ECOS DEL PASADO
CAPÍTULO 11
CONTRA EL DESTINO
—No me miren así — Dijo el abuelo de Rei al ver la expresión de sorpresa en los rostros de Rei y Darien— No son los únicos reencarnados. También yo viví en esa Era.
¿Cómo está tan seguro?— Cuestiona Darien
—¿Acaso no estaba un Cristal arcoíris dentro de mi cuerpo?
Darien y Rei no daban crédito a lo que escuchaban, así que continuó hablando.
—Pero esa vida quedó atrás — Dijo el abuelo de Rei— Y deberían aprovechar está oportunidad que les da el karma para vivir la vida como desean. Amarse no es malo
—Pero Serena es…
—Ella tendrá que entenderlo y ojalá aproveche está segunda oportunidad de estar viva para no atarse a quien no la ama.
—¿Lo ves, cariño? Tu abuelo también está de acuerdo conmigo
En los labios de Rei se formó una media sonrisa, y al darse cuenta de que también su abuelo aprobaba aquella relación sintió como si le hubieran quitado una carga de encima.
—¿Te parece si esperamos hasta diciembre?— Preguntó Reí
Darien se puso feliz al escuchar que Rei puso una fecha para hacer de su relación algo oficial, pues si bien faltaban varios meses,por fin tenía la promesa de que un día dejarían de esconder su amor.
—Sabré esperar, cariño. Lo prometo— Dijo Darien
Por un momento, ambos enamorados se quedaron perdidos en la mirada del otro, hasta que el estómago de Rei emitió un gruñido que provocó que se sonrojara.
—¿Qué les parece si pido comida para cenar?— Propuso Darien
—Gracias, Darien, pero yo voy a salir con unos amigos — Dijo el abuelo de Rei— Solo por favor, no le permitas a Rei que se acerque a la estufa. No quiero que ocasione un incendio.
—¡Abuelo!— Refunfuñó Rei
—Y bien, cariño ¿Quieres que pidamos algo a domicilio o te preparo algo de cenar?— Preguntó Darien cuando el abuelo se fue dejándolos solos.
Reí se quedó un momento en silencio.
—No te quiero hacer gastar, pero tampoco te quiero poner a cocinar y…
Darien rodeó su cintura con uno de sus brazos, y con la otra mano la tomó del rostro.
—Rei, déjame que te consienta — La interrumpió Darien— Sabemos que eres pésima cocinera.
—¡No, pues gracias por el cumplido!— Se quejó Rei
—Pero así te amo, y no voy a dejar que pases hambre sólo porque tu padre quiere castigarte o por tu orgullo.
—¿Te dijo algo el boca floja de mi abuelo?
—Él sólo se preocupa por ti, y yo también.
Antes de que Reí pudiera protestar, Darien la besó suavemente, y ella, que no se pudo resistir le correspondió con pasión y desenfreno.
Darien, de pronto sintió como su virilidad se abultaba bajo el pantalón. ¡La deseaba tanto!
Sin embargo, el templo no era el lugar adecuado, y tampoco quería presionar a Rei.
—¡Perdón!— Jadeó cuando sus labios se separaron de los de ella— No creas que…
—Yo siento lo mismo— Confesó Rei sintiéndose avergonzada— Pero no estoy segura de querer llegar hasta el final.
—¡Ay, Rei ! — Exclamó Darien estrechandola entre sus brazos— Si pude soportar más de dos años amándote en silencio, que no pueda esperar por eso—Le susurró acariciando sus cabellos azabache.
De pronto escucharon la voz del abuelo, y dado que la erección de Darien aún no desaparecía, rápidamente salieron por otra puerta.
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—¡Hija, por favor, aunque sea come un poco! — Suplicó la señora Tsukino— Son pancakes, tu desayuno favorito.
En otras circunstancias, Serena hubiera salido de su habitación a devorar los exquisitos pancakes que preparaba su madre, sin embargo, conforme pasaba el tiempo más triste se sentía,pues no sólo había perdido a Darien, sino también a su mejor amiga.
—No lo merezco, mamá— Susurró con voz entrecortada—Seguro reprobaré el semestre.
Una lágrima rodó por la mejilla de la rubia. Se sentía un fracaso, y no por las altas probabilidades de repetir el semestre escolar, sino por haber perdido a su novio, sin embargo, su madre en esta ocasión en vez de reñirla se sentó en el borde de la cama y acarició su cabello.
—Soy un fracaso.
—Reprobar el ciclo escolar no es un fracaso — Le respondió su madre — Puedes volver a empezar.
—¿Por qué Darien me dejó? ¿Qué hice mal?
En ese momento un golpe se escuchó del otro lado de la puerta. Después la voz de Shingo.
—¡Serena, tu gata apareció!
La puerta se abrió, y al instante, Serena vio a su hermano cargando a Luna en brazos; sin embargo, el regreso de la felina no la emocionó, pues supuso que si había vuelto del prometido año sabático que se supone pretendía tomarse era porque había un nuevo enemigo dispuesto a atacar el planeta, y Serena no tenía ganas de luchar.
La señora Ikuko, esperanzada a que la aparición de la gata animara a Serena se puso de pie y la tomó en brazos, y a Serena no le quedó más que esforzarse en sonreír y fingir alegría.
—Mamá. ¿Podrías traerme hot cakes y comida para Luna?
La señora Ikuko al creer que su hija estaba de mejor ánimo salió de la habitación, y entonces Luna fue directo al grano.
—¿Cómo es eso de que terminaste con Darién?— Preguntó con cierto tono de molestia y preocupación.—No puedo tomarme unas vacaciones porque entonces empiezas
—¿Por qué no le reclamas a Rei? — Cuestionó Serena molesta— Es por ella por quien me dejó.
—¡Voy a creer que si estás loca de atar como dijo Rei en ese programa! — Refunfuñó Luna— ¿Acaso Rei y Darien andan?
—No, pero…
—Mira, Serena, en otras circunstancias no me importaría con quien salgan tú y Darien o si se casan o no—La interrumpió Luna—Pero no puede no importarme después de Rini. Si tú y Darien no están juntos condenan a Rini a la no existencia. ¿Acaso eso quieres?
—¡Reclamale a él!
—Comportándote como una estúpida que sólo llora y amenaza con suicidarse jamás lograrás nada— Dijo Luna— Debiste ser más astuta y recurrir a otros métodos para retenerlo.
—Me rechazó cuando le ofrecí…
Serena guardó silencio. No sabía si estaba más avergonzada por recordar que ella le había propuesto sexo o si por el hecho de que él la hubiera rechazado; pero lo peor fue la risa burlona de Luna.
—¡No, tonta no hablaba de sexo! El sexo jamás retendrá a un hombre.
—¿Entonces que propones?
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Pese a que su padre no le estaba depositando ni un solo yen y se limitaba a tratar de humillarla enviándole comida cruda que debía cocinar, Rei se sentía más feliz que nunca, pues por primera vez en su vida no estaba siendo forzada a convivir con su padre, no se estaba castigando así misma tratando de cumplir con un deber de vidas pasadas, y tenía el amor de Darien, con quien pasaba casi todas las tardes en el departamento de él o fuera de la ciudad donde pudieran amarse sin ser vistos.
—¡Terminé! — Exclamó para sí misma cuando terminó su tarea de filosofía, y tras guardar el libro en su maletín escolar, se puso de pie para ir a la cocina con Darien, pero entonces él llegó cargando una charola plateada donde venía la exquisita pizza con camarones que había cocinado así como una jarra de té.
—¡Eso se ve delicioso! — Exclamó Rei entusiasmada y de nuevo volvió a sentarse.
—¡Espero que te agrade! —Comentó Darien sentándose a su lado.
—Todo lo que cocinas me encanta— Respondió Rei, quien a raíz de que su padre la castigará, había descubierto que Darien era bueno en la cocina, pues dado que ella era pésima, él cada día la invitaba a comer o le preparaba exquisita comida.
—Y a mi me encantas tú.
Darien la tomó del rostro, y entonces la besó con suavidad en los labios; sin embargo, aquel beso que inició casto, encendió la llama de la pasión y se tornó desesperado
Rei, que ansiaba un poco más de cercanía se dejó arrastrar por aquel latente impulso que le hacía arder, y queriendo un poco más se sentó a horcajadas encima de él ; y permitió que la lengua húmeda de su amafo se abriera paso entre sus labios.
Dado que Rei llevaba puesto su uniforme de colegiala, la piel de sus piernas quedó expuesta, y Darien, olvidándose de la caballerosidad se atrevió a acariciar aquellos muslos, provocando que Rei gimiera, y que la virilidad de él despertará ante aquella insaciable necesidad que tenía de hacerla suya; sin embargo, Rei era demasiado joven, y no quería orillarla a hacer algo de lo que se arrepintiera, así que puso fin a aquel apasionado beso.
—¡Paremos ahora!
—¿Por qué? — Cuestionó Rei tratando de que no se notara su decepción.
—Eres tan joven—Susurró él
—Y se nota mi…. — Rei guardó silencio, y un sonrojo tiñó sus mejillas— Supongo que habrás estado con mujeres con más experiencia— Comentó, y después, sintiendo aún su sexo palpitante se bajó de encima de Darien.
Darien, sintió dolor en su entrepierna al verla alejarse, y preocupación al ver un dejó de decepción en su mirada.
—Mi pajarillo de fuego, nada deseo más que hacerte mía, pero no quiero presionarte a hacer algo de lo que después te arrepientas— Le Susurró él jugueteando con un largo mechón negro de su cabello.
Rei se giró, sus ojos se encontraron con los de Darien, y sonrojada ante lo que quería decir, no se detuvo.
—He estado lista y deseando que suceda desde hace estar contigo.
Antes de que Darien pudiera decir algo, Rei rompió la distancia entre ambos y lo besó de manera apasionada, y él le correspondió con la misma intensidad, dispuesto a no detenerse a menos que ella lo pudiera.
Cuando la falta de aire los obligó a separar sus labios, Rei estaba sentada a horcajadas, encima de él, y sus manos expertas, la despojaron de su saco de colegiala, mostrándole aquellos pequeños pero redondeados cuyos peones erectos eran notorios bajo el sostén de encaje negro.
—¡Eres tan bella!
Darien, con delicadeza la tumbó de espaldas en el futón, y tras encontrar el lugar entre sus piernas, sus labios se ocuparon de llenar de besos y mordiscos la suave piel del cuello de su amada, mientras que una de sus manos se entretenía acariciando un pezón efecto bajo el sostén.
Cuando menos lo esperaba la sacerdotisa, su sostén fue a parar muy lejos, y un gemido escapó de su garganta cuando sintió la cálida lengua de su amado saboreando uno de sus peones. ¡Jamás había imaginado que aquello pudiera provocar tanto placer, y queriendo retribuirselo y sentirlo piel con piel, tiró de su camisa, provocando que un par de botones se desprendieron de la tela.
—¡Con que salvaje! ¿Eh? —Le Susurró Darien mirándola a los ojos, y Rei se sonrojó
—Te amo, Rei— Susurró perdido en el violeta de sus ojos.
—Yo te amo a ti— Confesó Rei con un dejo de ternura que pocas veces mostraba.
Una vez más, él la besó con desesperación , y cuando la falta de aire se hizo presente, sus labios se deslizaron por la piel del cuello de Rei hasta llegar a sus pechos, mientras sus manos la despojaban de aquella corta minifalda escolar.
Sin dejar de lamerle los pechos, uno de los dedos de Darien comenzó a acariciar a Rei a través de la pequeña braga, provocando que Rei se estremeciera, gimiera y suplicara ante aquella ardiente y desconocida necesidad de su cuerpo.
—¡Basta ya!— Gimió Rei
—¿Quieres que me detenga?— Cuestionó Darien mirando aquellos ojos amatistas que tanto amaba.
—No te detengas nunca— Pidio Rei suplicante
Sin apartar su mirada de la de Rei, Darien se hundió lentamente en la estrecha intimidad de su amada; y para ella, el dolor de perder la virginidad desapareció tan pronto como había llegado, así que en algún punto comenzó a incitar a Darien a embestir con más fuerza; hasta que en algún momento, ambos alcanzaron la cúspide del placer; provocando que sus jadeos y gemidos se escucharan más allá de las paredes del departamento.
Tras el orgasmo, Darien se tumbó sobre el cuerpo de su amada, y ella, que no quería que se apartara de su lado, enredo sus brazos y sus piernas alrededor de él.
Cuando la calma volvió, Darien levantó su rostro, y se dio cuenta de que Rei tenía la mirada perdida, así que se preocupó.
—¿Estás bien?
—Mejor que nunca— Susurró ella regalandole una sonrisa
—Entonces, ¿Nunca te irás de mi lado?
—Claro que no bobo, eres lo mejor que me ha pasado— Respondió ella.
Darien tiro de la cobija que estaba en el sofá para cubrirse así mismo y a su amada, y después se unieron en un abrazo, hasta que poco a poco se quedaron dormidos, olvidándose de la pizza, o de que ella debía regresar a una hora decente al templo hikawa.
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Eran cerca de las veintidós horas, y a pesar de que Rei aún no había llegado al templo, el abuelo no estaba intranquilo, pues su muy desarrollado sexto sentido le hacía saber que su nieta estaba bien y más feliz que nunca.
Aprovechando ese momento de soledad, decidió ocuparse en orar a los kamis frente al altar que tenía, y en el cual se encontraban las fotos de su difunta esposa y su también fallecida hija Risa; sin embargo, aquel momento de paz se vio perturbado por una siniestra voz femenina que parecía haber salido del averno para torturarlo.
—Jiji. ¡Haces mal en incentivar a tu estúpida nieta a renegar de su destino!
El abuelo ignoró aquella voz. Sabía de quién se trataba, pero él iba a hacer cuanto estuviera en sus manos porque su pequeña Rei fuera feliz.
—¡Maldito viejo estúpido! — Refunfuñó aquella voz— Sabes que tú querida nieta juró lealtad a la dinastía lunar desde su vida pasada, y de romper su promesa lo pagará viendo morir en esta vida a quien más ama después del Príncipe Endymion. ¿Eso quieres, estúpido viejo decrepito?
El abuelo de Rei abrió los ojos, y de inmediato llenó de ofudas el recinto e hizo callar aquella voz.
Sabía cuál era el precio que a futuro tendría que pagar por la felicidad de su nieta, y él estaba dispuesto a sacrificarse si eso implicaba liberar a su amada nieta a vivir por todas sus vidas al servicio de la tiranía lunar.
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Después de dejar a Rei en el templo, Darien regresó más que feliz a su departamento, y no sólo por el placer carnal que había encontrado al hacer suya en cuerpo y alma a su adorada Rei, sino porque tenía la seguridad de que lo amaba.
Al llegar a la entrada del edificio de departamentos, se sorprendió de ver a Setsuna esperándolo.
—¿Setsuna?
—Darien, buenas noches—Saludó la morena.
—Perdón por no saludarte. ¿Qué te trae por aquí?
—Vengo del futuro— Dijo Setsuna— Traigo una carta de Rini para ti.
Darien se sintió molesto al escuchar de nuevo a alguien hablar de ese futuro que se suponía le esperaba; sin embargo, más que sentir una obligación como supuesto futuro Rey, sentía una obligación para con Rini, así que tomó la misiva.
—Me gustaría leer la carta en privado— Dijo Darien —¿Necesitas algo más?
—Darien. Las líneas del tiempo se están alterando, así que fui enviada con urgencia a este tiempo por la Reina. No sé qué esté sucediendo, pero Rini corre peligro de desaparecer.
Darien abrió la carta frente a la senshi del tiempo y comenzó a leer.
"Querido papá :
¿Cómo están mamá y tú en el presente?
Yo deseo que estén muy bien, aunque estoy muy preocupada por ustedes.
Hace un par de meses perdí mis poderes, posteriormente, comencé a enfermar y mi cuerpo a debilitarse, y ni papá Endymion ni Lady Mercury pudieron curarme con su ciencia médica, así como tampoco las sailor ni mi mamá pudieron curarme con la magia de sus cristales.
Lady Mars y Lady Neptune buscaron a través del fuego y su espejo que estaba ocurriendo, y descubrieron que estoy desapareciendo, y Plut confirmó que el destino se está alterando, por lo que descubrimos que el problema de raíz viene de ese pasado que para ti y mamá Serena es su presente.
¿Están bien? ¿Acaso están en peligro?
Me habría encantado ir a ayudar, pero en este momento carezco de fuerza y poderes, y por desgracia sé que algo debe de estar pasando, pues otra de las razones por las que yo podría desaparecer es si tú y mamá en el pasado se separaran, sin embargo, sé que un amor tan grande que viene de vidas pasadas nada lo destruiría.
Por favor, haznos saber si tienen algún problema grave con algún enemigo que sea la causa de que ustedes la estén pasando mal.
Con amor,
Tu hija Rini que te ama. "
¡Hola!
¿Qué tal?
Pues bien, sé que he estado lentísima con las actualizaciones, pero de verdad que he tenido un bloqueo de escritora tremendo, pero eso sí no pienso abandonar mis fanfics.
Hospitaller Knight, Vientoaguamarina, Rei-Videl, Marijo San Lucar, Clarissa de Shields, Maritza B Orchid; gracias por sus reviews en fanfiction y en wattpad.
Topacio D: Gracias por agregar este fic a favoritos.
En fin. Les mando un saludo a todos.
Edythe
