Cuando llegó a Japón no espero encontrar a nadie esperándolo. Sora estaría en clases todavía y Cloud trabajando, había sido una buena idea dormir un poco, en ese momento era medio día. Se acomodó la mochila al hombro, su primera opción había sido la de ir a casa pero no había mucho que hacer en ese instante, además de que quería ponerse al tanto de todo. Así que, cambiando de forma brusca la dirección, decidió dirigirse al castillo del olvido. Era tiempo de encontrarse con su exdirector, nadie mejor para decirle lo que quería oír.
Cuando llegó al lugar se sorprendió de encontrarlo en perfecta calma, no se veía nada de movimiento. Tal vez todos se encontraran ocupados o al menos llegó a esa conclusión al ver que la sala de tronos se encontraba vacía igual que la sala del sueño. Pensó que Zexion se encontraría ahí, pero no había tenido suerte al encontrarlo. Por un momento estuvo tentado a ir a la habitación del peli azul, tal vez ahí lo encontraría, pero desistió de la idea al sentir un bostezo salir de su boca, lo mejor sería que el fuese a su propio dormitorio a descansar un poco, ya después buscaría a alguien de la organización. Suerte que el castillo contaba con una habitación para cada integrante, ese había sido un gran detalle del no. 1.
Se apresuró a llegar al castillo, sabía que el rubio llegaría por esos días, pero no sabía exactamente cuándo, pero eso no era por lo único que estaba corriendo en ese momento, Xenmas había ideado un plan con ayuda de Zexion para comenzar el ataque contra los sin corazón e incorpóreos. Parecía que ya era tiempo de moverse. Llegó al lugar, fue directo a su dormitorio, arrojó la mochila nada más abrir la puerta y salió rumbo a la sala de tronos. Al entrar en la sala se dio cuenta que faltaban tres personas: Xenmas; Saix y Zexion. Posiblemente estarían afinando detalles del plan. No tardó en tomar su lugar, sabía que los tres restantes no tardarían en aparecer. Dio un vistazo rápido alrededor de la sala, era raro verlos a todos de negro o al menos así lo pensó debido a la falta de costumbre de verse en esas situaciones.
-¿Estamos todos?- Preguntó Xenmas al momento que entraba a la sala.
-Parece que si- Contestó Saix.
-Bien, como se pueden dar cuenta,- comenzó a decir dando por iniciada la reunión- el número seis se ha integrado nuevamente. Por tanto podemos comenzar con el plan.
-Puesto que somos sólo 12 personas,- decía Zexion empezando a explicar la situación- los grupos se verán un poco alterados por el hecho de que se me ha asignado el trabajar desde el castillo.
-Somos 13 personas- decían desde la entrada, se había quedado dormido pero le había dado el tiempo suficiente de vestirse y poder reunirse con todos al inicio de la reunión. -Lamento llegar tarde superior, pero el tiempo ha pasado demasiado rápido.
Se sorprendió, no sólo por el hecho de que alguien interrumpiera en el lugar tan de golpe, sino que ese alguien era Roxas.
-Número trece, vaya sorpresa. Creí que no se integraría con nosotros hasta pasados unos días.
-Intenté acelerar esos días.- Podía ver la expresión de sorpresa de los demás presentes, parecía que nadie se esperaba el verlo tan pronto.
-Es bastante satisfactorio el hecho de que lo haya logrado.- Se detuvo para dirigir su atención al menor.- Número seis, puede continuar.- Dando a entender con eso que el rubio podía ocupar su lugar.
El menor comprendió la indicación y en completo silencio se dirigió a su asiento, ya tendría tiempo para hablar con Xenmas, por ahora sólo tendría que ocuparse del momento.
-Bien, viendo que el número 13 se acaba de integrar, los equipos no tendrán modificación alguna.- Continuó- se les dividirá en seis grupos. Cada uno asignado a un sector en específico.
-Los sectores yo los voy a designar- continuo Saix, una vez el otro termino su explicación -, se les dará una vez los equipos ya estén definidos.
-Pero para lograr eso y llegar a ese punto a todos se les asignara una misión.- Comenzó a decir el mayor.- Es necesario encontrar a un sin corazón o un incorpóreo. Desde el ataque del número ocho- decía al momento que dirigía una mirada al chico-, han desaparecido.
-¿Y el número seis sería capaz de reconocer a alguno?- Preguntaba Xigbar, buscando con eso una manera más sencilla para cumplir la misión.
-He intentado recordar sus rostros, pero por desgracia no me es posible.- Contestó Zexion un poco lastimero.
-Tal vez…- escucharon de pronto, todos los presentes dirigieron su atención al menor de la organización-, tal vez yo sea capaz de reconocerlos.
-¿De verdad?- preguntó Vexen sorprendido. Todos en el castillo habían escuchado acerca del ataque realizado en contra del chico, pero pensaban que el número trece estaría lo suficientemente asustado como para hablar de ello.
-¿Crees poder hacerlo Roxas?- Le preguntó Axel que estaba más cerca de él.
-Si, además es necesario encontrar a alguno.
-Entonces, es posible que con eso nos sea más sencillo poner el plan en marcha. De todas maneras,- continuó diciendo después de un momento de silencio- todos deben intentar capturar a alguno, para ello tendrán que hacerles pensar que van solos.- Explicaba Xenmas.
-¿Solos?- preguntó Larxene
-Así es, todos llevarán sus armas, ya no hay motivo para no usarlas, pero deberán tratar de mantenerlas ocultas puesto que si las llegase a ver cualquiera de los enemigos les verán solos y desarmados.
-Supongo que seguiremos usando la gabardina.- Dijo Luxord.
-Sí, procuren cuidar su identidad, tal vez no los ataquen con todo, pero si desconocen a quien están por rodear, serán un poco más cuidadosos y ustedes tendrán más posibilidades de responder.
Se quedaron en silencio, esperando a que alguien preguntara algo por si no había entendido, pero nadie dijo nada.
-Bien, entonces los equipos quedarán de la siguiente manera- comenzó a decir Zexion.
- Xigbar y Luxord, Vexen y Lexaeus, Xaldin y Demyx, Saix y Xenmas, Marluxia y Larxene y Axel y Roxas.
Cuando el peli azul termino todos asintieron, no había objeción alguna con las parejas.
-Los sectores serán divididos con cada pareja, el número dos y diez irán a las puertas, el número cuatro y cinco irán a Ciudad de paso, el número tres y nueve a Bastión Hueco, el número uno y siete se quedaran en el Mundo Inexistente, el número once y doce a la Torre del reloj y el número ocho y trece irán a Villa Crepúsculo.- Termino de decir Saix.
-Muy bien, entonces ¿podemos dar por terminada la reunión?- preguntó Demyx, necesitaba regresar con Zexion, a pesar de haberse recuperado se cansaba demasiado rápido, aún necesitaba reposo.
-Sí, sólo un último dato- dijo Xenmas- por esta ocasión necesitamos que todos se queden en el castillo, la misión comenzará mañana y es sólo por cuestiones de precaución.- Se escucharon murmullos pero no parecía que ninguno fuse de negación.- Entonces, viendo que no hay objeción por ninguno de ustedes, pueden retirarse.
Cuando todos comenzaron a moverse, Axel espero un poco, quería hablar con Roxas, así que esperaría a que el lugar quedará vació, puesto que el menor tampoco se movía.
-Roxas, ¿podrías venir conmigo? Hay algo de lo que quiero hablar.- Llamó el mayor.
-Sí, también quiero hablar contigo, director- dijo con burla, eran pocas las veces en que se dirigía a Xenmas por su nombre, debido a la costumbre de dirigirse a él como director.
Xenmas mostró una sonrisa.- Supongo que te ha ido bien en Londres.
-Sí, pero no es de eso de lo que quiero hablar.
-Lo sé. Lo sé. Quiero ponerte al corriente de todo, pero parece que alguien más quiere hablar contigo.- Dijo mientras dirigía su mirada al pelirrojo.
Roxas también se percató del otro –Axel- llamó mientras se acercaba al chico- ¿Te parece si me esperas en mi habitación? No creo tardarme mucho con Xenmas, pero puede que me equivoque.
Soltó un suspiro, ya se imaginaba que eso pasaría.- Claro, sólo no tardes mucho.
-De acuerdo.
Sabía que no sería algo tan tardado se había encargado de poner al corriente al menor lo mejor posible, aunque tal vez se le pudieron haber escapado algunos detalles. De cualquier manera esperaba no tener que estar ahí solo por mucho tiempo, aunque el estar recostado en la cama del menor era cómodo, no le era muy agradable. Sin saber a ciencia cierta si había esperado mucho tiempo o no, se alegró al escuchar como la puerta se abría.
-Tardaste- le dijo una vez el chico estuvo dentro.
-No mucho realmente.
-¿Ya conoces toda la situación?- preguntaba mientras quedaba sentado en la cama.
-No me he perdido de mucho, tal parece que hiciste bien tu trabajo.
-Naturalmente- quedó sentado a un lado del pelirrojo. No sabía que decir, aunque no había algo que quisiera decir.
-¿En serio crees poder reconocerlos?- preguntó de repente el mayor.
-Si- vaya que era capaz de hacerlo.- No voy a mentirte. Puede que me suceda algo en cuanto los vea, puede que no, pero… no voy a caer sólo con eso.
Se quedó observando al rubio, era diferente pero a la vez no, le resultaba complicado el definir exactamente que era esa sensación.- ¿También tú te quedarás?
-Esas fueron las órdenes de Xenmas.
-¿Qué pasará con Cloud?
-Le dije que llegaba mañana, pensé que algo así podría pasar.- De nuevo se quedaron en silencio.
-¿Tuviste problemas con tu novio?- preguntó Axel de pronto, se moría por hacer esa pregunta, pero no había encontrado el momento para hacerla.
-…Si- dijo en voz baja- comencé a tener muchos problemas con él desde que recibí el mensaje de Xenmas.
-Entonces… supongo que tuviste una pelea con él antes de venir.
-Terminamos.
Se alegró al escuchar eso, no podía negarlo, pero no sabía cómo estaba el menor, tal vez le había afectado mucho, tal vez no.
-Creo que fue lo mejor- continuó el rubio.- Se estaba poniendo muy pesado en el hecho de querer saber que me pasaba.- Guardó silencio un momento para después continuar. -Además de que no me sentía bien estando con él, después de todo le fui infiel contigo.- terminó de decir.
-¿Una disculpa sería aceptada?- preguntó con un poco de mofa.
-No le veo caso, después de todo yo también tuve la culpa.
Un nuevo silencio entre ambos, tenían que pensar que decirse, porque debido a la situación no les era muy fácil encontrar algo de qué hablar.
-¿Ha llegado el momento incomodo?- pregunto el pelirrojo mientras se recostaba en la cama.
-Eso parece- se levantó para poder quitarse la gabardina, quería dormir un poco, aunque muy en el fondo esperaba no dormir tanto.
-¿Y, qué haremos para evitar esta situación?- preguntaba mientras lo abrazaba por la espalda.
-No lo sé- sentía como su cuerpo se acercaba más al del otro, tal parecía que iba a hacer algo más que dormir esa noche.- ¿Qué se te ocurre?
-Tal vez, algo como esto- de forma delicada le dio la vuelta para quedar frente a frente y después recostarlo en la cama, con él encima.- ¿Qué opinas?
-Que puede ser una buena forma.- Llevó sus brazos hacia el cuello del mayor, rodeándolo de una manera lenta y firme.- Después de todo, no hay nada que perder.
Sus labios se juntaron, comenzando un beso tierno. El pelirrojo se separó un momento, necesitaba quitarse la gabardina, le era algo molesta.
-Espera- le dijo al rubio al ver que no tenía intención de soltarlo, -me podré mover mejor si me la quito- de un movimiento rápido se deshizo de la prenda.
-¿No crees que a Xenmas le moleste esto?- le preguntó antes de volver a besarlo.
-Te puedo asegurar, -le dijo burlón- que él ha de estar haciendo lo mismo con Saix.
-¿De verdad?- preguntó un poco sorprendido, cosa que se fue en unos pocos segundos, había algo más que quería hacer en vez de preocuparse o sorprenderse de esos dos.
-Sí, están juntos desde hace un tiempo- comenzó a besar su cuello de manera brusca, pasando a las mordidas. No tenía ninguna intención de ser dulce o gentil con el menor.
-A-Axel- se quejó, no tenía inconveniente en llevar las cosas de la manera que el pelirrojo proponía, pero tampoco podía ir tan deprisa, no es que tuviera tanta experiencia en eso como el mayor.- Cálmate un poco.
-No puedo y sé que tú tampoco puedes- comenzó a recorrer las piernas de Roxas, subiendo a su cintura y comenzando a levantar la playera. Al diablo la decencia y paciencia.
El rubio se dejó hacer, cuando sintió su playera más arriba de su tronco deshizo el agarre en el cuello y permitió que le quitará la prenda. No había razón alguna para negarle el control al mayor. Pero también contribuyo despojando a Axel de su playera.
-¿Quieres ir más lento?- le preguntó al oído provocando que se estremeciera, vaya que el menor comenzaba a ponerse sensible.
-N-no.
Después de eso sólo se concentraron en mantener sus labios juntos, ya habría tiempo de recurrir a las palabras. Aunque abrió mucho los ojos al sentir la mano del chico en su entrepierna, después sólo ahogo una risa, Roxas también llevaba prisa. Decidió hacer lo mismo y no fue sorpresa el sentir al menor bastante excitado.
Se separaron, tomaron grandes cantidades de aire y se quedaron en silencio, observándose hasta que, como desesperados, comenzaron a desabrochar el pantalón del contrario. No había tiempo de nada, sólo de desvestir al otro. Pronto ambos quedaron completamente desnudos. Roxas con la respiración un poco agitada debido a la sensación de placer que comenzaba a invadirlo y Axel completamente capturado por el cuerpo bajo él.
-¿Sabes cuánto tiempo espere por esto?- preguntó al momento que lo tomaba de la cintura obligándolo a sentarse.
-Seguramente tanto o más que yo.- Lo atrajo más hacía sí. Los cuerpos se juntaron lo más posible, ese pequeño lapso de no obtener más contacto era de gran tortura.
-Puede que más- y lo beso, fue salvaje, no quería sólo sentir sus labios, quería probarlos, así que los mordió, no fue suave, fue de manera lujuriosa y más al momento en que lo jalo. Eso le encantaba. En cambio, Roxas llevó sus manos a la cabellera roja, enterrar sus dedos en esa maraña de cabello le agradaba, era algo que le gustaba sentir.
-Roxas- le llamó cuando se hubo separado, ya no sabía cómo actuar, podía penetrar en ese momento al chico pero las dudas lo invadieron, ¿sería lo correcto?
-Axel- se alejó un poco, pudo sentir el titubeo del pelirrojo y eso no era bueno, era más que obvio que ambos se querían, los miembros de ambos lo demostraban, no les había costado nada de trabajo "despertar".- ¿quieres hacerlo?
-¡Claro que quiero!, pero…
-Entonces hazlo,- volvió a recostarse, llevándose consigo al otro, dejándole el espacio suficiente entre sus piernas.- O de verdad que seré yo quien tome la iniciativa.
Sonrió, también él estaba desesperado.- Dolerá un poco- advirtió, no hubo preparación alguna, sólo la sofocante necesidad de unirse.
-No importa- lo sabía, sabía que dolería, pero sería capaz de soportarlo o al menos eso esperaba.
-Entonces voy a hacerlo.- Fue rápido y doloroso pero ya estaba hecho. Incluso para él lo fue. Sabía que habían ido demasiado rápido pero no había marcha atrás.
Se aferró a las cobijas con gran fuerza, fue peor de lo que había pensado pero era soportable. Se quedó quieto un momento, el hecho de que llevará prisa no significaba que fuera imprudente.
-¿Fue doloroso?- le preguntó mientras seguía haciendo una mueca.
-Bastante.
-Tú culpa.
-De ambos.- Aguardaron un momento; en lo que ambos se relajaban.
-Roxas- llamó- quiero moverme.
-Ya lo sé- recrimino, él también quería que se moviera, pero tenía que calmar un poco el resultado de su descuido.
-Lo siento- se disculpó antes de besarlo.- Pero no puedo esperar más.- Y con eso comenzó.
-No, Axel- dolía, de verdad que dolía, pero no iba a gritar, recordó de pronto la sensación que lo invadió cuando estuvo en la azotea de la escuela, si los comparaba, el dolor que tenía en ese momento no era nada. Así que se decidió a morderse el labio hasta que la incomodidad desapareciera.
-Lo siento,- se volvió a disculpar- pronto te vas a acostumbrar- decía siguiendo con el movimiento, él también estaba un poco incómodo pero ya no podía detenerse.
-Si… eso espero.
Tardó un poco, pero al final logró acostumbrarse dejando por fin tranquilo su cuerpo. Era diferente, demasiado al de la última vez, podía escuchar los gemidos del rubio, sentirlo a un nivel diferente, besarlo con toda la pasión posible sin necesidad de reprimirse. No había culpa ni nada de por medio y Roxas estaba consciente de eso, porque se aferraba al mayor tanto como podía. Se entregaban mutuamente, sin ninguna barrera que derribar.
-A-Axel… hgh- buscaba sus labios tanto como le fuera posible, había sido mucho el tiempo que estuvieron separados y no era exactamente el lapso de las vacaciones de invierno a las de Mayo.
Del pelirrojo sólo se escuchaba su respiración, no quería decir nada, sentía que si lo hacía podría romper la atmósfera, el encanto.
El menor lo atrajo más a su cuerpo, era lo único que podía visualizar claramente, sólo el rostro del otro, sus ojos verdes más que nada. ¿Qué había pasado? No sabía, no le importaba. Ni siquiera sabía por qué se preguntaba eso, en lo único que tenía que centrarse era en Axel, en él y en nada más.
Se estaban perdiendo entre sonidos y roces, sólo ellos dos, sólo existían ellos dos, se olvidaron de los sin corazón, los incorpóreos, la organización, deepground, key blade masters, de todo y de todos. Nada podía regresarlos al mundo. A ese mundo tan ajeno.
-Axel- llamaron desde el otro lado de la puerta. Lograron sacarlos de golpe de su fantasía.- Hey, ¿estás ahí?- preguntaron mientras golpeaban a la puerta.
-Maldición- escucho que articulo el otro, él también había pensado lo mismo- ¿qué quieres?- preguntó sin moverse de encima de Roxas.
-¿Axel? ¿Qué haces en la habitación de Roxas?
-Demyx, al punto. ¿Qué quieres?- no podía moverse, no quería moverse. Suerte que la puerta de la habitación estaba con seguro.
-¿Está Roxas contigo?- escuchó como el chico hacía un intento por abrir la puerta, pero fallando en su cometido.- ¿Qué están haciendo?- preguntó con burla, ya se imaginaba lo que esos dos estarían haciendo.
-Lo mismo que estabas haciendo con Zexion.- contestó, ya sabía que la vida sexual de Demyx se había detenido, pero en cuanto el peli azul se recuperó no fue capaz de aguantar más, aunque no podía hacerlo tanto como antes, todavía no se recuperaba del todo.
-Buena respuesta- contestó derrotado.- En fin, Xenmas me mando a avisar a todos que no hagan nada imprudente, no podemos prescindir de ningún miembro.
-De acuerdo, de acuerdo. Lo tendré presente.- contestó un poco desesperado.
-Procura que Roxas pueda moverse mañana, sería un problema si tuviese alguna molestia al caminar.- dijo para después soltarse a reír y alejarse del lugar. Estaba seguro que con ese comentario había provocado un sonrojo en el menor. Tenía razón.
-¡Muérete!- gritó esperando a que el otro lo escuchará. Chisto un poco y dirigió su mirada a Roxas que en ese momento tenía todo el rostro del color rojo.- Oye, ¿estás bien?- colocó una mano en su mejilla logrando que el rubio volviese a dirigir su atención a su rostro.
-Si- contestó en voz baja. Maldito Demyx, lo mataría a la primera oportunidad.
-¿Podemos continuar?- le preguntó al oído. El menor asintió. Con eso lo tomo de la cintura para invertir posiciones.- Supongo que es cansado estar en la misma posición- decía sonriendo.
-Un poco.- comenzó a moverse, iba a costarle un poco retomar la atmósfera pero lo intentaría.
-A-Axel- ya era la tercera ronda, la verdad era que comenzaba a sentir el cansancio, pero también necesitaba de eso para sentirse satisfecho.
No era el único, el pelirrojo también se sentía cansado, pero sus deseos por no desaprovechar esa oportunidad eran más fuertes.
-Creo que… tendríamos…. Que detenernos… aquí- comentaba mientras sostenía las caderas de Roxas en alto.
-¿De verdad… lo crees?- logró decir, claro que debían detenerse ahí, eso era más que obvio, no por el hecho de despertar a alguien, seguramente seguirían despiertos. Más por el hecho de que corrían el riesgo de que Xenmas les recriminara su acción. Porque técnicamente estaban cometiendo una imprudencia.
-Sólo… un poco más…- dijo entrecortado, sólo ese encuentro nada más.
El tono del celular lo despertó, no recordaba en qué momento se quedó dormido, pero por el cómo se encontraba; supo que al menos había terminado lo que había hecho. Apago el molesto aparato antes de que despertará también a su acompañante. De verdad que había tenido una noche muy movida. Se levantó con sumo cuidado para no despertar al rubio. En serio que a veces podía ser muy insaciable.
Tenía intenciones de levantarse de la cama pero decidió quedarse observando al mayor de los Strife. Podría decirse que ya estaban juntos, pero no habían dicho nada, no lo veían necesario. Debía admitir que le había costado trabajo convencer a Cloud, puesto que se negaba a mantener una relación estable. No se creía muy competente, después de todo fue cuando seguía lidiando con el problema de Roxas. Pero fue gracias a eso que pudo dar el primer paso.
Flash back
Se había percatado de cómo iban pasando las cosas entre Roxas y Axel, así que no había forma de que Cloud interviniera, esa era la mejor oportunidad que tendría. Así que decidió recurrir a Sora, molestándolo un poco. Y tal como pensó, todo salió como lo había planeado.
El rubio había aparecido para defender a su hermano o al menos intentar que dejará de molestarlo y con eso dio el primer paso, tenía al otro cerca.
-Zack, deja de molestar- le dijo molesto intentando quitarse las molestas orejas.
-Pero si te quedan muy bien.
-Lo digo en serio.- reclamó intentando soltarse.- deja de molestar y compórtate.
-Lo haré con una condición.
-¿Cuál?
-Que te quedes a tomar conmigo.- Ese era el segundo paso, iba a hacer lo posible para que se quedara con él, no lo perdería de vista.
Lo pensó un momento, ¿qué estaría perdiendo si aceptaba? Sabía que Zack planeaba algo, lo intuía, pero no lograba dar con la idea.- Vale.- Fuese cual fuese su intención dudaba mucho que desistiera en lograrlo.
-Hecho.- Después de ello sólo se encargó de entorpecer un poco la razón del rubio, no fue complicado. Una cosa llevó a la otra, pero él sólo esperaba que ese encanto durara hasta el día siguiente en el que Cloud recuperará su razón, grande fue su sorpresa cuando, al día siguiente el otro le despidió con un apasionante beso, dejándolo desarmado por completo.
-Hay que ponernos de acuerdo para beber sólo los dos.
Fin flash back.
Con eso comprobó uno de los rumores que tanto rondaban alrededor de esa familia. Los Strife estaban llenos de sorpresas. Sonrió un poco, Cloud comenzaba a despertar.
-Hola- saludó en cuanto vio sus ojos abiertos.
-Hola- estaba boca abajo, todavía un poco adormilado.
-¿Dormiste bien?- preguntó acercándose a sus labios, para besarlo de manera dulce.
-Bastante, tu cama es muy cómoda.- contestó después del beso.
-También puede ser que te gusta dormir conmigo.
-También eso- se acomodó de forma que pudiera abrazarse de la cintura del otro.- Tiene mucho que ver.
Zack sólo pudo reír ante la acción del rubio, provocando confusión en el otro.
-Lo siento, es sólo que nunca pensé verte de esta manera.
-¿Cómo?- peguntaba sin soltarlo.
-De esta forma tan tierna.- Decía mientras tomaba entre sus manos varios mechones de Cloud.
-Bueno, todos tenemos distintas facetas.
-Sí, ya lo estoy comprobando.- Después de todo era el mayor de los Strife de quien se hablaba, así que si los gemelos siempre sorprendían a las personas, ni qué decir del hermano mayor.- ¿Estuvo bien haber dejado a Sora solo en casa?
-Hasta crees que se quedó solo.- Le decía mientras se acercaba más al cuerpo del pelinegro.- Seguramente Riku está con él.
-Y eres más flexible con esos dos.
-Siempre he sido flexible, sólo que no hay que demostrar tanta libertad.
-¿Eres igual con Roxas?- preguntó al momento que lo rodeaba por la espalda.
-Tengo que serlo, después de todo hay que ser equitativo.
-¿Y cuándo llega?
-Dijo que hoy, pero llego desde ayer.
-… ¿y tú cómo sabes eso?
-Vincent.
Eso lo explicaba todo, sabía que el rubio había mantenido contacto con el pelinegro desde el momento en que Roxas se fuera.- ¿Y por qué dijo que iba a llegar hoy?
-Seguramente porque iba a quedarse en el Castillo del olvido.
-Así que de verdad está pasando algo con la organización.
-Sí, creo que los sin corazón y los incorpóreos se unieron en su contra, pero no sé porque.
-Después de todo es de la Organización XIII de la que hablamos, ya sabes que guardan muchos secretos.
-Que si no- comenzó a alejarse del contrario con intenciones de levantarse.
-Pero no dejaré en paz a Roxas hasta que logré obtener algo de información.
-Me lo imagine. Bueno, dejemos eso de lado, vamos a desayunar algo.
-De acuerdo.
-¡Me niego!- dijo con voz firme, no iba a aceptar esa idea por muy buena que fuese.
-No importa que te niegues, ese es el plan y lo vamos a llevar a cabo sea que estés de acuerdo o no.- Le dijo decidido. Eso se estaba volviendo un problema.
-Pero Roxas, yo puedo ser mejor señuelo. Después de todo fui yo el que destrozo su base.
-Axel, ya hablamos de esto, soy el único en la organización que tiene una estatura baja. También Zexion pero él está en el castillo- se apresuró a decir antes de que el pelirrojo le reclamara algo.- Por tanto sabrán de quien se trata y querrán atacarme.
-Pero aun así…
-Venga Axel, tú estarás cerca si algo sale mal, así que deja de poner excusas.
Soltó un suspiro de resignación, ya se encontraban en Villa Crepúsculo y tenían que ver la manera de obtener a un enemigo.- De acuerdo- dijo derrotado- pero sigo sin estar de acuerdo.
-Lo sé, pero recuerda que traigo mis llaves espadas.
-¿Las dos?
-Las dos.
Al menos eso logró tranquilizarlo, pero el menor tenía razón. No podía poner excusas, necesitaban llevar a cabo el plan.- Entonces creo que tendremos que ponernos en acción.- le dijo mientras se adentrada más a Villa Crepúsculo.
-Así es.
En algún punto se separaron, manteniendo la distancia. Necesitaba verse que Roxas estaba solo, para ello Axel tenía que quedarse oculto. Sentía que todo iba a salir mal, estaba preocupado pero al final sólo eran sensaciones vagas.
-No puedo crees que hayan sido tan idiotas- comentaba mientras seguía arrastrando a los dos chicos inconscientes.
-Me hubiera gustado atrapar a algún incorpóreo.
-Parece que son más cuidadosos, pero ¿estás seguro que son sin corazón?
-Completamente seguro.
Habían pasado cerca de 10 minutos en los cuales Roxas vagaba solo; cuando aparecieron tres chicos. Habían tardado más en aparecer que en lo que fueron derrotados. Claro, dejando a uno completamente libre para que corriera la voz.
-¿Quién iba a decir que la tendríamos tan fácil?- continuó el pelirrojo.
-Eso me preocupa un poco- admitió- Siento que fue muy fácil a propósito.
-¿Crees que estén planeando algo más?
-Eso creo. Tal vez quieran encontrar la manera de llegar al castillo.
-Podría ser- se quedaron analizando esa posibilidad. Tal vez si fuese una trampa o todo conllevara algo más planeado.- podrías plantearle esa posibilidad a Xenmas, aunque puede que ya lo haya pensado.
-Tal vez.
Roxas también iba arrastrando a un chico, ambos lo hacían sin mucho cuidado, poco les importaba como llegarán las víctimas al castillo. Y una vez vislumbraron el Castillo del olvido se alegraron de no tener que cargar más con esos bultos. Cuando entraron se dirigieron directamente a la sala de tronos, sorprendiéndose al ver que no eran los únicos que habían corrido con suerte.
-Así que es cierto. Estos gusanos están por todos lados.- Comentó Larxene mientras señalaba a los otros cinco chicos que estaban en el centro de la sala.
Roxas se percató de uno en especial que presentaba algunas quemaduras y parte de la ropa un poco chamuscada. Seguramente había sido víctima de la ira de la "Ninfa salvaje"- Larxene, ¿no crees qué se te paso un poco la mano?- le preguntó un poco temeroso.
-Fue a ese imbécil al que se le paso la mano- contestó molesta mientras propinaba una patada al susodicho.
-El muy idiota intentó manosearla- dijo Marluxia al ver la confusión en el rostro de los chicos.- Por eso no se midió con la carga de electricidad.
Decidieron no preguntar más y dejar a los chicos que aún llevaban arrastrando junto al resto. Podía sentirse un aire de inquietud, tal parecía que la idea de Roxas también había llegado a la mente de varios.
-Parece que tuvieron suerte- escucharon que decían desde la puerta. Xenmas por fin aparecía.
-Demasiada a mi parecer.- Contestó Luxord. Era verdad, incuso podía verse la preocupación en el rostro del número 1.
-Todo esto fue demasiado sencillo Xenmas- dijo Xaldin.
-Lo sé.- Esa respuesta sólo provoco sorpresa en el resto de los chicos.- Tal parece que el plan principal era infiltrarse en el castillo. Pero no logramos dar con la razón. De cualquier manera,- dirigió su mirada a los siete chicos que estaban atados y en el centro de la sala,- les sacaremos la mayor información posible.
-Entonces es aquí donde entro yo.- Decía Vexen mientras se acercaba a las víctimas.
-Te acompaño- los presentes dirigieron su atención a la chica, era raro que se ofreciera para ese tipo de trabajos.- Si lo que queremos es sacarles información no creo que los métodos de Vexen sean necesarios.
-Sigues molesta con ese niño.- dijo el peli rosa.
-También eso.
Con eso Roxas se sintió realmente afortunado de tener a Larxene de su lado.
-Entonces se los encargamos a ustedes dos.- Concluyó Saix.
-Y cuando tengamos la información, ¿qué hacemos con ellos?- preguntó el rubio mientras le hacía una seña a Lexaeus para que lo ayudase a bajarlos a su laboratorio.
-Los dejaremos en la sala del sueño.- Dijo Xenmas- si lo que planean es un ataque desde dentro no les daremos la oportunidad.- pudo percatarse del desacuerdo de los presentes.- Al menor será por un momento. Procuren dejarlos inconscientes para poder sacarlos de aquí sin que sepan nuestra ubicación exacta.- En cuanto termino de hablar todos se quedaron en silencio. Observando como Vexen y Lexaeus sufrían para llevar todos los cuerpos mientras que Larxene iba delante. Todos sabían lo que tenían que hacer, en cuanto obtuvieran la información irían a sus respectivos objetivos.
-Roxas- llamó Xenmas- posiblemente quieras ir a casa pero…
-Hablare con Cloud- le corto de golpe- sé que ahora es más seguro que me quede aquí que con ellos, sólo tengo que ir por un poco de ropa y a hablar con él.
-En ese caso será mejor que alguien vaya contigo.
-Yo voy con él- dijo de repente el pelirrojo.
-Igual yo- secundo Demyx.
-No- negó el mayor, sorprendiendo a los chicos- estoy seguro que tu hermano querrá saber la razón de tu petición, así que yo iré contigo.
-Pero…- comenzó a decir el rubio.
-Así que le brindaremos algo de información- continuó, haciendo caso omiso al menor.- Lo mejor será ir de una vez- Y sin decir nada más tomo al chico y lo llevó fuera. Sabía que comenzaría las excusas así que entre más rápido mejor.
-Es extraño ir contigo- le dijo ya que iban de camino.
-Lo sé, no es tan común ir a tu casa con tu exdirector- le dijo con burla.- ¿Qué información le dirás a Cloud?
-Sólo la necesaria, le aclararemos unos cuantos rumores.
-Sabes que no tenías venir- decía mientras daba la vuelta, ya se encontraban en su calle.
-A veces es bueno salir de vez en cuando, además aunque no lo parezca, haces falta en la organización. Así que quería pasar tiempo contigo.
-¿De verdad?- preguntó sorprendido.
-¡Claro! ¿Quién más podría causar tantos problemas?- decía burlón.
-No soy tan problemático.- Contestó haciendo un mohín.
-Tu expediente no decía lo mismo.
-Bueno, mi director era muy exagerado con algunas cosas.
-Pequeño mocoso- dijo sonriendo- ¿sabes? La primera vez que apareciste en mi oficina me sorprendí. Realmente eras lo contrario de Sora.
-Sigo siendo lo contrario de Sora, pero si recuerdo esa ocasión. He de decirte que fuiste muy estricto.- Dijo a modo de reproche.- Mira que mandarme una suspensión de dos días.
-¿Muy estricto? Todavía sigo pensando que fui demasiado blando contigo, después de todo no sólo insultaste un profesor sino que le gritaste y creaste un conflicto con el salón.
-Se lo merecía.
-Sé que Sephiroth no es de tu agrado, pero debes de admitir que lo que hiciste esa vez estuvo mal.- Dijo recalcando lo último como si se tratase de un niño pequeño.
-Sí, sí. Todavía recuerdo el castigo de Cloud- comentó inconscientemente, dándose cuenta de que había hablado de más.
-Así que Cloud te castigo, bueno, era de esperarse.- Decía con mofa- ¿Y qué te hizo?
-Me mantuvo ocupado esos días- decía con un ligero sonrojo- no me dio ni un momento de descanso. Se excedió al mantenerme de esa manera por una semana. De la escuela directo a casa.
El mayor soltó una carcajada, simplemente no pudo evitarlo. Al percatarse de la mirada de sorpresa del chico intentó calmarse.- Lo siento, pero es que es con ese tipo de situaciones que uno puede darse cuenta de que todavía eres un niño.
-Eso no es verdad- se quejó mientras cruzaba los brazos en una clara muestra de molestia. - Ya no soy un niño.
-Pero tampoco eres un adulto- decía mientras ponía una mano sobre la cabeza del rubio.
-Puede ser difícil a veces pero para nosotros o al menos para la mayoría,- decía recordando a cierto par- todavía eres un niño. Y sé que eso apesta pero es tu cruel realidad. Eres el menor de nosotros.
-Ya lo sé.- Contestó relajando los brazos. Tal parecía que tenía que aprender a vivir con eso, tanto en su casa como en la organización. Se detuvo frente a la puerta de su hogar escuchando un poco de ruido.- Parece que hoy hay mucho movimiento.
-Entonces hay que apresurar este asunto.- Decía acercándose a la puerta para golpearla. Se percató de como Roxas sólo suspiro, lo tomo como una advertencia de que tal vez la situación se hiciera algo larga.
-¿Estás consciente de lo que me estás pidiendo?- preguntaba Cloud dirigiéndose al peliblanco.
-No te lo estoy pidiendo gratis.- Le contestó calmado.- Te estoy ofreciendo información a cambio.
-Eso no importa Xenmas, estamos hablando de mi hermano menor.
-Y también del número XIII de la organización.- Se hizo el silencio por un momento. Sora, Roxas, Riku y Zack sólo observaban la situación, el menor ya sabía que sería complicado y no quería inmiscuirse aún en la discusión.- Escucha Cloud, creo que te has podido da cuenta de que la organización está sufriendo de algunos problemas, lo que te estoy pidiendo no tiene otro fin más que proteger a Roxas. Además, el chico ya es mayor como para decidir lo que quiere hacer.- termino de decir observando al mayor Strife. Sabía que había dado en el clavo, gracias a eso no encontraría tantas negativas.
Cloud dirigió su mirada al menor quien sólo se quedó en silencio. Era cierto, su hermano ya no era un niño ni mucho menos, pero le costaba trabajo. Por fin lo había recuperado y ya estaba metido en problemas. Suspiro, sabía que dijera lo que dijera Roxas actuaría como creyera conveniente y eso sería, lo más probable, ir al castillo con la organización.- Quiero mucha información como pago.
Xenmas sonrió, no había costado tanto trabajo, estaba por comenzar a hablar cuando el otro lo interrumpió.- Y también quiero que Riku, Zack y Sora escuchen esa información.
Tenía que admitir que eso no lo había planeado, lo había tomado por sorpresa. Pero aun así accedió.- Está bien.
-Entonces, comienza a hablar. ¿Qué es la organización?
-Solamente un grupo de trece personas sin nada que hacer que buscan algo de diversión.
-¿Cómo fue que comenzó?
-Una idea vaga supongo, la cual se fue haciendo más sólida conforme conseguíamos a más personas.
-¿Qué se necesita para entrar a la organización?- Sabía que había mejores preguntas, pero era de las básicas que quería despejar rumores, después intentaría profundizar más.
-No puedes entrar a la organización sólo con quererlo.- Contestó tajante- Nosotros te buscamos, necesitamos a personas con ciertas habilidades, si no las tienes simplemente no puedes entrar. Como ves, en ese sentido no somos como ustedes.
-En ningún sentido son como nosotros.- Se defendió por inercia el rubio.
-Te equivocas Cloud, somos más parecidos de lo que crees.- Contestó con arrogancia mientras esperaba la siguiente pregunta del rubio.
-… ¿Qué habilidades necesitas?
Dirigió una mirada rápida a Roxas, no podía decirle eso a Cloud, al menos no todavía,- No puedo decírtelo.
-¡¿Qué?!- preguntó sorprendido- Me prometiste información.
-Y no te la estoy negando, pero hay ciertas cosas que no puedo darme el lujo de revelar y mucho menos a Deepground y a los keyblade masters. ¿Por qué no lo intentas con otra pregunta?
-Esté no fue el trato Xenmas.
-Debes comprender Cloud, porque al igual que ustedes, nosotros tenemos secretos.
-Muchos secretos diría yo.
-Exactamente.
Soltó un suspiro, ya sabía que no sacaría tanta información como quería de ese par, pero no perdía nada con intentarlo.- ¿Dónde queda el castillo del olvido?
-Oh, así que conoces de su existencia.
-Todo el mundo sabe que existe, pero nadie ha podido confirmarlo.
-Eso es porque existe y no existe.- Y así era debido a que se encontraba en el mundo inexistente. – Por eso mismo nadie puede encontrarlo, sólo los que pertenecen a la organización.
-Supongo que no me dirás dónde está, ¿cierto?
-Justamente.- Contestó con una sonrisa.
-… ¿En qué andan metidos ahora?
Su sonrisa se forzó un poco más, no quería demostrar que era algo grande y un poco peligroso.-Una riña entre bandas, sólo es por el territorio, algo de lo que ustedes no sufren.
-Si se aliaran a Deepground no tendrían esos problemas.- Dijo de repente Zack.
-Si nos aliáramos a Deepground dejaríamos de hacer muchas cosas que nos agradan- dijo Roxas en respuesta, no iba a dejar sólo a Xenmas con esos dos.
-Roxas, no los limitaríamos en nada.- Se defendió el hermano mayor.
-Tendríamos que revelarnos, dejaríamos de ser un grupo que existe y no existe a la vez, igual que nuestro castillo. ¿Acaso eso no es limitar Cloud? Sabes perfectamente que dejaríamos de ser todo un enigma para ustedes y los civiles- Completo Xenmas.
Se quedó callado, sabía que era cierto, los obligarían a eso, porque todos debían de saber quiénes vivían con ellos. Pero con eso comprobó que la organización trabajaba en las sombras, nadie se enteraba de que hacían, porque ellos estaban involucrados en los bajos mundos.- Xenmas…
-Piensa bien lo que vas a preguntar Cloud, porque será tu última pregunta- lo interrumpió, sabía que estaban entrando a un terreno peligroso y tenían que salir de la situación como fuera.
-De acuerdo… Xenmas… ¿han asesinado a alguien?- Todos los presentes se sorprendieron por la pregunta no la esperaban. Tal vez Zack era el único que lo había previsto porque el rubio ya le había comentado antes de esa inquietud, pero Sora y Riku se vieron totalmente desubicados por la pregunta, no podía ser posible que la organización hubiese llegado a ese extremo. Xenmas mostró una expresión seria, demasiado para el gusto de algunos, Roxas sólo observaba al número 1 para ver cómo reaccionaría, ¿lo diría?
-Buena pregunta Cloud… ¿de verdad quieres saberlo?- podía decirlo, no era algo que se mantuviera oculto, pero podía dejar mal parado al menor. Aunque era posible que no. -Piénsalo bien, ¿quieres saberlo? ¿Aceptarás sin problemas cualquiera que sea la naturaleza que exista en la organización? Puede que si hayamos llegado a eso, puede que no, todo en nosotros es posible, hasta lo imposible o lo impensable. Así que ahora te lo peguntó yo, ¿De verdad quieres saberlo?- Lo observo por un momento, tal vez había hablado de más, tal vez no. Pero había salido de la situación. Se puso de pie.- Supongo que con esa información es más que suficiente, ¿no lo crees Roxas?- preguntó al menor.
-Supongo que si- el chico se levantó con intenciones de tomar la mochila que ya había preparado, pero su hermano lo detuvo.
-Quiero saberlo.- dijo poniéndose de pie.- Quiero saber hasta qué punto ha llegado la organización.
Roxas iba a reclamar pero el mayor se adelantó.- ¿Tus manos están limpias Cloud?- Dio media vuelta y camino hacía la puerta dejando al rubio mayor en la sala completamente callado, con Roxas yendo detrás de él. – Aunque puedo darte un dato más.
-Xenmas, es más que suficiente- le detuvo el menor.
-Está bien Roxas, seguramente te has preguntado muchas veces la razón por la cual todos los miembros de la organización son tan fieles a lo que digo.
Cloud sólo se quedó callado, esperando una respuesta a esa gran interrogante-¿Por qué?
-Xenmas…
-Es debido a un contrato que se hizo al entrar.
-¿Un contrato?
-Un contrato hecho en la piel- terminó sonriendo- es tiempo de irnos Roxas.- Decía mientras salían del lugar.
-¿Dijo en la piel?- preguntó Sora en cuanto los otros dos se habían ido.
-Si- confirmo Riku.
-Maldito Xenmas- soltó el rubio mientras se dejaba caer en el sillón más cercano.- Así que es por eso.
-¿A qué te refieres Cloud?
-A que seguramente la organización usa el mismo método que nosotros Zack.
-¿A qué método te refieres?- preguntó el más joven.
-Verás Sora, en Deepground somos pocas las personas que tenemos acceso a cierta información, pero no podemos divulgarla.- Explicaba Zack.
-Y hay una forma muy sencilla para lograrlo.- completo el rubio.
-¿Cuál es?
-Algo muy sencillo Riku.- Dijo el castaño mayor- un tatuaje.
-De verdad, muchas gracias por decir lo último.- Decía con sarcasmo al mayor.
-No es tan malo que lo dijera.
-¿Eso crees? Posiblemente cuando regrese; tenga a Cloud encima de mí queriendo saber dónde tengo el tatuaje.
-No lo creo,- contestó tranquilo el mayor- ellos usan un método muy similar.
El chico sólo se quedó callado observando al más grande, tal parecía que Xenmas conocía más de Deepground que ellos de la organización.- ¿Es cierto?
-¿Qué?
-¿Qué Deepground es muy parecido a nosotros?
Xenmas se quedó callado un momento mientras seguían caminando, tal parecía que el hermano mayor escondía muchas cosas.- Es verdad- dijo después de un rato, no sería él quien lo dijese pero tal vez podría despejar esa duda del menor.
-¿En qué exactamente?
-En cuestiones a las cuales no debes darle importancia ahora. Lo mejor será que te prepares,- comentó mientras entraban al castillo.- dependiendo de la información que hayan obtenido de los sin corazón comenzáremos a movernos.
-De acuerdo- no quiso indagar más porque sabía que no obtendría nada, lo mejor era ir a su habitación y darse un baño, ya después se preocuparía por otras cosas. Ni bien entró cuando ya tenía a un par de atolondrados abrazándolo con demasiada fuerza.
-¡Por fin regresaste!
-¡Tardaste demasiado!
-Axel… Demyx… necesito respirar…- decía con dificultad mientras intentaba zafarse del abrazo.
-Pero Roxas…
-Nos dejaste abandonados.
-Par de… ¡Suéltenme de una vez!- alzo la voz logrando que el dúo lo dejara por fin.- ¿Se puede saber que les pasa?- preguntó molesto.
-Fue tu culpa- dijeron a la vez.
-¿Qué?
-Sí, decidiste irte con Xenmas.- reclamó el rubio.
-En lugar de irte con nosotros.- completo el pelirrojo.
Roxas sólo pudo suspirar mientras llegaba a su cama para dejar la mochila y sentarse en la orilla. –Fue Xenmas quien decidió ir, además sabían que iba a regresar.
-Pero aun así- iba a comenzar con un puchero pero el menor se lo impidió.
-Basta Demyx, bueno ¿qué les pasa a ustedes dos?- preguntaba mientras los mayores se sentaban a cada lado, dejándolo en medio.- ¿Por qué se comportan tan raros?
-Porque te extrañamos, ¿no es obvio?- decía el pelirrojo mientras le rodeaba los hombros.
-Pero si sabían que…
-No nos referimos a eso Roxy,- le cortó Demyx- en general te extrañamos, es difícil lidiar con la idea y el hecho de que estás al otro lado del mundo.- contaba mientras hacía lo mismo que Axel.
-Debes comprendernos, no es tan divertido el sólo hacer tonterías nosotros dos solos.
-Pero si ustedes se bastan y se sobran ¿no?- preguntó con burla.
-Pero no es tan divertido, menos cuando Axel se pone en su etapa de deprimido.
-O mujeriego- completó Roxas.
-Bien, bien, ya sé que no soy tan divertido pero también, cuando Demyx se pone en su papel de "padre" responsable es muy pesado.
-¿"Padre responsable"?- preguntó el menor sin comprender muy bien lo que hablaban.
-Parece que ambos tenemos nuestras etapas- se defendió el rubio- si Roxas, tuve que comportarme así debido a que si no lo hacía Axel pudo haber cometido una tontería.
-Tal vez si- hablo el pelirrojo- ¿Acaso tú no nos extrañas Roxas?
-Para nada- respondió de manera rápida- estar allá es muy tranquilo y así me agrada.
-Oh, ¿estás seguro de eso?- le preguntó Axel de manera seductora al oído.
-¿No extrañas tenernos cerca?- preguntó Demyx de manera sensual jugando con alguno de los mechones del menor.
-No realmente- contestó algo nervioso.
-Venga Roxas, sabes que es mentira- volvió a decir esta vez mordiendo de manera juguetona el lóbulo de su oreja.
-Y eso no nos lo puedes ocultar.
-No es…- comenzaba a replicar, sabía lo que esos dos estaban planeando y no iba a ser muy divertido para él. Estaba por levantarse pero Axel se lo impidió.
-No vas a escapar tan fácil Roxy.- le dijo mientras el pelirrojo le obligaba a recostarse.
-Anda- exclamó sorprendido- sí que te has vuelto más fuerte- decía al forcejear más con el menor para dejarlo quieto.- Pero no es suficiente Roxas.- le dijo con burla, pero ya sea porque se confió demasiado o sólo fue suerte, el menor pudo ponerse de pie.
-¡Ya estense quietos ustedes dos!- decía con un ligero sonrojo en el rostro, mientras se quedaba observando a los otros dos que se quedaron recostados en la cama.
-Pero si nos estábamos divirtiendo Roxas- dijo Demyx burlón.
-Hace mucho que no estábamos así- siguió Axel.
-Divirtiendo un carajo,- dijo alzando la voz- tienen que aprender a comportarse.- Necesitaba calmarse, esos dos siempre lograban agitarlo más de lo debido- Iré a darme un baño SOLO- remarco al ver como los otros dos iban a decir algo.- ¿Creen poder comportarse?- preguntaba mientras se quitaba la gabardina y se dirigía al baño.
-Podemos comportarnos si estamos contigo- le dijo el rubio.
-Sólo compórtense- dijo antes de entrar y cerrar la puerta.
Los mayores sólo pudieron reír, en cuanto la puerta se cerró ambos se levantaron con claras intenciones de ir al baño con el menor, pero como si el chico les hubiese leído la mente no tardó mucho en escucharse como le ponía seguro a la puerta.- Ni se les ocurra.
-Eres un aguafiestas Roxy.
-Tienes que aprender a divertirte.
-Sé divertirme, pero con ustedes tengo que tomar muchas preocupaciones.
-Ya no es tan inocente- decía el pelirrojo dejándose caer en la cama.
-Creo que nos conoce muy bien.
-Así parece.
-¿Y te divertiste anoche?
-Hubiera sido más divertido si no hubieses aparecido.
-Todo lo hice para evitar que dejaras imposibilitado a Roxas.
-No te preocupes Demyx, te devolveré el favor.
-Ni se te ocurra.
Se quedaron en silencio un rato hasta que Zexion apareció en la habitación.
-Así que aquí estabas- decía dirigiéndose del rubio- hola Axel.
-Hola Zexion, ¿cómo estás?
-Sigo vivo y en pie más que nada.
-¿Qué? ¿Demyx ha sido muy salvaje?
-N-no me refiero a eso- contestó comenzando a sonrojarse.
-Hey Axel, que tú eres igual.- se defendió el rubio- Zexion, casi te puedo asegurar que si no es porque vengo a recordarles lo que dijo Xenmas, Roxas no hubiera podido estar de pie.
-Eso era completamente innecesario que lo comentaras- decía al momento que salía del baño.
-Roxas.
-No es necesario que ventiles nuestra vida sexual Demyx. Hola Zexion, ¿cómo estás?- preguntó mientras se acercaba al peli azul.
-Bien, creo que lo llevo bien, oye que tal si hablamos un rato, estoy seguro que este par te ha molestado bastante y no te caería mal un rato de tranquilidad.
-De hecho me caería bastante bien.
-Pero Roxas…- se quejó Axel.
-Íbamos a divertirnos juntos.
-Tal vez después, claro si Zexion te da permiso Demyx. -Eso había sido un golpe bajo y lo sabía pero ya no quiso esperar a que le contestarán, así que salió lo más rápido posible de su habitación.
-Y nos dejaron.
-Nos dejaron- dijeron derrotados, después le harían pagar a ambos cada uno a su manera claro.
-Esto es malo, muy malo.- se quejaba mientras se paseaba de un lado para otro.- ¿seguro que fueron siete?
-Completamente seguro.
-¡Demonios! ¿Y ahora que le diré? No puedo ir simplemente y decirle que siete de los sin corazón han sido capturados.
-¿Siete de los sin corazón?- escuchó que preguntaban detrás de él, eso sólo le provoco más nerviosismo, todavía no planeaba la forma de decirle la noticia y ella ya se había enterado- ¿De qué hablas?
-Xion… esto es, no lo teníamos contemplado- comenzó a explicar.
-No creíamos que pasaría- comentó el chico que había dado la noticia la primera vez.
-Escúchame bien DN, eres el encargado de los incorpóreos y los sin corazón, así que dime, ¿qué sucedió?- preguntó dirigiendo su mirada al más alto, sabía que sólo él conocía de lo que era capaz, para el resto, incluso para el otro chico que estaba ahí ella sólo era una mocosa.
-Parece ser que… la organización ha contraatacado, siete de los sin corazón fueron capturados y no sabemos a dónde se los han llevado.- Se quedó callado un momento.
- Lo más seguro es que se los hayan llevado al castillo.
-Entonces podemos darlos por perdidos.- dijo el chico que aún se encontraba ahí- ¿No es así DN?
-Tenemos que ir por ellos,- dijo Xion- posiblemente podemos encontrarlos dentro de un par de horas.
-¿De verdad crees que los dejen ir?- preguntó el más alto- quiero decir, posiblemente ya sepan la ubicación del castillo, no creo que la organización sea tan tonta como para dejarlos ir.
-Justamente por eso, ellos no son tontos, así que lo más probable es que cuando encuentres a tus sin corazón estarán tan aterrados que no podrán pronunciar palabra, mucho menos recordar la ubicación del castillo del olvido, por algo se llama así.- Sin decir más se fue, dejando a los otros dos callados.
-¿Por qué seguimos haciéndole caso DN?- preguntó el chico mientras veía a la pelinegra desaparecer del lugar.- ¿Qué tiene de interesante?
-Ella fue la número XIV de la organización.
-¿La número XIV? Entonces, ¿no puede llevarnos al castillo?
-No sabe dónde está.-Se quedó callado un momento- Nunca lo supo, la organización la buscó y ella acepto como si nada, pero ellos no son como nosotros, ellos siempre ponen a sus integrantes nuevos a prueba durante un mes, ella sólo duro dos semanas y media. Tal parece que abrió a boca de más o se inmiscuyo en donde no debía.
-Pero, creí que la organización no dejaba que nadie se fuera así como así.
-Y no lo hace, parece que es Axel el que se encarga de los traidores, sólo que con Xion fue diferente.
-¿Por qué lo dices?
-Porque quien fue tras ella fue el número trece.
-¿El Strife?
-Así es, por eso les tiene rencor a todos los de la organización, porque no la tomaron en serio.
-Pero, si ella está aquí, quiere decir que gano.
-No, ella fue derrotada por la organización, el punto es que el Strife no encontró sentido deshacerse de ella. Al parecer a la organización le resultaba lo mismo si ella quedaba viva o muerta.
-… Entonces lo que no soporto fue la humillación.
-Así es, además nosotros también queríamos deshacernos de ellos.
-¿De verdad?
La cuestión era que a la organización poco le importaba la existencia de ambos grupos, ellos no eran los que buscaban pelea, pero si por una u otra razón los provocaban; era obvio que las consecuencias no eran agradables.
-¿Y qué planeas hacer ahora Roxas?
-Supongo que dejaré todo eso de lado y me enfocaré por el momento en esta situación.
Se encontraban en la habitación de Zexion, tal vez los dos no se frecuentaran mucho pero no llevaba tan mala relación.
-Deja de lado la situación con los sin corazón y los incorpóreos, ¿le darás una oportunidad a Axel?
-No me la ha pedido.
-¿Y si te la pide?
Soltó un suspiro, no había pensado en ello porque realmente no había que pensar.
- Supongo que se la daré.
-¿De verdad?
-De verdad, no podría decirle que no después de lo que hemos hecho.
-Así que estás actuando igual que Cloud.
-Por lo que me contaste, creo que sí.
Siguieron hablando nimiedades hasta que Demyx entró en la habitación.
-Zexion eres malo.
-¿Qué haces aquí?
-Calma, calma. Ya sé que estás muy entretenido platicando con Roxas y todo pero Xenmas nos ha mandado a llamar, tal parece lograron sacar mucha información de los chicos. – En cuanto el rubio termino de hablar, los dos menores salieron de forma apresurada de la habitación con el otro detrás de ellos. Tal parecía que por fin iban a movilizarse.
Tardaron un momento en llegar todos a la sala de tronos debido a que algunos estaban ocupados en otras cosas, pero el peliblanco no tardó en aparecer junto con Saix.
-Ya están todos aquí- dijo confirmando la presencia de los trece integrantes.
-¿Dónde están los sin corazón?- preguntó Saix.
-En la sala del sueño- respondió Vexen- después del interrogatorio no lograron mantener la conciencia mucho tiempo.
-Son demasiado débiles.- Soltó Larxene.
-Déjame adivinar, no midió fuerzas- decía por lo bajo Axel a Vexen.
-Para nada.
-Tal parece que logramos conseguir suficiente información sobre nuestros enemigos- comenzó a decir Xenmas- ninguno de ellos ha sufrido una lesión o algo por el estilo, el único golpe que logro acertarse fue el de la destrucción de su guarida.- Todos continuaron en silencio, todavía no se decía lo que ellos esperaban.- Aun así, no planean dejarnos tan pronto, todavía estamos en su punto de mira- continuó el líder- parece que por el momento están ubicados en distintos puntos. En la Ciudad del Paso se encuentra un grupo pequeño, en Bastión Hueco hay otro grupo, realmente sin importancia. Y finalmente el que más el que más nos importa es el que está ubicado en Villa Crepúsculo. Justo ahí se encuentra la persona detrás de todo este enfrentamiento.
-Sin rodeos Xenmas, ¿quién unió a los incorpóreos y a los sin corazón en nuestra contra?- preguntó molesto Xaldin.
-Xion.
Roxas se sorprendió, de nuevo ella. Ahora de verdad que lamentaba y se culpaba el no haber cumplido su misión en su momento.
-¿Xion?, ¿Esa mocosa?- preguntó Xigbar.
-Maldita rata, no debimos mostrarle compasión- dijo Larxene.
Uno a uno se fueron escuchando los comentarios de los miembros de la organización a excepción de Roxas, Axel, Demyx y Zexion.
-¡Silencio!- grito Saix al ver que no había mucha disposición del resto por callarse.- No importa de quien se trate, hay que demostrarles el enorme error que ha cometido al enfrentarse a nosotros.
-Justo eso- dijo Xenmas- ahora que conocemos su ubicación podremos atacar, nos dividiremos en grupos de cuatro, para ir a cada uno de los puntos. Zexion se quedará aquí como punto neutro para mantenernos al tanto de la situación de los demás.
-De acuerdo- aceptó el chico.
-Bien- contestó al ver la disposición del menor- Xaldin, Xigbar, Vexen y Lexaeus se dirigirán a Cuidad del paso.
Los nombrados sólo asintieron.
-Luxord, Marluxia, Larxene y Demyx irán a Bastión Hueco. Y por último, Saix, Axel, Roxas y yo nos dirigiremos a Villa Crepúsculo.- Se quedó observando un rato a los chicos antes de continuar- según nos dijeron, en cada punto se encuentran diez de ellos, así que supongo no serán gran problema para cuatro de nosotros.- Hubo un asentamiento por parte de todos.
-En cuanto hayan terminado con los enemigos en cada punto, regresaremos al castillo, este es el punto de reunión. Daremos un lapso de dos horas que iniciará cuando el primer grupo llegué aquí. Zexion tú serás el encargado de verificar ese tiempo.- Se fijó como el nombrado asentía y continuó.- Si ese tiempo termina y hay algún grupo que no haya llegado acudiremos a su auxilio, siendo el Bastión Hueco o Ciudad del Paso los primeros en registrarse en dado caso que falten dos grupos. Villa Crepúsculo debe ser el último en verificarse.- Se quedó callado un momento pero ninguno dijo nada así que continuó.- Partiremos en veinte minutos, así que tomen ese tiempo para prepararse y una cosa más. Todos saben la razón por la cual fueron reclutados en la organización. Todos poseemos la facilidad de mantener la sangre fría cuando la situación lo requiere y nuestro instinto de supervivencia es demasiado salvaje como para siempre mantenerlo dormido.
-Xenmas, ¿estás diciendo que tenemos carta libre para hacer eso?- preguntó Marluxia.
-Esta no es una guerra de territorios es de exterminación, así que demuestren esa habilidad que los hizo dignos de estar aquí.- Observo a cada uno de los miembros, unos se mantenían callados, otros mostraban una ligera sonrisa, fijo su atención en Roxas, le preocupaba un poco, pero bien sabía que él era uno de los mejores y tenía menos piedad que su gemelo- que no quede nadie con vida.- Fue lo último que dijo antes de que se escuchará un estruendoso "Si" y todos los miembros se retiraran.
Estaba un poco consternado por eso, era cierto que no sería la primera vez que lo hacía, todos en la organización tenían habilidades asesinas y tenían que comprobarlas y dominarlas cuando se cumplía su primer mes en la organización. Pero no las llevaba a cabo tan a menudo, pero Xenmas tenía razón, esta no era una guerra de territorios era más bien una guerra para saber quién poseía más supervivencia.
-¿Estás bien con esto?- le preguntó Axel mientras se dirigían a su habitación.
-Si, después de todo no es la primera vez.
-Roxas, es sólo la tercera, está bien que estés nervioso.
-Sí, sí, sé que no me puedo comparar con la persona que se encarga de eliminar a los traidores.- Dijo a modo de burla.
-Mocoso, te falta mucho para que puedas hablarme así- contestó rodeándole los hombros.- Así que cuida tus palabras.
-Un mocoso que te pone fácilmente.- Dijo seductor.
-Pero sigues siendo un mocoso.
-Hay que ponerse serios Axel, después tendremos tiempo para jugar.
-Entonces, ¿habrá un después?- preguntó al oído.
-Claro que habrá un después.
Cuando llegaron a la habitación de Roxas dejaron las risas e insinuaciones de lado, ese no era el momento.- Te veré en un rato- dijo mientras entraba a su habitación. Ahora sólo debía preocuparse de tener sus armas listas y poner su seudónimo "Llave del destino" bien en alto.
-Bien, ya saben lo que tienen que hacer- todos se encontraban en la entrada del castillo, ya divididos en sus respectivos grupos.- A cada grupo le toca llevar uno de los sin corazón,- explicaba a los otros que tenían una clara muestra de confusión al ver a sus siete prisioneros aún inconscientes frente a ellos.- esto es para dejar en claro el mensaje al resto.
-Pero quedan cuatro de ellos.- Decía Luxord.
-Eso es porque, como nosotros iremos a Villa Crepúsculo los llevaremos con nosotros.- Guardo silencio, no esperaba encontrarse en esa situación una vez más, creía que ya no habría otro idiota como para que alguien se atreviera. Soltó un suspiro y prosiguió.- Cuando hayan terminado con ellos procuren no dejar muestras de quienes fueron los culpables y en dado caso de que alguno escape; procuren que no abra la boca, no importa que no lo maten, sólo déjenlo lo bastante traumado como para que no le queden ganas de hablar. Y… tengan cuidado.- No importaba que se tratan de un grupo de asesinos profesionales, tampoco el hecho de que diera la imagen de líder desgraciado, aunque no lo pareciera se preocupaba por sus chicos.- Entonces, nos vamos.- Y así cada grupo se fue mientras que Zexion entraba al castillo, a la habitación desde donde mantendría contacto con el resto.
-Estamos listos- dijo en el radio logrando que todos lo escucharan. Iba a ser complicado seguirlos a todos, pero haría lo posible.
Seguían avanzando faltaba poco para llegar a Villa Crepúsculo y ninguno había dicho nada hasta ese momento, sólo seguían caminando pensando tal vez en cuál sería su mejor estrategia.
-No se muevan- dijo de pronto Xenmas.
-¿Qué sucede?- preguntó Axel.
-Hay que esconderse- dijo mientras jalaba sin ninguna delicadeza al chico todavía inconsciente, siendo seguido por los otros tres.
-¿Qué pasa Xenmas?- se atrevió a preguntar Saix.
-Nos están buscando- comenzó a explicar mientras se adentraba más en las sombras del lugar.- Y no son exactamente los sin corazón o los incorpóreos.
-¿Entonces?- preguntó el rubio.
-Deepground y los keyblade.
Eso fue un golpe directo para el menor, ¿qué significaba aquello? ¿Sus propios hermanos?
-Zexion- escuchó que decía el mayor- tal parece que tenemos invitados no deseados, comunícales a todos que se cuiden de Deepground y los keyblade, todo esto tiene que hacerse con sigilo, no podemos dejar que nadie nos vea.- Supuso que el otro sólo había asentido. ¿Ahora qué hacía?
-Hay que movernos de manera sigilosa, no podemos dejar que nadie nos vea.
Los otros tres sólo asintieron. Aunque se detuvieron casi al instante.- Xenmas.
-Déjenlos atados.
-¿Cómo?- preguntó Axel.
-Dejen a los sin corazón atados.- De manera rápida volvió a hablarle a Zexion por el radio.- Zexion, dile al resto que si se encuentran con estos obstáculos; dejen a los sin corazón donde se encuentran, así se entretendrán con ellos y nos perderán el paso.
-¿Estás seguro de esto?- le preguntó cuándo termino de hablar.
-Completamente seguro, tenemos a unos muy buenos perros detrás de nosotros.
-De acuerdo.
De manera rápida los cuatro dejaron a los chicos atados entre sí, lo suficientemente cerca como para que fuesen vistos por los sujetos.
-¿Entonces podemos continuar?- preguntó Saix.
-Sí, no tardarán en encontrarlos, además así no llevaremos peso muerto.
Siguieron su camino, no habían avanzado mucho cuando escucharon el grito de ayuda, en verdad no habían tardado mucho en encontrarlos. Hicieron caso omiso de eso y siguieron el camino en silencio, ahora más por necesidad que por gusto. Faltaba poco y la luz del día estaba por acabarse, se habían llevado demasiado tiempo en conseguir la información.
Roxas comenzaba a ponerse nervioso pero intentaba controlarse, tenían que conseguirlo, era su deber. Xion había ingresado a la organización por saber manejar la llave espada al igual que él, pero en cuanto la pusieron a prueba; la organización se percató que no les sería de utilidad, ella podía ser cruel y provocar un gran dolor, pero no tenía control sobre sí misma cuando entraba en ese estado, perdía la noción de todo, era demasiado impulsiva y eso podía provocarle problemas a la organización. Ella no sería capaz de quitar una vida de la misma manera que él si podía. Sacudió su cabeza de manera sutil, pronto aclararía las cosas con ella, le haría pagar por lo que hizo.- Tranquilo- escuchó que le decía Axel, sólo verlo lo calmo un poco.- todo irá bien- le decía al momento que colocaba una mano sobre su hombro. Sólo asintió, eso lo sabía.
-Silencio- dijo el peliblanco- ahí están.
Por fin habían llegado a su objetivo, eran cerca de siete personas las que se veían a primera vista.
-¿No los notas muy calmados?- le preguntó en un susurro el peli azul.
-Están muy confiados, shh…- los mandó a esconderse, parecía que había visto un movimiento clave en sus enemigos- parece que se enteraron que ya encontraron al resto.
Estaban preparados para atacar, sólo necesitaban encontrar el momento. Justo estaban por iniciar cuando la chica hizo acto de presencia.
-¿Cuántos fueron encontrados?- le preguntó al que estaba dando la noticia.
-Parece que los siete, tenías razón Xion, se desharían de ellos en cualquier momento.
-Bien- se quedó meditando un momento la reciente información- todos tienen que estar preparados, no tardarán en atacarnos, posiblemente sea mañana cuando nos enfrentemos a ellos.- termino de decir antes de entrar de nuevo.
-Esa chiquilla cree conoceros bien- dijo Xenmas con burla.
-Para estar sólo dos semanas no aprendió mucho- secundó Saix.
-Un total fracaso- continuó observando el lugar.- Axel, tendrás que encargarte de que el camino quede totalmente obstruido, no dejaremos que nadie escape. Saix y yo atacaremos en cuanto comiences con eso, y Roxas- decía mientras observaba al menor- cuida la espalda de Axel.
-De acuerdo.
-Bien, entonces es hora de comenzar.
Fueron sigilosos hasta el último momento, procurando no llamar tanto la atención porque una vez las llamas se hicieran presentes tenían que actuar sin pausa. Las dos parejas se dieron un beso rápido, tal vez en señal de buena suerte o para calmar un poco los nervios, tomaron la mayor cantidad de aire posible y con eso dio comenzó.
-¡¿Qué diablos?!- preguntó un chico de golpe al ver como las llamas aparecieron de la nada.
-¡Demonios!- gritó otro.
-¡La organización!- se dio la alarma. Era tiempo de actuar.
Saix, Xenmas y Roxas se hicieron presentes al momento. Los tres parecían estar en completa calma, por fin salía a lucir esa característica suya.
-¡Maldición, no se queden parados, ataquen!- gritaron- ¡Protejan a Xion!- La batalla dio inicio. Saix y Xenmas comenzaron a defenderse, podía escucharse el impacto de las espadas aéreas del peliblanco y el tan característico ruido procedente de la claymore del otro. Roxas se dirigió donde Axel, no tardarían en intentar atacarlo.
En cuanto llegó con el pelirrojo sujeto con más fuerza a prometida y recuerdos lejanos, cerró los ojos y tomo aire. Debía tener la mente en blanco, olvidarse de todo lo racional. Se percató de que el otro había terminado su tarea y se acercaba presuroso.- Hora de divertirnos- sólo se limitó a asentir. Había que actuar.
Eso no era una batalla, era una masacre. Les habían mentido, en ese lugar no sólo había diez personas, eran más. -¡Deténganlos!- escuchó que gritaron, vio cómo se acercaban tres chicos a él, bien armados. Levantó a prometida, parecía que la dificultad aumentaba. En cuanto el primero se acercó entró en el juego recuerdos lejanos quien fue la encargada de atravesarlo, un golpe certero y efectivo. "Uno menos" pensó. Llegó el segundo, prometida rajo su garganta, "aburrido". El tercero se detuvo, se veía asustado, "huye". Pensó al verlo, no había que acabar con todos, él terminaría con aquellos tan estúpidos que se atrevieran a retarlo.- Huye y no digas nada- le dijo serio mientras lo señalaba con prometida. El chico completamente temeroso asintió de manera efusiva, dejo caer sus armas y salió corriendo. Sabía que los otros tres no le dirían nada porque ellos habían hecho lo mismo. Aun así los gritos apagados por la claymore y los cuerpos aniquilados por sus propias armas seguían escuchándose con intensidad.
Ninguno dudo, Xenmas usaba sus armas sin compasión, Saix blandía a claymore sin piedad, Axel calcinaba a varios con sus chakrams sin muestra de corazón, y él, él cortaba y destazaba con prometida y recuerdos lejanos sin perdón. Ellos eran la organización XIII, ellos eran la tan temible organización XIII. Después de un rato se detuvieron, no había más enemigos que atacar. Habían terminado con toda la carne de cañón.
-¡¿Por qué no sales Xion?!- grito Xenmas mientras se acercaba a la entrada- ¡hemos terminado con tus peones, con tus sin corazón!- Observo en silencio los cadáveres que aún quedaban reconocibles, eres quince, contó también los que ya se encontraban calcinados, eran seis. Veintiún personas, vaya masacre. -¿Por qué no mandas a tus incorpóreos?- continuó el mayor- ¡O mejor aún!, ¿por qué no sales? Ahórrate la sangre de tu gente y da la cara. Tú querías enfrentarnos, pues bien. ¡Aquí estamos!- Dirigió su mirada a Xenmas, no lucía ningún rasguño, incluso su gabardina estaba intacta, ni un corte ni nada. Ni siquiera manchas de sangre. La ventaja de usar espadas aéreas, Saix lucía igual que el mayor a excepción que él si llevaba un poco de sangre ajena en la ropa, igual que él. Por último divisó a Axel. Estaba sentado como si intentará ahorrar energías, cuando se percató que lo observaba giro el rostro y le dedicó una sonrisa. Aún le sorprendía el hecho de que le sonriese así después de asesinar a alguien.
-¡No somos igual que los sin corazón!- gritaron en la entrada- ¡Hasta aquí llegaron!
Dieciocho personas, bien armadas y mejores en la defensa salieron de golpe dirigiéndose a cada uno de la organización. Sin ninguna intención de rendirse Xenmas, Saix y Axel esperaron pacientes hasta que se acercaron lo suficiente para atacar. Roxas sólo pudo sentir pena, no tenían por qué pelear, ellos no representaban nada y lo sabían. Cuatro chicos se acercaron a él, dos de ellos temblando.
-¿De verdad quieren hacer esto?- preguntó antes de atacar. Los cuatro se detuvieron- Sólo váyanse.- Dos le obedecieron, soltaron sus armas y se hicieron a un lado, los otros les vieron en forma de reproche y atacaron al rubio.
No sé percato de cuando estuvo tan cerca o de en qué momento se vio obligado a saltar por donde él se encontraba sólo se dio cuenta de la presencia de Axel cuando este había sido golpeado y herido por una de las dagas de los adversarios. -¡Axel!- grave error, el mayor se mantuvo en pie trastabillando un poco, se había descuidado.
Los incorpóreos sólo rieron, continuarían con el ataque, también se habían sorprendido pero no importaba eso, habían herido a uno. Con rapidez se fueron contra el pelirrojo, otro grave error, se olvidaron de Roxas, se olvidaron de sus armas y de su salvajismo. Prometida atravesó por la espalda, recuerdos lejanos corto la garganta. Estaba molesto.
-Perdona, me metí en tu camino- se disculpó. Al menos había terminado con sus enemigos.
-Olvídate de eso, ¿estás bien?- preguntó mientras se acercaba.
-Sí, tranquilízate. No terminarán conmigo sólo con esto, ¿lo captas?
Lo observó detenidamente, la herida era profunda eso se veía claramente, se preocupó y Axel pudo notarlo- Hey enano, no es tiempo para preocuparse, todavía no hemos terminado- decía mientras colocaba una mano en su cabeza alborotándole el cabello.- Esa fue la segunda ronda.
Llegaban más y más ¿de dónde diablos habían salido tantos de ellos? Eso comenzaba a hartarlo y lo dio a notar.-De acuerdo, me cansé- dijo provocando que los otros tres lo vieran con atención. Habían terminado con otra tanda, pero comenzaban a mostrar cansancio- La siguiente ronda déjenmela a mí.
-Olvídalo Axel, estás herido- dijo Saix.
-Esto no es nada, puedo con más- decía pero sabía que ya había perdido demasiada sangre, o corría peligro todavía pero si el riesgo de perder la conciencia.
-No lo creo Axel, ya has hecho tu parte del trabajo, déjanos el resto a nosotros.- decía el peli blanco. No quería admitirlo pero comenzaba a hartarse.
Iba a replicar algo más pero el último grupo por fin salía. Lo supieron por el hecho de ver a Xion.
-¿No crees que ya fue suficiente la sangre derramada?- preguntó Xenmas.
-Ellos no eran nada.- dijo completamente seria.- Ellos son en los que confió.- En cuanto termino de hablar un grupo bastante grande se hizo presente.- Termínenlos.
No pudieron actuar, ninguno lo vio venir, en cuanto el grupo avanzó Axel se colocó frente a los otros tres. –Yo me encargo- no estaban de acuerdo, iban a replica pero era tarde, Axel ya había actuado. Las llamas se hicieron presentes en gran cantidad y así como sus enemigos aparecieron, desaparecieron siendo carbonizados.
-¿Qué demonios?- preguntaron los restante sorprendidos.
-¡Axel!- el menor se acercó al pelirrojo el cual estaba arrodillado, había usado demasiada energía.- ¡Hey, ¿estás bien?!
-Sí, sólo un poco mareado.
-¡Idiota!- le dijo Saix mientras se acercaba.
-Maldición- escucharon que decía la chica- De acuerdo, me han demostrado que son capaces- la chica comenzó a moverse pero fue detenida por los chicos que estaban a su lado.
-Déjanoslos a nosotros Xion.
Escuchar eso le molesto, ya tenía suficiente de todo, se levantó molesto, Saix seguía con Axel y Xenmas sólo observaba desde atrás.- Te reto Xion.- dijo llamando la atención de todos los presentes.- Quiere destruir la organización, te daré la oportunidad de hacerlo desde dentro. Te reto, tú y yo, quien quede vivo se queda con el nombre de "Llave del destino", se queda con el número XIII de la organización.- Escuchó como Axel iba a reclamar y como era detenido por el peli azul.
-Déjalo, es su decisión- decía Saix.
-Pero…
-Él sabe lo que hace- secundo Xenmas.
-¿Aceptas o no?- preguntó a la chica frente a él, esa era la única forma de librarse de ella, ella era su responsabilidad, su trabajo incompleto.
Analizó la situación, tenía todas las de ganar, el rubio se mostraba cansado, no daría mucha pelea mientras que ella estaba con sus energías al 100%, sonrió- Aquí y ahora, acepto- tomo su llave espada y se fue en contra del menor, Roxas a penas y pudo reaccionar.
-¡Xion!- los dos chicos iban a intervenir pero las espadas de Xenmas los detuvieron.
-Si ustedes interfieren, nosotros haremos lo mismo.- Con eso se quedaron quietos, esa era la pelea del menor y no intervendrían.
Estaban igualados, cuando Xion atacaba Roxas se defendía y viceversa, el menor comenzaba a cansarse, la adrenalina abandonaba su cuerpo a gran velocidad.
"Estás perdido" las escuchó, ese no era el momento, ya sabía que llevaba las de perder. "Grandísimo torpe", eso ya lo sabía, "Vas a morir por tu imprudencia". Lo sabía. "Tú y tus estúpidos impulsos".- Lo sé- dijo molesto, comenzaba a desesperarse, ese no era el momento para que lo molestaran.
La chica lo escuchó, pero hizo caso omiso de ello, no podía distraerse, estaba por terminar al chico, hizo un movimiento rápido, el otro ni lo vio venir, le había atravesado el costado derecho, de forma rápida alejo su espada. Por fin lo había herido.
-¡Roxas!- gritó el pelirrojo, estaba por levantarse pero se lo impidieron.
-Es su pelea- dijo Xenmas.
"Perderás" le dijeron alteradas al sentir el golpe. "Retírate". –No- comenzaba a perder la visión. Se estaba alterando demasiado.
-Ríndete ahora que puedes Roxas- le dijo con burla- Ríndete y puede que esta vez ellos no sean tan rudos contigo- continuó mientras se acercaba al rubio.
"¡Morirás!" Por contrario que se escuchará ese grito proveniente de su mente le logró regresar la calma, pudo mantener la mente en blanco de nuevo, pudo recuperar su tranquilidad y eso se notó en su cuerpo. Xenmas sonrió, se había percatado del cambio, por fin Roxas entraba al mundo de la nada, al mundo de la oscuridad.
"Bienvenido de vuelta, oficialmente has regresado". Escuchó en forma de aliento, por fin lo había logrado.- ¿Rendirme?- preguntó mirando fijamente a la pelinegra- Ven y termina conmigo de un solo golpe si es que puedes.- La reto. Y ella cayó en la provocación.
-Tú lo pediste- se lazó sin pensarlo, se lanzó completamente cegada por la falsa victoria, por eso no lo vio, no vio como recuerdos lejanos era levantada a la exacta altura de su garganta, mucho menos la pacífica expresión de su enemigo.
Así sin más, de un solo golpe Xion fue derrotada, la espada de Roxas se adentró más en su cuello, antes de comenzar su recorrido.- La que perdió fuiste tú.- Y con eso prometida se abrió paso en su vientre, ambas comenzaron a marcar su camino hasta llegar a su corazón, extinguiendo la vida de su oponente.- Esto se terminó.
-¡No, todavía no termina!- no importaba que Xion ya hiciera en el suelo sin vida, aún quedaba él y su compañero, junto con otros incorpóreos y algunos sin corazón, todavía podrían con ellos.
-Se terminó- escuchó que decían a su lado- Si no quieres ser víctima de mis lanzas.
-O de mi guadaña.
-O peor aún, de mis cuchillos. Te darás por vencido.- habían dicho Xaldin, Marluxia y Larxene respectivamente.
Era inútil, estaban rodeados y lo sabían, habían reunido cerca de 100 personas y ni eso les funcionó. Tal parecía que de verdad la organización estaba en otro nivel, uno muy alejado de ellos. Dirigió su mirada a su compañero, se veía molesto pero también veía rasgos de resignación. También se había percatado de la situación.- Nos rendimos- dijo cansado, ya no quería pelear más.
-Bien- dijo Xenmas retirando sus armas- Hay que apresurarnos a llevar a Axel y Roxas al castillo.
-Larxene, ¿qué paso con el resto?- preguntaba Saix mientras que Xaldin y Marluxia se encargaban de los heridos.
-Fueron heridos, eran más personas de las que nos dijeron. Supongo que era obvio que no saldríamos ilesos.
-Supongo. ¿Se encargaron de terminar todo?
-Tranquilo, Demyx y yo lo limpiamos todo- dirigió su mirada a los cuatro que comenzaban a alejarse.- Supongo que es mi turno de limpiar aquí también.
-Bueno, Axel no puede hacer su trabajo.
Suspiro derrotada, haría pagar al pelirrojo por hacerla trabajar de más.
-¡Rápido, llévenlo a la sala del sueño!- escuchó que gritaban- ¡Necesitamos detener la sangre!, ¡Ah, este idiota!- quiso reírse, ya sabía de quien se trataba, Saix le insultaba y con sumo derecho, sabía que se había pasado pero no creyó que fuese tanto.
-Bueno, esto pasa cuando pones todo tu ser en un ataque- dijo en apenas un susurro. Pero no supo si de verdad lo había dicho, tal vez sólo lo había pensado.
-¡Si serás imbécil!- Y ahí estaba, ya se había tardado. Seguramente por eso se encontraba tan tranquilo, porque sabía que Roxas estaba bien.
-Roxas, tú también estás herido.- quiso visualizar al rubio o a Saix, a quien fuera, pero no podía abrir sus ojos, ni siquiera supo en que momento los cerró.
-Zexion, ¿has terminado con los demás?
-Sí, Vexen, pero, ¿puedes tratar a Axel en lo que yo atiendo a Roxas?
-Sí, sí, ve. Estos dos de vedad son el uno para el otro, mira si son igual de estúpidos.
Se permitió reír un poco, eso era cierto, tanto Roxas como él eran el uno para el otro, se obligó a abrir los ojos aún con la sonrisa en el rostro. Ya había descansado mucho.- Eso, ríete ahora que puedes- le dijo Vexen cuando se percató de que había abierto los ojos.
-Ya, ya, pero sigo vivo, ¿qué no?- contestó mientras intentaba sentarse.
-Quédate ahí- dijo mientras lo obligaba a acostarse.- Todavía no termino.
-¿Y cómo esta él?-Volvió a reír, esta vez con más ganas provocándole una gran punzada de dolor en su costado.- Auch, auch, duele.
-¡Idiota, que te estés quieto!- gritó intentando cerrar por completo la herida.
-Lo siento, lo siento- intentó quedarse quieto, no quería hacer enojar a Vexen, ya tenía suficiente con Roxas- ¿y el resto?
-Estamos bien, no fueron heridas tan graves, aunque Xigbar está que echa humo, lo atacaron por la espalda.
-¿Y Demyx?- preguntó un poco preocupado, ya sabía lo atolondrado que podía ser su amigo.
-Mamá Zexion acaba de dejarlo hace un rato, creo que recibió más golpes de él que por los sin corazón.
-¿Pues qué le paso?
-Uno que otro golpe y una apuñalada en el hombro nada grave.
-Nadie corrió gran peligro entonces.
-Aún…
-¿Cómo dices?
-Axel, tienes a un muy cabreado Roxas esperando a que salgas de aquí y a una muy divertida Larxene esperando para cobrarte por haber hecho tu trabajo.- termino de decir, esperando a ver la reacción del pelirrojo, aunque a decir verdad le sorprendió lo que sucedió, Axel se levantó de manera rápida y lo tomo de la bata.
-¡Mátame, mátame ahora!- comenzó a pedir de manera desesperada- Lo de Larxene no hay problema, pero Roxas es otra historia.
-Calma, no creo que ese pequeño sea tan malo.
-Vexen…- comenzó a decir completamente serio- has visto a Zexion enojado, ¿cierto?
-Sí.
-¿Crees que da miedo?
-Tal vez un poco, pero si Roxas es igual que Zexion no tienes que ser tan exagerado entonces.
-Roxas es un Strife, cuando alguno de ellos se enfada es lo peor, Cloud da miedo, eso es cierto, pero Sora y Roxas son historia aparte, a veces dan más miedo que su hermano mayor.
Fue ahí que comprendió todo, nunca había tenido un encuentro directo con el mayor de los Strife, pero si había escuchado algunos relatos, de forma comprensiva tomo al pelirrojo.- Pobre de ti. Bien, ya terminamos.- decía comenzando a levantarse.
-No, Vexen…- pero el rubio ya había salido de la habitación. ¿Y ahora qué haría para calmar a Roxas?- Bueno tranquilízate Axel, Roxas también resulto herido, puedes tomar eso a tu favor- lentamente se puso de pie, si esa era una buena defensa, estaba por salir del lugar cuando la puerta fue abierta violentamente. –Roxas- sintió el golpe, bastante bien acomodado en su mejilla izquierda, ya se lo esperaba, pero no creyó que lo tumbaría.
-¡Idiota!- molesto era poco, estaba de verdad cabreado- ¡Cuando alguien te diga que no hagas algo, no lo hagas!- gritó lo más que pudo.
-O-oye Roxas…- intentaba decir pero nuevos golpes llegaron, no tan fuertes como el primero pero todavía dolían.- auch… oye… cálmate.- pedía mientras se defendía.
-¿Por qué siempre terminas haciendo lo que quieres? Tú y tu maldito, ego, orgullo, lo que sea, se pueden ir al diablo.- detuvo los golpes cuando termino de hablar.
-¿Ya te calmaste?- le preguntó al menor pero este no dijo nada, sólo se quedó callado y dio la vuelta. Tenía intenciones de irse.- No, ni creas que te vas a ir así de fácil.- dijo sujetándolo de la muñeca.- No voy a ser yo el único reñido.
-Axel, de verdad estoy enojado…
-¿Y crees que yo no? Si, tal vez fui un idiota por lanzarme al ataque así sin más, pero y tú ¿qué fue eso de retar a Xion a una pelea?- comenzó a decir molesto.- También actuaste de manera impulsiva y también resultaste herido.
-…esa pelea tenía que darse- contestó.
-Me importa una mierda si tenía que darse o no, lo hiciste y actuaste de manera estúpida igual que yo.- dijo triunfante.
El menor sólo ladeo su rostro, Axel tenía razón, pero eso no quitaba que se hubiese puesto en peligro más que él. Estaba por replicar pero el pelirrojo lo detuvo.
-Ni se te ocurra decirme que eso no justifica nada, ambos actuamos de forma impulsiva y lo sabes.
-… de acuerdo, en eso… tienes razón- dijo por fin- ambos fuimos idiotas.
Axel sonrió, eso ya era un gran triunfo, había veces que el orgullo de Roxas podía más y no aceptaba su error.- Bien, entonces, ¿estamos bien?
-Supongo que sí.
Los dos sonrieron y salieron de la sala, tenían pensado dirigirse a la habitación de alguno de los dos pero el llamado de Marluxia les detuvo toda idea, tal parecía era tiempo de la última reunión.
Todos se encontraban en la sala de tronos, esperando a que Xenmas comenzará a hablar, todos estaban cansados, heridos y algunos ansiosos por encerrarse en la habitación con su respectiva pareja por al menos todo lo que quedaba de la noche y gran parte de la mañana.
-Debo decirles que esta fue una dura batalla- comenzó a hablar- una que nos hacía falta a todos. Después de mucho tiempo de mantenernos tranquilos. Hicieron un buen trabajo- se detuvo para observar a todos los miembros.- Sé que algunos terminaron más heridos que otros. –Axel, Roxas y Demyx sintieron la pedrada directa.- Pero también sé que todos defendieron sus lugares dentro de la organización, igual, algunos más que otros- decía viendo fijamente a Roxas. – Por eso creo que todos nos merecemos un buen descanso y unos días libres. – se acercó un poco a Saix- así que siéntanse libres de hacer lo que quieran, sólo no me molesten. –tomo a Saix del brazo y lo saco de la sala, él también tenía prisa en encerrarse en la habitación.
-Creo que no somos los únicos que necesitan estar a solas- comentó el pelirrojo al ver como todos comenzaban a salir de la sala, algunos con más prisa que otros, tal como el caso de Demyx que llevaba casi a rastras a un resignado Zexion. -¿nos vamos?
-Como quieras, ¿tu habitación o la mía?- le preguntó mientras ambos se dirigían a la puerta.
-La última vez fue en la tuya.- decía tomándolo de la mano y llevándolo de camino a su habitación. –Así que ahora entrarás en los terrenos de la llama danzante.
-Bueno, no es algo que espere mucho.- le dijo en son de burla dejándose guiar. Ya sabía lo que ambos harían, bueno ya sabía lo que todos harían en cuanto estuvieran en la privacidad de sus cuartos.
Soltó una leve risa- Oh, ya verás cómo en verdad lo esperas.
-O-oye, estás herido- logró decir antes de que lo besará de nuevo.
-No importa- con suma delicadeza paso su mano por toda la pierna del otro.- No es nada grave.
-Pero…- otro beso, esta vez más largo, más profundo. Ambos estaban completamente desnudos, el rubio encima de él, entregándose después de una batalla, sin presiones, con toda la calma del mundo para esperarlos. Se separaron, querían verse el uno al otro. –Debes tener más cuidado para la siguiente.- decía colocando su dedo sobre la herida del hombro de forma delicada.
-Sé que me curarás también en la siguiente.- contestó tomándolo de la mano y besándolo. Ese era el amor de ambos, a veces salvaje, a veces demasiado romántico, pero era muy pasional en cualquiera de los sentidos. Era un amor que todo el mundo desea. Como pareja se entendían, se soportaban y a la vez era amigos, amigos con ciertos derechos había comentado una vez el rubio. Siempre buscaban entregarse el uno al otro sin reservas, sin presiones, sin miedos y sin conflictos. Un amor sólido, tal vez igual de sólido como el que en un futuro tendría Axel y Roxas.
-Vas a tener que cuidarte de todas maneras.- le contestó sonriendo mientras enredaba ambas piernas en la cintura del otro. – Pero por hoy, no te midas en lo que haces- le dijo al oído mientras se acercaba un poco más al otro.
-Con todo gusto- contestó con una sonrisa mientras se movía de nuevo entrando más profundo en el menor.
La habitación se encontraba a oscuras, ellos estaban debajo de las cobijas o al menos la mitad de sus cuerpos, los gemidos comenzaron a llenar de nuevo la habitación. Todo estaba bien, ellos disfrutaban, no había porque preocuparse por el mundo exterior o al menos así era hasta que alguien abrió la puerta de la habitación.
-Te dije que te devolvería el favor- dijo con una sonrisa traviesa en la cara y con Roxas detrás de él negándose a entrar.
-¡Axel!- gritó molesto buscando con las manos algo para arrojarlo al pelirrojo.
-Zexion, será mejor que te cuides, con eso de que luego Demyx se pone de salvaje- soltó una carcajada al terminar de hablar, cerró la puerta de golpe al ver la almohada que se dirigía a su rostro. –Para la otra ponle seguro a la puerta.- dijo de último antes de comenzar a caminar rumbo a su habitación.
-¡Date por muerto Axel!- gritó mientas salía de dentro del menor y cerraba con seguro la puerta.
-Demonios- escuchó que decía Zexion en un tono bajo. Al verlo no supo que sentir. Se encontraba con una almohada en el rostro maldiciendo una y otra vez.
-¿Zexion?
-¿Por qué siempre tienen que meterme en sus problemas?- preguntó separándose un poco la almohada. Tenía el rostro completamente rojo.
-Lo siento, no volverá a pasar- se disculpó mientras volvía a colocarse encima del peli azul.- Y créeme hare pagar a Axel por esto.- decía retirando el objeto para ver de nuevo a su chico.
-¿Con creces?- preguntó con un pequeño puchero, y es que él también tenía su lado tierno e infantil pero sólo cuando estaba con Demyx.
Se rio un poco, no esperaba que le preguntará eso.-Con creces, lo prometo.- sintió como los brazos del otro se colocaban alrededor de su cuello. Esa era la señal de continuar en lo que estaban.
-Recuerda que lo prometiste.
-Claro, no voy a olvidarlo.- dijo antes de volver a besarse.
-No puedo creer que en verdad lo hicieras- decía mientras entraban a la habitación del número VIII.
-Nos la debía, además ya le habíamos advertido.- se defendió, mientras se quitaba la gabardina y se dejaba caer en la cama.
-Pero Zexion no tenía nada que ver.- se sentó a un lado del pelirrojo cuando también se hubo quitado la gabardina.
-Hay que hacer algunos sacrificios.-dijo sin culpa alguna.
-Y tú, ¿qué estás dispuesto a sacrificar?- preguntó mientras se sentaba encima de él procurando no tocar la herida que recién habían sanado.
-Muchas cosas si se necesitan.- contestó rodeando la cintura del rubio. Quería tenerlo debajo de él lo más pronto posible, pero no podía actuar de forma tan brusca, las heridas de ambos eran recientes.
-Es bueno saberlo.- se acomodó mejor sobre Axel para comenzar a besarlo de forma demandante. - ¿Sabes que eres un idiota?- le preguntó cuándo se separaron.
-Tú también lo eres enano, que no se te olvide- decía mientras revolvía su cabello. –Hay que tener cuidado, ambos estamos heridos.
-Lo tengo presente. Así que, ¿vas a comenzar?
Llevaban prisa, más bien era que querían ahorrarse tiempo, o por distintas cuestiones, sólo sabían que se estaban dejando llevar por sus instintos, por las sensaciones y los placeres que cada uno se provocaba. –Roxas, espera. –sé detuvo de golpe, ambos estaban sólo con la ropa interior.- Hay algo que me ha estado molestando.
-¿Y qué es?- preguntó un poco molesto debido a la interrupción del pelirrojo.
-Oficialmente no somos nada- comenzó a decir mientras se levantaba un poco sin quitar a Roxas de encima suyo.
-Lo sé.
-Y no me atrevía a decir nada, porque hasta apenas me entere de que ya no tenías ninguna relación.
-Aja. ¿Y?
-¿Crees qué… podríamos formalizar esto?
-¿Esto?, ¿A qué te refieres con esto?- preguntó divertido.
-A esto que está pasando entre tú y yo… ya sabes, ser…
-¿Ser?
-Ser novios.- se sentía un poco nervioso, sabía que el rubio no lo rechazaría pero eso no quitaba la tensión del momento.
-No lo creo, - exclamo con sorpresa fingida- ¿el grandioso Axel, el que tenía a muchas chicas a sus pies me está pidiendo que sea su novio?
-Bueno, si no quieres puedo ir por alguna de esas chicas.- comenzó a decir mientras empujaba un poco al otro.
-No lo creo- contestó rodeándole el cuello.- no me gusta compartir. – dijo antes de besarlo.
-Tomaré eso como un sí.
-Tómalo como un sí.
Terminaron de hablar, se entretuvieron de nuevo en lo suyo, procuraron poner seguro a la puerta. Y se entregaron lo más que pudieron a sí mismos. Las heridas los limitaban mucho, por ello no pudieron hacer más. Lo sabían y sabían que ya habían acabado demasiado heridos a lo largo del día. Un encuentro pasional solamente y ambos se dejaron caer en la cama, abrazados, forjando un nuevo lazo y esperando recuperarse para la mañana siguiente. Porque sabían que les esperaba mucho, por parte de los Strife, muchas explicaciones y muchos, pero muchos momentos incómodos.
