Capítulo 2

...rápidamente vino hacia mí...

No alcance a reaccionar y el me tumbo contra el suelo de un solo golpe. Chrono, quien ya se había levantado, me ayudo a pararme de nuevo. Él que me había golpeado seguía en posición ofensiva para volverme a atacar, pero cuando lo iba a hacer el otro soldado puso cara de asustado y lo detuvo.

-Tenemos que irnos. -Dijo con un tono de voz serio.

-Pero que estás diciendo. Yo no me voy de aquí hasta que paguen.

-El rey nos espera. Él dijo que no debíamos demorarnos mucho. - Dijo mirando en una dirección con cara de asustado. Voltee a mirar en esa dirección y logre ver a una mujer peli rosada con una armadura, por lo que supuse que era de la guardia real, y con una mirada que provocaba temor.

-Grrr, bueno, está bien. Pero nos volveremos a encontrar mocosa. Y la próxima vez, no seré tan bondadoso. -Dijo el otro sin percatarse de que era observado, tal vez, por un superior.

Hubiera querido haberle hecho tragar esas palabras, pero el golpe no me dejo del todo bien. A la vez agradecía que se fueran ya estábamos formando mucho espectáculo allí. Más gente se había amontonado desde que había llegado.

-Fate, ¿estás bien? -pregunto Chrono algo preocupado.

-Sí, no te preocupes. no creo que me lo vuelva a encontrar. O eso espero. -Esto último lo dije casi en un susurro para no empezar ese tema con Chrono. -Mejor vallamos a casa ¿Te parece? -Le pregunte a Chrono.

-Sí, y mientras tanto vamos a pensar como darle una respuesta razonable a mi madre. -Por su tono note que seguía preocupado.

-Supongo que si te ve así va a formar un escándalo. - Dije con una sonrisa tratando de aligerar el ambiente.

-Más bien si nos ve así. Porque tú también le preocupas. - Tiene razón, Lindy-san me ha tratado como una hija desde lo de mi madre.

-Jaja, supongo que sí.

Llegamos a casa y fui directo al baño a verme la cara a ver si tenía un moretón o algo. "Vaya que suerte la mía tengo la mejilla inflamada. Sera mejor que me ponga algo para que no se note mucho", pensé. Mire la posibilidad del maquillaje, pero eso no va conmigo y no me gusta mucho, además se notaría. Salí del baño y Chrono estaba ahí esperándome.

-Fate ¿Estas bien? - Pregunto Chrono.

-Sí, solo que tengo algo hinchada mi mejilla. -Hizo una mueca.

-Bien entonces te alistare algo de hielo. -Dijo dirigiéndose a la cocina.

-Gracias.

Fui por donde había pasado el anteriormente y me paso el hielo.

-A la próxima no vuelvo a salvarte. -Le dije a Chrono de broma.

-Ja, pero ni siquiera te pedí salvarme. -Dijo el siguiéndome el juego.

-No lo dijiste, pero sin mí no hubieras salir de ahí con vida

-Jajaja, si claro. -Dijo en tono sarcástico.

Soltamos una carcajada al recordar lo sucedido. No puedo creer que esto pasara, ni siquiera recuerdo como pelear y aun no entiendo como logre pegarle tan duro sin lastimarme a mí en el intento. Y además no entiendo que hacia Chrono peleando con ellos. Quiero preguntarle, pero creo que es mejor dejar así las cosas con él. Creo que si le pregunto no me dirá de todos modos.

Cuando Lindy-san llego nos pegó una reprimenda, pero aun así me hace sentir bien porque así sé que por lo menos le importo a alguien. Claro a Chrno también le importo, pero no hace mal querer a más de una persona importante al rededor.

Ya que al día siguiente Chrono tenía el día libre, aprovechamos para salir conmigo como en los viejos tiempos, ya que por el trabajo que tenía ninguno de los dos había tenido tiempo para verse con el otro.

-Oye, Fate ayer ¿por qué pasabas por ahí? - Dijo algo serio.

-Lindy-san me mando al mercado.

-Haaa, menos mal. No sé qué hubiera hecho si mi madre hubiera pasado por allí. -Dijo con soltando un gran suspiro.

-Algún día me explicaras que fue todo eso? -Le pregunte de esa manera para que no se preocupara de explicarme rápidamente.

-Pues, yo quisiera d-...

Un gran ruido tomo el ambiente. Volteamos a ver qué pasaba y solo vimos unos soldados cubriendo algo. "Pero que está pasando" pensé. La curiosidad me carcomía así que fui a mirar.

-E-Espera, Fate-Dijo Chrono siguiéndome detrás.

Trate de ver por encima de los soldados, pero no logre nada. Me fui por otro camino que no estuvieran vigilando. Chrono aún me seguía. Lo que vi me sorprendió. Eran los dos soldados de la otra vez. Y estaban peleando con unos mercaderes. El gran estruendo había sido el golpe de uno de los mercaderes contra un andamio.

-Pero que paso aquí. -Dije sabiendo que la respuesta era obvia

-Espera aquí Fate.

- ¿Eh?

Vi a Chrono yendo hacia los soldados. Ellos lo reconocieras al instante. Empezaron a hablar como explicándole algo a Chrono. Me acerque un poco más para ver si alcanzaba a escuchar algo.

-...es trabajo. -Logre escuchar.

- ¿Por qué has venido?-Dijo uno de los soldados de ayer a Chrono.-Quieres la revancha? Porque yo sí.

-Vaya, que decidido. - Dijo Chrono alistándose para pelear.

-Dime tu novia vino otra vez para defenderte? -Si no hubiera sido porque Chrono en ese instante le pego un golpe en la cara yo me hubiera ido a dárselo.

-Ella es mi amiga, y por eso vengo para hacer que paguen por el golpe que le dieron.

-Pues eso no va a arreglar las cosas ¿No crees? -Hizo una pausa y miro hacia donde estaba-Ella tiene la mejilla muy hinchada, así que no creo que golpeándome se vaya a arreglarse en algo.

Chrono se quedó callado. Ya me habían descubierto.

-Jeje, chiquilla ¿por qué no vienes y luchas? De seguro también quieres la revancha, se ve en tus ojos. - Y realmente quería zamparle un golpe para que se callara de una buena vez.

Me dirigí hacia donde estaban. Chrono seguía sin decir nada. Supongo que no quería que me descubrieran, pero era tarde y esta también es mi pelea.

-Claro que quiero la revancha, o ¿por qué crees que estoy aquí?

-Bien entonces que comience la pelea.

Por alguna razón Chrono no opino y se apartó. Los demás soldados se quedaron en su sitio. No entendía que hacían allí. Supongo que comprendieron que en verdad no quería que nadie interviniera.

Comenzó la pelea y el empezó atacando. Lo único que podía hacer era defenderme. En una de esas vi una oportunidad de pegarle. Le pegué, pero lo que por lo visto no vi fue medir mi fuerza porque paso lo mismo de la vez pasada, sino que esta vez él estaba más atento y solo se fue para atrás un poco. Otra vez vi la oportunidad de pegarle. Así hice varias veces hasta que el decidió por lo visto pelear en serio. Comenzó otra vez a pegarme y pegarme. No me dejo ni un solo respiro. El me alcanzo a dar un golpe. Eso solo hizo que me empezara a poner furiosa y empezar ahora a pelear también en serio. Así fue un buen rato: cada vez que el me pegaba empezaba a subir mi nivel de furia. Subió tanto que no me di cuenta que yo le pegué. Pero el también alcanzo a pegarme y los dos retrocedimos. Estaba demasiado cansada para seguir, pero decidí usar mi magia para zamparle un buen golpe.

-No puede ser. - Dijo el otro soldado que estaba mirando.

-Ja, supongo que si peleas bien después de todo. -Dijo el soldado que estaba peleando conmigo reincorporándose.

-Keichi-san, tenemos que volver rápidamente. - Dijo el otro soldado

-Pero...

-Nada de peros, volvamos ahora.

-Está bien. -Volteo a mirarme-Esto no se ha quedado así.

-Claro- Dije en tono frio y voraz.

-Pero espero que te vuelvas más fuerte, chiquilla.

Se fueron y Chrono empezó a preguntarme si me encontraba bien. Fuimos a casa a relajarnos y me metí a la cama.

Habían pasado tres días desde esa última pelea con esos soldados y todos teníamos un descanso de nuestros trabajos, así que estaríamos los tres juntos por fin así aprovecharía para relajarme de mi trabajo y además pasaríamos tiempo como si fuéramos una familia. Cuando llegué al comedor vi a Chrono leyendo una carta un poco rara con un sello desconocido, para mí, en el sobre y a Lindy-san con cara algo seria esperando alguna reacción por parte de Chrono quien estaba demasiado concentrado leyendo. Fui y le pregunté:

-¿Que lees? ¿Una carta de amor? -Dije tratando de no mantener un ambiente tenso.

-Solo una carta. -Supongo que no le gusto la broma porque lo dijo todo seco.

-… Bueno, pero de ¿quién es la carta?

-Del Rey.

- ¿Que...? -Realmente era de quien menos me esperaba una carta.

-El rey mando esa carta conmigo para que se la diera a ustedes-Dijo Lindy-san saliendo de la cocina. Lindy-san trabaja en asuntos privados para el Rey.

- ¿Nosotros? - Pregunte porque se me hacía raro que el rey mande cartas sobre todo a alguien como yo.

-Si Fate, no se te haga tan raro. Creo que has visto los carteles colgados por todo lado, ¿o no? -En serio manda buscar a todos los que manejan magia, no pensé que en serio los iba a encontrar. -No te resistas.

-Per-…

-Fate -Dijo interrumpiéndome Lindy-san. -Entiendo la situación de tu magia, por eso prefirió que falles en las pruebas, pero realmente también quiero que pases. Lo único que te pido es que las hagas esforzándote lo más que puedas sin desfallecer. -Realmente la quiero tanto como una madre, pero no quiero ser parte de la guardia real. -Y no creas que no me entere de su pelea contra esos soldados. Yo me puedo enterar de todo lo que pasa en sus vidas. -Dijo dedicándonos una mirada amenazadora a Chrono y a mí.

-Bien Fate, iremos mañana, ¿te parece? -Dijo Chrono ya algo más relajado.

-No, no me parece.

- ¿Eh?, pero ¿porque?

-Lindy-san lo dijo, ella prefiere que me quede.

-Lo dije, pero lo que realmente quier-…

-Lo siento Lindy-san, realmente quisiera dar todo de mi pero no quiero. No puedo utilizar mi magia si va a ser utilizada con fines de guerra. Además, estoy muy oxidada, no podría.

-Pero que dices, si te peleas mejor que nadie. Pero ya que dices que estas muy oxidada no te dará miedo ir y hacer la prueba para que te digan que fallaste, ¿o sí?

-…

-Lo sabía. -Dijo Chrono sonriendo de medio lado ante mi silencio. Iremos mañana. No hay de qué preocuparse Fate, todo estará bien. -Dijo revolviéndome el cabello como una niña pequeña. Quite su mano haciendo pucheros.

-Me las vas a pagar algún día. -Dije cerrando los ojos con el ceño fruncido.

Continuara...