"...sobre su cama leyendo un libro se encontraba la pelirroja, tan distraída estaba con aquel texto que no noto el momento en el cual su pequeño ángel había entrado en la habitación hasta qué tuvo la sensación de estar siendo observada, entonces levanto la mirada y ahí estaba Kirigaya, de pie, sosteniendo su oso de felpa y mirándola, había una sonrisa en ese rostro tierno, pero aquellos ojos dorados tenían una expresión diferente, algo contrastante con su inocente apariencia, Chitaru la vio acercarse sin decir ni una palabra, entonces le quito el libro de las manos
-¿Kirigaya?-
-¡shhh! No hables-
-¿Qué sucede?-
-No digas nada Chitaru-san…solo déjate llevar- La pelirroja no comprendía nada, entonces Kirigaya la tumbo en la cama y se subió sobre ella sentándose en su vientre
-¿Qué haces Kirigaya?-
-Chitaru-san debe quedarse en silencio y dejar que yo me encargue-
-pero… ¿Qué te sucede?- la peli azul abrió la cremallera de su oso rosado sacando de él un par de esposas
-Este pequeño amigo es un gran escondite…ahora Chitaru-san se quedara quieta o sacare lo que queda dentro de mi lindo oso ¿Recuerdas lo qué es, verdad?- por supuesto que lo recordaba "Veneno" esa era la respuesta
-¿Kirigaya, qué te pasa?- la niña sonrió
-descuida Chitaru-san, no voy a hacerte daño…tan solo déjame tocarte- hábilmente y sin mediar palabra Kirigaya se las había arreglado para quitarle la parte superior del pijama dejando sus pechos desnudos frente a Hitsugi quien los miro con lujuria, extendió su pequeña mano y los acaricio suavemente provocando que Namatame se sonrojara
-espera Kirigaya…- pero la pequeña no le dio oportunidad de nada ya que aprisiono sus muñecas esposándolas a la cabecera de la cama
-Ahora si Chitaru-san será toda mía- Namatame iba a decir algo pero fue silenciada con un apasionado beso no podía negar que aquello estaba gustándole, Kirigaya le dio una pequeña mordida en el labio antes de descender lentamente besando su cuello, los suaves labios y su ansiosa lengua recorrían su piel mientras de sus labios comenzaban a escapar débiles gemidos de placer, la peli azul se detuvo y miro a Chitaru
-sabes algo Chitaru-san, siempre me ha gustado cuando tus mejillas se sonrojan, es tan lindo-
-…Kirigaya…-
-Chitaru-san deja de llamarme Kirigaya ¿sí?- la voz de la pequeña chica ya no sonaba tanto con aquel tono infantil, era una voz suave y seductora, Chitaru estaba encantada con aquello pero la ponía nerviosa estar atada y a merced de Kirigaya, entonces sintió la manos de la pequeña tomar sus pechos
-Me encantan tus pechos Chitaru-san, son tan suaves…- rozo levemente sus pezones con las puntas de sus dedos, esto estremeció a la pelirroja quien no pudo reprimir un gemido, pero eso no detuvo a Kirigaya quien siguió acariciando sus senos para después llevarse uno de ellos a la boca, con la punta de su lengua toco el pezón, besaba y lamia lentamente aquel par de pechos dejando suaves mordidas en ellos, la pelirroja gemía excitada pues el placer dado por Kirigaya era grande
-Kirigaya…por favor…desátame- dijo entre gemidos Namatame, la pequeña río un poco
-Lo siento Chitaru-san pero esta noche eres mía…tan solo mía- puso sus dorados ojos de vuelta sobre los senos de su amada, volviendo a devorarlos con tanta pasión que lo único que podía escuchar eran las expresiones de placer de su "presa", entonces noto que Chitaru aún tenía puesta la parte baja del pijama
-Lo mejor siempre va al final, ¿verdad Chitaru-san?-
-¿Qué…?- sin comprender nada tan solo miro a Kirigaya dejarla completamente desnuda
-¡vaya! Chitaru-san eres hermosa- sintió como su rostro se ruborizaba aún más ya que Hitsugi miraba su cuerpo completamente descubierto
-…por favor suéltame Kirigaya…-
-Dime Hitsugi y te soltaré-
-no- se negó sin siquiera saber porque
-Chitaru-san eres tan mala…tendré que castigarte- el sexy tono amenazador le causo escalofríos pero tenía unas grandes ganas de ver cuál era aquel "castigo", Kirigaya no se hizo esperar, se colocó entre las piernas de la chica mirando lo que deseaba, sus manos deseosas comenzaron a tocar la entrepierna de la pelirroja, sus hábiles dedos acariciaban suavemente su clítoris, el placer recorrió su cuerpo como si fuese una corriente eléctrica
-¿esto te gusta Chitaru-san?- Namatame no podía articular palabra pues las caricias de Kirigaya solo le permitían gemir así que solo asintió, pero Kirigaya se detuvo
-¿Por qué paras?-
-No seguiré hasta que me llames Hitsugi-
-Kirigaya…por favor-
-no, no, no Chitaru-san debe decirme Hitsugi si quiere que yo siga- Namatame sin razón alguna no deseaba hacerlo, pero para persuadirla Kirigaya rozo apenas su clítoris con la punta del dedo, no podía soportarlo, ella deseaba más de eso
-¡Por favor…tócame…Hitsugi!-la niña sonrió radiante
-Chitaru-san eres tan linda- entonces volvió a donde estaba, para ser una "niña" sabía muy bien lo qué hacía, ya que con sus apresurados y suaves toques tenía a Chitaru en el cielo, pero una vez más se detuvo, Namatame la miro
-¿Qué pasa…por qué paras…H…Hitsugi?-
-soy muy desconsiderada, tú estás desnuda y yo no…así que…- la peli azul se quitó lentamente la ropa, poco a poco, mostrando cada vez más piel, su amada la miraba hipnotizada
-¿Te gusto Chitaru-san?- pregunto la chica ya desnuda, la pelirroja estaba completamente embobada con su mirada perdida en la desnudez de su pequeño ángel, Kirigaya río
-creo que eso es un sí- Kirigaya volvió a la cama mirando provocativamente a Namatame, la chica no parecía querer perder el tiempo ya que enseguida llevo una de sus manos a la húmeda vagina de la sometida Chitaru
-Creo que ya estás lista Chitaru-san-
-¿Para qué?-
-para esto…- entonces con dos de sus dedos Kirigaya penetro su vagina, la peliroja arqueo la espalda, Chitaru movía sus caderas al compás de los movimientos de la mano de su dominadora buscando aumentar aún más su placer pues estaba siendo profundamente penetrada por aquella suave mano, pero la chica de los ojos dorados deseaba dar aún más a su amada
-Chitaru-san…voy a comerte- dicho esto Namatame se sintió morir cuando la lengua de Kiigaya dio la primera lamida sobre su clítoris, sus gemidos eran prueba del sus sensaciones, su "ángel" lamia su vagina, cada parte de su piel, cada rincón de su intimidad, nada se le escapaba, pues encantada con el dulce sabor de su piel Kirigaya no deseaba perder nada, la peli azul a su vez se daba placer frotando su zona íntima con la rodilla de la otra chica, ambas chicas se encontraban en pleno éxtasis, sentir aquella lengua hurgar dentro de sí era lo más placentero del mundo, podía sentir venir el final, estaba a punto de terminar, cuando Hitsugi dio aquella leve mordida en su punto más sensible fue cuando por fin su anhelado orgasmo estallo…"
Abrió los ojos, aun respirando con agitación, sintiendo el todo su cuerpo el eco de aquel gratificante final, pero dándose cuenta de que toda aquella situación había sido tan solo un sueño, un dulce y húmedo sueño, entonces decidió abrir los ojos, era aun de noche, su cuerpo estaba cubierto de sudor, un ligero sobresalto le causo el sentir algo bajo las sabanas, entonces se descubrió, gran sorpresa fue hallarse desnuda pero una más grande fue encontrar a Kirigaya acomodada entre sus piernas, Hitsugi levanto la mirada
-Chitaru-san-
-Kirigaya…¿qué…qué hacías?- la chica de forma inocente dijo
-Chitaru-san estaba hablando en sueños y dijo "Tócame Hitsugi" así que yo hice lo que Chitaru-san me pidió- entonces Namatame comprendió, el placer no había estado solamente en sus sueños, Hitsugi había estado "aprovechándose" de su dormido cuerpo, la niña se lamio lentamente los labios y dijo en el mismo tono seductor de sus sueños
-Chitaru-san es tan dulce- Namatame se sonrojo un poco
-Kirigaya…-
-No digas nada…quiero seguir tocándote- su pequeño ángel pretendía seguir con lo suyo pero Chitaru la tomo por los hombros haciéndola caer sobre sus sabanas, y colocándose sobre ella dijo
-No…esta vez no…esta vez es mi turno de tocarte…Hitsugi-…
