VIERNES

-Saga, ¿Por qué no le hablas a Shion de Aioros? Si trabajaran juntos podrían llevar una vida mejor, no tendrías que abandonar tu casa y tu trabajo.-

-¿Tú crees que aceptaría?.-

-¡Claro! Sería una gran oportunidad.-

-Sí, tal vez deba hablar con Shion.-

-Hoy mismo.- Puntualizo Aioria y mientras seguían paseando por el centro comercial, sonreía por que ya se imaginaba la escena que montaría Aioros.

Si esto no funciona y se pelean, no sé que voy a hacer.

Durante la cena…

-Aioria que guapo, ¿Tienes una cita?.-

-Bueno, uno nunca sabe…- Miró con complicidad a Saga en cuanto tomó asiento frente a ellos en el restaurante. –Aioros… Saga quiere comentarte algo.-

-Emmm… sí… -

-¿De qué se trata?.-

-Aioros, ¿Sabes? He hablado con Shion, necesita ayuda en el área de cultura y sería un favor, solo sería un tiempo y…-

-Ya me lo imaginaba no soy suficiente para ti.-

-No Aioros, yo no quise decir eso.-

-¿No? ¿Y entonces? Crees que tengo un trabajo que no es tan bueno como el tuyo.-

-Aioros no digas eso, yo tampoco tengo por que abandonar toda mi vida para seguirte.-

-Perfecto, que bueno que lo dices antes de la boda.- Aioros se levantó arrojando la servilleta mientras su propio hermano sonreía, Saga le detuvo de la mano.

-Por favor Aioros perdóname no quise insinuar nada, yo te amo, no sé que haré si me dejas.-

-Saga…-

-Lo siento tanto, fue idea de él.- Aioria abrió los ojos desmesuradamente y puso cara de pocos amigos.

Hijo de…

-¡SHURA! Se que estás ahí, contesta el maldito teléfono, ¡SHURA! Tienes que ayudarme, el hijo de puta le rogó, se humillo y me echó de cabeza, maldita sea Shura necesito tu ayuda, se me acaba el tiempo para robarme al novio, al otro novio, ¡TIENES QUE PENSAR EN ALGO!.-

Shura estaba cenando en compañía de viejos amigos escuchando el desesperado mensaje de Aioria, colorado como un tomate, no solo él, todos lo escucharon.

-Eeeeh… bueno… ¿Alguien quiere café?.-