La tarea de Blue Pegasus
Capítulo 03
- ¿Dónde está Lucy? - Gritó enfuecido Natsu.
Hibiki se sorprendió de verlo. ¿Cómo había llegado a la conclusión de que Lucy estaba allí? Rápido cambió su semblante a uno más tranquilo. Aunque era todo un galán con las mujeres, a los hombres los trataba... los ignoraba bastante a no ser que fueran de su gremio. En este caso haría una excepción porque implicaba a una damisela a la cual él le tenía gran consideración.
- ¿Qué te hace pensar que Lucy está aquí?
- He perdido justo aquí su rastro.
¿Había olido su rastro hasta allí? ¡Pero si habían muchos kilómetros desde su gremio! Además, ¿ cómo podía haber tardado tan poco? No creía que hubiera venido en transporte. En sus archivos constaba una mala tolerancia a todo medio de transporte que no fuera animal. Por suerte, dentro del gremio se respiraba una mezcla espectacular de perfumes que no permitían avanzar más a Natsu.
- Ella está conmigo, no tienes de qué preocuparte. Está sana y salva. - Soltó de una manera muy seria el rubio.
Los demás de Blue Pegasus se qiedaron sorprndidos por la afirmación de uno de sus mejores magos.
- ¡No pienso dejar aquí a Lucy, me la llevo a casa!
- Natsu, Lucy es una delicada flor que voy a proteger. Y no pienso dejarla salir de aquí ahora que es de noche. Aquí estará mucho más segura que fuera contigo.
Eso molestó mucho al Dragneel. Se sentía muy amenazado por ese ligón rubiales. Para ser más exacto, notaba cómo le robaba a Lucy.
- ¿Qué más te da? - Siguió Hibiki.
Se la estaba preparando. Sabía que debía actuar así por el bien de la princesa. El resto permanecía tenso y en silencio. Hibiki estaba siendo violento (aunque fuera en palabras) y todo por una mujer. Ichiya lo miraba.
Hibiki siguió molestando a Natsu:
- Yo sé complacerla y tú no. Es natural que haya recurrido a mí.
Eso había sido una provocación en toda regla. Natsu salió corriendo con el puño encendido y, antes de que los integrantes del Trimen o cualquier miembro del gremio pudiera reaccionar, le atestó un puñetazo que lo envió rodando a la otra punta del edificio. Hibiki no era muy fuerte físicamente pero había tenido la mínima agilidad para protegerse un poco del ataque del pelirosa, pues ya se esperaba tal reacción.
Se levantó. El resto de gente le quisieron ayudar y proteger, pero él se negó.
- Esto es una cosa entre él y yo.
No debía implicar a nadie más.
Hibiki se puso serio con sus pantallas y teclados y continuó la pelea que el matadragones había empezado.
Al cabo de diez minutos, ambos estaban sangrando y respiraban con dificultad. Al rubio le sorprendió el poder siquiera pegar al pelirosa. Eso demostraba que el otro estaba alterado. Se incorporó y sus intenciones eran claras: seguir luchando.
- ¡Si realmente la quieres, demuéstralo!
¿Quererla? ¿Por qué Hibiki decía eso? Eso había descolocado a Natsu.
Ichiya sonrió. Ahora entendía todo.
El pelirosa estaba sumido en esa palabra que le había golpeado. No se lo había planteado así. No lo había pensado. Pero era cierto que cuando estaba con Lucy sus fuerzas eran infinitas y el tiempo parecía detenerse. En ese momento una pantalla de archivo le golpeó la cara.
Natsu estaba cabizcajo. Parecía haber perdido toda la fuerza:
- Yo... quizás soy un bruto, ¡pero no voy a permitir que se vaya contigo! ¡No!
Hibiki lo miraba serio y decidió hablar de nuevo.
- Dime, ¿qué sientes por ell?
Natsu lo miró sorprendido.
- Yo... no... - estaba hecho un lío mental. - no lo sé, no lo sé, ¡pero me da igual! ¡No te la daré!
- Menudo motivo...
- Con ella me siento bien, me gusta su olor y siempre que está a mi lado me da fuerzas para continuar...
Hibiki le asestó un puñetazo directo.
- Entonces, ¿por qué la tratas así! ¡No te la mereces! - gritaba Hibiki, luchando de verdad por ella.
- ¿Así cómo?
- ¡No te das ni cuenta del daño que le haces! Lucharé por ella. No quiero verla de esta manera. ¡La alejaré de ti!
Natsu quedó en shock. ¿Él había hecho daño a Lucy? ¿Cuándo? Eso era lo último que haría, ni borracho ni en extrema desesperación le haría una cosa así a su rubia. Él... Él... Él la quería.
Exacto. Era eso y no lo había visto hasta que Hibiki intentaba quitársela. Nunca se había dado cuenta de la calidez que ella despertaba en él. Él se molestaba cuando el Loki le proyectaba "I love you" con luz, él se molestaba cuando Gray se acercaba, él se molestaba cuando tenía los ojos de los otros hombres sobre ella.
Hibiki le metió otro puñetazo para sorpresa de los demás.
Natsu despertó de su trance y enfureció. ¿Alejarla de él? ¡Ja! ¿Ese galán de Blue Pegasus? ¡Pues no se lo tenía creído el criajo!
- ¡No, Hibiki, para!
Lucy apareció y salió corriendo hacia Natsu. Había oído todo. Y no podía soportar más que ambos pelearan. No podía soportar verlos heridos.
Hibiki no dijo nada.
Ella siguió hablando:
- Natsu me ha salvado y protegido muchas veces. - Su voz se tornaba más temblorosa. - P-para el hanami, arrancó un árbol para que lo pudiera ver desde mi ventana porque estaba enferma... y... y...
Lucy empezó a sonrojarse. ¿Por qué había soltado esa tontería? Daba igual, para ella fue importante.
El rubio suspiró. Se acercó a la maga estelar, se arrodilló al estilo príncipe, le cogió una mano y se la besó. Luego le regalo una gran y tierna sonrisa.
- Princesa, yo siempre estaré aquí para ti.
Lucy le sonrió.
- Gracias, Hibiki, pero yo...
- Ssshhh... no hace falta.
No la dejó acabar. No era el momento y no hacía falta que se lo dijera porque él ya se había dado cuenta mucho antes. Se dirigió a Natsu y a su oído le habló, como si fuera un secreto:
- Sé que te has dado cuenta de lo que sientes. Más vale que la cuides, sino la próxima vez no dudaré en quitártela.
Luego se separó de la pareja.
Lucy miró a Natsu que no entendía muy bien las cosas, excepto lo que sentía hacia la rubia.
- Lo siento, Natsu por haberte preocupado. - Agachó la cabeza.
A Natsu le latía muy rápido su corazón e impulsivamente la abrazó, sin pensar, sin plantearse nada, tal como mejor se le daba. Lucy sintió entonces lo mucho que significaba ella para el pelirosa y correspondió con tanta fuerza como pudo también. El Dragneel se dio la vuelta con el ceño fruncido:
- ¡Ahora empieza la batalla real! - Alzó su puño.
Hibiki con una gota en la cabeza levantó la mano en signo de rendición.
- Nah, Natsu, paso de luchar contra ti y que me partas un diente...
Lucy rió. Le estaba tan agradecida a Hibiki, que a pesar de estar Natsu allí enfrente, se acercó y le dio un beso en la mejilla. Éste solamente sonrió y le hizo una reverencia.
- ¡Lucy! - Gritó Natsu con los ojos abiertos.
- ¿Vamos, Natsu? ¿Volvemos a nuestro gremio?
Lucy le cogió la mano y Natsu un poco confundido se la apretó un poquito. La rubia le mostró una cálida sonrisa. Él asintió.
Se disculparon por el destrozo y se despidieron del Blue Pegasos.
Cuando el gremio quedó en silencio, Ichiya con un perfume recuperador en la mano, le felicitó:
- Buen trabajo, Hibiki. Has madurado mucho.
- Gracias maestro, pero no he podido evitar desordenar parte del gremio...
Ren y Eve contestaron a eso.
- Con Natsu Dragneel es imposible. Agradezcamos que esté en pie.
Y todos rieron.
.
Notas de la autora:
Gracias a los comentarios de Neko-Tiara, lukenoa31, KlaraDIK y dened01.
