. Luna Diurna

-¿Y bien? ¿Qué es lo que quieres?- Eso de verdad era molesto. No contaba con mucho tiempo libre que digamos y él se atrevía a pararse frente a él por casi 10 minutos sin decirle nada. –Hayner, no tengo todo el día- dijo comenzando a desesperarse.

El chico soltó un suspiro, ya había pensado en todo lo que iba a decir, pero era más fácil pensarlo que decirlo. – Lo sé, sólo…

-Mira, piensa bien lo que vas a decir y después nos vemos- decía ya comenzando a alejarse.

-¡No!, espera- de verdad que le estaba costando mucho el poner las palabras en su boca.- Yo… lo siento, de verdad.

Se quedó frente al chico mientras cruzaba los brazos, no podía ser sólo eso, o al menos él no esperaba sólo eso.

-Sé que me comporte como un idiota, de nuevo. Pero es que…

-¿Tuviste una relación con Seifer?- preguntó interrumpiéndolo de golpe.

-¿Qué?

-¿Qué si tuviste una relación con Seifer?

-…- no supo que contestar, de verdad que le había tomado por sorpresa-ah… yo…

-Lo supuse- dijo en un tono resignado mientras relajaba los brazos.

-¿Qué dices?

-¿Sabes? Si me lo hubieses dicho desde el principio, creo que podría haberte comprendido mejor.

-Pero…

-Mira, no voy a negar que me molesto lo que sucedió y el cómo te comportaste.

-Sí, lo sé.

-Pero, todo eso ya quedo en el pasado. Creo que ambos tuvimos un poco de tiempo para pensar las cosas.

-¿Quieres decir qué…?

-Olvidémonos de esto ¿te parece?- le extendió la mano, le pareció la mejor forma de solucionar las cosas.

-… me parece bien- se sentía aliviado, había resultado mejor de lo que esperaba.

-Pero- le dijo antes de lograr algún tipo de contacto-, quiero que quede en claro que esta es la última situación de este tipo que soporto y dejo pasar.

Soltó una débil risa, claro, había sido demasiado bueno para ser verdad. –De acuerdo.

Las cosas se habían solucionado, tanto con Hayner como con Seifer, las clases habían comenzado y en su vida todo iba bien. Se corría el rumor de que Roxas Strife había regresado y que era el miembro número XIII de la organización XIII. Simplemente era una nueva persona, pero obviamente había cambios. Aún tenía esa sensación de deseo al acto más que a la persona pero esperaba que se pasara con el tiempo.

-Estás muy feliz hoy- comentó al ver la expresión en su rostro.

-¿De verdad? No me siento diferente a otros días- contestó sin detenerse. Acababan de salir de la universidad, agradeciendo que fueran pocas las horas de ese día, y ahora ambos se dirigían a encontrarse con Riku y Zexion.

-Entonces has estado muy feliz estos días. – decía bastante aliviado al ver al otro así, hace mucho que no se veía tan relajado y tranquilo.

-Supongo, sólo sé que me siento bien.- Ya había pasado una semana de que Roxas se había ido pero el bueno humor en Axel perduraba, tal vez debido a la reconciliación que tuvo con el rubio, pero eso era lo que menos importaba. Estaba feliz y era lo único relevante.

-De verdad que me alegro por eso.- le dijo mientras le rodeaba los hombros. – Más vale que no vuelvas a cometer otra tontería parecida.- Le advirtió.

-Tranquilo Demyx, prometo hacer lo posible, pero promete que no me seguirán que luego me culpan a mí de todos los problemas.- decía mientras se soltaba del agarre.

-Es que tú tienes la culpa de todos los problemas.

-Sí, sí. Como digas. ¿Y tú? ¿Ya no tienes problemas con Zexion?

-No, de hecho estamos en un buen momento para ambos, bastante bueno.

-Eso se nota.

-¿Qué?- preguntó a modo de reproche. –No solo tú puedes estar contento.

-Lo sé, lo sé. Sólo estoy marcando lo obvio. –Se quedaron callados por un momento. Quería preguntar sobre algo en específico y estaba seguro que el rubio también quería hablar sobre ello pero el problema era el cómo abordar el tema. - ¿Has sabido algo de Zack y su… nueva conquista?

-Escuché algo… mejor dicho, vi algo.

-Sí, yo también lo vi, pero no estoy seguro.

-¿Fue con Cloud?

-Si.

-Entonces si lo viste.

El pelirrojo no pudo disimular su asombro, venga ya lo veía venir, esos dos terminarían juntos fuese como fuese pero no esperaba que así fuera su primer encuentro.

-Es extraño cuando te enteras que fue Cloud- continuó Demyx.

-Sí, después de todo creo que él era quien más se comportaba en ese aspecto.

-¿No cómo los gemelos?- preguntó el rubio con burla, ya sabía cómo era Sora en ese aspecto y Roxas, bueno, posiblemente fuese un poco más salvaje que el castaño.

-Bueno, sí. No como ellos- Iba a agregar algo más pero por fin visualizo a los menores.

-¿Tienen mucho esperando?- preguntó el rubio mientras se acercaba al menor para besarlo a modo de saludo.

-No mucho, cerca de cinco minutos- contestó después de recibir los labios del otro.

-¿Y?, ¿Quién, más va a venir?- preguntaba mientras abrazaba al peli plateado por los hombros.

-Creo que Zack y Cloud también se nos van a unir.

Los cuatro comenzaron a moverse, la noche comenzaba a caer y era día de fiesta, por eso es que habían decidido salir todos juntos a un buen bar que falta les hacía.

-¿Y Sora?

-Naminé y Kairi no quisieron soltarlo para que viniera.

-Bueno, entonces nosotros dos venimos de solteros esta noche.

-Axel, tú estás soltero.- Dijo de manera seria.

-En eso tiene razón- secundo Zexion.

-Detalles, detalles. Ahora que si no quieres pasar por soltero bien puedes fingir ser mi pareja por hoy.- Decía muy cerca de su oído aún sin soltarlo.

-Paso- contestó de forma tajante, no tenía ninguna intención de seguirle el juego al pelirrojo, eso sería sin duda algo muy equivocado.

-Que cruel- desistió de intentar que el menor le siguiera el juego, sabía que cuando se ponía así era difícil convencerlo.

-Ya lo conoces- le decía Demyx intentando consolarlo- Pero verás que al final de la noche terminará cediendo. –Y claro que lo haría, porque intentaría intervenir. A ese peli plateado le hacía falta un poco de diversión y quien mejor que Axel para conseguir ese objetivo.

-Dejando de lado el intento fallido de Axel, ¿saben algo acerca de Zack y Cloud?- preguntó todavía con el mayor abrazándolo por los hombros.

-¿Sabes algo? Creo que eres el que está más cerca de Zack- preguntaba el rubio a Zexion.

-Todavía no son pareja.

-¿Qué?- preguntaron Demyx y Axel al uníso. Riku sólo se quedó callado, también tenía curiosidad pero no era tan ruidoso como los mayores.

-Pero venga que parecía que ya estaban juntos, bueno al menos eso es lo que puedes deducir luego de ver como casi se tragaban mutuamente y como Cloud se quedaba encima de él de una forma muy…

-Sexosa- completo Demyx.

-Exacto.

-Bueno, digamos que justo ahora se encuentran en una faceta de amigos con derechos.

-Estamos hablando de Cloud, ¿cierto?- pregunto Riku.

-Si.

-Es que hablar de Cloud con un amigo con derechos es… no sé, raro.

-Creo que un poco- todos congeniaron con ese comentario, normalmente el mayor de los Strife accedía sólo a relaciones estables, no buscando algo serio pero si un poco formal, más que un juego. De cualquier manera no se tocó de nuevo el tema, al menos no en ese momento puesto que los susodichos no tardaron en unirse al grupo, y sería algo muy incómodo seguir hablando de ello, más por el hecho de que todos se percataron que iban tomados de la mano.

-¡Venga Riku, una más!- apoyaba esperando a que el chico terminará con su trago.

-Ya no puedo más- dijo dejando el tarro vacío.- Aquí termino con el alcohol.

-¿Entonces, te das por vencido?- preguntó el pelirrojo dejando también el tarro sobre la mesa.

-Tómalo como quieras Axel, pero ya no pienso tomar más.- Se recostó un momento en la mesa intentando que el mareo se pasará un poco. Al principio parecía una buena idea pero ahora, intentando pensar más fríamente, no le veía nada de bueno. Pero claro, una competencia por ver quien toma más entre Axel y él, ¿en qué momento creyó que sería divertido? Le estaba costando pensar de manera clara, sólo fue consciente cuando Axel hizo de nuevo un comentario.

-Eso significa que has perdido la apuesta.- Dijo con mofa, de verdad que le encantaba molestar al menor, además de que era su manera de vengarse de todos los malos ratos y regaños que le hizo pasar.

-¿Qué apuesta?- preguntó haciéndose el desentendido, claro que la recordaba, quien perdiera quedaría a disposición del ganador por dos semanas.

-La que tú propusiste, entonces ¿te das por vencido?- preguntó de nuevo, por supuesto que no se daría por vencido tan fácil, no si su orgullo estaba en juego y eso él lo sabía. Mientras esperaba a que el otro contestara dirigió su mirada al resto. Demyx y Zexion se encontraban bastante acaramelados, dándose beso tras beso, Zack y Cloud, bueno ellos eran lo contrario, mientras que la otra pareja demostraba algo de cariño, ellos mostraban demasiada pasión, sus besos eran salvajes y rudos, con intención de dejar sin oxígeno al contrario. ¿Cómo era posible que esos dos todavía no fueran pareja? No importaba como fuese, los cuatro sólo se separaban un momento para ver como ambos se terminaban otro tarro de cerveza.

-Me niego- escuchó que decían, dirigió su mirada al menor y como pudo aguanto la risa, ya no iba a durar mucho, pronto podría tomarse por un completo borracho.

-¿Seguro?- Él todavía aguantaba, era lo bueno de salir muy seguido de fiesta, a diferencia de Riku. Pero también no tenía mucho de donde presumir, mientras el otro ya comenzaba a arrastrar la lengua, él comenzaba a sentir el tan famoso mareo.

-Completamente seguro- intentó decirle del todo convencido aunque con su aspecto era un poco complicado.

-Bien, entonces vamos a por la siguiente.

Una, dos, tres, cuatro, cinco rondas hicieron falta para que Riku se perdiera por completo, aún estaba decidido a seguir tomando pero ya no se encontraba en sus cinco sentidos y Axel, bueno, él también comenzaba a perderse por los efectos del alcohol, cosa contraria de los otros cuatro que sólo sufrían de un simple mareo, bueno menos Zack puesto que él sería quien manejaría hasta casa de Axel, debido a que ésta era la más cercana.

-¿Chicos, están bien?- les preguntó Demyx al notal el deplorable estado de ambos.

-Creo que si- contestó el pelirrojo recostando su cabeza en el respaldo de la silla y cerrando los ojos.

Riku sólo levanto la mano de la mesa, como señal de que todavía podía responder, pero siguió recostado. No podía levantar la cabeza sin sentir un fuerte mareo.

-Sería mejor que nos fuéramos Zack- propuso Zexion al ver la situación.

-Sí, creo que sería lo mejor, esos dos ya no aguantaran mucho.

-Hey, todavía pudo tomar otra cerveza- dijo Axel de golpe; comenzando a ponerse necio.

-Vámonos, no quiero soportar a un par de borrachos.- Decía Cloud mientras se ponía de pie y se acercaba para levantar a Riku.

-De acuerdo, de acuerdo- Zack lo siguió para ayudarle con el menor mientras que Demyx y Zexion se encargaban de Axel.

-¿Y quién gano?- preguntó el pelirrojo en medio de sus desvaríos.

-Ninguno, los dos están igual.

-Debe haber un ganador.

Cuando llegaron al auto vieron el primer problema al que tendrían que enfrentarse, el vehículo era para cinco personas y ellos eran seis.

-¿Cloud, no traes tu auto?- preguntó Zexion.

-No, me confié al saber que Zack traería el suyo.

-¿Cómo nos acomodamos entonces?- Demyx estaba intentando pensar en cómo irse cuando Axel habló.

-Que Demyx y Zexion se vayan atrás conmigo y que Riku vaya encima de alguno de nosotros.

-¿Seguro?- preguntó el rubio.

-Aunque parece que no- decía mientras comenzaba a alejarse de ambos "soportes" para quedarse bien por su propio pie-, todavía se lo que vivo, bueno, a medias.

-Entonces vamos a acomodarnos así.- Decía Zack mientras se acercaba para abrirles la puerta trasera.

Era divertido, de verdad que era una escena cómica, ver a Axel con la cabeza echada hacía atrás con Riku sentado en sus piernas y utilizándolo como almohada, era algo que no pasaba todos los días. Ambos seguían hablando cosas sin importancia siendo ignorados por los otros cuatro. Ninguno quería lidiar con los comentarios sin sentido de los dos borrachos.

Para bajar del auto fue todo un lío, debido a que no podían abrir la puerta del lado donde se encontraban el pelirrojo y el menor, puesto que si lo hacían ambos terminarían en el suelo.

Con algo de trabajo lograron llevar dentro a los chicos, Axel todavía diciendo que podía moverse por su cuenta y Riku, bueno, él de lo más tranquilo. Era curioso como el alcohol podía controlar y modificar a ambos chicos.

-¿Y ahora qué?- preguntó Zack una vez estuvo dentro de la casa, llevando a Axel.

-Lo mejor sería que se acostarán.- Propuso Zexion.

-¿Y en donde los dejamos?- Preguntó Cloud.

-Podemos quedarnos en mi habitación- logró decir el pelirrojo con algo de esfuerzo.

-Cloud y tú pueden tomar el otro cuarto y Demyx y Zexion el sofá-cama.

-Así que ya lo tenías planeado.- Exclamo el rubio mientras ayudaba al castaño a llevarlo a la habitación.

-¡Claro que sí!- dijo un poco elevado-¿por quién me tomas? ¿Acaso tengo que recordarte que todavía se lo que vivo?

-Sí, si- contestó cansado. Sabía que era difícil poner al pelirrojo completamente borracho, pero con la cantidad de alcohol suficiente se ponía demasiado necio. –Bien, entonces tú te quedas aquí con Riku- dijo Demyx mientras ambos chicos quedaban recostados en la cama matrimonial del mayor.

-Claro- contestó cerrando los ojos esperando a que los otros dos se fueran.

-Bien, supongo que nosotros también deberíamos dormir un poco.- comentó Zack.

-Supongo que sí.

-¡No ensucien nada vale! Pueden hacer lo que quieran pero no ensucien nada.- les dijo antes de que salieran por completo de la habitación.

-Sí, lo intentaremos- fue lo último que pudo escuchar de los chicos antes de que cerrasen por completo la puerta.

Dirigió su mirada al chico que ya hacía a su lado completamente dormido, cuando menos se dio cuenta él había seguido su ejemplo.

Alguien lo besaba de una manera demasiado pasional, sentía como las manos corrían por todo su cuerpo, no le importó de quien eran sólo importaba que esas caricias lo estaban incitando a entrar en el juego de lleno. Así que no espero más, demostraría que él también era bueno en ese juego y que no estaba dispuesto a perder. Caricias, mordidas, acercamientos peligrosos, rasguños, algunos golpes, todo era muy salvaje, algo que él no practicaba mucho. Hasta que llego esa sensación que no pudo describir al principio, pero después de un momento supo de qué se trataba.

-Ni lo creas, yo no interpreto ese rol.- dijo mientras tomaba control de la situación.

Después de eso perdió el sentido en todo al igual que la noción de lo que vivía. El cansancio fue más fuerte e insoportable debido a los efectos del alcohol que comenzaba a pasar factura.

Iniciaba un nuevo día y con ello los dolores en todo el cuerpo, aún se sentía cansado pero sin importarle abrió lentamente los ojos. Los rayos de luz le lastimaron la vista provocando que los cerrara nuevamente, ¿por qué demonios nadie había cerrado las cortinas? Hizo un nuevo intento, esta vez un poco más cuidadoso al saber que la luz del día lo esperaba. Comenzó a intentar recordar en donde se encontraba y como había acabado ahí. Pero la posición en la cual se encontraba no era la más adecuada para inspeccionar el lugar. Después de todo el estar recostado boca abajo no te daba un gran campo visual. Intentó incorporarse con gran lentitud debido a las terribles punzadas que sentía en la cabeza, cuando logró quedar sentado dio una lenta repasada al lugar con la mirada. Ahora recordaba donde se encontraba, esa era la habitación de Axel, ¿cómo pudo haberlo olvidado? Lo más seguro era que habían bebido mucho, lo último que podía recordar y saber a ciencia cierta que había pasado era que los habían sacado a él y al pelirrojo del bar, lo demás eran cosas vagas, algunas muy concretas pero no podía saber si eran verdad o sólo lo había soñado. Se estiro intentando desperezarse y conseguir la energía suficiente para levantarse cuando por fin se percató de que no llevaba la camisa. Comenzó a inspeccionarse con un poco de ansiedad ¿Qué había pasado? Había marcas de mordidas en su abdomen y algunos puntos rojizos, eso, sinceramente comenzaba a preocuparlo y a asustarlo. Levantó las cobijas esperando encontrar algo que lo tranquilizara pero lo único que logró fue sumirse un poco más en la desesperación.

¡¿Por qué demonios estaba desnudo?!

-hgh… maldito sol- fue hasta ese momento en que se percató del chico, no lo había notado. –Riku, ¿llevas mucho tiempo despierto?- le preguntaba de lo más tranquilo ¿qué él no se daba cuenta de la situación?- ¿Qué sucede?- Tal vez era debido a su silencio o posiblemente a la expresión que en ese momento tenía en su rostro- hey, ¿estás bien?- Pero era demasiado obvio que no se enteraba de nada.

-Axel…- tenía que ser cuidadoso con lo que iba a preguntar- ¿estas desnudo?

-¿Cómo dices?- no comprendía el porqué de la pregunta ¿qué se suponía que debía contestar?- Riku, creí que estabas feliz con Sora- dijo con mofa.

-No es una broma, dime ¿estas vestido o no?- Necesitaba una respuesta sólo para saber si podía relajarse o no.

-Claro que lo estoy, ¿por qué no habría de….- levantó las cobijas y lo que vio lo sorprendió- estarlo?

-¿Lo estas o no lo estás?- Ya se había percatado de las marcas en el cuerpo del mayor, pero aún había esperanza, no todo estaba perdido.

-N-no- dijo con mucha dificultad, ¿qué demonios había sucedido?- Dime que todas esas,- decía señalando las marcas en el cuerpo del otro- te las hizo Sora.

Riku sólo negó levemente con la cabeza. Podría preguntarle lo mismo al pelirrojo, él también estaba lleno de marcas y estaba completamente seguro que no eran las que Roxas había dejado.- ¡Maldición!- se quejó mientras se ponía de pie pudiendo darse cuenta en ese momento del leve dolor en sus caderas y de la extraña sensación que había en sus piernas. De forma instintiva se recargo en la mesa de noche. -¿Qué diablos?- sí, lo había sentido, esa sensación era fácil de describir, era la prueba irrefutable de que algo había pasado.

-Bueno, al menos sabemos qué lugar ocupo cada uno- se había quedado contemplando como el peli plateado se levantaba, no era que estuviera observando en si su cuerpo desnudo, era sólo que quería aclarar esa duda que comenzaba a atormentarlo al comprender del todo la situación.

-…n…- no pudo decir nada, sentía como su orgullo se iba al suelo ¿cómo era posible que él hubiera interpretado el papel pasivo?

-Anda, ya vístete- dijo burlón mientras se ponía de pie, lástima que su sonrisa no pudo estar presente en su rostro por mucho tiempo, él también había sentido un ligero dolor en las caderas. –No puede ser.

Riku dirigió su mirada al pelirrojo, al verlo sintió como su orgullo se recuperaba un poco.

-Parece que no fui el único que ocupo ese lugar.- Un poco más relajado se puso la ropa interior, debía admitir que al principio se había preocupado, de acuerdo; seguía preocupado, pero bueno. El hecho de saber que él no había sido el único pasivo lo había tranquilizado sólo un poco. –Anda, ya vístete- le dijo con toda intención de burlarse.

El pelirrojo no dijo nada, se quedó completamente callado mientras se vestía al igual que el peli plateado. Estaban sumidos en ese tenso silencio al menos hasta que Axel abrió la boca.

-¿Cómo te sientes?

-¿Cómo quieres que me sienta? No creas que ahora iré contigo a sincerarme y a decirte que en verdad no quiero a Sora o algo así.- Le dijo un poco molesto.

-No me refiero a eso- contestó mientras se acercaba al menor- al final de cuentas cediste y fuiste MI novio por una noche.- Decía con una sonrisa típica de él.

-¡Cállate!- dijo un poco avergonzado- No fue exactamente porque yo quisiera- se defendió.

-¡oh! Eso lo sé, pero de una u otra manera terminaste en una situación, que bueno, no querías.

Mofa, burla, viéndolo de cualquier forma era lo mismo, se estaba riendo de su desgracia.- Supongo que lo disfrutaste ¿verdad? Dime Axel, ¿qué tal te sentó ser el pasivo?- Pero él no sería la única víctima, también podría ridiculizar al mayor.

-Pues creo que no me fue tan mal como a ti, se ve que te agrado bastante.

-¡Ja! No te lo tengas tan creído- no veía como terminar eso, los dos estaban picando la dignidad y hombría del otro y esa era, sinceramente, una pelea que no tenía final.

-¿Tan creído? Por favor, seguramente lo disfrutaste, casi puedo imaginarte intentando controlar tus gemidos.

-Hey, que en todo caso no sería solo yo, tú también pasaste por lo mismo.

-No tienes pruebas de eso.

-Tú tampoco.

-Vale- dijo intentando relajarse, ya comenzaban a elevar los tonos de voz- vale, tranquilicémonos. Lo que tenemos que hacer es…

-No contarle a nadie de esto- dijo de golpe cortando al otro de forma brusca.

-Por supuesto que no, no pensaba hacerlo- contestó un poco ofendido.

-Pues más te vale.

-Bien, entonces dejemos esto por la paz y punto.

-Me parece bien.

Se quedaron en silencio, intentando calmarse, esa situación no era tan problemática, tampoco era que fuera de lo más tranquilizadora pero no tenía que buscar alguna solución, lo que había pasado había pasado y no había más. No era un problema por tanto no había solución. –De acuerdo.- A pesar de plantearse la idea de que no había problema alguno no podía tranquilizarse. –Maldición- Y como supuso, Riku tampoco podía encontrar la manera de bajar los ánimos. Estaba inquieto, se paseaba de un lado a otro como si estuviera dándose valor para salir de la habitación.

-Riku, estoy intentando calmarme así que ¿podrías quedarte quieto?

-Perdona pero también intentó calmarme.

-Escucha- decía mientras lo tomaba por los hombros.- No hemos hecho nada malo.

-¿Eso crees?- reclamó- Axel, puede que para ti no sea nada malo porque no tienes pareja estable, pero en cambio yo estoy con Sora y lo que acaba de pasar es algo que no he hecho ni siquiera con él.

-¿Crees que no lo sé?- Tenía que admitir que le había dolido lo dicho por Riku, él tenía bien presente que no tenía pareja, al menos no la que quería y no era necesario que se lo recordaran. –Mira- dijo mientras intentaba regresar a la poca calma que había conseguido- piénsalo, ambos estábamos muy tomados y no podíamos reaccionar de otra manera, no es excusa, lo sé- añadió al ver que el otro iba a volver a reclamar.- Pero puede ayudarte a tranquilizarte. Lo que puedes hacer para intentar calmar la culpa que posiblemente sientas es ir con Sora y estar con él, de la forma que quieras, pero estar con él.

-…

-Si quieres contarle lo que paso hazlo de manera clara, para evitar problemas futuros. Pero primero tienes que perdonarte a ti mismo por este desliz, porque fue eso, un simple desliz que le puede pasar a cualquiera.

-Podría funcionar- estaba sorprendido, el pelirrojo había hablado de una manera bastante seria y centrada. Fue en ese momento, específicamente con esa situación que pudo notar lo grande que era la diferencia de un solo año.

-¿Ya estas más tranquilo entonces?- preguntó mientras lo soltaba.

-Un poco, sí.

-Bueno, entonces si ya quedo esto solucionado, podríamos bajar a desayunar e ir por algo para este maldito dolor de cabeza. – Decía mientras salía de la habitación, tal vez había logrado calmar a Riku, pero él no se encontraba mejor, pero al menos podría aguantar hasta estar solo. El comentario de Riku le había molestado pero en ese momento no lo mencionaría. Claro que esa situación era mala, también lo era para él. De acuerdo, admitía que no tenía pareja, pero al menos ya no era un maldito probador de camas. Admitía que a Riku le tenía envidia, que no daría él por estar con Roxas, pero las cosas eran como era y no había más.

Al llegar a la cocina no prestó atención a si ya había alguien o no, simplemente fue directo a preparar algo de comer.

-¿Nadie más ha despertado?- preguntó el peli plateado al entrar a la cocina.

-Parece que no, ¿quieres?- decía enseñándole un par de aspirinas.

Gracias.

-Pues tal parece que los otros cuatro la pasaron bien anoche, por eso todavía no despiertan.

-Ah… entiendo- no pudo evitar ponerse un poco rojo, tenía la urgente necesidad de ver a Sora, Axel tenía razón, la culpa comenzaba a hacerse presente.- Oye, me siento un tanto cansado, gracias por dejar que pasará la noche en tu casa, pero creo que sería mejor que me fuera.- decía un poco cohibido.

-Quieres ver a Sora.

-… Si.

-Está bien- le estaba dando la espalda, no porque se sintiera incómodo al hablarle, tal vez un poco pero no era algo que no pudiera controlar, sino que estaba buscando algo para poder desayunar.- Ya les diré a los otros que tenías que irte.

-Gracias- No se fijó si había olvidado algo o no, simplemente salió del lugar, tenía que llegar pronto con el castaño.

Sentía molestia, hace un buen rato que los otros se había ido, Demyx disculpándose de las posibles manchas que pudieron haber quedado en las cobijas que tomaron prestadas, mientras Zexión procuraba no mostrar el gran sonrojo que posiblemente estaba apareciendo en su rostro.

-De verdad que lo siento, intente ser muy cuidadoso con eso, ¡incluso use condón!, pero puede que algo haya quedado. Pero intente dejar lo más limpio posible, ¿verdad Zexion?- preguntó al chico a su lado que se negaba a levantar la cabeza y a pronunciar palabra. Tenía que admitir que eso había sido bastante divertido, más porque era la primera vez que veía al peli azul sin saber que decir.

Con Zack y Cloud no hubo tanto problema, sólo un comentario de Zack de "He dejado todo limpio" cuando el rubio ya no estaba cerca. Ahora se encontraba solo, mirándose en el espejo, viendo todas las marcas de mordidas que habían quedado en su cuerpo. Si algo tenía que admitir era que Riku era demasiado salvaje, había procurado dejar rastros muy notorios de lo que había hecho, y algunas de las mordidas ya se encontraban un poco moradas, pero por otro lado él también se había encargado de provocarle problemas al menor, seguramente eso provocaría una pelea con Sora o un tiempo de abstinencia en el peli plateado, pero se lo merecía. A veces tenía que darle un poco de diversión a su vida. No pudo continuar con sus pensamientos debido a una muy ligera sensación, llevaba un tiempo sintiéndose extraño pero seguía sin darle importancia, pensaba que sólo era cuestión de tiempo para que desapareciera… Que equivocado estaba. Axel seguía empeñado en vivir en su nuevo mundo, pensaba que todo lo que sentía sólo era por el momento, cuestión de nada, algo que se iría de un día para otro, pero aún no se daba cuenta o no quería aceptarlo, pero eso que comenzaba a sentir no era otra cosa más que soledad. Y no era el único que comenzaba a sentirla.

Roxas se sentía apático, lo único que quería era quedarse en casa recostado en la cama sin nada que hacer, pero el continuo ruido que producía su estómago le obligo a levantarse y dirigirse a la cocina. Se encontraba sólo, Seifer ya había regresado a su casa, sus padres había vuelto y aunque se sintió con la intención de comentarle la opción de comentarle que vivieran juntos y que sólo regresara por sus cosas y a avisarle a sus padres, desistió. Eso sólo había sido un impulso, porque justo en ese momento que se encontraba con la cabeza tranquila no sabía si estaba preparado para dar ese gran paso. Ni siquiera sabía si era él o era su otro yo. Era una cuestión complicada. Dejo los platos sucios en el lavabo, ya los lavaría después, subió a su habitación.

Se sentía como león enjaulado, pero no quería salir, así que regreso a la cama, no se acomodó ni nada, solamente se dejó caer. Cerró los ojos en un intento por pensar en hacer algo o no cuando sintió una gran pesadez en todo su cuerpo. Caía a gran velocidad, sólo podía distinguir unas cuantas luces que se alejaban rápidamente, sentía como el aire, provocado por el descenso, le congelaba el cuerpo. Levantó los brazos intentando agarrar algo que le ayudará a detener la caída, pero nada salía en su ayuda, sólo bajaba más y más, sin embargo no se sentía tan mal, simplemente se relajaba, sentía que no había más porque preocuparse. Y entonces todo termino, de un momento a otro se encontraba recostado en lo que parecía ser el final de aquel lugar; no sabía dónde se encontraba o si estaba dormido o despierto, sólo se puso de pie y vio a su alrededor, no había ninguna luz, no podía distinguir nada.

"Cambiaste"

Ellas de nuevo, desde su regreso no las había escuchado, tampoco era como que lo tuviera muy preocupado esa cuestión. –Tal vez un poco.

"¿Cambiaste?"

Ahora era una pregunta ¿Lo había hecho?

-No, de alguna manera sigo siendo yo.

"¿Dejaste de ser tú?"

Esa era una buena pregunta, había sufrido cambios drásticos en su comportamiento pero siempre había sido él. –No, siempre fui yo.

"¿Qué sucedió contigo?"

¿Ese había sido su objetivo desde el principio? Bien, si veía el lado bueno, había aprendido una gran lección en cuanto a la vida, pero no era necesario que ellas estuvieran toda la vida sobre él. –No lo sé.

"Mentira". Claro que era mentira, sabía lo que había pasado, ellas lo sabían, a veces sentía que todo el maldito mundo sabía del incidente.

-Ya sé que lo es- dijo un poco molesto- pero tú sabes, o saben lo que sucedió.

"Enfréntalo."

No tenía por qué hacerlo, no quería hacerlo, no encontraba la razón para hacerlo.

-No quiero.- seguía dirigiendo su mirada a los alrededores, no veía nada pero parecía que el sonido estaba en todos lados.

"Hazlo." Exigieron. "¿Qué fue lo que paso contigo?"

Soltó un suspiro, sentía las palabras acumulándose en su garganta pero también sentía como algo les impedía el paso.

"¡Dilo!"

Cerró ambas manos en un puño intentando darse ánimos.-Me… me obligaron a cambiar- dijo en apenas un susurro, sentía como el más mínimo sonido que salió de su garganta le raspaba con gran intensidad.

"¿Cómo?"

-…- abrió y cerró la boca varias veces, no podía decirlo.

"¡¿Cómo?!" Gritaron "¡Dilo ¿por qué comenzó?!"

-Por… por esa maldita propuesta.

"¿Cuál?"

-La opción del intercambio, la oportunidad de venir aquí.

"¿Eso que provoco?"

-Peleas, una tras otra.- dolía, decir eso dolía demasiado.

"¿Qué más?"

No podía hacerlo, le lastimaba demasiado, comenzó a temblar, no supo si de miedo o de ira, posiblemente de frustración. Pero fuera cual fuese la situación, no quería decirlo.- Ya lo saben.

"Dilo." Se escuchó con más fuerza "¡Hazlo!"

-¡NO QUIERO!-Gritó por fin, no quería hacerlo. -¡NO PUEDEN OBLIGARME A DECIRLO!-Se estaba exaltando, estaba cerrándose a todo sonido de alrededor.- ¡NO SON NADIE PARA OBLIGARME!

"Si tú no enfrentas tus problemas, entonces ¿quién lo hará?"

Y entonces se calló. Eso era cierto, si él no lidiaba con sus conflictos nadie más lo haría, sólo él conocía con lo que tenía que lidiar, a lo que debía enfrentarse. Se calmó, pudo tranquilizarse.

"¿Qué más paso?" Volvieron a preguntar pero esta vez con mucha más calma.

Tomo aire, si no lo hacía en ese momento no podría después.- Me violaron y fue por eso que… cambie.

"¿Te perdiste?"

-Me destruyeron.- Cerró los ojos- estuve perdido un tiempo, desconfiando de todos.

"Cerrándote en ti mismo."

Movió su cabeza a modo de afirmación mientras abría los ojos- Por un momento me di por vencido, pensé que no podría salir de mi abismo.

"¿Y lo lograste?"

-Sí- contestó completamente convenido- Recuperé quien era, regrese a mi fuerza, a mi antiguo yo.

"Pero todavía no ha terminado."

-No, todavía no- Era cierto que había recorrido gran parte del camino pero todavía no terminaba, le faltaba muy poco para poder poner su vida en orden, sabiendo claro que nunca volvería a ser la misma.

"Al final serás como ella." Escuchó que decían y por fin pudo distinguirlo, se acercaba a él lentamente pero conforme se acercaba podía verlo mejor "brillando con todo su esplendor en pleno día." Cuando por fin estuvieron frente a frente lo vio con total claridad, era él mismo. "Y lo sabes."

-¿Ser como quién?- preguntó intentando salir de la impresión.- ¿De qué hablas?

"Serás como ella, porque lograrás juntar la fuerza necesaria para salir de tu prisión."

-¿Cómo quién?- seguía preguntando un poco desesperado.

"Como ella, un gran ejemplo, como la luna."

-¿La luna?- Estaba descolocado, ¿qué tenía que ver la luna en todo eso?

"Una luna diurna."

Después de eso todo desapareció, ya no pudo verse a sí mismo, sólo sintió como volvía a caer, hasta quedar de nuevo en una superficie rígida. Abrió los ojos, se encontraba en el piso de su habitación. ¿Cómo llegó ahí? No sabía, con un poco de dificultad logró sentarse, estaba sudando. Se acomodó de manera que quedara recargado en el colchón, ¿Qué había sido eso? Si, había descubierto algo pero ahora tenía una duda mayor.

Seguía dándole vueltas a esa situación; intentando encontrar una explicación coherente pero el sonido del celular lo saco de toda posible hipótesis. Con pesadez se puso de pie, sabía que no era urgente debido al tono, posiblemente se tratara de un mensaje de Seifer o de los chicos, estaba equivocado. Cuando leyó el nombre del remitente abrió mucho los ojos. Algo malo tenía que estar pasando para que Xenmas lo contactara. Al terminar de leer el mensaje no supo cómo reaccionar, sólo atino a retroceder y quedarse sentado en la cama. Eso no era más que una declaración de guerra.

"Los sin corazón y los incorpóreos se han unido contra la organización, tienden emboscada a cualquier miembro de la organización, no deben de estar solos en el exterior.

Primer herido: Zexion

Organización estamos, nuevamente, dentro de una guerra de bandas.

Xenmas

Cuando termino de leer el mensaje salió lo más rápido posible de su casa, tenía que llegar con Demyx cuanto antes, mientras corría hacía la casa del rubio intentaba marcarle, necesitaba saber dónde se encontraba.

-¡Axel!- Gritaron.

Al escuchar su nombre se detuvo de golpe, dirigiendo su atención al lugar de donde provenía el grito. -¡Saix!

-¿Dónde está Demyx?- preguntó cuándo se acercó al pelirrojo, también se mostraba acelerado, muestra de que había corrido.

-No lo sé, estoy intentando contactarlo pero no contesta. Ahora me dirigía a su casa- bajo la velocidad pero seguía moviéndose aún con el celular llamando a Demyx.

-Esto de verdad es increíble.- Decía el peli azul.

-¿Te refieres al repentino ataque?

-¿A qué más si no? Los sin corazón y los incorpóreos juntos, vaya broma. ¿Y atacar a Zexion? Eso es caer bajo.

-Ya le había dicho que tenía que aprender a manejar un arma mejor, mira que…- pero se detuvo al escuchar la voz de Demyx del otro lado de la línea.

-¿Axel?

-Demyx, ¿dónde estás? ¿Qué sucedió?

-Estamos en el hospital Villa Crepúsculo, no… no puedo contarte que paso porque no tengo idea- Sonaba alterado, pero se notaba que intentaba mantener la calma.

-De acuerdo, de acuerdo. ¿Quién está contigo?

-Marluxia, Larxene, Lexaeus, Vexen y Xigbar.

-Bien, llegaremos en unos 10 minutos, Saix está conmigo. Oye, esto no se va a quedar así.

-Lo sé, sólo, tengas cuidado camino hacia acá.

-Sí, no te preocupes por nosotros.- Dijo antes de colgar.- Están en Villa Crepúsculo.

-¿Están? ¿Cuántos están con él?

-Cinco, Marluxia, Larxene, Lexaeus, Vexen y Xigbar.

-Al menos no está solo.

-Vaya situación.

Apresuraron el paso, tenían que llegar cuanto antes al hospital, ahora les era peligroso estar solos, nunca pensaron estar en esa situación. Pensó en Roxas, a él también lo habían atacado estando solo, entonces todo ese plan ya llevaba tiempo armándose. Querían terminar con la organización uno por uno. Pero no les sería tan fácil, todos y cada uno de los 13 miembros tenían su fuerza, sus armas y su determinación.

-¿Sabes cuántos son?- le preguntó a Saix.

-¿Los sin corazón y los incorpóreos?

El pelirrojo asintió con la cabeza, si sabían la cifra de enemigos les sería más fácil armar una estrategia.

-Xenmas tiene esos datos, me llamó después de mandar el mensaje diciendo que nos pondría al tanto.

-¿Tiene planeado recurrir a los Key blade masters?

-No lo creo. Este problema está alcanzando otros niveles- seguía caminando a toda prisa, ya comenzaban a visualizar el lugar. –Han atacado a dos integrantes de la organización, se están metiendo en algo que no podrán parar después.

Llegaron al lugar sin detenerse, localizando desde el inicio al rubio en la entrada del hospital.

-¡Demyx!- lo llamó, obteniendo la atención de los seis presentes.- ¿Cómo está?

-Mal, muy mal- se le veía desesperado, pálido. Axel pudo comprenderlo, él había pasado por lo mismo, entendía a Demyx en ese sentido.- No sé qué demonios paso- se adelantó a decir a los recién llegados. –Sólo me llamaron pero no me han dicho nada.

-Demyx, tranquilízate- decía el pelirrojo acercándose.- ¿Qué les han dicho hasta ahora? - Preguntó a Lexaeus.

-Que esta fuera de peligro, pero se encuentra delicado, parece que fue muy grave el encuentro.

-Primero Roxas y ahora Zexion- comentó Marluxia molesto.

-Deben calmarse un poco. -Comentó Vexen- Hay que pensar lo que vamos a hacer.

-Es simple lo que tenemos que hacer- dijo Larxene de forma brusca- ir por todos esos malditos insectos y exterminarlos.

-Eso sería genial Larxene, pero tenemos que hablarlo los trece.- Decía Saix.

-Once- comentó Axel- Zexion no creo que pueda salir de aquí en unos días y Roxas está en el extranjero.

-Sea cual sea la situación, tenemos que reunirnos los más posibles- termino de decir antes de que comenzara a sonar su celular- Parece que no soy el único que piensa de la misma manera.

-Déjame adivinar, es Xenmas ¿cierto?- dijo Demyx.

-Si- sin comentar nada más se retiró un poco para contestar tranquilamente.

-¿No te han dicho nada más?- preguntó Axel mientras observaba a Saix retirarse.

-Parece que alguien vio el ataque y por eso no fue tan grave, o al menos no lo dejo en grave peligro… pero…

-Lo sé- le cortó- sientes un tipo de frustración ¿o me equivoco?

-Sí, eso siento.

-Te comprendo perfectamente.- Dirigió su mirada a una enfermera que en ese momento salía de la habitación del herido.- Disculpe,- llamó acercándose a la chica- ¿podría decirme como se encuentra? Somos sus amigos.- Añadió al ver que la mujer le observaba un poco recelosa.

-Está fuera de peligro, pero tiene bastantes golpes por todo el cuerpo. Por indicaciones del médico tendrá que reposar por lo menos tres semanas antes de hacer alguna actividad.

-¿Habría alguna manera de que saliera hoy?- preguntaba el peli azul regresando tras terminar la llamada.

-Tendría que hablarlo con el médico.- Fue lo último que dijo antes de alejarse.

-¡¿Pero qué dices Saix?! No podemos llevárnoslo todavía- reclamo el rubio.- ¿No escuchaste que tiene que guardar reposo?

-Lo escuche perfectamente pero Xenmas quiere que se quede en el castillo del olvido.

-¿Pero por qué?

-Por qué nadie puede quedarse solo, Zexion estará en la sala del sueño. Los incorpóreos y sin corazón no son tan idiotas como para entrar en el castillo.

-En eso tienes razón- comentó Vexen, para nadie era un secreto que nadie se acercaba al castillo además de que poco a poco se había vuelto el hogar de algunos de los integrantes, imponía mucho.- Creo que si sería la mejor opción.

-Yo me encargaré de hablar con el médico.- Comentó Lexaeus mientras tomaba dirección hacía la recepción para pedir informes sobre Zexion y quien lo atendía.

-Demyx- Axel se acercó al chico, se había quedado callado, Marluxia, Larxene y Vexen discutían con Saix sobre lo que tenían que hacer ahora.- Será mejor que lo movamos, todos corremos peligro y no puedes quedarte solo con él.

- Creo que logró usar su Lexicon- dijo casi en un susurro.- Eso podría ayudarnos para saber que hicieron.

-Sí, podría ayudarnos- Zexion podría ser el miembro de la organización más pacifista pero también de los más peligrosos, debido a que con su Lexicon era capaz de distinguir las debilidades y fortalezas de los enemigos. Por eso, en cuestiones de conflictos, él siempre se quedaba atrás.

-Sería mejor que nos fuéramos Axel- dijo Saix- Lexaeus se quedara con Demyx, cuanto más rápido lleguemos al castillo, mejor.

-Pero…

-Estaremos bien Axel, estaremos pronto con ustedes, sólo tengan cuidado.

Medito un poco, no quería dejarlo solo, tenía que admitirlo, se sentía realmente en peligro.

-Larxene vendrá con nosotros, Vexen y Marluxia se quedaran también aquí.

-¿Nos llevaremos a Larxene?- preguntó sorprendido.

-¿Quién mejor que la "ninfa salvaje"? Sabes que ellos le temen, posiblemente más que a cualquier otro.- Decía Saix.

-No sólo ellos, sabemos que puede llegar a ser demasiado bruta.- dijo Demyx en un intento por sonar gracioso.

-Sí, eso lo sabemos.

Los tres salieron. Tenían que llegar pronto para pensar en qué diablos hacer, además de que tenía que contactar a Roxas como fuera. Ningún miembro tenía que estar solo y Roxas era el único que lo estaba.

-¡Riku!- en cuanto abrió la puerta se lanzó hacía el chico a abrazarlo, habían pasado tres días sin verse, no entendió porque, el mayor sólo le aviso que no lo verían pero sin explicación alguna.

-Hola- rodeaba al menor por la cintura, como lo extraño, maldecía a Axel, tuvo que evitar al castaño por tres días hasta que las marcas desaparecieron.

-¿Qué paso?

-Nada de lo que tengas que preocuparte, fue un leve resfriado, ya estoy bien.- De verdad que había caído muy bajo, tener que mentirle a Sora para salir de esa situación.

-¿Seguro?

-Sí, muy seguro.- Entró en el lugar, dirigiéndose con el menor a la sala, no había mucho de qué hablar, sólo recuperar el tiempo perdido.

-Oye Riku.

-¿Qué pasa?

-¿No has escuchado nada acerca de la organización?

Pensó por un momento, no había escuchado nada acerca de un movimiento extraño del grupo.- No realmente, ¿por qué?

-Roxas me preguntó ayer, parecía preocupado pero no quiso decirme la razón.

-No creo que sea nada grave.

-Posiblemente sólo sea curiosidad- dijo, dejando de lado ese tema y centrándose en el chico que estaba a su lado. Tal vez sólo era que estaba intranquilo por no haber sabido nada de nadie.

-Tenemos un gran problema- decía Xenmas dentro de la sala de tronos del castillo. Todos los miembros de la organización ya se encontraban en el lugar, a excepción de Zexion que estaba en la sala del sueño.

Todos se quedaron callados, sabían que el mayor todavía no terminaba de hablar y ninguno quería interrumpirlo debido a la situación tan delicada que estaban viviendo.- Es la primera vez que los sin corazón y los incorpóreos se unen en nuestra contra- continuó- logrando lo que nunca había pasado, ya han atacado al número 6 y anteriormente al número 13.- Volvió a guardar silencio, necesitaba una estrategia y lo sabía, él mejor que nadie, era el número 1 de la organización, por tanto el líder.

-¿Cuántos enemigos son?- Preguntó Xigbar.

-Según los datos del Lexicon- contestaba Saix que se encontraba a un lado de Xenmas- Aproximadamente 30 enemigos.

-¿De dónde salieron tantos de ellos?- preguntó sorprendido Xaldin.

-Tal parece que se cansaron de perder contra nosotros- comentó Luxord bastante tranquilo.- Por eso comenzaron a reclutar a más personas.

-La cuestión es ¿qué vamos a hacer?- Vexen estaba un poco alterado, aunque parecía lo contrario, todos en esa habitación se encontraban nerviosos.

-No les pagaremos con la misma moneda- se apresuró a decir Xenmas al pensar lo que propondrían cualquiera de esos atarantados.

-¿Entonces qué haremos?- Preguntó Marluxia.

-¡Tienen que pagar por lo que hicieron!- Grito Larxene.

-Y lo harán, pero no atacaremos a los integrantes del grupo… aún.- Dirigió su mirada a Axel, él sería perfecto para lo que planeaba.- Número 8- llamó, obteniendo la atención de todos. Es tiempo de que le hagas honor a tu seudónimo.- dijo con una pequeña sonrisa.- Veremos de lo que es capaz "La ráfaga de llamas danzantes."

Eso provoco que Axel también sonriera, ya sabía lo que planeaban y él estaba dispuesto a llevarlo a cabo.- Necesito la dirección del lugar.

-Zexion la consiguió, después te daré la ubicación- continuó el peli azul.

-No les pagaremos con la misma moneda- continuó Xenmas.- Pero les quitaremos los lugares en los cuales se sientan cómodos y seguros. Como primer paso. Después de eso cada miembro de la organización se encargara de un grupo de ellos.

-¿Y cuándo comenzaremos con eso?- Preguntó Luxord.

-Cuando todos estén informados del plan, número 9, supongo que podrás poner al tanto al número 6.

-Claro- contestó Demyx- Yo me encargo de eso.

-Y en cuanto al número 13…

-Yo me encargaré de ponerlo al tanto- dijo Axel, ya tenía pensado hablar con Roxas de cualquier manera.

-Entonces este tema ya se da por terminado.- Decía el número 1.

-¿Acudiremos a los Key blade masters?- preguntó Xaldin. Nunca habían pedido ayuda a algún otro grupo, ni siquiera a los Deepground, pero en los key blade masters se encontraba el hermano de Roxas y tal vez por ello sería mejor involucrarlos.

-Nadie debe de enterarse de nuestra situación.- Dijo Xenmas de manera tajante.- Esto sólo nos involucra a nosotros.

Se quedaron callados, se sentían aliviados. Aunque algunos mantuvieran amistades con chicos de otros grupos, como los KBM y los Deepground, no les agradaba la idea de deber un favor o de depender de alguien más.

-Entonces, Axel prepárate para tu trabajo. Terminando eso podremos comenzar a movernos.

Nadie dijo nada más, uno a uno comenzaron a salir de la sala. Todos sabían lo que tenían que hacer, los sin corazón e incorpóreos se estaban organizando, ellos también. Sus enemigos pasaban desapercibidos, no sabían quiénes eran porque se mezclaban con la gente. Ellos no, en tiempos de problemas tenían una vestimenta específica, querían y les gustaba hacerse notar, todos iban vestidos de negro, guantes, botas y gabardina larga. De alguna manera también se volvía una advertencia, una señal de que en ese momento tenían que andarse con cuidado, porque estaban dispuestos a hacer lo que fuera posible para ganar la batalla.

No era necesario que esperara a que oscureciera un poco, no tenía ninguna intención de ocultarse, además de que con la capucha de la gabardina no podrían identificarlo. Se acercó con mucha cautela, el hecho de no haber esperado al anochecer, no quería decir que se presentara así como si nada. Cuando estuvo lo bastante cerca pudo distinguir a los agresores de Roxas, no se sorprendió. Era bastante obvio que los vería ahí, después de todo ellos eran integrantes originales de ese grupo.

Tomo un poco de aire, lo que estaba a punto de hacer no era algo tan simple, pero ellos les habían obligado a actuar de esa manera. Sujeto firmemente sus chakrams, era hora de que entrará en acción. Tenía puesta la capucha, la única forma de reconocerlo sería por el ataque y vaya que lo harían. De un momento a otro se encontraba frente al lugar con varios miembros de la banda observándolo sorprendidos.

-¡La organización!- gritaron, comenzando a acercarse al desconocido del grupo enemigo.

No espero más, esa era la señal. Sin titubear lanzó el primer chakram, el cual iba dejando un rastro de llamas. Sin duda él era el mejor para ese trabajo, nadie más podía controlar el fuego de esa forma. Al ver que el intruso se había animado a atacar se detuvieron. Conocían ese ataque, conocían al encapuchado, en definitiva no era algo bueno.

-¡Es Axel!- gritaron al momento que comenzaban a correr, tenían que detenerlo lo más rápido posible.

-Demasiado tarde- dijo muy bajo al ver que su objetivo se había cumplido. Los idiotas se habían centrado más en taclearlo que en detener el ataque en su lugar de reunión. Cuando el segundo chakram regreso a su mano emprendió la retirada. Todo había sido demasiado sencillo, en cuestión de minutos su escondite quedaría reducido a cenizas. No había duda, sus enemigos todavía se encontraban muy por debajo de ellos. Aminoro el paso cuando se dio cuenta de que no lo seguían. Había cumplido su misión sin ningún problema, sólo tenía que regresar al castillo para dar el aviso y después iría con Sora, Necesitaba hablar con Roxas urgentemente.

Se sentía nervioso, Sora le había dicho que todo se encontraba tranquilo, que nada había pasado con la organización, pero no había logrado nada. Ese mensaje seguía poniéndolo nervioso, inquieto. Y es que Xenmas no mandaba algo así, sólo porque sí. De todas maneras se comunicaría con cualquiera de la organización para aclarar la situación. Pero tendría que esperar a mañana, eran cerca de las diez de la noche en Japón, así que no había mucho por hacer.

Seguía como león enjaulado, apenas el día anterior había recibido el comunicado, ¿cómo se encontraría Zexion? ¿Ya habría otra víctima? No, posiblemente no, ya se habría enterado. Necesitaba distraerse, pero no podía salir. No podía estar solo, él era el único de la organización que estaba ahí y sólo conocía de la existencia de algunos incorpóreos. Desconocía si había sin corazón por los alrededores pero no podía correr ese riesgo.

Llamaron a su puerta lo que provocó que diera un salto, estaba demasiado nervioso, tenía que calmarse un poco. Se dirigió a la ventana para ver quién iba a buscarlo, se relajó un poco al ver que se trataba de Seifer, en ese momento no estaba para estar con alguien pero tampoco para estar solo. Así que se forzó a bajar y abrir la puerta.

-Hola- lo saludó acompañado de un beso rápido.

-Hola.

-¿Estas bien?- preguntó mientras entraba al lugar.

-Sí, ¿por qué preguntas?- Pregunta tonta, lo sabía. Pero en ese momento ¿qué más podría decir?

-Te ves nervioso- contestó tomándolo de las manos- ¿Todo está bien?

Nada estaba bien, absolutamente nada. Todo estaba por desmoronarse, por quebrarse, por perderse.- Si, todo está bien. –Pero al menos aún podía mentir un poco.

-¿Seguro?

-Sí, completamente seguro- necesitaba distraerse, dejar que su mente se perdiera en algo, así que se abalanzó sobre el mayor atrapando sus labios de forma muy rápida. Seifer apenas logró reaccionar, el rubio lo había tomado por sorpresa pero pudo seguirle el paso.

Fue lo único que se le ocurrió, mantener su boca y mente callados por la lengua y labios del mayor. Pero no podía pasar a más, aunque se encontrara ocupado no podía silenciar del todo sus ideas. Todo lo sentía forzado, él se sentía demasiado tieso en todos los sentidos. Pero no podía decirle nada a Seifer, ya se había imaginado a Xenmas diciendo que nadie debía enterarse de eso.

-¿En serio estas bien?- preguntó mientras caía en el sillón llevándoselo con él.

-Si, en serio.

-Algo anda mal, ¿qué te preocupa?- Intentó acomodarse de manera que ambos quedaran sentados y poder hablar mejor.

-No es nada, en serio

-Roxas, puedes confiar en mí y lo sabes.- Decía tomándolo de las manos, buscando transmitirle la seguridad para hablar.

-Lo sé, pero no pasa nada.- Se estaba desesperando, ¿por qué Seifer no quería entender que no quería hablar de ello?

Se molestó, no pudo hacer nada para evitarlo, soltó las manos del menor y se levantó.- De acuerdo, si no quieres contarme nada, está bien. Sólo creí que tal vez podrás tenerme más confianza.- Comenzó a caminar en dirección a la puerta.

-Seifer, no es eso.- le dijo al momento que lo detenía del brazo.

-Entonces, ¿qué es?- preguntó encarándolo.

-Yo… no puedo decirte.

-Bien- no dijo más y no espero a que el dijera algo, sólo se soltó del agarre y salió del lugar, dejando a Roxas bastante sorprendido. De nuevo estaba solo.

No podía dormir, tenía muchas cosas en la cabeza, estaba preocupado por la organización, molesto con Seifer, no tenía por qué haber reaccionado de esa manera, simplemente tenía que comprender; si no podía entenderlo no era su problema. Así estuvo dando de vueltas en la cama hasta altas horas de la noche, provocando que a las once de la mañana se fuera levantando. Tardó más en ver la hora en el reloj que en levantarse. Tenía que hablar con Sora.

-¡Sora!- se había apresurado a llegar a casa del castaño, no estaba preocupado porque seguramente los sin corazón y los incorpóreos estarían muy ocupados intentando restaurar su guarida.

-Hola Axel- se extrañó al tener al pelirrojo en su puerta, si iba seguido a su casa, pero sólo cuando estaba Roxas, mientras tanto era raro que se pasara por ahí. -¿Cómo estás?- preguntó mientras abría la puerta para dejarlo pasar.

-Bien, gracias. Sólo vengo de rápido- dijo quedándose todavía en la entrada.

-¿Todo está bien?

-Sí, si no tienes que preocuparte.

-¿Algo anda mal en la organización?

Se sorprendió al escuchar la pregunta, el asunto no era demasiado grande todavía como para que los demás lo notaran. Y había cuidado no ir con la vestimenta característica de la organización.- No, todo está bien, tranquilo.

-Está bien entonces, lo que pasa es que Roxas me preguntó si había escuchado algo.

Aprovecho esa oportunidad para hablar de lo que de verdad quería.- Hablando de Roxas; dime ¿Tiene algún número de teléfono fijo para contactarlo?, Verás es que quiero hablar con él- añadió al ver la expresión del menor.

-No, no tiene ningún número. Pero puedes contactarlo por internet, así es como hablo con él.

-Supongo que estará bien, ¿cómo a qué hora hablas con él normalmente?

-Como a las cinco.

-A las cinco, perfecto.- dijo a modo de que se lo aprendiera. Dirigió su mirada a su reloj, eran las seis menos diez. Tendría más oportunidad de hablar con él.- Muchas gracias Sora.

-Sí, de nada- no estuvo muy seguro si lo había escuchado o no porque en cuanto se despidió dio media vuelta y salió corriendo.

-¿Quién era?- le preguntó cuándo ya hubo cerrado.

-Axel.

-¿Axel?

-Sí, parece que quería hablar con Roxas, se veía un poco ansioso.

-También lo he notado raro, desde ayer.- decía Riku- De hecho a él y a Demyx.

-Tal vez la organización los tenga así.

-Puede ser, de todas maneras iré a verlos mañana para saber si están bien.

Llegó lo más rápido posible a su casa, quería hablar rápido con Roxas, así que en cuanto entró fue directamente a la computadora. Vio el nombre del rubio y se emocionó, sería la primera vez que hablarían desde que se fue, pero se decepciono al ver que no se encontraba conectado. Espero diez minutos, veinte, media hora y nada. Estaba por desistir en su intento y probar suerte el día de mañana cuando a las siete y diez la fortuna le sonrió. No espero más, necesitaba verlo. -¡Roxas!

Apenas estaba encendiendo la computadora, posiblemente Sora ya habría encontrado algo acerca de la organización. Estaba a punto de comenzar la conversación con su hermano cuando una ventana distinta se abrió.

-¡Roxas!

-¿Axel?- estaba sorprendido, eso era obvio. Él esperaba a su gemelo, no al pelirrojo.

-Por fin, necesito hablar contigo.

En ese momento reacciono, posiblemente no fuera su hermano, pero era mejor.- Si, yo también necesito hablar contigo.

-Supongo que recibiste el comunicado de Xenmas.

-Sí, ¿cómo se encuentra Zexion?

-Está fuera de peligro, pero tardará unos días en recuperarse.- Decía calmado, el simple hecho de ver a Roxas le relajaba.- Tiene tres costillas rotas al igual que la nariz, recibió muchos golpes lo que le ocasiono una contusión en la cabeza.

No lo podía creer, Zexion, todos lo sabían, él era pacifista.- ¿Cuántos lo atacaron?- sentía ira, maldecía a todos y cada uno de los sin corazón e incorpóreos.

-Aproximadamente 10 personas. Toda la información que tenemos es gracias al Lexicon, tal parece que no importo que lo golpearan hasta dejarlo medio muerto, pudo recabar muchos datos.

-"El conspirador velado" hizo su trabajo.

-Así parece.

-¿Y que prosigue ahora?

-No podemos decir nada a nadie, órdenes de "El superior".

-Sí, eso lo supuse.

-Los enemigos son aproximadamente 30 personas, en este lado del mundo, allá desconocemos cuantos son.

-Me he encontrado con cinco, pero no creo que sean sólo ellos.

-¿Te los encontraste solo?- preguntó con cierto asombro en la voz.- Sabes que ahora no es muy adecuado que salgas solo, ¿cierto?- reprochó.

-Lo sé, pero me encontraron ellos antes de que me enterara del ataque.

-Roxas, debes de andarte con cuidado más ahora que hay una declaración de guerra.

-Lo tengo bien presente.- Contestó un poco molesto.

-De acuerdo, de acuerdo. No te molestes.

Estaba por volver a contestarle cuando Sora apareció en su pantalla.

-Hola Roxas.- saludó el castaño.

-Sora, hola…. Ahora no es un buen momento.

-Sí, lo supuse. Estas hablando con Axel ¿no?- preguntó con una sonrisa.- Bueno, no importa, sólo quería decirte que no he escuchado nada de la organización, aunque seguramente podrás preguntarle a tu pelirrojo.- Iba a continuar hablando pero el grito de Riku pidiéndole que se apresurara le cortó al idea.- Tengo que irme Roxas. –Y sin más, así como apareció se fue.

-Creo que Sora acaba de sacar muchas conclusiones- le dijo al rubio.

-Creo que si.- Se quedó callado un momento- ¿cómo atacaron?- preguntó- porque estoy seguro que después de lo de Zexion no se quedaron de brazos cruzados.

-En eso tienes razón. Digamos que tuve una misión importante.

-¿De qué te encargaste?

-Posiblemente su guarida quedo reducida a cenizas.- dijo sonriente.

-Tienes un grave problema con el fuego, sabes.

-Lo sé, pero es de gran ayuda.

-Supongo que sí.

-Ahora parece que nos centraremos en atacar a cualquiera que se nos ponga en frente, pronto comenzará el ataque directo.

-Intentaré encontrar una manera para regresar lo más rápido posible.

-Ni lo intentes- dijo tajante- Zexion y tú han sido los únicos atacados, ya no es necesario que se inmiscuyan en esto.

-¿Bromeas cierto?- preguntó molesto- Soy el número trece, por tanto me tengo que entrometer. Porque quieras o no soy parte de la organización.

-Roxas, tienes que comprender esto, eres el menor junto con Zexion, no podemos dejar que los ataquen de nuevo.

-No me importa- dijo ya bastante enojado- iré y punto. Si la organización no me apoya en esto, si Luxord no quiere intervenir, tendré que ser yo quien vaya directo con Xehanort.

-Por favor Roxas…

-No Axel, ya tuve que cumplir las órdenes de Cloud y venir aquí. Así que digas lo que digas iré.- Dijo dando por zanjada la conversación.

Después de la charla que tuvo con Axel, intentó por todos los medios hablar con el directo Xehanort, pero hasta la fecha no había logrado encontrar oportunidad. Habían pasado dos semanas. Faltaba poco para que Febrero se terminara y necesitaba la aprobación para salir de clases antes de que se acabara el mes, posiblemente necesitaría la última semana de Marzo y las dos de Abril, pero no estaba del todo seguro. ¿Podrían terminar el conflicto en menos de un mes?

Pero los continuos intentos fallidos de encontrase con el director no eran lo único que lo atormentaba, también las constantes peleas con Seifer aportaban a su mal humor, el mayor no quería entender que no podría contarle nada, las órdenes de "el superior" eran ley y no había razón para romperlas.

Ese día no era la excepción, nuevamente se encontraban discutiendo.

-¡Tienes que entenderlo!- No recordaba en qué momento se habían puesto a gritar o en que instante los dos quedaron frente a frente, sólo sabía que una vez más discutirían y sería algo fuerte.- ¡La cuestión no es si te tengo confianza o no, no puedo decirte nada!

-¿Pero por qué? ¡Eres tú el que no entiende, se supone que somos pareja!

Se estaba desesperando, ¿en qué maldito instante habían pasado de los momentos lindos y divertidos a eso?

-Te tengo confianza, pero no puedo decirte nada de esto.

-¡Vaya confianza que me tienes entonces!

-Escúchame bien Seifer, si esto es para lo único que viniste será mejor que te vayas- dijo señalando la puerta.

-No Roxas, esta vez escúchame tú a mí. Fui paciente, en todos los sentidos- comenzó a decir- espere a que arreglaras las cosas con Hayner, no te apresure cuando quería que intimáramos, te espere, fui paciente para esperar a que tú hablaras de ello, te comprendí e intente acoplarme a la situación, te entendí cuando sufriste este cambio y he estado contigo sin esperar realmente ninguna retribución, así que no puedes salirme con esto.

No se esperaba eso, ¡le estaba reclamando!, se había guardado todos y cada uno de sus comentarios y ahora se los echaba en cara. Lo había tomado por sorpresa y posiblemente lo reflejaba en su cara porque pudo notar como la expresión en el rostro de Seifer se relajó.- ¿Es todo lo que tienes que decir?- preguntó cuándo noto que el mayor se calmaba.

-Si- seguía alterado, pero estaba poniendo esfuerzo por mantener la calma, si continuaba hablando probablemente diría algo de lo que se arrepentiría en un futuro.

-¿Ya no confías en mí?- preguntó lo más tranquilamente posible. Necesitaba dejar en claro ese punto. Si ya no había razón alguna para seguir con eso dependía de la respuesta del otro.

-Eres tú el que no confía en mí.

-No pregunte eso, ¿confías en mí o no?

-… no lo sé.

Eso fue más que suficiente, eso le aclaro toda la situación. No culpaba al otro porque estaba en todo su derecho de desconfiar, él ya lo había traicionado pero eso Seifer todavía no lo sabía y no quería decírselo.

-Estoy buscando la oportunidad de irme antes de las vacaciones de Abril, posiblemente una semana antes.- Decía sin mirar al otro, tenía que continuar o después no podría.- La organización tiene un problema y como el miembro número trece es mí deber estar con ellos.

-Pero…

-No puedo decirte más, no te diré nada más.- Soltó un suspiro, estaba a punto de hacer algo que tuvo que hacer desde su regreso.- No veo razón alguna para seguir con esto si no confías en mí y no te culpo, -se apresuró a decir al ver que el mayor iba a interrumpirlo- yo me sentiría de la misma forma. Pero situaciones como esta se repetirán muchas veces por el hecho de que el número uno de la organización no nos permite divulgar información. Y, si no puedes llevarlas de manera tranquila esto fracasara tarde o temprano.

Se quedaron callados sintiendo como el ambiente se iba haciendo cada vez más pesado. Ninguno sabía cómo actuar después de eso, hasta que Seifer se animó a hablar.

-¿De verdad será muy complicado?- preguntó, esperando a que el menor le diese un poco de esperanza, cosa que no sucedió.

-Sí, demasiado complicado.

-¿Y… ahora qué?

-Creo que lo mejor sería que fueras a tu casa, no sé a… distraerte.- Había sido difícil, tanto el decirlo como escuchar que las palabras salían de su boca. Pero no había tenido opción, sabía que a veces el tiempo podría ser un gran enemigo.

-Es complicado ¿sabes?- dijo aún sin moverse.

-Lo sé, se lo complicado que puede llegar a ser.

-Me va a costar trabajo adaptarme.

-…- Sabía lo que el mayor intentaba, quería alargar ese momento lo más posible.- Seifer, no hagas esto más complicado.

Se quedó callado un momento para después hablar.- De acuerdo… ¿ahora irás corriendo con Hayner?- le costó trabajo hacer esa pregunta, pero de verdad que quería decirla. Necesitaba saber si lo estaba cambiando y si esa era la situación quería saber si era por Hayner.

-…no, él no tienen nada que ver.- Dijo serio- de verdad. Es sólo esta situación.

-Ya veo, entonces… creo que me voy- El tiempo fue más lento para ambos, para Seifer todo se perdió, de repente se encontró en la nada, como si fuese un sueño, no veía nada. Para Roxas, fue un momento sumamente complicado.

-¿Qué está pasando Axel?- Ya eran dos semanas y todavía no conseguía información sobre Demyx y Zexion e incluso el pelirrojo estaba demasiado aislado.- Incluso Naminé está preocupada, Marluxia también actúa extraño.

-no puedo decirte nada Riku- sabía que no podía decirle que no pasaba nada porque era demasiado obvio que algo estaba pasando.- Pero todos estamos bien.

-Si todos están bien, ¿dónde están Demyx y Zexion? He estado intentando encontrarlos y nunca están en casa.

-Se encuentran bien, tranquilo. Todo está bien.- Quería cerrar la puerta, tener al menor justo fuera de su casa no era bueno, la organización todavía no había podido hacer su ataque debido a que después de la misión de Axel, los incorpóreos y sin corazón había desaparecido de la faz de la Tierra. Pero eso no significaba que no los estuvieran observando.

-Están en guerra ¿cierto?- preguntó evitando por todos los medios que el otro cerrara la puerta.- Por eso todos ustedes visten la gabardina ¿verdad?

-Riku, de verdad que estoy ocupado, así que perdóname pero tengo que irme.

-No Axel, espera…- pero de nada sirvió, el mayor ya había cerrado la puerta.- ¡Maldición!

La misma historia de siempre, no obtenía ningún dato nuevo. ¿Es que acaso todos los de la organización eran unos idiotas? Si tenían problemas ¿por qué demonios no les pedían ayuda? Ellos sabían perfectamente que los Key blade masters estarían dispuestos a ayudarlos. –Ustedes y su estúpido orgullo- seguía maldiciendo mientras se dirigía a casa de Sora. El castaño también estaba preocupado al igual que Cloud, tal parecía que desde la desaparición del rubio y su pareja, Roxas también había comenzado a comportarse de forma extraña ya no hablaba con su hermano por video, sólo se comunicaban por medio de correos.

Ya sabía lo que le esperaba en cuanto llegará a casa de los Strife, las preguntas interminables del castaño y la actitud de policía de Cloud. Pero al llegar a la casa y encontrarse en la sala se sorprendió de la quietud y tranquilidad que había.

-¿Lograste averiguar algo?- le preguntó el mayor.

-Muy poco, tal parece que tienen un gran problema. Todos visten con la gabardina.

-Entonces si hay un conflicto.- decía Cloud meditando la información.

-¿Qué te ha dicho Roxas, Sora?- preguntó.

-Que él viene las próximas vacaciones, tal vez venga un poco antes.

-La situación debe ser grave.- Comentó Riku.

-Así parece, ¿Zexion y Demyx siguen sin aparecer?

-Sí, pero Axel no se ve preocupado.

-Tal vez…- Comenzó a repasar la poca información que tenía de la organización, los Deepground habían logrado recopilar demasiada información sobre otros grupos, pero la organización XIII era la única que les daba problemas, eran muy recelosos con su información y pocas veces se les veía en movimiento. Todos los datos que tenían eran pocos y la mayoría estaban basados en rumores. –Pudiera ser que ambos se encuentren en el castillo del olvido.- No estaba del todo seguro pero habían escuchado una vez que el castillo tenía habitaciones para cada uno de los integrantes. Pero por más que quería comprobar ese rumor, Roxas no había apoyado, ni que decir de Axel.

-¿En el castillo?- preguntó el castaño extrañado.

-Una vez escuché que tenían dormitorios, pero no he podido comprobarlo.

-¿Qué hacemos entonces?

-Primero que nada Sora tenemos que esperar si Roxas logra venir antes o no, y si mis suposiciones son correctas, tendré que pedirle ayuda a Valentine.

-¿Valentine?, ¿no es el profesor de Roxas?- preguntó Sora al recordar una conversación con su gemelo.

-Exactamente y también es parte de los Deepground.

-¿De verdad?- preguntó Riku.

-De verdad, él me ha estado dando información sobre Roxas,- se detuvo un momento intentando recordar lo poco que le había dado Vincent- pero tal parece que nuestro querido hermanito ha aprendido muchas manías de la organización.

-Eso significa que no te ha mandado muchos datos.- comentó el peli plateado.

-Exacto. De cualquier manera intentare hacerle las cosas fáciles a Roxas.

-¿En serio?- preguntó el castaño.

-Aunque no lo apruebe, él vendrá. Se ha vuelto un cabeza dura.- Al terminar la oración sonrió un poco, si, su hermano menor volvía a ser esa persona terca y problemática y eso, de alguna manera, le ponía feliz.- Justo como antes.

-¡Maldición!- estaba vagando por el campus, había tenido otro intento fallido, por alguna razón no lograba que Xehanort lo viera. Tal parecía que necesitaba ser llevado por un profesor para que pudiera verlo. –Yo que no quería involucrar a nadie.- Ahora se encontraba pensando a quien recurrir, su tiempo se acababa.

-Joven Strife, ¿necesita algo?- llamó cuando el chico paso a su lado sin notarlo.

-Profesor Valentine- se sorprendió ante el llamado, estaba tan sumido en sus pensamientos que no se percató del hombre.

-¿Necesita algo?

Se quedó callado al no saber qué contestar, claro que necesitaba algo pero no sabía si pedírselo a él exactamente.- No señor.

-¿Está seguro?- preguntó mientras levantaba una ceja.

-…- Lo sabía, era obvio que el mayor sabía su situación, el cómo lo supo no tuvo la más mínima idea, pero lo sabía-… verá…

-¿Tiene que ver con el directo Xehanort?

-… si.

-Tu hermano me comento algo, parece que quieres regresar.

-…si… ¿mi hermano?

-Cloud.

-Profesor Valentine, ¿usted pertenece a Deepground?

Vincent se quedó callado por un momento, sabía que esa pregunta no necesitaba de una respuesta directa, ya era bastante obvia.- Vamos, tal vez puedas hablar con el director.- decía mientras se alejaba del árbol en el cual se encontraba recargado.

-Supongo que puedo tomar eso como un si- dijo mientras seguía al mayor. Tenía que admitir que se sentía un poco cohibido, de alguna manera Cloud aún seguía cuidándolo.

-Dime Roxas- decía llamando la atención del chico.- ¿Qué está pasando en la organización?- El chico se sorprendió al escuchar la pregunta, ¿le habría dicho Cloud? O puede que él lo hubiera descubierto.

-¿Por qué la pregunta?

-Tú bien sabes que nosotros obtenemos información suficiente de cada uno de los grupos existentes.

-Si.

-Pero la organización es la única que no nos ha facilitado esa información.

-Profesor, eso debería de tratarlo con el superior.

-Lo hemos hecho, pero no está dispuesto a ceder.

-Entonces no creo que necesite más negativas.

-El punto es,- decía mientras se detenía provocando lo mismo en el rubio- que se ha notado mucho movimiento de su parte y necesitamos saber que sucede.

-¿Por qué?- preguntó observando fijamente a Valentine.

-Porque los incorpóreos y sin corazón han desaparecido, justo en el momento en que ustedes se hicieron más notorios.

Soltó un suspiro, lo mismo había pasado con su hermano, pero si Xenmas ya había dado una negativa, él no podía hacer lo contrario.- Profesor, con todo respeto, esto es algo que sólo involucra a la organización y a nadie más.- Espero que con eso fuera suficiente para dar por terminada la conversación. Ya sabía que los enemigos habían desaparecido, parecía que el ataque de Axel había sido demasiado para ellos.

-De acuerdo- contestó el mayor, ya sabía que no iba a poder sacarle nada al chico, pero quería intentarlo. De alguna forma le molestaba basarse sólo en rumores cuando se trataba de ese grupo. Continuaron caminando después de ello sin hablar de algo más, llegando por fin a su destino. Por fin el rubio tenía una oportunidad para obtener lo que buscaba.

-Esa es la situación director.

-Ya veo.

No le había contado la verdadera causa del porque su necesidad por retirarse antes de clases, pero le había dado una buena razón. Su familia pasaba por una situación delicada que requería a todos los integrantes, no era del todo verdad pero tampoco del todo mentira.- ¿No hay ninguna dificultad en mi petición entonces?

-No hay ningún problema joven Strife. Puede usted disponer del tiempo que me solicita. No se preocupe por las clases, sus faltas estarán justificadas.

-Muchas gracias director y perdón por molestarlo.

-No hay problema. Espero que su situación se solucione pronto.

-Gracias, espero lo mismo.

Cuando salió de la oficina pensó que Vincent ya no se encontraría, que había desistido de su intención por obtener algo de información, pero al ver al mayor de brazos cruzados y recargado en la pared supo que no sería tan fácil.

-¿Todo fue bien?

-Sí, gracias por la ayuda profesor.

-¿No vas a contarme nada?- preguntó mientras seguía al chico.

-No.

-Sería una buena forma de pagarme el favor.

-Profesor, si Xenmas se ha negado a brindarle tal información, es obvio que el resto del grupo se negara a la petición.

-¿Y si fuese tu hermano el que necesita la información?

-Sería lo mismo, ya le he negado tal cosa a Cloud. Ahora si me disculpa profesor, hay algunas cosas que debo atender.

Al menos por el momento se había librado de él, pero era posible que estuviera sobre su persona por el tiempo que se quedara ahí.

-Roxas va a llegar antes- dijo de repente Sora al mayor.- Parece que logró el permiso por parte del director.- termino de decir antes de percatarse de la presencia de Axel.

-¿Entonces Axel?- preguntaba dirigiéndose nuevamente al chico.- ¿Por qué razón mi hermano menor planea llegar antes?

-No lo sé Cloud, tal vez los extrañé demasiado- contestó quitado de la pena, lo que provocó la molestia del rubio.

-Seguirás sin decirme nada por lo que veo.- decía después de un suspiro. –Si no vas a decirme lo que quiero, ¿podrías explicarme la razón de tan ferviente determinación?

-Deberías de conocerla.

-Puede que si la conozca, pero necesito que alguien la confirme.

-Conoces la regla.

-Xenmas no se opuso a que investigáramos esa cuestión.

-Supongo entonces que no hay problema en decirlo.

Por un momento se sintió satisfecho, tal vez por fin había logrado obtener un dato sólido.

-Podrías preguntárselo a Roxas cuando regrese.- dijo mientras se levantaba sorprendiendo al mayor.- Claro está, si Xenmas está de acuerdo.

-Todavía no puedes irte- contestó poniéndose de pie para evitar el paso.

-Cloud lo lamento. Pero tengo que irme, por lo que me has contado sabes mucho así que puedes sacar suposiciones acertadas.

-¿Por qué se niegan a contar la situación?

-Ustedes también tienen secretos Cloud, tal vez al igual que nosotros. Es por eso que no mencionamos nada, nosotros no sabemos de ustedes y ustedes no saben de nosotros. Es un trato justo.- Hizo a un lado al más bajo y se dirigió a la salida de la casa. Tenía que decirle a Xenmas que Roxas regresaría antes de lo planeado.

-¿Y ahora qué?- preguntó el castaño cuando el otro hubo salido por completo del lugar.

-Tendremos que esperar a que Roxas llegué.

-¿Y si tampoco quiere contarnos nada?

-Esperemos que si quiera.

-Es obvio que están en guerra.

-Lo es.

-Cloud,- llamó esperando a que el mayor le viera- ¿has visto a alguien de los sin corazón?

-No, y eso me preocupa.

-¿Por qué?- preguntó extrañado.

-Porque temo que la organización haya hecho algo estúpido.

A pesar de tener sobre él a Vincent Valentine, Hayner, Pence y Olette, el tiempo se pasó rápido. Hasta los últimos días siguió rechazando las invitaciones de los chicos por salir. El hecho de que los enemigos desaparecieran en Japón no quería decir que había pasado lo mismo en Londres y no quería arriesgarse. Para lo único que acepto la compañía fue el día que tuvo que ir al aeropuerto, Hayner, Pence y Olette estaban felices, porque aunque fuera el último día, el rubio había aceptado a salir con ellos o en su defecto a que lo acompañarán. También en ese lapso de tiempo no había hablado con Seifer, lo había saludado pero no habían mantenido conversación. Tal vez seguía afectado por la relación, pero fuera cual fuese la razón; Hayner estaba feliz con esa situación. Se le veía de mejor humor, más tranquilo y mucho más bromista.

-¿Por qué te vas antes de tiempo Roxas?- le preguntó la chica mientras esperaban a que el avión saliera.

-Surgió un problema con la familia y es necesario que todos estemos en el mismo lugar.

Esa había sido su razón, ya la tenía preparada porque sabía que en cualquier momento alguien le preguntaría el porqué de su situación.

-¿Es algo delicado?- preguntó Pence.

-No, tranquilo. Sólo es algo complejo.- Se levantó un momento y se estiró, sabía que dentro de poco tendría que quedarse sentado un largo rato así que mejor aprovechar ese momento.

-¿Qué es eso Roxas?- preguntó Hayner mientras el otro bajaba los brazos.

-¿Qué es qué?

-Esto- se acercó al rubio- ¿puedo?- preguntó antes de tomar la playera de Roxas, el otro sólo asintió con la cabeza, dejando con eso que Hayner le levantará un poco la ropa dejando expuesto parte de su abdomen.- ¿Cuándo te lo hiciste?

Pence y Olette también estaban sorprendidos, no sabían que a Roxas le gustaban esas cosas. El punto era que el rubio también estaba sorprendido, lo había olvidado, ya no recordaba que ese tatuaje se encontraba en su cuerpo. Posiblemente Seifer no lo notó, porque no le había dicho nada al respecto.

-Cerca de dos años, tiempo más tiempo menos.

-¿Y por qué un número trece?- le preguntó la chica.

-Tengo cierta simpatía por ese número.- El número trece, cada miembro de la organización tenía un número, correspondiente a su lugar en la organización. No sabía en qué parte del cuerpo lo tenía cada uno. Sólo de Axel, él lo tenía en el hombro.

-Y ¿hay alguna razón en especial por el que te lo hayas echo?

Se había visto en la obligación de hacérselo, era una muestra de que pertenecía a la organización, además de que era un tipo de contrato que les obligaba a mantener todo lo relacionado con el grupo en secreto.- Ninguna en especial.

El pequeño momento de silencio que hubo entre los cuatro se vio interrumpido por el llamado que invadió el lugar, era hora de irse.

-Bueno- decía mientras tomaba su chaqueta.- Creo que tengo que irme.

-Te vamos a extrañar Roxas- se despedía la chica mientras lo abrazaba.

-Que todo se solucione pronto.- Dijo Pence.

-Cuídate.

-Gracias chicos, los veré pronto.- Habiéndose despedido se fue, no era mucho tiempo con el que contaba, así que esperaba lograr muchos avances.