Egoísmo

-¡Roxas!- Escuchó que lo llamaban pero no lograba encontrar a la persona que lo hacía debido a la aglomeración.

-¡Roxas; por aquí!- veía a su hermano claramente entrando a la zona de espera del aeropuerto pero tal parecía que él no lograba ubicarlo así que levantó los brazos intentando llamar su atención. Por fin pudo distinguir a su hermano, aunque no supo cómo es que tardo en visualizarlo si sólo era cosa de ver su cabello con su peinado tan llamativo. Decidió apresurarse a llegar con su gemelo, seguramente Cloud estaría con él y aunque sonará raro, también quería verlo.

-¡Roxas!- gritó el castaño lanzándose directamente con el otro; tirándolo por poco al piso.

-Hola Sora- contestó correspondiendo el abrazo y logrando mantener el equilibrio. –Hola Cloud- saludó al mayor cuando logró verlo.

-Bienvenido Roxas- dijo mientras tomaba la maleta del menor y se dirigía a la salida.

-¿Cómo te ha ido Roxas?- preguntó el castaño desde el asiento trasero. –Estas últimas semanas no hablaste conmigo. –dijo a modo de reproche.

-Bueno fueron días muy pesados.- dijo en su defensa. Era vedad, como las últimas semanas se las paso en casa de Seifer se olvidó por completo de hablar con su hermano.

-Vamos Sora, que tampoco es culpa de Roxas, al menos no completamente- dijo el mayor al saber que el castaño también había estado ocupado esos últimos días.

-¿A qué te refieres Cloud?- preguntó el chico sin percatarse del rubor que comenzaba a surgir en el rostro de su gemelo.

-Bueno, digamos que Sora ha tenido las tardes un poco ajetreadas- dijo con un toque de burla y soltando al momento una carcajada al ver por el retrovisor a su hermano menor.

-Siento que me he perdido de algo.- dijo Roxas al no comprender del todo la situación.

-Oh, así que Sora no te ha contado; supongo que puede hacerlo ahora.- decía mientras daba vuelta al volante.

-¿Qué sucedió Sora?- preguntaba dirigiendo su vista al asiento trasero, percatándose así del sonrojo del otro. -¿Sora?

-… Riku y yo regresamos hace dos semanas más o menos. –Dijo ocultando un poco su rostro.

-Ya veo.

-Ahora comprenderás a lo que me refiero cuando digo que Sora ha tenido las tardes ocupadas.

Roxas pudo saber a lo que Cloud se refería, conocía el carácter de Riku y seguramente no dejaría a Sora sin castigo. Si, definitivamente las tardes de su hermano estaban llenas de sexo salvaje.

-Pero no has contestado a mi pregunta Roxas- replicó el chico intentando salir de la situación tan embarazosa en la cual se encontraba. -¿Cómo te ha ido? Ya no me has dicho nada de Seifer.

¡Oh sí! El rubio pudo percibir las malas intenciones de su gemelo. Aún no le había comentado nada a Cloud y todavía no quería hacerlo. Vaya que Sora era tramposo. Bueno después de todo él no podía ser el único avergonzado; ¡no! Siempre tenía que meterlo a él en las mismas situaciones.

-¿Quién es Seifer, Roxas?- preguntó el mayor, ya sabía de quien se trataba, Sora ya le había hablado del chico, pero aun así quería escucharlo.

-Es… es….- decía nervioso, esa situación no le gustaba pero soltó un suspiro al ver que habían llegado a casa. Con eso vio una momentánea ruta de escape. –Por fin llegamos.

En el momento en que Cloud apago el motor Roxas bajo a toda prisa del auto para quedarse contemplando su hogar. Había pasado meses lejos de casa y eso; definitivamente afectaba a cualquiera.

-Creo que huyo de tu pregunta- dijo Sora antes de bajar del auto.

-Sólo por ahora- aseguró Cloud.

Cuando Roxas entró por fin al lugar no pudo ocultar la sensación de ansiedad que lo invadió; sensación ocasionada por lo que sabía que le esperaba.

-¿Tienes hambre?- preguntó el mayor abrazándolo por los hombros.

-Sí, un poco.

-Entonces vamos a la cocina a preparar algo, sirve que le cuentas a Sora como has estado y me dices quién es Seifer.

-Y… ¿por qué quieres saber quién es?- preguntó mientras los tres se dirigían a la cocina.

-¿No puedo preocuparme por mi hermano más pequeño?- dijo con un toque de mofa.

-Eso mismo Roxas- decía el castaño- eres nuestro hermano menor, tenemos que cuidarte.

-Sora, eres mayor que yo sólo por cinco minutos. –Dijo dando un leve empujón al chico. –Así que no te des tantos aires.

-Eso no quita que seas el menor de los tres.

-Sí, sí. Como sea.- Dijo separándose de ambos y yéndose a sentar a la mesa de la cocina.

-Seifer es…- comenzaba a ruborizarse- es…- soltó un suspiro. Ya lo había llamado así muchas veces, no entendía porque ahora le costaba tanto trabajo decirlo.

-Díselo ya Roxas- exigía Sora sentándose a un lado del rubio disfrutando de su sufrimiento. –Y tal vez podrías intentar no ruborizarte tanto- le dijo un poco más bajo pero aún lo bastante audible para que el mayor escuchara.

-Ya voy… Seifer es mi novio. –Listo, por fin lo había dicho, aunque le había costado algo de trabajo.

-Así que ya tienes una pareja- dijo Cloud tomando asiento también.

-Sí.

-¿Desde cuándo?- preguntó el mayor.

-Casi un mes- sí, ahí estaba; el molesto interrogatorio de hermano mayor sobreprotector.

-¿Qué edad tiene?

Cloud estaba sentado frente a él con los brazos cruzados y la vista fija en su persona, desvió un poco la mirada y vio a Sora con una sonrisa bastante grande en su rostro. "Desgraciado" pensó al ver al castaño burlándose de la situación.

-Tiene 22 años, la misma que Riku.

-Bueno, supongo que no puedo decir nada respecto a la edad- dijo Cloud, dirigiendo su mirada ahora a Sora. –No eres el primero de la familia que esta con alguien mayor que él.

El castaño sólo amplio más su sonrisa al ver que el mayor ahora le veía a él.

-¿Qué estudia?- preguntó siguiendo con el interrogante.

-Ingeniería en sistemas.

-Vaya, conseguiste a alguien que no tiene nada que ver contigo. –Dijo Sora.

-Si… lo mismo pensé cuando me lo dijo.

-Y… ¿te trata bien Roxas?- el tono de su voz cambio completamente, ya no era uno de seriedad mezclado con burla, ahora mostraba verdadera preocupación.- ¿No has tenido que lidiar con alguna situación incómoda?

El menor sonrió ante esta pregunta, podía sentir como el ambiente cambiaba a su alrededor. Sentía como Cloud ahora lo veía con total atención, se percató de como Sora cambiaba radicalmente de posición en cuanto la pregunta termino de ser formulada. Sus hermanos aún estaban preocupados, querían protegerlo y ante este pensamiento no pudo evitar aumentar la sonrisa que había en su rostro. -Sí, han sido dos veces. Pero tranquilos- dijo al ver el cambio de actitud en sus hermanos-, él se ha detenido cuando se lo he pedido, ha logrado contenerse en esas situaciones y me ha prometido que no hará nada hasta que yo esté listo. Así que, no hay porque preocuparse.

-¿Seguro?- preguntó Cloud, no convencido del todo.

-Tranquilo Cloud, se cuidarme solo. –Pero justo cuando termino de decir eso se dio cuenta de lo equivocado que estaba. Bajo un poco la cabeza al percatarse de su error. –Bueno… al menos ahora soy un poco más precavido.-Dijo intentando arreglar el error antes dicho.

-Roxas- susurro el castaño.

-Tienes razón Roxas- dijo Cloud llamando la atención del rubio. –Sabes cuidarte solo- concluyó con una sonrisa. Su intención no era desanimar al menor.

-Gracias- estaba claro, sus hermanos querían protegerlo.

-Bien, hagamos algo para comer. –Soltó Sora marcando la situación a la cual quería entrar ahora.

-Opino lo mismo.

Así los tres dejaron el tema en el olvido intentando no tocarlo en el resto de la tarde y hablando de cosas sin importancia.

-Entonces, ¿Cuánto talento hay en Inglaterra?- preguntó el castaño.

-Bastante- decía Roxas emocionado- Hay un chico que hace maravillas cuando comienza a tocar el violonchelo.

-Entonces si hay competencia. –dijo Cloud.

-Sí, aunque el profesor Valentine dice que mi talento en el piano es de los mejores que hay en el conservatorio. –Dijo con orgullo.

-Supongo que tocarás algo para nosotros mañana.

-¿Mañana? ¿Qué hay mañana?

-Sora invitó a Riku, Demyx, Zexion y Axel a la casa para darte la bienvenida. –Dijo Cloud ignorando por completo la reacción de Roxas al escuchar el nombre del pelirrojo.

-Y Cloud invitó a Zack- agregó Sora. Tal pareciera que ninguno reparo en el chico. O más bien no querían notarlo.

-Ya veo. Entonces no tengo opción.- Dijo antes de salir de la cocina- les molestaría si voy a dormir un poco, estoy algo cansado.

-No hay ningún problema Roxas… descansa.- Dijo el mayor de los Strife mientras veía como el chico se perdía escaleras arriba.

-Está nervioso.- Dijo Sora una vez se quedaron solos.

-Bastante.

Cuando cerró la puerta de su habitación; se sintió reconfortado pero a la vez frustrado. Había vuelto a casa con sus hermanos, sabía que tenía que enfrentarse a algo grande.

-Demasiado grande, demasiado complicado- dijo al aire. Recargo su frente en la puerta, sabía que la madera fría le haría bien a su cabeza.- Difícil- dijo dándole ahora la espalda para observar su habitación.

"Y necesario". Ahí estaban de nuevo, ya se preguntaba cuando harían acto de presencia. No lo habían molestado en todo el transcurso del camino, pero bueno, era entendible; no había razón para que aparecieran.

-No es tan necesario.- Dijo cerrando los ojos y deslizándose hasta quedar sentado en el suelo.

"Lo es y lo sabes".

-¿Por qué?- preguntaba cubriendo su rostro con las manos. –No encuentro la razón por la cual sea necesario.

"Para recuperarte". Nuevamente se formaba ante él una figura. Tal vez era él mismo, tal ver era cosa del sueño pero no se atrevía a abrir los ojos.

-¿Y si no lo logro?

"Tomarás otro camino". Le dijo más alto y más cerca. "Sabes que no puedes sacarlo por completo de tu vida".

-Si puedo… ¡Maldita sea, fue lo que hice!- Dijo casi como un grito, un grito que llamó la atención de Sora.

-¿Roxas?- preguntó quedamente mientras se acercaba a la habitación.

"No, no lo hiciste". Le recriminaron.

-¡SI LO HICE!- Gritó, tomando varios mechones de su cabello. Estaba comenzando a perder la paciencia.

"Solamente huiste". La figura estaba agachada frente a él, en espera de que abriera los ojos y lo viera. "Como lo has hecho desde ese momento".

-Cállate- no quería abrir los ojos, temía encontrarse con algún reflejo suyo completamente distorsionado.

-Oye Cloud-llamó Sora desde las escaleras. –Ven a escuchar esto- decía haciéndole señas.

-¿Qué sucede?- preguntó mientras iba con el chico.

-Es Roxas, esta, no sé… Creo que está hablando con alguien.- dijo mientras lo llevaba a la habitación.- Sólo escucha.

El mayor imitó al castaño pegando la oreja a la puerta intentando escuchar al rubio.

-Yo no hui.- Decía.

"¿Entonces puedes asegurar qué eres tú?"

-Soy yo, soy el mismo… No he cambiado- más que respuesta, lo decía intentando convencerse a él mismo.

"Abre los ojos y dímelo. Dime que te has fortalecido, que ya recuperaste tu esencia, que puedes enfrentar tu pasado sin problemas… que ya no me necesitas." Se quedó callado un momento intentando que las palabras dichas causaran la reacción esperada y poder continuar. "Dime que puedes llamarte un Strife con toda seguridad".

Esa última oración causó el efecto deseado, Roxas abrió los ojos sólo para encontrarse con lo que temía, era él pero a la vez no lo era.

"Lo ves, si quieres volver a ser el mismo de antes; tienes que afrontarlo".

-Cállate- dijo en voz baja.

"Cobarde" dijo en modo de burla.

-Cállate- repitió un poco más alto.

"Débil" dijo muy cerca de su oído, haciendo que estallase por fin.

-¡QUE TE CALLES!- gritó, tomando lo primero que estaba a la mano que fue un cubilete de lápices y bolígrafos que termino estampado contra la puerta, provocando que los dos chicos que estaban detrás de ella se sobresaltaran. -¡Déjame solo!

Al escuchar el primer grito; se preocuparon pero cuando el impacto llegó a la puerta, se decidieron a entrar lo más rápido posible.

-¡Déjame solo!- escucharon antes de entrar.

-¡Roxas!- gritaron una vez que estuvieron dentro. El chico se encontraba recostado en la cama hecho un ovillo, con los ojos cerrados repitiendo una y otra vez "déjame solo".

-Roxas ¿Qué sucede?- le preguntó Cloud tomándolo por los hombros intentando llamar su atención.

-Déjame solo- dijo de forma lastimera.

-Roxas- Sora estaba al otro lado de su hermano. Estaba preocupado pero también asustado. Ahora veía que tan afectado y perdido estaba su gemelo.

Los susurros del menor se dejaron de escuchar poco a poco, su cuerpo se fue relajando para quedar recostado de la forma más tranquila como si no hubiese vivido el anterior ataque de desesperación.

-Oye Roxas- dijo Cloud levantándolo un poco de su actual posición, intentando dejarlo sentado. -¿Estas bien?- pero el chico no contestaba; aún mantenía su rostro tan tranquilo. -¡Roxas!- llamó aumentando el volumen de su voz.

-Cloud- interrumpió el castaño.- Esta dormido- le dijo al darse cuenta que su gemelo no tenía intenciones de abrir los ojos.

-¿Estás seguro?- preguntó aún no tan convencido.

-Si… Lo mejor será que lo dejes dormir y después podrás hablar bien con él- decía manteniendo la mirada en su hermano.

-… Está bien- dejo de intentar despertar al chico para dejarlo recostado nuevamente. –Podrías… ¿Podrías quedarte con él un rato? Sólo para asegurarnos que está bien.

-Si… claro.

Cuando Cloud dejo la habitación, Sora se quedó sentado a un lado de Roxas. Pudo escuchar perfectamente como su hermano hablaba con él mismo y también escucho el impacto contra la puerta, estaba seguro de no haberlo soñado. Pero ahora ahí estaba durmiendo tan plácidamente sin ningún problema o inquietud. "¿Qué sucedió aquí?" Era lo que se preguntaba. Tal vez, en verdad, por esa ocasión, su hermano lo necesitaba, necesitaba volver a equilibrar su vida, sólo que no sabía cómo ayudarlo. –Siempre es él quien me ayuda, no al revés. –se lamentó. Claro que habían vivido situaciones difíciles y él había cuidado del rubio, así como también lo hacían mutuamente pero ahora era distinto. Ahora Roxas necesitaba de toda su ayuda. –Ahora más que nunca se ve como el menor de nosotros.- Dijo de forma muy poco audible, tanto que no supo si de verdad lo dijo o sólo lo pensó.

-¿Sigue dormido?- preguntó el mayor al ver bajar a Sora después de un rato.

-Si, en serio que estaba cansado.- decía llegando a la sala y sentándose en el sillón más grande.

-¿Estás preocupado?

-¿Tú no?

-Tal vez sólo fue un ataque de desesperación. – Decía el mayor intentando convencerse nuevamente.

-¿Crees que deberíamos dejarlo pasar?- preguntó dirigiendo su mirada al techo.

-No. Hay que preguntarle qué sucedió.

-¿Y si dice que no es nada?

-Quedémonos con la idea de que nos lo va a contar.

-Esperemos.

-¿Entonces Roxas?

-¿Qué?

-¿Me vas a decir porque no hablaste conmigo el jueves y viernes?- preguntaba Sora.

-Pues…- los tres se encontraban en la sala, Cloud; como siempre, estaba callado limitándose solamente a escuchar la conversación y el castaño, bueno se entretenía en bombardear al rubio. –No pude Sora, ya te dije que tuve días ocupados.

-¿Seguro? ¿No habrá sido que estuviste con Seifer?

Al oír la pregunta comenzó el sonrojo en su rostro, picando más la curiosidad de los dos presentes.

-No digas tonterías.

-Vamos, sabes que no puedes mentirme.

Intentó pensar una excusa o una buena mentira para hacerla pasar por su respuesta pero decidió desistir. De todas maneras sus hermanos iban a enterarse tarde o temprano. Y qué mejor que fuera de su propia boca.

-Desde que perdimos contacto- comenzó a contar tomando una posición más cómoda en el sillón. –hubo algunas cosas que se salieron de control causándome algunos problemas.

-¿Qué clase de problemas?- preguntó Cloud.

Se tomó un momento para tomar aire y aclarar sus ideas. ¿Cuáles eran sus problemas? Realmente ¿Qué era lo que le molestaba?

-Cloud, cuando comencé mi relación con Seifer hubo una persona que no estuvo del todo de acuerdo, al menos no del todo. Me refiero a Hayner. –se detuvo un momento, la primera parte la había concluido bien, ahora tenía que pensar en lo que iba a decir. -Aún no conozco bien la razón, pero hasta la fecha no está de acuerdo…- se detuvo de golpe, ¿a quién quería engañar? ¡Claro que conocía la razón! Pensando en esto comenzó a reír de forma tranquila.- Eso no es cierto, si conozco la razón.

-¿Y cuál es?- preguntó Sora.

-Le gusto a Hayner.

-Bueno…- comenzó a hablar Sora rompiendo el silencio que surgió después de lo dicho. –Eso no tiene nada de malo ¿o sí?

-Lo tiene cuando no te deja solo por más que lo pides.

-Y ¿qué tiene que ver eso con que hayas tenido los días ocupados?

-Cloud, ¿alguna vez has sentido que te has perdido a ti mismo? No sé, algún día puedes levantarte, verte en el espejo y darte cuenta que el sujeto que estás viendo no eres tú.

-No entiendo a qué te refieres Roxas- contestó el mayor.

-Yo tampoco- Secundo el castaño.

-El día que hable contigo y con Naminé,- decía dirigiéndose a su gemelo- ¿recuerdas la marca qué tenía en el cuello?

-Sí, la recuerdo.

-Ese día Seifer me mordió en el cuello dejándome un moratón. –dijo antes de que Cloud preguntará algo. –Creo que desde ahí comenzaron a atormentarme los problemas realmente.

-¿Qué te sucedió Roxas?

El menor guardo silencio, era muy sencillo lo que le había pasado al igual que algo muy evidente. Soltó un suspiro antes de continuar. –Me destruyeron Cloud… eso fue lo que me paso.

-¿A… a qué te refieres?- preguntó Sora al no entender nada.

-A eso, que me destruyeron. –se detuvo nuevamente. Tenía que decírselos- Después de… ya saben, la… violación- cerró los ojos, vaya que era difícil decirlo. –Digamos que… comencé a experimentar ciertas cosas fuera de lo normal.

-¿Cómo qué?- la conversación se estaba tornando muy extraña. Había comenzado con Seifer y hasta ese momento llevaba bien el hilo de la conversación, pero cuando comenzó con lo del espejo, no supo que esperar. Estaba perdido y por la cara de Sora supo que no era el único.

-Por favor, no quiero que saques conclusiones apresuradas, quiero que escuches todo lo que tengo que decir ¿está bien?

-… Si- dijo un poco dudoso.

-He estado escuchando… advertencias, gritos, susurros de personas que no están.

-Escuchas… ¿escuchas voces?- preguntó Sora sorprendido.

-Sí y no.

-No entiendo.

-Son voces pero… el día del que les estoy comentando- decía mirando a Sora- pude verlo.

-¿A quién?- preguntó Cloud.

-A mí, o al menos eso creo.

-¿Cómo?

-Vi una silueta en mi habitación. Hable con ella Cloud pero no pude distinguirla bien, pero creo que era yo.

-Y… ¿qué te dijo?

-A grandes rasgos- contaba mientras bajaba un poco al cabeza- que ya no era yo, que había cambiado…- comenzó a apretar sus puños. –Que estaba perdido y destrozado.

-Pero sigues siendo el…. –pero el castaño no pudo terminar de hablar.

-No lo soy.- Dijo Roxas tajantemente.- Sólo mírame Sora, no lo soy, no soy el mismo.

-¿En qué cambiaste Roxas?- quiso saber Cloud.

-Soy débil, tengo la imagen de necesitar protección. Tú lo sabes Cloud, no necesitó que me protejan pero desde que llegué a Inglaterra; di esa impresión. De una persona frágil. No, más bien de alguien que necesita protección con urgencia.

-Eso no es…

-Claro que lo es Sora. Es cierto- intento calmarse un poco antes de perder por completo el control. –Fue ese mismo día que me di cuenta de lo de Hayner.

-Entonces… ¿Todo está ligado?

-Si. Ese día después de escuchar todo eso de, bueno, quien creo que soy yo mismo me miré al espejo y vi el cambio. –dirigió su mirada primero a Sora y luego a Cloud, manteniéndola en el último. –Vamos Cloud, obsérvame bien y dime que no lo notas, dime que me equivoco.

El mayor lo miró con atención. Sabía que no podía decirle eso porque era mentira, claro que había notado el cambio, claro que había sido muy notable, pero tuvo la vaga esperanza de que fuera momentáneo. Después de un rato desvió la mirada, dándole la razón al menor.

-Lo sabía.- Echo la cabeza hacía atrás marcando la decepción que sentía pero regreso casi inmediatamente a su posición original al entender que al menos su hermano no lo había engañado. – Bueno, supongo que es algo que superaré tarde o temprano. Regresando al punto principal de esto, al verme en el espejo me sorprendí bastante, fue por eso que cancelé tanto mi cita con Seifer como el encuentro con Hayner, Pence y Olette. Eso, obviamente, no le agrado a Hayner y fue a buscarme.

-Supongo que te insistió bastante- decía Sora.

-De hecho; al pasar un rato y ver que no tenía intención de dejar de tocar la puerta y marcharse, decidí salir a tomar un poco de aire. Para hacerlo corto, reñimos, le dije que se fuera y bueno… me besó. –esto último lo dijo un poco avergonzado. –Fue por eso que el tiempo que quedaba antes de venir otra vez a cada decidí pasarlo con Seifer.

-Entonces ¿por dos semanas estuviste viviendo con él?

-… Si.

-Bueno, eso explica el por qué no hablamos esos días.

-Si.

-Roxas…

-Estás preocupado, lo sé- dijo antes de que el mayor terminase- pero en cuanto esta situación se vuelva peligrosa para mí y los que me rodean, te prometo que haré lo que quieras.

-No es eso Roxas, es…

-Por favor Cloud, creo tener una idea de cómo salir de esto, pero necesito llevarla a cabo, Sólo dame un poco de tiempo.

-Es que esto no puede tomarse a la ligera Roxas, necesitas ver a un experto en ese tema.

-Cloud, te lo pido…. Déjame solucionarlo por mi cuenta, sólo una oportunidad. Si no funciona haré lo que me digas sin rechistar a nada. Por favor.- pedía el menor.

El mayor se quedó pensando un rato, paseaba su mirada de Roxas a Sora y viceversa, quería apoyo del castaño pero parecía que no iba a obtenerla. -¿Qué planeas?

-Recuperar mi vida, tengo que equilibrar todo.

-Así que por eso aceptaste hablar con Axel- dijo su gemelo.

-Bueno, hay que comenzar por el principio.- Con eso planeaba dar por terminada la conversación pero Cloud lo detuvo con una pregunta más.

-¿Qué sucedió ayer en la habitación?- Cuando escuchó la pregunta se maldijo mentalmente, creyó que su hermano no lo había escuchado. Después de todo recapacito, claro que lo había escuchado, después de toda no había sido muy sigiloso.

-Fue un ataque de desesperación. No volverá a pasar, en serio. –Sólo esperaba escucharse muy convincente. No quería alertar a su hermano, más de lo que ya había hecho.

-¿Seguro que sólo fue eso?- pregunto dubitativo.

-Sí, sólo eso.- Intentó encontrar un tema adecuado para salir de la situación y una idea llego a su cabeza. -¿A qué hora van a llegar Riku y los demás?

-A las 7:00- contestó Sora.

-Estaré en mi habitación hasta entonces. –Decía mientras subía las escaleras.

-Oye, ¿puedo acompañarte?- preguntó yendo tras su hermano.

-No le veo problema. –contestó levantando los hombros.

-Bien.

-Pero- ya no pudo decir más, los menores ya se encontraban arriba. –Siempre escapándose.- Los dejo en paz un rato, confiaría en Roxas, después de todo seguía siendo igual de necio.

Cuando llegó a su casa fue directamente a la sala para quedar acostado de manera descuidada.

-Al fin en casa- no se preocupó por dejar su mochila en un lugar más indicado simplemente la dejo caer sin preocuparse más de ella. Había sido un día demasiado pesado, las prácticas últimamente eran más largas y en mayor cantidad, por eso cuando se le presentó la oportunidad de irse temprano no dudo en tomarla. Además de que tenía otro compromiso esa tarde. Con notable pereza se levantó de su tan cómoda posición para deshacerse de su bata la cual ahora se encontraba un poco sucia, y poder dejarla en el sofá.- Todavía tengo tiempo.- exclamó al ver el reloj y darse cuenta de que contaba con dos horas libres. Decidió ir por algo de comer para después tomar un baño. Estaba nervioso, intentó comer algo ligero pero el nudo en su estómago se lo impidió, no podía evitarlo vería a Roxas después de un tiempo. Pensó en hacer un último intento con la comida pero fue inútil. Dándose por vencido se dirigió a la ducha; después de todo el agua le ayudaba a relajarse un poco, aunque sonaba algo irónico siendo que a él no le agradaba mucho este elemento. Cuando estuvo bajo la regadera distintas imágenes del rubio invadieron su mente. –Roxas- dijo en voz muy baja.- ¿Qué has hecho de tu vida Roxas?- una duda que estuvo muy presente en su cabeza por una larga temporada. Soltó una corta carcajada al pensar en otra pregunta. -¿Qué he hecho yo con la mía?, Si, definitivamente esa es una pregunta mejor.

Dejo de cuestionarse y espero a que el tiempo pasara. No dejaba de imaginarse los distintos resultados de la misma situación. Cuando creyó que había sido suficiente el tiempo que estuvo bajo el agua decidió apresurarse, después de todo se dedicó a perder mucho del mismo. -Van a venir a molestar en cualquier momento. –Se dijo mientras intentaba que su cabello ahora húmedo se quedase igual que siempre aunque claro fallando en el intento.

-¡Axel!- Gritaron seguido del sonido del timbre. -¿Estás listo?

Viendo que no podía hacer nada con su cabellera rebelde, decidió dejarla tal y como estaba dándole un cambio radical de apariencia.

-¡Axel!- volvieron a gritar con más impaciencia. –Se hace tarde.

-Ya voy, ya voy. – contestó desganado dirigiéndose a la puerta. –No se desesperen. – decía abriendo la misma, acción de la cual se arrepintió al escuchar a las tres personas de fuera.

-Vaya, te pusiste tus mejores galas. –decía con burla.

-Y cambiaste tu apariencia. ¿Qué? ¿Acaso desconfiabas de tu antigua imagen?

-Bueno, después de todo es normal sentirse nervioso.

-¿Podrían callarse?- decía cerrando los ojos intentando disminuir la molestia que los tres presentes comenzaban a incrementar.

-Hey, calma Axel, sólo bromeamos. –Se defendió Riku levantando las manos frente a él.

-Sí, no es necesario que te enojes tanto. –Decía Demyx ocultándose detrás de Zexion mientras este sólo se limitaba a cruzarse de brazos.

-Te ves bien Axel, me gusta cómo te ves hoy. –Dijo Zexion sonriendo lo más sinceramente posible; aumentando más la sonrisa al sentir los brazos de Demyx rodeando su cintura en un auto reacción de celos al escuchar ese comentario.

-Gracias Zexion, digamos que mi cabello decidió revelarse.- Decía dejándoles espacio para que entraran.

-Y ¿a qué se debe esa rebeldía repentina?- preguntaba el peli plateado entrando detrás del pelirrojo.

-Mucho tiempo debajo de la regadera.

-¿En serio? Tú ¿Un pirómano de primera paso demasiado tiempo debajo del agua?- preguntó Demyx sorprendido por lo que había escuchado.

-Sí, Demyx, pase demasiado tiempo en la ducha. –Contestó mientras se dirigía a su habitación por una chaqueta.

-Bueno, eso no es problema. Te queda bien ese estilo para el día de hoy. –Zexion aún adulaba a Axel lo cual provocaba celos en el rubio, risas en Riku y en el pelirrojo.

-Pienso lo mismo. –Secundo Riku- a Roxas le va a gustar.

-A Roxas- dijo mientras regresaba a la entrada- Si, tal vez le agrade.

-Entonces creo que es mejor que nos vayamos.

-Si.- Se quedó un momento atrás esperando a que los demás salieran. –Espero que la suerte este de mi lado hoy.

-¿Te ha ido bien con Sora, Riku?- Los cuatro se encontraban ya en camino a casa de los Strife, podría decirse que a ellos se aplicaba muy bien el dicho de "cada loco con su tema". Porque mientras Axel y el peli plateado comenzaban una conversación sólo para pasar el poco tiempo que tenían antes de su destino, Zexion y Demyx iban un poco cariñosos.

-Supongo que está volviendo a acostumbrarse.

-O tal vez tú estés exagerando un poco al intentar recuperar el tiempo perdido.- Dijo con burla.

-Sí, también puede que sea eso.

-Puede ser lo más probable.- dijo una voz detrás de ellos.

-Hola Zack- saludó el pelirrojo al recién ingresado. –Creí que te veríamos con Cloud y los demás.

-Bueno tampoco esperaba encontrármelos en el camino pero supongo que está bien, tiene rato que no los veía.

-Sí, de hecho. ¿Cómo te va?

-No tan bien como quisiera pero no me quejo.

-Hey ¿Y cómo va tu conquista?- preguntó Demyx uniéndose a la conversación.

-Sin progresos- contestó Zack desanimado.

-¿Tanto así?- preguntó Zexion- Creí que la tendrías más fácil.

-Sí, también pensé lo mismo.

-De acuerdo- dijo Axel de pronto- Creo que me he perdido de mucho. –exclamó al sentirse por completo excluido del tema.

-No eres el único Axel. – Dijo Riku- también no sé de qué hablan.

-Lo que sucede es que últimamente he estado con Zexion y me ha estado ayudando en una situación algo complicada.

-Su conquista en turno- dijo Zexion.

-¿Conquista?- preguntaron al uníso.

-Sí, conquista. Aunque no pudo elegir a otro objetivo más difícil. –Explicaba Zexion.

-Bueno pero ¿Quién es?- preguntó el pelirrojo.

-Secreto- contestó Zack.

-Sí, ni siquiera yo lo sé. –Se quejaba Demyx.

-Mucho misterio.

-Sólo porque es una presa un tanto complicada- dijo Zack- Pero sé que valdrá la pena cuando lo logré. Realmente sé que lo hará.

-Entonces contamos con dos compañeros que se esfuerzan por lograr un objetivo parecido. –Dijo Riku divertido golpeando ligeramente el costado de Axel.

-Cállate.

-¿También estas en una lucha Axel?- preguntó Zack rodeándolo por los hombros.

-Algo parecido.

-Te voy a decir un truco- comenzó a decir acercándose a su oído. –El alcohol puede aligerarte un poco las cosas. –Terminó de decir antes de visualizar la casa de los Strife. –Sólo piénsalo.- Dijo separándose del otro. –Yo me apoyaré un poco en el cuando llegué el momento.

-Puede ser- dejo que el resto se alejará para pensar nuevamente en lo que diría y ver si podría llevar a cabo el consejo del mayor.- Sería mi última opción, espero.

-¡Axel!- Llamaron impacientes.

-Ya voy.

Por fin había llegado a casa de los Strife, sabía que era el momento en que todo se complicaría aunque no sólo para él.

-Hola chicos- saludo Cloud cuando abrió la puerta a los recién llegados.

"Es el momento" Se dijo una vez dentro.

-Riku- al ver al peli plateado Sora fue directo a saludarlo con un largo beso dejando a su hermano un poco atrás bajando todavía las escaleras

-Hola- dijo una vez se separaron.

-Creo que les ha ido bien- dijo Zexion al presenciar tal escena.

-Hola Zexion, Demyx, Zack. Es bueno verte de nuevo por aquí. –Dijo el castaño al ver al mayor.

-Sí, bueno, esta vez sí me invitaron.- Dijo dirigiéndose a Cloud.

-Sabes que sólo tú eres el culpable, cada vez que te invitaba, me rechazabas. – Se defendió el rubio.

-Bien, ese es un punto a tu favor.

-Hola chicos- saludó Roxas.

-¡Roxas!- Los recién llegados se acercaron a saludarlo menos Axel, que cuando lo vio se quedó totalmente perdido; no supo cómo reaccionar. Sólo se quedó observando como los demás hablaban con él y se dirigían a la sala, dejándolos solos.

-Hola Roxas- dijo de forma un poco lenta mientras se acercaba al menor.

-Hola Axel. –Se quedó quieto sin ninguna intención de moverse dejando que el otro se acercara. -¿Cómo has estado?

-Bien, eso creo, al menos dentro de lo que cabe. –Contestó estando todo lo cerca que podía del chico. -¿Y tú? ¿Cómo has estado?

-Sobreviviendo creo- decía levantando los hombros. –Bueno, después de algo como eso tu vida ya no es la misma por mucho que lo quieras.

-Sólo puedo imaginármelo.

-Roxas, Axel. ¿Qué esperan? ¿Planean quedarse ahí toda la noche?- llamaron desde la sala.

-Ya vamos- contestó el rubio- anda o no nos dejarán en paz. –decía mientras se alejaba del mayor.

-Si- que más quería el haber sujetado a Roxas por el brazo y abrazarlo en ese instante pero logró detenerse. Todavía no era el momento.

-¡Oh venga!, ¿Vas a decirme que eres el niño bueno?- le preguntaba Demyx.

-Tampoco quise decir eso, simplemente digo que no causo tantos problemas. –Se defendió Roxas.

-Claro y nosotros te creemos ¿no?- Cuestiono Riku.

-No veo porque no me creerían- decía el rubio.

-Porque seguramente ya te has metido en al menos un problema- dijo Sora.

-Bueno; si tuve un problema.

-¿Ah sí?- preguntó Cloud- ¿Y cómo fue?

-Si Roxas, ¿qué sucedió para que el menor de los Strife se metiera en problemas?- preguntó Zack.

-Digamos que el profesor Vincent Valentine y yo tuvimos un pequeño enfrentamiento acerca de una composición que estábamos viendo en clase y de un momento a otro la charla se salió un poco de control llegando a… pues a una cuantas dificultades con él y un poco de trabajo extra de mi parte.

-Anda tu primer problema y con un profesor.

-Y esa es la razón por la cual no puedo creerte que seas el niño bueno.

-Demyx ya no molestes.

-Pero Zexion, es divertido, además es mejor que cuando molesto a Sora.

-Gracias a eso me puedo tomar un respiro- dijo Sora a modo de alivio recargándose en Riku.

-Ese es el lado bueno. –Dijo el peli plateado.

-Bueno, dejemos esto- dijo Zack- mejor ¿Por qué no tocas algo Roxas? Sinceramente yo quiero escucharte.

-Sí, igual yo.

-Si Roxas, todos queremos escucharte ¿Verdad Axel?- le pregunto el mayor.

Axel que hasta ese momento no había dicho mucho centro su atención en Zack.

-Sí, también quiero escucharte- dijo con una sonrisa o al menos lo intento.

-De acuerdo- dijo mientras se levantaba para dirigirse al piano que había en la habitación. Sabía que no representaba ningún problema, que era algo que hacía todos los días pero sentía que algo cambiaría esa vez, que estaba abriendo una puerta que aún se aferraba a dejar cerrada, pero que a la vez era necesario abrirla. Comenzó a tocar cada una de las teclas de forma delicada, era una linda tonada, una bella melodía pero a la vez devastadora, sabía que desencadenaría muchas cosas, más de las deseadas. Intentaba mantener la mente en blanco y concentrarse únicamente en cada una de las notas, pero por mucho que quisiera sentía como la ansiedad lo invadía de a poco. Tal vez era debido al lugar, a las personas que lo rodeaban o sólo era que Axel estaba ahí. Después de todo estaba decidido pero temeroso. "Como lo estaría cualquier persona". Escuchó que le decían pero no prestó demasiada atención, probablemente si lo hiciera Cloud lo hubiese notado y más tarde una charla incómoda saldría a la luz.

Todos estaban atentos al menor sin perder ni un solo detalle de lo que pasaba, en especial el pelirrojo, ¿Qué tenía que hacer?, era lo que se preguntaba a cada momento. ¿Tenía que acercarse a hablarle? O ¿Sería mejor esperar a que el rubio se decidiera? Se concentró nuevamente en el chico, sus expresiones, sus movimientos. "¿Qué tenía que hacer?" Lo mejor era esperar a que la noche transcurriera, posiblemente se convertiría en su aliada y podría ponerle las cosas más fáciles.

La música se detuvo logrando que Axel saliera de sus pensamientos. –Tocas muy bien Roxas.

-Es en serio que tienes talento.

-Ahora entiendo el porqué de la beca.

Halagos y más halagos era lo único que escuchaba, pero ninguno le alegro de la manera en que debería, todos significaban poca cosa. Paso de largo, aunque un poco disimulado a todos los que estaban presentes hasta llegar al pelirrojo. Tenía una sonrisa cuando estaba escuchando los comentarios pero cuando quedo de frente al mayor adopto una expresión seria. -¿Qué te pareció?- preguntó.

Se sorprendió un poco al verlo frente a él tan de golpe pero aun así encontró que decir. –Me pareció genial- contestó con una sonrisa. –Tienes mucho talento.

-Supongo que está bien- decía mientras se sentaba a un lado del chico. –O al menos para mí lo está.

-Entonces está bien- dijo después de superar un poco la sorpresa.

Los demás sólo se limitaron a observar la escena; decidiendo en un acuerdo silencioso alejarse un poco de ambos para darles un poco de privacidad.

-Aunque creo que esperabas escuchar algo distinto ¿no?- preguntó. Intentaba entablar una conversación que le diera cabida a algo más serio.

-Tal vez algo un poco más… preparado- dijo dirigiendo su atención al rostro del mayor.

-Sí, creo que debí esforzarme más, pero de verdad. Tocas muy bien- dijo con una sonrisa.

-Gracias…. Hay muchas cosas que quiero preguntarte ¿sabes?

-Entonces, si son muchas ¿por qué no comienzas?- contestó observando al menor.

-Porque no se con cual comenzar.

Por ese momento sólo estaban centrados en su tema y hubieran seguido así de no haber sido por la interrupción de Demyx.

-Hey chicos, ¿No quieren algo de tomar?- Preguntó llevando un vaso de lo que parecía ser alcohol. –Sólo quedan ustedes dos sin bebida- decía señalando a los demás. -Así que ¿Quieren o no?

-Yo sí quiero- dijo Roxas- Es raro cuando Cloud no hace escándalo porque Sora y yo estemos tomando.

-Bien, ¿y tú Axel?, ¿También quieres?

-Sí, no estaría muy bien dejarlo bebiendo solo. –Dijo con una leve sonrisa.

-Bueno, entonces toma Roxas- decía extendiéndole el vaso que llevaba- tú ven a prepararte el tuyo Axel. –Dijo mientras lo jalaba del brazo.

-Me supuse, ya vuelvo Roxas, aprovecha para pensar bien lo que quieras preguntarme ¿Lo captas?

-Vale.- Contestó mientras los chicos se alejaban.

-¿Cómo van las cosas con él?- le preguntó Demyx mientras tomaba un vaso vació.

-Puedo obtener un buen resultado creo.

-No pensé que llevarías a cabo la sugerencia de Zack tan rápido.

-Bueno, no fui yo precisamente quien se lo ofreció. – Dijo en su defensa.

-Si no lo hacía yo; posiblemente hubieras tardado demasiado.

-Sí, probablemente.

-Opinaría que; cuando toquen un tema delicado se separen de todos, porque ya sabes que Cloud y Zack una vez entonados comienzan con la música a todo volumen.

-Además de que seguramente ni Riku ni tú van a desaprovechar esa oportunidad, ¿me equivoco?

-De hecho, así que tú tampoco deberías desaprovecharla. –Contestó tomado su bebida y dirigiéndose de nuevo con el rubio.

-¿Y bien?- preguntó mientras se sentaba al lado del menor. -¿Ya sabes que me preguntarás primero?

-La verdad es que no- dijo de forma lenta- Son muchas cosas pero no sé con cual empezar.

-¿Por qué no me cuentas de tus clases?- sugirió dando un sorbo a su bebida. –Tal vez con eso podrías empezar y el resto de temas saldrá después.

-Es una buena idea, pero tú también tendrás que contarme de tus clases.

-Hecho.

El ambiente entre ambos aún era tenso pero la actitud que presentaron daba a entender lo contrario. Aun así eso no presento ningún problema para alguno de los dos, se veía que querían aclarar las cosas y terminar bien esta vez.

-Entonces son complicadas- decía después de escuchar el relato de Roxas.

-Y que lo digas, pero también depende mucho del profesor.

-¿En serio? Entonces ¿Quién es tu profesor más estricto?

-Pues… - tuvo que pensarlo un poco, tenía pocos profesores pero cada uno tenía su carácter. –Creo que es un empate entre el Profesor Valentine y León. –Contestó convencido. –Ambos son muy serios.

-¿La tienes muy complicada con ellos?

-La verdad… no tanto; después de conocerlos bien no es tan difícil entenderlos. ¿Y a ti cómo te ha ido?

-Fatal- contestó con un quejido. –Las prácticas son más pesadas y largas, es horrible ya casi no tengo tiempo para mí.

-Riku parece llevarlo bien- dijo mientras veía al peli plateado hablando con Sora.

-Sí, no sé cómo lo hace- dijo- Siempre logra terminar todo a tiempo y correctamente.

-Tal vez es por Sora- decía sin dejar de ver a la pareja.

-¿Por Sora?- preguntó no entendiendo muy bien la idea.

-Piénsalo, si termina todo bien y a tiempo; puede verlo el resto del día.

-Viéndolo de esa forma, suena bastante convincente.

-Tal vez eso es lo que necesitas para terminar tu trabajo como se debe.

-¿Qué? ¿Pensar que podré ver a Sora?- preguntaba con burla.

-No me refiero a eso- contestó golpeándolo en el brazo. –Lo que te falta es conseguirte una pareja.

-Puede que sea lo que me falta- dijo un poco desanimado.

-Aunque por lo que me contaron, estabas saliendo mucho. –Bien, ya era momento para que comenzaran a hablar en serio y tenía que empezar con algo no tan relacionado con el tema central.

-Sí, bueno…. Estaba. Digamos que no encontré lo que buscaba.

-¿Y qué es lo que buscas?- preguntó terminándose su segunda bebida.

-Creo que lo sabes muy bien- dijo dejando su vaso vacío también. -¿Quieres otro?- preguntó señalando el vaso de Roxas.

-Si, por favor- contestó dándole el recipiente.

-Bien- dijo mientras se levantaba para ir por otro poco de alcohol.

Tenía razón, él sabía lo que Axel buscaba, se lo había demostrado. –Fue algo tonto preguntar- se recriminó y lo hizo más al pensar que tal vez estaba desviando demasiado la conversación de lo que en un principio quería hablar.

-Bueno Roxas- dijo sacando al menor de sus pensamientos- Te toca hablar de tu vida amorosa ¿no crees?- decía mientras se sentaba y le entregaba al chico el vaso.

-No creo que sea buena idea.

-¿Por qué no? No creo que tenga nada de malo.

-No, puede que si tenga muchas cosas malas.

-¿Qué? ¿Acaso ya tienes novio?- le preguntó un poco burlón.

-… Se llama Seifer- dijo bajando un poco la cabeza, ¿culpa? No, no era eso lo que sentía pero si una sensación demasiado incómoda.

-… Vaya- no pudo evitar que un tono de abatimiento se incorporará a su voz.- Y ¿te trata bien?- ahora se sentía completamente desanimado aunque claro era únicamente su culpa, él tuvo que preguntar.

-Sí, bastante bien, estamos juntos desde hace un mes.

-Me alegró mucho por ti Roxas, en serio. –Dijo con una sonrisa en su rostro, no quería bajarle el ánimo también al rubio.

-Gracias.

-¡Zack ¿qué diablos estás haciendo?!- el grito de Cloud les llamo la atención, logrando recordarles que no estaban solos.

-Cloud no seas amargado- se defendió el castaño.

-Demonios Zack, suéltalo- dijo Riku intentando mantener la compostura.

-Pero Riku, sólo míralo. Le queda bien, le da un toque muy tierno.

-Tienes que admitirlo Riku, eso es cierto- dijo Demyx entre risas sin soltar a Zexion al ver que tal vez él también corría peligro.

-Demasiado tierno- confirmo el peli azul.

-Eso no importa- dijo a la pareja- Zack ¿podrías soltarlo de una vez?- le pidió al mayor. –Creo que esa sintiéndose incómodo ¿no Sora?

-La verdad es que si- dijo el menor- Zack, en serio que no es necesario que me abraces tanto, necesito respirar.- Se quejó el chico, Y es que de un momento a otro Zack tenía fuertemente abrazado a Sora debido a la imagen que tuvo al ponerle al chico unas orejas de lo que parecía ser un conejo.

-Cloud, ¿podrías controlarlo un poco?- le pidió el peli plateado al mayor. –No creo que a mí me haga caso.

-Zack, suéltalo de una vez- dijo con un poco de cansancio en la voz.

-Con una condición- dijo el mayor mientras soltaba al menor no sin antes quitarle las orejas.

-¿Cuál?- preguntó sin percatarse que Sora ya era libre.

-Esta- dijo de pronto mientras le colocaba las orejas ahora al rubio. – Si, en definitiva me gusta más como se te ven a ti- soltó mientras abrazaba de manera posesiva a Cloud.

-Oye Zack… ¿Qué rayos? ¡Suéltame!- forcejeaba formando una escena demasiado graciosa para los presentes.

-Esos dos ya están pasados de copas. –Dijo Roxas entre risas al ver la escena.

-Sí, un poco y creo que no fue buena idea haberse metido con Sora.

-¿Por qué lo dices?

-Mira como Riku lo abraza tan protectoramente. –Decía socarronamente- Bueno aunque creo que haría lo mismo en su lugar.

-¿En serio?- preguntó mirándolo al rostro.

-Si hubieras sido tú, créeme que si- Contestó viendo al chico a la cara.

-… Ya…. Veo- dijo un poco ruborizado.- ¿Sabes? Creo que sería buena idea hablar de… un tema delicado. –dijo bajando cada vez más el tono de voz.

-Pienso lo mismo, pero…- dirigió su mirada al grupo que comenzaba a aumentar con el ruido. –No creo que sea buena idea hablar aquí ¿Te parece si vamos afuera?- Le preguntó mientras tomaba ambos vasos y los dejaba en la orilla del sillón.

-Tengo una mejor idea- dijo tomándolo de la mano y llevándolo escaleras arriba.

-¿Roxas?

-Está bien, no te preocupes- No sabía si era a causa del alcohol o si de verdad comenzaba a recuperar la confianza, pero no le veía problema a lo que iba a hacer, aunque también ya no quiso pensarlo más debido a que sus ideas estaban un poco difusas.

-¿Seguro?- Pregunto estando ya frente a la habitación.

-Si, además aquí podremos estar más tranquilos. –Decía mientras entraba al cuarto y jalaba a Axel al interior.

Una vez dentro Roxas fue a sentarse a la cama mientras el pelirrojo lo seguía aún sin saber si era una buena idea.

-Casi no se escucha el ruido- dijo al percatarse de que tal vez si era un buen lugar para hablar.

-Te lo dije- contestó el menor.

Después de eso ninguno dijo nada, sabían de qué tenían que hablar pero lo que no sabían era como comenzar.

-Lo siento Axel- dijo el menor siendo el primero en romper el silencio.

-¿Por qué?- preguntó descolocado.

-Por haberme comportado como un idiota contigo, no sé porque quise culparte de todo- cortó de golpe pensando mejor en lo que iba a decir. –Creo que el simple hecho de haber escuchado tu nombre fue algo que no pude soportar.

-No te preocupes Roxas, no importa.-Dijo quitándole importancia a la situación.

-Claro que importa- dijo levantando un poco más la voz- Yo…

-No importa- volvió a decir cortando al menor. –De cierta manera pude comprenderlo, creo que si hubiera estado en la misma situación hubiera actuado igual o peor a como lo hiciste, por eso,- dijo viendo al rubio a los ojos- no importa, comprendo tus razones.

-No suena para nada justo, ¿sabes? Aun si se hubieran cambiado los papeles yo te hubiera odiado.

-¿Y por qué dices que no es justo?- quiso saber.

-Porque tú no me odias.- dijo con culpa.

-Bueno podrías compensarme- dijo como solución.

-¿Compensarte?- preguntó dirigiendo su atención al mayor.

-Sí, de la forma que creas conveniente.- aclaró; la verdad es que en esos momentos quería portarse lo más egoísta posible, pero no sabría si iba a poder con la culpa después.

-…Pero, no sé cómo.

-Ya pensarás en algo, además me debes una.

-¿Eh? ¿Por qué?

-Los sin corazón.

Cuando escucho el nombre una sensación indescriptible le recorrió el cuerpo, no había querido saber nada de eso tipos pero pareciera que no podía evitarlos del todo.

-¿Qué con ellos?- preguntó intentando que no se notará ningún cambio en su tono de voz.

-Digamos que tuvieron un encuentro con la organización XIII

-¿En serio fuiste tras ellos?- preguntó asombrado.

-No exactamente, resulta que uno de ellos se quiso pasar de listo con Larxene y ya sabes cómo es ella, Marluxia se enteró; llegaron los refuerzos del chico y entonces se pusieron de gallitos provocando a Luxord y a Vexen y se hizo todo un teatro ahí. Al final llegó Xion retando a Larxene, nuevamente logrando que todo se volviera una batalla. Resulto ser una pelea épica para ellos; porque para nosotros fue algo sencillo, -siguió contando mientras se recostaba por completo en la cama- aunque después recibimos un buen regaño por parte de Xenmas. Porque, para él, demoramos mucho para terminar con esos idiotas. –Termino de decir mientras recostaba la cabeza sobre sus brazos.

-Ya entiendo.

-Bueno tampoco es que nos hallamos olvidado de ti, recuerda que tanto Demyx como Zexion pertenecen a la organización y tú eres el número XIII, así que digamos que sólo recibimos un poco más de ayuda.

-Aun así, gracias.

-No me las des. Oye Roxas, ¿Puedo preguntarte algo un poco… personal?

-… Supongo que si- dijo levantando los hombros en señal de indiferencia.

-¿Ya has intimado con tu novio?

Por la expresión de Roxas supo que había preguntado algo de verdad íntimo y de una manera incorrecta.

-¿A qué viene eso?- pregunto titubeante.

-Me causo curiosidad. No tienes que contestarme si no quieres- dijo intentado salir de la situación.

-No, está bien…- soltó un suspiro mientras se quedaba recostado a un lado del mayor. –No he podido.

-Entonces ya lo intentaste- dijo un poco decepcionado.

-Sí,- contestó- pero siempre que lo intento los veo a ellos- dijo- Recuerdo todo y al final no consigo nada.

-Y… ¿has intentado ver a un psicólogo?

-No, pero tengo una teoría, - decía mientras se movía para quedar recostado de lado; observando fijamente al otro. –Sólo necesito encontrar a la persona adecuada.

-¿Tu novio no cumple con esa condición?

-No del todo.

-Y ¿tienes idea de quien podría cumplirla?- preguntó si dejar de ver el techo.

-Sí, pero realmente no sé si funcione.

-Si tienes la idea, lo mejor sería llevarla a cabo ¿no?

-Supongo que sí, Axel- llamó incorporándose un poco, obteniendo la atención del pelirrojo. -¿Alguna vez has pensado en comportarte de la forma más egoísta posible?

-…- se quedó observando al chico por un momento para después soltar un suspiro. –Sí, de hecho- decía dirigiendo su mirada una vez más al techo. –Lo he estado pensando toda la noche.

-… Axel.

-¿Qué…- No termino la oración, ni siquiera sabía bien que era lo que iba a decir, sólo fue consiente de sentí al rubio sobre él sin la más mínima intención de separar sus labios.

Bien, lo había hecho. Pero el comentario del pelirrojo le había convencido de hacerlo, él también quería portarse egoísta, quería conseguir lo que buscaba sin importar nada. Por eso se atrevió a hacerlo, por eso tuvo las agallas, por eso se iba a comportar de la manera en que planeaba hacerlo, solamente por egoísmo.

Por instinto contestó el beso, no iba a dejar ir esa oportunidad por nada del mundo, aunque aún tenía unas pocas dudas; las cuales desaparecieron al sentir a Roxas sobre él. Llevo sus manos alrededor de la cintura del rubio en un intento de acercarlo más.

Estaba actuando sólo en base a sus impulsos por esa razón se negaba a separarse de Axel, sus manos se dirigieron al pecho del otro queriendo sentirlo; al momento que sentía las ajenas paseando por su espalda.

-Axel- dijo al momento en que se separó para tomar aire.

-¿Quieres detenerte?- le preguntó antes de sacar por completo su playera.

-Por supuesto que no- contestó mientras terminaba de desabrochar la camisa- Ambos queremos esto- dijo para volver a pegarse a los labios del pelirrojo.

Sentía como la temperatura de su cuerpo subía rápidamente y lo sintió con más intensidad cuando el menor comenzó a desabrochar su pantalón.

-Oye- le detuvo tomándolo de las muñecas- vas demasiado rápido- continuó dando la vuelta dejando al chico bajo él. –Y no me gusta quedarme atrás.

-Bueno, si tú no te apresuras- decía mientras lo besaba de nueva cuenta para separarse después- lo haré yo. – Terminó al momento que tomaba a Axel de la camisa para acercarlo con fuerza a él.

El fuerte golpe que sintió por el contacto no hizo más que encenderlo más, provocando que llevara sus manos a la cintura del rubio.

Se encontraba tan perdido en las sensaciones que Axel le provocaba que no se dio cuenta del momento en que quedó solamente en ropa interior, además de que poco le importaba porque de vedad que lo estaba disfrutando.

-¿Estas… bien con esto?- le preguntó mientras mordía su cuello.

-Si no lo estuviera, ya nos hubiéramos detenido.

-Roxas, tengo miedo- dijo dejándose caer en el menor, abrazándolo tanto como podía.

-¿De qué?- preguntó maldiciendo al mayor mentalmente por haberse detenido en un momento tan crucial.

-De que puedas irte de nuevo, que vuelvas a odiarme.

-Axel- decía mientras hacía que el nombrado se levantará un poco. –No volverá a pasar- terminó para después besarlo de nuevo.

De verdad quería creerlo pero algo se lo impedía, sabía que todo era a causa del alcohol pero en ese momento no podía quedarse en esas condiciones por mucho que quisiera.

-A… Axel- decía con dificultad, después de lo que el pelirrojo le dijo se terminaron por completo las palabras, el resto de la ropa desapareció y finalmente llegó el momento que Roxas anhelaba y temía.

-Tranquilo, todo va a estar bien- le decía mientras se dirigía a su entrada.

Cuando Roxas sintió al mayor acercarse; el miedo lo invadió. –No Axel… espera.

-Tranquilo- repetía mientras entrelazaba sus dedos con los del rubio.

El menor tomo aire intentando relajarse. –Bien- dijo cerrando los ojos.

-Relájate- seguía diciendo mientras se preparaba.

-Hazlo antes de que me arrepienta- le exigió.

-De acuerdo pero, abre los ojos- le pidió estando aún fuera del chico.

Roxas obedeció y lentamente comenzó a abrir los ojos, en cuanto pudo verlo por completo Axel no espero más y comenzó a entrar en el chico, era algo difícil debido a que se trataba de Roxas, la persona que lo había odiado y ahora lo usaba para superar su problema.

-N-no… yo…- comenzó a temblar, tenía miedo y ya no sabía dónde estaba, nuevamente cerró los ojos, no quería ver nada en absoluto. Por inercia tomo con más fuerza los dedos de Axel.

-Roxas, abre los ojos- pidió dulcemente al menor al sentir el agarre más fuerte.

-N-no- decía intentando no llorar, quería concentrarse y seguir pensando que era Axel quien estaba entre sus piernas, que era Axel quien estaba penetrándolo lentamente en ese momento, que se encontraba con él y con nadie más.

-Abre los ojos- pidió para después besarlo. –Mírame, estoy contigo- decía mientras acariciaba la mejilla del chico. –Por favor.

Con gran dificultad abrió los ojos.- Axel- susurro al ver al pelirrojo.

-Estoy contigo- dijo antes de entrar por completo en Roxas.

-¡Ah!... A-Axel- el terror lo invadió al sentir al pelirrojo por completo dentro de él, su mente comenzaba a jugarle una broma pesada, ya no veía al mayor, no veía a nadie, sólo escuchaba risas. -No… déjame, suéltame- comenzó a rogar mientras las lágrimas comenzaban a salir descontroladas.

Axel no sabía qué hacer, tenía que calmar a Roxas antes de que comenzará a gritar y provocase que los demás los atraparan en esa situación tan comprometedora. "Venga Axel, puedes con esto" se decía mentalmente para intentar pensar claramente pero la expresión que Roxas tenía en ese momento se lo impedía. También se estaba alterando.

Quería gritar, estaba a punto de hacerlo pero los labios del mayor sobre los suyos lo detuvieron, quiso empujarlo pero el otro dejo caer su cuerpo en el suyo; uniéndose en un abrazo que lo confundió por completo.

No había logrado pensar en otra cosa y la desesperación lo estaba dominando, sólo pudo atinar a besar al chico cuando vio las intenciones del rubio por gritar, cuando sintió que alejaba sus manos de las suyas se decidió a abrazarlo, fue lo único razonable que pudo llegar a su mente. Supo que fue lo correcto al sentir como era correspondido, se separó del menor para tomar aire.

-¿Estás conmigo?- preguntó no estando del todo seguro.

-Esta vez si- contestó el mayor antes de ser atraído nuevamente por el menor a su cuerpo. Se quedaron así por un momento mientras Roxas se tranquilizaba. –Oye…

-¿Qué pasa?

-¿Puedo moverme?- le dijo al oído.

-Creo que si- contestó con nerviosismo en la voz- pero…

-Tranquilo, seré cuidadoso- le dijo con ternura.

-Gracias.

Tal vez la idea no había sido tan mala- A… Axel- al menos eso era lo que pensaba mientras sentía las embestidas- Ah… hah… mhh

-Rox… Yo…- ¿Qué? ¿Qué iba a decir? De verdad ¿Tenía algo que decirle?

-Ahh… ¿Qué?

-Yo…- Posiblemente olvidaría todo a causa de la gran resaca que le daría los buenos días- Ahh… yo… ya no.

-Si… yo tam… tampoco… Axel…- dejo que las lágrimas que tanto amenazaban por salir desde el inicio rodaran libremente. –Dime… que… es-estas… conmigo- le pedía aferrándose a su espalda, provocándole unos cuantos rasguños. Tenía miedo de que en cualquier momento viera a sus agresores y no al pelirrojo.

-Estoy… estoy contigo- dijo besándolo después- Roxas.

-Ah… mgh… hah… Axel.

-Roxas- El mayor sintió perfectamente la reacción del menor al dar la última estocada, pronto ambos llegarían al orgasmo.

-Ah… sólo… sólo… un poco más Roxas.

-Ya no… ¡ahh!

El rubio estalló entre ambos, mientras que Axel lo hacía dentro de él. Sin tener en un inicio esa intención, dejándose caer en el cuerpo bajo él- Oye…Roxas- decía intentando regular su respiración.

-¿Qué pasa?- dijo con un bostezo de por medio.

-¿Qué sucederá mañana?- preguntó saliendo de dentro del chico y recostándose a su lado.

-No lo sé- contestó apegándose al mayor para acurrucarse y conciliar el sueño.- No te preocupes… ahora- dijo bajando poco a poco la voz, llegando casi a un susurro.

-¿Seguro?- dirigió su atención a Roxas y lo que vio le provoco una sonrisa, el chico ya estaba completamente dormido. –Descansa- dijo rodeando al rubio con su brazo para atraerlo aún más a él, para después perderse también en un sueño profundo.