...Habían ya transcurrido algunas semanas desde el enfrentamiento entre Chitaru y Yashiro desde entonces no había habido otro ataque, la razón era que la demente profesora no podía hallar a un asesino competente para la misión, ella había estado muy segura de que Yashiro Azuma lograría acabar con ambas chicas pero gran decepción sufrió al ver su error, había estado buscando una persona capaz de lograrlo, pero todos los asesinos parecían poca cosa para enfrentar a una hábil chica como Namatame y a una envenenadora experta como Angel Trumpet, los simples asesinos a sueldo resultaban inútiles pues solo matarían a la chica y ya, eso no era lo que ella deseaba, no, ella deseaba hacer sufrir a ambas chicas, pero mientras ella se volvía loca por su fallida búsqueda las cosas para Kirigaya y Chitaru iban "bien", Namatame estaba feliz de tener en su vida a alguien tan dulce como Hitsugi, la amaba más que a nada y esa amor le era siempre correspondido.

Aquel día había sido de lo más normal sin peleas ni intentos de asesinato, así que ambas chicas decidieron dar un paseo por las calles de la ciudad, tomadas de la mano disfrutaban de lo que había a su alrededor, hasta que alguien dijo tras ellas

-Namatame-san ¿eres tú?- ambas volvieron la mirada y se toparon con una chica alta de largo cabello negro, tez blanca y unos ojos de color verde, su mirada era profunda, Chitaru la reconoció

-Asahi-chan- la chica le sonrió

-Ha pasado ya un tiempo Namatame-

-sí, bastante-

-Me gustaría charlar contigo algún día-

-cuando tú lo desees Asahi, ya sabes dónde encontrarme-

-bien, entonces nos veremos muy pronto, hasta después Namatame- dicho esto la chica se marchó mientras la pelirroja y su acompañante retomaban su paseo

-Chitaru-san ¿Quién era ella?- pregunto Kirigaya

-Asahi Etsu, era compañera mía en la academia Fukutsuchi antes de transferirme a Myôjô… éramos buenas amigas- Kirigaya noto algo extraño en el tono de su voz, pero decidió ignorar aquello y seguir disfrutando del paseo junto a su amada.

Esa misma noche mientras Hitsugi ya dormía Chitaru pensaba ¿Por qué senpai no ha enviado otro ataque? ¿A caso se había rendido?, no eso era imposible, conocía bien a esa mujer y sabía que no se rendiría tan fácilmente, pero entonces ¿qué sucedía? Esta aparente calma lo único que lograba era incrementar su nerviosismo mismo que le costaba mucho trabajo ocultar ya que no deseaba alterar a su pequeña chica, miro el rostro de su compañera, amaba esa expresión tan tierna, se inclinó y le dio un beso en la frente

-no importa…yo seguiré protegiéndote-…

Los días seguían su curso y nada sucedía, esto solo alteraba aún más a Chitaru, al parecer el deseo de su senpai de volverla paranoica estaba cumpliéndose; aquella tarde Hitsugi se encontraba entre los brazos de su Chitaru-san recibiendo un tierno beso cuando llamarón a la puerta, Namatame se separó de su chica con delicadeza, la niña la miro

-Chitaru-san no te vayas-

-solo será un segundo, debo ver quien llama-

-Quiero otro beso de Chitaru-san- la pelirroja le sonrió, se había vuelto más "expresiva" en cuanto a demostrar sus sentimientos hacia Kirigaya, aunque solo cuando estaban solas ya que en público seguía siento difícil para ella

-Tendrás todos los que tú quieras- ella fue hasta la puerta, tomo su espada que estaba junto a esta (después del secuestro de Takechi abrir la puerta se había hecho "cosa seria") pero tras la puerta no había ningún atacante ni asesino era tan solo Asahi Etsu

-Hola Namatame-

-Asahi hola-

-espero no haber llegado en mal momento-

-no, está bien, adelante- Asahi cruzo la puerta, conocía bien el apartamento, pues había estado en el en muchas ocasiones, ahí nada estaba diferente salvo la chica que se encontraba sentada en la sala, una niña pequeña a la cual ella no conocía Namatame se acercó a la chica de los ojos dorados

-Asahi, ella es Hitsugi Kirigaya, vive aquí conmigo- la chica hizo una pequeña inclinación

-un placer conocerte Hitsugi-

-Hola- respondió la niña, por unos segundos ambas chicas se miraron a los ojos, solo bastaron esos segundos para que Kirigaya se diera cuenta de que esa chica no le agradaba en absoluto, pues en cuanto sus miradas se cruzaron un oscuro presentimiento invadió su pecho, algo había en Asahi que no le gustaba, esos brillantes y profundos ojos verdes ocultaban algo

-Bueno, yo las dejare solas- dijo la pequeña antes de abandonar el lugar, fue a la recamara donde se dejó caer sobre la cama "¿Qué me sucede?" se preguntó a sí misma "¿Por qué sentí eso al mirar a la amiga de Chitaru-san?" la niña nunca antes había sentido algo así, era extraño para ella y a decir verdad no le gustaba ya que posiblemente estaba juzgando a una persona sin siquiera conocerla, después de un rato sentía un poco de sed así que iría a la cocina a buscar un poco de agua, salió de la habitación pero al pasar cerca de la sala lo que vio no le gustó nada, Asahi y Chitaru charlaban muy animadas, pero la forma en como Asahi miraba a su Chitaru no fue de su agrado, la miraba como si…como si la pelirroja le gustara, además de que no dejaba de tomarle la mano "¿Qué se cree esa tipa? ¿Por qué toma su mano?", si, Kirigaya se sintió celosa de ver aquello, de pronto sus dorados ojos tiernos adquirieron aquella fría expresión asesina que indicaba peligro, se quedó un momento tan solo mirando, Asahi seguía mirándola de aquella forma y ahora no dejaba de arreglarse su larga cabellera negra y sonreía como una tonta, "Esa maldita le está coqueteando a Chitaru-san", Kirigaya habría deseado lanzar el vaso de agua que tenía en sus manos en el rostro de esa tonta chica, pero sabía qué si hacía una "escena" posiblemente Chitaru se enfadaría con ella, después de todo esa chica era amiga suya, aparto sus ojos de aquellas dos y decidió volver a la recamara pues si seguía mirando aquello lo más probable era que perdería el control, "Más te vale dejar de mirarla, Chitaru-san es solo mía" pensó molesta Hitsugi.

Namatame no había notado nada extraño en su amiga, pues la chica siempre se había comportado con ella de la misma manera, le era agradable tener una conversación que no tuviera relación con muerte y asesinos, Asahi la hacía sentir como aquella estudiante normal sin ninguna preocupación, una hora más tarde Etsu se marchó prometiendo volver pronto, entonces Chitaru fue en busca de su pequeña compañera, la encontró sentada en la cama mirando hacia la nada, pero esa mirada tenía algo raro

-¿Kirigaya?...- la niña pareció salir de un sueño pues miro a si alrededor antes de responder

-Chitaru-san-

-¿Estás bien? Te vez algo extraña-

-No es nada…solo pensaba un poco-

-¿en qué?-

-cosas sin importancia…y tu amiga ¿se ha ido?-

-sí, acaba de irse- Kirigaya dio un suspiro, el que esa tipa se hubiera ya marchado la hacía sentir mejor, Namatame seguía pensando que la peli azul estaba actuando un poco raro y pronto sabría él porque

-Chitaru-san… ¿Qué piensas de…tu amiga?-

-¿Qué pienso?... creo que no entiendo tu pregunta-

-… ¿Qué piensas tú de ella?- Chitaru lo pensó unos segundos

-Bueno ella me agrada, siempre ha sido amable conmigo…pero ¿por qué me preguntas eso?-

-Por nada…- la chica estuvo a punto de salir de la habitación pero Namatame la detuvo tomándola del brazo

-espera un momento… no puedes engañarme Hitsugi…bien ahora dime qué es lo que te sucede- Chitaru tenía razón la pequeña no podía engañarla, entonces cedió, le diría lo que tenía en mente

-Chitaru-san ¿Te gusta esa chica?- aquella pregunta la tomó por sorpresa

-¿Qué?-

-¿Qué si te gusta esa chica?-las mejillas de Namatame estaban tan rojas como su cabello

-¿Hablas de Asahi?-

-sí, ella-

-y… ¿por qué crees que me gusta?- esta vez quien se sonrojo fue Kirigaya

-Chitaru-san…yo… es solo qué…-

-vamos, dímelo de una vez-

-Esa chica no dejaba de mirarte y solo te tomaba la mano- dijo finalmente, Chitaru por fin lo comprendió todo, Kirigaya estaba celosa, miro su rostro el cual tenía una expresión molesta pero esto solo la hacía ver más tierna, entonces Namatame comenzó a reír, le divertía el gesto dibujado en su rostro, esto solo hizo enfadar aún más a la niña, entonces empujo a Chitaru haciéndola caer sobre la cama enseguida Kirigaya se sentó sobre su abdomen, sus ojos carmesí se encontraron con los de Hitsugi, entonces la pequeña chica la beso, tan pronto sus labios se encontraron la pelirroja se rindió pues sus besos la volvían completamente loca, entonces la pequeña se detuvo

-Chitaru-san tú eres solo mía-

-Kirigaya… ella, es tan solo una amiga para mí- una mirada inquisitiva recibió de los dorados ojos entonces esta vez fue Chitaru quien empujo a Kirigaya contra las sabanas y colocándose sobre ella le susurró al oído

-Te demostrare ahora que solo a ti puedo quererte-

-Chitaru-san…- la pelirroja la silenció poniendo uno de sus dedos sobre sus labios

-shhh! No hables, tan solo déjame demostrártelo…-

Los días seguían transcurriendo con una aparente calma, Chitaru deseaba muy en el fondo que su profesora se hubiese rendido aunque sabía aquello era nada más que una ilusión, una vez fuera de él grupo Datura Hitsugi por fin podía ver el mundo de manera diferente pues el cariño de Namatame lo había cambiado todo para ella, sin embargo su "felicidad" estaba a punto de venirse abajo y la causante se encontraba en ese momento delante de la puerta de su apartamento, esta vez fue Kirigaya quien abrió la puerta, las pupilas de sus dorados ojos se contrajeron al ver a aquella chica que en nada le agradaba, era Asahi, ostentando su misma sonrisa tonta de siempre

-Hola- la saludo ella

-Hola- respondió fríamente la niña

-¿Se encuentra Namatame?- "maldita perra ¿para que la quieres" Pensó Kirigaya deseando que la chica desapareciera

-si…la llamare- aun en contra de lo que habría querido entro a buscar a Chitaru

-Chitaru-san te llaman en la puerta-

-¿Quién es?-

-Asahi- le respondió con un tono claramente molesto, Chitaru sonrió y se inclinó a darle un beso en la mejilla

-Te quiero solo a ti, no lo olvides… bien entonces ahora vuelvo- ella se fue, Kirigaya se quedó pensando en lo dicho por su amada, confiaba en Chitaru, en quien no confiaba era en esa maldita chica, no le agradaba y ahora menos después de ver sus "intenciones".

Chitaru hizo pasar a la chica y enseguida entablaron una animada charla, la pelirroja esta vez puso un poco más de atención a su compañera, pues lo dicho por Hitsugi la había confundido un poco y estaba decidida a comprobar si era verdad aquello o si era tan solo producto de la imaginación de la niña, algunos minutos más tarde descubrió que en efecto que Asahi la miraba de una manera muy singular además de que tenían un extraño giño, al menos aquello no eran solo imaginaciones de su pequeña, entonces vino lo segundo, Etsu le tomo la mano, sintió sus mejillas sonrojarse pues su excompañera comenzaba a acercarse cada vez más a ella, Chitaru no sabía cómo reaccionar, no veía una manera de salir de aquello, entonces lo que Asahi hizo después casi le causa un infarto ya que ella…

Kirigaya miraba por la ventana, trataba de no sentir celos, pero la sola presencia de "esa tipa" la alteraba, debía hacer algo para distraer su mente, había dejado el libro que leía en la cocina así que iría por él, cruzo los pasillos hasta pasar frente a la sala, pero se detuvo en seco al ver algo que le rompió el corazón ya que ahí estaba Chitaru y Asahi, Etsu tenía a la pelirroja sujeta por la cintura, ambas chicas estaban besándose…