Ya vuelvo a estar aquí, con otro capítulo bajo el brazo. La verdad es que esta parte de la historia me esta costando lo suyo de ecribir así que espero vuestros comentarios y críticas al final del capítulo sacandome los colores por lo malo que soy escribiendo XD. Bueno, en serio. Espero que os guste.
Un saludo.
Dederian
Capítulo VI:
El amo es Norg
Había sido la semana más dura que había tenido nunca. Dederian me había machacado de mala manera. Una cosa era hacerlo unas horas ¡como mucho¡Pero es que sólo parábamos para comer y dormir!
Tenía agujetas por todo el cuerpo, incluso magulladuras. Pero lo que más me dolían eran las manos, era lo que más había usado. Siempre insistía: "Sólo un rato." "Sólo un rato" ¡Y una mierda un rato¡Me tiraba horas allí! Y venga, y dale, y más… Era interminable.
Por suerte el viaje de vuelta había sido tranquilito y sin problemas. Habíamos viajado durante todo el día y llegamos a las costas de Balam cuando caía la noche. Llegamos agotados a la ciudad y preferimos quedarnos a dormir allí e ir al jardín por la mañana.
A la mañana siguiente renací de mis cenizas. ¡Por fin una cama decente después de una semana durmiendo sobre mantas!
Dederian piadosamente me dejó dormir hasta bien entrada la mañana pero cuando me despertó parecía bastante alterado. Mientras nosotros habíamos estado aislados habían pasado muchas cosas en el mundo.
La bruja que iba a ser la embajadora de paz de Galbadia se había adueñado del poder del país asesinando a su presidente, Vinzer Deling, durante su presentación. Un pequeño grupo de "terroristas" habían intentado asesinarla durante el acto pero fracasaron y habían sido encerrados de por vida. Según las descripciones de los agresores Dederian sugirió bastante angustiado que fueran Quistis, Selphie y compañía.
Rápidamente nos preparamos y salimos disparados hacia el jardín. Dederian temía que la bruja hubiese tomado represalia contra los jardines si se había enterado de la procedencia de aquellos "terroristas".
Gracias a que su sueldo se había ido acumulado a lo largo de la semana no tuvimos problemas para alquilar un coche rápido y "volar" en el hacía el jardín. Desde luego Dederian conducía de una manera frenética, con una expresión entre miedo, preocupación y concentración total.
Era de entender. Aquel lugar había sido su hogar durante los últimos años y que su gente sufriese sin que él pudiera hacer hecho algo era lo que más le desesperaba y temía. Sobre todo desde aquello.
Mientras avanzábamos a toda velocidad por la carretera me sorprendí revisando mis armas de manera prácticamente automática; desde luego los duros entrenamientos que me había impuesto Dederian durante aquella semana comenzaban a mostrar resultados.
Acabé el revisado a pocos metros de que la entrada del jardín.
Con un frenazo aparcamos en la misma puerta y salimos de un salto del coche. Dederian quedó muy aliviado al ver que parecía todo en orden desde fuera, pero todavía estaba algo intranquilo, por los jardines exteriores no había nadie.
A paso ligero cruzamos los pórticos hasta la entrada del jardín. El portero no estaba. Entramos en las instalaciones e igual. Ni un alma. Parecía que todos habían desaparecido. Dederian desenfundó una de sus espadas e imitándole también yo cogí una de mis pistolas.
Caminamos con los nervios a flor de piel hasta el directorio principal buscando con la vista a alguien, algún rastro de la vida que tenía normalmente el jardín, pero no había ni una señal de que hubiera alguien allí.
- ¿Qué coño pasa aquí? – Espetó Dederian, parecía algo alterado y nervioso. - ¿Dónde se ha metido todo el mundo¡No puede volatilizarse toda la gente del jardín así como así!
- Tal vez estén reunidos todos por algo muy importante. – Dije intentando tranquilizarlo.
- ¡Y dejar la entrada sin vigilancia¡No¡No¡Eso es imposible! Tiene que ser otra cosa. – Se quedó pensativo unos segundos hasta que dijo - Creo que lo mejor será subir al despacho del director, allí siempre hay alguien.
Se encaminó rápidamente hacia el ascensor y pulsó el botón de llamada, al poco el ascensor apareció soltando un pitido que resonó por todo el vestíbulo poniéndome los pelos de punta. Tan solo había estado allí unos pocos días pero el aspecto que presentaba ahora era realmente siniestro.
Entramos en el elevador y Dederian pulsó el interruptor del tercer piso. Las puertas se cerraron y comenzamos a subir, acompañados del ruido del motor. Mientras subíamos Dederian no paraba de dar golpecitos al suelo con la punta de la espada mientras miraba fijamente la puerta con una expresión de profunda preocupación.
Por fin se abrieron las puertas y cuando íbamos a salir Dederian me hizo parar con el brazo y con el dedo en la boca me dijo que guardase silencio. Afiné el oído y me di cuenta de que no estábamos solos. Al otro lado de la puerta del despacho de Cid Kramer se oían voces, había alguien que discutía allí.
Nos acercamos lentamente a la puerta hasta que pudimos oír con bastante claridad lo que se decía dentro.
- …El amo lo ordena así y así se hará. Usted no tiene ni voz ni voto. – La voz que hablaba era autoritaria y severa.
- ¡No tenéis derecho! – Gritó una mujer. - ¡Ellos tan solo cumplían ordenes¡Están entrenados para eso!
- También están entrenados para cumplir con éxito las misiones y fracasaron estrepitosamente. – Dijo acallando a la voz femenina la primera. – Ahora por culpa de su ineptitud todos estamos en peligro y la bruja querrá venganza. Además, no hemos venido a preguntaros, hemos venido a informaros de ello, así que ya podéis quejaros todo lo que queráis.
- ¡Malditos! –Gritó de nuevo la mujer.
- Tranquila, Xu. – No estaba segura, pero creía que era la voz el director. – No se dejarán coger así como así y estoy seguro que sus compañeros de aquí harán todo lo posible para protegerlos.
- No lo creo –Dijo despectivamente el hombre que había hablado todo el rato.- Muchos de ellos han comprendido que deben respeto y lealtad a su verdadero jefe y director el amo Norg. – Hubo una pequeña pausa y la voz añadió – El Amo es ? Pero si os interponéis en su camino será severo e inflexible con vosotros. Y ahora nos vamos, dejadme pasar.
Oímos unos pasos y nos apartamos de la puerta. Se abrió y de dentro tres prefectos salieron con paso decidido hacía el ascensor, sin siquiera mirarnos.
Dederian y yo nos acercamos a la puerta de nuevo y nos asomamos. Dentro estaban el director Kramer y algunos hombres y mujeres a su alrededor.
- ¿Quién se habrán creído que son ésos? – La mujer que hablaba era la voz a la que el director había llamado Xu y parecía enfurecida e indignada.
- No pasa nada. – Le dijo el director. – Ya lo arreglaremos, de momento no han aparecido así que no podrán ponerles las manos encima todavía.
Los demás de la sala estaban callados, mirándose entre si sin saber que decir. De repente el director se dio cuenta de que estábamos allí.
- ¡Dederian¡Amanda¡Menos mal que estáis bien! – Dijo acercándose. – Nos llegó el mensaje de Quistis desde el jardín de Galbadia, pero ya comenzábamos a pensar que tardabais demasiado. En ese mismo mensaje nos informaba de lo que había pasado con Seifer así que no hace falta que me des tu informe, Dederian.
- Sí. – Contestó él. - ¿Pero que está pasando aquí¿Y quién es el amo Norg?
El director y Xu nos pusieron al tanto de todo lo que había ocurrido mientras nosotros estábamos aislados en las montañas. El grupo de Squall Leonhart había ido hasta el jardín de Galbadia y allí habían recibido órdenes de asesinar a la bruja que estaba aliada con Deling para controlar el mundo. Desgraciadamente el intento resultó fallido y la bruja seguía viva.
También nos confesó quien era en realidad Norg. Para crear el jardín hacía falta una gran cantidad de dinero que él no tenía y Norg se ofreció para financiarlo. Sus ideas ayudaron a que entrase gran cantidad de dinero al jardín desde un principio y, desde la sombra, se comunicaba con el director mediante los prefectos. Poco a poco se fue imponiendo su voluntad hasta el día de hoy que no se tenía ni en consideración la opinión de Kramer.
-… Y ahora quiere entregar a Squall y compañía a la bruja para complacerla. – Dijo acabando la explicación Xu.
Durante la explicación los que resultaron ser parte de los instructores del jardín fueron marchándose hasta que tan sólo quedamos el director, Xu, Dederian y yo.
- Bueno, ahora mismo lo mejor será esperar a que aparezcan e intentar razonar con Norg. – Dijo el director mientras nos dirigíamos al elevador.
Bajamos todos al primer piso para ir a tomar algo y relajarnos un poco, pero cuando se abrieron las puertas la sorpresa fue mayúscula: había cinco prefectos al pie de la escalera respaldados por una gran masa de jóvenes del jardín armados.
El prefecto central avanzó unos pasos y dijo señalándonos:
- Cid Kramer, el amo Norg te releva de tu cargo de director. Acompáñanos y nadie resultará herido.
El director se quedó blanco de golpe. Aquel desgraciado lo había dicho con la voz llena de satisfacción, casi no conocía al director pero le tenía una gran apreció y que aquel maldito amo de las narices y el estúpido prefecto me estaban haciendo hervir la sangre.
De repente, un balazo resonó por todo el jardín. La bala impactó delante del prefecto que, asustado, retrocedió un paso.
Dederian apuntaba amenazante al prefecto con la mirada llena de odio y rabia. Se había colocado delante del director, ladeado, y sostenía su pistola en la mano izquierda, su mano buena, apuntando directamente al prefecto central.
Rápidamente Xu se le añadió armándose con una gran vara y, poniéndose en posición defensiva, le dijo a Cid:
- Tranquilo, señor. No dejaremos que le lleven. Daremos nuestras vidas por usted.
Cuando Cid, con los ojos vidriosos, fue a contestarle una gran carcajada proveniente del prefecto le interrumpió.
- ¡Jajaja! – Rió - ¡Ridículo¿De verdad creéis que servirá de algo vuestro estúpido sacrificio¡Rendíos ahora y jurad lealtad al amo, y puede ser que se apiade de vosotros!
La verdad es que la situación era tan exagerada que en verdad parecía ridícula. Dos SeeDs y una periodista contra todo un ejército de alumnos preparados para el combate.
Supongo que la idea era crear alguna distracción para que el director pudiese escapar y esconderse, pero, por suerte, no hizo falta.
Como salidos de la nada, aparecieron una gran cantidad de SeeDs y alumnos que se habían negado a renegar al director Kramer. Armados hasta los dientes, dos grupos rodearon a los partidarios del amo acercándose por los pasillos exteriores.
Entre la multitud de uno de los grupos salió un chico moreno y con un gesto decidido mando callar a todos, creándose un silencio intimidador. Con una lanza en la mano y con un semblante serio miro hacía nosotros y gritó:
- ¡Director¡Nosotros le protegeremos!
Tal como dijo esto sonó un silbato. Uno de los prefectos había hecho sonar un pito. Todo el mundo quedó perplejo ante la extraña acción de aquel personaje de cara tapada.
De repente un fuerte golpe seguido de un regido resonaron en uno de los pasillos del Este. Otro golpe igual de fuerte y seguido de un igual rugido sonó en la puerta principal.
Un arqueosaurio apareció rugiendo, seguido de un grandioso sequito de monstruos de todos tipos. Supuse que en el otro lado había pasado algo parecido por los gritos y rugidos que se oían.
Una risa demente se alzó entre los asustados alumnos y los gruñidos de los monstruos. El prefecto "jefe" reía descontroladamente al ver el caos en que se acababa de sumir el jardín y en un grito eufórico exclamó:
- ¡Muerte a los que están en contra del Amo! – Se giró hacía los partidarios del amo y le habló. – ¡Vamos¡Acabad con esos estúpidos ilusos!
Pese a sus indicaciones muchos huyeron en dirección opuesta al alud de monstruos que se les venían encima. Varios prefectos equipados con silbatos parecían dar ordenes a golpe de silbido a los monstruos haciendo que parte de ellos ignoraran a los que eran partidarios de Norg y atacaran a los otros alumnos y SeeDs favorables al director.
Rápidamente el "directorio" se despejó de la gran acumulación que se había aglomerado minutos antes, mientras monstruos y más monstruos entraban en el jardín o salían de la zona de entrenamiento hacía los pasillos.
Ahora que los prefectos estaban distraídos era la oportunidad que esperábamos para escapar. Me giré hacía Dederian, Xu y el director Kramer, pero para mí sorpresa sólo quedaba el primero.
Se acercó en un par de zancadas a mí y cuando iba a decirme algo una bola de fuego pasó zumbando por encima de nosotros. Instintivamente ambos nos agachamos mirando hacía la procedencia de aquel ataque.
Flotando en el aire a varios metros de nosotros una gigantesca bola fogosa nos miraba con expresión macabra y una sonrisa terrorífica carente de toda emoción.
Comenzó a dar vueltas en un mismo sitio y, de repente, se lanzó como una bala sobre nosotros. Los dos saltamos hacía atrás justo antes de que aquel monstruo kamikaze chocara contra el suelo que ocupábamos nosotros un segundo antes.
Desenfundando antes de tocar el suelo disparé varios tiros sobre el agresor dando una voltereta hacía atrás al llegar al suelo. Levanté la mirada justo a tiempo para ver como Dederian le daba un potente golpe con la espada, haciéndole volar varios metros para que fuera a parar directo a la gigantesca piscina sobre la cual estaba suspendida la estructura.
Dederian me ayudó a incorporarme rápidamente, vigilando que no sufriéramos otro ataque sorpresivo. Cuando ya estuve de pie echamos una mirada panorámica al jardín.
Se veían cadáveres por todas partes. Alumnos y SeeDs caídos junto a los restos de monstruos. Pero la batalla no se detenía; alumnos contra alumnos, compañeros contra compañeros, amigos contra amigos. Chicos y chicas, que otrora habían compartidos clases y risas, ahora luchaban a muerte, enfrentados por la voluntad de alguien alieno a ellos y al que, seguramente, no le importaban nada sus vidas.
- ¡Nida!
El grito me sobresaltó y me extrajo de mis pensamientos. Era Dederian el que había gritado y ya corría y disparaba escaleras abajo.
Corrí tras él y seguí con la mirada la trayectoria de sus disparos para ver, atónita, como el chico que había salido a defender a Cid armado con una lanza intentaba defenderse de un gigantesco dinosaurio.
Un destello me cegó momentáneamente obligándome a parar en seco. Cuando abrí los ojos, un instante después, una bola de fuego volaba hacía el monstruo y le impactaba en la cara.
El enorme animal, visiblemente molesto, levantó la vista para localizar la fuente del ataque. El monstruo era de color rojizo con grandes manchas negras en la espalda y un montón de afilados dientes en su gigantesca boca.
El tal Nida aprovechó la reacción del animal para apartarse rápidamente y ponerse lejos del alcance de sus mandíbulas. Dederian se le acercó a la carrera, unos cuantos metros por delante de mí, e intercambiaron un par de frases que no llegaron a mis oídos.
Cuando llegué junto a ellos lo único que me dijo Dederian fue: -"Shiva". Inmediatamente salieron disparados ambos, cada uno por un lado, rodeando al monstruo. Obviamente se refería a que invocara a Shiva mientras ellos distraían la atención del dinosaurio y lo debilitaban, pero los planes no salieron bien.
Un segundo arqueosaurio apareció de la nada, corriendo hacia nosotros. Dederian y Nida pararon en seco al ver el nuevo gigante que se les venía encima. Prácticamente estaban acorralados entre los dos gigantescos monstruos y, si no se movían, el recién aparecido iba a arroyarlos.
Comencé a disparar como una loca sobre el primer dinosaurio, que se giró enseguida hacia mí. Aprovechando la distracción que les había creado, Dederian y Nida pasaron como una exhalación por delante del animal que los miró con expresión casi atónita.
Cuando pasaron por mi lado dejé de disparar y comencé a correr detrás de ellos. Los dos dinosaurios ya corrían detrás nuestro dando grandes zancadas y rugiendo.
Corríamos saltando cadáveres y esquivando a monstruos y personas que, al ver a los dos feroces arqueosaurios a la carrera, huían despavoridos. A la carrera Dederian y yo disparábamos prácticamente de espaldas a nuestros perseguidores esperando que alguna de las balas les hiciera desistir.
Poco a poco íbamos perdiendo terreno hasta que prácticamente nos podían morder los talones cuando, de repente, Dederian gritó: - ¡Seguid corriendo! – y aceleró saltando por una de las cornisas al vacío.
Al poco apareció por donde había saltado una gran luz e Ifrit apareció en todo su esplendor, alzándose junto a una gran bola de fuego. Cuando hizo el gesto de querer golpearla Nida y yo saltamos a un lado para que no nos pillase en medio.
La gigantesca bola cruzó a toda velocidad la distancia que la separaba de los dinosaurios para estallar justo delante de ellos. Me cubrí los ojos para que la explosión no me cegara y cuando se dispersó la luz generada miré para comprobar el estado de nuestros acosadores.
Sus grandes cuerpos estaban tendidos en el suelo, inmóviles. Aliviada busqué con la mirada a Nida y lo encontré en el lado contrario del pasillo observando la escena.
- ¡Eh! – Gritó alguien.
Me giré hacía esa voz tan familiar. Dederian corría hacia nosotros con expresión jovial, pero…
Fin del capítulo VI
La-rosa-d-plata: Buenas. Muchas gracias por el review, comenzaba a pensar que nadie se molestaria en dejarme un RR XD Te doy las gracias tambien por el apoyo que me das, sin tus comentarios hubiera dejado de publicar aquí hace tiempo, entiendo que lo que escribo no es muy bueno, pero tal vez la gente que se molesta en leerlo (a los que, por supuesto, doy las gracias por hacerlo) podría tambien decir algo, siempre se puede mejorar pero si nadie nos ayuda es bastante dificil. Bueno, cambiando de tema, espero que puedas sacar un poquito de tiempo para seguir escribiendo, esperaré con impaciencia la continuación de tu fic. Gracias y chao.
A los demás que leyeron esto:
Saludos a todos y muchas gracias.
Dederian
Próximo capítulo:
Capítulo VII: Tres son multitud
-¡Amy, Amy!...¡Despierta!
