Kurumada sensei es dueño de todo menos de mi imaginación :P
Anónimo
Escuchó los pasos en las escalinatas y pudo comprobar que alguien venía hacia él desde lo alto de la sala patriarcal. Sigiloso como pudo se escondió tras los primeros pilares del templo cerca de la salida, preparando su huida. Pudo haber escapado mucho antes, pero la curiosidad lo llevó a ser imprudente, siempre lo era cuando se trataba del pez. Desde su escondite pudo observar su expresión al encontrar aquel exótico ramo de flores que le había costado horrores conseguir. Otra vez más había gastado casi todo su presupuesto en un regalo excéntrico para aquel chiquillo narcisista y ególatra, y una vez más volvía a huir, anónimo, después de todo.
Nybras .-
