Capitulo 7: Un cumpleaños, miles de dudas.

Nunca imagine que ocho meses pasaran volando y sin embargo eso era lo que había ocurrido desde el día en que Roy y yo nos conocimos.

Después del desastroso encuentro que tuvimos en el centro comercial, Roy apareció el lunes en la tarde en la puerta de mi casa dispuesto a darme clases como si nada hubiera ocurrido.

Aquella ves no fueron necesarias las disculpas ni palabras sentidas, ambos sabíamos que los rencores pasados estaban en el baúl de los recuerdos y que habíamos tenido un nuevo comienzo en nuestra relación.

La verdad era que Roy nunca demostró por mi un interés mayor del que podría tener un amigo o un hermano mayor, pero a esas alturas yo estaba algo enamorada de el, cosa que para mi sonaba como una horrible sentencia, pero Gracia lo encontraba muy divertido.

Era la primera ves que mi amiga me veía tan interesada en un chico y el hecho de que el afortunado fuera Roy, con quien discutía en cada oportunidad que se me presentaba, le parecía algo muy curioso.

Cuando digo que los mese pasaron volando, lo decía en serio. Entre mis clases en al universidad, las de computación, mis amigos y por supuesto Roy, llego noviembre con sus días mas calidos, una primavera en apogeo y por supuesto, el cumpleaños de Roy.

A pesar de que en innumerable ocasiones había intentado averiguar su fecha de cumpleaños, me había sido imposible saberlo. Cada ves que le preguntaba a Roy sobre ese tema, el simplemente se reía y me retaba a que lo descubriera por mi misma.

Y la oportunidad llego.

El miércoles por la tarde Gracia llego eufórica con la noticia de que aquel sábado Roy estaría de cumpleaños, por lo que Maes le había contado, además sus amigos habían pensado hacerle una fiesta pero mi querido maestro se negó rotundamente y amenazó con desaparecer todo el fin de semana si aun insistían.

Según Maes, era casi seguro de que Roy hiciera esa estupidez, así que desistieron de la fiesta.

Sin embargo la idea del cumpleaños siguió dando vueltas en mi cabeza. Un cumpleaños siempre es un cumpleaños y si Roy no quería fiesta, no la tendría, pero no podía evitar que lo saludáramos.

Quizás por ese motivo pase toda mi tarde libre del viernes buscando un bonito obsequio y luego horneando un pastel, cuando mi abuelo llego del trabajo en la tarde y me vio tan afanada trabajando, se extraño un poco pero al explicarle el motivo lo encontró lógico e incluso me felicito por mi consideración con mi maestro.

El sábado estaba cerca y a pesar de mi cansancio me sentía muy feliz.

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Al día siguiente, puntual como siempre llego Roy a darme las clases.

-Hola Riza, te ves contenta- me dijo cuando entro en la casa para dejar su cosas adentro- ¿Buenas noticias?

Asentí sonriendo y lo guié hasta el comedor donde había dispuesto el pastel y algunas otras cosas.

-¡Feliz cumpleaños, Roy!- le tendí el obsequio que el recibió aturdido y lo bese en la mejilla.

Durante unos minutos, solo observaba el pastel, el obsequio y a mi que seguía a su lado sonriente.

Al ver su expresión demasiado seria, temí que se hubiera enfadado conmigo, pero una sonrisa asomó a sus labios devolviéndome el alma al cuerpo.

-Gracias, Riza- me dijo con al vos mas ronca de lo normal-. Ha sido una linda sorpresa.

-Me alegro que te guste. Por hoy no habrán clases, si quieres puedes dejarme deberes y prometo hacerlos, de verdad, pero hoy es tu cumpleaños y tenemos que celebrar.

- Eres increíble, pequeña. Al final te saliste con al tuya y averiguaste mi fecha de cumpleaños- Roy se acercó a mi desordenándome el cabello y riéndose luego al ver el efecto que había logrado.

-Gracioso. Luzco horrible- le dije mientras intentaba poner un poco de orden en lo que antes había sido un cabello arreglado con esmero y que ahora parecía un nido en mi cabeza.

-Vamos, Riza. Tú jamás luces horrible.

Al oír sus palabras me sonroje como una atonta, pero Roy pareció no darse cuanta.

- Como ves, siempre consigo lo que quiero- le dije en tono divertido tratando de romper el silencio que se había formado entre nosotros y a la ves para intentar recuperar mi autocontrol.

-¿Ah, si, pequeña? ¿Y que es lo que deseas ahora?- sus ojos estaban fijos en los míos y me odie por haber dicho aquellas palabras, pero era tarde para arrepentirme.

-Que probemos el pastel, además tienes que soplar las velas y pedir los tres deseos- corrí a la cocina en busca de cerillas y note que Roy me seguía, pero se quedo apoyado en el marco de la puerta mientras yo buscaba. Cuando al fin las encontré volvimos en silencio al comedor.

Luego de todo el procedimiento de rigor, me dispuse a cortar el pastel y le tendí un trozo a Roy que lo recibió bastante animado. Se dispuso aprobarlo, pero pareció pensarlo mejor y volvió a dejarla la cuchara en el plato.

-¿Qué ocurre?- le pregunte extrañada por su comportamiento.

-Lo has hecho tu, ¿verdad?- me dijo serio.

-Si, ¿por que?

-¿No lo has envenenado ni nada por el estilo?

Lo mire molesta y sentí el impulso de tirarle el pastel por la cabeza, pero Roy soltó una carcajada, me estaba tomando el pelo.

- Te enfadas con muchas facilidad, pequeña- me dijo mientras se balanceaba en las patas traseras de la silla y me sonreía- Pero de igual modo, eres adorable.

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La tarde transcurrió tranquila. Era la primera ves que con Roy hablábamos de algo aparte de las clases.

Me contó sobre sus clases en al universidad, de la relación que tenia con su madre, de la amistad que lo unía con Maes desde al infancia, etc.…

Parecía contento, pero de una manera diferenta a la que yo veía siempre, como si esta ves fuera algo mas profundo. ¿Acaso seria aquel el autentico Roy? Creo que esa era una pregunta a la que me demore muchos meses en encontrarle una buena respuesta.

Durante un momento nos quedamos callados. Sentados en el sofá contemplando como se iba haciendo de noche. Había sido un lindo día.

-¿Por qué aceptaste a darme clases?- le pregunte, sorprendiéndome a mi misma de haber sido capaz de hacer la pregunta que muchas beses me había rondado por las noches.

-Bueno, tu abuelo paga bien, y no me pareció algo tan difícil, hasta que te conocí- contesto con una sonrisa traviesa.

-Tu también estas lejos de ser el mejor maestro del mundo, así que no te burles.

-Vamos, Riza. No te enfades. No lo digo por que seas una mala alumna; aunque a veces eso es verdad- alcanzó a cubrirse del cojín que le tire-. Lo digo por que tienes un carácter algo… especial.

-Debería haber envenenado el pastel- le dije moleta-. Entonces, si soy tan "especial", ¿por que aun me aguatas y no me has enviado de paseo? Estoy segura de que no te faltaran alumnos.

- Es verdad, pero creo que estoy bien aquí. Además necesito el dinero como ya te lo dije, y tu abuelo me paga muy bien.

Así que Roy solo me soportaba gracias a que mi queridísimo abuelo le cancelaba el dinero suficiente para soportarme en clases.

Quería morirme.

-Vaya, axial que me soportas solo por que necesitas el dinero.

- Algo así, además siempre son buenos los desafiaos difíciles, y tu eres uno especialmente difícil.

Aquello me causo gracia, "un desafió especialmente difícil"

Roy siempre estaba discutiendo conmigo, y tratando de imponer sus ideas. En un comienzo pensé que lo hacia por intentar hacerme enfadar, pero luego me fui dando cuenta de que el realmente era así: Llevado a sus ideas, cabezota, muy listo y creativo. Algo que contrastaba con la vida tranquila que yo había llevado hasta ese momento.

- El mes que viene habré juntado el dinero que necesito.

Al oír sus palabras, sentí como una especie de miedo y angustia se apoderaban de mi ¿Con eso quería decirme que no me daría mas clases?

-No lo sabia- le respondí en un murmullo, luego me sentí una estupida, claro que no podía saberlo.

-Pero no dejare de darte clases, aun- me lo dijo como intentando calmar a una niña pequeña- Solo las suspenderemos por un mes, aproximadamente.

-¿Por que?- le pregunte con dificultad. Me sentía muy triste.

-Riza, no te pongas así. Lo que ocurre es que debo realizar un viaje y puede que sea largo, por lo que aprovecharé las vacaciones, después de navidad. Así tu también tendrás tiempo para descansar, salir con tus amigos y cuando regrese estarás feliz de verme, además prometo traerte un obsequio ¿Quieres?

-No me hables como si tuviera cinco años. Roy. Te lo advierto.

Roy me sonrió y me acomodo un mecho de cabello como tenia costumbre de hacer cuando me regañaba o me explicaba algo serio, pero aquella ves mantuvo por mas tiempo el contacto entre ambos.

-Claro que se que no tienes cinco años, pero creo que sigues siendo algo infantil a pesar de ser un cerebro andante. Tu abuelo me enseño tus calificaciones en la escuela. ¿Nunca tuviese una mala calificación?

-Claro que no- le respondí ofendida- ¿Y a quien le dices cerebro andante?

- Pues, a ti, tonta, ¿a quien mas va a ser?- contesto riendo y se dispuso a salir corriendo, pero lo alcancé a sujetar del brazo obligándolo a sentarse nuevamente.

-Eres insopor…-no alcancé a terminar la frase que iba a decirle ya que Roy me metió un trozo pequeño de pastel a la boca, por lo que ni siquiera me dio tiempo a molestarme ya que lo único que pude hacer fue tragármelo para no morir asfixiada.

-¡¿Estas loco?!¿Quieres matarme?

-Lo siento- Roy había dejado de reírse y nuevamente me observaba de aquella manera extraña, como la ves del centro comercial, y aunque me molestara reconocerlo, eso me asustaba.

Aquel Roy era demasiado serio y algo enigmático. Creo que me asustaba por que lograba volverme vulnerable y no sabía como actuar ante eso.

-Gracias por todo- me dijo son dejar de mirarme a los ojos, yo sentía como el corazón estaba a punto de salírseme del pecho, ya no era capas de pensar con claridad.

-Tienes pastel- me dijo Roy, luego se inclino sobre mi y poso sus labios sobre los míos, a los pocos segundos se aparto algo nervioso y se puso de pie.

-Gracias nuevamente, Riza. Ha sido mi mejor cumpleaños, pero debo irme, me madre ya debe de estar preocupada.

Salio de la casa dejándome sola y para variar, terriblemente confundida.

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Ya chicas, fin del chap y espero les hay gustado, como siempre agradezco a todas las que leen y especialmente a las que dejan su opinión así que:

Xris: Si, era una ex novia y realmente Riza se comporta bastante infantil a pesa de ser muy madura en algunas cosas cuado se trata de Roy parece no saber comportarse, espero que el chap te haya gustado amiga y nos leemos la próxima semana, ciao.

Alyssa Black: No hay nada que agradecer, lo prometido es deuda por eso me esfuerzo por subir un chap semanal. Me alegra que te haya gustado, gracias por el apoyo y nos leemos la próxima semana.

Hanae: Si, el chap antevió era mas divertido que otros y este ha servido para unirlos un poquito mas, espero que te halla gustado. Gracias por el apoyo y nos leemos la próxima semana. Ciao

dKmps: Si, mucha paciencia la del pobre, pero también se las ingenia para sacar a Riza de quicio, gracias por el apoyo y espero que este chap te guste, ciao.

Taiji-ya Hawkeye: Gracias por tus palabras, de verdad que me subes el animo. Como ves las cosas parecen ir mejorando y solo resta esperar. Nos leísmo la próxima semana, ciao.

Riza: Me alegra de que hayas tenido tiempo de leer la historia y también me ha gustado mucho como me quedo ese chap y eso que soy bastante difícil de convencer. Gracias por el apoyo y nos leemos la próxima semana.

Tenshi of Valhalla: Gracias por el apoyo y espero que esta chap también te haya gustado, como ves las cosas parecen ir mejorando pero nada es definitivo, nos leemos la próxima semana. Ciao

AnneNoir: Muchas gracias por las felicitaciones, y de verdad que no importa, es verdad que las veces que hemos hablado jamás lo comentamos así que no hay rencor, jejeeje. Espero que el chap te haya gustado y la verdad es que si mis cálculos no me fallan solo estarían faltando tres chaps mas un epilogo, pero no te preocupes, mis ideas siguen, como te comete la otra ves escribir para mi es tan necesario como respirar así que aun queda Vale Black por un rato, gracia por el poyo amiga y nos leemos y espero hablemos luego, ciao