Bosque de Kuoh – Iglesia abandonada.

-Podría haber sido un poco más delicada, Ophis-sama…- se quejó Issei levantándose del suelo una vez más, pues el poder de su Deidad lo habría atraído con fuerza. Sentía todo su cuerpo temblar y un dolor muy intenso en su mano derecha que no se comparaba con el resto de dolor que sentía en su cuerpo. Asumía que esto era por la nueva habilidad que había adquirido.

-Estabas por derrumbarte… y una vez que declaraste que no estabas peleando como uno de ellos, sino como un Dragón no puedo permitirte mostrar una faceta débil- Ophis acallo las quejas del castaño mostrando un tono firme en su voz.

-Porque ella también, Ophis?- pregunto el Hakuryuukou quien dejaba a Reynare lentamente en el suelo. Issei también se preguntaba esto mientras observaba a la joven inconsciente con melancolía. Lentamente se acercó y curo sus heridas restantes.

-Inconscientemente o no, ella le causó un gran daño y provoco el efecto en cadena que finalmente hizo que el portador del Sekiryuuttei se volviera un Dragón Maligno… y debe pagar por ello- al escuchar esto, Issei levanto la mirada para ver a Ophis con sorpresa. No esperaba esa clase de respuesta por parte de su Deidad.

-Y tú, serás quien le dará ese castigo- ordeno Ophis viendo como la mirada del castaño bajo para mirar a Reynare quien seguía inconsciente.

-No… no merece un castigo. No la castigare- respondió firme Issei parándose enfrente de Ophis totalmente seguro de su respuesta. Los ojos de Ophis soltaron un destello momentáneo antes de que Issei fuera empujado fuertemente hacia una pared del lugar, rompiéndola y aterrizando fuera de este.

-He tolerado suficientes desacatos de tu parte niño!- el cuerpo de Issei temblaba y dudaba demasiado en volver a levantarse mientras sentía como la Deidad se acercaba levitando lentamente.

-No quiero castigarla, Ophis-sama… no lo merece. Suficiente castigo tuvo bajo aquel control… lastimo a personas a las que quería, fue mantenida fuera del alcance de su familia y herida por la persona que prometió protegerla- se explicaba Issei refiriéndose en esta última frase a sí mismo. Vio que sus palabras le estaban funcionando pues había logrado que el andar de Ophis cesara.

-No me obligue por favor… a castigar a una de las personas que ame- pidió Issei totalmente erguido mirando a Ophis a los ojos con las ultimas fuerzas que tenía. Después de todo, su cuerpo ya había comenzado a pasarle factura por toda la energía gastada y a resentirse por la presión a la que fue sometido.

-Yo quisiera pedirle lo mismo Ophis-sama… ella prácticamente es como mi hermana menor y no quiero que padezca más de lo que ya lo ha hecho- sorprendiendo incluso a Red, Vali hablo en defensa de Reynare. Esto era algo lógico, al haber sido criado por Azazel no es nada raro que en cierta parte se haya relacionado con Reynare. Ophis miro a Red con sus ojos bien iluminados dándole a entender que se retire junto a Vali que estaba bajo su cargo.

-Ya déjalos Ophis… yo responderé por Vali si llega a equivocarse en dejar con vida a esa pichón de cuervo- ante lo escuchado volteo de nuevo a ver al Sekiryuuttei quien, a sus ojos, caía lentamente al suelo ya desmayado. Inconscientemente se acercó rápidamente a él para detener su caída logrando hacerlo sujetándolo por la camiseta.

-Bien… cambiando de tema, he escuchado información algo interesante- dijo la Deidad Infinita dejando a Issei suavemente junto a Reynare.

-Los líderes de la facción cristiana ahora planean aliarse. Se reunirán dentro de siete días… el veinticinco de diciembre y allí, nos presentaremos nosotros- respondió Ophis sabiendo que debía anunciarse públicamente el resurgimiento de su facción, para que los dragones por el mundo tengan un lugar al que acudir.

-Y para ese día, debemos estar listos. Hakuryuukou ya has reunido a los dragones que te encomendamos?- hablo Ophis moviéndose por el lugar deteniéndose frente a una pared agrietada que a sus pies mostraba el cuadro del supuestamente falso santo que había comprado Irina… pero no era de un falso santo, sino de Dios.

-Solo falta despertar a Vritra, tengo que conseguir un Sacred Gear más y hablar con el portador de la Absorpsion Line… Saji Genshirou, él porta el Sacred Gear con el fragmento más grande del alma de Vritra por eso lo he elegido a él para ser su portador- comento Vali mientras enseñaba dos esferas de color zafiro que emanaban un aura purpura.

-Bien… le voy a proponer a este niño un trato, si logra reunir a los tres dragones que le encomendé dentro de cinco días y les asigne su territorio… le dejare volver a convivir con los humanos un tiempo más- dijo Ophis sabiendo que Issei a pesar de que su cuerpo este agotado su consciencia estaría escuchado sus palabras y que no rechazaría tal oferta. Luego de decir esto, toco aquella pintura con su dedo índice viendo como esta lentamente se desmoronaba ante sus ojos.

-Territorio?- ante esta pregunta hecha por Vali, la deidad infinita los cubrió con su propio poder y al despejarse, ahora se encontraban en un bosque muy similar al del mundo humano, con la gran diferencia que los arboles eran gigantes. Creando una superficie donde los desmayados Reynare e Issei se pudiera apoyar, Ophis comenzó a elevarse hasta que Vali diviso un hermoso paisaje nevado que se extendía kilómetros y kilómetros. Había ríos y lagos, claros y montañas, bosques y cuevas incluso flora y fauna que nunca había visto antes. Al atravesar las nubes pudo ver un sol artificial que comenzaba a salir en el horizonte, esto era algo que ni siquiera los demonios tenían.

-Todo esto que ves aquí, es el territorio del Sekiryuuttei… y a su alrededor están ya fraccionados los territorios de los dragones a los que administrara como uno de los líderes de esta facción. Este territorio marca el fin de todas nuestras tierras, es la frontera con el territorio no reclamado por los demonios o ángeles caídos. Tu territorio es similar a este Hakuryuukou, así que no tienes por qué sentir celos- comento Ophis mientras observaba a Vali, que miraba todo con asombro y algo de envidia. Escuchar el ultimo comentario de la deidad infinita le confirmo que estaba dejando ver demasiado sus emociones.

-Cuanto tiempo piensas darle al mocoso, Ophis?- pregunto Red mirando con admiración el territorio que su esposa se había esmerado en construir para su protegido.

-Unos cuantos años… tal vez hasta que termine sus estudios universitarios o como se les diga- respondió Ophis sin mirarlo. Con esa respuesta, Red comenzó a sospechar algo pero luego le consultaría sobre ello.

-Uhm… cinco días para tres Reyes Dragones por unos cuantos años para sus estudios y amigos… me parece justo- comento Red antes de que Ophis comenzara a bajar la plataforma, dejando a Issei y Reynare en el suelo. Ophis sin decir nada simplemente se marchó volando perdiéndose en la gran arboleda.

-Vamos Hakuryuukou… voy a mostrarte tu territorio- Red abrió una brecha dimensional luego de decir esto.

-Voy en un momento- dijo el Hakuryuukou encendiendo una fogata cerca de Reynare para protegerla del frio de la zona. Red atravesó la brecha para esperar al Dragón Blanco del otro lado. Aprovechando esto Vali hablo.

-Gracias una vez más por ayudar a mi pareja y a mi madre. Ella siente también que te debe algo, así que te ayudare en su nombre- dijo Vali mientras sostenía un orbe azul en su mano.

-Azazel mantuvo por un tiempo relaciones con Fafnir… tal vez si vas a hablar con él junto con ella, te de alguna pista de cómo encontrarlo, Tiamat habita las viejas tierras que ella y Ddraig algún día habitaron… ahora es el bosque de los familiares y Tannin, bueno… el será más complicado de encontrar, ahora sirve a un demonio, Mephisto Pheles… pero tal vez puedas hablar con él si te adentras en su territorio, pero será más peligroso porque puede verte como un enemigo. Buena suerte- hablo Vali dejando el orbe azul a un costado de Issei. Si bien sabía que Issei estaba posiblemente escuchando todo, dejarle un mensaje recordatorio no estaba demás. Una vez hecho eso, atravesó la brecha por la que Red se había marchado.

El bosque donde Dragón y Ángel Caída dormían era espeso y casi no pasa la luz del día, era perfecto para descansar un momento pero a la vez era frío y oscuro más aun considerando que al parecer el territorio replicaba las temporadas del mundo humano, por eso Issei agradecía internamente la fogata que el Hakuryuukou les había preparado.

El descanso del castaño no duraría demasiado pues se sentía demasiado incomodo al dormir estando manchado de sangre, tierra y sudor sumado a que el dolor corporal todavía no se había calmado totalmente. Se levantó realizando un par de aumentos de energía. Poniendo una barrera de protección alrededor de la joven inconsciente, Issei se marchó del lugar buscando un rio o lago que le sirviera para bañarse.

Una vez dentro del lago el castaño dejo que el agua limpiara su cuerpo lentamente. El frio ya no era un problema para él, su dragonificacion avanzada hacia que su cuerpo generara calor para mantenerse a una buena temperatura. Issei observaba en su reflejo las cicatrices que fue adquiriendo con el paso del tiempo. El día que falleció por la lanza de luz de Kokabiel, la noche donde Asia falleció, el entrenamiento y el Rating Game contra Raizer Phoenix, la emboscada de los caídos y soldados del consejo, su batalla contra los asesinos del concejo demoniaco con los que tuvo que usar su Balance Breaker para no morir y su última gran pelea dejaron marcas en su piel que nunca podrán ser borradas. Observo sus manos con pequeñas cicatrices y a pesar de ya estar limpias, aun podía ver la sangre de todos a los que había asesinado. Lo que más le dolía, es que no podía sacarse de la cabeza la imagen de sus manos manchadas con la sangre de su amada Asia y luego la imagen de su Rey toda vendada sonriéndole a pesar de él ser el culpable de esas heridas.

-Que me diría mi mamá y mi papá al verme asi?… que diría Souna al enterarse de las vidas que he arrebatado?… que diría Asia al ver en lo que me he convertido?- se preguntó Issei apretando sus puños mostrando una expresión de tristeza y rabia contenida siendo esta pregunta la que más lo inquietaba, aun así no esperaba recibir respuesta alguna.

[Ella diría… que has pasado por mucho, compañero] tratando de animar a su amigo, Ddraig dijo esto.

-Gracias…- respondió Issei sonriendo tristemente a la vez que relajaba su cuerpo.

-Es tiempo de descansar… y regresar con Yuuma- dijo antes de salir del agua y, con ayuda de un círculo mágico, vestirse con prendas nuevas y limpias. Ahora Issei vestía una camiseta blanca, pantalones negros y zapatillas a juego con el pantalón.

Al regresar Issei se encontró con Reynare, que miraba el fuego mientras abrazaba sus rodillas. No esperaba que despertase tan rápido pues no sabría cómo actuar o que decirle. Al verla despierta, sin darse cuenta detuvo su andar observándola de lejos… y así, en aquel silencio un sollozo llego a sus oídos.

-Perdón Asia-chan… lo lamento tanto…- Reynare al levantarse y ver que estaba en un lugar desconocido se asustó y trato de usar su magia para salir de allí y mínimo volver a su facción, pero esta no funcionaba y no sabía muy bien si era por cansancio físico u alguna otra cosa.

De pronto, el sonido del caminar sobre tierra y el crujir de las algunas ramitas llamaron su atención. Al girar en la dirección del sonido vio a Issei que la miraba seriamente. Su ser le demandaba saltar sobre él, abrazarlo y pedir disculpas por todas las cosas que había hecho y así lo hizo.

-Lo lamento… lamento no haber regresado! Perdóname por todo lo que hice… por favor. No fui yo!- sollozaba Reynare escondiendo su cara en el pecho del castaño. El recordaba que ambos eran casi del mismo tamaño, ahora ya era más alto que ella. Issei no sabía cómo reaccionar ante el contacto de su expareja, pero escucharla llorar y verla en ese estado… aquel que contrastaba con el alegre y valiente que siempre le mostraba antes y recordaba, hizo que lentamente abrazara a la joven pelinegra.

-No fue tu culpa… sé que no quisiste hacerlo, Reynare- con aquellas palabras el llanto de la hija de Azazel se incrementó como si pudiera desahogar con ello todo lo que le obligaron a hacer. Issei por su parte, convencido totalmente de que Reynare no tuvo culpa alguna sobre las acciones que le obligaron a cometer dejo que la joven se desahogara todo lo que quisiera mientras lentamente se iba arrodillando junto a un árbol que estaba cerca de la fogata.

Con el paso del tiempo, Reynare se quedó dormida en el pecho de Issei mientras este último miraba el fuego pensado en como conseguiría su objetivo. Había escuchado a Vali mientras estaba inconsciente y agradecía que le haya dejado ese orbe con el que recordar algún dato importante. En ese momento Ascalon y Gram salieron de él en forma de espadas, para luego mostrarse en su forma humana mientras vestían sus armaduras.

-Así que… que harás con ella?- pregunto Akemi que ya había sido informada por Ddraig sobre los acontecimientos que sucedieron para que Issei siguiera con vida y lo que paso durante el tiempo que estuvo fusionada con Gram.

-No lo sé… en esencia sigue siendo la persona que conocí hace casi dos años. Y con el regreso de mis memorias mis emociones están confundidas… amo a Souna, pero no sé si lo que sentí por Yuu… por Reynare en su momento se mantiene o no. Es complicado- respondió Issei sin despegar su vista del fuego.

-Crees… que lo conseguirás? Lograras reunir a esos tres Reyes Dragones?- pregunto Yami acomodándose en el hombro izquierdo de Issei, como si quisiera dormir.

-No lo creo…. Pero con la ayuda de ambas lo intentare para que volvamos a casa… aunque luego tenga que regresar- dijo Issei sintiendo como Akemi imitaba a su hermana solo que con su hombro restante.

-Entonces… no recuerdan nada?- pregunto el castaño sintiendo curiosidad por un tema.

-No… es raro de explicar y muy confuso- comento Akemi algo incomoda por recordar la sensación de la nada absoluta.

-No quiero volver a hacer eso… pero si nos lo pides, lo haremos- sentencio Yami tomando ligeramente a Issei por la camiseta.

-Tal vez solo debamos practicar la fusión… pero si no lo quieren, no las obligare- dijo Issei sintiendo el temor de ambas jóvenes.

-Descansen… más tarde lo necesitaremos- apaciguando lentamente su mente, Issei, Akemi y Yami se unieron a Reynare en el reino de los sueños, buscando recuperar energías.

Horas más tarde – Territorio Sitri

-Entonces dentro de siete días habrá una reunión con las otras facciones?- pregunto Sara ya recuperada gracias a las lágrimas de Phoenix y unas buenas horas de descanso.

-Si… y necesitamos que ustedes como testigos clave de lo sucedido también estén allí, además también ayudaran con la seguridad- dijo Sirzechs junto a los otros Reyes Demonios que no se mostraban en desacuerdo por lo comentado por su amigo.

-Unos niños y una líder de clan sin sequito encargados de la seguridad de los líderes de las facciones que tendrán a sus ejércitos detrás por si las negociaciones salen mal? Es una gran idea Sirzechs- Sara fue sarcástica con sus palabras a la vez que cuestionaba la decisión del Rey Lucifer.

-Pero… una alianza, suena mejor que esta paz efímera. Donde será?- pregunto Sara desconfiando del plan, pero aun así queriendo ayudar.

-En donde ocurrió todo, la Academia- respondió Ajuka.

-Entonces debo mandar a que la reconstruyan para antes de esos tres días-

-No se preocupe Sara-sama… ya me encargue de eso- dijo Erika mostrándole un círculo mágico donde se veía que las reparaciones a la academia terminadas y llena de los alumnos de la misma, como si nunca hubiera pasado nada.

-De todos modos, he guardado en una dimensión de bolsillo una recreación detallada y exacta de como termino después del conflicto- aporto Ajuka mostrando en su mano la dimensión de bolsillo que contenía dicha recreación en miniatura, aun así los detalles eran muy realistas y claros.

-Por ahora descansa mamá… los llamaremos cuando los necesitemos. Donde esta Sona-tan?- pregunto Serafall viendo que estaban todos los demás demonios involucrados a excepción de su hermana.

-No la molestes… no está de un buen humor luego de lo que sucedió con Issei- respondió Sara esperando que el castaño llegase en cualquier momento o que mínimo cuando regresen al mundo humano el este con sus padres.

-Ese es otro asunto…- Sirzechs se llevó la mano al mentón pensando en lo que le podría haber sucedido al Sekiryuuttei actual según lo contado por Sara.

-Donde estarán librando su batalla… generalmente suelen alertar a todas las facciones pero ahora, no hay nada- aporto Ajuka revisando sus datos nuevamente para ver si no había alguna novedad en el territorio de los demonios.

-Tal vez… se haya alejado para que sus seres queridos no vean su final- opino Erika sin darse cuenta de que Souna estaba detrás de ella.

-No… me lo prometió, me dijo que volvería y yo confió en él. Por favor, Reina Asmodeus… no vuelva a repetir eso- dijo Souna acercándose peligrosamente a la líder del inframundo mostrando un rostro sombrío, asustándola un poco.

-Lo… lo lamento- se disculpó Erika escondiéndose detrás de Serafall.

-Tu hermana tiene una cara que da miedo…- le susurro a la Reina Leviathán, quien solo sonrió nerviosamente al ver a una de las líderes esconderse de su hermana menor.

-Como estas hija?- pregunto Sara ignorando la reacción de Erika.

-Bien… solo quiero irme de aquí- respondió Souna viendo por la ventana a los cientos de reporteros demonios que hay en la entrada de su hospital. Estaban ahí porque habían sido informados de que los cuatro Reyes Demonios estaban con el Clan Sitri y el Clan Gremory que habían sido atacados, afortunadamente no sabían por quién.

-Bien… están todos listos?- Sara se levantó de su asiento lista para convocar un círculo mágico para volver al mundo humano.

-Yo debo quedarme un rato más… tengo que hablar con mis padres y Raizer. Adelántense- dijo Rias junto a sus siervos, listos para volver al territorio Gremory.

-No has logrado contactar con Issei?- pregunto Souna a su amiga antes de irse.

-No… hay algo que no me deja comunicarme con mis piezas, incluso el Rey Belcebú intento ayudarme pero no pasó nada- respondió Rias mostrándose preocupada, igual que su amiga pero ocultando un detalle que a ella misma la preocupa. Cuando las piezas del sirviente no responden al llamado generalmente quiere decir que el sirviente ha dejado de vivir.

-Ya veo… gracias- con esto dicho, Sara llevo a su hija y a sus siervos de regreso al mundo humano.

-Chicas! Ya regresaron!- grito Takeda al ver como Sara y los demás aparecieron en medio de la sala. Kyouko, Hikaru; cargando a Akane, Xenovia e Irina, que era ayudada por su amiga pues todavía no estaba del todo recuperada.

-Me alegra que todos estén bien… no creo poder soportar otra perdida- dijo Kyouko abrazando a Souna y Tsubaki, quienes devolvieron el abrazo con cariño.

-Kyouko… Issei, está vivo- revelo Sara sorprendiendo a los padres del castaño, a Hikaru, Irina y Xenovia.

-Cómo?… y donde esta-

-No lo sabemos… después de ayudarnos a ganar, se fue prometiéndome que regresaría. Tratamos de buscarlo usando todos los recursos que conocemos, pero no lo entramos- conto Souna tratando de calmar a los padres de su amado.

-Ya veo… eso explica porque Akemi de repente se fue. Él siempre cumple con sus promesas, si regresara. El volverá mi amor!- dijo Takeda feliz por la noticia tratando de levantarle el ánimo a su esposa.

-Sí, lo se… solo espero, que no tarde demasiado- casi sollozando por la alegría, Kyouko abrazo a Souna.

-Él volverá cariño… estará bien, confía en él- susurro la madre del castaño al oído de Souna, quien simplemente correspondió el abrazo agradeciendo el gesto de la mujer. Kyouko sabía que Issei y Souna ya tenían otro trato, lo había estado sospechando desde hace un tiempo y con estas palabras quería reconfortar un poco a la hija de Sara.

-Gracias…- susurro Souna mientras caminaba a su habitación.

Bosque Gigante – Territorio de Issei

El castaño despertó repentinamente mientras sus ojos se volvían cristalinos. Había soñado con el recuerdo de sus relaciones amorosas pasadas. Quiso estirarse solo para darse cuenta de que sus brazos habían sido aprisionados por las hermanas rubias. Se liberó del agarre sin despertar a Akemi y Yami, para luego ponerse de pie y estirarse sintiendo como claramente sus músculos estaban menos tensos que ayer y más descansados.

-Yuuma?…- al ser ya más consciente de su entorno, se dio cuenta de que la joven pelinegra no estaba allí, al mirar alrededor vio como un par de prendas que reconocía claramente estaban cerca del fuego… secándose.

-Pen… Pensé que secarían más rápido- escucho Issei a su espalda, para encontrarse con el rostro de Reynare que tenía el cabello mojado mientras escondía su cuerpo detrás de un árbol. No le costó mucho al castaño descubrir el motivo por el cual Reynare hacia esto. Issei noto que Reynare aun llevaba la pulsera rosada que le había regalado hace tiempo, solo que ahora estaba algo rota.

Sin decir una palabra Issei se acercó a las prendas de Reynare, viendo que incluso su ropa interior estaba secándose. Se había insensibilizado un poco al convivir con Yami y Akemi, ambas usaban solo ropa interior cuando todavía hacía mucho calor o incluso cuando todavía dormían con él. Esto se acabó cuando Kyouko las descubrió y las regaño, aunque volvieron a retomar ese habitó cuando pasaron a vivir con los Sitri.

Usando un poco de magia, Issei seco el vestido negro, la blusa purpura y la ropa interior de Reynare, las tomo y se acercó a entregárselas. Ella por su parte escondía su vergüenza detrás del árbol, el chico que le gustaba había visto sus prendas menores y sentía mucha pena por eso.

-Ten… acércate al fuego, te resfriaras… yo iré a buscar más leña- entregándole la ropa y dicho esto, Issei se alejó en dirección contraria a donde estaba Reynare, para darle más privacidad.

Después de un tiempo, Issei regreso con un poco de leña que no usaría en ese momento pero que tal vez luego le sea de utilidad. Reynare estaba algo incomoda, sentía que la ropa le iba un poco más ajustada de lo que recordaba y no era para más. Después de todo su ropa estaba reparada por ella misma de manera poco convencional, las batallas anteriores habían maltratado mucho sus prendas… pero no quería deshacerse de ellas por el valor emocional que les tenia.

-No crees que ya te va un poco pequeña esa ropa?- pregunto el castaño dejando la leña a un costado del fuego, que casi se apagaba.

-Si… pero es la única que tengo ahora. Tu no sientes frio?- respondió Reynare mientras se frotaba las manos después de calentarlas un poco con el calor del fuego.

-Mi cuerpo produce suficiente calor a pesar de estas temperaturas- con esta respuesta Issei dio inicio a un silencio incomodo entre ambos. Dicho silencio duro un par de minutos, pues ninguno de los dos sabía cómo dirigirle la palabra al otro.

-Ellas… quiénes son?- pregunto Reynare mirando como Akemi y Yami se movían tratando de ponerse cómodas en el suelo para seguir durmiendo.

-Son Akemi y Yami… son la forma humana de Ascalon y Gram- respondió el castaño quien se comenzaba a cuestionar algo.

-Tengo una duda… Kokabiel me dijo una vez que tu padre no quería reiniciar la guerra porque tu madre quedó embarazada. Cuántos años tienes?- cuestiono el castaño.

-La misma edad que tú!… Kokabiel se refería a mi hermano mayor, Daniel. Él, bueno… falleció hace siglos- respondió la joven pelinegra sintiéndose algo insultada al principio pero relajándose para contestar la pregunta.

-Que le ocurrió?- Issei se mostró interesado en este hecho.

-Mi mamá y mi papá estaban muy ocupados tratando de que nuestra facción se levante de nuevo tras la guerra… en muchas ocasiones dejo a Daniel con los otros cadres. Un día surgió un problema con los ángeles cerca de la frontera norte, ellos debían acudir así que dejaron a mi hermano con Agniel. Según mi madre, a él le encantaba enseñarle a mi hermano sobre hierbas y plantas, a pesar de que todavía no sabía hablar muy bien- contaba Reynare viendo como el fuego se extinguía lentamente. Para este momento las dos hermanas ya estaban despiertas y habían escuchado toda la conversación, después de todo el suelo no era lo suficientemente cómodo o cálido como para dormir.

-Pero aprovechando que los Cadres estaban concentrados en otro lado… un reducido grupo de demonios atacaron por sorpresa… entre ellos estaba el primer hijo del ex líder del Clan Bael, Ezra Bael. Agniel murió tratando de defender a mi hermano… pero antes de morir, ese bastardo obligo a mi tío a ver como asesinaban a su sobrino…- no lo había vivido en carne propia, pero recordar como su madre derramaba lágrimas al recordar a su hermano le partía el alma y compartía su dolor.

-Mi mamá… al enterarse de aquel ataque voló lo más rápido que pudo junto a varias legiones de Ángeles Caídos para ayudar a mi tío. Pero solo llego para ver como los cuerpos de su hermano y su hijo desaparecían… mi padre, al enterarse de lo sucedido, arraso con los demonios y los persiguió hasta sus fronteras donde peleo contra el Lucifer actual que quiso defender a su pariente. Mi padre y el lucifer actual casi se matan entre si…- siguió contando Reynare apagando ella misma la pequeña llama que quedaba.

-Mi madre llego a tiempo antes de que ambos se maten… le explico lo que ocurrido al lucifer, y el mismo le entrego a Ezra a mi papa con la única condición de no reiniciar la guerra… mí papá acepto de mala gana, una vez el asesino de mí hermano esto frente a él, le arranco el corazón allí mismo. Pasaron siglos para que me tuvieran a mí- relato Reynare mostrándose muy triste, pues ya quería abrazar a su mamá y a su papá después de estar separados por tanto tiempo.

-Ya veo… lamento haberte hecho contar eso- se disculpó el castaño, mientras se levantaba de su lugar.

-No pasa nada…- Reynare viendo a Issei acercase a ambas jóvenes que la miraban con hostilidad.

-Akemi, Yami… ella es Yuu… perdón, ella es Rey…-

-Puedes llamarme Yuuma si quieres…- interrumpió Reynare permitiéndole a Issei llamarla como hace poco más de un año atrás.

-Gracias… ella es Yuuma, la hija de Azazel y Penemue, es amiga no enemiga- las presento el castaño diciendo esto, pero aun así ambas hermanas no dejaban su hostilidad de lado.

-Se les pasara… solo, dales un tiempo- pidió Issei que, para no incomodar a la joven, ordeno a Yami y Akemi que vuelvan con él.

-A dónde vamos?- pregunto la joven acompañando a Issei, que caminaba hacia el lago donde se había duchado mientras se frotaba los hombros por la ventisca. Al sentir el calor que Issei emanaba inconscientemente estaba muy cerca de él.

-Tú conoces más del inframundo que yo… tengo algo de hambre y no que se puede comer- revelo el castaño que recordaba haber visto un par de árboles con alguna especie de fruto que crecía a pesar de las bajas temperaturas. Issei sabía que Yuuma la estaba pasando mal por el frio, asi que decidió convocar tres abrigos para las chicas que lo acompañaban. Yami y Akemi tenían bastante tolerancia a los climas extremos pero agradecían mucho el gesto de su portador.

-No te preocupes… sabes que se cocinar muy bien!- dijo Yuuma segura de que lograría cocinar mínimo algo decente con lo que se encuentre por ahí. Luego de un tiempo, Issei, Yuuma, Akemi y Yami acababan de comer. Los dos primeros estaban separados de las dos últimas pues incluso en la comida no dejaban de verla hostilmente, así que por orden de Issei ambas comieron separadas hasta que "cambien" su actitud.

-Issei… que somos?- pregunto nerviosamente Yuuma llamando la atención de las jóvenes que estaban comiendo algo lejos, pero que aun así lograron escuchar sus palabras. Después de todo, Issei y ella no habían terminado formalmente y sabía que el posiblemente ya esté en pareja con la heredera del clan Sitri, pero quería sacarse esa duda… y dejar viva o sepultar su esperanza.

-No lo sé… no lo he pensado todavía. Se perfectamente que todo lo que hiciste fue bajo control mental y no te culpo por ello, pero… ya estoy en pareja con alguien más. Es extraño porque tener todas mis memorias me deja claro lo que pase, mi historia… pero confunde mis sentimientos… y no sé qué hacer- Issei ya había hablado sobre esto con Ddraig mientras dormía, el dragón le había dicho que no era nada raro el amar a varias parejas… era común dentro de los dragones el tener varias parejas incluso de distintas razas. Fue cuando Issei le consulto a él sobre si tenía otras parejas aparte de Tiamat que Ddraig se quedó sin palabras.

-Sé que posiblemente en el pasado te haya dicho que me gustaría ser el Rey de un Harem… pero hora, no tengo en mente esa idea. Dame un tiempo… para aclarar mis sentimientos, de acuerdo?- pidió Issei volviéndose a levantar y ofreciendo su mano como ayuda para Yuuma, quien acepto gustosamente.

-Ten… sé que te di ese abrigo, pero mejor ponte esto, hace mucho frio aquí- el castaño le ofreció a la joven un juego de ropa la cual creía que le iba a ir bien. Esto claramente fue idea de Ddraig al ver como la joven todavía temblaba por el ambiente. Este también fue el que creo esas ropas.

-Muchas gracias…- la joven tomo las prendas e Issei creo a su alrededor un aro de fuego que la cubriría mientras se vestía.

-Bien… ahora a dónde vamos?- pregunto Yuuma curiosa por su próximo destino ya estando vestida ahora con un pantalón negro, unas simples zapatillas y una blusa rosada. Evidentemente seguía usando el abrigo que Issei le había dado pero ahora estaba más cómoda.

-Digamos que… a una reunión familiar- dijo Issei sacando un folleto con un símbolo dibujado.

-Es… el símbolo de mi papá- Yuuma abrió grande los ojos ante esto.

-Tu padre me dijo que si quería hablar con él en algún momento, solo debía invocar su nombre… nunca menciono esto, lo tuve que deducir yo solo- dijo Issei teniendo detrás a Akemi y Yami, pues sabía que cosas malas podrían pasar.

-Escucha… antes de convocarlo, te ocultare con magia. Quiero hablar con él a solas un momento… prométeme, que todo lo que vayamos a hablar y hablamos antes se tiene que mantener en secreto, de acuerdo?- pregunto Issei mirando seriamente a Yuuma.

-Lo prometo…-

-Quiero hablar contigo… Azazel- tras recibir la respuesta de Yuuma; después de esconderla, Issei invoco el nombre del Ángel Caído.

Grigori – Inframundo

-Cómo van los preparativos? Ya tienes por escrito las declaraciones de Kalawarner y Kei?- preguntaba Azazel a su esposa mientras ambos caminaban por el pasillo de su hogar.

-Barakiel se está encargando de las declaraciones y Shemhaza está alistando los soldados por si las negociaciones fracasan- respondió Penemue ojeando unos papeles sobre otro asunto.

-Estas seguro sobre…-

-Quiero hablar contigo… Azazel- la voz de la madre de Reynare se detuvo al escuchar aquella voz, ambos líderes de la facción de los Ángeles Caídos detuvieron su andar al ver en el suelo frente a ellos un círculo mágico.

-Es el Sekiryuuttei…- murmuro Azazel conmocionado por el momento en el que estaba siendo invocado por primera vez por el joven castaño.

-Es seguro? Crees que sea algún engaño?- pregunto Penemue preocupada por si llegase a ser una trampa.

-No lo creo… además, él puede tener información de Reynare o incluso estar con ella- respondió Azazel acercándose al círculo mágico, siendo detenido por su esposa, quien tomo su mano.

-Voy contigo… si Reynare está ahí, quiero verla- afianzando el agarre en la mano de su esposa, Azazel y Penemue se pararon encima del círculo mágico.

Bosque Gigante – Territorio de Issei

El sello del folleto comenzó a iluminarse y a crecer poco a poco. Con un gran destello Azazel, acompañado de su esposa que estaba detrás de él, apareció mostrando aquella sonrisa que Issei conocía bien.

-Hola niño! No esperaba que me llamaras luego de lo que Michael nos contó… Como hasta estado? Espero que no te moleste que me acompañe mi esposa- pregunto el cadre observando el hermoso lugar, creyendo estar en el mundo humano debido a la nieve del lugar y a que la iluminación del cielo parecía mostrar un sol detrás de las nubes en el cielo. Nunca antes había visto un lugar tan hermoso como este en ningún rincón del inframundo… recordaba que existió uno que podría rivalizar con este pero fue destruido hace mucho tiempo. Azazel y Penemue tuvieron que convocarse un par de abrigos por la temperatura del lugar.

-Para nada, es un gusto verla en persona Cadre Penemue. Y respondiéndote, he pasado por peores cosas pero aquello podría decirse que fue lo que más me costó superar… estoy vivo asi que, ahora podría decirse que estoy bien- respondió Issei mientras caminaba y se sentaba a la orilla del lago.

-Es un bonito lugar en el que pescar… lástima que no traje mi caña- dijo Azazel con el mismo tono de siempre, imitando junto con Penemue la acción del castaño asimilado que solo quería hablar.

-Mi territorio es hermoso, no?- comento el castaño sorprendiendo a ambos líderes de los Caídos.

-Tu territorio?- pregunto Penemue con curiosidad.

-Si… y no puedo salir de aquí, a menos que cumpla con una trato- estas palabras alertaron a Azazel y Penemue pensando que era una trampa pero; a diferencia de Sara, al no sentir hostilidad alguna mantuvieron la calma.

-Que trato niño?- pregunto esta vez Azazel seriamente.

-Me comentaron de qué mantienes contacto con uno de los Reyes Dragones… qué clase de relación tienes con Fafnir?- interrogo Issei sin más rodeos al padre de Reynare, quien simplemente se encogió de hombros mientras sonreía.

-Fue Vali, verdad?… hmp, la relación que yo mantengo con Fafnir es confidencial- respondió Azazel siendo cauto.

-Las palabras que usaste para referirte a él quieren decir… que todavía mantienes contacto con él y sabes dónde está, verdad?- aquellas palabras lo sorprendieron, Issei no quería saber sobre su investigación o hablar con él, quería encontrar al Dragón Dorado.

-Si… pero para que quieres hablar con él?- cuestiono el cadre, que había revelado sin querer la información que el castaño quería.

-Es confidencial- al ser respondido con la misma moneda, el cadre soltó una pequeña risa antes de buscar entre sus ropas y sacar un orbe morado oscuro.

-Fafnir… sal por favor- dijo Azazel para que inmediatamente el orbe brillaba con un hermoso color dorado y enfrente de ellos apareciera un enorme dragón occidental dorado.

-Que es lo que quiere este niño portador de Ddraig!?- grito el dragón que al parecer había estado escuchando la conversación.

-Necesito tu ayuda Fafnir… pero no podemos hablarlo aquí- dijo Issei mirando los Caídos, quienes entendieron que debían retirarse.

-Luego nos vemos Fafnir, nuestro trato no ha terminado…- decía Azazel despidiéndose con la mano.

-Espera Azazel… luego quiero hablar contigo, Fafnir sígueme por favor- de mala gana, el dragón asintió y comenzó a seguir al castaño quien desapareció a toda velocidad. Una vez lejos, Issei hablo.

-Fafnir… necesito tu ayuda, Ophis-sama y Red-sama están buscando revivir la facción de los dragones y quieren que seas parte de ella- comento Issei desatando la risa descontrolada del dragón dorado.

-JAJAJA, Los Dioses Dragones están muertos niño! En verdad quieres que me crea tal mentira!? JAJAJAJA- se burló el dragón soltando una gran carcajada y haciendo que Issei deseara que Ophis estuviera allí para convencerlo más rápido.

-Cuéntame, Fafnir… cual fue la palabra que el Sekiryuuttei usó, que te causo tanta gracia- con aquellas palabras y al sentir el gran poder detrás de él la risa de Fafnir se detuvo en seco.

-Tal vez no lo escuche al estar muerta… vamos, repítemelo!- Ophis estaba detrás de él mirándolo tenebrosamente. Issei estaba sorprendido de que, lo que él creía casualidad, la Diosa en la que estaba pensando justo apareciera.

-Ophis-sama?!… si usted me lo pide, no me negare- soltó el dragón asustado tomando una gran distancia entre ella y el Sekiryuuttei. A pesar de ella se había presentado en su forma humana, Fafnir se mostró cauto ante ella.

-No te lo he pedido yo, fue el Sekiryuuttei… a él debes contestarle- dijo Ophis mirando al dragón seriamente.

-Pensé que no me ayudaría en esto…- el castaño interrumpió la conversación de ambos dragones.

- Tu misión es encontrarlos… sin embargo, cuando se trata de convencerlos puedes pedirme ayuda sin problemas. Después de todo, Red también ayudo con eso al Hakuryuukou- revelo Ophis cambiando su tono de voz al hablar con Issei, hecho que sorprendió demasiado al Dragón Dorado.

-Acepto… Sekiryuuttei- soltó Fafnir que, viendo a la que creía Deidad muerta convivir con el Sekiryuuttei se convenció de que lo dicho no era mentira.

-Gracias Ophis-sama…- agradeció el castaño, antes de que la Diosa desapareciera sin dirigirle una palabra más a Fafnir.

-Y bien?… Que sigue, Emperador?- dijo el dragón pronunciando la última palabra con algo de desprecio, a la vez que comenzaba a caminar de regreso con los líderes de los Caídos.

-No me llames así, Fafnir… no busco gobernar, ni tampoco te exijo obediencia o respeto, lo único que quiero de ti es confíes en mi como yo confiare en ti y que si algún día me toca tomar decisiones… me aconsejes y me escuches- con estas palabras de Issei, lo que comenzaba a pensar Fafnir sobre él se detuvieron para darle una oportunidad. Habían pasado siglos desde la última vez que confió en un humano… trataría de confiar en Issei ahora, esperando que no lo decepcione.

-Donde está mi territorio… es este?- pregunto el Dragón Dorado mirando a su alrededor.

-No, este es mi territorio. Si vuelas lo suficientemente alto podrás ver alrededor que los territorios ya están fraccionados… Ophis-sama me dijo que los Reyes Dragones se darían cuenta de cual territorio les pertenece. Te acompañaría pero… no puedo volar- respondió Issei estando feliz de que mínimo uno de los tres dragones que necesitaba encontrar estaba cooperando.

-Un dragón que no puede volar? Jajaja… nunca antes había escuchado eso- rio Fafnir creyendo que era una broma por parte de su nuevo líder.

-No es broma Fafnir, mi dragonificación no es completa- dijo el castaño algo triste de no poder volar como antes lo hacía.

-Pero, eres un demonio reencarnado no?… no deberías tener alas demoniacas?- consulto el Rey Dragón teniendo curiosidad sobre este tema.

-Me las arrancaron… fue hace mucho tiempo- respondió secamente el castaño con un deje de tristeza. Al escuchar su tono de voz, Fafnir decidió mantener silencio… luego le consultaría a Ddraig que sucedió con él.

-Lograste escuchar algo? Ya están volviendo- pregunto Azazel a su esposa que estaba tratando de forzar sus sentidos para escuchar parte de la conversación entre Rey Dragón y Dragón Emperador.

-No… tu lograste ver algo?- respondió y consulto Penemue deteniendo sus intentos al ser advertida de que ya regresaban.

-Parece que en algún punto hubo un tercer participante en su conversación… pero no pude verlo ni sentir su energía. Fafnir la tapaba con su cuerpo- dijo Azazel volviendo a ver el lago frente a él.

-Azazel… necesito un tiempo para arreglar un par de cosas, nuestro trato sigue en pie pero tendrá que esperar un tiempo- el Rey Dragón dijo esto al estar cerca del mencionado y su esposa.

-No hay problema Fafnir! Tomate tu tiempo- Azazel movía la mano en forma de despedida.

-Luego me contaras los demás detalles, de acuerdo?- ante el asentir de Issei, Fafnir emprendió vuelo para reconocer cuál es su territorio.

-Bien niño… de que querías hablar con nosotros?- pregunto Azazel quien seguía mirando el lago. Sin decir nada Issei se sentó cerca del lago nuevamente, manteniendo una distancia considerable de ellos. Se mantuvieron en silencio hasta que finalmente Azazel hablo.

-Oye niño… que sabes sobre Vali? el Hakuryuukou?- pregunto el cadre que quería saber dónde encontrarlo y averiguar que hizo con su hija.

-Está lejos de aquí… no sé exactamente donde- respondió el castaño sintiendo como Reynare, aun oculta, apoyaba su mano en su espalda mientras observaba a sus padres.

-No sé si lo sabes… pero él se llevó a Reynare. Sabemos que ella te hizo cosas malas a ti y tus seres queridos y que no tienen perdón y un castigo como la muerte no será el suficiente para remediar todo lo que te hizo… pero ella es nuestra hija- decía Penemue mirando a Issei a los ojos mostrándose a punto de llorar. Todos se pusieron de pie ante esto, pensando en que posiblemente la situación se descontrole por la desesperación de una madre.

-Puedes decirnos donde esta… por favor?- suplico Penemue acercándose al castaño, pero a cierta distancia Issei también empezó a retroceder. Esto detuvo el andar de la madre de Reynare.

-Y que harán con ella, juzgarla? Castigarla?… Torturarla?- pregunto el castaño volviendo dirigir su mirada al lago. Pero estas preguntas fueron tomadas por Azazel como un consejo o… una realidad de lo que su hija estaba pasando ahora mismo.

-Somos sus padres, niño! Sabemos que lo que te hizo no tiene justificación ni compensación alguna! Pero no nos pidas que lastimemos a nuestra propia hija! Nosotros protegeremos a nuestra hija cueste lo que nos cueste! Y si me entero que la estas lastimando…- molesto por estas palabras el cadre libero parte de su poder mostrando sus doce alas negras como la noche más oscura.

-No te atrevas a amenazarme, Azazel! No confundas mis palabras con amenazas! No soy tu enemigo y espero que tú tampoco seas el mío!- cortando las palabras del cadre, Issei respondió de la misma manera a la vez que invocaba su Sacred Gear y a Ascalon. No quería un conflicto con los Caídos, pero estaba dispuesto a defenderse. Al escuchar esto, lentamente Azazel bajo su aura y oculto sus alas retomando su personalidad tranquila, pero esta vez estaba serio. Issei imito el accionar del cadre guardando sus armas.

-Se perfectamente que tu hija no es responsable de sus actos, solo quería asegurarme de que tú también eras consciente de eso y que la protegerías incluso de tu raza… ven Yuuma- un pilar de fuego surgió enfrente del castaño al pronunciar el nombre falso de Reynare, cuando cesó allí se encontraba ella mirando a sus padres con lágrimas en los ojos.

-Mamá… Papá…- dijo la joven acercándose a sus padres, quienes corrieron a abrazarla mientras los invadía una gran felicidad. Después de intercambiar abrazos y saludos, los padres de la joven miraban a Issei quien se había alejado un poco más para darles privacidad.

-Lo… lo lamento niño, no quise…-

-Está bien… cuando se trata de un ser querido, uno puede perder los estribos- interrumpió Issei que se recordó a si mismo con la misma actitud de Azazel.

-Gracias… por perdonarla. Gracias, Sekiryuuttei-sama- agradeció Penemue bajando la cabeza, esto fue imitado por Azazel. Aun así, este gesto molesto a Issei.

-Saben… el mayor símbolo de respeto entre los dragones es nunca bajar la cabeza ante los que respetas. Yo les tengo un gran respeto a ambos, y el que bajen la cabeza frente a mí es como si escupieran y pisotearan el respeto que yo les tengo. Así que nunca más vuelvan a hacer eso- dijo Issei mirando seriamente a los caídos que, inmediatamente, levantaron la cabeza.

-Dijiste antes que este es tu territorio y que no podías salir de él… a que se debe?- pregunto Penemue que seguía abrazando a su hija.

-No puedo volver al mundo humano… si no cumplo con ciertos requisitos dentro de cinco días, si no lo consigo me quedare aquí para siempre- comento Issei llamando la atención de Azazel con cierto detalle.

-Dijiste mundo humano… estamos en el inframundo?- Pregunto el cadre incrédulo.

-Si… es una parte del inframundo, cambiada a mi gusto- respondió el castaño no queriendo dar más detalles.

-Ya veo, es impresionantemente hermoso… ahora que tienes que hacer?- pregunto Azazel todavía sin creer que aquel lugar era el inframundo.

-Tengo que hablar con Tannin… pero no sé dónde encontrarlo- dijo Issei comenzando a pensar que probablemente tendría que ir con Tiamat, aun cuando Ddraig le pidiera que fuera la última en buscar.

-Te puedo ayudar con eso… considéralo un agradecimiento por sanar y cuidar de Reynare- dijo Azazel convocando un gran círculo mágico.

-He hablado con él antes para consultarle algunas cosas…- el cadre miraba el circulo viendo cómo se formaba una figura holográfica de un dragón occidental parado sobre sus dos patas traseras.

-Azazel? Que quieres ahora? Estoy en medio del entrenamiento de los dragones jóvenes- pregunto el dragón cruzándose de brazos demostrando un tono molesto al ser interrumpido.

-Hay un chico que quiere hablar contigo… es el Sekiryuuttei actual- comento Azazel viendo al castaño.

-Y que quieres de mí, niño?- pregunto el dragón dirigiendo su mirada hacia el castaño.

-Quiero hablar contigo en persona, ahora si es posible- Issei expreso su petición sin dudar y siempre mostrar un tono firme.

-Ahora no puedo y aunque pudiera no quiero hablar con un Dragón… como él- respondió el Dragón dispuesto a cortar la llamada. Issei mostro sin quererlo una expresión de molestia, después de todo esperaba esa clase de respuesta… ninguno de los Reyes Dragones estaría dispuesto a hablar con un dragón maligno pero quería creer que le darían una oportunidad aun asi.

-Ey Tannin… créeme, querrás escuchar a este chico. Incluso logro convencer a Fafnir de hacer no sé qué cosa- respaldo Azazel acercándose al chico castaño rodeándolo con su brazo. Esto llamo la atención del dragón, después de todo hace años que no tenía contacto con Fafnir y cuando lo hizo no se veía muy predispuesto a nada.

-Bien… convócame en 24 horas humanas, Azazel. No logro encontrar donde están y ahora debo terminar con el entrenamiento de las crías- esto era algo lógico, la barrera que protegía el gran y vasto territorio de los dragones estaba hecha para que funcionase de esa manera, estar ocultos.

-Gracias Tannin, mucha suerte con los mocosos… sígueme niño- dijo Azazel mientras sacaba un folleto de entre sus prendas y cortaba la comunicación con el Rey Dragón.

-Mira… este es un folleto con el que podrás convocar a Tannin mañana. Oh y ten, no te enfermes- dijo el cadre quien se sacó su abrigo y se lo entrego al castaño para luego disponerse a regresar a su territorio con su familia.

-No sé qué clase de trato tengas que hacer, pero te deseo mucha suerte Sekiryuuttei- dijo Penemue que había terminado de hablar con su hija, quien le había comentado la relación que había mantenido antes con el castaño. Esta por su parte se acercó a Issei corriendo para abrazarlo con fuerza.

-Nos volveremos a ver?- pregunto la joven que fue correspondida por el castaño.

-Probablemente si… cuídate, Yuuma- se despidió Issei.

-Muchas gracias de nuevo… Hyoudou Issei- con esto, Penemue, Azazel y Reynare regresaron al territorio de los Caídos.

-Que haremos ahora?- pregunto Akemi quien salió de Issei esta vez vistiendo ropas casuales y el abrigo que Issei le había entregado. Por su parte, a las vestimentas que ya tenía Issei se le sumo una gabardina negra.

-Seguiremos explorando?- formulo Yami quien, portando también ropas casuales y le abrigo dado por su portador, tomo una roca del suelo y la arrojo arrojó a un rio congelado que estaba cerca quedando algo satisfecha al ver como el hielo se quebró al impacto.

-No… ahora que tengo mi propio territorio es hora de cumplir una promesa que hice hace tiempo- respondió el castaño caminando había un árbol del bosque gigante para luego comenzar a trabajar en algo.

Un día después - Mundo Humano – Fábrica Abandonada

Aiko y Hideki estaban cerrando las ventanas del lugar debido a que entraba mucho viento helado desde afuera. Hajime y Asa tapaban las entradas y Griselda ayudaba tratando de tapar las ventanas rotas con lo que sé que encontrase por allí. Agradecían que el escudo de su líder los protegiera de ser encontrados, pero lo agradecerían aún más si evitara que entrara el frio.

-Segura que estas bien?- pregunto Hajime viendo como su esposa, Asa, mostraba una expresión de dolor al querer alzar una caja. Inconscientemente ella llevo su mano a la zona que le incomodaba.

-Si… solo es un fuerte golpe, sanara con el tiempo- respondió Asa viendo como su marido la ayudaba con esa tarea.

-Creen que estará bien?…- pregunto Aiko levantando a Selene, que al no tener zapatos que le entren estaba caminando por el frio suelo.

-A qué viene esa pregunta?- Asa dijo esto molesta creyendo que sus amigos habían perdido la fe en su líder.

-No lo tomes así Asa… pero ya sabes, el Hakuryuukou se lo llevo y… ellos están destinados a asesinarse… y nuestro líder no estaba bien… y si fue asesi…-

-No lo digas Hideki!- el grito de Asa llamo la atención de los demás demonios; que también buscaban combatir el frio, y cortar las palabras del peliblanco.

-Issei peleo contra Metraton y Kokabiel dos de los grandes líderes de las Facciones! Sobrevivió a su intento de asesinato y nos juró que siempre nos protegería! Es el portador de Ascalon y Gram! Logro que ambas volvieran a ser una y por sobre todo, logro robar el poder distintivo del Hakuryuukou! YO confió en él! Y espero que tú también…- Hideki no podía refutar, su amiga tenía razón. A Aiko no le gusto para nada la forma en la que se dirigieron a su esposo y comenzó a dejar libre su poder sin querer. Sabía que Hideki se equivocaba pero había otras maneras de ubicarlo.

-Vamos chicos… cálmense y ayúdenme a terminar de tapar estos agujeros- Griselda interrumpió sabiendo que posiblemente se desate una pelea entre ellos por una tontería.

-Hay otras maneras Asa!- reclamo Aiko sin prestarle atención a la ex exorcista.

-Sabes que se equivoca tan bien como yo!- refuto Asa olvidándose por un momento de su dolor corporal.

-Lo sé! Pero no es para…- cortando su pelea un círculo mágico comenzó a formarse en la planta baja, tapando la entrada y asustando a los demonios desertores.

-Escóndanse! Aiko, reguarda a los niños. Hajime prepara la salida de emergencia! Hideki conmigo- ordeno Asa, que a pesar de su estado protegería a los demonios desertores más jóvenes.

-Yo también ayudare!- dijo Griselda mientras tenía en la mano la espada dada por Kiba. Los tres preparados para atacar a cualquier invasor esperaban a que aquel círculo se terminase de formar.

Pero cuando este estuvo completo nada sucedió. No salió nadie, ni un ataque ni alguna advertencia. Solo estaba allí, brillando con aquel rojo escarlata que les recordaba a su líder.

-Hideki detente!- grito Asa al ver como el peliblanco se acercaba a querer tocar aquel círculo mágico. El peliblanco no la escucho y trato de tocar el círculo con mucho cuidado. No sabía porque, pero de alguna manera se sentía atraído hacia él.

-Es… un círculo mágico de viaje- soltó el padre de Selene, viendo como su mano atravesaba limpiamente y podía sentir algo de brisa helada del otro lado.

-Voy a entrar… Griselda, pásame por favor una cuerda!- pidió Hideki estirando la mano para recibir el objeto.

-No le des nada Griselda! No te permitiré ir! No sabemos que hay ahí atrás!- dijo Asa no queriendo arriesgar a uno de sus amigos más queridos.

-Lo sé… pero confía en mi Asa, por favor! Sé que puedo hacerlo- suplico el peliblanco observando a su amiga con mucha determinación.

-… Bien. Tira dos veces sí es seguro… y una sola para sacarte de allí- la misma Asa fue quien le paso la cuerda al peliblanco, teniendo miedo pero confiando en su amigo.

-Y tres para que vengan conmigo! De acuerdo!- una vez atado con la cuerda, Hideki cruzo sin dudar el portal sin darle tiempo a Asa de responder. Al cabo de unos segundos la cuerda fue jaloneada tres veces, Griselda y Asa se miraron entre sí para luego voltear a ver a Hajime y Aiko.

-Confía en él…- dijo Aiko a Asa antes de cruzar por el círculo mágico seguida por Griselda. No paso mucho tiempo para que Asa regresara mostrando una gran sonrisa en su rostro.

-Es el Sekiryuuttei! Cumplió su promesa! Nos construyó un enorme refugio! Dijo que todos tenemos que ir y hay que apurarnos!- ordeno Asa que corrió a recoger un par de cajas y volvió a cruzar el portal. Sin dudar, los demonios desertores comenzaron rápidamente a tomar sus cosas y cruzar el portal. Incluso vieron a Hideki volver a buscar un par de cosas y volverse a ir.

Bosque Gigante – Territorio de Issei

-Vamos Hideki… confió en ti! Tráelos- decía Issei entre dientes mientras hacía mucho esfuerzo por mantener aquel círculo abierto. Una vez término de construir un refugio con uno de los enormes troncos de la arboleda intento crear un círculo mágico hacia la vieja fábrica y cruzar hacia allí, pero el mismo trato con Ophis se lo impedía y su voz no atravesaba el portal. Con ayuda de Ddraig, Issei estaba enviando algunas sondas que solo los peones podían percibir, por esto tanta confianza en Hideki.

-Hideki!- grito Issei al ver al peliblanco salir por el portal que había creado.

-Issei-sama!- al ver a su líder, el peliblanco se alegró y no dudo en jalar la cuerda tres veces para que los demás entren. La siguiente en salir por el portal, fue Asa seguida de Griselda.

-Te lo dije, te dije que confiaras en mí!- grito emocionado Hideki que estaba en el lago saciando su sed.

-Issei-sama/Issei!- gritaron ambas mujeres al verlo bien. Asa miro el entorno con curiosidad recordándole demasiado al mundo humano. Pero lo que más le llamo la atención fue ver a lo lejos un enorme tronco cerca de una gran hoguera encendida. El tronco parecía hueco y tenía algunos agujeros y lo que parecía ser una gran puerta.

-Creo que el trato solo afecta para mí… Asa, sé que no es lo que esperabas pero es lo mejor que pude hacer para reemplazar esa vieja fábrica. Dile a los demás que crucen rápido no sé por cuánto tiempo podré mantener esto abierto!- obedeciendo sin dudar, Asa regreso en solo un par de minutos cargando un par de cajas que contenían las pertenencias de ella, su esposo y su hijo.

-Oh, yo también iré a ayudar!- dijo Hideki regresando por él portal para ayudar a traer todo.

-Akemi, Yami… ayúdenlos por favor. Griselda tu ayuda también por favor- pidió Issei a las dos hermanas y a la ex exorcista, que aceptaron sin quejarse. Con la ayuda de todos, en solo 10 minutos todos los demonios desertores estaban con Issei. Habían dejado un par de cosas atrás, pero no eran tan importantes.

-Ya estamos todos, Issei-sama!- informo Hajime teniendo a su hija en sus brazos por la nieve del lugar. Con esto, el castaño cerró el portal y realizo un aumento de poder para reemplazar toda la energía que había usado en el portal.

-Issei-sama… que es este lugar?- pregunto Hideki acercándose a su líder junto a su hija Selene y su esposa Aiko. Los demonios desertores estaban agradecidos con la calidez que daba la hoguera y observaban maravillados el paisaje tan hermoso que los rodeaba.

-Este… es mi territorio, aquí pueden construir y comenzar de nuevo. Pueden asentarse donde quieran, solo cuiden el lugar y no abusen de sus recursos. Por lo pronto, esto fue lo mejor que pude hacer hasta que cada familia tenga su propio hogar… no se preocupen, he puesto una barrera que evitara que entre el frio a pesar de… bueno, mostrarse tan abierto- dijo Issei mirando como todos los seres a los que protegía estaban contentos e incluso los niños que tenían zapatos comenzaban a jugar con la nieve. Los bebes comenzaban a gatear dentro del tronco hueco sintiendo por primera vez algo distinto que el frio concreto. Para ellos que habían vivido casi siete años en aquella fría y oscura fábrica era como si estuvieran en el mismo paraíso.

-Aquí están a salvo de los clanes de los que huyeron, no pueden encontrarlos ni entrar aquí a menos que suceda algo extraño y si logran entrar no duden en que los defenderé. Ustedes ya no tienen que vivir con miedo!- grito Issei desatando la euforia de los demonios desertores que abrazaban a sus seres queridos casi llorando de la alegría. Asa, se acercó a Issei y lo abrazo sin poder contener sus lágrimas de felicidad.

-Gracias Issei-sama… muchas gracias- su batalla había terminado. Ahora tenían un lugar en el cual vivir en paz. Pronto ella sintió como todas las heridas que la molestaban comenzaban a sanar, su mismo líder la estaba curando mientras la abrazaba.

-Gracias a ti Asa… por ayudarme, entrenarme, aconsejarme y nunca dejar de confiar en mí- dijo el castaño separándose de la mujer que lo miraba con una gran sonrisa mientras secaba sus lágrimas.

-Issei-sama… puede llevarnos más tarde al mundo humano? Necesitamos conseguir alimentos y algunos zapatos y abrigos para que los demás niños puedan jugar con la nieve- pidió Asa sabiendo que a pesar de todo, tendría que necesitar de los humanos una vez más.

-Ve ahora… más tarde debo atender un asunto importante- respondió el castaño convocando una caja y entregándosela a Asa, que lo miraba confundida.

-Gasta lo que necesites… no hay problema- al abrir la caja, Asa vio mucho dinero japonés que alcanzaría para muchos víveres. Después de todo, la mayoría del dinero de la caja era el excedente de su pago por proteger el territorio humano. Como solo tomaba lo que necesitaba y no contaba lo demás no sabía exactamente cuánto dinero había en la caja.

-No… no podemos aceptarlo- dijo Asa queriendo devolverle la caja a su líder.

-He visto sus caras Asa, la vergüenza y la culpa que sienten ustedes al robarle a los humanos… sé que comprar ahora las cosas que necesites no cambia el pasado, pero es un inicio- insistió el castaño tranquilamente.

-Acompáñala Aiko… si les alcanza compren algo de ropa para todos ustedes también- dijo el castaño para volver a abrir el portal hacia la fábrica abandonada.

Unas horas después

Con la ayuda de todos los demonios desertores muchas casas habían sido construidas con la madera que había quedado del tronco, incluso Aiko y Hideki le construyeron una casa para su líder. Si bien las casas estaban vacías todas las familias agradecían poder descansar tranquilos en sus propios hogares. Juntando un par de piedras y usando parte de la madera que sobro, siguieron alimentando la gran fogata donde ahora los demonios estaban cenando.

Issei miraba esto de lejos con la excusa de que pronto tendría que irse, pero la verdad era que no se sentía parte de aquel grupo. Estaba contento de que ellos ya tuvieran un lugar donde estar en paz al fin. Sabía que faltaban muchas cuestiones que tiene que arreglar y no quería contagiarles a ellos sus preocupaciones porque suficiente habían pasado ya como para preocuparse por un asunto ajeno.

[Ya es hora compañero] dijo Ddraig sacando a Issei de sus pensamientos.

-Gracias amigo… Akemi, Yami vengan. Es hora de convocar a Tannin para que me escuche- sacando el folleto con el símbolo que el Ángel Caído le había para luego dejarlo en el suelo el castaño espero a que el mencionado apareciera. Pronto un círculo mágico apareció a su espalda mientras el folleto terminaba de formarse frente a él.

-Ya es hora no es asi, niño?- pregunto el cadre apareciendo junto a Penemue y Yuuma. Este habia logrando aparecer allí, porque asi lo había decidido Issei.

-Espero que no seamos una molestia, Sekiryuuttei-sama- dijo Penemue sonriendo con tranquilidad. Por su parte, Yuuma se acercó casi a la par de Issei y miro maravillada aquellas casas a lo lejos y como las personas de allí estaban cenando felices, tranquilas y por sobre todo seguras.

-No es ninguna molestia, Penemue. Y asi es, Azazel… estaba a punto de convocarlo- Issei levanto la mano hacia un costado levantando una barrera para que los demonios no los vieran.

-No he tenido mucha interacción con ese viejo rey dragón, pero sé que incluso él está impaciente por esto. No es asi? Dragón del Meteoro Ardiente?- dijo el Cadre para que el símbolo mágico del folleto brille fuertemente en un color naranja muy intenso. Encima del símbolo apareció un dragón occidental purpura de veinte metros de alto que mostraba sus enormes alas y estaba parado en sus patas trasera.

-Bien… aquí estoy, que es lo que quieres mocoso?- pregunto Tannin bajando un poco la miraba para ver en detalle al castaño, que lo miraba asombrado por su tamaño.

-Podrían… permitirnos un momento?- pregunto Issei a los Ángeles Caídos, pero al voltear a verlos estos ya no estaban allí. Al mirar un poco la zona, vio que se habían acercado a los demonios que lo miraban con desconfianza. Asa, Hajime, Aiko y Hideki estaban enfrente de Azazel, Penemue y Yuuma listos para pelear pues no confiaban en ellos.

-Asa… no te preocupes, no les harán nada. Me ayudaron con algo y solo querían saludar- le comunico mediante un pequeño círculo mágico de comunicación a Asa que bajo su guardia confiando ciegamente en su líder, después de todo hasta ahora no le había fallado.

-Quienes son ellos?- pregunto el Dragón mirando con intriga el pequeño pueblo que habían formado los demonios desertores.

-Son demonios que abandonaron a sus clanes por proteger a sus familias… Demonios Desertores que se toparon conmigo y me pidieron protección. Trataron muchas veces de capturarlos, pero yo me interpuse- conto Issei viendo como Penemue tenía en brazos a Selene y Azazel a la hija de Asa y Hideki, Camila, que tenía un año más que Selene. Yuuma los miraba con una sonrisa.

-De que querías hablar conmigo?- pregunto Tannin que había cambiado un poco su opinión del castaño. Después de todo, él estaba en contra de aquellos que no muestren voluntad de hacer algo y aquel joven junto a él… le había demostrado lo que había estado haciendo parcialmente.

-Quería preguntarte si estabas dispuesto a volver a ocupar tu puesto como uno de los Seis Reyes Dragones- respondió Issei mirando de vuelta al dragón que mostraba una expresión de sorpresa.

-Esa es una oferta muy tentadora, niño… Pero no puedo, ahora poseo mi propio territorio. Allí los dragones de todas partes son recibidos y protegidos por mi mano, no puedo abandonarlos. Además allí crece una especie de manzana que deben comer si o si cierto tipo de dragones para sobrevivir- comento Tannin estando firme en su decisión.

-Aquí también tendrás tu propio territorio donde podrás alojar a aquellos dragones, es más estoy seguro que eso es lo que ellos querrían! Lo de esas manzanas no estoy seguro pero…-

-Espera… "ellos"? A quienes te refieres?- pregunto el dragón muy interesado en ello.

-Ophis-sama y Red-sama… ellos quieren reactivar nuestra facción- revelo el castaño haciendo que Tannin diera un paso para atrás al escuchar esos nombres. Creía que aquel niño estaba mintiendo, pero verlo serio y no sentir algún signo de mentira en su comportamiento, le dieron a entender que no estaba mintiendo.

-Ya veo, lo considerare… por el momento, donde está el territorio que me corresponde?- pregunto el ex Rey Dragón bastante interesado.

-Vuela alto y mira alrededor, Ophis-sama me dijo que tu sabrías identificar cual sería tu territorio… yo te acompañaría pero, no puedo volar. Mi dragonificacion no es completa y mis alas de demonio me fueron arrancadas hace mucho tiempo- explico Issei para ahorrarle las mismas preguntas que soltó Fafnir antes sobre sus alas.

-Muy bien… nos vemos más tarde, "Emperador"- pregunto Tannin abriendo sus alas.

-No me llames asi, Tannin…- dijo Issei en voz baja viendo como el dragón tomaba altura. Deshaciendo la barrera, Issei volvió a mirar en dirección a los demonios. Al verlo, los ángeles caídos fueron en su dirección.

-Las historias que ellos me cuentan de ti… parecen ser esas leyendas épicas de héroes de ataño- comento Azazel viendo junto a Issei como las familias ya se iban a descansar.

-Los adultos les cuentan esas historias a sus hijos para que dejen de tener pesadillas con los demonios que los perseguían… por eso están tan cambiadas y parecen épicas- comento Issei comenzando a caminar hacia el bosque, alejándose de la zona y siendo seguido por sus tres acompañantes.

-Estoy impresionado por todo lo que has logrado con ellos- siguió Azazel caminando a un lado del castaño.

-Yo no hice nada… solo les ofrecí esconderlos y protegerlos de aquellos que busquen hacerles daño. Y hasta ahora no hubo ningún demonio que se esforzara de verdad en ello y si verdaderamente los hubo, ya no causaran problemas- siguió Issei llegando al borde de un acantilado viendo todo el territorio que ahora le pertenecía.

-Les diste esperanza de que su situación podría cambiar… que podrían tener una nueva vida lejos de los peligros de su pasado. Eso es algo de admirar y estoy segura de que vendrán muchos demonios más a pedirte ayuda- opino Penemue mirando a Issei que mantenía su mirada fija al final del acantilado como si estuviera viendo algo. Yuuma, algo temerosa por sucesos pasados, se acercó a tomarle la mano a Issei y a traerlo un poco más atrás de aquel lugar. Este, solo se dejó guiar.

-Gracias… y lo sé, pero también sé que pueden llegar demonios que busquen a alguno de los que están aquí, asi que debo ser cauto a lo hora de recibir a más de ellos- dijo Issei agarrando firme la mano de Yuuma. Como dragón maligno, muchas veces el recuerdo de sus fallos y errores lo atormentaban buscando despertar sus emociones negativas, esto en parte con ayuda de los antiguos portadores.

-Veo que… te han obligado a madurar demasiado pronto, Issei- dijo Azazel estando de acuerdo con las palabras del castaño.

-Eso creo… y no ha sido fácil, pero valió la pena por proteger a mis seres queridos, algo en lo que falle… hace mucho tiempo- soltando la mano de Yuuma, Issei miro la hermosa y artificial luna llena en el cielo.

-Ahora con quien debes hablar?- pregunto Penemue curiosa por saber si su labor había terminado.

-Tengo que hablar con Tiamat… y no va a ser fácil- respondió el castaño convocando y mirando su Sacred Gear, buscando una señal de Ddraig para comenzar. La gema en medio del guantelete brillo por un momento, indicándole a Issei de que ya era hora de comenzar su búsqueda.

-Puedes llevarme al bosque de los familiares?- pregunto Issei a Azazel que lo miraba seriamente pensando en que estaría tramando aquel joven frente a él. Pues ya había hablado con dos de los tres Reyes Dragones a los que buscaba.

-Buscas reavivar la facción de los Dragones?- seriamente el Cadre pronuncio aquellas palabras.

-Busco ayuda para controlar mejor mi estado como dragón maligno, de vez en cuando mis emociones negativas se disparan y tengo miedo de no poder controlarme y lastimar a mis seres queridos. Por eso busco hablar con la máxima cantidad de Reyes Dragones, ellos saben y han lidiado con seres como yo antes… y quiero que me entrenen para controlar bien mis capacidades- respondió Issei con una media mentira, tenía como orden no revelar nada sobre su facción pero sabía que Azazel era una gran fuente de conocimiento y le sabría dar un par de atajos. Asi que aposto por pedirle ayuda a él, en el peor de los casos tendría que alterar la memoria de los tres… y eso no será nada fácil.

-Ya veo… quien mejor que un dragón para entender a otro, je. Buena esa. Acércate, yo te llevare al Bosque de los Familiares. Penemue, tú y Reynare vayan a casa yo las alcanzare luego- dijo el cadre creyendo en el joven descartando su idea anterior, pero no del todo.

-Gracias Azazel- el castaño se acercó al cadre y un círculo mágico los llevo a otro lado.

Bosque de los Familiares

Al llegar, Issei vio un bosque similar al del mundo humano con flora bastante similar pero con fauna totalmente desconocida para él. El cielo violeta del inframundo se contrastaba mucho con el de su territorio y eso le llevo a pensar en cómo habían logrado sus dioses para lograr algo asi.

-Esta parte del inframundo… es muy diferente a mi territorio- comento Issei asombrado de ver el lugar.

-Sí, no todos tienen un sol y una luna artificial- dijo Azazel. Estos eran los motivos por los que creía que Issei buscaba revivir a su facción, pero a la vez no descartaba que fuese algún invento de los viejos reyes demonios que habían explorado todo el inframundo y habían dejado eso a medio terminar.

-Ves esa montaña de allí? En ese lugar se rumorea que vive la Dragona del Karma Caótico. En su tiempo era la más fuerte de los Reyes Dragones, debes tener cuidado de no llegar con ella por sorpresa. Yo ahora debo terminar unos asuntos importantes y solo tengo unos días. Cuídate Issei- con ello dicho, el castaño miro una vez más hacia la montaña y comenzó a caminar hacia aquel lugar.

-Estas bien, Ddraig?- pregunto el castaño convocando su Sacred Gear y elevando un poco su poder esperando que Tiamat note su presencia pero no para considerarlo una amenaza.

[Si… solo espero, que te escuche y poder hablar con ella] el tono del dragón denotaba lo nervioso que estaba de poder hablar con la que creía seguía siendo su esposa después de tantos siglos.

"No se preocupe señor Ddraig, confió en que escuchara" aporto Akemi desde donde estaba.

"Y si no, la obligaremos a hacerlo" dijo Yami sabiendo claramente que no dejaría que lastimen a su portador.

-No la lastimaremos Yami… si nos ataca, nos defenderos más no responderemos con ataques. Debemos demostrar que no venimos a provocarla, si no a hablar- aclaro Issei cortando las intenciones de su amiga.

[Gracias compañero…] comento Ddraig simplemente dando pie a un momento de silencio. Luego de varias horas caminando, el castaño ya estaba al pie de la montaña observando la entrada a una gran cueva oscura. No sabía cuánto tiempo exactamente estuvo caminando, después de todo el cielo del inframundo lo hacía perder la noción del tiempo y parecía que los días pasaban más lento que en el mundo humano.

-Bien… aquí vamos- dijo Issei listo para adentrarse en la cueva mientras había una pequeña llama en la palma de su mano para iluminarle el camino.

[Déjame hablar a mi Issei, por favor] cortando las acciones de castaño, Ddraig pidió esto, y recibiendo un asentimiento del castaño, comenzó.

[Tiamat! Estas aquí?] Grito Ddraig logrando hacer eco dentro de la cueva. Pronto una brisa salió de la cueva con tanta fuerza que casi manda a volar a nuestro protagonista.

-Ddraig… ha pasado mucho tiempo- asustando a Issei, una enorme cabeza de repente estaba enfrente de él. Tiamat es una enorme dragón occidental azul marino de casi cincuenta metros de alto y miraba a Issei de una forma seria. Era la primera vez que veía a un portador del Sekiryuuttei que parecía estar consciente del todo y no en el trance del Juggernaut Drive.

[Denoto en tu voz que tienes algo que decirme] dijo Ddraig hablando a través del guantelete. Esto incomodaba a la Reina Dragón. En un rápido movimiento Issei fue capturado por el agarre de una sola garra de la dragona que lo apretaba fuerte. Al ver como el castaño estaba incomodo, la dragona aflojo un poco su agarre.

-Niño… toca mi cabeza, quiero hablar con Ddraig directamente- obedeciendo sin refutar, el castaño aun en el agarre de la dragona apoyó su mano izquierda justo encima de los ojos de esta.

Subconsciente

Issei observaba asombrado a ambos dragones ahora en su cabeza. Si le sorprendía la altura de Tiamat, la altura real de Ddraig casi lo deja sin aliento. El Dragón Emperador Rojo media el doble de la altura de la Reina Dragón frente a él.

Pronto sus cuerpos comenzaron a brillar y donde antes había dos dragones, ahora se encontraban dos personas. Una de ellas era un hombre con una cicatriz en forma de x en la cara, cabello rojo largo atado, ojos esmeralda vestido con un abrigo negro con adornos y borlas dorados, una camisa blanca simple, pantalones negros y botas negras. Mientras que la otra persona era una mujer hermosa de ojos y cabello azul, su rostro mostraba una cicatriz en su ojo derecho que casi la deja ciega de ese lado vestida simplemente con un vestido blanco holgado sin zapatos. Estas eran las formas humanas de Ddraig y Tiamat.

Tiamat se acercó a Ddraig sin decir una palabra. El Emperador esperaba alguna reacción violenta por parte de su ex esposa pero para su sorpresa, esta lo abrazo y pronto sintió como su pecho se humedecía y el poder de su ex esposa aumentaba.

-Lo mataron… lo mataron Ddraig. Acababa de salir de su huevo… y ese bastardo lo mato- susurraba Tiamat entre lágrimas aferrándose fuertemente a las prendas de Ddraig.

-El bastardo "Dios de los Ángeles" mato a nuestro hijo Ddraig!… Y yo no pude protegerlo! Perdóname… Perdóname- revelo Tiamat ya siendo correspondida en el abrazo.

-No… fue mi culpa, no debí dejarlos… nuestro hijo, porque a él?- mostrando un semblante sensible, Ddraig derramo lagrimas junto a su esposa. Sin querer ver más, Issei salió de su subconsciente.

Realidad

Issei abrió los ojos para encontrarse con un hombre adulto vestido con pantalones cortos, zapatillas, una camiseta sin mangas y una gorra hacia atrás, además llevaba una mochila un par de guantes. Una vestimenta ridícula para alguien con su aspecto.

-Que haces tú aquí?! Alguien ya vino hace una semana a buscar un familiar y eso se hace cada mes… vete de aquí y registra turno- dijo sacando una libreta y un lápiz listo para anotar.

-Bien veamos, aja… puedes venir dentro de dos meses, ahora lárgate!- siguió aquel engreído sujeto sin dejar de mirar al castaño.

-Acaso crees que la Reina Dragón Tiamat es un familiar?- pregunto Issei sin despegar su mano izquierda de la cabeza de la dragona por temor a cortar el enlace.

-Ella? Una Reina? JAJAJAJA… no, solo es una pequeña dragona llorona que solo sabe llorar y llorar. Esa no es la actitud de una Reina- dicho esto, inmediatamente tuvo que esquivar una bola de fuego cortesía del castaño.

-No voy a permitir que te burles de ella- amenazo Issei mirando seriamente a aquel sujeto.

-Si me matas te verás en graves problemas con los Reyes Demonios!- respondió el hombre con otra amenaza.

-Anda tráelos… y te demostrare porque los demonios me evitan!- respondió el castaño liberando parte de su poder como dragón maligno. El hombre retrocedió un poco ante tal amenaza y pensó un momento en si las palabras de aquel castaño tenían fundamentos o no.

-Bien… tú lo pediste!- al final el hombre decidió no creerle y sacando un folleto con un círculo mágico grabado para tratar de convocar a uno de los reyes demonios. Lastimosamente para él, Issei convocando a Ascalon y arrojándola rompió el círculo mágico antes de que se activara.

-Maldito!- reclamo el hombre mirando a Issei con furia. Este por su parte, fue advertido por Ddraig sobre que ya podía dejar de apoyar su mano en la cabeza de su esposa. Al hacerlo, Tiamat abrió los ojos y levanto la cabeza mirando a aquel hombre despreciablemente que había manchado su nombre. Ddraig ya le había contado lo relacionado a la facción de los dragones a su esposa, y ella acepto sin dudarlo.

-Escúchame maldito imbécil! Vas a rogar el perdón de la reina Tiamat por tus palabras o morirás… tienes diez segundo para decidir- dijo Issei tomando por la camiseta al hombre para luego arrojarlo al suelo con mucha fuerza.

-Diez! Nueve! Ocho!- comenzó a contar Issei que creo lazos mágicos para amarrar a aquel sujeto y evitar que huya.

-Siete! Seis! Cinco!- al principio el hombre pensó que solo eran meras palabras, pero al ver a Issei tomar nuevamente la espada sacra y sentir su filo en su cuello lo hizo reconsiderar si se trataba de una simple amenaza.

-Cuatro! Tres! Dos!- el ver como aquel joven de cabello castaño levantaba la espada al cielo y no sentir algún atisbo de duda le helo el alma.

-Uno!-

-LO SIENTO!… No debí decir esas cosas, Reina Tiamat. Lo lamento de verdad, no me maten por favor!- suplico y se disculpó aquel hombre que sintió el filo de Ascalon rasgar algunas finas capaz de piel sin llegar a hacerlo sangrar.

-Lárgate de mí vista- ordeno Issei liberando a aquel hombre del agarre, una vez libre el sujeto no dudo en correr tan lejos como le fuera posible.

-Gracias… Emperador- agradeció la dragona bajando la cabeza sorprendiendo tanto a Ddraig como a Issei. El dragón rojo estaba dolido por esa acción, recordaba que su pareja era la más orgullosa y fuerte de todas las dragonas a las que conoció, verla asi… lo molestia y hería.

-Lamento lo que les paso a ambos, de verdad…- respondió Issei bajando la cabeza también.

-No debe bajar la cabeza, Emperador… los verdaderos dragones no lo hacen- regaño la dragona levantando el rostro de Issei con una de sus garras, como si fuera un niño pequeño.

-Entonces tú tampoco lo vuelvas a hacer, Tiamat… eres una Reina, la más poderosa entre los dragones. No debes bajar la cabeza ante alguien como yo- devolvió Issei sujetando la garra de Tiamat. Que pronto se convirtió en una mano humana, Tiamat decidió usar su forma humana al estar con Issei.

-Gracias… Issei- aquella forma de nombrarlo, hizo que el castaño sonriera.

-Vámonos… es hora de prepararnos. Ophis-sama… por favor regrésenos- luego de estas palabras, una brecha dimensional se abrió a un lado. Resultaba que efectivamente la deidad infinita si observaba al castaño.

Bosque Gigante – Territorio de Issei

Issei y Tiamat, cruzaron por esa grieta para encontrarse en el lugar donde antes hacía hecho la fogata para calentar a Yuuma. Tiamat se sentó en el suelo mirando al castaño con curiosidad. Acercándose a tomar la leña que antes había reunido, Issei encendió otra vez la fogata usando su fuego. Luego de esto, se sentó un poco más alejado de la reina mientras pensaba en su familia.

-Como… como fue que te convertiste en un dragón maligno?- pregunto Tiamat con algo de duda al principio.

-Lastimaron, torturaron y asesinaron a mi pareja sin que yo pudiera hacer nada para evitarlo… el golpe emocional fue duro pero también recordé cosas de mi pasado que habían estado selladas debido a muchos factores- conto Issei mirando el fuego como si fuera la mayor maravilla del mundo.

-Qué factores?- pregunto la dragona muy curiosa por el pasado del portador de su marido.

-Tuve una relación amorosa con la hija de Azazel, fui asesinado por Kokabiel enfrente de sus ojos… alteraron mis recuerdos a petición de ella para que no recordara nuestra relación con tal de protegerme. Durante muchos meses creí que Reynare me había engañado para asesinarme… pero descubrir que no fue asi y que hizo todo eso para cuidarme sumado al fallecimiento de mi pareja de ese entonces… fue mucho- respondió el castaño mirando sus manos y recordando aquella noche… como sus manos estaban manchadas con la sangre de sus compañeros, con la sangre de su Rey.

-Lo lamento…- se disculpó Tiamat.

-No es necesario… me pregunto, cuando vendrán Fafnir y Tannin?- se preguntó Issei cambiando de tema.

-Ya contactaste con ellos?- pregunto la dragona sorprendida.

-Si… están viendo sus territorios supongo, porque no vas a hacer lo mismo?- cuestiono el castaño.

-Yo no quiero dirigir un territorio… solo quiero pasar tiempo con mi marido, ponerme al día- respondió Tiamat estirando su mano pidiendo tocar el Sacred Gear del castaño. Este se lo ofreció sin oponerse.

-Quiero estar con él… hablar como en los viejos tiempos- susurro ella para que solo Issei pudiera oírla.

-Me dejarías… estar con él?- pregunto la Reina Dragón mirando a Issei con suplica.

-No soy nadie para negarme… Reina Tiamat- respondió el castaño viendo como Tiamat se convirtió en una maza de energía que se adentraba dentro del guantelete.

-Hmp… eso es nuevo. Me pregunto si Ophis-sama estará de acuerdo con la decisión de Tiamat- se dijo a si mismo Issei mirando el fuego y tratando de acomodarse para descansar un momento.

Al día siguiente

-Lamento oír eso Tiamat y también lamento mi comportamiento anterior-

-Cómo fue que te encontró nuestro emperador, Fafnir?-

-A él no le gusta que le llamen asi… y yo estaba en un trato con Azazel y vaya casualidad este niño pudo contactar con él-

-Lo mismo ocurrió conmigo… al principio no quería ayudarlo pero al ver después todo lo que había hecho por otros que no son los suyos… decidí darle una oportunidad-

-Miren a quien despertamos- Issei escuchaba esas voces que lograron despertarlo, al abrir los ojos se encontró con rostro de Tiamat que lo miraba con una sonrisa. Al ver alrededor se tomó con los rostros de Tannin y Fafnir que lo miraban seriamente, o por lo menos eso creía el castaño pues todavía no sabía identificar gestos draconicos.

-Ya están todos… cuanto tiempo dormí?- pregunto Issei levantándose para estirar los músculos.

-Casi doce horas, ya salió el sol hace tiempo o bueno. Eso creo, no se puede apreciar bien por tantas nubes y arboles- respondió Tiamat. De pronto, una grieta dimensional se abrió un poco más lejos de ellos y de allí salieron Ophis, Red, Vali, dos dragones orientales y, para sorpresa de Issei, Saji.

-Hyoudou!- grito Saji al ver a su compañero para luego correr hacia él.

-Saji? Que hace él aquí, Ophis-sama?- Ophis se acercó al castaño y al rubio.

-Él es el portador de Vritra, Rey Dragón de la Prisión y uno de los Reyes Dragones… veo que, lo has conseguido- comento Ophis viendo a los reyes dragones que la miraban con sorpresa y admiración.

-Es un gusto volverlos a ver, Reyes Dragones- saludo la deidad mostrando una leve sonrisa, cosa que sorprendió aún más a los dragones.

-Es un gusto volver a verlos Ophis, Red- saludo Tannin estando algo feliz de ver a sus deidades.

-Red, Ophis- dijo Fafnir todavía sin superar la primera impresión de su deidad.

-Red, Ophis… que bueno verlos con bien- saludo Tiamat sonriendo.

-Lamentamos su pérdida, Tiamat, Ddraig. Nunca más volverá a suceder, lo prometemos- se disculpó Red sabiendo que su no actuar provoco muchas bajas entre los suyos, entre ellos la muerte del hijo de Ddraig y Tiamat.

-Yo también…- dijo Tiamat en voz baja.

-Es algo loco… verdad?- pregunto el Peón Sitri mirando a Issei.

-No… solo es un reencuentro entre viejos conocidos. Cómo están todos?- respondió simplemente el castaño para luego preguntar por sus seres queridos.

-Todos están algo tristes porque no estas, pero saben que estas vivo asi que confían en verte de nuevo, pero mi Rey… es la más afectada de todos nosotros aunque sabe disimularlo bien. Si no hubiera sido por Sara-sama ninguno de nosotros nos hubiéramos dado cuenta- admitió el rubio mientras miraba asombrado a los dos dragones que mantenían su forma draconica.

-También debe ser porque está preocupada por la reunión de los líderes de las tres facciones, nos encargaron la seguridad- comento Saji llamando la atención de Issei que lo miro molesto.

-La seguridad de los líderes de las facciones que seguramente tendrán sus ejércitos a manos de unos adolescentes y una líder de clan sin sequito? El Lucifer actual puede parecer inteligente… pero también es un imbécil- critico el castaño.

-Esas son casi las mismas palabras que le dijo Sara-sama cuando se lo comunicaron aunque claro… no la parte de imbécil- se rio un poco el Peón Sitri.

-Bien, escuchen con atención… la reunión de las tres facciones será en tres días, prepárense porque es ahí donde le revelaremos al mundo que nuestra facción resurgió más fuerte que nunca!- grito Red emocionado por eso.

-Ustedes los reyes dragones ayudaran a los dragones celestiales a administrar nuestro territorio como nuestros líderes. Nosotros y los Dragones Celestiales nos presentaremos primero y luego los iremos llamando uno a uno… necesito que se presenten con su verdadera forma en lo posible- dijo Ophis mirando a los dragones presentes mirando por ultimo a Tiamat. Sabía que Vritra no podría mostrarse como tal, pero valoraba que mínimo estuviera consciente aunque no esté completo.

-Portador de Vritra… dinos, que sabes sobre la reunión de los lideres?- pregunto Red mirando a Saji, logrando que este se pusiera nervioso.

-Yo… eh, no puedo…- el rubio estaba muy nervioso, y esto solo empeoro al observar como el rostro de Red dibujaba una expresión de molestia. Inmediatamente Issei sujeto del hombro a su amigo logrando tranquilizar al rubio que empezó a hablar.

-La reunión será a la media noche, se presentaran todos los líderes de ambas facciones para dar explicaciones sobre la participación de los suyos en la pelea de hace unos días… quieren explicaciones por la muerte de Kokabiel, Metraton y casi todos los demonios del concejo demoniaco. También desean contactar con los Dragones Celestiales para preguntarles su postura ante todo lo sucedido- contó el peón Sitri mirando al suelo tratando de recordar todos los detalles que le explico la madre de su ama y a lo que él no le había dado mucha atención.

-Algo más?- pregunto Ophis mirando seriamente a Issei, quien le devolvía la mirada pidiéndole con esta que no presione tanto a su amigo. Después de todo, esto era completamente nuevo para Saji.

-No… solo sé que todos tienen la esperanza de que todo se resuelva pacíficamente y asi formar una alianza para acabar con la guerra de una vez por todas- respondió el rubio sintiendo que algo se le estaba escapando.

-Bien… dentro de tres días a la media noche vendremos a buscarlos, en cambio tú, Vritra, volverás al mundo humano y con esto le informaras a tu líder algún cambio o novedad. Vritra será el representante de los Reyes Dragones por parte de Albion y Tiamat lo será de parte de Ddraig- ordeno Red creando en la mano de Saji un círculo mágico, antes de abrir una brecha dimensional por la que planeaba irse.

-Antes de que lo regreses al mundo humano, Vali, quiero hablar con el verdadero Vritra… asi que despierta su consciencia- con esto dicho, Ophis y Red desaparecieron dejando a los Reyes Dragones y Celestiales solos.

-Quédense aquí, por favor- dijo Issei para luego seguir a Vali que le había hecho una seña para alejarse un poco. Al ya estar más lejos, el peli plata puso una barrera de silencio.

-De que quieres hablar?- pregunto el castaño estando cerca de Vali.

-Como los reuniste tan rápido? Tienes varios días de margen y aun asi ya están todos- respondió el portador de Albion con otra pregunta.

-Solo tuve suerte y un poco de ayuda de Ophis y Azazel… y tú? Como los encontraste?- cuestiono Issei estando expectante a la respuesta de su ahora compañero.

-Red me ayudo dándome sus localizaciones pero el convencimiento, eso ya era cosa mía. Tuve que pelear con Midgardsormr por un malentendido a la hora de despertarlo, Yu Long estaba trabajando con el antecesor de un amigo y solo me seguiría si le demostraba que habría peleas increíbles… y bueno, Vritra fue el menos sencillo- conto Vali suspirando con cansancio.

-Saji? El más difícil?- pregunto Issei extrañado por las palabras del Hakuryuukou.

-No, Vritra… su alma fue despedazada hace siglos y con ella se hicieron muchos Sacred Gear's. Los portadores de estos Sacred Gear's pelearon hasta el final. Sus almas estaba corrompidas con la maldad del dragón original… con ayuda de Red logramos destruir los Sacred Gears que conseguí que estaban muy infectados, planeábamos "limpiarlos" de esa maldad pero para eso tendríamos que borrar parte de la conciencia del Vritra original y no sabríamos como afectaría eso a la hora de tratar de despertarlo- explico Vali a quien se le había ocurrido tratar de implementar esto con Issei, pero fue detenido por Ophis quien le explico todo lo que conllevaba tratar de eliminar aquella maldad.

-Ya veo… que harás ahora?- pregunto el castaño quien había visto una solución a su estado como dragón maligno en las palabras de Vali, pero no quería perder sus recuerdos… ya no más.

-Me iré a mi territorio a tratar de ponerme al día con los reyes dragones para informar a Ophis y Red, de paso voy a tratar de convencerlos para que entrenen a Vritra y para que me ayuden a mí a poner a prueba mi poder… pero supongo que habrá tiempo para eso después de la reunión. Tu qué harás?- pregunto Vali mirando como las nubes del lugar comenzaban a ponerse negras.

-Tratare de descansar la mente y cuerpo, todavía no me recupero del todo al absorber la habilidad de tu Sacred Gear… también quiero ayudar a Tiamat en lo que pueda, no la ha pasado bien- respondió Issei mirando como ella era la más distante a los demás reyes dragones junto con Saji, pero este último era porque se sentía intimidado ante ellos.

-Lo sé… Red me lo contó a detalles de lo sucedido, lo lamento Ddraig- dijo Vali viendo el Sacred Gear activo de Issei.

[Lamento tu perdida, viejo amigo… no lo sabía] dio sus condolencias Albion desde las alas del Sacred Gear de Vali.

[Gracias Albion… gracias] respondió Ddraig casi sin ganas.

-No seas muy rudo con Saji, es nuevo en esto… y a veces, suele ser muy idiota al tomar decisiones- aconsejo el castaño mirando al peón Sitri, quien ya estaba charlando con los reyes dragones aunque todavía seguía nervioso. Tannin lo invitó a la conversación.

-De acuerdo… cuídate- al terminar de decir esto, Vali levanto el puño frente a Issei. Sorprendido por el acto, el castaño solo sonrió e imito el gesto de peli plata.

-Tú también cuídate- Una vez chocaron sus puños, Vali deshizo la barrera de silencio y camino hacia los reyes demonios.

-Bien es hora de irnos! Hay cosas que debemos hablar y preparar antes de invadir esa reunión- grito Vali convocando un círculo mágico envolviendo a Midgardsormr, Yu Long y Saji para inmediatamente desaparecer.

-Bien… veo en la expresión de todos algo de disgusto por la forma en la que el Hakuryuukou trato a los demás Reyes Dragones- dijo Issei sentándose cerca del fuego que apenas y todavía ardía.

-Pero Vali peleo contra ellos y supongo que lo hizo tan bien que, bueno… a ellos no les importa demasiado- explico Issei avivando con su magia la llama.

-Ahora… cuéntanos, Issei, como te convertiste en un dragón maligno- interrogo Fafnir que no había olvidado aquel tema.

-Es una historia bastante larga… Ascalon, Gram- pronunciando su nombre, ambas espadas ahora se encontraban levitando cerca del fuego enfrente de Issei. Su presencia hizo que los dragones en el lugar sintieran un escalofrió subir por su espalda. Estuvieron a punto de ponerse hostiles cuando de repente vieron como aquellas espadas se iluminaban y ahora en lugar de ellas se encontraban un par de jóvenes con armaduras. Una los miraba con fiereza casi de manera hostil y la otra seriamente mientras dejaba parte de su aura salir. Esto era en respuesta a las intenciones de los dragones.

-Ellas son Akemi y Yami… me eligieron como su portador y las presento ahora para que luego no sea ninguna sorpresa. Y tengan en cuenta, que no hago esto para amenazarlos… sino para hayan los menos secretos posibles entre nosotros- explico Issei antes de que fuera cuestionado por Tannin y Fafnir quienes fueron los más afectados por la presencia de ambas muchachas. Luego de la presentación, ambas chicas volvieron a brillar para esta vez tener puestas sus prendas casuales y los abrigos dados por Issei.

-Pónganse cómodos… será una larga historia- dijo Issei tomando un poco de aire, para volver a relatar una vez más su historia recordando todo lo que perdió, siendo consciente de que en su momento lo dio todo por proteger a sus seres queridos, pero aun asi… sintiendo que pudo haber hecho más.

Viejo Edificio – Horas Después

La academia estaba totalmente vacía, los alumnos ya se habían marchado hace horas a sus casas. La nieve caía lentamente y era observada por una solitaria joven de cabello negro corto, vestía el uniforme de la academia y encima de este llevaba un abrigo muy grande para ser suyo. Sus ojos violetas mostraban tristeza en su máxima expresión, pero era disimulado por unos lentes de marco rojo. La joven abrazaba sus piernas mientras estaba en una silla que no le pertenecía y se frotaba sus manos vendadas. Dichas vendas presentaban machas de sangre en la parte de los nudillos. Esta joven es Souna Sitri.

Ella adquirió un pequeño defecto de Issei, cuando este se sentía molesto o que la situación lo comenzaba a superar golpeaba arboles con su mínima fuerza buscando distraer su mente con el dolor. Hacia esto durante horas haciendo sangrar sus puños para finalmente golpear con aun más fuerza el árbol sin llegar a romperlo pero liberando un gran estrés con esto. La diferencia que tenían era el Sacred Gear curativo del castaño, que actuaba sin que siquiera el tuviera que convocarlo… como si fuera un reflejo de su portadora anterior.

Conocía perfectamente las capacidades de su pareja pero esto no evitaba que este muy preocupada por él, ni siquiera sabía si estaba bien y las noticias que escucho, con ayuda de su familiar, de parte de su hermana sobre indicios de una gran pelea lejos del territorio de los demonios solo la hacían pensar cosas que no quería que pasaran. Por esta razón imitó el mal hábito del castaño, para sacar esos pensamientos estúpidos de su cabeza.

Sacudió fuertemente su cabeza para sacar esos pensamientos de su mente, pero a la vez que estos la abandonaron por un momento se le vinieron a la mente las preocupaciones sobre la tan anunciada reunión de los líderes de las facciones. A esto se le sumó a que Saji, su peón, desapareció hace casi un día y no logró ubicarlo ni siquiera con las piezas de peón. Temía que los miembros del concejo que sobrevivieron lo hayan eliminado como venganza hacia ella. Pero pronto estos pensamientos cesaron al escuchar…

-Presidenta…- Saji, quien dijo estas palabras, se sorprendió mucho al recibir un abrazo por parte de su ama y no supo cómo responder o si siquiera podía corresponder el abrazo.

-Donde estabas!?- pregunto la heredera Sitri separándose de su peón mostrándose esta vez algo molesta.

-Yo… tuve una corazonada y fui… yo emm… intente a buscar a Issei-

-Lo encontraste!? Pudiste hablar con él?!- al ver los ojos vidriosos y muy esperanzados de su Rey, Saji casi le cuenta todo lo que se le había prohibido hablar hasta cierto momento y confirmo lo que su otro líder le confeso. Su rey estaba de pareja con su Rival. No es que no lo sospechara por ciertos detalles que tenía la pelinegra con el castaño pero… confirmarlo asi, le dolió solo por ver el estado de su Rey y no poder aliviar su preocupación.

-No… no logre encontrarlo- con todo su pesar, tuvo que mentirle a su Rey, quien parpadeo un par de veces para controlarse y volver a tomar su rol.

-De acuerdo… busca a Momo, ella te dirá que en que puedes ayudar y no vuelvas a irte asi. Es una orden- Saji levanto la mano queriendo detener a su rey, pero solo se quedó en eso… un intento.

-Como usted ordene…- susurro el peón, cerrando la puerta volviendo a dejar sola a su rey.

Souna volvió a sentarse en la silla de Issei y observo el entorno por un momento deteniendo su vista en una foto que Ruruko le había regalado al castaño por ayudarla a estudiar. Allí estaban su madre, Yura, Tsubaki, ella misma y en medio de las últimas tres se encontraba Issei. Verse a si misma sonriendo muy contenta le produjo melancolía al recordarse a ella misma meses atrás donde casi nunca mostraba emoción alguna en la academia.

No entendía de todo su estado emocional. Ella antes, podía mantenerse serena aun cuando sus siervos caían en los Rating Game's no oficiales contra Rias pero eso cambio con la llegada de Issei. Comenzó a relacionarse mejor con sus siervos ya no sintiéndose solo Rey de ellos… sino su amiga, quien tenía la obligación de protegerlos y velar por su seguridad a toda costa. Pero esto también fue cambiando, ya no lo veía como una obligación, sino como una prioridad.

-Sona… como estas?- pregunto Rias entrando a la habitación. Sabía muy bien que su amiga no estaba bien y que necesitaba descargarse con alguien, ella como su amiga no permitiría que nadie más la viera en ese estado vulnerable.

-Estoy bien, solo… recordaba el pasado. Ya has preparado a tu alfil para la reunión? Sabes que tienes que comenzar a prepararlo con tiempo- respondió y aconsejo la joven pelinegra sin mostrar sus emociones tal y como lo hacía hace tiempo.

-Gasper está nervioso… la única vez que salió de su habitación fue para entregarle una nota a Issei cuando se nos prohibió ir al mundo humano hace tiempo- comento Rias acercándose y tomando suavemente la misma foto que su amiga estuvo viendo.

-Al final he tomado la decisión de que no formara parte de la reunión, asi que yo pensé en que podría usar esta habitación para que el este durante todo lo que dure la reunión- explico Rias dejando suavemente la foto en el escritorio.

-Y porque no lo dejas en el inframundo?- pregunto Sona que todavía no quería irse de allí.

-No es por ser mala hija, pero ya no confío tanto en mis padres… ellos estaban cuando los soldados del consejo trataron de secuestrar a Grayfia-nee. Gasper tiene un Sacred Gear muy poderoso e inestable, si llega a caer en manos del conejo no quiero ni imaginar el daño que causaran- respondió la joven pelirroja algo triste en la primera parte, pero cambiando su tono a serio al hablar de su alfil.

-Ya hay noticias sobre Saji?- pregunto la heredera Gremory sentándose en el sillón del lugar.

-Si… ya apareció. Me dijo que sintió una corazonada y fue a algún lugar esperando encontrar a Issei. Lamentablemente no lo encontró. Ahora debería estar ayudando con los preparativos para la reunión. Se mantuvieron fijos en querer usar el salón del consejo estudiantil?- Souna estaba algo molesta por ello, pero no podía refutar nada sobre aquella decisión.

Souna, sin decir nada se levantó de la silla y fue a sentarse junto a Rias. Esta última tomo la mano de su amiga y está por su parte apoyo su cabeza en su hombro. La pelirroja recordaba como la hija de Sara hacia esto cuando era regañada por su abuela; quien fue una de los pocos miembros del concejo demoniaco que lograron escapar hace días. Rememoraba que ella solía romper en llanto pero ahora no había nada solo un suspiro largo que parecía demostrar tristeza pero nada más.

-Gracias Rias… nos vamos?- pregunto la joven pelinegra levantándose de su asiento y ofreciéndole ayuda a su amiga, quien la acepto gustosamente.

Academia Kuoh – Días después

-Faltan pocas horas para que lleguen hija… deberías venir con nosotros- dijo Sara vistiendo un traje típico que usaba como directora del lugar. Souna también vestía su uniforme de la academia con el mismo abrigo que hace un par de días.

-De acuerdo… iré dentro de poco, mamá- contesto Souna quien vio por la ventana como una barrera mágica se alzaba en todo el territorio de la academia. Esto era clara señal de que algún líder de facción pronto llegaría.

-Ya es hora de irme- dijo Souna con claras intenciones de no participar en la reunión sin saber que su madre se había quedado a esperarla y que había escuchado esta última parte.

-No serás parte de las declaraciones sobre lo sucedido?- pregunto Sara sorprendiendo a su hija que ya asumía que estaría en otro lado.

-Ya tienes suficientes testigos para que declaren mamá, además tú también estabas ahí. Mi presencia no es necesaria- dijo Souna tranquilamente a la vez que estuvo por salir por la puerta cuando casi choca contra el hermano de Rias, Sirzechs Lucifer. La misma Rias acompañada por su sequito y Ravel estaban detrás de los lideres demoniacos.

-Se marcha Heredera Sitri?- pregunto extrañado el líder de los demonios.

-Si… no me necesitan aquí. Además no quiero recordar lo sucedido- respondió la joven sorprendiendo a su hermana que estaba detrás del pelirrojo.

-Sona Sitri… agradeceríamos mucho que formaras parte de esta reunión como una de las herederas de clan que participo en el conflicto de hace unos días. Si bien es como usted piensa, que hay demasiados testigos como para que el suyo sea relevante, le pido por favor si pudiera quedarse a verificar o desmentir ciertos acontecimientos- pidió respetuosamente Ajuka, que entro después de Serafall. La petición tan formal por parte del Rey Belcebú sorprendió demasiado a Souna.

-… De acuerdo- Souna, aceptando quedarse, se paró en una esquina de la habitación mientras se frotaba sus manos vendadas, todavía no habían sanado completamente y se negaba a usar magia sanadora o alguna lágrima de Phoenix.

-Veo que… algunos no están contentos con esto- bromeo Erika al ver como su par, Serafall, dejaba brotar parte de su poder al ver a los Ángeles Caídos aparecer. Ante las palabras de Erika, Serafall la fulmino con la mirada.

-Vaya… tienes algún problema con nosotros, Serafall?- pregunto Azazel haciendo acto de presencia junto a Penemue y Reynare. Detrás estaban Barakiel y Shemhaza.

-Reynare, porque no vas a hacerle compañía a niña Sitri, tal vez puedas volverte su amiga- bromeo Azazel dando un pequeño empujoncito a su hija.

-Ya no soy una niña papá!- reclamo avergonzada la joven pelinegra.

-Jajajaja lo sé, pero nunca es tarde para hacer amigos… no crees Sirzechs?- pregunto Azazel mirando al pelirrojo que solo sonrió.

-Ravel, Rias… vayan ustedes también a socializar- sin refutar para ahorrarse la vergüenza ambas jóvenes obedecieron.

-Es una lástima que ninguno de nosotros haya traído a un joven ángel para socializar también- esto fue dicho por Michael quien estaba acompañando por todos sus hermanos, incluido Gabriel que aún presentaba moretones y raspones en su hermoso rostro. Esto evidentemente producido por su combate contra Metraton.

-Es un gusto volver a verlos- saludo Gabriel acercándose a Rías, Souna, Ravel y Reynare. Aunque con esta última no tuvo tanto trato, era consciente de la manipulación a la que fue sometida por su hermano ya muerto.

-Lo mismo digo, Lady Gabriel- saludo Rías formalmente. Mismo gesto fue repetido por Ravel.

-Hola… tía Gabriel- dijo Reynare. Esta relación que tenían ambas era evidente, después de todo Azazel era hermano de Gabriel y seguían compartiendo lazos sanguíneos.

-Es bueno ver qué estás bien y consciente Reynare- devolvió el saludo Gabriel abrazando a su sobrina con cariño. Ella era conocida en el cielo por saber perdonar rápidamente. La pelinegra, devolvió el abrazo cálidamente.

Souna por su parte no saludo, no porque no quisiera sino porque su mente volvió a ser invadida por los posibles desenlaces que haya podido tener su pareja actual. Pronto fue sacada de sus pensamientos por el suave toque de Reynare.

-Disculpa que te moleste… siento que algo te preocupa- soltó la hija de Azazel.

-No es nada… solo, pienso en alguien que no está aquí- respondió Souna esta vez prestando atención a su alrededor. Los líderes estaban sentados en una gran mesa triangular, representando las tres facciones que formaban parte de la gran guerra que las daño irreparablemente.

Gabriel ya no estaba con ellos, sino que ahora se encontraba sentada junto a sus hermanos demostrando su posición como una de las líderes del cielo. Michael miraba la mesa con una expresión pensativa, Souna suponía que tal vez estaba preocupado de que las negociaciones fallaran. Rafael miraba a los demonios y caídos con algo de hostilidad, pero al ver que ninguno le respondía esos sentimientos comenzó a pensar en que la idea de su hermano mayor no era tan descabellada. Uriel por su parte jugaba con su magia de luz con inocencia, formando pequeños animales que convivían entre sí.

Azazel miraba serio sus manos mientras su vicegobernador, Shemhaza, le susurraba algo al oído. Debían de estar usando alguna clase de magia para que, a pesar de sus mejorados sentidos, no pudiera escuchar la conversación. Penemue por su lado leía un libro de lo que parecía ser una novela de bestias legendarias y dragones. Barakiel por su parte, de vez en cuando miraba un poco a Akeno, su hija, quien evitaba dirigirle la mirada. Souna conocía la historia detrás de ambos gracias a Rias, y entendía en parte el sentimiento de la Reina Gremory.

Sirzechs, todavía no estaba sentado con los demás, sino que estaba cerca de la ventana hablando con su esposa sobre todo lo ocurrido en esos meses que no la vio por culpa del Concejo Demoniaco. La última vez que ella vio o supo algo de Issei fue hace una semana, no imaginaba el sentimiento de ambos al no poder verse durante tanto tiempo. Erika cabeceaba en su asiento por el sueño que tenía por el duro trabajo que realizo hace siglos. Los rumores dicen que ella no durmió durante casi diez siglos luchando contra los Ángeles y Caídos, en la guerra civil y luego en su trabajo para restaurar su facción y por eso ahora su cuerpo le estaba pasando factura por todo ello. Ajuka estaba leyendo un informe de parte de sus investigadores sobre un experimento que les había encargado. Serafall, increíblemente para su hermana, estaba sentada tranquilamente jugando a pasar por sus dedos un lápiz. Le sorprendía enormemente la tranquilidad de su hermana estando ella justo detrás, pero lo atribuía correctamente a que en una reunión con tanta importancia no podía mostrar una faceta tan infantil.

Ver a los líderes tranquilos le hizo cuestionarse si se había saltado todo el debate por estar sumida en sus pensamientos, pero al ver la hora en el reloj de pared le hizo eliminar aquel pensamiento. Esto y también al ver a los ejércitos de las tres facciones afuera mientras aún se mantenía la barrera que los ocultaba. Estaban esperando a las doce de la noche, que justo llego en ese momento. Sirzechs ahora sentado con sus colegas, hizo una señal para que Sara comenzara.

-Llegada las cero horas del día 24 de diciembre, casi una semana después del incidente que comprometió el acuerdo entre las Facciones, los líderes de las tres Facciones, Ángeles, Caídos y Demonios se reúnen esta noche para discutir cuales van a ser las medidas que tomaremos. Si regresamos a la guerra, mantenemos el acuerdo o tal vez… acabamos con esta guerra de una vez por todas- dijo Sara dando inicio a la reunión.

-Luego de repasar el inicio del incidente y todo lo ocurrido desde el quince de diciembre por la mañana hasta el amanecer del diecisiete de diciembre, los primeros en hablar serán en orden alfabético, comenzamos por los Ángeles y su explicación sobre la participación directa de uno de sus líderes- cuando Sara termino de hablar, dio un paso atrás. Y con esto, Michael se levantó de su asiento dispuesto a hablar.

-Somos conscientes del daño que causo nuestro hermano al romper el acuerdo y atacar y manipular tanto a Demonios y Ángeles Caídos. No tomamos en consciencia el actuar de nuestro hermano, debimos haberlo previsto pero aun asi decimos… decidí no actuar confiando en él. El usar los fragmentos de la ya destruida espada Excalibur para herir a Demonios, manipular a la Reynare, hija de Azazel y Penemue y participar directamente en el intento de asesinato del Sekiryuuttei actual, Hyoudou Issei; son actos que podamos pasar por alto y les pido perdón… por dejar que todo esto pasara y dejar en manos del grupo liderado por Sara Sitri, su hija; Sona Sitri, Rias Gremory y el ya mencionado Sekiryuuttei, el destino de nuestras facciones- para sorpresa de Souna, el líder de los ángeles estaba pidiendo disculpas y aceptaba parte de la culpa de todo lo sucedido en aquellos días.

-No solamente es culpa de la facción del cielo, Michael… nuestra facción también tiene parte de la culpa al no detener o contener a Kokabiel. Fue él quien inicialmente controlo a nuestra hija justo después de asesinar a Hyoudou Issei y provocar que se convierta en demonio. Aunque, sé que puede ser algo cruel decirlo pero… tal vez si aquello no hubiera pasado, ahora estaríamos matándonos entre nosotros nuevamente y hubiera perdido a otro hijo- respondió Azazel levantándose de su asiento mirando a su hija al terminar de hablar.

-Como me gustaría que ese niño este aquí, para agradecerle nuevamente por haberla perdonado… a pesar de todo lo que la obligaron a hacer- dijo Penemue sentada viendo a su hija quien le sonreía desde donde estaba.

-Eso nos lleva a preguntarte, Azazel… como encontraste a Reynare?- pregunto Sirzechs algo intrigado por saber si el líder de los caídos sabía algo sobre Issei. Este estaba por responderle con una mentira para ocultar el paradero del castaño, pues si Issei no había revelado su paradero, él tampoco lo haría.

-Creo que lo mejor es terminar nuestro asunto para luego discutir el accionar del Sekiryuuttei y el Hakuryuukou en aquella batalla- opino Gabriel para que el asunto no se desvié y ahorrándole a Azazel problemas.

-Tienes razón, Gabriel… bien, nosotros lamentamos no haber disuelto el concejo demoniaco hace tiempo. Si tan solo hubiéramos tomado cartas en ese asunto más firmemente su participación hubiera sido nula y tal vez asi incluso todo esto se hubiera evitado. Creo que todas las partes ya se han disculpado por lo sucedido… asi que, qué tal si comenzamos a repasar los eventos sucedidos ese dia?- pregunto Sirzechs, mirando a Ajuka quien desplego sobre la mesa el mapa en ruinas de la academia.

Uno a uno, los presentes que fueron participes del conflicto fueron dando sus aportes para tratar de reconstruir la pelea que dejo en ruinas la academia, pero siempre faltando un factor. El Sekiryuuttei y su participación en la pelea. Ninguno de los presentes estuvo pendiente de Issei todo el tiempo, asi que el único que puede dar una confirmación completa de su participación en la pelea es él. Y lamentablemente no se encontraba allí.

-Bien… ya hemos reconstruido parcialmente lo que fue la pelea, lamentablemente faltan los datos del Sekiryuuttei… cambiando un poco de tema, que tal si comenzamos a hablar sobre nuestro futuro? Que haremos? Mantendremos el acuerdo?- pregunto Erika quien aporto mucho en esa reconstrucción de los hechos, gracias a su experiencia en el campo de batalla.

-No estaría mal… pero porque no vamos más allá? Durante esa batalla podemos rescatar algo bueno, Ángeles, Caídos y Demonios se unieron para detener las intenciones de Metraton, Kokabiel y el concejo de los demonios. Incluso humanos y dragones participaron- respondió Azazel refiriéndose a Griselda, Xenovia, Irina, Issei y Vali, quien asume que participo al entregarle aquel orbe azul al castaño.

-Una alianza entre las tres facciones. Hablando de humanos… que tal una opinión de su parte? Pueden venir aquí, Griselda Quarta, Irina Shidou y Xenovia Quarta?- pregunto Michael queriendo saber que opinaban sobre esta posible alianza.

-Lo lamento, pero eso no será posible. Las mencionadas me dijeron claramente que, asi como no tomaron en cuenta sus opiniones mientras aun pertenecían a la facción del cielo, no las necesitarían ahora que ya no pertenecen a ella- dijo Sara que se anticipó a esta petición del serafín y le consulto a las tres mencionadas si querían participar a lo cual, ellas le dieron esa respuesta.

-Ya veo…- Michael solo bajo la cabeza ante las palabras de Sara decepcionado por su actuar pasado.

-Azazel… volviendo a una pregunta anterior, como regreso Reynare? No se la había llevado el Hakuryuukou al igual que al Sekiryuuttei?- pregunto Rafael uniéndose a la conversación.

-Oh eso… pues el Hakuryuukou la trajo de vuelta a casa. Como sabrás, yo crie a Vali gran parte de su infancia y la trajo de vuelta solo por eso… aunque cuando lo vi, no estaba con el Sekiryuuttei- mintió Azazel usando la mentira que había planeado rápido la primera vez que le preguntaron.

-No tienes alguna manera de comunicarte con él? Para que venga aquí y consultarle que posición tomara él al ser un ser neutral?- pregunto Sirzechs descolocando un poco al Cadre.

-Vali ya no responde a mis llamadas desde hace mucho tiempo… pero puedo intentarlo- respondió Azazel confiando en que, igual que otras veces, Vali no contestaría. Para su mala suerte, esta vez sí lo hizo.

-Que quieres Azazel?- se escuchó una voz proveniente del círculo mágico que el cadre había creado.

-Vali! Por fin te dignas a contestar mis llamadas! Mira chico, estoy en un asunto en el cual me gustaría que participes… claro, solo si tú quieres- logrando disimular bien la sorpresa, Azazel le pidió a Vali que se presentara sutilmente.

-Por qué no? Después de todo estoy aburrido- acepto el Hakuryuukou apareciendo en el lugar casi inmediatamente desde una brecha dimensional, algo demasiado raro pero que atribuían que estaba viajando por medio de esta cuando fue llamado.

-Hakuryuukou… es un gusto tenerte aquí presente. No queremos robarte mucho tiempo, asi que queremos consultarte, cuales fueron tus motivos para ayudar al Sekiryuuttei al entregarle un orbe el cual contenía una de tus habilidades- al ser consultado tan directamente sobre aquel hecho por Shemhaza, Vali volteo a ver a Azazel y dijo.

-Enserio pensaste que saldría de mi aburrimiento para venir a una aburrida reunión?- el cadre por su parte simplemente alzo los hombros mientras sonreía.

-Si yo al Sekiryuuttei le entregue un orbe con una de mis habilidades fue para que la usara en contra de sus enemigos, nunca pensé que lograría asimilar ese poder. He de admitir, que fue impresionante… y por qué se lo entregue, fue porque salvo a mi pareja actual del ataque un demonio renegado. Nada más- respondió Vali mientras se apoyaba en la pared y miraba por la ventana con curiosidad a los ejércitos de las facciones.

-Issei?… donde esta? Porque te lo llevaste?- pregunto Souna parándose enfrente de Vali mirándolo con furia.

-Hpm… ustedes parece que ya formaron su alianza. Y solo están tratando de atar algunos cabos sueltos, verdad?- pregunto Vali ignorando la pregunta de la heredera Sitri, molestándola y de no haber sido por Rias esta posiblemente lo hubiese golpeado.

-Queremos saber las opiniones y posición tomaran los Dragones Celestiales al formarse esta alianza… estás de acuerdo con la paz?- pregunto Sirzechs.

-Creo que no me corresponde responder eso- respondió Vali tomando algo de distancia.

-Entonces a quien le corresponde?- preguntó Uriel con mucha intriga.

-A nosotros pequeña palomita- aquella vos femenina y profunda hizo eco en la habitación provocando que los líderes presentes sintieran algo que no sentían hace mucho… miedo. Detrás de Souna un grieta se formó, esto fue notado porque de la misma brotaba un poder que eclipsaba por completo a la de los líderes. Alejándose un poco, Souna pudo ver de cerca como de la grieta se colaban unas garras que parecían sujetar los bordes de la grieta.

-Faltábamos nosotros!- abriendo la grita abruptamente un hombre de cabello y ojos rojos, una cicatriz en el ojo izquierdo y vestido con una camisa blanca, pantalón, zapatos y una capa de color negro. Esto hombre sonreía con fiereza y confianza.

-Great Red…- murmuro Azazel de pie y a la defensiva, al igual que todos los presentes.

-Acertaste, cuervito…- soltó el Dios Dragón casi sin querer dirigirle la mirada al líder de los Caídos.

-Tan patéticos, tan miedosos… y sobre todo, tan vulnerables- se escuchó a las espaldas de los Ángeles, que voltearon a ver a aquella mujer pelinegra de piel blanca, ojos violetas y vestido negro, que los miraba de forma despectiva, casi con asco. Ella no había aparecido por la grieta como Red, ella simplemente se manifestó allí.

-Ophis Ouroboros…- murmuro Gabriel sorprendida de que se presente allí. Los líderes se miraron mutuamente tratando de buscar una explicación, pero al ver en el otro la misma expresión de confusión se dieron cuenta de que la presencia de ambas deidades legendarias era toda una sorpresa.

-Cuáles son los motivos de su presencia, Dioses Dragones?- pregunto Ajuka, nervioso, pero tratando de parecer tranquilo.

-Oh… no es nada personal! Solo aprovechamos que aquí están reunidos los líderes de la supuesta facción más grande del mundo! Esta era la mejor ocasión para anunciar a todo el mundo, que nuestra facción, la más grande y poderosa de todas! ha resurgido- declaro Red sorprendiendo a todos los presentes. Creía muertos a los Dioses Dragones, o que simplemente eran una leyenda… verlos provocando que los líderes se mostraran temerosos, le confirmaban a Souna que aquello era mentira.

-No lo tomen a mal, no queremos eliminar a la competencia… por el momento jeje. Solo que queremos seguir los lineamientos formales, por diversión- dijo Red entre risas.

A Azazel no le costó nada atar cabos de que Issei buscaba a los antiguos reyes dragones para unirlos de vuelta a su facción. Y esto le daba a entender de que él mismo había sido participe en su resurrección. La facción de los dragones anteriormente era implacable, impredecible e indomable… que Dios haya provocado que ambos dragones celestiales luchasen entre sí para luego matarlos a traición fue lo que provocó la caída de esta. El solo pensar que el Sekiryuuttei y el Hakuryuukou están trabajando juntos de nuevo le incomodaba pero no podía dar por sentado que buscaran venganza por lo que les sucedió a los dragones originales. Además le daba mucho crédito al castaño que había logrado mentirle bastante bien diciendo de que era un dragón maligno… o tal vez no era mentira y era parte de su plan también, pues a la hora de hablar con él no sintió engaño alguno.

-Ahora les presentare a nuestros líderes… aunque supongo que las presentaciones sobran, no es asi? Hakuryuukou?- dijo Red mirando a Vali, quien dio un paso al frente para presentarse formalmente como líder de la facción de los Dragones.

-Soy el Hakuryuukou actual, portador de Albion y uno de los líderes de la facción de los Dragones… Vali Lucifer- aquella declaración sorprendió a los jóvenes demonios que no tenían esta información.

-El descendiente del Lucifer original… portador de un Dragón Celestial? Como es posible?- se preguntó Rias a si misma sin notar que lo hizo en voz alta.

-Soy hijo de una madre humana y un padre demonio, que sea portador de uno de los Dragones Celestiales… no puede ser visto por otra cosa que no sea un Milagro- sentencio Vali orgulloso de ello.

-Bajo su mando, se encuentran Midgardsormr, Yu Long y Vritra. Y este último se encuentra presente representando a sus compañeros- siguió Red. Todos se sorprendieron al ver como Saji daba un paso adelante posicionándose al lado del Hakuryuukou, dando a entender que él era el portador actual de Vritra.

Azazel al entender que Vritra volvía a estar completo encontró el motivo de que Vali se interesara en su investigación de los Sacred Gear, quería información para saber qué tan probable era el resurgimiento del viejo Rey Dragón maligno. No pudo evitar esbozar una sonrisa al darse cuenta de que, al pensar tanto en su hija, no se dio cuenta de que estaba siendo manipulado por su hijo adoptivo y por el niño que creía un verdadero pervertido del closet.

-Y nuestro otro líder, el Sekiryuuttei actual…- tras las palabras de Ophis, un pilar de fuego surgió enfrente de ella. Al cesar, allí se encontraba Issei; acompañado de una mujer, mirando seriamente a todos los líderes pero demostrándole rencor a uno de ellos… Michael. Culpaba a Michael por lo que le sucedió a Asia, después de todo se enteró de que tenía el poder de la omnipresencia y de que vio todo lo que ella padeció… sin mover un solo dedo.

-Mi nombre es Hyoudou Issei, portador actual de Ddraig y uno de los líderes de la facción de los Dragones. Bajo mi mando, se encuentran los Reyes Dragones Tannin, el Dragón del Meteoro; Fafnir, El Dragón Dorado y Tiamat, la Reina Dragón del Karma Caótico… quien ahora me acompaña- se presentó el castaño queriendo apurar la presentación pero sin dejar de lado o menospreciar a los Reyes Dragones que ahora estaban bajo su mando por orden de Ophis.

-Issei…- murmuro Souna queriendo tomarlo del hombro, pero fue Tiamat quien se lo evito sujetando su brazo y bajándolo lentamente mientras negaba con la cabeza dándole a entender de que no era el momento.

-Nosotros…- las palabras de Red cesaron de golpe y mostro un rostro serio mirando hacia la ventana. Siguiendo su mirada, los líderes observaron cómo sus escoltas, suprimidos por alguna clase de magia eran eliminados fácilmente por la gran cantidad de hechiceros que aparecieron fuera del edificio.

Al mirar a su alrededor, el castaño vio como Ravel, Reynare, Rias, Souna y sus siervos a excepción de Saji ahora se mostraban cubiertos por una especie de aura violeta. Comenzó a analizar la situación llegando a la conclusión de que estaban paralizados en el tiempo. Se acercó levemente a Souna y Rias, con su mano toco sus hombros, liberándolas de esa parálisis temporal. Una vez termino, se alejó nuevamente sin decir nada.

-Quienes se atreven a interrumpirnos con su asquerosa presencia?!- se quejó el Dios Dragón liberando una pequeña cantidad de su poder.

-Sekiryuuttei… parece que tienes una leve idea de lo que está pasando. Compártela- ordeno Ophis al ver el rostro pensativo del castaño. Esto logro calmar a Red un poco por fortuna para Sara, pues aquella aura amenazaba con demoler nuevamente el edificio escolar.

-La heredera Gremory posee un siervo que posee una pieza de Alfil mutada. Este individuo posee un Sacred Gear llamado Forbidden Balor View… un Sacred Gear hecho con los ojos del antiguo Rey Demonio Satanás Balor, que fue masacrado por el bastardo Dios Cristiano. Posiblemente… ahora lo hayan capturado estos invasores- comento Issei viendo como el último demonio desaparecía después de ser atravesado por un rayo mágico. Lo dicho por el chico sorprendió a todos por la cantidad de información que manejaba. Y esto no era ninguna sorpresa, Issei sabía lo de Gasper desde que Kalawarner le entrego aquellos documentos que ya casi un año.

-Sorprendente niño… Hakuryuukou, Vritra es hora de demostrar el poder de nuestra facción. Salgan y mátenlos a todos!- ordeno Red rompiendo una ventana para que salgan a luchar.

-Sekiryuuttei… tú te encargaras de pacificar al portador de tal "Sacred Gear" sea el método que sea. Tiamat, tú te quedaras y remataras a cualquier invasor que se atreva a entrar aquí- ordeno Ophis junto a Red. Los demás líderes no decían ni una palabra, como podrían contradecir a los dioses dragones sin poner en peligro la existencia de sus facciones?

-Y niño… usa todo lo que has aprendido, quiero que el mundo vea que no eres el Sekiryuuttei más débil de la historia como osan llamarte los demonios… sino, uno de los más fuertes- la deidad infinita era consciente de que la facción demoniaca consideraba a Issei un demonio débil que tan solo tuvo un golpe de suerte para matar a dos líderes. Ella quería que su aprendiz demostrara a estos seres asquerosos lo equivocado que estaban.

-Iss... Sekiryuuttei-sama, por favor, no mate a mi alfil- Rias estaba por nombrar al castaño por su nombre, pero se arrepintió a la mitad temiendo que ello fuera visto como una ofensa por las deidades presentes.

Sin responder, Issei salto por la ventana cayendo al suelo enfrente de cuatro hechiceros que rápidamente fueron eliminados por Vali quien pasaba por ahí disfrutando de, más que una pelea, la masacre. Sin perder tiempo, rápidamente se dirigió al viejo edificio.

-Si se me permite preguntar… por qué ahora? Porque esperarían hasta este momento para mostrarse al mundo?- pregunto Erika, bien despierta por lo nerviosa que la ponía estar ante semejantes seres.

-Eso es muy sencillo niña… los líderes de tres bandos que pertenecen a una sola facción unidos con el objetivo de cesar aquella guerra que los consumió durante siglos. Es algo que ningún líder de facción cuerdo querrá perderse… incluso ahora, estamos siendo observados por círculos mágicos nórdicos, griegos, hindúes, japoneses y demás. Todas las facciones sabrán a quienes deben temer y a quienes respetar- respondió Red viendo a ciertos lugares al mencionar las facciones, dando a entender que allí se encontraban los círculos mágicos.

-Veamos cómo va Issei- dijo Ophis abriendo una grieta dimensional donde se veía a Koneko y Gasper inmovilizados en la pared por sellos mágicos. Ambos estaban rodeados por mujeres con túnicas extrañas, estas levitaban sobre un círculo mágico. Koneko presentaba heridas y parte de sus prendas estaban rotas al punto de dejar su pecho izquierdo expuesto, estaba semiconsciente. Gasper por su parte estaba casi ileso, mostrando unos raspones en sus mejillas rojas tal vez por algunos golpes. Sus ojos brillaban mientras tenía la mirada vacía hacia el frente.

-Hay que forzar más! De ese modo también lograremos afectar a los líderes y eliminarlos sin problemas, tal vez incluso logre afectar al Hakuryuukou- ordeno una de las mujeres mientras miraba por la ventana como el mencionado acaba fácilmente con sus compañeras.

-Tal vez logre afectarlos a ustedes… pero a nosotros no, y no crean que los protegeremos de esos humanos si eso llegase a pasar- dijo Red entre risas causadas por el absurdo plan de esos humanos.

-Humanos? Son humanas?- pregunto Souna mirando a Ophis suplicando por una explicación.

-Fueron modificadas por demonios para poder usar su magia- respondió Ophis sorprendiendo a su pareja, pues no pensaba que le fuera a responder debido a los recuerdos que tiene con los demonios.

-No creo que eso sea posible- al escuchar esas palabras salir de la grieta, todos volvieron a prestar atención a esta, donde ahora se veía a Issei ahorcando fácilmente una hechicera que casi se quedaba sin aliento. Sin titubear con un rápido movimiento el castaño quebró el cuello de esta soltándola en el piso y asombrando a sus conocidos, que no creían que fuera capaz de hacer algo asi tan a la ligera.

-No lograras afectarnos a nosotros con eso… yo mismo me encargare de ello- declaro Issei mirando seriamente a las hechiceras restantes.

-El Sekiryuuttei!- grito una dando un paso hacia atrás temblando notoriamente de miedo.

-El dragón del purgatorio carmesí- dijo otra casi en un murmuro retrocediendo más que la anterior.

-Oh… han oído de mí? Ja… entonces saben lo que pasara. HOY TODAS MORIRAN!- gritando esto último a la par que su cuerpo era cubierto de fuego, Issei se abalanzo contra la primera atravesando su torso con un guantelete para rápidamente convocar a Gram y decapitar a la hechicera más cercana.

-No se queden ahí! Ataquen!- ordeno la hechicera cerca de la ventana para rápidamente lanzar un poderoso rayo mágico al castaño que este retuvo con su ensangrentado Sacred Gear.

[Gift[Boost]

Absorbiendo y potenciando el ataque de la hechicera, Issei se lo regreso con una potencia y magnitud que de ella no quedo absolutamente nada. Sin perder tiempo, gracias a experiencias pasadas, Issei se posiciono detrás de las dos últimas hechiceras tocando el hombro de ambas para luego volver a alejarse y mostrarles a ambas su mano lista para dar un chasquido. A medida que iba formando tal gesto, ambas hechiceras comenzaron a sentir como sus cuerpos eran inmovilizados por un hilo mágico.

-Vas a usar esa asquerosa técnica para desnudar a mujeres?! No eres más que un pervertido!- se quejó una de las hechiceras que había investigado el pasado del Sekiryuuttei.

-No, no, no… te equivocas, es verdad que esa habilidad existía- afianzando un poco el gesto del chasquido pero sin llegar a hacerlo, la ropa de estas mujeres quedo hecha tiritas dejándolas totalmente expuestas.

-Pero tal y como los dragones hacen, mis habilidades también… evolucionan- lanzando el chasquido, las humanas comenzaron a sentir como aquel hilo comenzaba a desgarrar su piel y carne provocándoles un dolor insoportable. Si no llegaron a gritar, fue porque su mismo cuello cortado de esa manera impidiéndoles hacer cualquier sonido. Viendo alrededor, Issei analizo la masacre que había realizado con una mirada crítica.

-Debí tardarme menos y ser más rápido… ni siquiera tuve que usar en su totalidad mi Sacred Gear- murmuro para sí mismo acercándose a los demonios Gremory.

-Issei-sempai…- susurro Koneko al ver a su compañero que fue a rescatarlo. Para Koneko, sus captores simplemente desaparecieron detrás de una barrera mágica. Lograba escuchar indicios de pelea, pero no lograba ver absolutamente nada.

-Tranquila Koneko… pronto te curare- dijo Issei rompiendo las ataduras de la joven y dejándola lentamente en el suelo.

-Detrás de ti!- advirtió la joven en vano, pues Issei fue atravesado por la espada que pertenecía al ya extinto club de investigación de lo oculto. Una hechicera la había usado en un intento desesperado por atacar. Pero al ver que aquel joven herido se ponía de pie como si nada a pesar de tener una espada atravesando su pecho la aterro.

-No es la primera vez que me hacen eso y estoy seguro que no será la última… más aun tu tuviste el valor de atacarme por la espalda en vez de correr. Asi que como recompensa, te mostrare parte de mi poder- sujetando a la mujer del cuello con su mano izquierda, Issei usando la mano derecha, sorprendiendo a todos excepto a Ophis, creo una lanza de luz. Y con esta lentamente atravesó el estómago de la mujer, que suplicaba piedad en vano.

Issei la soltó y ella cayó duramente al suelo, intento sacarse la lanza del estómago porque le quemaba pero termino quemándose las manos en su intento desesperado. Al final, la mujer murió lentamente ahogada en su propia sangre mientras Issei miraba sin hacer nada ante las suplicas de la mujer por una muerte rápida.

-Sempai?- pregunto Koneko viendo como el castaño seguía mirando a un lugar en el suelo. Ella no vio ni escucho nada después de que Issei se sacara de encima a su atacante… él no quería que sus antiguos compañeros vean sus actos y por ello evito que Koneko la viera.

-No pasa nada… ahora, a deshacer esto- sacándose la espada del pecho, Issei se sano rápidamente y procedió a romper las ataduras de Gasper. Al hacer esto, el chico quedo inconsciente en sus brazos. Moviendo a Gasper a su hombro, Issei cargo a Koneko con su brazo libre y se teletransporto devuelta con los líderes.

-Hecho…- fue lo único que soltaron los labios del castaño mientras dejaba a Koneko y Gasper en el suelo y hacia uso de su poder curativo.

De pronto Vali atravesó una de las paredes del lugar mientras parte de su armadura caía al suelo hecha pedazos. El peli plata inmediatamente se levantó mostrando un rostro serio al ver su pecho. Allí estaba una especie de línea negra que absorbía rápidamente su poder.

GRAAAAAAAAAAAAH

Aquel rígido llamo la atención de los presentes, al voltear la mirada lograron divisar a un dragón occidental de diez metros completamente negro con ciertos detalles en purpura.

-Saji?… que fue lo que sucedió?- pregunto Issei después de sorprender a todos con su declaración.

-Uno de las hechiceras se acercó a Vritra por detrás no sé qué encantamiento uso, pero inmediatamente libero una maza negra de poder puro y le dio forma en esa cosa…- explico Vali arrancándose aquella línea del pecho. Tal era la adhesión de la línea que incluso Vali se arrancó el orbe de su armadura donde estaba sujetada dicha línea.

-Me ataco por sorpresa… ahora le demostrare quien es el que manda!- molesto, Vali abruptamente destrozo el orbe arrancado.

-Espera!… si es un hechizo de control y su cuerpo original esta resguardado bajo esa maza de poder, lo mataras antes de poder romper el hechizo. Mantenlo ocupado, yo buscare a la creadora del encantamiento- sugirió Issei deteniendo a Vali, que repensó sus futuras acciones.

-De acuerdo…- sin decir otra palabra, Vali regenero su armadura y salió del lugar mientras todos se mantenían en silencio.

-Muy sensato Sekiryuuttei, pero que te hace creer que el hechizo no se mantendrá una vez muerta su conjuradora?- pregunto Ophis viendo como Vali luchaba contra aquella forma aberrante de Vritra.

-Nada… si el hechizo se mantiene, yo también ayudare a frenar a Vritra. Cueste lo que cueste- sentencio el castaño saltando una vez más por la ventana, pero esta vez tomando impulso para dar un gran salto. Convocando a Ascalon, Issei cargo su filo con magia de luz y lanzo un tajo al aire del cual salió un poderoso aro de luz que arraso con la mayoría de los magos que estaban en el aire. Sabiendo de que los magos volverían a atacar convocando refuerzos, Issei se apresuró a dirigirse contra los que restaban en el suelo. Estos solo lo miraban con terror, no sabían si atacar o rendirse… pues los rumores que habían escuchado de él decían que nunca dejaba supervivientes. Pronto sus dudas cesaron cuando Issei aterrizo en el suelo, esta vez portando a Gram.

-No se queden ahí! Atáquenlo!!- ordeno una de las mujeres más alejada de Issei. Las demás magas se miraron entre si dudosas sobre si acatar la orden. Miraban su rostro, manchado con algo de sangre y se cuestionaban si la suya pronto también estaría allí.

-Por favor, Sekiryuuttei-sama… tenga piedad- la maga que estaba más adelantada y por ende más vulnerable, fue la que se rindió primero arrodillándose y arrastrándose asi a sujetar y casi besar los pies del castaño que la miraba seriamente.

-Traidora!- grito la mujer que dio la orden de ataque, lanzando un rayo mágico a la indefensa maga en el suelo, pero el ataque fue desviado por la espada de Issei asombrando a la mujer que suplicaba piedad. Soltándose abruptamente del agarre de la maga e ignorándola, Issei comenzó a caminar hacia los hechiceros restantes. Lentamente, cada uno de ellos se arrodillo y agacho la cabeza antes de que Issei pasara a su lado demostrándole con eso de que ya no lo atacarían.

-Nunca me arrodillare ante un demonio!- declaro la última maga en pie sintiendo como todo su cuerpo temblaba.

-Yo nunca se los pedí y ellos no se arrodillaron ante un demonio, sino… ante un Dragón Celestial!- dicha estas palabras, Issei sujeto el cuello de la mujer levantándola sobre su cabeza.

-Deshaz el hechizo! Y vivirás!- dijo el castaño que era observado por sus compañeros, ahora libres, como si fuera otra persona. Los líderes estaban sorprendidos ante la fuerza, inteligencia y capacidad de lo que habían juzgado mal como el portador más débil de la Boosted Gear. Red lo observaba complacido, después de todo había hecho que otros seres se arrodillaran solo con su presencia y aquella que lo desafiaba probablemente muera en ese instante. Pero Ophis lo miraba críticamente, después de todo si estaba usando varias de sus habilidades, pero no hacía uso del poder que lo ayudo contra los asesinos del concejo demoniaco… no estaba usando su Balance Break o su poder como dragón maligno, y especialmente era este último el que le interesaba ver nuevamente.

-Jamás!… Estas del lado… de los demonios traidores… a los señores originales!…- dijo la mujer casi agotando su último aliento.

-Yo no estoy de su lado y nunca lo estaré… no te equivoques- dicho esto, Issei quebró fácilmente el cuello de la mujer provocando que sus compañeros lo vean con algo de temor. Además, estas declaraciones preocuparon a los líderes demonios que había comenzado a planear una alianza también con los dragones.

-Issei! No funciono!- grito Vali aterrizando junto a él para arrancarse otra línea por parte de Vritra, para luego usar su Sacred Gear para robarle energía.

-Ese bastardo!… pensé que me estaba robando mi poder, lo deje hacerlo mientras yo le quitaba el suyo, pero… me ha estado sacando sangre. Me confié…- comento Vali arrodillándose por el mareo que sentía debido a la falta de líquido vital.

-Asi que roba el poder de su enemigo con esas líneas que usa… no importa cuántas veces yo aumente mi poder, el robando el mío lo compensara… tu encárgate de los demás magos que quedan, yo me hare cargo de Vritra- dijo Issei volviendo a convocar el Dividing Gear, como él llamo al guantelete blanco.

-Piensas que voy a dejarte toda la diversión?- pregunto el peli plata viendo con mucho odio a Vritra.

-No, pero tampoco quiero que lo mates. Si él llega a robar mi poder, no podré compensarlo solo con aumentos de poder. No puedo usar el Balance Break en todo su esplender todavía, asi que no puedo aumentar mi poder tantas veces como quiera en menos de diez segundos sin tener un límite, pero esto… lo compensara- Levantando su mano derecha hacia adelante, Issei robo parte del poder de Vritra a la vez que realizo un aumento de poder.

[Divide[Boost]

Se escuchó haciendo eco en el lugar, todos miraron asombrados como el castaño comenzó a usar repetidamente estas habilidades debilitando mucho a Vritra y haciéndose el cada vez más fuerte, pero algo curioso es que cada vez que usaba el Dividing Gear su cabello comenzaba a presentar mechones blancos.

-Cada vez que usa la habilidad del Hakuryuukou… baja muchísimo su esperanza de vida… pero aun asi la sigue usando. Tal vez no es consciente de ello…- murmuro Red mirando a Issei críticamente.

-Si es consciente de ello, lo que no tiene son intenciones de vivir mucho… para él es algo fácil de pagar, lo que me preocupa es el estrés al que está sometiendo su cuerpo después de todo esos mechones en su cabello dudo que aparezcan solo por estilo- compartió Ophis sus pensamientos llamando la atención de todos los presentes.

-A que te refieres?- pregunto Red mirando a su pareja.

-Me refiero a que, ahora que planea pelear a un alto nivel, no sé qué tanto podrá usar la habilidad de Albion sin desgastar su cuerpo, su vida o su magia en el proceso… lo que sí sé es que ahora, están por contemplar parte del verdadero poder de un Dragón Maligno. Dragón que se formó gracias a sus decisiones y falta de accionar- respondió Ophis mirando a los líderes al decir sus últimas palabras.

-Que quiere decir con eso?- pregunto Gabriel.

-No lo entiendes todavía niña? Ja. Él no habría caído ante sus emociones negativas de no ser por ustedes. Un ángel caído lo mato separándolo de su primera pareja y condenándolo a reencarnar separándose de su parte humana; y por ende, sus padres… los ángeles ignoraron a propósito a una buena y noble devota de sus creencias que curiosamente era pareja del Sekiryuuttei y los demonios le mintieron no confiando en él, provocando que él mismo decidiera alejarse de su propia facción para luego ser cazado por estos mismos al considerarlo un traidor. Sin un lugar claro en el mundo al ya no ser humano, siendo enemigo por derecho de los caídos y los ángeles y con lazos rotos con los que decían ser los suyos, no dudo en aceptar nuestra propuesta y formar parte de nuestra gran facción. No planeamos esto, pero… por eso y algunas cosas más, gracias- aclaro Red mirando a Azazel al decir estas últimas palabras. Esto causó que los presentes repensaran su accionar, si ellos no actuaron fue porque no querían despertar la guerra entre ellos al actuar directamente. No actuaron, por miedo.

[False]

Ahora Issei portando una forma incompleta de su propio Balance Break se preparó para enfrentarse a la forma bastarda de Vritra.

-Issei… Vritra es mi responsabilidad, que se haya descontrolado es mi culpa. Déjame encargarme de él!- se quejó Vali ante Issei.

-Los Reyes Dragones son responsabilidad de ambos dragones celestiales, además… Saji es mi amigo no dejare que se convierta en lo mismo que yo y no dejare que lo mates- sentencio el castaño a la vez que las iris de sus ojos se tornaban de un color negro.

-De acuerdo… supongo que te debo una- dijo Vali para volver a tomar altura y encargarse de los magos restantes. A su vez, aparecían más magos para apoyar a la bestia que habían desatado.

-Lárguense de aquí- estas palabras fueron dirigidas a las magas que se habían rendido, que no dudaron en escapar hacia el bosque cerca de la academia casi destruida. Donde luego serían capturadas por Serafall y Gabriel para luego ser interrogadas.

El Hakuryuukou extendió sus alas en el cielo, cruzando sus brazos y mostrando una pose majestuosa se escuchó.

[Divide]

Demostrando su poder como Hakuryuukou, Vali robo la energía de todos los presentes en el área exceptuando a Ophis, Red, Issei y los líderes. Sara, Grayfia, Ravel, Souna y Rias, junto a sus respectivos sequitos, se vieron afectados por la habilidad del Dragón Emperador Blanco. Al igual que los magos que acababan de aparecer y Vritra.

GRAAAAAAAAH

Rugió la forma imperfecta de Vritra al ver al Hakuryuukou en el cielo, pero esta vez, no se enfrentaría a Vali. Y se dio cuenta de esto cuando recibió el impacto de un rayo de energía escarlata.

-Les hare recordar su lugar!- grito el peli plata para luego soltar un majestuoso rugido mientras a su espalda se podía ver a la forma dragonea de Albion. Siendo tan rápido como un rayo, Vali arraso sin esfuerzo con los magos en el aire.

El dragón negro, levantándose luego del impacto giro la cabeza al lugar de donde había recibido el impacto para encontrarse con Issei que lo miraba seriamente. Sin perder tiempo, el Sekiryuuttei inicio una carrera que terminaría en un potente golpe con la pierna en el rostro de Vritra. Tal fue la fuerza que el dragón cayo hacia atrás mientras Issei hacia uso constante de su nuevo Sacred Gear. Vritra logro enganchar nuevamente a Vali con las líneas buscando absorber su poder, pero Vali; al sentir esto, sujeto las mismas y arrojo a Vritra al cielo donde se posiciono encima de él golpeándolo en la cabeza para que volviera a caer.

Issei al ver que Vritra caía, corrió lo más rápido que pudo al que sería el punto de impacto mientras creaba una pequeña esfera de poder en su mano izquierda. Haciendo uso de la nueva habilidad adquirida, el castaño se unió al Hakuryuukou en la tarea de reducir la maza de poder que formaba a Vritra.

[Divide] [Divide] [Divide] [Boost] [Boost] [Boost]

Tanto la energía que robaba y la energía que obtenía gracias a su Sacred Gear la dirigía a su mano izquierda para aumentar el tamaño de la esfera que creaba. Una vez posicionado en el lugar donde aterrizaría Vritra, Issei golpeo con un gancho hacia arriba la esfera que creo. De la misma emergió un poderoso rayo que volvió a elevar a Vritra por los aires mientras destruía parte de la maza de poder que formaba el cuerpo de este.

-El… Dragón Shoot?! No… no pensé que podía ser tan poderoso- admitió Rias viendo a su joven peón luchar.

-La última vez que lo uso con nosotros en una práctica dejo un gran cráter en una montaña- conto Kiba asombrado por el potencial de su compañero.

-La última vez que lo vi usarlo destruyo el pico de una montaña- Souna se unió aportando lo que presencio hace casi un mes.

-La cantidad de poder que fue concentrado en aquel ataque sería capaz de destruir la montaña por completo… lo que me asombra, es que cuando veo su rostro parecería que está acostumbrado a usar esa cantidad de energía porque no veo signos de cansancio o esfuerzo- analizo Sara viendo como aquel ataque, borro casi por completo la maza de poder que rodeaba al peón de su hija.

Al ver que la maza amenazaba con volver a tomar forma, Vali creo un círculo mágico encima de Saji y de él salió un rayo de energía que lo mando contra el suelo. Issei se acercó a su herido amigo, que parecía inconsciente.

-Sé que puedes oírme Vritra… el ver todavía activos tus Sacred Gears te delata- agachándose para sujetar de la camisa al inconsciente Saji y luego levantándolo en el aire, Issei miraba fijamente el ojo izquierdo de su amigo que se mostraba cambiado. En lugar del ojo natural de Saji, se encontraba un ojo violeta con un iris dorada rasgada que miraba atentamente al Sekiryuuttei.

-Ahora estas completo de nuevo Vritra pero no posees un cuerpo físico, Saji Genshirou es tu portador y él es el nuevo Rey Dragón que te representa. No confundas las cosas, ni trates de engañarme diciendo que todo fue culpa del hechizo… ese hechizo se deshizo cuando su conjuradora murió- aquel dato sorprendió los jóvenes demonios y a algún que otro líder. También asombro a Red, pero fue al darse cuenta de que Issei si era consciente de ello. Ophis tenía cosas que hablar con Issei, pero su percepción y atención en la situación la mantenían tranquila y en cierto modo, la hacía sentir algo orgullosa.

-No vuelvas a querer revelarte contra nosotros… porque asi como nosotros te trajimos de vuelta, no será nada difícil volverte a asesinar- amenazo Issei para luego ver como los Sacred Gears de su amigo desparecían, dándole a entender que Vritra había vuelto a dormir por lo menos por ahora. Ver como el rubio comenzaba a hacer gestos para despertase, Issei lo soltó dejando que caiga de rodillas contra el suelo. Esto despertó a Saji de inmediato a la vez que comenzaba a sentir una fatiga impresionante en todo su cuerpo además de dolor por las heridas causadas por los ataques de ambos Dragones Celestiales.

-Que… que sucedió?- pregunto Saji viendo como los magos restantes deshacían la barrera que evitaba que los líderes se retirasen, aunque esto fue inútil pues no esperaban toparse de frente con la fuerza combinada del Sekiryuuttei y el Hakuryuukou.

-Luego te lo explicaran…- luego de tardar un momento en responder al estar analizando todo lo sucedido, Issei se teletransporto junto a Saji hacia el lugar donde se encontraban sus Dioses.

-Qué piensas Sekiryuuttei… que fue todo esto?- pregunto Ajuka teniendo una pequeña idea queriendo comparar con lo analizado por el portador de la Boosted Gear. Pero para su gran sorpresa y la de todos los demás, Issei ignoro completamente el Rey Demonio Belcebú.

-Respóndele, niño… parece que le falta que le iluminen las ideas- pidió Red burlándose del líder del inframundo y además curioso por saber también el análisis del chico de Ophis.

-Para mí, es un ataque desesperado de los últimos miembros del concejo demoniaco para hacerse con el poder, eliminando a sus líderes y si podían a la de las demás facciones también… pero era un ataque incompleto, falto algo en su ecuación, un factor…- revelo Issei confirmándole a Ajuka que no era el único con ese pensamiento.

-Que factor?- pregunto Erika bastante intrigada por todo eso. Issei miro de reojo a Red, quien asintió en silencio en signo de que debía contestar.

-Falto alguien… alguien que estaba viendo su reunión y que se echó para atrás al vernos llegar. Por eso parecían confundidos después de secuestrar al Alfil Gremory y usar su poder. Sabían que debían continuar… nunca pensaron que se quedarían solos y por eso recurrieron a una apuesta. Tratar de manipular al Rey Dragón Vritra, un dragón famoso por ser extremadamente violento y rencoroso… al parecer también estaban viendo esta reunión para tratar de estar un paso por delante de nosotros- termino su explicación Issei mirando fijamente a un punto en la habitación, luego de un tiempo, y retomando el color de sus ojos, dejo de mirar.

-Bien… después de habernos divertido, y haber solucionado un pequeño inconveniente nos retiramos- dijo Red abriendo una grieta dimensional y cruzando a través de ella, siendo seguido por Tiamat, quien estaba bastante sorprendida por la habilidad del portador de su marido.

-Esperen… nosotros queremos invitarlos a formar parte de nuestra alianza- sugirió Serafall dando por hecho que las tres facciones serian aliados inevitablemente.

-Esos son temas que a mí no me interesan, si fuera por mí haría desaparecer sus facciones con un solo chasquido de mis dedos por todo el daño que nos hicieron… pero pueden preguntarles a los dragones celestiales su opinión- dicho esto, Ophis se marchó por la misma grieta dimensional dejándoles en claro que ella nunca se aliaria con ellos.

-Vali?- pregunto Azazel acercándose a su hijo adoptivo mirándolo con seriedad.

-Veo que te confiaste demasiado muchacho- soltó el cadre sacudiendo algo de la tierra que tenía el chico en su chaqueta. Vali solo rio viendo como Penemue, su segunda madre, se acercaba a limpiarle un poco el rostro.

-No deberías preocupar a Yu, debes considerar su estado…- susurro la cadre sorprendiendo a Vali, pues creía que aquella información era súper secreta. El solo rio nuevamente recordando las palabras de su madre biológica… las madres se enteran de todo.

-Mientras haya peleas emocionantes para mí y un lugar donde cuidar de mi familia… no estoy en contra de la paz, pero tampoco seré su aliado directo aunque bueno… tal vez se pueda hablar. Vritra, tú te quedaras aquí y esperaras nuevas órdenes. Tienes prohibido hablar sobre nuestra facción- separándose de ambos caídos, el Hakuryuukou cruzo la misma grieta que ambas deidades.

Al final, solo quedo Issei que miraba por la ventana el viejo edificio recordando lo que hizo allí, para luego dirigir su mirada al campo de batalla donde yacían todavía los cadáveres de las magas que asesino. Quisiera admitirlo o no, los cuerpos que veía estaban en mejores condiciones de los que yacían en el viejo edificio. Chasqueando sus dedos, Issei incendio la habitación del viejo edificio buscando borrar los rastros de aquella masacre.

-Issei…- la primera en acercase fue Souna, quien tomo su mano provocando que el castaño la mirara.

-Vamos a casa- dijo la pelinegra con un todo casi de súplica. Issei la vio por un momento y luego miro la grieta dimensional que seguía abierta, como si lo esperara a él.

-Sekiryuuttei… está a favor de la paz?- pregunto Michael quien fue mirado hostilmente por el castaño.

-Por qué?… porque la dejaste a su suerte?- pregunto Issei mientras lentamente sus ojos volvían a mostrarse negros. El serafín solo bajo la cabeza, gesto que enfureció al castaño.

- NO TE ATREVAS A BAJAR LA CABEZA ENFRENTE DE MI!- grito el castaño asustando un poco a Souna y a sus amigos. Sara, Grayfia y los demás líderes solo lo miraron sorprendidos.

-Dime! Que fue aquello tan importante para ignorar los rezos, las suplicas y lágrimas que aquella niña de quince años te dedico? Que fue lo que se robó tu atención mientras esa niña vio como todo lo que conocía le daba la espalda y la insultaba el día de su cumpleaños?! Dime Serafín… porque dejaste que Asia fuera expulsada de la iglesia y la dejaras a su suerte por esos dos malditos años?- decía el castaño mientras se acercaba peligrosamente a Michael que, por respeto, no retrocedió.

-Me llegó un año después el informe de que había curado a un demonio usando su Sacred Gear… los altos mandos en la tierra se hicieron cargo, la expulsaron y mandaron a cazar. Cuando quise interferir, ella ya estaba bajo el cuidado de los ángeles caídos… temía que si interfería, pudiera comenzar de nuevo la guerra- se explicó Michael esperando que fuera suficiente.

-El único serafín con el poder de la omnipresencia de su bastardo y muerto padre, capaz de resolver muchos problemas en el mundo… y sigue siendo igual de inútil que su antecesor- aquellas palabras molestaron a Rafael, pero su hermana Uriel detuvo cualquier acción que este pudiera tomar acciones contra el Sekiryuuttei actual. Michael simplemente se mantuvo en silencio siendo incapaz de responder pues el chico frente a él tenía razón.

-Ella creyó en ti cuando fue expulsada, rezaba por ti suplicando comida y un refugio durante dos años en exilio. Te agradecía cuando lo encontraba!!… y tú la dejaste a su suerte. Asia creyó en ti hasta el fin de sus días… yo no cometeré su mismo error- termino el castaño para luego mirar a Sirzechs, Ajuka, Serafall y Erika.

-En el inframundo se escuchan rumores de que los actuales Reyes Demonios son más poderosos que los anteriores. Yo me pregunto que tendrán en la cabeza al pensar eso… después de todo, sus líderes podrán ser fuertes en términos de poder, pero se ven limitados por las supuestas viejas costumbres que son toda una farsa hacha por los miembros muertos del concejo demoniaco y la Facción del Gran Rey, miembros que no se atrevieron a matar a pesar de todas sus insolencias! Y ahora sin esos viejos asquerosos siguen sin ser capaces de tomar una sola decisión sin consultar sus viejas putas costumbres! No son más que unos títeres que se han quedado sin su titiritero pero que aun asi siguen bajos sus hilos… títeres con los que me daría asco relacionarme- dijo Issei para luego mirar a los caídos, que le devolvían la mirada. Los demonios se quedaron sin palabras

-Cuatro líderes y ninguno de ellos se dio cuenta de la manipulación que uno de sus hermanos estaba sufriendo… patéticos. Más aun su líder principal que priorizo mil veces su facción antes que su propia familia hasta casi el último momento… que decepción- sin querer decir nada más debido a que Azazel lo había ayudado antes, Issei se dio la vuelta viendo a través de la brecha dimensional su territorio, siendo el único capaz de verlo pues los demás solo veían el vacío.

-No seré su aliado, ni ahora… ni nunca. Y créanme… lo único que los mantiene a salvos de mí son los pocos lazos y recuerdos que tengo con miembros de sus facciones, asi que por respeto a ellos no son mis enemigos. Pero no se confíen… un solo acto puede hacer que cambie de decisión muy fácilmente. Háganse cargo de sus problemas! Ya no son asunto mío…- zafándose del agarre de la mano de Souna, Issei cruzo la brecha dimensional que de pronto se cerró dejando a los líderes con muchas cosas que pensar. Souna se entristeció mucho por lo hecho por su pareja, pero también sabía que no lo había hecho porque no le importara sino que tenía que cumplir con un trato… o eso era lo que ella eligió creer. Sin decir nada ni siendo detenida por nadie, Souna se marchó mediante un círculo mágico a su habitación.

-Fiuu… a nosotros nos tocó la menor parte- suspiro Azazel con un tono de broma buscando alivianar el ambiente.

-Supongo que tenemos que rever muchas cosas para adentro en nuestras facciones…- aporto Gabriel también queriendo dejar aquel mal momento atrás, por lo menos por ahora. Ella vio cómo su hermano apretaba sus puños pues le molestaron las palabras del Sekiryuuttei, pero más le molestaba que aquellas palabras tuvieran gran verdad.

-Si… hay demasiadas cosas que cambiar- dijo Sirzechs acercándose a Azazel y Michael.

-Desde ahora, nuestras facciones son aliadas… luego veremos varios términos que nos beneficiaran a todos- dijo Michael sonriendo pero aun si poder sacarse de la cabeza las palabras del Sekiryuuttei.

Bosque Gigante – Territorio del Sekiryuuttei

Ophis y Red miraban a Issei seriamente al verlo aparecer completamente solo, pues esperaban que viniera con su pareja. Vali, ahora junto a su equipo, su pareja y los Reyes Dragones que dirigiría estaba a un costado con la mirada hacia un costado. Al parecer estaba reflexionando sobre algo.

-Porque no has traído a esa demonio aquí?- pregunto Red.

-Supongo que… por imbécil- respondió el castaño viendo como la luna estaba por ocultarse terminando la noche y dando paso al día.

-La vida marital de los dragones que dirigimos no nos importa, lo que verdaderamente nos importa es que se nos obedezca cuando damos una orden y tu niño no has cumplido con lo que te ordene… porque me has desobedecido, niño?- pregunto Ophis apareciendo de repente frente a Issei sujetándolo del rostro para verlo directamente a los ojos.

-No era necesario mostrar mi verdadera naturaleza en ese momento, no mientras éramos observados por líderes de facciones de todo el mundo. Además, no quería convertirme en un problema aparte de Vritra- explico Issei para luego ser liberado del agarre de su diosa.

-Explícate- ordeno Ophis curiosa por esta última parte de la respuesta.

-Me di cuenta al asesinar a las magas que retenían a los siervos Gremory… sentí, como perdí parcialmente el control de mis acciones ante mis emociones. De haber seguido demostrando mi poder como Dragón Maligno probablemente me hubiera convertido en motivo de burlas hacia ustedes por parte de las otras facciones al demostrarles que los líderes de la Facción de los Dragones eran inestables y volátiles- se explicó el castaño mermando afortunadamente la aparente furia de Ophis.

-Te has vuelto bueno con las palabras desde la primera vez que hablamos y ahora analizas precisamente la situación, has entrenado tu cuerpo y tu mente y has aprendido mucho… te felicito- reconoció Ophis sorprendiendo a Issei que no pudo evitar mostrar su sorpresa.

-Pero ahora comenzara tu verdadero entrenamiento… Tannin te enseñara a canalizar correctamente tu gran poder destructivo, la agilidad y la velocidad, Fafnir te enseñara a usar tus desventajas y las de tus enemigos a tu favor además del sigilo y los movimientos sorpresa y Tiamat te ayudara a aprender hechizos y trucos de dragones y te pondrá a prueba cada treinta días. Cuando ellos te consideren capaz… yo pondré a prueba tus habilidades- diciendo eso Ophis se marchó por una grieta dimensional, dejando a Issei asombrado pues a la larga Ophis lo pondría a prueba con un enfrentamiento real.

-Eres sorprendente niño… sigue asi, y tal vez yo también te ponga a prueba- felicito Red para luego seguir a su esposa, dejando a los jóvenes y Reyes Dragones solos. Issei no sabía cómo interpretar las palabras de Red como un premio o un castigo… por el momento lo dejaría estar.

-Bien… yo iré a traer a todos los dragones de mi viejo territorio aquí. Me vendría bien algo de ayuda- dijo Tannin abriendo sus alas para alzar vuelo.

-Yo iré, me hará bien estirar las alas un momento- se unió Tiamat tomando su forma dragonea a la par que hablaba.

-Porque no? Tal vez de esta manera logre robarte uno que otro seguidor- bromeo Fafnir listo para seguir al Dragón Meteoro.

-Puedes quedarte con los perezosos, como tú…- dijo Tannin con el mismo tono de voz que el Dragón Dorado. Ellos seguirían su discusión mientras volaban hacia el territorio de Tannin, Tiamat solo los escuchaba divertida por las palabras que se decían recordando los viejos tiempos.

-Yo seguiré durmiendo, despiértenme cuando haya algo interesante…- se despidió Midgardsormr mientras se iba volando. Dicha escena les pareció muy curiosa a los jóvenes presentes, pues dicho dragón no tenía alas.

-Yo también me voy… el viejo Wukong está esperando en mi territorio para una lucha de práctica. Y descuida Sekiryuuttei, yo me encargare de que ese dormilón no caiga en tu territorio si se duerme. Y oye mocoso, el viejo quiere hablar contigo, ve cuando tengas tiempo- dijo el dragón esmeralda listo para irse dirigiéndole esas últimas palabras a Bikou.

-Gracias Yu Long- agradeció Issei viendo como el dragón oriental verde volaba rápido para despertar a la "serpiente del mundo"

-Asi que te regañaron, eh?- pregunto Issei alejándose junto al peliplata al mismo lugar donde hablaron antes.

-Algo así… Red me dijo que casi lo dejo en ridículo ante todos al casi estar en desventaja frente a un Rey Dragón, que se supone debería ser más débil que yo. En parte tiene razón, puedo distorsionar la realidad y casi pierdo contra un Rey Dragón incompleto- respondió Vali ya estando bajo la barrera de silencio estando bastante frustrado por las pelea anterior.

-Te confiaste y Vritra estaba descontrolado pero no inconsciente, sabía lo que hacía. Aunque me sorprende que haya querido seguir de esa forma una vez lo libre del hechizo- reflexiono el castaño viendo como casi comenzaba a amanecer.

-Que pueda robarme la sangre si me tomo por sorpresa, lo peor es que al igual que la energía me saco mucha sangre de golpe… Vritra es increíble a su modo. Pero dejemos eso atrás por ahora y, cambiando de tema, como es posible que puedas manejar magia de luz? Incluso asimilaste la habilidad principal de Albion- pregunto Vali intrigado por eso al recordar como hace una semana Issei había "robado" su poder.

-Lo de la magia de luz es gracias a Gram y Ascalon… Gram poseía parte del alma del Lucifer original, fue él quien me instruyo en mis sueños sobre la magia de luz y demoniaca y sobre el conocimiento en general y Ascalon me brindo parte de su esencia de luz cuando comencé a entrenar. Gracias a él he estudiado a mis compañeros de clan, los 72 pilares demoniacos, los Serafines, los Cadres y los elementos más importantes de estas facciones- se explicó Issei viendo el pequeño conjunto de casas que había al pie de la montaña en la que estaba, dándose cuenta de que de un edificio soltaba humo. Pronto el olor de pan recién hecho invadió los sentidos de ambos portadores, dándoles a entender que el pan estaba por salir o ya había salido.

-Y sobre tu poder… se me ocurrió al ver como Kiba, mi amigo, pudo crear una espada sacro demoniaca. Dos elementos opuestos unidos para formar un gran poder… me pregunté, si eso aplicaba también a nosotros. Tal vez no lo haya parecido, pero el daño en mi cuerpo fue brutal- dijo el castaño mostrándole al peliplata como su mano derecha temblaba sin control aun cuando ya había pasado una semana.

-Si yo soy considerado un milagro por ser mitad demonio y lograr ser portador de Albion… tú eres algo más- bromeo Vali alabando en parte a Issei con sus palabras.

-No… solo tuve algo de suerte y mucha fuerza de voluntad- se desmerito el portador de Ddraig.

-Bueno, parece que ya se preparan desayunar…- opino Vali viendo como algunos demonios adultos encendían la hoguera que había en el lugar. Ellos se voltearon a verlos y saludaron desde lejos. Issei devolvió el saludo y Vali lo hizo también. Yu se acercó a este último y lo miro suplicante, como si deseara que este le preguntara a Issei si los invitaba, este trato de ignorarla por el momento sintiendo algo de pena por hacer esa petición.

-Eran demonios desertores, verdad?- pregunto Bikou acercándose al par de dragones sintiéndose atraído por el aroma del pan.

-Si… pero ya no más, ahora forman parte de los dragones- declaro Issei viendo como el sol comenzaba a salir.

-Les diste una nueva oportunidad de vida lejos de sus crueles clanes… que noble- opino Arthur viendo con una pequeña sonrisa como los niños salían de sus casas también atraídos por el dulce aroma del chocolate que estaban preparando.

-Huele delicioso…- dijo Le Fay queriendo bajar y unirse a ellos.

-Sekiryuuchii! Nos invitas a desayunar-nya?- pregunto Kuroka saltando encima del castaño apoyando sus pechos encima de su cabeza.

-Si lo haces… te dejare verlas- le susurro la Nekomata a Issei al oído poniendo roja a Le Fay quien había entendido a la primera.

-Asa… podrías preparar un poco más? Traje unos invitados inesperados, lo lamento- hablo el castaño convocando un círculo mágico en su mano, donde aparecía la imagen de la mencionada.

-Por su puesto Issei-sama, no es ningún problema- respondió la mujer mostrando una sonrisa.

-Gracias… bien, pueden ir. Los alcanzare luego… tengo cosas que pensar- luego de cortar la comunicación con una de sus líderes, el castaño se dirigió al grupo de Vali que gustosos aceptaron la invitación.

-Gracias…- le susurro Yu antes de irse junto a Vali.

-Más tarde tendrás tu premio…- le susurro Kuroka coquetamente señalando sus pechos y esta vez sí logrando sonrojar al castaño.

-Akemi, Yami… acompáñenlos, por favor- pidió Issei viendo como ambas espadas salían de su cuerpo y tomaban su forma humana y sin protestar, obedecieron aun con la preocupación de que su líder haga alguna locura. Una vez solo, Issei comenzó a caminar hacia el bosque casi perdiéndose en él.

Mundo Humano – Residencia Sitri

Souna estaba en su habitación sentada junto a la ventana viendo como el sol comenzaba a iluminar el cielo a pesar de este ser cubierto por nubes. Estaba feliz de saber que su pareja estaría bien, la enorgullecía que él sea parte de su propia facción pero… esto también le dolía. Como líder de una facción resurgente posiblemente no tendría tiempo para continuar sus estudios en el mundo humano. Sospechaba que, si Issei no la llevo consigo no fue porque no quisiera, sino que tal vez sus propias deidades le hayan prohibido relacionarse con las demás facciones. Esto la hacía creer que tal vez, nunca volvería a ver a su amado o que tendrían que pasar cientos de años para esto.

Pronto ella fue sacada de sus pensamientos al ver como en medio de su habitación apareció una brecha dimensional muy similar a la que uso Issei para irse. Sin dudarlo pero siendo cauta, Souna atravesó la brecha dimensional mientras cerraba los ojos. Al abrirlos vio un hermoso paisaje cubierto de nieve y una fuerte brisa que le helo los sentidos. Le fascinaba aquel lugar por lo hermoso que era, pero a lo lejos, al borde de un risco vio la silueta de una persona que cuando las distinguió sintió un deja vú a la vez que temió por la próxima acción que tomaría esa persona.

-Recuerdo algo parecido a esto… muy bien…- comenzó a hablar el joven parado al borde del risco. Souna por su parte, comenzó a acercarse lentamente mientras lo escuchaba hablar.

-En un lugar como este intente acabar con lo que consideraba "mi castigo" al morir Asia… y no fue solo una vez- siguió el joven mirando melancólico el final del risco.

-Vine aquí hace tiempo también… cuando sentía que la situación comenzaba a superarme. Pero inmediatamente pensé en mi familia, en Asia… en ti. Recordarte junto a Tsubaki y Yura, mientras sonreían las tres… mientras tú sonreías- continuo Issei volteando a ver Souna con una sonrisa, quien ya estaba detrás de él.

-Ahí me di cuenta… de que no escaparía asi, y daría todo incluso mi vida por proteger esas hermosas sonrisas… tu sonrisa Sona- la joven sonreía mientras lo veía conteniendo sus lágrimas haciendo honor a su promesa anterior.

-Ya no tienes que contenerte… solo déjalo salir- Issei sintió como Sona comenzaba a abrazarlo con fuerza mientras enterraba su rostro en su pecho. Issei escuchaba claramente los sollozos ahogados por parte de su pareja. El solo se limitó a corresponder el abrazo en silencio esperando a que se calme un poco.

-Creí… creí que habías muerto. Tuve que tragarme mis lágrimas y mantenerme firme por el bien de mis siervos, para que no perdieran esperanzas en ganar. Pero te vi aparecer y solo pensaba en correr y abrazarte pero sabía que eso solo causaría problemas. Cuando todo termino y tuviste que irte yo me jure a mí misma no volver a llorar frente a nadie más pero ni eso soy capaz de mantener- soltó Souna queriendo decir más pero también no quería que su pareja cargue con sus problemas pues recordaba las palabras de Kokabiel.

-Las parejas estamos para eso, Sona… para apoyar a la otra en los peores momentos, sin importar cuál sea el problema- como si supiera los pensamientos de su pareja, Issei trato de consolar a la heredera Sitri.

-Si yo no comparto mis problemas contigo, es porque no quiero preocuparte más de lo que ya estas. Te ocupas del concejo estudiantil, me ayudas con el comité disciplinario y atiendes tus tareas como heredera de un clan… sumarte mis problemas me incomoda y siento que te pongo una carga más mientras yo aligero la mía- se sinceró el castaño sentándose junto a Sona al borde del risco.

-Todo lo que les dijiste a los líderes, era verdad?- pregunto la chica sintiéndose más tranquila mientras apoyaba su cabeza en el hombro de su pareja.

-Si… con mi casi muerte, los sellos que Rias puso para protegerme de mi mismo se rompieron y recordé todo. Mi relación con Yuuma, mi depresión, el tiempo en pareja con Asia, el ataque hacia mis compañeros y bueno… estos intentos. Aun con todo eso de vuelta, siento que la voz de Asia que escucho en mis memorias no es la suya… sino la tuya, como si no fuera capaz de recordar su voz- dijo el castaño mientras el Sacred Gear de su amada comenzaba envolverlo en su verdosa aura sanadora, sin que él lo ordenara o lo quisiera.

-Lo lamento… no conocí a Asia, pero le agradezco que ella aunque ya no esté aquí, te siga protegiendo mediante su Sacred Gear- dijo la chica viendo como Issei curaba sus manos.

-No sé si le hubiera gustado ver en lo que me he convertido, enterarse de las cosas que he hecho…- se lamentó el castaño no queriendo imaginar la reacción de su fallecida pareja.

-Tal vez no le hubiera gustado… pero entendería que las cosas por las que has pasado, te orillaron a tomar esas decisiones y te amaría por sobre todo, tal como yo- apoyo la pelinegra sabiendo que Issei necesitaba esa clase de palabras. Él agradeció y simplemente se quedó mirando el lejano lago reflexionando sobre muchas cosas.

-Es un lugar precioso… dónde estamos?- pregunto pensando que todavía estaban en el mundo humano.

-Es mi territorio… estamos lejos de los territorios de los Caídos y los Demonios- esto llamo la atención de Sona quien pregunto.

-Estamos en el inframundo?!- Issei simplemente asintió.

-Fue modificado por los Dioses Dragones para que incluso haya un sol y una luna artificial… pero solo afecta a esta zona, sales del territorio y el cielo es morado durante el día y oscuro durante la noche. Aquí, incluso se reflejan las estrellas del mundo humano… es verdaderamente precioso- explico el Sekiryuuttei viendo a lo lejos como el grupo de Vali parecía divertirse charlando entre ellos y a veces con los demonios del lugar. Sona estaba fascinada al ver aquel pueblo que había junto al lago, asumía correctamente que aquellos que vivían allí eran los demonios protegidos por Issei.

-Al finalizar la academia y tal vez la universidad… me dedicare completamente a mi facción, fue el trato que tuve con Ophis para que me permitiera ayudarlos en la batalla- esta declaración tomo por sorpresa a Sona.

-No volverás?- pregunto Souna expectante por la respuesta de su amado.

-Solo durante esos años… luego, abandonare el mundo humano y no voy a pedirle a nadie que me acompañe por que no voy a sepáralos de sus vidas- se explicó el castaño poniéndose de pie al ver en el cielo pasar a sus reyes dragones siendo seguidos por hordas de dragones. Vali también estaba asombrado por eso, no había visto un grupo tan grande de dragones nunca.

De pronto, estos dragones se detuvieron cuando Tannin, Tiamat y Fafnir lo hicieron, más aun así, no aterrizaron en el suelo. Los demonios desertores miraron asombrados y temerosos a aquellos seres fantásticos.

Entendiendo los motivos de sus reyes, Issei creo un círculo mágico en el cielo que serviría como plataforma para que el este de pie al no poder volar. Apareciendo en el lugar mediante un pilar de fuego, el castaño ahora se encontraba frente a la gran horda de dragones que lo miraba seriamente y este le respondía con la misma mirada. Vali, alzo vuelo poniéndose a la par de Issei mientras convocaba dos círculos mágicos de los cuales salieron Yu Long y Midgardsormr.

-Él es el Sekiryuuttei actual… uno de los líderes de nuestra facción resurgida- Tannin presento a Issei ante sus dirigidos.

-El asesino a Metraton, un Serafín, a Kokabiel, un cadre y arraso con una gran cantidad de demonios…- comento Fafnir al ver que algunos dragones miraban a Issei desafiantes.

-Maneja la magia de luz, magia demoniaca, nuestra propia magia y demuestra una gran templanza al mantenerse sereno cuando la situación lo amerita, a pesar de ser un Dragón Maligno. Y como tal… espero que no deseen probar su paciencia- siguió esta vez Tiamat sintiendo el aura de muchos dragones aumentar para intimidar a su líder, sus palabras buscaban mermar las cosas pero no funcionaron del todo.

-Este… es su nuevo hogar, aquí podrán vivir bajo la protección y la fuerza de Great Red- a la par de que Vali pronuncio el nombre de una de sus deidades, una grieta dimensional se abrió justo detrás de él. Allí sí pudo ver el enorme rostro de un dragón rojo que amenazaba con salir, pero lo que salió de allí fue la forma humana de Red que los miraba con una sonrisa de orgullo.

-También viven bajo la protección y sabiduría de Ophis Ouroboros- los dragones vieron sorprendidos como detrás de Issei, quien pronunció estas palabras, una maza negra de poder puro; que dibujaba con esta el rostro de un dragón con los ojos bien brillantes en color violeta, comenzaba a tomar la forma de una mujer humana que dejo libre una pequeña parte de su poder que fue suficiente para aplacar la de los dragones que amenazaban a Issei.

-Nosotros somos sus Dioses! Pero nunca les pediremos que bajen la cabeza o que nos muestren alabanza! No somos como los patéticos dioses de las demás facciones!- hablo Red viendo a cada uno de los dragones presentes.

-Nosotros les dejaremos vivir en nuestro territorio como se les plazca siempre y cuando sigan una serie de normas que se le serán explicadas por sus respectivos Reyes… pero hay que recalcar una en especial- esta vez hablo Ophis aumentando poco a poco su gran poder provocando que muchos de los nuevos dragones comenzaran a sentir miedo.

-Respeten a sus líderes de territorio, porque insultarlos a ellos implica insultarnos a nosotros también! Y no dejaremos pasar ninguna ofensa- con eso dicho, Ophis volvió a desaparecer como una sombra frente al sol.

-Llévatelos Tannin y explícales de las normas de las que habló Ophis, Fafnir veo que muchos dragones ahora te siguen- dijo Issei viendo como a pesar de que Tannin ya se había marchado, muchos dragones se quedaron justo detrás del Dragón Dorado.

-Je, estos jóvenes dragones quieren aprender de mi forma de vida y que les cuente mis historias… a pesar de querer dejarlo de lado, parece que todavía mi vida como Rey Dragón no ha terminado- conto el dragón viendo a los demonios que lo miraban con asombro. Su rostro era serio al verlos, después de todo le recordaban a los culpables de la muerte de muchos de los suyos.

-Ya veo… entonces, tu leyenda sigue sonando fuerte. Es tu oportunidad de agrandarla, Fafnir!- grito Vali sacando al Rey Dragón de sus pensamientos.

-Si! Es hora lagartijas! Vamos a mi territorio- respondió Fafnir comenzando a volar con rapidez hacia su territorio.

-Ustedes no duden de que muchos de ellos quieran habitar sus territorios… Tannin les dio la oportunidad de elegir a ellos con quien Rey Dragón vivir- Tiamat, volviendo a su forma humana les advirtió a Midgardsormr y a Yu Long sobre posibles "invasores" en sus territorios.

-Hmp… pequeñas crías en mi territorio?! Serán una molestia!- Se quejó la "serpiente del mundo" ya imaginando como estarán alrededor de él molestándolo en su sueño.

-Bien! Tendré participantes en el puesto de presa en el juego de cacería! JAJAJA yo siempre soy el cazador!- Yu Long hablo emocionado por revivir el juego que "creo" hace ya siglos.

-Sera mejor que ustedes dos se aprendan las normas que Ophis y Red pusieron para gobernar los territorios, tengo entendido que hay ciertas especificaciones para cada Rey Dragón- Vali les entrego un par de papeles a ambos Reyes Dragones presentes bajo su mando. Ambos los tomaron con sus enormes garras y lo que llamo la atención de Issei, fue que Midgardsormr saco unos minúsculos lentes de quien sabe dónde para leer aquel papel.

-El juego de cacería está prohibido!!??-

-Que debo reducir mis horas de sueño!!??- se quejaron ambos dragones mirando furiosos a su líder.

-La seguridad de nuestra raza es la prioridad, el juego de cacería no está prohibido, está prohibido que tu juegues sin moderar tu poder y que seas siempre el cazador. El propósito de un juego es que se diviertan todos, no causarle miedo a los tuyos. Además, el que los nuestros se acostumbren a ser la presa no es algo bueno- explico Vali alivianando un poco el ambiente al calmar a Yu Long, que en parte le daba la razón. Vivir con miedo no es vivir.

-Y sobre el recorte en tu horario de sueño, es para que los que lleguen a tu territorio vean a un líder, si bien no tan activo, presente. Que les de confianza y les inspire respeto. Solo les recuerdo, que si fallan responderán ante mi… y ante Red- dijo el Hakuryuukou viendo como de mala gana, sus reyes dragones se iban.

-Y tú debiste haber demostrado poder… por poco y te desafían para probar tu liderato- regaño Tiamat viendo a Issei, que no le devolvía la mirada.

-Todavía no soy tan fuerte como alguno de ustedes, pero no significa que no pueda defenderme… si alguno de ellos me atacaba, no iba a quedar atrás. Y estoy seguro que Ophis los espantó con su poder para no comenzar un combate innecesario… no para defenderme- afirmo Issei todavía algo inseguro de sus palabras finales.

-De todos modos, la próxima vez no dejes que eso pase- pidió Tiamat antes de bajar de volver a ingresar dentro del Sacred Gear de Issei, donde se encontraba su marido.

-Eso es nuevo- hablo Vali viendo a Issei quien comenzaba a bajar para reunirse de nuevo con Sona.

-Prefiero no preguntar, mientras ella sea feliz no le veo algún problema… ven, quiero presentarte a alguien- respondió simplemente el castaño que era seguido por el Hakuryuukou.

-Ella es Sona Sitri, mi pareja actual- esto sorprendió mucho al peli plata pues reconocía a la joven frente a él. Fue con quien Issei tuvo su última interacción antes de ser llevado a ese lugar por la fuerza y luego se la encontró en la reunión de facciones.

-Es… un gusto volvernos a ver, lamento haberte ignorado durante la reunión. Supongo que ya me conoces…- hablo Vali quien comenzaba a caminar de regreso al pequeño pueblo de demonios.

-Si… Vali Lucifer, verdad?- Souna, junto a Issei, también comenzó a caminar siguiendo al Hakuryuukou.

-A dónde vamos?- pregunto la joven curiosa por saber el destino de su caminata.

-A desayunar- respondió Issei sonriendo.

Más tarde – Esa Noche

Souna había regresado al mundo humano para ayudar con lo que sería la cena de navidad, allí les comunico a todos de que Issei estaría con ellos para ese evento especial. Este último por su parte estaba en la cima del risco de esa mañana, completamente solo observando como el pequeño pueblo también estaba bastante animado. Todos estaban ayudando a preparar la cena de esa noche, pues el mismo Issei les había llevado montones de suministros sin que se dieran cuenta. Los habían encontrado hace poco dentro del tronco enorme que Issei les había hecho como refugio provisional.

Issei había mentido, no tenía intenciones de presentarse en la celebración a la que había prometido ir, ni tampoco a la celebración que tenía enfrente. Simplemente quería estar solo con sus pensamientos que volvían a recordarle sus acciones pasadas. Esto ya lo atribuía a la influencia de los viejos portadores.

-Qué es esto?…- al querer cambiar de posición para observar mejor su territorio Issei sintió como su pie choco contra algo que antes no estaba allí. Al ver hacia abajo, se encontró con una caja envuelta como si fuera un regalo. La decoración de esta estaba algo vieja y desgastada, pero lo que resguardaba en el interior parecía estar en buenas condiciones.

Al agacharse a tomarlo, lo examino un momento con la ayuda de la luz de la luna encontrando una etiqueta atada al lazo del regalo. Si no hubiera sido porque por alguna razón el regalo se quedó levitando, Issei lo hubiera soltado por la sorpresa al leer de quien era. En la etiqueta decía: para Issei, de parte de…

-Asia…- murmuro el castaño viendo con mucha sorpresa aquel regalo. Pronto frente a sus ojos, apareció un mensaje escrito en el aire con lo que parecía ser parte del poder de Ophis. Este decía: "Encontré esto en la vieja iglesia cuando esa pequeña serafín te ayudo a recuperarte… supongo que te pertenece. Que quede constancia que será la última vez que hago de mensajera. No olvides de revisar el video". Esto le confirmaba que era la deidad a cargo de él la que estaba haciendo entrega de ese regalo.

Volvió a tomar el regalo que levitaba frente a él pero esta vez con más cuidado de no dejarlo caer. Al abrirlo encontró un sobre rojo dentro algo pesado como solo contener una carta, un cuaderno que parecía bastante viejo y un teléfono celular que reconoció casi al instante. Él mismo le había regalado ese celular a Asia para poder estar en contacto con ella cuando no podía ir a verla.

Tomo el teléfono encendiéndolo con cuidado encontrando con sorpresa de que tenía toda la carga. Asumió que seguramente le tuvo que pedir ayuda a alguien para volverlo a cargar. Sorprendiéndolo aún más… el fondo de pantalla que usaba Asia era una foto de ambos sonriendo. Recordaba con melancolía y algo de molestia que él también tenía el mismo fondo de pantalla pero en otro teléfono. Ese teléfono fue destruido en una batalla contra un demonio renegado, de allí su molestia al recordar aquella foto.

Dejando un momento el teléfono, tomo el sobre con delicadeza encontrándose que en uno de sus lados ponía: "Amore mio, Issei". Lo abrió con cuidado encontrando dentro del sobre una carta escrita a mano y una cruz de oro con esmeraldas en las cuatro esquinas, detrás de esta se encontraba las palabras en italiano que decía "Holy Maiden Asia Argento" pero estas tenían claras señales de haber querido ser borradas, aun asi se mantenían legibles. Pero encima de estas palabras, había un grabado desprolijo que ponía en japonés "te cuidare con todo mi amor". Issei aun con aquella cruz en la mano, que increíblemente no le hacía ningún daño, comenzó a leer la carta reconociendo la letra al instante… era de su amada Asia. También noto que en algunas parte la tinta estaba corrida, como si hubieran derramado algo al escribirla… algo no, lagrimas.

"Para mi amado Ise: escribo esto, porque sé que no tendré el valor suficiente para decírtelo a la cara. Siento con todo mi corazón que eres lo mejor que me paso en la vida, todos este año que hemos pasado juntos, fueron totalmente hermosos. Y yo quiero creer que vendrán más, que tendremos muchas alegrías juntos… Siempre me dices que Dios no es del todo misericordioso por todo lo que me hizo pasar, pero yo creo que fue gracias a eso que pude conocerte.

He guardado esta cruz, porque siempre me recordaba que en algún momento de mi vida, había logrado hacer algo bien. Cuando me expulsaron de la iglesia, siempre me reprochaba que no había dado todo de mí. Pero tú me hiciste cambiar ese pensamiento, me diste muchas alegrías y me hiciste sentir que todo lo que hacía estaba bien… experimente muchas emociones contigo. Me sentí triste, enojada, angustiada y preocupada… pero también me sentí muy feliz, emocionada y complacida por estar contigo.

Aún recuerdo esa noche en la que nos amamos sin reparos, sin pensar en nada más… sin control, pero con mucho amor al otro. Esa noche en la que pecamos por amor. Esa noche me volví la mujer más feliz del mundo. Esa felicidad nacía por estar a tu lado, compartir hermosos recuerdos juntos, por amarnos incondicionalmente, por ser solamente tuya… te agradezco todo lo que me hiciste sentir, ya sea triste o alegre, malo o bueno.

Te agradezco que te enamoraras de mí y que siguieras conmigo a pesar de que te lo habían prohibido. Te agradezco porque cumpliste un deseo mío totalmente egoísta… hiciste realidad mi sueño más preciado. Me volviste la mujer más afortunada y querida del mundo.

Hyoudou Issei, sé que no tengo un anillo para darte, pero… te casarías conmigo?"

-Lo dije una vez Asia… y lo repito ahora. Acepto…- Al terminar de leer la carta que fue leída con tono de voz que recordaba de su amada Asia, Issei no podía parar de soltar lágrimas mientras apretaba levemente el papel que temía que se desmoronaría. Se quedó allí, llorando en soledad un momento descargando parte de las emociones que le hizo sentir esa carta.

Volvió a dejar la carta dentro del sobre y, antes de dejarla dentro de la caja nuevamente, la abrazo con mucho cariño. Saco aquel cuaderno viejo y lo abrió encontrando escrito lo siguiente.

"Mi historia con Ise! De Asia, con ayuda de mi amiga la señorita Yuuma" aquella frase estaba decorada con muchos colores y dibujos. Allí entendió Issei la relación que Yuuma llego a tener con Asia, eran amigas. Al dar vuelta las paginas Issei iba encontrándose con muchas fotos que Asia había tomado con su celular y habían sido impresas para ser pegadas en aquel álbum. Cada foto que veía le recordaba esos felices momentos que paso con ella y a la vez hacían crecer su tristeza y por ende sus emociones negativas comenzaban a aparecer tiñendo la iris de sus ojos de un fuerte color negro.

Pero una hoja llamo su atención, después de todo las demás hojas del cuaderno no presentabas fotos, sino hojas en blanco. Pero había una hoja en medio de aquellas hojas en blanco que en la cabecera ponía: "Próximamente seremos tres!" con un corazón al final.

"Espero estar haciéndolo bien… a ver, si… creo que ya está" los pensamientos apurados que comenzaban a formarse en su cabeza y su lamento se detuvieron al escuchar esa voz, aquella voz que jamás espero volver a oír pero que anhelaba con toda el alma. Al levantar la mirada vio el teléfono de Asia levitando frente a él mientras se reproducía un video. Enfrente del teléfono se formó una grieta dimensional que hizo que el video que se reproducía se hiciera más grande como para verlo claramente.

En el vídeo se podía ver a una joven de cabello color dorado que le llegaba más o menos hasta la espalda baja, estaba vestida con un pantalón de mezclilla negro, zapatillas blancas, una blusa amarilla y una chaqueta de color rojo, toda la ropa que llevaba le iba holgada y cubría muy bien su cuerpo; además poseía un lindo rostro que era decorado con un par de ojos se un color verde hermoso que asemejaban ser dos esmeraldas.

"Hola, Ise…" saludo la joven a la cámara haciendo la señal con la mano a la vez que sonreía.

-Asia…- murmuro el castaño levantando su mano queriendo tocar la mano de su amada.

"Espero que estés muy bien! Hoy es tu cumpleaños! Si! Bravo!" celebraba la joven levantando los brazos y dando pequeños saltos.

"Y… bueno, sabes que no tengo mucho dinero ni que darte, que no te haya dado ya" dijo la joven muy sonrojada por esas palabras, incluso esto le fue transmitido a Issei que estaba igual que ella.

"Así que… por lo menos quería hacerte un pequeño vídeo cómo regalo. Me da mucha pena no poder darte nada porque incluso este teléfono también me lo regalaste tú. Hiciste mucho por mí en todo este año y en verdad nunca pensé que llegaría a querer a alguien tal como te quiero ahora" continuo la joven volviendo a estar sonrojada, causándole mucha ternura a Issei que solo ansiaba abrazar a la joven que miraba.

"Sabes que soy muy mala para expresarme cara a cara, pero por lo menos espero que por aquí o por alguna carta se me entienda mejor. Siempre dijiste que te gustaba mucho escucharme cantar, asi que… me propuse a intentar escribirte o dedicarte una canción" en ese momento ella se movió un poco fuera de cámara y detrás se pudo escuchar como una melodía empezaba a sonar, se paró en frente de la cámara, tomo aire con el fin de calmarse un poco y palpo suavemente las mejillas a la vez que comenzaba a mover su cuerpo con la misma melodía.

["Gekijouron" cover by "90Suki"]

"Mil pretextos hoy me congelarán, para no hablar.

No quería acudir a ti para que me ayudes más.

Mis ojos se llenan de lágrimas, que no me dejan verte.

Me incomoda el coraje y solo me queda gritar.

Desde la oscuridad, siempre emerges.

Porque has sido el único que me entiende.

Serás la persona que me revolucione.

Me gusta, me duele, tú creas, destruyes.

Mi fuerza y mi debilidad, todo eres tú.

Te voy a dar mi pobre corazón.

El amor no es un juego que se torna tan fácil. Lo haré seré mejor

Yo soy inmune a las mentiras de este dolor.

Creo en este camino que yo elegí.

Si quieren creerme es su decisión, pero yo me iré con el demonio que me enseñará ese camino magistral"

Aquella oscuridad que lo atormentaba hasta hace poco y se veía reflejada en los ojos de Issei que los tornaba de un fuerte color negro, desapareció, devolviéndole esos colores jade y miel que eran los que portaban sus ojos a la vez que, raramente, comenzaba a sentir una gran tranquilidad como hace tiempo no la sentía. Al terminar la canción, en el vídeo podía verse a Asia que respiraba agitadamente tomando un poco de aire, se acercó a la cámara y tomó asiento en una silla que tenía allí.

"Wow… me sentí muy bien! Supongo que… fue porque la canción es para ti" dijo ella volviéndose a sonrojar mientras sonreía cálidamente.

"Desde que te conocí, siempre fuiste muy bueno conmigo, me ayudaste y me entendiste… no sabes cuánto me alegré cuando mostraste interés por aprender mis idiomas… Sentía que por fin estaba ayudándote a ti en algo y no solo al revés… nunca olvidaré nuestra primera cita, ni la primera vez que nos tomamos las manos…" mientras ella iba mencionando las cosas que hizo junto él, Asia empezaba a sonrojarse e Issei comenzaba a derramar más lagrimas recordando esos momentos.

"Nunca olvidaré la vez que te me declaraste en aquel hermoso atardecer, ni la vez que nos dimos nuestro primer beso… eres una persona muy amable y gentil… por eso te deseo lo mejor este día que es tu cumpleaños y todos los demás hasta el fin de los tiempos! Espero no descubras este regalo antes de tiempo, después de todo estoy grabando esto una semana antes de tu cumpleaños… porque creo que no volvería a tener el valor de hacer esto más adelante, ya de por si es muy vergonzoso… nunca cambies Ise. Feliz cumpleaños, Amore mio" con eso dicho y una sonrisa en el rostro, el vídeo que Asia había grabado hace ya más de un año atrás había finalizado.

-Gra… grazie… amore mio- Issei no paraba de temblar ni de llorar estando de rodillas en el suelo. Apretaba fuertemente los dientes no queriendo dejar escapar ningún sollozo de allí fracasando miserablemente en ello. Apretaba fuertemente sus puños hasta el punto de hacerlos sangrar levanto la mirada hacia el cielo buscando algo de aire pues sentía que se ahogaría por alguna razón.

A un costado, vio aquella cruz de oro que perteneció a Asia. Mirándola por un momento y si temor alguno, se puso aquella cruz en el cuello y para su sorpresa, no le quemaba ni dañaba. No sabía a qué se debía esto, pero eso no le importaba ahora. Aquella cruz simbolizaba la historia de Asia y antes y después de conocerlo, él cargaría con esa cruz hasta el fin de sus días, eso se había prometido… y el no rompía promesas.

-Gracias Ophis-sama… muchas gracias- luego de un tiempo recomponiéndose y luego de agradecerle a su deidad por tal hermoso y algo doloroso regalo, Issei regresaría al mundo humano para hacer cumplir sus viejas palabras… no volvería a romper una promesa.

EmiLiz15