
En el próximo capítulo:
Azul 20 El oscuro corazón de un guerrero. El peliverde recuerda momentos en que su corazón estaba lleno de dudas. ¿Acaso me odias por que yo he sido amado? Ayax explota en furia y en celos. Shun lo tiene todo y el todo lo perdió. La luz del amor brilla en Shun. Y es tan resplandeciente que nadie la puede apagar. Caballero de libra el oponente que te a tocado es muy fuerte. Y tú ¿Haz sentido el poder del cosmos?
Bonus.
Hyoga: ¿Qué les pareció? Espero que les haya agradado
Shun: Azul ¿Cual es tu problema con mi cabello? (Pregunta recordando el fic "En mis horas más oscuras")
Azul: Que es verde y odio el verde.
Shun: Y por eso siempre escribes que me agarran del cabello.
Azul: Se que me pase con tu cabello en el otro fic. Pero eso nada tiene que ver con este. No es una fijación mía. Lo que pasa es que es más fácil que te agarren del cabello para azotar tu cara contra el suelo.
Shun: ¿Por qué mi cara? ¿Qué no sabes que de ella vivo?
Azul: Precisamente y goce escribiéndolo.
Shun hace berrinche. No hay nada que pueda hacer para desquitarse salvo una cosa. De inmediato salta a brazos de Hyoga y desde allí le enseña la lengua a Azul.
Shun: Hyoga esa es bien mala conmigo.
Hyoga: Azul, No te hagas la indignada tu dijiste que gozaste escribiéndolo.
Azul: ¿Por qué siempre estas de su lado? El tiene la culpa por bonito. Esos diálogos de "Destrozare tu hermosa cara" sólo quedan con él. No fue personal.
Hyoga: Ya la escuchaste Shun. Ni modo.
Aun así Shun se abraza a Hyoga para molestar a Azul mientras le enseña la lengua.
Azul: Míralo Hyoga él es siempre el que me hecha pleito.
Hyoga: Ya Azul. Nos vemos hasta el próximo capítulo
Azul: ¿Por qué siempre estas de su lado?
Shun: Porque a mi me quiere más.
