Chapter 21: Make me believe

21. Make me believe

Emmett y Bella llegaron al primer piso, Emmett impidió que la muchacha abriera de inmediato la puerta, lentamente tomó la delantera. —me imagino que tenemos un plan de escape —pregunto mientras verificaba que no hubiera nadie en el lobby del edificio.

— ¿Acaso lo dudas? —contestó moviendo unas llaves frente al rostro del muchacho.

La puerta hacía los estacionamientos se encontraba en el lado contrario, por lo que debieron cruzar el lobby rápidamente para entrar bajar por las escaleras de servicio hacía el primer subterráneo. Una vez allí, Bella desactivo la alarma de una motocicleta, que se encontraba estacionada justo a la salida.

Emmett la miró sorprendido.

— ¿Qué pasó con todo ese discursito tuyo respecto a la seguridad de estas cosas? —cuestionó en tono burlón, recordando las palabras de la muchacha años atrás cuando él mismo quiso tener una.

— Digamos que no fue mi primera opción —confesó, recordando a Carlisle entregarle las llaves.

Le entregó el casco de copiloto mientras la encendía, el muchacho se la recibió y ambos se subieron.

— Deje mi auto estacionado… —comenzó a explicar, pero no alcanzó a finalizar cuando la muchacha lo interrumpió.

— Lo sé, Carlisle se encargó de eso, mientras espiabas a Edward —informó acelerando a fondo.

When you lost in the dark

And risking it all

Make me believe

TIEMPO PRESENTE

— Sé que quieres respuestas —comenzó a decir Carlisle y no sabía bien cómo enfrentarlo, contrario a lo que pensó, el chico solo permaneció contemplando impávido.

Tal vez era la sorpresa de verlo nuevamente, o tal vez estaba considerando sus opciones.

— ¿Dónde estamos? —cuestionó interrumpiendo. —¿Ella está mirándonos? —agregó al percatarse que estaba en una sala de interrogatorios.

—¿Realmente eso importa? —quiso saber Carlisle.

— Puse mi vida en riesgo por ti, por ella, y lo hice millones de veces, creo que merezco saberlo ¿No crees? —respondió.

— Tienes razón, tal vez debiera comenzar por pedirte disculpas, por arrastrarte siempre a un espiral de violencia —explicó, pero esta vez, no fueron palabras lo que lo silenciaron.

Fue el golpe certero de Edward contra su barbilla, que no solo lo calló, sino que lo desestabilizó. Carlisle escupió la sangre que brotó de la herida interior que este golpe causó.

— ¿Satisfecho? —quiso saber incorporándose después del golpe.

Edward no contestó.

—¿Necesitas más violencia para resolver nuestros asuntos pendientes? —agregó.

pero nuevamente obtuvo silencio.

— ¡Golpéame! —incitó. —Saca toda tu rabia —agregó. —Nadie va a detenerte —aseguró.

Pero contrario a lo que pensó sucedería, Edward no se acercó.

— ¿A qué estás jugando Carlisle? —investigó. —Porque esta fachada de padre, no crees que ya está demasiado obsoleta —explicó.

— Solo quiero a mi familia de vuelta —aseguró. —a toda mi familia —agregó haciendo énfasis.

— ¿Familia? —cuestionó Edward en tono burlesco —¿de verdad piensas que somos familia? o mejor ¿aún queda algo de lo que fuimos?

— Eso espero —se apresuró a responder.

— ¿Tú crees que las familias hacen lo que nosotros nos hemos hecho?

Edward se giró sobre su posición inspeccionando el lugar. Solo había una mesa, un par de cámaras en las puntas de cada esquina, una puerta de seguridad, que seguramente estaba cerrada con clave.

Dio un paso para acercarse a Carlisle, quien no se movió.

— ¡Dime tu maldita razón, Carlisle, y yo te diré las mías! —exclamó al mismo tiempo en que con un movimiento lo redujo haciendo que cayera de rodillas al suelo, inmovilizado con sus brazos atrás, rodeado por los de él.

Ya cuerpo con cuerpo le habló pegado al oído.

— Aquí es cuando entra ella, ¿verdad? —Su tono de voz estaba cargado de una ira demasiado estudiada, anormalmente controlada y muy bien calculada. —Siempre supiste como usar nuestros afectos —agregó. —Pero Aro tenía razón, yo soy un muy buen estudiante —finalizó apretando a tal punto los brazos de Carlisle que el grito que profirió fue inevitable, por la forma en que estaba haciéndolo pronto el hueso de su hombro cedería.

—¡Detente Edward por favor!, te lo suplico —interrumpió de pronto la voz de una mujer, pero no la que el joven esperaba.

En la habitación había entrado Esme.

—Él solo quería protegernos —justificó tratando de acercarse.

— No intervengas —pidió Carlisle. — Él necesita esto.

— ¿Qué es lo que yo necesito? —rebatió ofuscado Edward. — Tú no sabes lo que yo necesito Carlisle —aseguró, soltando el cuerpo del hombre bruscamente.

Dirigió sus pasos hacía donde permanecía la mujer, está al contemplar el semblante del rostro de Edward se alejó. Había una expresión nunca antes vista por ella, y si bien, habían pasado bastante años desde la última vez que habían estado juntos, como ahora, este hombre frente a ella no era el Edward que ella había dejado atrás.

Justo cuando estaba por alcanzarla, y a pesar de que Carlisle trató en vano de detenerlo, se cruzó el cuerpo de quien sí estaba esperando Edward.

Como una gacela había entrado sin que lo notara. Bella.

Edward se detuvo en seco, la muchacha quedó en el medio de ambos cuerpos.

— Escúchalo —exclamó sin mirarlo directamente. — al menos dale la oportunidad que me negaste a mí —agregó encarando su mirada con la del chico.

El tenso momento, fue interrumpido otra vez por la voz de Esme, con tono nervioso pero apresurado habló.

— Yo estaba embarazada. Lo habíamos descubierto hacía un par de meses, y pronto comenzaría a notarse, lo oculté lo más que pude, pero la biología es imparable. —hizo una pausa —Por eso te pidió ese día que hicieras lo que hiciste Edward —le aseguró. El chico no quitaba la mirada de Bella. Esme continuó su relato. —y estamos eternamente agradecidos por eso, sin tu ayuda no lo hubiéramos logrado, y todo hubiera salido perfecto si no hubiera sido porque no contamos con que Aro lo descubriría, y como venganza nos arrebataría lo que tanto nos había costado proteger —finalizó ayudando a Carlisle a incorporarse del suelo.

— ¿Castigarás a un padre por proteger a su hija? —cuestionó Bella.

Pero lo que le pedía Bella era algo que no podía hacer, de hecho, él mismo se castigaba día a día por la pérdida del propio, en un espiral sin control, de engaños, violencia, todo justificado en que era lo mejor para todos. No era él el indicado para lo que estaban pidiendo.

— ¿a qué costo? —susurró Edward en respuesta a Bella.

Recordando todo lo que había pasado desde que él había tomado la decisión de ayudar a su amigo en primer lugar. Bella sonrió irónica.

— Al único costo que nos han enseñado —respondió esta. —Aquí no hay conspiración global Edward. No se trata del bien o del mal, simplemente —hizo una pausa. — Solo hay un único anhelo compartido…

— de ser libres —finalizó este, interrumpiéndola.

Edward tomó aire, suspiró y contempló cómo entró a la habitación Emmett quien se apresuró a ayudar a Carlisle, cuando pasó junto a él pudo notar los ojos lagrimosos de este.

¿Acaso era posible que realmente algún día sus vidas tomarán el rumbo de la libertad, lejos de Aro y de todo en lo que se habían convertido? reflexionó.

— Él jamás permitirá que seamos libres —advirtió Edward dirigiéndose a Carlisle.

— Tal vez aquí no—Carlisle se acercó a Edward —por eso necesitamos irnos —aseguró. —Todos. —recalcó.

—Jasper te seguirá a donde tú le pidas —interrumpió Emmett incorporándose a la conversación.

— No puedo pedirle eso —contradijo Edward.

— Yo sí —La voz de Carlisle los interrumpió. —Todos están aquí por mí, es hora de que puedan elegir sus propios destinos —concluyó entregando el teléfono móvil a Edward.

Este lo tomó entre sus manos, el nombre de Jasper apareció en la pantalla, tomó aire y marco.

When the spirits are broken and the hearts are all hollow

You make me believe?

Eran las 8.00 en punto y su teléfono móvil sonó. El nombre de Edward parpadeando no le preocupa, últimamente este estaba comportando demasiado extraño, y era hasta plausible dado los recientes acontecimientos.

No dejó pasar un bip más y contestó.

— Te necesito en la ubicación que te mandaré, solo. —ordenó, y antes que el muchacho pudiera cuestionarlo colgó.

Apareció un mensaje en su aplicación de WhatsApp. La abrió, era afuera de la ciudad. Se acercó a su laptop, e ingresó las coordenadas, al percatarse que la dirección le era familiar.

¿Por qué Edward estaba pidiendo que fuera a una casa de seguridad que ya no estaba operativa en la agencia?

Apenas se aproximó a la Casa pudo ver el vehículo de Edward estacionado a un costado. A vista de cualquier que transitara por el lugar. Talvez quiera reactivarla pensó, y no era poco común que eso sucediera, así que se estacionó al lado del vehículo de su jefe-amigo.

Se bajó y cuando llegó a la puerta fue el mismo Edward quien la abrió.

—Buenos días —exclamó Jasper observando a su amigo, quien llevaba la misma ropa de ayer, y por su apariencia este prácticamente no había dormido.

Edward corrió su cuerpo dejándolo entrar.

Cerró la puerta tras de él.

La casa parecía vacía. Jasper se giró mirándolo confundido.

—Me vas a decir que hacemos aquí —cuestionó al ver como este simplemente lo contemplaba sin decirle nada.

— No, yo no —respondió Edward rompiendo el silencio.

Su actitud era confusa. Tal vez había estado bebiendo demasiado, de pronto Jasper pensó que tal vez su amigo había llegado al punto sin retorno de la locura por la frustración que le estaba significando no tener noticias de Bella ni de Carlisle.

— Edward…—comenzó a decir, pero fue interrumpido por otra voz que él bien conocía.

—Yo —exclamó Carlisle apareciendo frente a Jasper. —Soy quien te va a explicar por qué estás aquí y mi querido amigo, serás libre de tomar tu propia decisión —le aseguró este, quien no salía de la incredulidad.

I believe that there's a reason that I'm still holding on

To this moment of truth

—¡Emmett! —grito Aro cruzando el umbral de su oficina. El chico que estaba sentado en su escritorio se apresuró a levantarse para que este lo viera. —Ven aca, quieres —solicitó.

Emmett no alcanzó a ingresar cuando Aro le habló nuevamente.

—¿dónde está Edward y Jasper? —cuestionó.

Emmett espero un poco y si quería que la mentira funcionara debía ser paradójicamente lo más apegado a la verdad.

— No lo sé, jefe. —respondió.

— ¿Cómo que no lo sabes?

— No vivimos juntos por si no lo sabía —respondió Emmett mordaz.

Aro tomó aire, e hizo una mueca de desagrado.

— Apenas los veas, a cualquiera, diles que necesito hablar con ellos, ahora retírate. —indicó el sujeto haciendo un gesto con su mano.

— Como usted diga, jefe —dijo al mismo tiempo que comenzaba a volver a su asiento.

¡Patán! pensó Emmett mirando su reloj. Eran las 8.35 am. Según el plan de Carlisle, tenía como máximo hasta las 9.35 para entrar a los sistemas y comenzar a borrar todos los registros de cada uno de ellos, incluido los de Jasper.

Ingresó al sistema otra vez, con las credenciales clonadas de Aro no tuvo problemas y en pocos segundos tenía digitalmente todos los expedientes que su jefe podía administrar.

—Comencemos —dijo mientras hacía sonar sus manos.

Hope for answers to the questions burning inside

Cause there's nowhere left to run and there's nowhere left to hide

—¿Tú ya sabías…? —preguntó Jasper mirando a Edward.

— No, ellos me encontraron a mí —explicó este. —Anoche, y tampoco elegí el lugar, sino que fueron ellos —agregó visiblemente cansado.

— Solo te pido diez minutos y luego de eso serás libre de irte si así lo deseas —aseguró Carlisle.

— ¡No le mientas! —reprochó Edward interrumpiéndolo. — No tenemos opción —hizo una pausa, dirigiéndose a Jasper —nunca la hemos tenido, Bella estaba equivocada, esto se trata de dos bandos, o estamos de este lado o del lado de Aro —reflexionó llevándose las manos a la cabeza.

Carlisle y Jasper lo observaban.

—Estoy cansado ¿Acaso no lo estas tu? —le preguntó a Jasper, pero no lo dejó responder.

— En este preciso momento, Emmett está borrando toda la información de nosotros de los servidores de la agencia, no importa que decisión tomes, si quieres o no, tendrás que simplemente aceptarlo —explicó sin sentido mirando al vacío.

Jasper trató de acercarse, pero Edward se alejó.

—Lo siento tanto —explicó de pronto y desenfundó su arma, apuntándose con ella en la cabeza.

Su movimiento tomó por sorpresa a todos.

—Te seguí porque necesitaba a un padre —reflexionó recordando su juventud.

La mirada de Carlisle se cristalizó.

— Me casé con ella porque la amaba y tontamente pensé que formaría una familia con ella, en este trabajo, cuan equivocado estaba —las lágrimas comenzaron a inundar su rostro, su voz estaba abiertamente descontrolada. —Y la mate en vida, por…. —hizo una pausa recordando que Bella jamás podría ser madre —¿Trabajo? ¿Órdenes? ¿Lealtad? ¿Deber? —añadió.

—Edward necesitas calmarte —la voz de Jasper era tan serena que parecía irreal para el contexto en el que se estaba dando.

— Siempre pudimos ser libres —reflexionó sin mirarlos directamente a ninguno, era como si le hablara a la nada — ¿saben por qué?

— Edward baja el arma —ordenó Carlisle tratado de acercarse, antes que todo tomara un rumbo irremediable.

Jasper presumió lo que intentaría Carlisle y quiso hacer lo mismo en un intento de ayudarlo, pero ambos fueron detenidos por el sonido que emitió el arma, Edward había sacado el seguro.

— ¡¿Saben por qué?! —retomó Edward su monologo gritándoles a ambos.

— Te perdono —lanzó Bella por detrás del cuerpo de Edward sorprendiéndolos a todos, puso su mano en el arma posicionando sus dedos en el gatillo. —Si vas a morir hoy, yo también quiero hacerlo, porque no podría seguir viviendo si tú no estás aquí —confesó mientras lo besaba. —No quiero un hijo, si no es uno contigo —expresó poniendo el arma entre ambos.

Ya frente a frente, respondió la pregunta que había hecho Edward momentos antes.

—Siempre pudimos ser libres porque todo lo que hemos hecho ha sido por nuestra propia voluntad, y por eso yo te perdono, así como perdono a todos, y por eso decido hoy morir contigo, sí eso es lo que quieres —finalizó poniendo su propia arma contra su corazón, dejando en jaque mate a todos los que contemplaban.

—¡Listo, familia podemos irnos! —el grito de Emmett eclipsó el momento, y fue con tal precisión que entro justo cuando se estaba desarrollando toda la escena.

Sin entender contempló como Edward y Bella se estaban apuntando mutuamente con armas mientras Carlisle y Jasper parecían tratar de intentar frustrar el suicidio pasional.

—¿Ustedes dos en serio no vendrán a Brasil con nosotros? —cuestionó sin sentido.