Capítulo 11
El tiempo había pasado tan rápido que había pasado desapercibido para ambos. En un abrir y cerrar de ojos ya habían pasado seis meses, un tiempo en el cual parecía que se habían unido y separado al mismo tiempo. Desde aquel día Vegeta había tenido razón en lo que lo había dicho y constantemente tenía que estar saliendo de viaje para cumplir los encargos que le hacia frezzer y aunque Bulma se había prometido esperarlo siempre hasta el día en que volviera no siempre podía hacerlo. Habían veces en las que Vegeta no regresaba a casa incluso eran días o semanas y Bulma por más que quería no se podía quedar ahí para esperarlo y la vez que se lo había sugerido Vegeta le había puesto la regañada de su vida. Esa vez le había ordenado que se fuera a su casa y que no tenía ningún sentido que esperara ahí sola ya que él no regresaría en días.
Pero también estaban los días buenos para ella, el día que el regresaba y podían pasar la tarde bajo la presencia del otro. Para Bulma era algo inexplicable de decir con palabras lo que sentía cuando lo volvía a ver y más cuando él no rechazaba su compañía. Después de que Vegeta le avisaba que llegaba ella le tenía preparada, su cena y el postre junto con el papeleo que se suponía que debía estar haciendo el cual era la razón por la que ella estaba ahí. Pero todo el trabajo pasaba también desapercibido para Vegeta, siempre le daba una ojeada y asentía con la cabeza para decirle que está bien y más tarde en la noche cuando ella se iba se ponía a revisarlo. Pero mientras Bulma se encontraba con él, prefería disfrutar de la compañía que ella le regalaba.
Para Vegeta no tenía precio la mirada que le dedicaba Bulma cada vez que lo veía llegar, se había dado cuenta que de un tiempo para acá sus ojos brillaban de una forma especial, se le veía más feliz y sonrojada también y eso le gustaba de alguna forma, él quería creer que su cambio era por él y aunque no se lo demostraba abiertamente tenía que admitir que le hacía feliz verla, incluso cuando no la veía por algunos días se frustraba incluso se ponía de mal humor y tuvo que recordar la primera vez que le había dicho que no volvería en una semana.
"Se encontraba en el hotel que había elegido para hospedarse, la habitación y todo los lujos en ella pasaban desapercibidos para él. Estaba enojado, enfurecido sería la mejor palabra para describir lo que estaba sintiendo en estos momentos. Desde que se había dado cuenta esta tarde lo complicada que se había vuelto la situación del encargo de frezzer tuvo que tomar la decisión de quedarse más de unos días ahí. Napa y Radizz también estaban enojados pero eso a él le había un carajo, tanto ellos como el sabían que las decisiones de frezzer no se cuestionaban ni se negaban así que para mucho de su disgusto tuvo que dar las ordenes.
Vegeta tomo su celular y busco en sus contactos el número que ya se conocía de memoria, lo marco esperando que timbrara tres veces antes de que ella le contestara y sabía de antemano que cuando le dijera la noticia ella se pondría furiosa.
-Vegeta en donde estas hombre la cena se está enfriando y eh preparado tu postre favorito pastel de chocolate.- Escucho la voz de Bulma tan emocionada y feliz del otro la do de la línea que ya se estaba sintiendo culpable.
-Bulma.- comenzó a hablarle.
-Y no te eh dicho la mejor parte la comida huele deliciosa y mira que me he pasado toda la tarde haciéndola.
-Bulma…
-Lo más difícil fue el pastel, pero mi madre me paso una receta y con lo que se ve mmm enserio te morirás de lo deliciosa que esta
-Bulma…
-Ah y no te preocupes por el trabajo todo está terminado y en orden, por cierto tu papa llamo aún está enojado porque no fuiste a la ceremonia de tu madre, te dije que tenías que ir pero tu saliste con lo de tu tonto viaje y…
-QUIERES CALLARTE.- le grito exasperado, Kamisama esa mujer nunca se callaba hasta que no le gritaba. Suspiro rápidamente pasando una mano por su cabello para tratar de tranquilizarse no le convenía ponerse a gritarle en este momento. Después de unos segundos en silencio supo que tenía toda su atención. –No regresare esta noche.- Le dijo.
-Que ¿Por qué?.- se maldijo cuando escucho la decepción en el tono de voz de Bulma
-La situación se complicó y tendré que quedarme más tiempo.- camino para sentarse en su cama, noto que la respiración de Bulma había cambiado.
-¿Cuánto tiempo?
-No lose.- le respondió. –Pueden ser unos días o una semana a lo mucho.- Susurro y después de eso hubo un largo silencio entre ellos, se impaciento y empezó a dar golpecitos con su pie en el suelo esperando su respuesta, reviso por un momento su celular para ver si no le había colgado pero al ver que seguía en la línea volvió acomendarse el teléfono.
-Pero…- Vegeta suspiro cuando Bulma volvió hablar ya le estaba preocupando. –La comida esta lista y me pase toda la tarde y parte de la noche haciéndola, prepare el pastel que tanto te gusta y creo que estaba vez enserio me quedo deliciosos además TU me prometiste que vendrías Vegeta tú me dijiste en la mañana que volverías esta noche!.- Le reclamo y no pudo evitar sentirse culpable, ella tenía razón él se lo había prometido y además desde la tarde sabía que no regresaría ese día, lo correcto hubiera sido que le hubiera avisado para evitar que ella desperdiciara todo el día preparando cosas para su llegada.
-No empieces Bulma, trabajo es trabajo y mi trabajo dice que me tengo que quedar aquí y el tuyo solamente es tener preparado el papeleo y como ya lo acabaste ya te puedes retirar no es necesario que me estés esperando!.- La regaño y en ese momento se maldijo por haberlo dicho pero sabía que haciéndola enojar era mejor que tenerla triste.
-Bien.- Escucho que le contestaba con voz fría y eso no le gusto para nada, frustrado una vez más respiro profundamente y le dijo.
-Te llamare cuando regrese, vete a tu casa, llévate la comida y cena con tu familia para no desperdiciarla.
-Bien.- Escucho que le contestaba igual de frio por Dios esa mujer si era desesperante. –Es todo lo que vas a ordenarme. Si es todo adiós tengo que limpiar para irme a mi casa.
-Es todo.- le dijo pero antes de que le colgara le susurro. –Bulma…
-Que.- casi sonrió cuando la voz de ella había salido molesta.
-Guárdame un pedazo de pastel.- Y le colgó finalizando la llamada, casi podía jurar que ella estaba sonriendo en esto momento justo como lo estaba haciendo el. "
Bajándose del auto acomodo su ropa y se olio para verificar que el olor a sangre ya no estuviera en su cuerpo, le tomo más de tres duchas eliminar toda la peste y aun así creía que seguía oliendo a sangre. Subió lentamente las escaleras con su portafolio en la mano, se sentía cansado pero era normal después de pasar toda la noche peleando con todos los que desobedecían las órdenes de Frezzer. Al llegar a su puerta nuevamente se olfateo la ropa no quería ser exagerado pero sentía que debía bañarse de nuevo. Dejando de lado su olor corporal giro la perilla y entro a su casa, busco con la mirada rápidamente a Bulma y suspiro al no verla ahí entonces se tuvo que recordar que no le había avisado que llegaría temprano.
Camino lentamente hacia su despacho y sonrió al verla tras el escritorio justamente en su lugar. Dejo su maletín en el suelo y se cruzó de brazos recargándose en el marco de la puerta. Observo que Bulma parecía tan concentrada leyendo y tomando su café que no se había dado cuenta de su presencia.
-No crees que te estas tomando demasiadas confianzas.- Dijo burlón y miro como ella casi escupe el café del impresión o del susto.
-Por Kamisama hombre quieres matarme de un susto!.- le reclamo limpiando las gotas de café que habían escurrido de sus labios.
-Quien te manda a ser tan confianzuda.
-Pensé que no regresarías hasta la noche, digo no me avisaste.- Le dijo poniéndose de pie y acomodando su ropa.
-Ah entonces esto es lo que haces cuando no estoy presente.- Empezó a decirle acercándose en ella y sonrió internamente al ver que se ponía nerviosa con su cercanía.
-No sé de qué me hablas.- Escucho que le decía y miro como trataba de esquivarlo.
-¿No?.- cuestiono sarcástico, se acercó lo suficiente para quedar uno enfrente del otro.
-Eh.- apenas y la escucho balbucear, tenía que admitir que le gustaba verla así, nerviosa, sonrojada, que su respiración se detuviera un segundo, pero sobre todo le gustaba que Él era el causante de esas reacciones.
-Y la comida.- pregunto.
Le tomo unos momentos poder responder normalmente "Dios este hombre me va a matar" pensó Bulma, el muy maldito siempre se las ingeniaba para ponerla nerviosa y el parecía disfrutarlo "Pero que desgraciado"
-No la eh preparado.- Respondió. –De hecho no hay comida, justo estaba por ir a comprar.- Susurro porque demonios la veía tan, tan profundo, ese hombre tenía una mirada demasiado cargada, y más si estaban a unos cuantos centímetros de distancia.
-Mmm no hay nada.- Le dijo Vegeta y entonces prefirió moverse a un lado para dejar de contestar como una idiota.
-Nada.- Dijo. -¿Quieres que valla a comprar algo?
-Mejor vamos los dos, si vas tu sola te distraes con cualquier estupidez y te tardas más de lo necesario.- La regaño, pero y ese quien se creía que era para hablarle así, ella no se distraía con cualquier cosa!, que hombre más desconsiderado.
-Ush idiota no puedes pasar un día sin estarme criticando!.- Le reclamo mientras lo seguía hacia la salida.
-No.- escucho que le contestaba y podía jurar que el muy infeliz se estaba divirtiendo. Al llegar afuera caminaron hasta llegar al carro de el, pero miro que Vegeta se detenía delante de su puerta.
-Sucede algo.- Pregunto se le hiso raro que un no abriera la puerta y se quedara pensativo.
-No.- escucho su voz seca. –Mejor vámonos en tu auto.
Eso si la sorprendió.
-Pero a ti no te gusta ir en mi carro siempre dices que el tuyo y que.
-Bulma quieres hacer por primera vez lo que te dijo sin protestar!.- La regaño, siempre se la pasaba regañándola, lo miro feo por unos momentos y busco en sus bolsillos las llaves una vez que las encontró subieron a su auto y ella condujo directo a la capital.
Cuando llegar al centro comercial no pudo evitar incomodarle que todos vieran a Vegeta con enojo o desprecio, le dio una mirada de reojo para ver su cara de indiferencia al menos a él parecía no importarle pero a ella si le enojaba el comportamiento tan infantil de las personas, Vegeta no les había hecho absolutamente nada a ninguno de ellos y por alguna razón parecían odiarlos. Iban en completo silencio mientras compraban el mandado y se separaron cuando a Vegeta le sonó el celular y se alejó para contestar. "Él y sus llamadas misteriosas" pensó rodando los ojos "acaso no me tiene la suficiente confianza ya"
-Mira esa es la mujer que te digo que anda con el monstro ese.- Escucho que parloteaban unas mujeres. ¿Pero de quien estaban hablando?
-Que no es esa Bulma Briefs la heredera de la corporación capsula.- En cuanto escucho su nombre casi le da un tic en el ojo, fingió que no había escuchado a las mujeres y concentro su vista en las latas de comida enfrente de ella mientras las miraba de reojo.
-Cierto ya se me hacía que la conocía de algún lado!
-Bueno ahora todo tiene sentido no crees.- Le dijo una mujer a otra
-A que te refieres.- si a que se refería esa idiota.
-Engreído más engreída hacen una buena pareja, por favor quien más podría estar con semejante escoria más que alguien tan creída y presumida como ella.- Huy en cuanto había escuchado eso sintió como toda su sangre hervía de rabia, apretó fuertemente su puño a lo alto con coraje y sentía como la una vena en su frente estaba a punto de explotar de rabia.
Se dio la vuelta decidida a desgreñarse a esas mujeres hasta cerrarles la boca de un puñetazo cuando siento como la tomaban de los hombros y la empujaban hacia otra dirección.
-Pero que.- se quedó callada cuando miro a vegeta detrás de ella, el ejerció un poco más de presión cuando ella había querido darse la vuelta y regresar. –Vegeta!.- Se quejó.
-Camina mujer no tenemos todo el día.
-Pero es que tú no sabes lo que esas urracas estaban diciendo!
-Lo se.- Le contesto calmadamente entonces dejo de pelear con él y Vegeta la soltó para caminar lado de ella, se quedó un momento pensando entre devolverse y golpear a las desgraciadas o seguir a Vegeta prefirió mejor lo segundo. Tenía curiosidad.
-¿Lo sabes?.- pregunto siempre pensó que cuando vegeta escuchara como lo insultaban ahí habría un baño de sangre pero al parecer se equivocó.
-Son solo insectos Bulma porque te importa tanto..- Escucho como le decía tan despreocupadamente. –Creí que te daba igual el que dirán.- Menciono mientras echaba al carrito unas cajas de galletas.
-Bueno pues.- No supo que responderle era cierto que a veces solo a veces le valía un pepino las críticas sobre ella pero en esa oración no solo hablaban mal de su persona sino también de él y eso era lo que más le enfurecía, que lo juzgaban sin ni siquiera conocerlo. Miro como vegeta miraba la sección de carnes atento "Pero parece que a ti no te importa" pensó "Tú no eres tan malo como ellos dicen que eres"
-Creo que es todo lo que quiero llevar.- Le dijo mirando el carrito, ella lo imito y casi se le salen los ojos al ver el carro lleno hasta el tope de comida. "A qué hora hecho todo eso" se pregunto
-De verdad te vas a comer todo eso.- pregunto con la boca abierta.
-Si porque.- su voz era tan roco que parecía que hablaba como si nada. Lo miro cruzarse de brazos y cerrar los ojos despreocupado.
-Por nada, hay que ir a pagar.
Después de pagar y dirigirse hacia el estacionamiento fue cuando noto a Vegeta mas distraído de lo normal, se le quedo viendo para ver que el volteaba hacia los alrededores con el ceño fruncido como buscando algo "Y a este que le pasa" pensó. Imito lo mismo que estaba haciendo el con la diferencia de que no encontró nada raro todo estaba normal, gente caminando, entrar y saliendo del estacionamiento.
-Oye todo bien.- pregunto
-Si.- contesto cortante y aun no la veía seguía perdido buscando algo que no sabía que era. Guardaron las cosas en el auto y se subieron para dirigirse nuevamente a su casa. "Este loco me está poniendo nerviosa" Condujo en silencio hasta la salida aun notaba que vegeta seguía demasiado inquieto y eso la estaba frustrando ¿Qué le cuesta decirme lo que pasa? Ush hombres, fue solo un segundo lo que se distrajo cuando un carro le había salido de la nada, Pego un grito mientras frenaba rápidamente y evitaba chocar, su cabeza había golpeado el volante debido a la velocidad del freno.
-Ah me dolió.- se quejó sobándose su frente lastimada, levanto la vista para ver al estúpido del carro negro que se le había atravesado en el camino, agradeció que el muy imbécil bajara su vidrio polarizado para poder gritarle todo lo que se merecía cara a cara, se quieto el cinturón y también bajo se ventanilla para sacar medio cuerpo y poder descargar su furia.
-Óyeme imbécil mira lo que hiciste casi haces que choquemos!.- Le grito enojada, observo que eran dos hombres calvos con aspecto siniestro pero le valió no dejaría que se fealdad la intimidara para dejar de gritarle lo que se merecía. –Acaso nadie te enseño a manejar o que! – le perturbo que el hombre no le estuviera diciendo nada ni siquiera le estaba poniendo atención al parecer tenía la mirada fuertemente clavada en algo, siguió su vista y miro que Vegeta y él se miraban de una forma terrorífica. –Óyeme imbécil te estoy hablando!- Huy este sujeto me está ignorando, busco en su auto lo que sea y encontró una lata de soda vacía, la tomo y con furia se la arrojo al idiota en el rostro, en cuanto le pego noto como le gruñía y volteaba a verla con odio. –Valla hasta que me haces caso, mueve tu auto!
-Pasa algo señorita.- le pregunto el guardia de seguridad.
-Si oficial este baboso no se mueve y no me deja pasar, podría ordenarle que mueva su vehículo.- Le ordeno mirándolo con enfado, el guardia solo levanto la ceja y se giró caminado hacia el auto negro, ellos intercambiaron unas palabras pero el calvo del auto mientras movía su carro para dejar libre la salida le dedico una mirada de odio una que ella correspondió con gusto. Y cuando el camino por fin estuvo libre Bulma arranco.
-Baboso.- se quejó. –Casi daña la pintura de mi auto que le pasa a la gente de hoy en día.- Se fue quejando durante todo el camino. –Por idiotas como esos es que pasan los accidentes hoy en día.- Dijo. –Y luego ni una disculpa ni nada, que le sucede.- Aun cuando llegaron a la casa y metieron el mandado siguió quejándose y Vegeta parecía no importarle. –No te juro que…
-Bulma.- la callo una vez que llegaron a la cocina. –Yo guardare todo esto puedes tomarte el día libre.
-Uh porque.- pregunto "tal vez lo arte con tanta queja"
-Tengo unos pendientes que hacer.- le dijo
-Bueno está bien, nos vemos mañana.- se despidió, no le dio mucha importancia aprovecharía la tarde libre para terminar de hacer sus pendientes que ha tenido acumulados en su laboratorio.
-Cuando Bulma se subió a su auto y arranco, rápidamente saco el celular y marco el número de Napa.
-Napa necesito que averigües algo…. Creo que me han estado siguiendo de nuevo… Yo también creo que esté relacionado con los que escaparon en la última misión… Avísame cuando sepas algo.- Colgó y frustrado se sentó en uno de sus sillones, durante este tiempo que había regresado a trabajar para frezzer se había rodeado nuevamente de enemigos, sabía que esto podía pasar pero pensó que se había desecho de cualquier testigo o de alguna forma de que sospechara que fueran el pero debió imaginarse que la noticia de el nuevamente bajo el mandato de ese loco se correría rápidamente. Lo más probable es que su cabeza ya tuviera precio nuevamente.
-Rayos como es que pase desapercibido que esto pasaría.- Se regañó por tal estupidez, pasaron diez minutos antes de que Napa le devolviera la llamada. Y le dijera lo que estaba pasando y fue justo lo que se estaba suponiendo, la cabeza de los tres ya estaba en bandeja de plata para los enemigos de frezzer. De ahora en adelante tendría que cuidar su trasero cuando saliera de casa.
Se paseó por la habitación de un lado a otro planeado lo que haría tenía que calcularlo fríamente para que todo saliera bien. Cuando ya tuvo sus ideas claras, camino a su habitación, tomo su pistola y su cuchillo y se lo escondió entre las ropas, camino a la salida y camino sin rumbo fijo.
-Papa estoy segura que esa pieza va del otro lado.- Después de que había llegado a su casa se había pasado todo la tarde con su papa en el laboratorio terminando unos proyectos que tenían pendiente.
-Mmm creo que tienes razón.- Contesto su papa con el cigarro en la boca y acariciando su gato.
-Siempre la tengo.-Murmuro
-Dijiste algo.- pregunto su papa mientras acomodaba la pieza.
-No nada… Por cierto papa se me había pasado comentarte ¿no has sabido nada del Dr. Gero?
-El Dr. Gero dices.- miro como su papa se quedaba pensativo. –Lo último que supe de él es que se volvió loco tratando de hacer maquinas humanoides pero eso fue hace muchos años, actualmente no se ha sabido nada de él, incluso la asociación de científicos reconocidos ya lo dio por muerto.
-Pero no esta muerto papa yo lo vi.
-Que dices querida.- Dijo su mama entrando con una bandeja de pastelillos. "ella quiere que engorde" pensó al momento de tomar uno.
-No miento, hace unos meses acompañe a Vegeta a una cena de negocios y ahí mire al Dr. Gero, estoy segura que era el, lo reconocía por la fotografía del libro científico en la que le hacen homenaje
-Pero que lindo que tu novio te lleva a cenar Bulmita.- Dijo su mama emocionada.
-Qué pero mama de que hablas.
-El joven Vegeta es un hombre muy apuesto me alegro que sea tan caballero para llevarte a comer.
-Acaso no escuchaste nada de lo que te dije, yo nunca mencione.
-Vez querido te dije que harían linda pareja.
-Tienes la razón querida tú lo dijiste.-
-Pero ush no se puede con ustedes!.- Gritoneo saliendo del laboratorio.
-Valla que tiene Bulma.- Pregunto el Dr Briefs, la señora briefs solo se limitó a tomar su taza de té y llevarla a su boca.
-El amor querido el amor.
-Par de locos.- murmuro Bulma caminado hacia su habitación. –Cómo es que yo Salí de esos dos.- Se preguntó y en eso escucho que el timbre sonaba. –Lo que me faltaba.- Se quejó.
-Hola Bulma.
-Hola Krilin, pasa.- Se hiso a un lado para que su amigo entrara, caminaron hasta la sala y cada quien tomo un lugar.
-De hecho venía a decirte si no querías ir al cine o por un helado o algo así.
-Te aceptare la invitación, si me quedo en mi casa me volveré loca.- Dijo recordando a sus raros padres.
Camino por las calles hasta que anocheció, se detuvo en la acera cuando el semáforo prendió en verde. Se recargo en un poste y se cruzó de brazos mientras esperaba. Después de que le había colgado a Napa y de haber salido de su casa en busca de los hombres que lo estaban siguiendo se dedicó a buscarlos pero hasta ahorita no había encontrado nada. "Tal vez no estoy mirando con atención" se dijo, trato de enfocar la vista hacia los carro que estaban pasando frente a el para ver si veía algo sospechoso o inusual, pero no encontró nada, hasta que más halla, del otro lado de la calle miro como un hombre lo miraba disimuladamente y cuando él lo miro, aquel hombre había escondido su cabeza en el periódico que según estaba leyendo. "Te encontré" Sonrió para sí mismo mientras empezaba a caminar en otra dirección si lo que pensaba era lo correcto que hombre cruzaría la calle para seguirlo. Camino sin mirar hacia atrás, no quería que sospechara, más adelante miro un callejón y camino directamente hacia él. "perfecto" se dijo cuándo lo miro totalmente oscuro. Se recargo en la pared sabiendo que su ropa oscura se comuflajeada y espero conteniendo su respiración. Una sonrisa adorno su rostro cuando escucho los pasos del hombre espero hasta que avanzara un poco más y cuando fue el momento justo lo sujeto desde atrás silenciándole la boca con su mano. Uso un poco de fuerza para estrellarlo en la pared y saco su cuchillo para tenerlo firmemente apuntado en uno de los costados.
-Quien eres y quien te envió.- Pregunte con voz amenazante. Pero al ver que el muy bastardo no respondía decide presionar un poco más, hundí el filo del cuchillo un poco sacándole la sangre suficiente para que hablara –Quien eres y quien te envió.- Volví a repetir esta vez gire el cuchillo para provocarle más dolor.
-Grrr que importa quién sea.- respondió al fin. –Si no quien me manda oh no.
-Cierto insecto.- estuve de acuerdo con él. –Bajo que ordenes estas. ¿Quién te mando? Responde sabandija.
-Estas acabado príncipe.- Me dijo. –Tú y tus amigos morirán tarde o temprano, si es que frezzer no los matan cuando ya no los necesite! AAAAAAAAAAAAAH.- Grito cuando saque el cuchillo y lo enterré nuevamente más profundo, se retorció del dolor, y perdió las fuerzas por lo que tuve que sostenerlo más fuerte. –Cell, su nombre es Cell.
-No reconozco ese nombre.- Dije y por más que pensé en verdad no lo reconocía o recordaba.
-Mi deber no es matarte.- Dijo. –Si no entregarte un mensaje.
-Cual mensaje.- presione más fuerte el filo.
-AAAH en mi chaqueta, bolsillo derecho.- Susurro, inmediatamente rebusque y encontré un sobre lo tome y guarde rápidamente en mi pantalón, para luego tirar al insecto al suelo, le di la vuelta para que pudiera mirarme, y el solo presionaba su mano en donde lo había apuñalado anteriormente.
-Cometiste un error al aceptar seguirme.- Saque la pistola que guardaba en mi bota y le apunte con ella al rostro.
-Espera si me matas no sabrás nada más!.- dijo histérico. –Yo podría ayudarte con información sobre Cell.
-Ya me dijiste lo que tenía que saber!.- Murmure. –Además yo no acepto ayuda de nadie, mucho menos de traidores!.- Jale el gatillo y dispare, la bala había dado directo a cráneo y su cuerpo se desvaneció sin vida. Tome mi celular para hablarle a napa y espere un momento hasta que contesto.
-Napa necesito que vengas a limpiar algo.- Ordene rápidamente le di la dirección en donde me encontraba y una vez que finalizo la llamada me retire lo más rápido posible de ahí.
-Para la otra yo elijo la película.- Le dije a Krilin una vez que salimos del cine.
-Vamos no estuvo tan mal a mí me pareció muy divertida.
-No sé qué tiene de divertido ver tantos muertes nombres tirando balas a lo tonto, de verdad que a ustedes los hombres solo les gusta la violencia.- Me queje a lo que Krilin solo rio.
-Am mejor vamos por algo de cenar.
-Querrás decir comida chatarra.
Nos subimos a mi auto y conduje rápidamente para comprar unas hamburguesas ya una vez ahí esperamos en la ventanilla nuestro pedido.
-Y dime Krilin aún no estas saliendo con nadie.
-No te eh hablado de Marron.- Dijo sonrojado el nombre al menos no me sonaba así que negué con la cabeza. –SI no dejo de mencionarla
-Y quien es Marron tu novia.
-Algo así.- respondió atontado a lo que reí.
-Algo así ¿eso qué significa?
-bueno es que salimos y todo eso pero creo que ella aun no acepta que somos novios es que es algo distraída.
-Creo que deberíamos de hacer una fiesta para conocer a la dichosa Marron y saber que intenciones tiene contigo.
-Eh no es necesario Bulma.
-Como de que no!.- Grite. –Claro que es necesario además de que es una perfecta oportunidad para estar todos juntos, le diré al maestro Rochi que la haga en su casa de playa…. Sera muy divertido.
La mañana siguiente me aliste lo más rápido posible para dirigirme a la asa de Vegeta, se me había hecho increíblemente tarde, me había quedado toda la noche platicando con Krilin tanto que el tiempo se nos había ido volando. Cuando por fin llegue corrí rápidamente a su despacho y maldije cuando no lo encontré ahí, camine hacia el gimnasio pero tampoco estaba.
-Rayos donde estas.-me dije mientras caminaba hacia la cocina y suspire cuando lo mire desayunando solo.
-Se te hiso tarde.- Me dijo enojado.
-Lo siento tanto, mi despertador no sonó y luego el tráfico estaba muy pesado.- empecé a explicarle.
-No importa ¿Ya desayunaste?.- Me pregunto normalmente mientras él le daba un sorbo a su café.
-Uh no aun no pero tengo unos pendientes de ayer y…-
-Come.- me ordeno y empujo la silla aun lado de él, entonces me fije que había otro plato sentado en la mesa. ¿Acaso seguía soñando? –Siéntate Bulma!.
-Am si.- fue lo único que se me había ocurrido decir. Me senté alado de él y mire los huevos revueltos de mi plato, no se veían nada mal también estaba una taza de café aun lado. Mire a Vegeta para tratar de encontrar una explicación en su mirada pero él jamás se dignó a mirarme si no se concentró totalmente en su comida como siempre lo hacía. "Creo que lo mejor será no decirle nada" pensé. "no vaya a ser que se enoje" para mi sorpresa el desayuno estaba delicioso solo que el café aún seguía demasiado amargo.
-Vegeta esto es muy rico tú lo hiciste.
-Humph.
-Desde cuando sabes cocinar tan bien.- pregunte
-No lose.- respondió.
-No lo sabes.- insistí sabía que si preguntaba un poco mas siempre le sacaba lo que yo quería.
-Grrr mi madre me enseño contenta.- Bingo.
-Así que te enseño tu mama.- Murmure ese era un terreno peligroso al que todavía no debía meterme.
-Ya terminaste de comer.-Me dijo –Tenemos trabajo que hacer.
-Si claro.- Recogí rápidamente los platos para acompañarlo hasta el despacho, estuvimos trabajando durante unas dos horas antes de que sonara su celular "Últimamente su celular suena demasiado"
-Dime.- escuche como contestaba secamente "Quien demonios le hablaba tanto" "Vegeta no tiene amigos" "Acaso será una chica" eso me enfureció no podía imaginarme a mi vegeta con otra mujer "pero que demonios desde cuando es mi vegeta"
-Rayos Bulma te estas volviendo loca.- Susurre.
-Está bien, llego en cinco.- Escuche y mire como cerraba su celular, Vegeta se pasó una mano por su cabello eso solo lo hacía cuando estaba frustrado, después de un momento enfoco su mirada en mí. –Tengo que salir por una hora o dos.- Me dijo "Acaso tendrá una cita" –Si no llego para antes de tu salida vete, cierras bien y nos vemos mañana.
Mire como rápidamente Vegeta se había ido a cambiar de ropa y se había apresurado para salir.
-Para qué demonios tenía que cambiarse, quien es tan importante como para que se haya tenido que alistar y salirse como alma que le llevaba el diablo. Empecé a pasearme por la habitación de un lado para el otro me encontraba demasiado inquieta. –Acaso es que se verá con una mujer.- y de solo pensarlo ya podía sentir una furia adentro de mí. –Tal vez conoció a esa maldita vieja en uno de sus endemoniados viajes. Ush de seguro esa es la razón por la que a veces se tardaba tanto en volver.- sin pesarlo había cerrado mi puño y había golpeado la pared provocándome dolor. Me senté nuevamente para examinar mi puño solo estaba un poco rojo pero valla que dolía demasiado. –Debo calmarme.- me dije. –No puedes dejar que tus celos te dominen.- Celos Bulma Briefs sintiendo celos de alguien que ni siquiera era su pareja. –Me estoy volviendo loca.
Decide concentrar mi mente en otra cosa antes de que mi cabeza se tornara suicida y empecerá a invitarme cosas que en realidad no estaban pasando paso una hora antes de que me llegara un mensaje.
-Qué raro este número no lo conozco… Pero es un mensaje de Vegeta que raro.- Eso si me había extrañado, ese no era su número pero me decía que necesitaba que fuera a un lugar urgentemente que estaba en medio de una reunión de negocios. –Qué extraño mejor le marco.- Había una corazonada muy dentro de mí que me decía que algo andaba mal, marque el número de Vegeta y para mi desgracia traía el celular apagado. –Tal vez se le quedo sin pila y por eso me mando el mensaje desde otro celular, si eso ha de ser.- Dios Bulma tienes que dejar de ser tan paranoica estas últimas horas andas como loca.
Rápidamente tome las llaves de mi auto y mi celular para dirigirme a la dirección en donde se encontraba Vegeta. –Bueno al menos esta en una cena de negocios y no con una chica.- Me dije pero lo raro era que Vegeta siempre me llevaba entonces porque no me llevo desde un principio porque avisarme hasta ahorita.
Al llegar al dichoso restaurante donde me habían citado espere pacientemente a que alguien llegara. La reservación estaba a nombre del Dr. Gero lo que no entendía era el que demonios tenía que ver con Cell. Según la nota que le había quitado al insecto día de ayer me avisaba que ahora nos veríamos para resolver algunas cuentas pendientes y que ellos se contactarían conmigo para decirme la hora a la cual nos veríamos.
Espere en la mesa unos cuantos minutos cuando ya me había impacientado esos imbéciles creían que todo el tiempo del mundo, revise mi celular para ver que ya tenían diez minutos de atraso, cuando dos sujetos se pararon delante de mi haciéndome sombra.
-Señor Vegeta nos haría el favor de apagar su celular.- Me pidió un hombre obeso con un gorro puntiagudo, lo observe con atención al igual que al otro que parecía que estaba a un pie de su tumba era tan arrugado y horrible que me daba asco verlo.
-Y porque debería de obedecerte.- pregunte a mí nadie me daba órdenes.
-Es para asegurarnos que la conversación no sea grabada.- contesto el anciano. Sentándose en el lugar enfrente de mi al igual que lo hiso el gordo. –Nuestro jefe el Dr. Gero es muy cuidadoso y no hablaremos hasta no asegurarnos de que no grabara esto y lo llevara a las autoridades.
-Que estupidez.- Dije pero en fin no me mataría hacer lo que me pedían. Apague el tonto celular y se los mostré para que estuvieran satisfechos. Ambos hombres se miraron de reojo compartiendo miradas de complicidad y eso no me agrado. Algo estaba mal aquí. Cruce mis brazos esperando a que ellos hablaran de una vez por todas lo que tenían que decirme para poder largarme de aquí de una vez por todas.
-Todos sabemos que has regresado bajo el mandato del Gran Frezzer.
-Y.
-Resultas una amenaza Vegeta.
-Siempre eh resultado una amenaza.-Dije. –Quieren ir al grano de una buena vez!.- Me exasperaba tanto rodeo.
-Pronto Vegeta no te impacientes ¿sabes que has matado a mucho de los nuestros?.- pregunto el viejo arrugado.
-Y.- Eso me era totalmente indiferente. –No me digas que hicieron todo este teatro porque mate algunos gusanos.- Me burle y sonreí cuando vi el disgusto en su mirada.
-Parece que para ti la vida y la muerte de otras personas te es insignificante oh no.- Siguió hablando el anciano, el gordo se había quedado completamente callado.
-La única vida que debe de importarme es la mía.- Dije. –Así es como uno sobrevive cuando esta en este negocio, la de otros te debe de valer un carajo. Lo importante siempre debe ser uno mismo. Solo tu por encima de otro nada mas.
-De verdad piensas así.- Dijo sonriendo. –Me alegro que seas tan cruel y despiadado como nosotros, que te de igual la vida de los demás justo como a nosotros.- Susurro y entonces se giró para mirar hacia la ventana. –Aunque nuestro jefe no piensa igual que tu.- Murmuro a qué demonios se refería este insecto. –Por eso decidió mandarte un mensaje pero después de hablar contigo y conocerte creo que será totalmente innecesario.
-A que te refieres insecto, ya déjate de rodeos y habla de una buena vez!.- Ordene enojado.
-Tranquilo Vegeta solo mira.- Dijo apuntando hacia la venta, rodando los ojos mire hacia ella y me di cuenta de que estaba totalmente obscuro, pero entra la obscuridad de la noche y las pocas luces que iluminaban la calle la mire.
-Pero que.- Murmure al ver a Bulma esperando que la señal se prendiera para poder cruzar la calle, sentí como mis ojos se abrían de la impresión, que estaba sucediendo! Qué demonios está pasando aquí!
-¿Esa es Bulma no, tu secretaria?.- Dijo el gordo solo sentí como mi dientes se apretaron, no podía quitarle la mirada de encima. –Nuestro jefe creyó que necesitabas una cucharada de tu propia medicina. El sentir lo que es perder a alguien cercano.- susurro malicioso y en ese momento mis puños se apretaron con fuerza "aléjate Bulma" mire hacia el alrededor para ver si veía algo extraño pero todo parecía muy normal. –Pero como tu dijiste la única vida que te importa es la tuya propia no, entonces qué más da que tu simple secretaria muera.
-Me están diciendo que montaron todo este teatro para matar a mi secretaria.- Dije con sarcasmo sin quietarle la mirada a Bulma. –No pensé que ustedes fueran tan sentimentales.- Me burle, la señal pareció prenderse porque Bulma empezó a caminar hacia nuestra dirección, ella al mirarme levanto su mano en señal de saludo y sonrió abiertamente en ese momento sentí como mi corazón se detenía, era un sentimiento extraño la respiración había dejado de importarme y tenía un dolor en el estómago mi cuerpo empezó a hormiguearme completamente, y las piernas las sentía completamente débiles, empezó a sudar frio y sentía como la cabeza empezaba a calentarse con cada segundo que pasaba lentamente, el tiempo parecía haberse detenido y Bulma tardaba eternidades en llegar hasta el otro lado de la calle. La gente a su alrededor empezó a gritar y mirar hacia el otro lado excepto ella, mire hacia donde todo mundo estaba señalando para ver que aun auto venía a toda velocidad en dirección a ella. Todo paso lentamente, el auto estaba a una nada de atropellarla fue en ese momento cuando Bulma giro y grito con horror. Quise levantarme, moverme y hacer algo lo que fuera para impedirlo pero fui incapaz de mover un solo musculo, hubo algo que me retuvo ahí, que me impedía hablar y gritar para correr a salvarla no sabía porque pero no podía.
Entonces entendí que mi orgullo no me permitió mostrar mi debilidad ante ellos y eso le costaría la vida a Bulma.
Estaba esperando a que la tonta señal del pase se prendiera para poder cruzar la calle, había tenido que estacionar mi auto del otro lado del estacionamiento porque el tonto lugar no contaba con uno "Como se le ocurrió hacer el negocio en este lugar" cuando por fin se prendió la señal camine hacia el frente hasta que distinguí a Vegeta tras la ventana, suspire de alivio al ver que realmente él me había mandado el mensaje y sonreí más al ver que estaba sentado con dos hombres y no con ninguna mujer, estire mi mano para saludarlo pero no era necesario él tenía la mirada fija en mí, mis pasos se volvieron algo torpes, siempre me pasaba eso cuando él me veía así de intenso. Yo no podía dejar de verlo, Vegeta siempre tenía un poder especial para atraparme, El grito de la gente me saco de mi concentración me gire cuando sentí las luces de un auto pegarme fuertemente y entonces me paralice al ver a ese auto tan cerca de mí. Cerré fuertemente los ojos esperando el golpe estaba demasiado cercas como para poder esquivarlo. Sentí como era tomada de la cintura fuertemente y arrojada hacia el suelo, la gente grito y el dolor que sentí cuando caíamos fue demasiado, sentí como me había raspado parte de la cara y los manos, el dolor punzaba en mi cuerpo al igual que mi adrenalina, el corazón me latía rápidamente que me daban ganas de llorar.
-Estas bien.- la voz la conocía pero no sabía de donde, me gire rodando entre el cemento para que mi espalda descansara en el frio de él, abrí los ojos para mirar la luna. Trate de levantarme pero había unas punzadas de dolor en mi espalda que me lo impedían. –No trates de levantarte tan rápido o te vas a lastimar.- Dirigí mi mirada hacia la persona que me había salvado la vida y me sorprendí de verlo ahí.
-Tu eres Piccoro.- Susurre mientras él me extendía una mano para ayudar a levantarme.
-Ese auto ni siquiera tenía intención de frenarse, ni uso su clacson para alertarte.- Empezó a decir.
-Ni me lo recuerdes ese loco casi me mata.- Murmure mientras me revisaba mis heridas, las rodillas me estaban sangrado debido a los raspones, al igual que mis manos u sentía un ardor en la mejilla. –Pero tú me salvaste muchas gracias.- Le susurre. Dirigí una mirada hacia donde se encontraba Vegeta y lo mire continuando la plática con esos dos hombres ¿acaso no vio que casi me matan? No sabía que me dolía mas saber que no me miro o saber que lo hiso y no le importo para nada que muriera. De repente sentí unas tremendas ganas de llorar. Y no sabía si era por mi casi muerte o por la indiferencia de Vegeta.
-Esta bien si te dejo sola ¿tienes en que devolverte?.- pregunto. –Tengo que averiguar que es lo que casi sucede aquí.
Yo asentí no pudiendo responder. Me tomo unos segundos hacer que mi vos no saliera quebradiza.
-Descuida traigo mi auto.- Piccoro solo asintió y espere que desapareciera para poder soltar las lágrimas que quería, me sentía demasiado temblorosa como para poder moverme, no podía controlar mi cuerpo y las lágrimas descendían por mis mejillas rápidamente y entonces el coraje me inundo, odiaba sentirme así tan vulnerable. Abrí y cerre mis palmas rápidamente en un intento de controlarme. Sentí el dolor al presionar mis heridas pero no me importo era mucho mejor que seguir llorando.
-Bulma que haces aquí.- La voz de Vegeta había mandado escalofríos por todo mi cuerpo, él era la última persona que quería ver en este momento. Mis sentimientos se dividían entre la tristeza y el coraje. –¿Estas bien?.- pregunto con esa voz tan ronca, tan seca e indiferente que me dolió, me dolió tanto saber que yo le era tan insignificante y tal vez siempre lo fui solo que apenas me había dado cuenta. "Tan estúpida"
-Estoy bien.- Dije y me mordí la lengua cuando mi voz había salido en llanto. Procure no mirarlo en ningún momento, sentía que las estúpidas lagrimas querían salir nuevamente y me reusaba a que me viera en ese estado tan débil, no podría soportar otra humillación mas no otra. Note su mirada tan clavada en mi que era insoportable "por favor solo quiero que me deje en paz"
-Vamos a casa.- Dijo y cuando trato de tomarme del brazo lo esquive, no quería que me tocara.
-Traje mi auto y puedo irme a mi casa yo sola.-Dije fríamente igual de fría como lo era el conmigo. Vegeta se había quedado en silencio un largo tiempo hasta que después de unos minutos se había animado a responder.
-Estas tan temblorosa que eres incapaz de moverte.- Menciono y odie que empezara a criticar mi debilidad con tanto ush tanto como era el. –Solo obedece nos iremos en mi auto quieras o no.- Me ordeno el muy infeliz todavía se atrevía a ordenarme, me tomo del brazo haciendo presión causándome dolor por mis músculos lastimados. Gemí dolorosamente y enojada y el pareció entenderme porque disminuyo la fuerza. Caminamos en silencio hasta su auto rápidamente me subí, vegeta me pregunto en donde había dejado mi auto y en cuanto se lo dije rápidamente marco a alguien para que se encargara de recogerlo. Estuvimos en silencio todo el camino, y yo me perdí, tenía demasiadas ganas de llorar lo único que quería era llegar a mi casa soltar el llanto a gusto, De repente fui consiente de mis heridas, toque mis rodillas para ver que aún seguían sangrando un poco, eran raspones nada grabe pero se había provocado sangre y dolor sobre todo dolor. Limpie rápidamente una lagrima traicionera que se había deslizado por mi mejilla y me había dolido de solo tocarla, sentí nuevamente la mirada de Vegeta pero no decía nada. Y que me iba decir si yo no le importaba para nada.
Cuando por fin se detuvo el auto abrí la puerta rápidamente dispuesta a entrar a la casa pero cuál fue mi sorpresa cuando mire que estábamos en la de él.
-Te dije que quería ir a mi casa no a la tuya.- Le reclame. Nuevamente lo tuve enfrente de mí y desvié la mirada para no verlo.
-No querrás llegar a tu casa lastimada oh si.- me susurro tratando de encontrar mis ojos pero no se lo permití.
-Ese es mi problema no el tuyo.
-Porque no me miras a los ojos y me lo dices Bulma. Vamos dime lo que quieres gritarme.- me ordeno y estaba harta que me ordenara.
-A ti que más te da no.- solté mirándolo con odio. –Después de todo no te importa, nunca te eh importado.- le escupo y mire como se quedaba callado. –Dime solo una cosa tú me viste.- pregunte. -¿viste cuando casi muero?.- El no respondió. –Claro que me viste, y ni siquiera hiciste nada, no te levantaste de tu estúpido lugar! Era tan importante esa reunión como para dejarme morir para ni siquiera preocuparte si sobreviví o no.- Seguía reclamándole con odio. –No obviamente yo no soy nada importante para ti digo después de todo solo soy tu secretaria.- Susurre cerré los ojos para evitar que las lágrimas volvieran a deslizarse pero lo último que espere es que vegeta me levantara en sus brazos y empezara a subir conmigo por las escaleras. –Pero que haces.- susurre.
-Ya cállate.- me susurro y maldije internamente mi debilidad, el sentirlo junto a mí, respirar su aroma y poder abrazarlo simplemente no lo resiste, le eche los brazos al cuello y me aferre a él tanto como pude, No sé cómo se las ingenió para abrir la puerta conmigo en brazos. Camino hasta dejarme en el sillón de la sala y se giró para prender rápidamente la chimenea iluminando un poco el lugar, lo mire agacharse y revisar mis heridas con cuidado.
-Parece que solo son superficiales… Iré a traer agua y vendas para limpiarte.- Susurro lentamente era increíble lo suave y despacio que me estaba hablando tanto que me asustaba, le agradecí los segundos que me había dejado sola y lo maldije por lo rápido que había vuelto hacia mí. Se volvió agachar y con una gentilidad que lo creí imposible de el curo, limpio y vendo mis heridas. Levanto su mano y tomo mi barbilla y la examino mi rostro con cuidado. –por fortuna no tienes ningún rasguño en el rostro, a lo mucho creo que te saldrá un moretón.- Susurro pero lo ignore. –Mujer que hacías ahí.- Me pregunto y entonces si lo mire desconcertada.
-De que hablas tú me mandaste un mensaje pidiéndome que fuera.- Mire como su rostro se tornó entre confusión y enojo.
-Yo no te mande ningún mensaje.
-No te estoy mintiendo aunque se me hiso raro que lo mandaras de otro número al final del día tú estabas ahí.
-Dame tu celular.- me pidió enojado.
-Para qué.
-Tu solo dámelo.- Sin entender bien porque le entregue mi celular y el rápidamente busco algo.
-Yo no te mande ningún mensaje.- Dijo cerrando nuevamente mi teléfono. –Jamás te pedí ir ahí. Todo esto fue una trampa.
-De que hablas Vegeta.- Dije desconcertada.
-Bulma creo que estas en peligro.- susurro. –Lo de hoy lo prueba todo quieren hacerte daño.
-Que! A mí porque.- pregunte asustada quien quiere hacerme algo y porque.
-Por mí es que quieren lastimarte.- Dijo mirándome directamente. –Creo que lo mejor será que te alejes de mi.- Susurro. Y entonces sentí como todo a mí alrededor se detenía. El dolor que había sentido antes no era nada comparado con lo que estaba sintiendo ahora, una cosa era enojarme con Vegeta y no querer hablarle una noche pero la idea de separarme de él, de dejar de verlo era algo que no podía soportar no, no quería.
-Porque.- susurre y entonces no pude evitar que las lágrimas salieran.
-No llores.- susurro y rápidamente limpie mis lágrimas.
-Que es lo que hice mal para que ya no quieras verme.- susurre con la voz quebradiza.
-Qué hiciste mal Bulma.- Dijo incrédulo. –Te estoy diciendo que casi te matan por mi culpa. Tu vida corre peligro si sigues junto a mí y la única forma de que no acabes muerta es que estés tan lejos de mi como sea posible.- Me grito preocupado.
-Te preocupa.- Susurre incrédula. –De verdad no quieres que me pase algo malo.
-Qué clase de pregunta es esa! Por supuesto que no deseo que te pase nada malo!.- Se le salió decirme y en ese momento su rostro se tornó rojo y no sé si estaba completamente loco para sonreír y ponerme feliz pero no podía evitarlo, yo le importaba, si le importaba.
-Porque quieren hacerte daño.- pregunte preocupada.
-Te acabo de decir que quieren lastimarte y me preguntas por mí.- Dijo incrédulo.
-Pero también dijiste que me quieren dañar por ti por lo cual el objetivo principal eres tú no yo.
-Odio que seas tan lista.- susurro. –Digamos que me he hecho de enemigos.- murmuro.
-Porque has mejorado en tu trabajo. Es por eso que ahora tienes enemigos.- deduci. El solo asintió. –No es algo a lo que no esté familiarizada Vegeta no voy a huir solo porque las cosas se complican. Mi papa es dueño de una gran empresa y cuando él fue lo suficientemente famoso empezamos a recibir amenazas, incluso hubo un tiempo en que tuvo que contratarme un guardaespaldas para mi seguridad. No voy a huir solo porque unos cobardes quieren hacerte daño a través de mí.
-No te importa que tu vida corra peligro.- me miro incrédulo.
-Claro que me importa es mi vida.- dije. –Pero no me gusta darle la satisfacción a esos cobardes.- respondí y entonces lo mire pensativo.
-Creo que lo mejor será que te quedes aquí.- Dijo serio.
-Esta noche.- susurre, estaba de acuerdo, no me sentía capaz de moverme ni querer regresar a mi casa.
-No me refiero a que lo mejor será que vivas aquí de ahora en adelante.- susurro mirándome a los ojos completamente decidido. –Bulma quiere que te quedes a vivir aquí conmigo.
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Como las amo tanto me desvele para acabar este capítulo para ustedes pesero que les guste.
Gracias por el apoyo chicas las amo.
Las hermosas de mi lista 11
Guest.- Nena muchísimas gracias por déjame un reviews me alegra mucho saber que te encanto mi capitulo me hace muy feliz, muchísimas gracias por leer y comentar cuídate mucho besos y abrazos.
Princess Veliska Vegeta.- Nena mil gracias por entenderme en lo de mis estudios te lo agradesco mucho y sobre todo que sigas leyendo mi historia y que la comentes eres un amor aquí te dejo el capitulo 11 y espero que te guste cuídate mucho besos y abrazos.
JuliBB.- Mi hermosa Julii como estas nena espero que bien : ) me encanta saber que te haya gustado el capitulo. Verdad que si a ninguna mujer se le deja con la ganas! Y menos si es un hombre tan sensual como el xD entre esos dos iiii ahí pasa algo son unos picarones… Yo me emocioono mucho cada vez que veo uno de tus comentarios de verdad que pone muy feliz porque tu eres de las primeras que comento mi fic y hasta la fecha sigues al pendiente mil gracias por eso, aquí te dejo el capitulo 11 espero que te guste besos y abrazos.
Lula04Gonzalez.- hola nena jajaja picarona ya quieres acciones entre esos dos verdad ( pero que me hago si es lo que todas queremos) por algo son la pareja mas apasionada de todo DGZ : ) me alegro mucho que te halla gustado el capitulo mil gracias por comentar y sobre todo leer cuídate mucho besos y abrazos.
Akiratechin.- hola hermosa lose mis faltas de ortografía no tienen perdón de dios, tratare de mejorarlas lo juro, mil gracias por leer y comentar aquí te dejo el capitulo 11 y espero qye te guste cuídate mucho besos y abrazos
Megan Devone 2.- Mi hermosa devone mi amor con patas obvio que me acuerdo del nombre que te di : ) si eres todo un amor, nena claro que no tu sabes que yo publico por ustedes yo me siento peor cuando les fallo y las dejo esperando tanto tiempo, te estoy muy agradecida por siempre apoyarme leerme y comentarme ::) aquí te dejo el siguiente capitulo y espero que te guste cuídate mucho corazon besos y abrazos
Marilu moreno.- Hola hermosa gracias a ti por comentar me alegra saber que te halla gustado el capitulo aquí te dejo este y espero que te guste mil gracias porleer y sobre todo por comentar.
Tatania neko.- Hola corazon : ) a mi también me encanta saber siempre de ustedes : ) gracias por tus buenos deseos espero que te guste este capitulo cuídate mucho nena besos y abrazos.
Roxe.- Mi pequeña y hermosa Roxe como estas nena. : ) espero que bien me encanta saber que te siga gustando tanto mi historia y si todas amamos al estúpido y sensual Vegeta : ) nena mil gracias por seguirme apoyando y por leer cuídate mucho pequeña besos y abrazos
Haruhi ouji.- Hola nena me alegra saber mucho te gusten todas mis historias eso me hace muy feliz : ) y si tienes razón nuestro hombre esta empezando a senitir verdaderamente. Aquí te dejo el capitulo 11 y espero que te guste cuídate mucho besos y abrazos
Gabi (Guest).- Hola mi hermosa gabi lamento a verme tardado tanto en actualizar y sobre todo dejarlas con la incertidumbre (yo odiaba cuando me hacían eso a mi) Mil gracias por seguirme apoyando por leer mi historia pero sobre todo por comentarla mil gracias enserio : ) aquí te dejo el capitulo 11 y espero que te guste cuídate mucho besos y abrazos
Rin Pink Susaiyajin.- Hola nena muchísimas gracias por tu comentario sobre todo por tu critica contructiva como crees que me va molestar algo que siempre voy a agradecer es que me digan mis errores para poder mejorarlos, creme que tomare en cuenta tus palabras para tratar de hacer un trabajo de mejor calidad para ustedes. Muchisimas gracias por leer mi fin me encanta saber que te haya gustado aquí te dejo el capitulo 11 y espero que te guste, y me muero por leer una de tus historias estoy segura que son buenísimas. Bueno nena cuídate mucho besos y abrazos
Shitsumo Miyuki.- Hola hermosa me alegra saber que te guste mi historia, gracias por enteder lo de mis estudios pero sobre todo mil gracias por leer pero sobre todo por cometar cuídate mucho besos y abrazos.
Mis corazones espero que les guste el capitulo como ustedes son las mejores lecotas del mundo y las amo me desbele para terminarles el capitulo y no dejarlas con el que sigue : ) de verdad espero que les guste a mi me encanto escribirlo
Cuidense mucho
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