-Bien chicos, con lo que paso hay que hacer unos pequeños cambios en casa, tranquilos no se van a mudar pero Johanna vas a tener que trabajar duro para conseguir por lo menos la mitad de una beca en la universidad, y ustedes trillizos no cambiaran de colegio por lo menos sus colegiaturas están pagadas totalmente por dos años, espero buenas calificaciones.

Mamá necesito que me tengas al tanto de lo que los chicos hagan, por ahora me quedare un mes aquí para supervisar todo y asumir la presidencia de la empresa y necesito saber si alguno de ustedes va a estudiar administración, o algo relacionado con la constructora o alguna de las empresas de la cadena para ir empezando a hacer prácticas desde ahora, saben que mantengo lo que papá decía; ninguno está obligado a estudiar nada con relación a las empresas, estudiaran lo que quieran. Y eso es todo chicos.

No esperaba menos de mi hermano mayor, aunque yo voy a estudiar leyes aun no lo he dicho ya que como dijo Marvel iniciaría practicas dentro de poco y no tengo muchas ganas de ello.

-Kat vienes con nosotros?, los Mellark nos invitaron a hacer una tarde de películas Marv y mamá dijeron que si – La verdad no sé si ir o no, quiero quedarme en casa pero la cara que me hizo Ann fue de vas o vas, así que voy.

-Está bien iré con ustedes me iré a cambiar y bajo.

Me coloque simplemente unos shorts blancos con una camiseta negra y mis converse negras, me hice mi usual trenza y baje a la sala donde mis hermanos me esperaban.

El camino a la casa de los Mellark fue en completo silencio, o almenos para mi Joh iba hablando por celular con su novio Thom y Ann y Gale hablaban o más bien discutían amistosamente acerca de qué película verían.

Cuando llegamos Finnick nos abrió la puerta, Finn es un chico muy amable pero está descubriendo su lado mujeriego, como todos sus hermanos es rubio y sus ojos son verdes un verde hipnotizante, que después de varios años pierden el efecto; o por lo menos conmigo lo perdieron.

-Hola chicos pasen Peet y Thom nos esperan en la sala

La casa de los Mellark es de dos pisos en el primer piso esta la sala, el cuarto de tele y video juegos, la cocina, el comedor y un baño; y en el segundo piso están las habitaciones de los chicos y sus padres y dos cuartos de huéspedes así como un baño.

En la sala de tele ya estaban Peeta, que es un chico rubio con unos ojos azules como el cielo, no es muy alto pero aun así es muy amable y a diferencia de su mellizo no se aprovecha de su belleza física, porque si hay algo que tienen los hermanos Mellark es que en sus genes esta la belleza natural.

Thom es un chico alto, rubio y con ojos marrones, insisto al igual que sus hermanos es bastante guapo.

-Bien chicos ustedes eligen la película tienen tres opciones que son, The amazing Spiderman, Frozen o Red Dawn elijan – Nos dijo el mayor de los Mellark

- Mmm yo quiero ver Frozen- dijo Annie de todos siempre ha sido la más callada pero la mas infantil.

-Me da lo mismo – dije yo

-Bien Gale y Joh que dicen?

-Lo que mi trilliza diga- respondió Gale

-Pues creo que ya decidieron no? – dijo Joh

Y así nos acomodamos para ver Frozen.

Peeta se sentó a mi lado para ver la película con un bol de palomitas pero yo en realidad no tenía hambre, así que no comí en lo que llevábamos de película que ya era como la mitad, yo en realidad no estaba poniendo atención; solo pensaba en papá hoy hubiéramos ido al centro comercial o simplemente a pasear junto con Gale y Annie. Él decía que los sábados por la tarde eran para sus hijos menores, sus tres niños, ya no tan niños, nos decía.

Sin darme cuenta comencé a llorar y Peeta me abrazo y me limpio las lágrimas.

-Chicos Katniss y yo iremos por mas refresco ahorita volvemos.

Peeta me llevo a la cocina y me dio un vaso con agua, me lo tome y cuando levante la cabeza para verlo me quede sorprendida, los ojos de Peeta demostraban la más grande preocupación que he visto en mi vida.

-¿Estas bien? – Me pregunto

-No mucho – Fue mi escueta respuesta

- Bien, sabes que cuentas conmigo para cualquier cosa cierto?- asentí y él se acerco a abrazarme, lo abrace de vuelta y rompí en llanto de nuevo.

- Lo extraño mucho, Peeta.- Solloce entre sus brazos- no ha pasado tanto tiempo y lo extraño muchísimo, quiero pensar que es una pesadilla que cuando abra los ojos estaré en mi habitación, y cuando baje a desayunar él estará ahí sentado en la mesa con su periódico y cuando me vea bajar me dará un abrazo y seguirá mi vida normal, pero luego me doy cuenta de que no es cierto, que mi papá ya no está conmigo y mis hermanos que se ha ido.

Peeta solamente se dedica a abrazarme mientras lloro, me dice que va a pasar, que el dolor va a disminuir en algún momento y que cuente con él para lo que necesite; y es ahí entre sus brazos que encuentro una seguridad que solo encontraba en mi padre, una seguridad que ni tan siquiera Gale o Marvel me dan.

Al regresar a casa corro a mi habitación y me cambio por unos shorts de pijama y me pongo una camisa de papá y repito la rutina de anoche.

Intento absorber el aroma de papá como si esto lo fuera a traer de vuelta a mí, como si usar su camisa para dormir me lo fuera a regresar; con ese pensamiento me quedo dormida.

Estoy corriendo en un pasillo lo que creo es un hospital, estoy usando una de esa horribles batas de hospital de color verde y estoy descalza; al final del pasillo veo a mi papá, esta vestido totalmente de blanco y sus ojos grises son más brillantes, pero noto que por más que corro no logro llegar al final del pasillo.

Cuando estoy a escasos metros de llegar a él papá se comienza a transformar, su camisa y pantalones antes blancos ahora están manchados de barro, igual que su cabello, sus ojos están rojos e hinchados y su cara esta deformada y llena de sangre al igual que su ropa. Me quedo en shock y él desaparece.

Despierto bañada en sudor y el lagrimas pero no le hago caso a la pesadilla y voy al baño me lavo la cara con agua fría y me vuelvo a dormir.