CAPITULO 3: UNA PETICIÓN MUY EXTRAÑA

Luego de tan peculiar plática ambos hombres condujeron a Judai dentro de una lujosa limosina la cual recorrió durante varios minutos las calles de la ciudad hasta llegar a las zonas más exclusivas.

Judai (observando por la ventana): Aun falta mucho.

Hombre de negro 1: Disculpe las molestias señor Yuki, hemos llegado a nuestro destino.

El auto se detiene en uno de lo hoteles más grandes y lujosos.

Hombre de negro 1 (abriendo la puerta de la limosina): Por aquí se me hace favor señor Yuki, lo conduciré hasta donde se encuentra nuestra jefa.

Judai (tranquilo): Muy bien.

Judai entra al hotel, mientras que en penthouse de dicho edificio la mente maestra de todo este plan disfrutaba aplaciblemente de su cena hasta que uno de sus subordinados llega a donde esta para informarle lo siguiente:

Hombre de negro 3: Disculpe molestarla mi señora.

Mujer (limpiándose su boca con la servilleta de forma por demás elegante): ¿Que sucede ahora?

Hombre de negro 3: Solamente quería informarle el Judai Yuki ya se encuentra en el hotel y nuestros hombres lo están conduciendo directamente hacia aquí ahora.

Mujer (sonriendo): Perfecto finalmente ha llegado el momento de poner en marcha la parte final de mi plan maestro.

La mujer se levanta inmediatamente de la mesa y se aposta de frente del enorme ventanal de cristal de donde se observan una magnifica panorámica de la ciudad.

Mujer (de espaldas a su subordinado): Alisten todo como esta planeado.

Hombre de negro: 3 Muy bien mi señora.

Mujer: Dime ha habido noticias de mi esposo.

Hombre: Me han informado que su vuelo arribara al aeropuerto en cualquier momento.

Mujer: Bien.

En ese mismo instante dentro de un avión en pleno vuelo.

Un hombre cubierto por las sombra de la noche miraba con detenimiento las luces de la ciudad a la cual estaba de llegar.

Hombre (usando un tono de voz amable mientras llama a una de las azafatas): Disculpe señorita cuanto falta para aterrizar en la ciudad de Atlanta.

Azafata: Aterrizaremos dentro de unos 10 minutos señor, así que por favor le pido que aguarde pacientemente.

Hombre: Muy bien muchas gracias.

Hombre (luego de abrochase su cinturón de seguridad mira hacia la ventanilla del avión mientras piensa detenidamente): Me pregunto por que me habrá pedido venir a esta ciudad tan urgentemente.

Mientras tanto y luego de algunos minutos Judai llega hasta el penthouse donde es recibido cordialmente por otro hombre vestido de negro.

Hombre de negro 4 (tono de voz cortes): Sea usted bienvenido señor Yuki Judai, lo estábamos esperando ansiosamente.

Judai (despreocupado): Oh serio, que bien, me halaga.

Hombre de negro 4: Por aquí si me hace favor lo escoltare directamente hacia donde se encuentra nuestra presidenta.

Judai (sintiéndose algo incomodo por tanta cordialidad): Oh gracias.

Y así después de un breve recorrido por las diferentas estancias del lugar finalmente arribaron a lo que seria un especie de sala de juntas en donde se encontraba una enorme mesa cuadrada de lo más elegante y sentada en silla principal de dicha mesa se denotaba la figura de una hermosa mujer joven como de unos 23 años, de larga cabellera rubia y ojos aperlados, quien lo miraba con gran intensidad

Luego de verla, Judai al principio no pudo expresar palabra alguna, por lo sorpresivo del encuentro, por lo que tuvo que se la joven quien lo hiciera primero.

Mujer (tono gentil y mirada dulce): Buenas noches señor Yuki, me alegra que haya podido venir.

Judai (algo nervioso): Eto…yo

Mujer: Pero por favor no se quede ahí de pie, tome asiento.

Judai (nervioso y sonrojado mientras toma asiento): Eh si, gracias

Mujer: No sabe como aprecio en verdad que se haya tomado la molestia de aceptado mi invitación para esta reunión privada, supongo que alguien con su fama me imagino que no tiene mucho tiempo para atender asuntos tan peculiares como este, así que si me lo permite, iré al punto principal de todo este asunto.

Judai (intrigado): Eh ¿a que se refiere con eso?

Mujer: Vera, la principal razón de por que le pedí venir aquí especialmente esta noche es por que me gustaría tener un duelo con usted señor Yuki Judai.

Judai (sorprendido): ¿Que dijo, un duelo?

Al mismo tiempo en al aeropuerto el avión que transportaba a tan distinguido personaje, aterrizaba y con el nuevas incógnitas comenzaba nuevamente aparecer.

Hombre de negro 5 (esperando bajo la escalerilla de pasajeros mientras ve a dicho hombre descender del avión): Bienvenido sea señor a la ciudad de Atlanta, la señora lo esperaba con gran ansia.

Continuara...