Capitulo 9: Una parte de su corazón, y un poco del mió.
-Vamos, pequeña, abre los ojos.
Lentamente comencé a volver a la realidad. Aun todo parecía terriblemente confuso pero la tranquilidad de aquel letargo me retenía aun con lo ojos cerrados. Los abrí lentamente acostumbrándome a la luz nuevamente y sentí como se me subía el corazón a la garganta al ver el rostro de Roy que me sostenía en sus brazos y me sonreía.
-Vaya Riza, siempre pensé que te alegraría verme, pero me imaginaba que te lanzarías feliz a mis brazos, no que te desmayarías en ellos- me dijo mientras sonreía como siempre. Roy había regresado.
Me separe de el logrando sentarme, algunas personas que se habían aproximado hasta nosotros comenzaron a dispersarse y nuevamente quedamos solos. Me ayudo a ponerme de pie y luego de sentirme más segura, lo mire molesta.
-¿Que demonios estas asiendo aquí? Se suponía que tenías que estar en Francia quien sabe con quien. Déjame en paz- trate de seguir caminado pero el me sujeto del brazo dispuesto a acompañarme.
-Me encanta lo feliz que pareces. Bueno Riza, lamento no haberme comunicado contigo durante estos días, pero es que necesitaba pensar con tranquilidad para tomar una decisión. Y lamentablemente contigo eso no hubiera sido posible.
- ¿Por qué? ¿Piensas que lo yo dijera habría afectado lo que pensabas hacer?- le pregunte aun con mas rabia por lo estupida que parecía su disculpa.
- Si hubiera hablado contigo lo único que hubiera deseado seria haber regresado lo antes posible para verte.
El silesio entre ambos parecía algo increíblemente físico. Como si en cualquier momento pudiésemos romperlo pero al parecer ninguno tenía esa intención. Seguimos caminando por las calles llenas de gente sin parecer llevar un rumbo definido. No podía creer que lo que Roy estuviera diciendo fuera cierto, pero sin embargo deseaba creer que fuera así.
-Tomemos un café. Tenemos que hablar y creo que en tu casa o en la mis seria demasiado incomodo.
-Tengo que llegar temprano a casa. Mi abuelo se preocupara.
-Hable con tu abuelo cuando le pregunté donde estabas, por ese motivo supe donde encontrarte. Le pedí permiso para invitarte a tomar algo y que te llevaría a casa antes de las diez.
No podía creer lo que estaba ocurriendo. Roy caminaba a mi lado como si realmente ese mes no hubiera pasado en nuestra vidas, sin embargo el parecía algo mayor, mas maduro y eso me hizo sentirme extraña, como si las diferencia entre nosotras se hubieran hecho enormes pero sin embargo parecíamos mas unidos que antes.
Una ves en el café, mas tranquilos y rodeados de gente por lo cual debíamos comportarnos como personas civilizadas Roy parecía haber recobrado aquel aire de indiferencia y auto control insufrible. Seguía con la vista los movimientos de mi cuchara mientras revolvía una y otra ves el café, sin animarme a bebérmelo.
-Lamento no haberte avisado que regresaba pero quería darte una sorpresa y la verdad es que también me decidí un poco tarde a regresar.
-Todos estaban muy preocupados por ti, ¿lo sabias?- le pregunte con rabia- No prometas lo que no vas a poder cumplir Roy, detesto las promesas rotas.
Me miro durante unos minutos como buscando las palabras para defenderse de mi ataque, pero solo suspiro y poso su manso sobre la mía.
-Lo tendré presente para la próxima vez, pequeña. ¿Cómo has estado? ¿Me extrañaste?
Sabia que me hacia esas preguntas solo para darme el tiempo necesario para que me calmara. Sabia que estaba furiosa y lo mas seguro es que Maes ya lo había puesto al tanto de mis días de claustro, sin embargo me negaba a darle el gusto de que se sintiera importante.
-Bien, y no, no te he extrañado.
-Bueno, se que no eres muy dada a confesar tus sentimientos- bromeó el mientras le lanzaba una mirada asesina.- Este mes han pasado muchas cosas- comenzó a decir en un tono mas serio del anterior- Mi viaje lo había planificado por mucho tiempo, por eso necesitaba el dinero
-¿Y no se lo podías pedir a tu madre?
-No, ella no quería que viajara, y es comprensible. No quería que tuviera nada que ver con mi padre.
Su padre.
Ese era el motivo tan poderoso que lo tuvo un mes lejos de mi vida, aquel era el motivo por el cual no quería regresar.
-¿Tu pare? ¿No vive con ustedes?- le pregunte con la vos mas temblorosa de lo que me hubiera gustado, el se limito a negar con la cabeza.
-Mi padre dejo a mi mama cuando yo tenia como dos meses, así que supondrás que no sabia prácticamente nada de el .Ni llamadas telefónicas, ni saludos por mi cumpleaños. Para ella esto a sido muy difícil y cuando pensé en quedarme un tiempo mas allá, ella lo tomo muy mal.
-Los siento. Yo no sabía…
-Claro que no podías saberlo, el único que estaba al tanto era Maes y le pedí que no te contara nada, yo quería hacerlo- nuevamente sonrió- No es algo que me afecte demasiado. Pero supongo que tenía curiosidad. Deseaba saber como era, y saber por que nos había dejado.
La expresión de Roy era triste, parecía que al recordar todo eso, el dolor que había sentido por la separación de sus padres se había vuelto a apoderar de el. Sentí el impulso de abrasarlo y de consolarlo y prometerle que todo estaría bien, pero recordé que estábamos en un café con personas rodeándonos y que eso no seria lo mas sensato.
-¿Y has quedado satisfecho con el viaje, Roy? ¿Lograste hablar con tu padre?
-Si, pude hablar con el. No te negare que en un comienzo fue difícil, pero ahora todo esta mejor.
-Por eso no querías regresar, ¿verdad?- le pregunte ahora mas tranquila, parecía absurdo, pero saber que el hecho de que Roy hubiera ido a ver a su padre y no a otra persona me tranquilizaba.
-En parte- nuevamente volvió a tomar aquel aire taciturno- Mi padre formo una familia allá. Tengo una media hermana y no se, tenia deseos de conocerla mas.
El silencio nuevamente su puso entre nosotros. Aunque sus ojos seguían fijos en mi, sentía que el pensamiento de Roy estaba demasiado lejos, casi inalcanzable y por primera ves eso me dolió. Quería ser algo más que la alumna que lo veía tres veces en la semana, con la que discutía y a la que regañaba como si fuera su hermanita menor, pero por primera vez en mi vida no sabia como conseguir aquello. Siempre había tenido todo lo que deseaba y sin embargo estando allí, frente a Roy no sabia que decirle o como actuar.
- Me dijo que cuando mi madre se quedo embarazada el decidió casarse y formar una familia para hacerse responsable de mi. Pero creo que los problemas entre ellos se fueron haciendo cada ves mayores y un día simplemente decidió marcharse. Sabía que si seguía en contacto conmigo tendría obligatoriamente que estar en contacto con mi madre.
-No te atormentes más con eso. Ya todo eso esta hecho y tu no tienes culpa de nada, solo intenta seguir adelante.
-Lo se, pero no es tan fácil. Mi padre quería que me quedara un año con el, en Francia y estuve tentado en hacerlo. Adoro a mi madre pero en cierta forma también la culpo a ella como a mi padre por todo esto. Si ellos sabían que no iban a poder llevarse bien, no deberían…
-¡Deja de lado esas tonterías!,¿quieres?- le dije molestas- No puedes culparte tu de los problemas de tus padres. Si ellos se llevan mal no deberían haberte involucrado a ti en eso. Y si quieres que sea honesta considero que el hecho de que estés aquí, sentado conmigo me párese una de las mejores cosas que me han pasado en la vida.
Roy me miro asombrado, y note como el calor se me subía a las mejillas, aunque no me había dado cuenta, había hablado en vos más alta de lo normal y otras personas también nos estaban observando. Creo que el hecho de salir con Roy a un sitio público siempre terminaba creando ese efecto.
-Paguemos y salgamos de aquí, no creo que sea el mejor sitio para que sigamos hablando- asentí aun avergonzada, Roy pago la cuenta y decidimos seguir caminando. La tarde de mediados de Febrero era fresca, por lo que un paseo no nos vendría mal.
Cuando hayamos un sitio lo suficientemente tranquilo en un parque, decidimos sentarnos para continuar la conversación que había quedo suspendida hasta ese momento. Ambos sabíamos que teníamos muchísimas cosas por decirnos, pero podía esperar. Roy estaba de vuelta y no había por que apresurar las cosas.
Creo que fue realmente en ese momento en que me di cuenta, mejor dicho me convencí de que estaba enamorada de el. Siempre había estado consiente de que me atraía pero no de que lo que sentía por el se hubiera convertido en algo mucho mayor. Era extraño saber que a pesar de ser tan diferentes, algo que ninguno de los dos entendía muy bien nos unía.
-Vaya que sabes como llamar la atención en lugares públicos, Riza. Primero te desmayas y ahora gritas en medio de un café. Creo que me la pensare dos veces la próxima ves que te invite a salir.
-No creo que haya una próxima ves- le dije en tono mordaz- Eres mi maestro y no creo que a mi abuelo le haga mucha ilusión que salga contigo.
- Eso es verdad- soltó riendo- pero hay cosas que se pueden ir solucionando en el camino. Creo que esta es una de ellas.
-Eres terriblemente confiado en ti mismo, ¿lo sabes?- le pregunté con vos resignada.
-Claro que si, pequeña. Si yo no tengo fe en mi, nadie lo hará.
Nuevamente todo volvía a la normalidad. Las peleas absurdas. Las sonrisas de triunfo y nosotros. Todo volvía a estar bien.
- ¿Cómo se llama tu hermana?- le pregunte en tono distraído. Durante un momento permaneció callado pero luego se tendió en la hierva del parque y me tomo de la mano para que hiciera lo mismo.
-Se llama Aline, y tiene diecisiete años. Es muy linda, además se mostró de lo más atenta conmigo. Mi padre le había hablado de mí y tenia muchos deseos de conocerme, así que las cosas no salieron del todo mal en Francia.
-Me alegro por ti- le dije sinceramente- ¿Que harás ahora?
-Pues bien. Lo primero es preocuparme de mis estudios y de mis clases, eso me recuerda lo atrasado que estamos.
-Olvídalo Roy, Maes me ha avanzado mucho. Creo que aprendo más rápido con el que contigo.
La mirada de enfado que me dedico en ves de asustarme logro que comenzara a reírme, después de un rato el hizo lo mismo.
-Creo que mi querido amigo sufrirá un accidente irreparable si no deja de meterse con mis alumnos. Soy bastante celoso ¿sabes?
Odiaba cuando las conversación pasaban de un tema ligero otro mas confidencial. Roy dejaba de ser el chico insufrible y yo no sabia como actual ante el. El corazón me latía demasiado rápido y creo que ni siquiera era capas de pensar con calma.
- Ha sido un mes demasiado largo- me dijo tomándome la mano pero con la mirada perdida- Creo que volver a la normalidad me sentara bien, por lo menos un tiempo. Mi madre aun no se repone d todo de mi precipitado viaje pero lo hará, y yo también.
-Más te vale, Roy. No Quero ser el chivo expiatoria de tus errores.
-A veces te lo mereces, de eso no hay duda, pequeña. No eres el ángel que cree tu abuelo. La verdad es que estas demasiado lejos de serlo.
Ambos comenzamos a reír. Era extraño estar allí con Roy, sentados en un parque, hablando de cosas que jamás se habían cruzado por mi cabeza. Me sentía segura a su lado, sentía que me había confiado una parte de su vida tan importante que aun no podía creer que fuera cierto, era como si no me lo mereciera.
.Mis padres murieron cuando yo tenia ocho años- le dije recostándome en su hombro- La verdad es que llore mucho, me costo mucho asimilar la idea. Cuando uno es niño la idea de la muerte se alza como una separación definitiva, creo que debí pasar por muchas cosas antes de entender que solo era un paso más en nuestras vidas.
-¿Por eso vives con el general?
-Si. Mi abuelo se ha ocupado de mis desde entonces y yo me ocupo de el. Somos una familia, solo los dos. Mi abuelo es una gran persona, me comprende, me ayuda y cuida de mi. Aun extraño a mis padre pero agradezco cada día a Dios por tenerlo a el a mi lado.
Por esa tarde no hacían falta mas confecciones. Una parte importante de mi vida había quedado guardada en el corazón de Roy, y quizás, la mas importante de la suya en el mió.
¿Seria posible que aquel viaje hubiera dado un giro tan profundo en nuestras vidas?
Al parecer, si, y eso me hacia sentir preocupada y a la ves dichosa. La relación entre nosotros había dejado de ser simple, si es que alguna ves lo fue. Solo quedaba esperar.
Roy ya estaba de regreso, el futuro tenia ahora muchas mas perspectivas.
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Ya chicas, espero que les haya gustado el chap, como siempre agradezco a todas las que leen y especialmente a las que me dejan su opinión así que:
AnneNoir: Amiga, te agradezco en este chap el review ya que por los problemas de la page no lo recibí hasta después de publicado, así que mil perdones. Como vez las cosas han ido mejorando entre ambos y ya pronto veremos que ocurre realmente. Gracias por tus palabras y espero que puedas publicar luego, y no te preocupes, muchas tuvimos el mismo problema, 5 días de desesperación, jejeje, que estés bien y gracias.
Xris: Si amiga, se por lo que pasas pero ya veras como todo se soluciona pronto, muchos ánimos. Como ves se revelo el misterio y no era tan terrible, ya pronto tendrán que tomar una dedición, gracias por el apoyo y nos leemos la próxima semana.
Evinkuruga Me alegra que la historia te haya gustado, y es verdad que al ser mas reciente se hace mas fácil de entender. Como ves ya esta resuelto el misterio y si, la expresión existe, jejeej, gracias por el apoyo y nos leemos la próxima semana.
Taiji-ya Hawkeye: Y no fue necesario esperar una semana, ya se resolvió el misterio y todo párese ir bien nuevamente. Gracias por el apoyo y nos leemos la próxima semana, ciao.
dKmps: Me alegra de que lo hayas podido leer, la desesperación por la irresponsabilidad me carcomía, jejeje. Gracias por el apoyo y nos leemos la próxima semana, ciao.
