La verdad es que no la estoy pasando tan mal, ya llevaba tiempo sin salir y creo que eso es lo que más le preocupaba a Gale.
Hemos pasado más de dos horas en el centro comercial y no he hecho nada productivo, aun así me divierto escuchando las tonterías de los chicos. Aunque si les soy totalmente sincera me siento algo fuera de lugar aquí, Finn, Peet y Gale iban hablando de autos y cosas de chicos que la verdad no entiendo y Madge y Ann hablan de moda algo en lo que perdí el interés hace ya mucho tiempo. Y aquí es donde talvez se pregunten, si te sientes tan fuera de lugar ¿Por qué sigues ahí?, la verdad es algo muy simple, el ver feliz a mis hermanos despierta un pequeño sentimiento de felicidad en mí, que si bien, no es muy grande, es algo y es la mayor felicidad que he sentido en 4 meses desde la partida de mi padre.
Mi padre, son cuatro meses desde su partida y aun no lo supero ni un poquito es increíble cómo pasa el tiempo. Hace como dos meses inicie de nuevo la escuela y creo que estaré en problemas cuando Marvel vea mis calificaciones, no son demasiado malas pero tampoco son como las que tenía antes; me esfuerzo de verdad pero hay algo que no me deja concentrarme es esa voz en mi cabeza, ya no están las pesadillas pero esa voz me sigue diciendo que busque respuestas a algo y no sé qué es ese algo, y lo peor es que es mi propia imaginación.
-Hay Kat estás ahí?- me pregunta Peeta-. Kat hey Katniss
-Si te escucho
-Te he estado llamando por lo menos dos minutos y no me contestas ¿en qué pensabas?
-Todo y nada en particular- pongo atención a mí alrededor y noto que ninguno de nuestros amigos están aquí, así que decido preguntarle a Peeta por ellos-. ¿Dónde están los demás?
-Se fueron al cine- suspiro y prosiguió hablando un tanto preocupado-. Gale está realmente preocupado por ti, me pidió que te sacara del trance y de hecho me conto que llevas en tu mundo mucho tiempo, ¿Te pasa algo?, porque Katniss sabes que puedes confiar en nosotros no tienes que esconder todo de los demás- respiro profundo y me vio a los ojos por primera vez desde que me comenzó a hablar. Sus ojos me demostraban que tan preocupado estaba y la verdad se notaba bastante preocupación en su mirada-. No te escondas en tu mundo, porque luego no podrás salir y eso es lo que menos queremos. Si necesitas ayuda solo pídela, te vamos a ayudar no importa que si?
No sé qué responder a todo lo que me dijo, no sé ni siquiera porque se preocupan tanto por mí, no he cambiado soy la misma Katniss de siempre y no entiendo porque actúan como si no fuera así.
-Claro-. Es todo lo que le respondo, no creo poder decir más, estoy bien, no necesito ayuda y aun si la necesitara ellos no me pueden ayudar, nadie puede.
Luego de la salida al centro comercial decidí darles a todos lo que querían. Estaba harta de que siguieran insinuando que había cambiado así que decidí cambiar de verdad.
Estaba frente al espejo del baño de mi cuarto con una tijera en mano, cogí mi largo cabello y lo corte a la altura de mis hombros. Largos mechones de cabello cayeron por todo el baño y verlo caer se sentía correcto, como si debiera cortar más, pero no lo hice, por el momento así estaba bien.
Mi guardarropa ya no tenía ropa de colores alegres, la done sin que mi familia lo notara y compre ropa de tonos oscuros. Si me querían ver mal, si querían ver a la Katniss que quedo después de la muerte de mi padre, gracias a su insistencia salió a la luz.
Hoy debo ir a la escuela así que decidí colocarme un short blanco, con una camiseta negra lisa y unas botas tipo militar. Me puse delineador de ojos negro y algo de mascara.
Salí de la habitación rumbo a desayunar cuando choque con Marvel.
-Kat ¿Qué paso con tu cabello?
-Lo corte-.
Seguí caminando rumbo al comedor donde tome una manzana y emprendí rumbo al instituto sin darle explicaciones a nadie, como será de ahora en adelante.
