Capitulo 3:
El coche de policía se detuvo delante de un edificio abandonado y medio destruido. Hanna y Ann van delante de Michael, guiándole por entre los escombros hasta un hueco en el suelo con unas escaleras que bajan al interior de la tierra.
Bajan por las escaleras, abriéndose ante ellos un enorme túnel central con varios túneles laterales más pequeños y a cierta altura. Yendo ellos siempre por el túnel central, sin desviarse, ni mirar a ningún sitio que no es hacia delante. Y de vez en cuando, Michael se da cuenta que por alguno de esos túneles se asomaba levemente algún licántropo, que al ver quienes eran se volvía a esconder.
Al final del túnel, se encuentran con una enorme metálica con una rejilla como mirilla. Ann golpea la puerta con tres golpes seco. Como respuesta se abre la rejilla, asomándose un guardia de seguridad.
-¿Quién va?
-Somos Hanna y Ann, y hemos traído a "M"- responde Ann.
Tras la respuesta se oye una serie de ruidos al otro lado, abriéndose finalmente la puerta. Dejando ver una amplia zona dividida en parcelas por unas medio derruidas paredes, donde se encuentran: una zona para dormir; otra zona como lugar recreativo donde algunos licántropos se encuentran peleando entre sí y otros los jalean animándolos; otra zona para operaciones tanto quirúrgicas como electrónicas o de mando; y finalmente una zona que servía de comedor-cocina con unas mesas y sillas de camping. Y por todo el lugar se escucha un sonido de heavy-metal, que no deja oír mucho.
-No es gran cosa, pero es uno de nuestros lugares más seguros que tenemos actualmente tras a ver desertado de Antigen- comenta Hanna, al ver como Michael lo observa todo.
Al entrar, la puerta se vuelve a cerrar echando un enorme cerrojo. Y el que resguardaba la puerta, hace de guía esta vez a los recién llegados dirigiéndolos hacia la zona recreativa.
-Esperar aquí- dice el gigantesco licántropo que los había guiado.
Mientras esperan, Michael ve que casi todos los que se encuentran allí son jóvenes que habían dejado hace nada la adolescencia y se comportaban casi todos ellos como tales: unos se encontraban besándose en parejas como locos; otros haciendo apuestas para ver quien ganaba de los que se estaban peleando; otros escuchando música a todo volumen que invade todo el recinto, de allí provenía el heavy-metal, y empujándose entre ellos entre risas; y algunos más alejados fumando cannabis con aire ausente. Michael al verlo, alza una ceja escéptico de que esto saliese bien, ya que todos eran unos críos que a la mínima huirían o se rebelarían.
-RJ y el resto de los lideres se reunirán con vosotros en la sala de operaciones- comenta el vigilante, interrumpiendo los pensamientos de Michael.
-Gracias, Peter- responde Ann, sonriéndole- Ya puedes volver a tu puesto.
Michael sigue a Ann y a Hanna hasta lo que es la sala de operaciones: una mesa de quirófano con instrumental quirúrgico sucio, una serie de probetas llenas de objetos extraños, una mesa metálica con bastantes papeles sobre la mesa y una toma eléctrica de donde toman la energía para un motor que les proporciona luz y energía a todo el lugar.
Allí ya se encuentran tres jóvenes, que al ver entrar a Michael se arrodillan ante él como ya hicieron antes Hanna y Ann.
-Somos tus sirvientes, mi señor- dicen los tres a la vez.
Michael suspira.
-Levantaros que me hacéis sentir incómodo- responde Michael indicándoles que se levantasen con un gesto de mano, y mirando de reojo a ambas policías, que sonríen divertidas.
Se produce un incomodo silencio, donde nadie habla y sólo se observan detenidamente. Michael esperando a que le presenten y a la inversa, pero ni Hanna ni Ann se sienten aludidas para hacer esas presentaciones.
-¿Dónde puedo dejar esto para poderlo examinar con detenimiento?- pregunta Michael ya cansado de ese silencio y de estar sujetando el material sustraído de Antigen.
-Allí, señor- responde un chico con los pelos en pincho, con pecas por toda la cara y unas gafas de empollón, señala la mesa metálica.
Michael con cuidado aparte algunos papeles de la mesa y coloca el portátil y las carpetas ordenadamente. Enciende el portátil impaciente para ver que hay en su interior, ignorando al resto de los presentes, pero ve que hay que usar una compleja contraseña para entrar en éste.
-¡Mierda!-exclama en un susurro Michael, cabreado al ver que no podía acceder al material. Y ojea frustrado las carpetas, donde solo ve graficas, números de analíticas y nombres de pacientes, nada que le podría servir para decirle que le habían hecho.
Michael se da la vuelta y mira fijamente a ambas mujeres policía, para ver si estas se daban por aludidas finalmente y deciden intervenir. Ya que como invitado, no era su obligación presentarse primero.
-¿¡Ah, sí!, perdonar nuestra desconsideración y falta de atención- comenta Hanna finalmente algo avergonzada al darse cuenta del detalle de las presentaciones, al estar ambas más atentas a las reacciones que al formalismo- Ellos son Raze Junior o RJ como él prefiere que le llamen, Karla y Bern. Os presento a Michael Corvin y viceversa.
Raze Junior, JR, es un joven negro de complexión robusta, con el pelo rapado a cero y un tatuaje trivial en media cara. Viste con un abrigo de cuero y unos pantalones.
Karla es una joven con el pelo corto y de color rosado, con varios piercings repartidos en varias partes de su cara (uno en la ceja, varios en las orejas, uno en la nariz y otro en la boca). Viste con un top ajustado y encima una blusa, y una falta corta con un cinturón con pinchos.
Bern es un joven delgado pelirrojo con los pelos en pincho, la cara llena de pecas y unas gafas de pasta. Viste con una camiseta a cuadrados y unos vaqueros.
-Una vez ya hechas las presentaciones, alguien puede ayudarme con este maldito trasto- comenta Michael refiriéndose al portátil- Y antes de aceptar eso de ser vuestro líder, me gustaría saber un par de cosas, curiosidades nada mas…
-Yo te puedo ayudar con respecto a los temas informáticos- salta Bern contento de hacer algo y no estar allí parado.
Michael observa como Bern saca de su bolsillo trasero una tableta rectangular, es un mini-ordenador, que lo conecta al portátil y empieza a introducir códigos en un programa para descifrar la clave y así entrar en el portátil.
-Tardara media hora en resolver la contraseña, no parece ser una muy compleja- comenta Bern, al ver que Michael está encima de él y no le deja mucho espacio personal.
Michael asiente, alejándose y soltando el aire que había retenido ante la impaciencia de saber lo que le habían hecho.
-Como esto va a tardar un rato y para no tener este incomodo silencio, voy haceros una serie de preguntas que espero que me las resolváis satisfactoriamente- dice Michael mirando fijamente a todos los presentes apoyándose sobre la mesa quirúrgica- ¿Sabíais que los de Antigen me retenían criogénicamente?
Se miran entre ellos para saber quien va a tomar la palabra.
-No y si- responde finalmente Karla tomando la iniciativa- Verás el genocidio que crearon los humanos tanto a los vampiros como a los licántropos fue muy importante, sobre todo, tras saber que habías sido capturado, tú que eras el más fuerte de todos por ser un híbrido. Con esa noticia dada por los humanos, las dos especies nos volvimos cuidadosas y solitarias, en gran medida.
Pasamos años muy malos, siendo cazados uno por uno como perros pero sin el trato que a estos se les da. Hasta que los más jóvenes hicimos una manifestación para que se nos dejase en paz, pero sólo sirvió para diezmar más nuestro número.
-Éramos ingenuos e idealistas- gruñe Raze Junior interrumpiendo a su compañera.
-Por esas fechas, Hanna y yo, ya trabajábamos en la policía gracias a que utilizamos los contactos que teníamos en Antigen para pasar como humanas- toma la palabra ahora Ann, que hasta ahora había permanecido callada- Allí descubrimos, en los laboratorios Antigen, que algunos licántropos no querían utilizar los laboratorios como una forma para que la especie pasara desapercibida, sino como un medio para proclamarse como amos del mundo. A nosotras y algunos más, los que somos de la vieja guardia de Lucian, no nos parecía bien esa idea sobre todo porque nuestra supervivencia siempre ha sido y será el anonimato. Y nos pusimos en contacto con estos jóvenes para ayudarlos a salir adelante y unir fuerzas, ya que los que forman la corporación Antigen son cientos de licántropos en distintas estratosferas de la sociedad.
No nos resulto complicado meter a Bern en las instalaciones como técnico de mantenimiento, fingiendo que estaba con ellos en sus ideales. Así descubrimos que te habían mantenido con vida después de tu captura.
-Aja, ¿y como es que los licántropos consiguieron hacerse con la corporación Antigen? Cuando en un principio era una organización totalmente de humanos-pregunta otra vez Michael no muy conmovido por el relato.
-No lo sabemos del todo, pero suponemos que debieron iniciar todo esto mordiendo a la gente indicada, en el momento oportuno.
Michael está de acuerdo con esa parte de la historia, ya que casaba con la idea que tenía del traspaso de poderes en los laboratorios Antigen. No habían cambiado de manos, sino solo de especie, es decir, los dueños de los laboratorios eran los mismos que hacía doce años pero ahora eran licántropos.
-¿Cómo me liberasteis?- pregunta Michael interesado en esa parte, ya que le concernía a su persona.
-No podíamos ir allí atacando de frente, siendo ellos más numerosos y mejor preparados- responde Ann que había tomado la palabra otra vez y omitiendo algunas- Por lo que decidimos aprovechar que retenían a otros prisioneros, vampiros, para liberarlos y causar el caos suficiente para que se diese la ocasión de liberarte y a sí ha sido.
Michael escéptico, alza una ceja haciéndoles saber que no se creía del todo eso, pero lo deja pasar porque intuye que su intención es buena y encierra algo de verdad. Después de todo, sus instintos nunca le habían fallado, ni cuando era humano ni ahora que era híbrido.
-Esta pregunta ya la he formulado antes, pero la voy a repetir. ¿Por qué queréis que sea vuestro líder? Y las quiero de forma individual, ya que cada uno de vosotros sois lideres de una facción de este clan licántropo- pregunta Michael para juzgar las intenciones de todos ellos y actuar en consecuencia.
-La nuestra ya la sabes, Michael- responde Hanna, en representación suya y de Ann- Te seguimos porque eres el último de los Corvinus con sangre de licántropo y por lo tanto con todos los derechos de dirigirnos. Y acataremos cualquier decisión que tomes.
-Mi grupo formado por guerreros, muchos de ellos inexpertos, estamos dispuestos a dar nuestra vida por la suya- responde Raze Junior mirando a Michael a los ojos- Somos hijos de los hombres de Lucian, y como tales nuestro deber es cumplir la voluntad de éste y no era otro que un híbrido nos dirigiese para darnos un futuro mejor. No queremos luchar, pero si es necesario lo haremos por ti.
Michael está de acuerdo, ya que cuando se estaba muriendo y antes de ser mordido por un vampiro, que no se acuerda de quién había sido, oyó como Lucian decía más o menos esas palabras antes de morir.
-Mi gente sólo quiere vivir en paz, sin persecuciones y la libertad de disfrutar del mundo y contigo eso lo podemos obtener más fácilmente- responde Karla con una sonrisa nostálgica en la cara- Algunos somos hijos de seguidores de Lucian que no servimos o no queremos luchar y otros son recién convertidos que se encuentran aún aceptándose. Y nuestra función es la de obtener información, como material de cualquier tipo.
-Y los de mi grupo somos los encargados de reparar cosas, es decir, los manitas que todo lo saben. Y queremos lo mismo, la paz para poder realizar lo que más nos gusta hacer- responde Bern, que se había apartado un momento de los ordenadores.
Michael los mira uno por uno, evaluando las palabras de cada uno y viendo como vivían todos ellos, se daba cuenta que esos pobres muchachos no podían esconder malas intenciones y que solo buscan a alguien que les pueda ayudar y guiar. Y él, que tiene algunas ideas para combatir y salir airoso, no podía preguntarse si compartirlas con ellos y ver si podía traer la paz y después él alejarse para estar tranquilo.
-¿Y no os importa que sea híbrido? ¿Medio vampiro?- pregunta Michael intentando ver si les puede forzar en delatarse a ellos mismos o alguno para dejarlo fuera o irse por donde había venido.
Michael mira a los cinco para ver si alguno pone alguna cara rara a la mención de ser medio-vampiro, pero solo ve caras neutras y serias.
-No- dicen todos, algunos antes y otros unos segundos más tarde.
Sin medir más palabra Raze Junior saca un cuchillo y Karla un vaso de plástico. Y uno a uno, ante la cara sorprendida de Michael, se hacen un corte en la mano haciendo que un chorro de sangre caiga sobre el vaso. Llenándose de sangre de los cinco y entregando el vaso a Michael.
-Con la entrega de nuestra sangre, te damos nuestras memorias e intenciones- responde Ann que le hacía entrega del vaso- Con sólo bebértelo, seremos tus siervos y tu nuestro señor, estaremos unidos por sangre como padre e hijos…
Michael frunce los labios, con el vaso en la mano y mirándolo. Sin saber que hacer, si aceptar el peso de toda esa responsabilidad o huir. Pero él se había hecho médico para salvar vidas y tener la responsabilidad de que se hacía todo lo posible para ello…
-Acepto todas las explicaciones, aunque son algo vagas. Espero que si en el futuro quiera respuestas sean mejores que las dadas- responde Michael tras unos minutos de silencio y de un trago se bebe el vaso lleno de sangre para hacerles ver que él también se comprometía- Acepto ser vuestro líder.
En ese momento suena una música de inicio del software desde el portátil, la contraseña había sido descifrada, y uno podía acceder ya a la información guardada.
-Ya esta, señor- comenta Bern por si no se habían dado cuenta.
-Gracias, Bern. No estés muy lejos, por si te vuelvo a necesitar- responde Michael cogiendo una de las sillas que hay por la sala y se sienta para ver la información más cómodo- Y por cierto, si queréis que os dirige y ganemos, algunas cosas tendrán que cambiar…
Sin esperar respuesta Michael empieza a hurgar entre los archivos, en la mayoría de ellos, sólo eran graficas, resultados de pruebas de laboratorio, analíticas de sangre y de tejidos, número de gastos en cada prueba,… Pero entre toda la basura que encontró había dos archivos: uno de videos y otro un diario.
En los videos se veía a un Michael dormido por un gas, mientras le empezaban a extraer partes de los distintos órganos vitales, de todos y de cada de ellos, para luego exponerlos a distintas sustancias para ver su reacción en situaciones controladas y poder de esa forma contrarrestar el virus. Pero en cada uno de esos experimentos fallaba, debido a que fuera de su organismo esas biopsias dejaban de tener esas propiedades que hacían único a un híbrido y cada intento daba error. Por lo que siempre, recurrían a experimentos en su propio cuerpo, donde siempre salía victorioso, para la suerte de Michael. Dando por finalizado a los pocos años, todo intento de realizar una vacuna por parte de los humanos y dejándolo criogenizado. Unos años más tarde, por lo que se veía en las fechas de las grabaciones, volvía a salir pero esta vez los que dirigían los experimentos eran licántropos que intentaban hacer todo lo contrario. Pero con los mismos resultados que las anteriores veces, sacando estos la conclusión de que como es un híbrido adulto no se podía sacar una vacuna para contrarrestar la plata, que necesitaban para ello al sujeto numero dos que con su edad se obtendrían mejores resultados. Y el último informe digital que había era la indicación de que al final se había conseguido la vacuna…
Michael consternado al ver que habían jugado con su cuerpo, como si fuese menos que un cadáver, se había encontrado de pie destrozando parte de la mesa al haberla agarrado con mucha fuerza. Y algo confuso, porque quería saber quien era ese sujeto numero dos, consolarlo por todo lo que había sufrido y saber que tenía de especial para que la utilizasen para la vacuna.
-Perdón- se disculpa Michael al ver el destrozo ocasionado y arreglándolo lo mejor que podía con las manos.
-Es comprensible, seguramente muchos de nosotros hubiésemos reaccionado transformándonos y destrozando todo como locos- comenta Ann quitándole importancia.
Michael sonríe agradecido e intenta leer el diario, pero como pensaba esta descifrado y sino tenía la clave no lo podría leer.
-Bern, puedes descodificarlo- se interesa Michael mirando a éste, que se encontraba en un segundo plano como el resto del grupo para darle espacio y que viese todo con tranquilidad.
Bern sonríe con autosuficiencia, notándosele en ese momento un aire de empollón.
-Por supuesto, no pasé dos años en las instalaciones de Antigen tocándome las narices- responde Bern, que mira por encima del hombro de Michael- Es una combinación de un código numérico con otro alfabético en alternancias de cinco espacios, algo no muy complicado si uno a participado en la introducción de estos en las bases de datos de medio Antigen.
Ante ese alarde de sabiendo, Karla le pega una colleja a Bern para que dejase de hacerse el importante. Recibiendo la aprobación de parte de todos, y Michael esconde una pequeña sonrisa.
Bern vuelve a sacar su mini-ordenador conectándolo otra vez al portátil, y activando otro programa, que en cuestión de unos minutos resuelve todo el código. Mientras se frotaba la nuca adolorido por la colleja.
-Gracias, Bern.
Michael comienza a leer el diario. No resulta muy diferente a los videos, pero aquí se describe con más detalle todo lo que le habían hecho y quienes habían sido los científicos en cada uno de todos los procesos. Resultaba que en las extracciones de las biopsias, los tejidos perdían sus propiedades y eran tejido humano normal; pero en el propio cuerpo del sujeto cada uno de los órganos actuaba de forma distinta: por ejemplo, el corazón al contacto con la plata se paralizaba momentáneamente para luego volverse inmune a ésta tras unos minutos; o el cerebro, donde las neuronas se regeneraban tras ser destruidas por nitrato de plata hirviendo; y así seguía con todos los órganos…Y siempre tras los comentarios objetos de los experimentos, venían los comentarios subjetivos donde se veía el desánimo porque cada vez que intentaban hacer algo no salía como ellos lo tenían planeado. Hasta que llegan los licántropos a controlar Antigen, donde al ver que él no había sido útil, empiezan a experimentar con lo que llaman sujeto número dos. Algo que los humanos no la habían usado por lo que parecía consideraciones éticas, por lo que leía. Con la cual si comienzan a tener resultados tras extraerle muestras de sangre, de medula ósea, líquido cefalorraquídeo,… con lo que consiguen en un principio inmunizar algunas células de licántropo. Para luego pasar a los propios licántropos y tras varios intentos, donde los sujetos se volvían inestables, locos y morían a los pocos días, habían conseguido una vacuna estable y la habían probado con éxito. Al final del diario se lee, que la vacuna ya se iba a empezar a ser administrada de forma general a todos los licántropos afines a la corporación, tras extraer y diseccionar al sujeto numero dos para hacer las dosis definitivas.
Al terminar de leer el diario, Michael estaba más convencido de encontrar a ese sujeto numero dos y resolver todos los interrogantes que tenía y saber sobretodo si aún permanecía con vida.
Mete los USB y comprueba que muchos de ellos son cuentas de gastos por las pruebas experimentales, otros son datos de los efectos secundarios sobre los sujetos de experimentación, otros son datos de las propiedades que presentaban los órganos de un híbrido sacados a conclusión de los experimentos (que la saliva tenía propiedades de convertir en híbrido, vampiro o en licántropo; una rápida regeneración de tejidos aunque estos se hallen muertos;..), los nombres de los licántropos que formaban parte de la corporación Antigen, y mucha más información aunque no de mucha relevancia.
Estuvieron viendo, leyendo el diario y los USB durante cinco horas. Sin darse cuenta ninguno de ellos, que se había activado una baliza de seguimiento en el portátil cuando éste había salido de las instalaciones del laboratorio.
…
En el mismo despacho lujoso de las instalaciones gubernamentales de la capital, vuelve a sonar el teléfono, cogiéndolo otra vez el mismo hombre.
-¿Dígame?
-Señor, hemos tenido un problema a última hora y nos han sustraído un material comprometedor- responde una voz miedosa desde el otro lado del auricular.
-Lo sé, he visto las explosiones y me suponía que fallaríais-dice fríamente la voz con voz pausada y controlada- Y he tenido que intervenir otra vez para que las autoridades y la prensa crean nuestra mentira...
-Gracias, señor…-agradece la otra voz con alivio y añade- Señor, podemos solucionar ese error. Hemos detectado que la baliza de seguimiento del portátil se ha activado, sólo hay que seguirla y recuperarla.
Se producen unos segundos de silencio.
-Eso creo yo también, pero no lo harás tú- se oye del otro lado del teléfono un tiro y como algo cae al suelo- Pero como te dije, tu vida dependía de esta misión y has fallado…
-Señor, que quieres que haga- responde desde el otro lado de la línea otra voz.
-Sigue la señal, destruye todo el material y a los que lo hayan cogido. Y llévate a los humano del ejercito…
Cuelga el teléfono y da una profunda calada a un puro con placer, que llevaba encendido antes de la llamada.
….
Eve se encontraba mirando a Selene, su madre, que se encontraba revisando las armas almacenadas en ese lugar subterráneo como la ropa que allí había. Recordando lo que hacía un par de horas había pasado.
"Tras la partida de los cuatro vampiros tras los tres licántropos, que habían salido de las instalaciones de Antigen y montado en un coche policial. Se encontraban el resto del grupo de vampiros, expectantes a ver que iba a pasar ahora, detrás de David que miraba silenciosamente a Selene para ver que iban a hacer ahora. Pero Selene se encuentra mirando por los prismáticos hacia Antigen, esperando y deseando a que Michael salga por algún sitio a escondidas. Y Eve se encuentra al lado de su madre, empapada y cansada de estar esperando allí sin resultados.
Pasa media hora estando en esas poses, con la única novedad que aparece una furgoneta de Antigen. Saliendo de ésta otros licántropos disfrazados con trajes especiales para luchar contra agente biológicos y entran en el edificio. Para que a los diez minutos salgan acompañados por los guardias que Michael había dejado inconscientes y que se encontraban en estos momentos desorientados.
Tras la marcha de la furgoneta de Antigen, la mayoría del ejército y de las fuerzas de policía también se retiran, dejando sólo a unas cuantas patrullas para vigilar las instalaciones. Y que no entrasen ladrones para robar material de oficina, ya que todo el material importante ya no se encontraba allí.
Estaban viendo la partida de las últimas unidades policiales, cuando uno de los vampiros que se había ido a seguir a los primeros licántropos que se habían ido regresa.
-David, he vuelto para informar de que ya tenemos localizados la base de los licántropos- susurra el vampiro.
-Gracias, Draken- responde David, dándole un teléfono móvil desechable- Vuelve con los otros tres y tennos informados de lo que ocurra por teléfono.
Draken asiente con la cabeza, cogiendo el móvil, y volviendo a su puesto de vigilancia.
-Selene, tenemos que irnos y buscar un lugar amplio para que nos sirva de base de operaciones y de entrenamiento- comenta David tras unos minutos de silencio y de recibir unas cuantas miradas elocuentes de sus compañeros, que le decían silenciosamente si estaba cuerda o no.
Pero no recibe respuesta alguna, sólo el silencio y el sonido del agua al caer contra los objetos, la lluvia.
-Ma…ma…..-se atreve a decir finalmente Eve tiritando levemente- Michael ya no está allí, no podemos hacer nada más aquí.
Selene al oír a su hija aquellas palabras, cierra los ojos tras los prismáticos, derrotada y sabiendo que ella tiene razón. Baja los prismáticos y mira a su hija con cierta preocupación por como se encontraba.
Sin decir palabra alguna, se da la vuelta y devuelve los prismáticos a David. Mirando una última vez esas instalaciones, que habían retenido a Michael, a Eve y a ella misma y que esperaba no ver nunca más.
-David, sabes si las instalaciones armamentísticas de los Guerreros de la Muerte fueron tocados por los humanos- pregunta Selene enumerando mentalmente lugares donde podrían ir, equiparse adecuadamente para una guerra, quedarse en ellas un tiempo con todas las necesidades para sobrevivir- Es importante que lo sepa.
David se queda unos segundos pensando.
-Sólo fueron destruidos las instalaciones acomodadas (viviendas), los lugares de interrogación y vigilancia y los laboratorios- enumera David recordando- Mi padre me comento que debido a la destrucción de Víktor, de Amelia y de que Markus despertase destrozando a la comunidad y a los restantes Guerreros de la Muerte que quedaban tras la lucha contra Lucian…Pues esas bases de los Guerreros se perdieron, ya que sólo ellos sabían donde se localizaban.
-Bien-responde Selene, mira a su hija- Eve, te puedes agarrar a mi espalda.
Eve sorprendida por la petición, siendo además delante de más gente, asiente con la cabeza y con fuerza pero sin apretar se agarra a la espalda de su madre rodeándole el cuello.
Y tras media hora corriendo por las calles, esquivando controles del ejército o de la policía, llegan hasta la boca calle de una parada de metro. Donde hay una enorme y oxidada reja cerrada, que Selene abre sin dificultad gracias a su fuerza.
-Pasad rápido- dice Selene mirando a todos los lados por si hubiese alguien viéndolos y cuando pasa el último de ellos cierra la puerta tras ella."
Ahora se encontraba seca, con ropa de Guerra de la Muerte que le venía algo grande, y una bolsa de sangre entre la boca.
-Mama, ¿qué vamos hacer ahora?-pregunta Eve tras ver que Selene se dedicaba exclusivamente a la tarea de revisar todo el material viejo que había allí.
Selene deja de hacer lo que está haciendo, mira a los vampiros que se encuentran en el otro lado de la sala mirando todo con los ojos abiertos al estar en un lugar que ellos pensaban que eran mitos del pasado, mira a Eve.
-Entrenarte Eve- contesta finalmente Selene.
-¿Y a ellos?-pregunta Eve con curiosidad.
-Todo depende de ellos, si se portan bien seguramente que sí.
Eve asiente, estando de acuerdo y terminándose con unos sorbos la bolsa de sangre.
-Lo mejor que puedes hacer es irte a dormir, esta noche será duro para ti- comenta Selene tras unos minutos viendo a su hija, que se encontraba observando todo- Comenzará tu entrenamiento y puede que el de ellos también.
Selene acompaña a Eve a una puerta contigua donde hay una enorme habitación con camas literas. Se van a la litera del fondo.
Eve se quita algunas prendas incómodas, quedándose con las que se sentía más cómoda para irse a dormir. Se acuesta en la cama, todo ante la atenta mirada de Selene, que una vez acostada se acerca a ella.
-Que descanses, cariño- susurra Selene sin pensárselo y dándole un beso en la frente.
Selene sale de la habitación, dejando a Eve acostada para dormir.
-Selene, los chicos están preocupados y quieren saber cuando empezara la lucha- dice David cuando Selene regresa a su tarea de examinar el armamento.
Selene los mira y luego mira a David.
-Como he dicho, se lo tienen que ganar. Y cuando lo hayan echo me lo pensara- responde Selene y añade dándole una libreta con unos apuntes que había anotado estando allí- Ahora mismo necesito estas cosas, si me las conseguís me pensare que servís como Guerreros de la Muerte.
David mira la lista con curiosidad, asiente con la cabeza y se da la vuelta para hablar con los otros vampiros.
Se producen susurros entre el grupo de vampiros, alguna discusión y tras deliberarlo entre ellos deciden hacer lo que dice la lista. Todo eso ante la mirada indiferente de Selene, que se dedicaba a terminar de limpiar un par de espadas y dagas que se había encontrado.
-Harán lo que has pedido- dice David volviendo al lado de Selene- Lo harán ahora mismo.
Selene asiente con la cabeza, viendo por el rabillo del ojo como todos los vampiros desaparecen para hacer los encargos. Y sin importarle mucho que dentro de un par de horas iba a amanecer.
Pasan las horas allí con el sol ya en el cielo, con Eve durmiendo, los otros vampiros haciendo las tareas y esperando a que se haga de noche otra vez para volver.
-¿Por qué me salvaste la vida?-pregunta David mientras esperaban allí en silencio, con las dudas recorriéndole por dentro.
-No se…Me ayudaste a cuidar a mi hija cuando ni yo sabía como hacerlo exactamente-responde Selene tras un par de minutos de silencio, sin que ésta mira a David- Me pareció lo correcto, algo que debía hacer…
-¿Y cómo sabías que funcionaria esa maniobra?- vuelve a preguntar David, viendo que Selene estaba receptiva a responder.
Selene se encoge de hombros.
-No lo sabía, podría haber fallado- responde Selene que coge una pistola y se dedica a desmantelarla y volverla a montar limpiándola en su proceso- Era una maniobra que hacíamos los Guerreros de la Muerte para reanimar a un compañero muerto, si éste había muerto hacía poco y sus heridas no eran muy graves. Lo único malo de esa maniobra, es que unía a ambas personas con lazos sanguíneos.
Se produce unos segundos de silencio.
-Algo que pensé, pero que merecía la pena por alguien como tú- termina de decir Selene mirando a David- Me recordaste de alguna forma a Michael…
Están en esa conversación personal, cuando David recibe una llamada. Selene agradecida por esa interrupción vuelve a sus tareas y a su distanciamiento emocional con los demás.
La llamada es de Draken.
-David, los humanos con Antigen están atacando el lugar que estamos vigilando-se oye a Draken con interferencias.
-Donde estás, que vamos para allá- dice Selene cogiéndole el móvil a David, al considerar que tenía que estar allí para saber porque los licántropos se atacaban entre sí.
Draken les da la dirección.
-Tú te quedas, tienes que vigilar el sitio y no puedes salir a la luz del sol. Además de cuidar de mi hija por si despierta y no estoy yo.
David asiente de mala gana y se queda allí, viendo partir a Selene.
-El sol ya no me afecta como antes, podría a verte ayudado- suspira David una vez solo, con Eve en la habitación de al lado- Por eso esas preguntas…
….
Se encontraban viendo los últimos archivos que contenían los USB, oyendo la música heavy-metal de fondo, cuando oyen un sonido distinto como una puerta chocando contra la pared seguido después de un grito.
-¡Nos atacan!- grita Peter, transformándose y lanzándose después al ataque.
Michael ve como muchos de los jóvenes que antes hacían el gandul, ahora con rostros decididos cogían sus armas y se colocaban para atacar o se transformaban para atacar a cualquiera que entrase por esa puerta. Y los que no estaban defendiendo el lugar, se encargaban de organizar una retirada organizada por una salida secreta.
-¿Cómo nos han podido descubrir? – se cuestiona Raze Junior cabreado y mira a Ann y a Hanna- ¿Os han seguido?
-¡Claro que no!- exclama indignada Ann enfrentándosele- Hicimos mil y una maniobras para ver si nos seguían y no vimos nada raro- luego mira a su compañera- Hanna, haz los honores para ganar tiempo.
Hanna con una sonrisa pilla en el rostro, saca un detonador y lo acciona. Provocando un pequeño terremoto por todo el lugar.
-¿Qué ha pasado?- pregunta Michael preocupado por si es un terremoto.
-Hemos hecho volar el coche en el que habíamos venido, provocando que la onda expansiva derribase definitivamente el edificio que teníamos encima- responde Ann con tranquilidad como si eso ya lo tuviesen previsto- Así ganaremos algo de tiempo.
-Entonces como nos han descubierto esos desgraciados-gruñe otra vez Raze Junior.
Algunos se encogen de hombros sin saber la respuesta.
-Creo que ha sido por el portátil- responde Karla, que se acababa de fijar en una extraña luz que emitía el portátil y que no la había visto en otros.
-Tiene razón, es una baliza de seguimiento- corrobora Bern al ver lo que Karla había dicho, sintiéndose un tonto- Lo siento, ha sido fallo mío.
Viendo el nerviosismo que se había organizado entre los líderes del clan y que no se decidían hacer algo en concreto, Michael decide tomar las riendas de la situación.
-No ha sido fallo de nadie- mira a todos a los ojos, calmando los nervios y la furia de todos ellos- Sino de todos, pero a lo hecho pecho. Y ahora lo que hay que hacer es detener el avance de nuestros atacantes y asegurarnos de la evacuación continúa igual que hasta ahora.
Raze Junior, Karla y Bern asienten relajándose y Hanna y Ann sonríen contentas al ver que Michael cogía el mando.
-Raze, tú encargate de contenerlos todo lo que puedas con nuestros hombres hasta que podamos evacuar a todos- mira a Karla y a Bern- Karla, Bern, vosotros os encargareis de la evacuación y elegir un sitio nuevo donde asentarnos.
-Sí, señor- dicen los tres a la vez dispuestos a hacer las tareas encomendadas sin rechistar.
-Espera RJ, es mejor que yo me encargue de la tarea de proteger la retaguardia y tú de proteger a nuestro líder como hacía antes tu padre, es tu tarea por nacimiento- comenta Ann cogiendo del hombro a Raze Junior antes de que se fuese a coger un subfusil- Y haz que se tape el rostro, no queremos que el enemigo o algún bocazas se vaya de la lengua y tengamos una liada.
Raze Junior, asiente y le da la orden de que obedezcan a Ann como si ella fuese él. Tras lo cual se va al lado de Michael, colocándose a su lado como si fuese su guardaespaldas. Algo que le molesta a éste, pero lo tolera finalmente al ver que no puede disuadirlo y con resignación se pone un gorro y un pañuelo que le tapan el rostro dejándole sólo a la vista los ojos.
-Lo de la gorra y el pañuelo, sólo lo usare cuando esté en público. Como bien habéis dicho para no llamar la atención y nos ataquen debido a que sea yo el híbrido- refunfuñe Michael tras ponerse las prendas que le ocultan el rostro.
A cierta distancia, se oyen gritos de dolor o agonía por parte de ambos bandos, aullidos de lobos, las balas al ser disparadas y rebotar o estamparse contra las paredes, las explosiones de las granadas de mano, y las ordenes dadas por los mandos de ambos lados.
-Iros de aquí, no sabemos cuanto tiempo tardaran en recibir refuerzos de la superficie- dice Ann enfadada por ver que aún no había evacuado a Michael como ya estaban por terminar de hacer con el resto y algún herido por alguna bala perdida- Reuniros en "Base Cuna", es el único lugar que nos queda…
A lo lejos se oyen unas explosiones, y gritos de humanos. Habían hecho un boquete por donde entrar otra vez al refugio de los licántropos.
-¿Base Cuna?-pregunta estupefacta Hanna, que no esperaba esa petición.
-Sí, iros ya- dice Ann quitándose toda la ropa, se transforma en su forma lupina y ataca con gran agilidad a las fuerzas enemigas que estaban entrando.
Michael a regañadientes sale de allí, viendo como unos cuantos de ellos aguantan la ola de atacantes como pueden, con una Ann salvaje y sin que ninguna bala le de. Siendo ellos los últimos en pasar por la salida de emergencia, que lleva a un largo, oscuro y húmedo túnel.
Al estar a mas de mitad de camino, viendo una pequeña luz como la salida. Oyen a lo lejos una explosión.
-Han volado una cuarta parte de este túnel para que no nos sigan- comenta Raze Junior para todos los que allí había.
…..
Selene con el sol ya en el cielo llega donde se encuentran los vampiros que habían estado vigilando el escondite de los licántropos. Vampiros que se encontraban escondidos para que la luz del sol no les de.
-¿Qué ha pasado?- pregunta Selene nada más llegar y sin protocolos de saludo.
Entonces los vampiros, le cuenta a Selene que habían estado allí vigilándolos sin ningún problema. Cuando han llegado seis furgonetas especiales del ejercito, un par más pero de los laboratorios Antigen y bastantes coches de policía que han rodeado el edificio y han empezado ha entrar. Iniciando un ataque, que ha provocado la explosión de un coche de policía que ha derribado el edificio, que han ganado tras unos quince minutos. Sacando de allí, los cuerpos de siete humanos y once licántropos. Y ahora sólo se encontraban allí, unas cuantas patrullas vigilando que nadie infrinja el perímetro y unos peritos analizando todo el material que pudiesen encontrar en la guarida de los licántropos.
Selene asiente con la cabeza, estaba claro que la explosión y el posterior derrumbamiento del edificio era planeado para ganar tiempo. Seguramente tiempo que emplearon para evacuar a muchos otros licántropos, parecía ser que los licántropos no eran tan tontos como pensaban los vampiros. Tenía que ir allí abajo para averiguar que tenían de importante esos licántropos para que los de Antigen hubiese organizado esa cacería contra los de su propia especie.
-Gracias, llamar a David que os dirá donde nos ocultamos y esta noche comenzará el entrenamiento- dice Selene como forma de despedida.
Sin que la vean consigue sortear las patrullas de vigilancia, algo que no es muy complicado ya que estaban hablando constantemente de los licántropos terroristas que habían atacado Antigen. Por lo que se puede enterar y luego por lo que lee y ve por las noticias que dan por el móvil, los medios de comunicación daban la noticia de que los dos ataques sufridos por los laboratorios Antigen habían sido causados por los mismos licántropos que al ver que habían desarrollado una vacuna contra las razas inmortales los habían atacado con agentes biológicos, pero que gracias a la intervención de los laboratorios el ataque sólo se concentro dentro del edificio y que ya estaba resuelto el asunto.
Selene está perpleja por la ingenuidad con que los humanos aceptaban las órdenes dadas por sus superiores, pero ella tampoco podía decir mucho ya que fue una marioneta a manos de Víktor durante mucho tiempo. Pero esperaba que todo ese mundo creado por los licántropos en Antigen, cayese hecho pedazos como lo hizo Víktor cuando ella descubrió la verdad.
Sin hacer ruido penetra en la guarida de los licántropos. A primera vista ve una salida de emergencia bien derrumbada, sin posibilidad de que puedan por allí abrirse un hueco, como hicieron arriba, ya que si lo intentaban se les caería el techo encima. Se fija después de que el lugar está divido en secciones para las distintas convivencias: una zona de diversión que por lo que ve hacían de todo menos leer; una zona asquerosa llena de desperdicios de comida por el suelo dedicada a la comidas y que en algún rincón aún descansan un par de subfusiles; una zona llena de colchonetas mohosas y alguna rata asustadiza que de vez en cuando sale de su agujero; y una zona de mandos que hacía funciones de mesa de operaciones quirúrgicas, allí es donde se encuentran los peritos y donde estaría la información que ella quiere.
Con rapidez se dirige, donde están los peritos. Lee toda la información que han obtenido de allí, sin que la vean, nada interesante que le pueda servir debido a que la pelea había destrozado quemado los papeles que allí había y el portátil estaba inservible. Aún así capta cosas que ellos no pueden sabe. Con sólo mirar sabe que son un grupo desorganizado hasta la fecha por todo el desorden que hay por el lugar; que han conseguido un líder al cual entregarían sus vidas al ver el vaso de plástico con restos de sangre de licántropo; y que son seis licántropos los que componen la cúpula de ese clan por las huellas que hay en el suelo, aunque uno de ellos es más fuerte que el resto. Y antes de irse, capta un ligero olor familiar: Michael.
Michael había estado allí, no sabía para qué, ni por qué… Pero sabe que está vivo y moviéndose, lo más seguro que para encontrarla como ella estaba haciendo.
Los peritos en todo momento no se dan cuenta de la presencia de Selene, sólo uno la ve una fracción de segundo. Pero piensa que su mente le ha jugado una mala pasada.
Nota de autor: Espero que os haya gustado, espero vuestras críticas, ideas….etc….Todo por vuestra parte será bien recibida. En el próximo capítulo veremos como Selene entrena a Eve y al resto. Michael empieza con lecciones para los licántropos….
