Juntos (epílogo)
-FLASH BACK-
-¿Y bien? – preguntó al tener a los chicos frente a él. -¿Me van a decir que sucedió?
Se sentía en una especie de deja vu, podría jurar que eso ya lo había vivido anteriormente. En una situación parecida.-Lo que tenía que pasar- contestó.
-¿Qué esperabas que pasara?- preguntó ahora el menor.
-Roxas, sé que no se quedaron sin hacer nada. Quiero saber que hizo la organización exactamente. – exigió Cloud.
Tal como se lo había esperado; en cuanto Axel y él entraron a la casa Strife, Cloud los llevó a la sala y comenzó a interrogarlos. No había sido nada nuevo, al menos no para él. Para Axel, bueno para él ese tipo de situaciones seguían siendo incómodas. Habían decidido dejar toda la vestimenta distintiva de la organización. Ya no la necesitaban, así que ahora se encontraban como dos chicos comunes y corrientes. Sin gabardinas ni nada.
-Cloud- comenzó a decir Roxas- sabes perfectamente que eso no está permitido y aunque se pudiera- agregó al ver que el otro le iba a interrumpir- no creo que quieras saberlo.
-Roxas, en serio que cada día aumentan más y más mis ganas porque dejes la organización. – contestó bastante calmado. Ya sabía que de esos dos no sacaría nada.
-Deja Deepground y tal vez yo deje la organización. Tal vez.- aclaro un tanto divertido.
-De acuerdo, sólo quiero saber qué pasó con los incorpóreos y los sin corazón.
-Lo que tenía que pasarles.
-Ellos nos retaron, nosotros nos defendimos. Fin de la historia Cloud- contribuyo Axel.
-Encontramos a siete de ellos heridos.
-Ja, que agradezcan que están vivos- dijo Roxas en un susurro.
-¿Cómo dices Roxas?
-Nada Cloud, nada. Ya no preguntes sobre eso, ¿de acuerdo? Es cansado seguir con el mismo tema.- Cloud lo miró curioso.
-Antes de salir tuvimos una reunión en el castillo. Ya se ha acordado que nadie de la organización hablara más sobre esto.
-Está bien, ya comprendí que no me dirán nada. – dijo derrotado. –Al menos no de ese tema.- continuó sorprendiendo un poco a los chicos. – Pero supongo que sí pueden decirme lo que pasa entre ustedes ¿no?- preguntó con una pequeña sonrisa.
-Pues…- comenzó a explicarse Axel. –Podría decirse que…
-Somos pareja, oficialmente.- dijo de golpe el menor.- ¿no hay problema con ello o sí?
El mayor sonrió de forma más notoria. – No, no hay ningún problema con ello. Eso claro si Axel logra comportarse. – decía observando al pelirrojo.
-¿Igual que Riku?- preguntó con mofa. Quería aprovechar que sólo estaban ellos tres. -¿O como Zack?
-Cuida lo que dices Axel, -dijo tranquilo- no por mí, creo que yo ya no soy una amenaza suficiente. Pero he de decirte que acabas de quedarte con el Strife que tiene las peores reacciones en cuanto al mal humor se trata.
Roxas sonrió lo más que pudo al escuchar el comentario de Cloud.
-Creo que ya he tratado con eso directamente.
-Ya lo estaba entrenando Cloud.
-Es lo que veo. Pues bien, entonces supongo que no habrá problema alguno con ustedes.- decía mientras se levantaba, para dirigirse a la puerta. – Yo los dejo, iré a verme con Zack. Puede que Riku y Sora regresen en un par de horas, así que, supongo que cuentan con la casa sola, aprovéchenlo.- dijo de último antes de salir por completo.
-¿En serio esto acaba de pasar?- le preguntó Axel todavía un poco incrédulo.
-Creo que sí. – contestó viendo todavía hacía la puerta. –Parece que estar con Zack le ha ayudado mucho.
-¿Y bien?
-¿Bien qué?
-¿Qué vamos a hacer? Tenemos la casa sola y el permiso de Cloud, lo cual es en verdad sorprendente.
-Pues hay que cuidar que nada quede manchado entonces.- Se levantó para ponerse delante de Axel.- Pero primero quiero ir a mi cuarto, vamos.- decía tomándolo de la mano para llevarlo a la habitación.- Podemos comenzar ahí.
Ambos fueron a la habitación, concentrados en lo que harían dentro de unos cuantos segundos. Apenas entraron a la habitación Axel se fue en contra de Roxas dejándolo recostado en la cama mientras lo besaba de forma apasionada. –Voy a aprovechar y haré todo lo que no pude hacer ayer. – dijo una vez se separaron.
-Sólo ten cuidado con tu herida, todavía es reciente.
-Igual la tuya, pero tendremos cuidado. – decía rodeándolo por el cuello. – Así que desquita ahora- terminó con una sonrisa.
-Claro que lo haré, que no te quede duda.
Comenzaron a besarse de nuevo, profundizando los besos, separándose un poco y juntándose de nuevo. Axel metió sus manos dentro de la playera de Roxas tanteando el terreno, centrándose por ratos en la cintura, el torso, la cadera.
Roxas empezó a pasear sus manos por la ancha espalda del mayor. Levantando la playera cada vez más; llegando al punto de provocar que ambos se separaran para quitar la prenda si problema alguno. -¿La puerta tiene seguro?- le preguntó Axel antes de volver a besarlo.
-Claro, aunque Demyx no está aquí.- Contestó divertido. Ambos ya tenían más cuidado en lo que a la privacidad concernía. Claro que era comprensible. Después de esa gran interrupción cualquiera lo sería.
-Tienes razón.- sus dedos comenzaron a jugar con el borde del pantalón, bajándolo de a poco- pero no está de más el tener un poco de cuidado- lo beso de nuevo pasando sus brazos alrededor de él y cambiando posiciones, dejado a Roxas encima de él.
-Bueno, no replico eso.- sintió el cambio, se dejó hacer. Sabía que Axel acostumbraba a hacer eso así que ya no le extrañaba. Y tampoco le extraño el sentir las manos del pelirrojo en su trasero. –Te habías tardado- dijo divertido.
-Por eso cambie posiciones, es más fácil así.- decía mientras las metía dentro del pantalón.
-Sí, si es más fácil.- se restregó un poco, causando un poco de fricción en ambos miembros. –También es más fácil hacer esto.
-… hmm, sí también lo es. – bajo un poco más el pantalón, le era algo complicado debido a que aún se encontraba abrochado.
-Yo tengo esta ventaja- le dijo al desabrochar el pantalón de Axel,- tú no la aprovechaste.
-Pero sé que serás buen niño y lo harás por mí.- dijo sonriendo.
-Pero es divertido ver cómo te complicas por lograrlo- contestó con mofa. –Además, ¿de cuándo acá yo soy buen niño?
-Desde ahora. – lo beso de forma rápida para después reír un poco. –Anda, yo no quiero soltar esto- estrujo un poco más el trasero de Roxas- todavía.
-Vas a tener que soltarlo de cualquier forma- comentó mientras que con un poco de dificultad comenzó a desabrochar la prenda.
-Pero no todavía.- sonrió al sentir más libertad para moverse, tal vez lo que había dicho Cloud era cierto, pero hasta la fecha no había conocido a persona más apasionada que Roxas y eso era algo que le encantaba, su mal humor sólo era un extra no muy agradable. Pero sabía que no todo podía ser bueno.
-Te digo que Cloud estaba nervioso.- decía intentando convencerlo.
-Pero estoy seguro que no hicieron nada tan grave- decía queriendo calmarlo, él también comenzaba a sentirse un poco nervioso, quería convencerse de que la Organización no había hecho algo tan malo como eliminar a toda una banda.
-¿Te parece?- preguntó algo molesto- hablamos de la organización y sabes perfectamente de lo que son capaces. ¿O quieres que te recuerde como eran cuando nos enfrentamos a ellos?
Todavía lo recordaba, Riku en algún momento imito la vestimenta pero no pertenecía a la organización, había querido, de alguna forma, infiltrarse y averiguar de qué se trataba. Qué hacían y sobre todo, quienes eran. Pero la organización lo había descubierto obligándole a dejar sus intentos. Fue justo cuando Roxas ya era considerado el número XIII. – Lo recuerdo perfectamente Sora.
-¿Entonces? Si sabes que Roxas es capaz de enfrentar a su propio hermano por órdenes de Xenmas, ¿qué te hace pensar que no harán nada contra sus enemigos? Al menos nada "grave" como dices tú. – Eso era algo que tenía bien en claro, no podía olvidar esa vez que él y Roxas se enfrentaron, incluso se enfrentó a Riku, pero les había demostrado que en cuestiones de orgullo, de lealtad y de batalla, Roxas no se tentaba el corazón por nadie y eso se aplicaba a todos los de la organización.
-Sólo quiero pensarlo. Axel también es de cuidado.
-¡Todos son de cuidado!- decía mientras abría la puerta principal y se adentraba a su hogar con Riku detrás de él, tomando dirección hacía la habitación del castaño.- Axel, si mal no recuerdo lo que me dijo Cloud, lidia con los traidores, se encarga de ellos. Y la manera en que los elimina es demasiado…
-¿Cruel?- preguntó en tono serio.
-Sí, demasiado cruel.- Y es que, a él no le gustaría morir a manos de Axel ni de sus llamas.
-¿Y crees que lo que paso en Villa Crepúsculo tenga algo que ver? – se estaban acercando a las habitaciones.
-No, cómo crees- dijo sarcástico.- el hecho de que se encontraran muestras de un incendio o de pelea no significan nada. – se detuvo frente a la habitación de Roxas. –ellos no estuvieron dentro de una pelea, fue una total eliminación. No se midieron en nada.
-Bueno, ¿qué esperabas? Es de la organización de la que…- se detuvo al escuchar un sonido extraño. -¿escuchaste eso?- bajo la voz.
-¿El qué?
-Shh… escucha.- se quedó callado invitando a Sora a que hiciera lo mismo.
-hgh… hahh…- se arqueo un poco, Axel estaba haciendo bien su trabajo, no tenían mucho de haber comenzado cuando el pelirrojo ya había encontrado su punto.- Axel…- bajo más su cabeza, escondiendo más su rostro en la almohada. Sentía perfectamente al otro encima de él, cuidando no dejar todo su peso encima de su cuerpo.
-Roxas…- se encargaba de besar toda su espalda, entreteniéndose por ratos en sus hombros. -…hahh… Roxas- repetía su nombre de forma sensual cerca de su oído, eso provocaba que el rubio lo apretará un poco, cosa que le encantaba.
-ahh… Axel…- aumentó un poco su tono de voz.
Ambos procuraban no forzarse demasiado, las heridas podrían causarles problemas, por ello buscaban la mejor posición y después de mucho estar buscando lograron acomodarse de forma que no les causará mucho dolor. -¿te gusta Roxas?- preguntó divertido al ver todas las reacciones que el rubio expresaba. –Dímelo, ¿te gusta?- mordió un poco su oreja.
-…S…si…si…me gusta- logró decir en un susurro. La excitación, por contrario que parezca le hacía bajar la voz, centrarse sólo en las sensaciones que el cuerpo recibía. Provocando que se volviera un tanto inútil en cuanto al habla se refería.
Sonrió, mordió un poco el cuello del chico provocándole una marca, pequeña, un poco roja, nada comparada con las que había dejado en los hombros o parte de la cintura del rubio – Eso es perfecto- se movió entrando más en Roxas, - de verdad perfecto.
-Ese sin duda es Roxas- dijo Sora en tono bajo al escuchar mejor los sonidos, se había sonrojado un poco.
-Y el otro es Axel- completó Riku. -Creo que no es correcto que nos quedemos escuchando.- decía intentando mover a Sora hacía su propia habitación.
-Yo sé que no es correcto pero… ¿cada cuánto puedes escuchar así a tu hermano?- decía agachando un poco la cabeza y jugando con sus manos.
-Pequeño pervertido,- decía acercándose a él. –Mejor vamos a tu cuarto y tú mismo te oirás de esa forma.- dijo divertido mientras lo rodeaba de la cintura y lo llevaba a la habitación.
-…Axel…- Sentía como entraba más y más, era toda una lata el estar herido, era molesto y los limitaba en muchas cosas, pero no importaba, lo estaba disfrutando y no era el único.
-Ya casi… Roxas…
-hgh…- la respiración se aceleró. Sus paredes se contrajeron, sintió la explosión. Ambos habían llegado al clímax. Axel se recostó mejor sobre él.
-El más pequeño de los Strife- dijo por lo bajo.
-Así es…
-El de peor carácter.
-Dicen…
-¿Dime, estoy seguro de quedarme contigo?- le preguntó besándole la espalda de nuevo.
-No, no lo estás.
-Cierto.
-Pero vas quedarte conmigo.
-¿Ah sí?, ¿por qué lo dices?- preguntó divertido.
-Porque nunca te ha gustado avanzar a la segura.
-Ese es un buen punto.
-Lo sé…
-Entonces… ¿otra ronda?
-Si crees poder…
Con ello Axel reacciono, salió de dentro del chico y lo acomodo de forma distinta.- Entonces, otra ronda. –sentenció. Provocando que Roxas sonriera de forma pícara.
-Otra ronda.- afirmo.
-FIN FLASH BACK-
-Roxas…- escuchó a un lado de él en un tono adormilado.
-mmh…
-Las cortinas.
-Levántate a cerrarlas- contestó mientras se cubría la cabeza con las cobijas.
-Estás más cerca.- objeto.
-Estoy cansado.
-¿Cansado?, ¿y exactamente por qué?- preguntó, estaba recostado boca arriba cubriéndose la cara con la almohada. Se negaba a abrir los ojos.
-¿Te parece poco el haberlo hecho 6 veces ayer?- preguntó molesto.
-El cansado tendría que ser yo.- reclamó.
-Recuérdame a quien penetraron por favor.
-Touché…- decía quitándose la almohada y levantándose para ir a la ventana. –Ya levántate.- le dijo al bulto que había debajo de las cobijas.
-No quiero.
-Roxas, anda. Hay que hacer muchas cosas hoy.- decía jalando un poco las cobijas.
-¿Así, cómo qué?
-Hay que limpiar, preparar algo para desayunar, además ¿no iban a venir los chicos?
-No quiero- volvió a decir.- bien pueden irse muy lejos los chicos. Quiero dormir un poco más.
-Ya no vas a poder dormirte y lo sabes perfectamente, anda levántate.- dijo dándole una palmada por sobre las cobijas. – si no estás levantado para cuando salga del baño de verdad que te voy a obligar tal cómo se les hace a los gatos. – dijo para irse después al baño.
Roxas sólo suspiro, no quería que lo mojará de nuevo. Ya lo había hecho una vez y no le quedaron muchas ganas de probarlo de nuevo.- ¿Te han dicho que eres muy molesto?- preguntó en voz alta mientras quedaba sentado en la cama.
-¿Te han dicho que eres muy dormilón?- preguntó desde el baño.
-Me complemento contigo.- se estiro un poco quedando todavía en la cama. Todavía tenía sueño.
-Si claro.- contestó saliendo y yendo hacía la cama con el rubio. – Buenos días.- saludó con un beso rápido.
-Buenos días.
-¿En serio dormiste con eso puesto? Deberías de cambiarla. –dijo al ver la vieja sudadera que tenía el chico. –Podría comprarte otra si quieres.
-No, no quiero. Me gusta esta sudadera, es cómoda, no es tan gruesa pero tampoco tan delgada.
-Te queda grande.- dijo al ver como las mangas le quedaban flojas y lo largo de la misma le cubría parte de las piernas.
-Me gusta y no me importa que me quede grande, así me gusta.
-¿Por qué tanto cariño hacía la ropa?- preguntó divertido.
-Sólo ésta, por el simple hecho de que es tuya. Bueno era.
-Anda, vamos a desayunar.- dijo mientras salía de la habitación para dirigirse a la cocina.
-Oye, ¿vas a despertarme así todos los días?- preguntó yendo detrás de él.
-Tal vez.
-¿Y esperas que lo soporte por tres años?- se recargo en la entrada de la cocina y cruzó los brazos.
-No,- contestó mientras quedaba frente al rubio- espero que me soportes por muchos años más.
-Va a ser una tortura.- se lamentó.
-Venga ya Roxas, será divertido esto. Cloud accedió.
-Después de mucho.
-Pero accedió, logré un intercambio y ahora estoy aquí, contigo.
-Y vas a molestarme no dejándome dormir hasta tarde.
-Exacto.- sonreía mientras ponía un dedo sobre la nariz del más chico, - así que acostúmbrate.
-Haré el intento.- en cuanto el mayor separó el dedo Roxas hizo el intento de morderlo.
-Tranquilo, ya preparó el desayuno, no es necesario que me comas.
-Pero yo quiero comerte- dijo riendo.
Axel se acercó a abrazarlo, -en la noche ya veremos quien se come a quien.- lo soltó para ir al refrigerador. –Así que ¿hoy voy a conocer a tus amigos?
-Si llegan, supongo que sí.
-Recuérdame como se llamaban.
-Olette, Pence y Hayner.
-Hayner… ¿es el chico que quería iniciar contigo algo mucho más íntimo?
-…Si. – Se acercó al mayor quedado recargado en la estufa. –No vayas a decirle nadie ¿quieres?
-¿Me crees capaz de hacerlo?- preguntó mientras sacaba un par de huevos y se acercaba a la estufa con un sartén.
-Por algo te lo estoy diciendo.
-De acuerdo, prometo comportarme.
-Gracias. Pues bien, iré a cambiarme. – dijo mientras subía las escaleras.
-Está bien.- no haría nada malo, al menos que fuera necesario.
Iba a confiar en él, estaba completamente dispuesto a hacerlo, pero al ver como se comportaba estaba tentado, en ese momento, a darle un buen golpe a Axel.
-¿Así que vas a estar viviendo aquí Axel?- preguntó la chica.
-Sí. Logré un intercambio en la universidad, así estaré más cerca de Roxas y también de quería conocerlos chicos. Me hablaron mucho de ustedes.- decía mientras rodeaba al menor que estaba sentado a un lado de él por la cintura.
-¿A sí?- preguntó Hayner.
-Si. De todos ustedes.- contestó viendo directamente al chico. Lo había sentido, sería estúpido si no lo hubiera notado. Hayner lo veía un tanto molesto y un poco intimidado. Lo veía como un rival fuerte, un gran problema.
Roxas también lo había notado, había una rivalidad entre Axel y Hayner. Los observo un momento a ambos, no podía hacer nada. Hayner ya lo había intentado y no había podido. Había estado preocupado por eso desde que Axel le dijo que iba a irse con él. También había estado preocupado por el cómo reaccionaría Seifer cuando los viera juntos, cosa que se pasó poco después al enterarse que este había empezado una relación con León.
-¿Y… hace cuánto que se conocen Axel?- Pence también lo había notado así que decidió interferir.
-Desde niños. Los gemelos siempre jugaban con Riku y conmigo desde que recuerdo.- contestó sonriendo al castaño. – Ya saben que no es muy común encontrar a unos gemelos, así que a los dos nos ganó la curiosidad.
-Oh, ya veo. ¿Y desde ese entonces te gustó Roxas?- preguntó Olette provocando que Roxas cubriera sus ojos con la palma de las manos y bajará la cabeza murmurando un "no es verdad que preguntó eso".
Axel rio con ganas, no esperaba esa pregunta. Hace mucho que Riku y él le habían contado a los gemelos de su enorme enredo. –De hecho yo lo veía muy molesto, siempre parecía estar de mal humor y era más serio que Sora. Bueno, sigue siendo más serio que Sora. Por eso es que poco me importaba si estaba con nosotros o no.
-Axel estaba interesado en mi hermano.
-¿En serio?- preguntó Pence.
-Si, a mí me gustó primero Sora y a Riku le gustó Roxas. Podría decirse que habíamos elegido mal. Pero después, por una situación me di cuenta que Sora era un niño muy… sensible por así decirlo. Siempre lo negaba pero lo era, yo no quería a alguien así conmigo. Y Riku se dio cuenta que Roxas al contrario que su hermano era un chico demasiado serio y tranquilo. Muy calmado. Fue ahí que nos dimos cuenta de que estábamos con la persona incorrecta.
-Eso es muy lindo.- Dijo Olette emocionada. –Suenas tan lindo cuando eras niño Roxas- le dijo al chico viéndolo.
-¿Sueno?- preguntó.
-No te creas, el mal humor lo ha tenido siempre.- dijo riendo hasta que sintió un golpe en las costillas.
-Te estás pasando.
-Lo siento, lo siento- se disculpó mientras se sobaba el área golpeada.
-¿Hace cuánto que están juntos?-preguntó serio Hayner.
-Hayner…- llamaron Pence y Olette.
-Sólo quiero saberlo.
Axel iba a responder pero Roxas lo detuvo tomándolo de la mano.- Hace cuatro meses, pronto serán cinco.- contestó mientras le sonreía. Ya sabía por dónde iba la situación, así que quería dejar las cosas en claro. –Supongo que vamos bien en eso, él se quedará aquí, lo cual me lo sigo pensando porque es un poco molesto- dijo en un murmullo lo último- pero como cuando estábamos con mi familia pasaba más tiempo en su casa que en la mía, no es tan extraño que vivamos juntos ahora. – terminó de explicar.
Axel sonrió, Pence y Olette lo observaron un poco sorprendidos y Hayner simplemente se quedó callado, eso lo había dejado todo en claro. Creyó que podría llegar a tener una oportunidad pero Roxas ya había dejado las cosas en claro. Era terco, lo sabía pero al menos no se daba por vencido tan fácil. –Ya veo. Se ve que serán una pareja estable.
-Gracias- contestó Roxas con una sonrisa.- eso espero.
-Bueno Roxas, nosotros nos vamos.- dijo Olette mientras se levantaba. Siendo imitada por Pence y Hayner. –Todo un gusto conocerte Axel, nos estaremos viendo por aquí. –se despidió.
-Eso espero Olette.
-Después saldremos todos juntos.- Sugirió Pence.
-De acuerdo.
-Nos vemos.
Se dirigieron a la puerta y salieron del lugar; dejándolos solos. –Eres algo cruel- le dijo poniendo una mano en la cabeza del rubio.
-Había que dejar las cosas en claro.
-Pero lo hiciste bien, ya tenía pensado un buen discurso para ponerle un límite.
-Por eso lo hice, -se volteó para verlo de frente.- Así que, mi mal humor ha sido desde pequeño.
-Sí, pero yo sé cómo quitarte el mal humor.
-¿Ah sí?, ¿cómo?- preguntó cruzándose de brazos.
-Tengo mis trucos… - se inclinó un poco para decirlo a su oído. –Y los conoces muy bien. –Lo levantó y se lo cargo al hombro. – Puedo enseñártelos de nuevo ahora. –decía mientras lo llevaba a la habitación.
-¡Axel!, debes de estar bromeando, ¡bájame ya!- exigía sin ningún resultado.
-No, - contestó tajante- te quitaré ese mal humor. Así que mejor disfrútalo.- terminó con una carcajada.
Dejo de patalear, ya sabía que cuando el otro se ponía así no se podía hacer nada. – Van a ser tres años muy largos.- se lamentó.
-Oh si, demasiado largos. –secundo, mientras entraba a la habitación.
Bueno al menos ya no tenía que lidiar con cualquier otro tipo de problemas, ya era él mismo, ya no tenía ninguna clase de conflictos mentales ni problemas existenciales. Todo había quedado solucionado. Así que sólo tendría que lidiar con su plaga pelirroja. Cosa que ya sabía cómo tratar.
