...Lo último que Chitaru había visto eran los verdes ojos de Asahi, entonces ella sin decir nada tan solo la beso, sintió aquellos labios tocar los suyos, pero lejos de agradarle aquello la hizo sentir terriblemente mal pues en ese mismo instante recordó a Kirigaya, sus ojos, su linda voz, sus suaves labios, cuando su pequeña la besaba la hacía sentir feliz pues amaba a esa chica, pero el beso que ahora Asahi le daba lo único que le hizo sentir fue un doloroso nudo en la garganta y un extraño sentimiento que se albergó en su pecho, entonces ella rompió el beso poniéndose de pie y sin mirar a Etsu solo dijo

-Asahi yo... no debo hacer esto, yo ya tengo a alguien más y le amo-

-Lo lamento Namatame-san, no debí hacer eso...bueno, adiós- sin más por hacer la chica abandono el departamento, Asahi estaba molesta pues su único propósito para acercarse a Chitaru no era solo retomar su amistad, no, ella deseaba algo más pues siempre había sentido atracción por su "amiga", pero ahora su deseo se había visto frustrado por ese "alguien" que la pelirroja tenía ¿Quién demonios es ese alguien? se preguntó furiosa la chica.

Namatame se quedó por un momento sin saber qué hacer, aquella extraña sensación dentro de su pecho no se iba, se puso de pie y a paso lento fue hasta su habitación, pero todo pensamiento de su mente escapo al ver a Kirigaya pues la niña sentada en la cama estaba llorando.

Hitsugi había visto a Chitaru y Etsu besarse, sentía el corazón hecho pedazos, pues la chica que ella amaba había besado a alguien más, ella no había escuchado las palabras que Namatame le había dicho a la otra chica.

-Kirigaya ¿Qué te sucede?- pregunto muy preocupada la pelirroja intentando acercarse solo que la niña retrocedió

-Dijiste…dijiste que ella…que ella no te gustaba-

-y eso es verdad-

-entonces… ¿Por qué la besaste?- Chitaru se sintió aun peor que antes, Kirigaya las había visto

-escucha Kirigaya yo…-

-No quiero escuchar nada…Chitaru-san eres una idiota- entonces la chica salió corriendo de la habitación, Namatame se quedó unos segundos plantada en la recamara, Hitsugi se veía realmente triste "No la culpo" pensó, entonces fue tras ella, solo que la chica no estaba en el apartamento, debió haber salido a las calles, esto la alarmo pues el pésimo sentido de orientación de la pequeña solo haría que se perdiera, desesperada salió de casa sin siquiera saber a dónde ir, comenzó a caminar entre las calles mirándolo todo, tratando de encontrar a Kirigaya pero de ella no había ninguna señal. Había pasado poco más de una hora, la desesperación aumentaba en Chitaru, estaba anocheciendo y seguía sin encontrar a Hitsugi.

Mientras tanto Kirigaya se encontraba en el mismo parque donde Chitaru había peleado con Azuma, sentada en uno de los bancos no sabía qué hacer ni a dónde ir, pero en ese momento ello no le importaba pues lo único en lo que podía pensar era en lo que había pasado entre Chitaru y Asahi ¿Por qué Chitaru-san había hecho eso? ¿A caso era que ya no la quería a ella? El solo pensar en eso hizo que se pusiera más triste, un montón de lágrimas escaparon de sus ojos, ella amaba a Namatame y no quería separarse de su lado, "esa maldita Asahi, la odio" se dijo por dentro.

Chitaru ahora si se encontraba completamente desesperada, corría por las calles miraba en cada sitió pero nada, no había ninguna señal, "si algo le sucede será solo culpa mía" pensó, pues la ciudad era peligrosa para una niña como Kirigaya cualquier cantidad de cosas podrían pasarle, en definitiva sus pensamientos no la ayudaban a calmarse, apresuro el paso sin mirar a donde iba, hasta notar que se encontraba en un sitio menos concurrido y con menos iluminación, reconoció el lugar, era el parque que ella y Hitsugi a veces visitaban, camino entre las veredas hasta ver por fin a quien tanto había buscado, ahí estaba Kirigaya, se le acercó hasta quedar frente a ella, ambas se miraron por unos instantes sin decirse nada, entonces fue Namatame quien rompió el silencio

-Kirigaya- la niña aun dolida por lo que había pasado bajo la mirada

-¿Qué haces aquí Chitaru-san?-

-vine por ti-

-¿por mí?-

-sí, vayamos a casa Kirigaya- la pelirroja le tendió la mano pero la niña no la tomo

-Chitaru-san…yo no iré contigo-

-¿qué? ¿Por qué no?-

-Porque tú ahora quieres a alguien más-

-Kirigaya tienes que escucharme por favor…lo que paso, no fui yo quien lo hizo, ella me tomo por sorpresa, yo no quería hacerlo, de verdad…tú tenías razón respecto a ella- Kirigaya no dijo nada ni siquiera la miraba, pero Namatame no pensaba rendirse, se sentó a su lado y tomo su mano

-Chitaru-san…-

-No te mentiría Hitsugi, como te dije antes, yo no tengo ningún interés por Asahi…la única persona a la que yo puedo querer es a ti- miro directamente sus dorados ojos, una lagrima más escapo de ellos, Chitaru seco esa lagrima con el dorso de su mano para tomar a la pequeña chica entre sus brazos y besar su mejilla

-Chitaru-san yo…-

-No digas nada Hitsugi…yo te quiero solo a ti y a nadie más- Kirigaya la beso y con una tímida sonrisa miro a su amada

-Te quiero tanto Chitaru-san-

-yo te quiero a ti Kirigaya…vayamos a casa-…

Asahi no iba a rendirse con Namatame, era una chica que no aceptaba un "No" por respuesta, quería tener a Chitaru a como diera lugar, y lo primero para ello sería averiguar quién era ese "alguien" que tenía el corazón de la pelirroja ¿cómo lo haría?, no lo sabía aun, pero su respuesta llegaría sin siquiera buscarla, una mañana vio a Namatame junto a Kirigaya, iban tomadas de la mano, entonces para su enorme sorpresa vio el momento en el cual Hitsugi besaba a Chitaru

-¡Vaya! Así que es esa niña…nunca imagine que tuvieras esa clase de gustos Namatame-san, como sea, debo alejar a esa maldita chica de ti- murmuro para sí misma, más sin embargo sus palabras habían sido escuchadas por un hombre que caminaba muy cerca de ella el cual también observaba a las dos chicas que seguían su camino tomadas de la mano, aquel hombre no era otro que el mayordomo de la profesora de Chitaru pues la demente senpai lo había enviado a vigilar de cerca a las chicas pues temía que escaparan, las palabras de Asahi le parecieron interesantes y debía contárselo a la profesora cuanto antes.

Igual que siempre, sentada en el jardín de su enorme casa, aquella mujer miraba obsesivamente la fotografía de su hija, se sentía muy frustrada, pues llevaba semanas sin enviar un ataque en contra de esa maldita asesina y su traidora guardiana, una conocida voz interrumpió sus pensamientos

-Disculpe mi señora- era el mayordomo

-¿Qué noticias me traes?-

-Ellas siguen en el mismo sitió mi señora…pero, hay algo más- la mujer miro con interés al hombre

-dime que es-

-había una chica observándolas desde lejos, esa chica no parecía muy feliz por lo que veía y yo la escuche decir que deseaba separar a Angel Trumpet de la señorita Namatame- eso le dio una idea a la mujer

-Busca a esa chica y tráela aquí cuanto antes…si es necesario hazlo a la fuerza-

-como usted lo ordene- el hombre la dejo sola, por fin había encontrado a alguien para hacer aquel "trabajo sucio".

Al mayordomo le tomo dos días volver a encontrar a Asahi, la chica parecía tener la misma intención que él, "vigilar a ese par de chicas", pues la encontró muy cerca del apartamento dónde ellas estaban, entonces se le acerco

-buenas tardes señorita- la saludo, ella lo miro ceñuda

-buenas tardes-

-me gustaría hablar un momento con usted-

-¿conmigo? ¿Sobre qué?-

-sobre Kirigaya Hitsugi-

-no tengo nada que ver con esa estúpida chica-

-lo sé…pero, es algo que podría interesarle, ¿me acompañara?- la chica no confiaba del todo en aquel hombre pero por curiosidad decidió seguirle, así que ambos se pusieron en marcha hasta llegar a la residencia de la profesora, Asahi comenzó a sentirse un poco nerviosa pues no sabía en qué lio acababa de meterse, el hombre la llevo hasta el jardín del lugar, ahí no había nadie más excepto una mujer

-Mi señora, le he traído a la chica-

-muy bien, déjanos solas… ¿Cuál es tu nombre?- pregunto la profesora

-Etsu Asahi… ¿qué es lo que hago aquí?-

-Le pedí a mí mayordomo que te trajera porque tengo un trato que proponerte-

-y… ¿por qué a mí?-

-según me he enterado Hitsugi Kirigaya no te agrada-

-así es-

-entonces te agradara el trato que te propondré-

-bueno, ya, dígalo de una vez-

-lo que yo quiero es que tú asesines a esa chica- aquello era inesperado para Asahi

-¿qué?-

-lo que oíste… esa chica es una asesina conocida como Angel Trumpet, ella mato a mi hija y quiero venganza…-

-¿y quiere que yo me ensucie las manos por usted? Jah! No soy tan estúpida como para aceptar eso, acabaría en la cárcel-

-no, yo me encargaría de que nadie supiera que lo hiciste, mis hombres se encargarían de borrar cualquier evidencia… además a cambio de tus servicios estoy dispuesta a darte cualquier cosa que tú me pidas, lo que sea- lo dicho por la profesora comenzó a interesarle

-¿lo que sea?-

-sí, lo que tú me pidas yo te lo daré-

-hay varias cosas que yo deseo pero…lo que en este momento más deseo es a Namatame Chitaru- aquella petición extraño un poco a la profesora, pero comprendió entonces el odio de Asahi por Kirigaya

-si eso es lo que deseas, yo me asegurare de que ella sea tuya-

-¿y cómo hará eso?-

-Namatame-san es una antigua alumna mía así que encontrare una manera de "entregártela"-

-¿lo promete?-

-si logras asesinar a esa chica Namatame será tuya- hablaban de Chitaru como si se tratase de un objeto que podía cambiar de dueño a capricho suyo y no era para menos pues la profesora era una demente y Asahi solo le importaba saciar sus propios intereses

-pero yo no soy asesina, a decir verdad no sabré que hacer-

-de ello no te preocupes, pues ya tengo un plan trazado-

-¿Qué debo hacer entonces?-

-acompáñame- la mujer a paso lento apoyada en su bastón guio a la chica hasta su estudio, una vez ahí saco de un cajón algo que entrego a la chica, era un arma idéntica a la que Kirigaya guardaba en su oso de felpa

-¿Qué es esto?- pregunto Asahi

-esto es un dispositivo que te permitirá disparar agujas impregnadas de veneno, solo tienes que accionar el gatillo y listo-

-¿eso es todo?-

-así es, solo apuntaras a la chica, disparas y ella muere, no hay más-

-¿De verdad eso funcionara?- la mujer le dio la espalda caminando hasta la ventana

-Angel Trumpet asesino a mi hija de esa manera, el arma y el veneno que te estoy entregando es exactamente el mismo que ella uso- la chica miro a la profesora, comprendía su deseo de venganza y bueno, si ella recibiría lo que deseaba no había nada que objetar

-muy bien, entonces lo hare- dijo finalmente Etsu.

La profesora estaba más que satisfecha por su nuevo "títere", esa chica odiaba a su objetivo así que posiblemente lograría matarla por fin

-mi señora, ¿puedo hacerle una pregunta?- dijo su mayordomo

-dime-

-creí que usted había dicho que no deseaba una muerte tan simple para la chica-

-así es-

-¿entonces por qué envió a esa chica con un plan tan sencillo?-

-esa chica desea algo que Angel Trumpet ama, que ella matara a esa maldita asesina sería la venganza perfecta- sí, la mujer era una demente.

Esa misma tarde Chitaru y Kirigaya estaban descansando en el departamento, mientras la pelirroja leía la pequeña miraba la tv, cuando sonó el teléfono, fue Hitsugi quien respondió

-¿Hola?-

-Angel Trumpet, quiero verte dentro de dos horas en el sótano del edificio, si le dices algo a Namatame la matare así que más te vale ir tú sola- dicho esto cortaron la llamada, ella conocía esa voz, solo que no recordaba a quien pertenecía

-¿Kirigaya quien era?- pregunto Chitaru

-no era nadie, numero equivocado- Namatame siguió en lo suyo pero Hitsugi pensaba, ¿Qué debía hacer? No podía decirle nada a su compañera pues no quería ponerla en peligro, pero enfrentarse a algo desconocido ella sola era muy peligroso, "me llamo Angel Trumpet, tal vez sean miembros de Datura" pensó, y si así era no debía involucrar a Chitaru, así que decidió no decir nada, lo que ahora tenía que hacer era formar un plan o pensar en algo.

Una hora más tarde ambas chicas estaban sentadas a la mesa listas para cenar, Kirigaya no podía comer, sentía tantos nervios, se esforzaba tanto por que la pelirroja no notara nada y lo estaba logrando ya que hasta ahora ella no se había dado cuenta de nada, Hitsugi ya tenía una "estrategia" y la primera fase de esta estaba a punto de ponerse en marcha, Chitaru se levantó de la mesa para ir en busca de una servilleta entonces la pequeña chica aprovecho el momento y en el vaso de Chitaru puso un par de gotas, era un somnífero, necesitaba que Namatame no la viera salir del apartamento o la seguiría y se pondría en peligro, aquel fármaco no era fuerte pues solo la "noquearía" por un par de horas y actuaría como si se tratase de un "sueño" natural, cuando volvió a la mesa Kirigaya se sintió muy culpable, odiaba mentirle a Chitaru pues ella le había dado toda su confianza y el pensar que estaba traicionando esa confianza no le gustaba, se sintió peor al ver a la pelirroja beber del baso, pasados unos minutos aquellas gotas hicieron efecto pues Namatame comenzó a sentir mucho sueño, como la cena había terminado se levantó de la mesa y tan pronto llego a su cama se quedó dormida, Kirigaya se le acerco y dándole un beso en la mejilla solo le pudo decir

-Chitaru-san lo siento-.

El momento había llegado, cogió su pequeño oso de felpa (ese escondite parecía casi un chiste), y salió del lugar esperando poder volver, cruzo los pasillos oscuros hasta llegar a el sótano el cual estaba aún más oscuro, todo estaba en total silenció, ahí no parecía haber absolutamente nadie, agudizo su oído tratando de captar cualquier señal, entonces su corazón dio un brinco cuando una voz se escucho

-Has venido Angel Trumpet- volvió la mirada hacía la voz y ahí de pie entre las sombras pudo distinguir a una chica, una chica a la cual despreciaba

-¡Asahi!- dijo la niña, Etsu dio un par de pasos hacía ella y entonces le apunto con aquella arma que a Kirigaya le era tan conocida

-Es tu fin…-…