Momoko

Todo el camino fue muy silencioso, Kuriko y yo íbamos en la parte trasera del Toyota Auris negro de Him, yo mirando hacia enfrente, Him cada cinco minutos nos miraba por el espejo casi asegurándose de que nos encontráramos ahí y no que hayamos desaparecido de la nada, o que nos haya comido nuestra tristeza, Kuriko solo miraba por la ventana el verde paisaje que teníamos frente a nosotros. No supe en que instante me quede dormida

*desperté en un lugar lleno de luz, voltee hacia abajo y estaba hasta el pecho cubiertos de agua cristalina, por más que me metiera al agua aun podía ver el fondo, y mi cabello también estaba mojado y pegado a mí cuando vi una silueta muy familiar.

-Mamá, eres tú?-

-Si, hija lamento mucho haberte dejado-dijo mi madre caminando sobre el agua y dándome una mano para salir del agua, pero no podía.

-Mama, te necesitamos! Nos haces mucha falta! O sabemos que hacer sin ti y papa!—dije moviendo mis manos desesperadamente intentando nadar, pero no podía ya que mis pies estaban clavados en la arena.

-Tranquila corazón, no tengo mucho tiempo, solo tengo unos minutos, hija, hay un gran peligro a tu alrededor, cuídate, no puedo decirte que le alejes porque no lo harás, solo cuídate a ti y a tu hermana, no te confíes fácilmente, ahora Him es tu único apoyo, él y tu hermana Kuriko, no olvides que las amamos-*

-MAMA!-grite para despertar y ver a him observándome fijamente mientras mi hermana dejaba de moverme para que despertara

-que paso?-pregunte más calmada tocando mis manos y piernas para comprobar si estaban cecas y asegurarme de que solo había sido un sueño.

-no lo sabemos, te quedaste dormida y empezaste a gritar cosas sin sentido-dijo mi hermana mirándome con preocupación extrema

-bueno, ya estamos aquí- dijo him haciéndose a un lado para que apreciáramos la gran casa que teníamos enfrente y haciendo que olvidara momentáneamente la pesadilla que acababa de tener. Y luego sentí una mirada sobre mí.

Por fuera estaba pintada de un color café obscuro y tenía un aspecto algo gótico, había una preciosa fuente de piedra con la forma de un niño en el centro de un jardín lleno de plantas exóticas de todos tipos y colores y lo más me llamo la atención, fue la rosa negra que estaba pintada en la entrada de la puerta.

-por extraño que parezca la decoración la escogió mi esposa-comento el bajando nuestras maletas de la cajuela.

Al entrar Kuriko miraba todo detalladamente, pero yo daba cada paso como si fuera el último, si había peligro cerca, ¿por qué no aquí? Así que sería lo más cuidadosa posible. Caminaba como una presa en la pradera, porque así me sentía.

Frente a nosotras se encontraban unas escaleras que llevaban a dos pasillos diferentes al subir, por la entrada de uno de ellos se encontraban el hijo de Him y de la otra la esposa de Him, quien usaba un hermoso vestido color vino y un peinado con bucles dejando unos rebeldes que cayeran sobre su espalda.

La esposa de Him nos miraba, y Him la miraba a ella, como esperando a que dejara de hacerlo, pero en cambio la mirada más fuerte que podía sentir era la del hijo de Him, como si con su mirada pudiera herirme, y lo supe de inmediato… tenía que cuidarme de él más que nada, parecía el depredador desde mi punto de vista.

-brick, llévalas a sus habitaciones ya sabes, a la rosa y la naranja…-le dijo Him a su hijo

-señor, no será necesario, no queremos molestar con una vasta para ambas-le dije yo interrumpiéndolo

-tonterías, así tendrán más espacio-me contradijo él, yo quería tener a Kuriko lo más cerca de mí, si había peligro cerca, no podía dejarla sola.

-vamos-dijo el mirándome a los ojos para luego darme la espalda y así poder guiarnos hacia nuestras habitaciones.

Brick se detuvo frente a dos puertas, una blanca con perilla de color plateado y la otra con una perilla de color dorado.

-esa—dijo el apuntando a la de perilla dorada -es la tuya- le dijo a Kuriko -y esa- me dijo a mi-es la tuya-dijo apuntando a la de color plateado.

-las dejo-dijo mientras nos miraba para ir a quien sabe donde

Kuriko fue la primera en abrir la puerta de 'su cuarto' el cual estaba pintado de color naranja y tenia detalles en verde limón, en el centro había una cama color crema.

-miau- oímos las dos y volteamos para encontrarnos con una gato color negro con ojos verdes el cual tenía un cascabel en su cuello

-que lindo!- dijo Kuriko mientras lo levantaba para cargarlo

-es tuyo- dijo una voz a nuestras espaldas haciendo que ambas nos espantáramos

-lo siento, venía a dejarles las maletas- dijo Brick dejando una maleta color azul, la cual era de Kuriko

-esta bien, de quien es?-pregunto mi hermana al chico que me miraba curioso

-es tuyo, mi padre insistió en que debían tener más compañía para que no se sintieran tan solas.-

Kuriko le dio una pequeña sonrisa mientras acariciaba la cabeza del gato negro quien miraba fijamente a Brick. Era la primera sonrisa que mostraba desde el accidente

-en un segundo vuelvo iré por tus maletas-dijo apuntándome

-gracias-le dije yo

-El hijo de Him no despego la vista de ti desde que entramos, es mas desde el momento en que pisaste los terrenos de su casa, hasta que entramos a la habitación que Him nos dio—dijo Kuriko mirándome con una pequeña sonrisa

-que exagerada eres Kuriko, -

-es verdad, no lo viste espiando por uno de los ventanales?-dijo ella

'así que no estaba paranoica' pensé

-si, date un baño y descansa que tenemos que regresar-le dije mientras salía de su habitación para ir a la mía.

Al entrar rápidamente algo se abalanzo contra mí, me caí y ese algo comenzó a lamer mi rostro, pero lo detuve, y lo mire, era un cachorrito negro con un ojo verde y el otro azul, con mucho cabello quien me ladraba para que lo notara.

Después la esposa de him, a quien yo había apodado 'la duquesa' debido a su estilo, muy propio de una cortesana medieval, el cabello los vestidos y todo, nos había llevado comida mientras desempacábamos, hablamos un poco con ella, y me di cuenta de que era una de esas personas que sonríen todo el tiempo, después de eso, no vimos ni a him ni a su hijo.

Luego llego la hora de dormir, pero yo no podía, era como si algo no me dejara, como si algo me mantuviera despierta. Voltee hacia la ventana que quedaba justo enfrente de mi cama, y observe la luna, está en cuarto creciente, el cielo estaba nublado, y apenas y se podían ver las estrellas, recordé la pesadilla que había tenido temprano, quería regresar con mis padres, pero eso se haría mañana en la mañana y yo sin poder dormir.

Luego decidí ir por un poco de agua. Curioseaba por toda la casa, todo lo que veía era muy del estilo gótico del siglo 18, había muchas cosas curiosas, me sentía como en una película de suspenso, todo se veía diferente y especial, estaba emocionada, un sonido detrás de mi puso todos mis sentidos en alerta, voltee y me quede parada pacientemente para ver quién o de donde provenía el sonido, pero no había nada. En mi cabeza pasaba una y otra vez la palabra: peligro. Pero lo único que yo consideraba un peligro potencial era a Brick, tal vez solo fue un simple sueño y no una advertencia.


Lia-sennenko: lo siento, es que ese día estaba ocupadita y fue un capitulo relámpago.

catSeeU: no te preocupes, pronto lo sabremos.

blossXbrick: lo se, intento hacer mis historias agridulces.

Bumbatwint-chan: gracias por leer y que bueno que te gusta cómo va la historia.

JEK: pues lo subi hoy. El que le sigue a este probablemente dentro de una semana o un poquitín mas, y si planeo que aparezcan los otros.