Capítulo 17

Sehrazat miró su móvil por décima vez esa mañana. No era común que Onur no fuera a la comisaría sin avisarle, ya habían pasado unos meses desde su incorporación obligada a su equipo y alguna vez, había tenido que ausentarse por temas relacionados con la editorial, pero siempre le había avisado…

Inspiró hondo, también era posible que él hubiera salido con alguien y se hubiera quedado dormido… ella conocía perfectamente su fama y también sabía que, al no tener compromisos, él podía darse el lujo de salir con quien quisiera…

Pensó en llamarlo, preguntarle si le había pasado algo, pero se enfocó en un informe que le había alcanzado Gani hacía un momento, quería terminar con el análisis de balística para poder acercarse un poco más a la resolución de un caso…

No reconoció a la madre de Onur hasta que la tuvo frente a ella en su escritorio, la había visto aquella vez, cuando había ido a la firma de libros de Onur, y se sobresaltó un poco…

-Querida detective… es un placer volverla a ver, por fin…- le dijo la mujer, su gesto algo antipático, aunque se esforzara por ser políticamente correcta.

-Señora Aksal…- dijo en voz baja y la recorrió con su mirada ¿qué podía tener que hacer esa mujer allí?

-Lamento importunarla en su trabajo… pero quería hablar un momento con usted…

-No se preocupe, señora… ¿pasó algo con Onur?

-No… nada…- dijo la mujer y Sehrazat se levantó y la hizo seguirla hasta la sala de descanso, en donde la hizo sentar para poder hablar tranquilas.

La mujer se sentó frente a ella y negó con la cabeza cuando Sehrazat le ofreció un café…

-La escucho…- le dijo Sehrazat con una mezcla de curiosidad y nerviosismo.

-Te miro y entiendo muchas cosas…- dijo la mujer, dejando de lado la distancia que había mantenido hasta el momento.

-¿A qué se refiere?

-Yo me entiendo… disculpa…- dijo dándose cuenta de que la pobre chica no comprendía nada.

-Señora, disculpe, pero…- dijo y cuando buscaba las palabras para no sonar impaciente, la mujer continuó…

-Envié a mi hijo a hacer un trámite… y aproveché la posibilidad, porque tenía mucha curiosidad…

-¿Curiosidad?

-De conocerte mejor…

-Entiendo…

-Ocurre que Onur ha tenido una racha… llamémosla así… de falta de inspiración…

-Eso lo sabía…- dijo asintiendo.

-Hacía mucho que no lo veía así… quiero decir… ha terminado la novela… eso es casi una locura para los tiempos que venía manejando…

-¿Ya la terminó?- preguntó ella con una mueca de sorpresa y a la vez desilusión.

-Bueno… no se qué te habrá contado… pero ya lo hizo… ayer la envió a la editorial para ver si tiene el visto bueno…

-Me alegra…- dijo y trató de recomponerse.

-Escucha, querida… yo no sé cuál es el nivel de relación que ustedes tienen… pero quiero cuidar un poco a mi hijo…

-¿Cuidarlo? ¿se refiere al peligro del trabajo que hacemos?

-Un poco es eso, y otro poco es la parte afectiva…

-Señora…

-No, no… espera, no te ofendas… quizás me expresé mal… tengo miedo porque lo veo demasiado comprometido contigo, con el trabajo, con su inspiración… pero seamos sinceras… es evidente que él tiene sentimientos que van más allá de eso…

-Señora Aksal… entiendo su preocupación… pero debo decirle, para dejarla tranquila, que no hay chances de ningún tipo de relación con Onur y él ya lo sabe… yo…- dijo y bajó la vista- me siento algo avergonzada de contar mi intimidad… pero soy viuda… y perdí un hijo… y decidí que no quería volver a enredarme con nadie…

-Entiendo… ahora entiendo todo, cariño…- dijo y levantó la mano para acariciar su cara.

-Bien… estoy a su disposición para lo que necesite…

-Yo también estoy para ti… y muchas gracias por tomarte el tiempo de explicarme, no tenías por qué hacerlo…

-Aprecio mucho a su hijo… él se ha convertido en un gran apoyo para este equipo y también para mí… quédese tranquila que mientras dure esta sociedad… lo cuidaré…

-Así espero…- dijo la mujer con una sonrisa y se fue.

Sehrazat se quedó mirando la nada y bufó con alivio cuando la vio desaparecer de su vista.


Se distrajo cuando Murat golpeó la puerta para dejarle un mensaje y cuando se levantaba de la silla, recibió un mensaje de Onur…

-Tuve un día complicado… mi madre me envió a hacerle un trámite familiar… te pido disculpas por no haberte avisado…- decía el audio y ella lo sintió algo serio y distante.

Tomó su móvil y grabó un audio en respuesta.

-No hay nada que disculpar… solo me sorprendió no tenerte por aquí y que no avisaras… ¿estás bien?

Y como él escuchó el mensaje, pero no lo contestó. Sehrazat decidió llamarlo, quería asegurarse de que estaba bien…

-Dime…- contestó él y ella lo notó algo raro.

-¿Te pasa algo? - le preguntó con preocupación.

-Estoy bien… algo cansado… creo que tengo fiebre…

-¿Dónde estás?

-Llegando a casa…

-¿Quieres que le avise a tu madre? - preguntó ella y luego se arrepintió. Eso sería entrometerse demasiado.

-No… prefiero que no… no me siento en condiciones de soportar su intensidad…

-Bien… iré a verte en un rato…

-No te preocupes…

-¿Acaso no somos compañeros? - preguntó ella y sonrió antes de cortar.

Revisó todo lo que quería terminar antes de irse y decidió ir a verlo. Él tardó en abrir la puerta y cuando ella lo vio se preocupó…

-Siento haberte hecho levantar…- dijo y él trató de sonreír y ella lo atajó justo cuando se caía y lo acompañó hasta el sillón- Onur… ¿estás cómodo aquí? - preguntó a nadie, porque él estaba algo ido.

Apoyó sus labios sobre la frente de él, volaba de fiebre. Corrió a buscar un paño húmedo y se lo colocó para ayudar a bajar la temperatura…

Lo dejó allí, medio dormido y se puso a prepararle una sopa, sabía que probablemente eso lo ayudara cuando pudiera despertarse…

Se quedó a su lado un buen rato y lo sintió quejarse. Testeó su temperatura, no había bajado casi nada…

Trató de despertarlo y, luego de preparar un baño de agua tibia, lo llevó hasta allí y él se quitó la ropa y se sumergió en la tina…

Sehrazat lo dejó descansando y pensó en llamar al médico, pero la verdad era que no tenía idea de quién lo atendía y creyó que podría controlar ese pico de fiebre…


Un buen rato más tarde se acercó y vio que él estaba con los ojos abiertos, un poco más repuesto…

-Te traje un poco de sopa…- dijo con una pequeña sonrisa, estaba contenta de verlo mejor.

-No me gusta la sopa- se quejó él.

-Estoy segura de que esta sí…- dijo y le ofreció una cucharada.

Onur negó con la cabeza y finalmente probó un poco…

-Te lo dije…- dijo ella cuando lo vio asentir con suavidad- ¿te sientes mejor?

-Un poco…- dijo y se quedó quieto cuando ella se inclinó y testeó su frente nuevamente.

-Creo que la temperatura está bajando…

-Tengo un poco de frío…- le dijo y ella, luego de darle un par de cucharadas más, dejó el plato de lado y tomó la bata que él usaba en el baño.

Onur sonrió al levantarse, cuando ella giró la cabeza para evitar mirarlo.

-No tengo nada que ocultar…- dijo con una sonrisa.

-Lo se…- dijo ella y se mordió el labio, arrepentida del comentario.

Él se acomodó la bata y se apoyó en ella para caminar hacia la habitación…

-¿Pasó algo? - le preguntó cuando lo arropó un poco, y lo vio algo distante.

-¿Por qué lo preguntas?

-Porque te conozco, Onur… dijiste que tu madre te había enviado a hacer trámites...

-Me envió a ver a la mujer con quien mi padre la engañó…

-Difícil…

-Así es… parece que quería recuperar un par de cosas que según ella me pertenecen como recuerdos familiares… un reloj, una cadena de oro y un anillo con sus iniciales… todos fueron regalos de ella…

-Claro…

-La mujer no puso ninguna traba… pero yo no lo pasé bien… me sentí demasiado inmerso en una historia que prefiero no recordar…

-Ya pasó…- dijo ella y acarició su cara con suavidad, sentada a su lado.

-Lamento haberte preocupado… estoy seguro de que mañana estaré mejor…

-Espero que sí… ¿quieres que me quede a cuidarte?

-Me encantaría…- dijo él y ella se perdió en sus ojos.

-Hablo en serio…- le reprendió ella.

-Yo también…- dijo él y ella sacudió la cabeza.

-Onur…

-Mírame… desde que llegaste estoy mejor…

-Bien… bien… me quedaré…- dijo y se incorporó- estaré en el living si me necesitas.

-Si te necesito porque me siento mal, no podré gritar para llamarte…- dijo y alzó las cejas.

-¿Cuál es tu idea, entonces? - le siguió el juego ella.

-Como ves, mi cama es grande…

-Onur… no…- dijo y él sonrió.

-Estoy enfermo… ¿acaso desconfías de mí? - le dijo y ella puso los ojos en blanco.

-Eres un malcriado…- le dijo y él asintió.

-Lo se…- dijo y la vio bostezar.

Sehrazat se recostó a prudente distancia de él y se quedó mirándolo cuando él giró hacia ella y cerró los ojos con placidez…

-Descansa…- le dijo ella y lo vio sonreír, con los ojos cerrados.

-Tú también…- dijo y ambos se quedaron dormidos…


Esto sigue muy bien, intentaré no hacerlos esperar tanto para la actualización, tuve días algo complicados. Gracias por leer!