Namatame miro a la chica muy sorprendida, pues ella no tenía ni idea de que Tokaku tuviese una hermana, de hecho casi nadie lo sabía, miro a la chica que tenía enfrente, era tan parecida a Tokaku, el mismo tono de cabello y de piel y aquellos ojos tan fríos y azules eran los mismos de su antigua compañera de clase, los rasgos faciales eran casi idénticos, pero aquella chica era en definitiva diferente una vez pasada la primera impresión, ella sonreía de manera extraña en comparación con Tokaku a quien verla sonreír era casi un milagro, su lacio cabello era muy largo y le cubría la parte izquierda del rostro, Chitaru no sabía que hacer

-Pareces muy sorprendida Namatame-san, lo sé, ver a la hermana de aquella idiota resulta extraño ¿no?- la chica río

-¿Por qué me has pedido que viniera? ¿Qué es lo que quieres?-

-Bueno ya te lo dije, quiero pelear contigo-

-¿Por qué conmigo? Y ¿Por qué has dicho aquello de Kirigaya?-

-Dije eso porque la mataré…y lo otro, bueno, supe que eras buena con la espada y me gustaría probarlo-

-sigo sin entender…-

-creo que eres tonta, en fin, iré al punto, tu antigua profesora me ha contratado para asesinar a Angel Trumpet, pero para ello debo acabar contigo primero-

-Así que te contrato-

-sí, este será mi último asesinato como una simple asesina a sueldo, una vez que acabe con ustedes buscare a la estúpida Tokaku y la mataré, así podré tomar mi lugar como la heredera del clan Azuma-

-¿Planeas matar a tu propia hermana?-para Chitaru aquello era inimaginable

-jajaja! Tal vez sonó un poco rudo, pero, si, eso planeo-

-¿Por qué?-

-Veras mi "querida" abuela quedo decepcionada con esa idiota después de lo sucedido en el Black Group, no mato a su objetivo sino que ahora vive con ella, la abuela es muy tradicionalista así que para ella es toda una vergüenza, una humillación al poderoso clan Azuma, jajaja la despiadada asesina heredera de los Azuma no mato a su objetivo jajaja que divertido, la abuela Azuma deseaba que Tokaku llegase al Black Group y en cuestión de horas o a lo mucho unos cuantos días matara a su objetivo, y aunque Tokaku fue declarada vencedora al final esto no complació a la anciana, ella no quería un fallido intento de asesinato, no, ella quería que la matara completamente, cuando su brillante heredera fallo decidió buscarme a mí, me ofreció ser la siguiente al mando del clan y lo único que pedía era la muerte de esa inútil…-la chica se quedó perdida por un momento-…aunque debo admitir que el hecho de que esa maldita anciana me buscara es un mero acto de cinismo, pues fue ella misma quien se encargó de alejarme de mi madre ya que no me consideraba digna, si, nací antes de tiempo, débil y demasiado pequeña, según sé cuándo ella me vio tan solo dijo "esta criatura tan débil será inútil como asesina, no sirve para gobernar al legendario clan Azuma", ella me habría matado pero en un último intento mi madre le pidió a su hermana que me llevara donde mi padre, después de eso la maldita abuela odio aún más a Mako, un año más tarde llego al mundo mi detestable hermana, ella si fue considerada digna aunque nadie le revelo jamás mi existencia, yo por mi parte viví con mi padre desde entonces él era una asesino a sueldo y me enseño todo cuanto sé, es curioso ¿No lo crees? La abuela eligió a Tokaku pensando que ella sería mejor y resulto ser lo opuesto, ella es fuerte, lo sé, pero la verdadera sangre asesina del clan no está en sus venas, está en las mías, en cuanto tome el control del clan me encargaré de matar también a esa maldita anciana… ¿Pero que estoy haciendo ah? Yo contándole mi historia familiar a mi oponente jajaja me estoy volviendo muy sentimental, en fin eh venido aquí a vencerte así que prepárate!- ella empuño una espada y apunto a Chitaru quien había estado escuchando su historia sin decir palabra, ella también tomo la suya y sin aviso previo aquel duelo había comenzado, solo se escuchaba el metálico sonido de las espadas chocando entre sí, destellos plateados desprendidos de las armas reflejando la luna, cada chica buscaba dar a su oponente la estocada final, pero ambas eran buenas manejando la espada, Chitaru veía los veloces movimientos de Yashiro siendo capaz de evadirlos, ni una de las dos retrocedía ni un solo paso los ataques eran cada vez más rápidos y con mayor fuerza, entonces Yashiro comenzó a reír bajando su espada y retrocediendo, seco el sudor de su frente con el dorso de la mano

-vaya! Sí que eres una oponente muy fuerte, el oponente ideal para mí despedida como asesina a sueldo, me alegra haberte encontrado-

-Eres despreciable!-

-¿Por qué lo dices?-

-Hablas de matar a tu propia familia sin ninguna consideración-

-No espero que me entiendas Namatame-san, nadie puede entender… mucho menos una traidora como tú-

-cierra la boca!-

-Me recuerdas tanto a mi idiota hermana, ambas son igual de estúpidas, ambas dejaron de lado el hecho de que son asesinas y ahora dicen "amar" a su presa… ambas son una vergüenza-

-Te matare!-

-¿Te enfada que te diga la verdad? Jajaja! Tú amas a una alimaña como Angel Trumpet jajaja! Esa chica mato a un montón de personas, me sorprende que aún no te haya matado a ti-

-Basta, deja de hablar así de ella!-

-Descuida Namatame-san en premio por el excelente duelo que me estás dando matare de un solo golpe a tu pequeña asesina, no la haré sufrir, tan solo le cortare la garganta y listo- Chitaru podía sentir una enorme furia en su interior, las palabras de Yashiro eran para ella un insulto, para ella la sola idea de perder a Kirigaya le era inconcebible

-Sabes Namatame, en algunos lugares se acostumbra tomar las armas de tu oponente derrotado, me gusta mucho esa espada, así que cuando te mate la voy a tomar, a menos que tú desees ser sepultada con ella, porque si es así te cumpliré esa última voluntad-

-DEJA DE HABLAR!...- Chitaru se lanzó por ella atacando más ferozmente que antes, su espada rasgaba el aire con violencia colisionando contra la de su enemiga, Azuma se sorprendió ante el repentino ataque y por poco no le da tiempo de reaccionar, este segundo de titubeo le valió una herida en el hombro derecho la cual sangro abundantemente, pero no pudo mirar el daño ya que Chitaru no detenía su ataque, esta vez Yashiro estaba siendo obligada a retroceder, los ojos escarlata de Namatame no mostraban nada más que una incontrolable furia, solo escuchaba el golpear de las espadas y los fuertes latidos de su corazón

-Parece que la sola idea de que yo mate a esa basura te vuelve loca jajaja! Me encantaría que vieras cuando le rebane el cuello, jajaja! Es una lástima que para cuando lo haga tú ya estarás muerta jajaja!- la mueca burlona en el rostro de Azuma solo hizo enfadar más a la pelirroja quien lanzó un ataque más, está vez la punta de la afilada espada se clavó en el brazo izquierdo de su oponente, esta retrocedió "Ella es mucho más fuerte de lo que esperaba, creo…creo que no podré vencerla…no, no debo fallar" pensó Yashiro, entonces haría lo único que podría asegurarle la victoria, empuña la espada una vez más y corrió hacía Namatame, esta estaba lista para repeler el ataque, pero algo cambio, Azuma de pronto bajo la espada agachándose con velocidad, sin poder detenerse Chitaru tan solo sintió un muy fuerte golpe en el estómago que la dejo sin aíre, Yashiro aprovecho aquel momento de confusión y tomo a Namatame por la espalda colocándole la espada en la garganta

-Lamento tener que jugar sucio Namatame-san, tengo que reconocer que en esto no podría vencerte limpiamente, pero como comprenderás no puedo darme el lujo de perder, así que, lo siento- Chitaru no podía moverse, la chica la tenía apresada con el peso de su cuerpo y el fuerte agarre de su brazo libre además de que tenía el filo de la espada en el cuello el cual sintió comenzaba a cortar su piel, aquello era todo, estaba a punto de ser asesinada, ya no podría proteger a Kirigaya "Kirigaya, lo siento" fue su ultimo pensamiento.

Pero varias cosas pasaron en tan solo unos segundos, se escuchó el seco sonido de un disparo, la espada que cortaba la piel de Namatame cayó al suelo y unos instantes después Yashiro Azuma también cayó, Chitaru se levantó respirando con dificultad y mirando a su alrededor, su oponente yacía en el suelo inerte, entonces escucho pasos, se volvió hacia estos alarmada pero sus ojos se abrieron muy sorprendidos al ver ahí de pie a la pequeña Kirigaya con su pequeño oso de felpa en las manos

-¿Kirigaya?- la niña no dijo nada tan solo corrió a abrazar a su querida Chitaru- ¿Qué haces aquí Kirigaya? ¿No te habías quedado en casa?- la chica la miro

-No podía dejarte venir sola Chitaru-san-

-Pero, ¿Qué sucedió con Azuma?...¿A caso fuiste tú?- la pelirroja miro el oso de felpa pues sabía lo que en él se cultaba

-sé…sé que prometí no hacerlo más, pero ella, ella estaba a punto de matarte…lo siento Chitaru-san- la peli azul bajo la mirada, pues había roto su promesa, pero Namatame lejos de reprocharle nada coloco ambas manos en las suaves mejillas de Hitsugi y levantando un poco su rostro la beso tiernamente en los labios

-Gracias por salvarme Hitsugi- la chica de los ojos dorados le sonrió con timidez, Chitaru miro a Yashiro en el suelo

-entonces ella… ¿Ya está muerta?-

-No, la aguja que le dispare estaba impregnada de un fuerte paralizante, no morirá pero le costara trabajo moverse por unos días-

-entiendo…entonces es hora de volver a casa- Namatame tomo de la mano a Hitsugi, sin embargo cuando abandonaban el parque la pelirroja volvía la mirada constantemente

-Te ves preocupada Chitaru-san ¿Pasa algo?-

-No es nada, tan solo me pregunto si es buena idea dejar ir a esa chica así nada más-

-¿a qué te refieres?-

-esa chica hablaba sobre matar a Tokaku y bueno…ella no es tan mala después de todo-

-Chitaru-san no te preocupes, Azuma-san es muy fuerte y dudo mucho que se deje asesinar tan fácilmente por esta chica-

-si tienes razón- ambas chicas abandonaron el lugar tomadas de la mano.

Después de aquella pelea al llegar a casa lo primero que hizo Namatame fue tomar un baño, no deseaba pensar en nada pues después de casi haber muerto se sentía feliz por estar de regreso en casa junto a la chica que amaba, salió de la ducha y se dirigió a su recamara donde la aguardaba Hitsugi, la niña se quedó mirándola por unos cuantos segundos pues la pelirroja solo estaba usando una simple bata de baño

-se supone que soy yo quien debe protegerte Kirigaya pero has sido tú quien termino salvándome a mí- la niña sonrió mirando a su amada

-Chitaru-san me cuida a mí y yo cuido a Chitaru-san-

-Kirigaya…si hubiera alguna manera de recompensarte por lo que has hecho hoy, tan solo dímelo- Kirigaya miro a la chica, había algo que ella deseaba y lo deseaba más que nada así que no dudaría en pedírselo a su amada

-Chitaru-san…hay algo que yo deseo-

-Dime que es Kirigaya-

-acércate Chitaru-san-la pelirroja se acercó hasta estar frente a la chica quien tenía una mirada "inocentemente" pervertida, entonces Kirigaya acerco su rostro al de Namatame y sin mediar palabra la beso, un beso tan apasionado que lo único que pudo hacer Chitaru fue dejarse llevar, porque así era siempre, solo bastaba con que Kirigaya la tocara para que ella se le entregara completamente era como si ese rostro tierno e inocente la dominara con tan solo una palabra, con tan solo una caricia, las manos de Kirigaya hábilmente le quitaron la bata dejándola desnuda, con una última mordida en el labio la peli azul rompió el beso y mirando el desnudo cuerpo de Namatame solo le dijo

-Esto es lo que deseo Chitaru-san…a ti-

-Hi…Hitsugi- las mejillas de Chitaru estaban muy ruborizadas pero para Kirigaya esto solo la hacía verse aún más linda, pero la pequeña no perdía el tiempo ya que sus manos acariciaban suavemente los grandes pechos de la pelirroja quien no podía evitar sentir placer, Hitsugi se puso de pie y tomándola de la mano la acerco a la cama

-Chitaru-san será toda mía esta noche-…