Os ruego que me perdoneis por esta reestructuración de los primeros capítulos, pero prometo, (por un tiempo), no hacerlo más. En este caso no he tocado nada, solamente un corta y pega para acortar el tamaño del capítulo II que me parecía exesivo.

Como siempre espero que os guste y disfruteis:

Un saludo a todos.

Dederian


Capítulo III:

Querido instructor


La sala de actos estaba en el segundo piso, era circular y extraordinariamente grande, toda la sala estaba compuesta de mármol claro: las columnas, el suelo, las paredes, etc., dándole un aspecto muy luminoso.

Dos enormes arcos daban a las terrazas exteriores y varias personas charlaban alegremente a sus pies. A ambos lados de esos arcos dos escaleras daban al piso superior de la sala, que no era más que un largo pasillo con pequeñas zonas más anchas donde poderse pararse a conversar, tan solo llegaba a la mitad de la sala y desde allí se podía ver todo el piso inferior bastante bien.

En el lado contrario a los arcos había la entrada a aquel salón: una grandiosa puerta decorada presidía el salón; desde ella se accedía a aquella sala que parecía estar fuera de lugar en una academia militar como aquel jardín.

Desde la puerta unas escaleras descendían a ambos lados hacia la pista de baile donde se arremolinaban una docena de parejas bailando alegremente al ritmo de un vals.

El techo de la estancia era totalmente transparente dejando ver, aquella noche, un hermoso cielo estrellado con una gran luna brillando intensamente.

Cuando entramos en la sala se acercaron varias personas a felicitar a Dederian su nuevo estatus de SeeD, habíamos llegado un poco tarde y los otros graduados ya habían entrado hacia rato, así que la gente no se fijo mucho en nosotros cuando entramos lo cual nos permitió estar bastante tranquilos.

Bajamos por las escaleras de mármol hasta llegar a las mesas donde había unos cuantos aperitivos y una camarera nos ofreció un par de copas de champán.

Estuvimos charlando con un par de SeeDs experimentados que ofrecieron amablemente a Dederian unos cuantos consejos y le felicitaron contentos de tener a un compañero tan polivalente en combate y con tantas aptitudes.

Cuando se fueron aprovechamos para salir a bailar un rato a la pista para poder estar más tranquilos y pasarlo bien.

La banda estaba tocando El Vals de la Luna" cuando comenzaron los fuegos de artificio: un festival de luz y color estalló en el cielo de aquella feliz noche mientras él y yo bailábamos juntos y el mundo se desvanecía alrededor nuestro, en cada giro, en cada paso, el mundo se concentraba más y más y más… hasta que solo existimos nosotros.

Un par de horas más tarde, después de presentaciones y felicitaciones en cantidad, decidimos volver al hotel para descansar, era tarde y al día siguiente teníamos la reunión con el director y tendríamos que estar frescos para poder discutir todos los términos del contrato.

Cuando nos levantamos a la mañana siguiente nos dirigimos directamente al jardín, la reunión era temprana pero un buen café en el bar del hotel nos puso a tono: a mí para discutir con Cid Kramer todos los apartados del acuerdo, y a Dederian para discutirnos todas las propuestas a ambos.

Cogimos el coche y en media hora nos plantamos en el jardín de Balam donde un par de prefectos nos esperaban, impasibles, a la entrada del parking.

Nos dirigieron sin dilación al despacho del director que nos esperaba sentado en su gran sillón leyendo algunos papeles que tenía sobre la mesa. Al vernos nos dedicó una de sus amables sonrisas mientras se levantaba y nos invitaba a tomar asiento.

Durante algunas horas estuvimos acordando y tratando punto por punto el contrato, cada detalle y cada artículo, hasta que quedamos los "tres" convencidos y satisfechos.

Kramer no puso casi ninguna pega a todas las propuestas que hice, e incluso añadió algunas que todavía me daban más libertad.

De hecho el que puso más inconvenientes fue Dederian que exigió varias cosas, como que se me diera un entrenamiento intensivo de unas dos semanas para que, en caso de entablar combate el equipo SeeD (cosa muy probable en algunas misiones), dependiera lo mínimo posible de ellos. También hizo añadir que, obligatoriamente y bajo ningún concepto omitible, debía obedecer al jefe de equipo o SeeD asignado a su custodia (si, parecía más que en vez de ser una periodista haciendo su trabajo fuese una delincuente a la que se la trasladase a una prisión de alta seguridad) desde la asignación de la misión hasta la vuelta al jardín o base establecida.

Como ya se veía venir, él mismo se ofreció voluntario para ser mi "SeeD asignado" y mi entrenador ya que sabía muy bien que era el único capaz de controlarme y evitar que hiciera alguna de mis locuras.

Cuando acabamos de pactarlo todo y cerramos el acuerdo, Cid se disculpó por tener que despedirse tan rápido pero tenía al parecer una reunión muy importante a la que debía de asistir sin falta, con lo cual nos despedimos de él y salimos del despacho hacia el ascensor.

- ¡Que bien! Ha salido todo a pedir de boca. ¿No?- Le dije mientras nos dirigíamos a las puertas del elevador, pero él parecía no haberme oído perdido en sus pensamientos.

Me quedé parada mirándole en medio del pasillo, y no fue hasta que llegó al ascensor que se dio cuenta de que no estaba a su lado, se giró con mirada curiosa e inclinando ligeramente la cabeza a un lado como diciéndome: -¿Qué ocurre?

- ¿En que pensabas con tanto fervor que te ha impedido ni tan siquiera felicitarme por mi nuevo trabajo?- Le reprendí con cierto mosqueo esperando, como mínimo, que me explicase algo interesante.

- Oh, vaya, perdona. Felicidades, desde luego sabes salirte con la tuya cuando te interesa. Nunca había visto al director tan entusiasmado con algo.- Dijo acercándose a mi.

- Sí, un periodista tiene que saber conseguir lo que quiere, si no las únicas noticias que se darían serían las de deportes. – Le conteste alagada- Pero no me cambies de tema¿en que pensabas?

- Bueno, visto que soy tu nuevo instructor hacía un plan de entrenamiento. Tenemos que comenzar lo más pronto posible y pensaba si esta tarde están las aulas libres, primero nos dedicaremos a lo básico que necesitas de teoría, no es mucho así que no nos llevará más de un par de días, entre hoy y mañana espero. Entonces ya pasaremos a la práctica básica en combate, el resto que no es tan necesario ya te lo iré enseñando con el tiempo.

– Veo que lo tienes todo muy bien pensado, debes tener madera de instructor.- Desde luego se notaba que formaba parte de una de las mejores unidades de élite del mundo, planeándolo todo hasta el más nimio detalle.

-Con un poco de suerte en vez de dos semanas lo acabaremos en una. Contra antes estés preparada antes saldremos en misiones. – Emm… bueno, tal vez solo tenía ganas de liarse a mamporros en su primera misión, pero bueno en eso estaba de acuerdo con él, contra antes empezásemos antes acabaríamos la instrucción y comenzaría la acción.

Bajamos al comedor y por el camino se nos ocurrió que podríamos llevarnos algo preparado y comérnoslo de camino a las aulas para ganar algo de tiempo.

Ya en un aula nos acercamos a una terminal de estudio comunitaria y accedimos a la base de datos para estudiantes del jardín. Allí había toda la información que necesitaba un futuro SeeD en su adiestramiento, desde el funcionamiento y uso de montones de armas y artilugios hasta el sistema de enlace de los famosos G.F usados exclusivamente en aquel jardín.

De toda aquella información Dederian hizo una selección de conceptos básicos en combate como el manejo de armas básicas, el uso de la pseudo-magia y los enlaces "Guardian Force".

De estos últimos había hecho un comentario unos meses atrás para el periódico: eran unos entes mágicos que ofrecían algo de su poder a los humanos para mejorar sus capacidades físico-mágicas, a cambio este enlace hacían más fuertes poco a poco a aquellos seres.

El lado negativo de la unión, aunque solamente era una teoría, era que estos entes ocupaban un espacio en el cerebro, justamente el de los recuerdos más antiguos, así que cuanto más los usabas y más tenías menos recuerdos de tu pasado tenías. Para los SeeDs, que dependían mayoritariamente de sus cualidades en el combate, esto sólo era una teoría infundada e irracional que generaba miedo y tensiones.

El sistema para obtener esos enlaces era extremadamente raro, como todo lo relacionado con aquellos monstruos mágicos: cada G.F tenía una gema generada desde su cuerpo físico, así que la persona que quería enlazarse debía tener una de esas gemas.

Para comenzar el proceso de conexión debías ponerla en tu mano, te concentrabas en aquel ser, y de repente tu cuerpo absorbía aquella gema, a partir de entonces, según leí, podías notar la presencia del Guardián en tu cabeza y llamarlo para que te ayudara en combate cuando quisieras, aunque parecía que aquello necesitaba un tiempo.

Cuando me explicó lo de la presencia mental comenté a Dederian que aquello debía ser muy turbador, sentir a alguien más en la cabeza tenía que ser realmente extraño, y me dijo que, obviamente, el proceso de enlace se podía invertir y que mucha gente sólo se enlazaba cuando era realmente necesario, aunque aquello podía ser peligroso pues te podías olvidar la gema en algún lugar o perderla y no eran fáciles de conseguir de nuevo.

Por regla general se debía vencer a la forma física de aquel ente para que cediese dar una gema a un humano e ir y decirle que necesitas otra porque la has perdido puede ser muy perjudicial para la salud.

Sobre la pseudo-magia aprendí bastantes cosas aunque aquello sólo era lo básico.

La pseudo-magia era un estilo de magia que cualquiera con unos conocimientos mínimos y un cierto entrenamiento mágico podía utilizar.

La manera más común de obtención de estas magias era mediante la "extracción", este sistema si no se disponía de un G.F necesitaba un entrenamiento mágico muy grande y no todo el mundo era capaz de aprenderlo; para los SeeDs, en cambio, el uso de aquel sistema era habitual ya que disponían todos de G.F.

Aquel sistema podía utilizarse sobre diversos objetivos: el más común de ellos eran los monstruos que había a lo ancho y largo del mundo, se podía decir que todos los monstruos tenían magia en su interior y que, con algo de entrenamiento, se podía aprovechar en beneficio propio durante la batalla.

Otro de los objetivos de la extracción era algunos lugares en los cuáles, por algún motivo desconocido, se acumulaba aquel tipo de magia, comúnmente se les llamaba "puntos de extracción" y no podías saber que magia contenía hasta acercarte lo suficiente, parecían muy útiles y más seguros que dedicarse a robar magias a monstruos con ganas de comerte, la verdad.

Cuando me explicó todo aquello no comprendí donde debían almacenarse aquellas "magias" así que le pregunté, me explicó que todo el sistema mágico se desarrollaba en el cerebro y que con sólo pensarlo se podía saber que magias tenías en la cabeza, cuantos usos le quedaban a cada una (porque se gastaban, si señor) y elegir una para "lanzarla" contra tu objetivo.

Así que para extraerlas era necesario un entrenamiento exhaustivo o tener un G.F pero usarlas era mucho más fácil.

Durante mis viajes por el mundo vi a gente que utilizaba aquella magia pero que en cambio no usaba G.F, y desde luego muchos de ellos estaba segura que no tenían ni idea de que era "extraer", así que supuse que debía existir alguna manera de transmitir la magia de una persona a otra, aunque esto no se lo comenté a Dederian y él no me dijo nada.

En la base de datos del jardín era increíblemente grande, allí había documentadas un ciento de aquellas magias, de aquel montón Dederian hizo una recolección de las más básicas, como las de curación o ataque básico, para que me las aprendiera.

Nos tiramos largas horas allí y cuando nos dimos cuenta ya había caído el sol hacía un tiempo. El aprendizaje nos había absorbido tanto que no nos dimos cuenta de la hora que era hasta que se oyeron nuestras tripas por encima de nuestras voces.

Entonces Dederian guardó en mi unidad de datos portátil todos los archivos que había seleccionado y nos dirigimos hacía el comedor a ver si había suerte y seguía abierto.

Mientras nos dirigíamos hacía allí Dederian se mostró sorprendido pues yo prácticamente había asumido toda la teoría que había pensado darme en tan sólo una tarde, decidió que lo poco que me quedaba me lo iría enseñando mientras comenzábamos la práctica al día siguiente.

Me puse tan nerviosa como el día que publicaron mi primer artículo, la adrenalina comenzaba a correr por mis venas.


Fin del capítulo III


Próximo capítulo:

Intermetzzo I. 2ª parte

-¡Vamos soldaditos¡Estamos aquí!