Marvel no me pertenece, todos los derechos reservados a Stan Lee y Disney.
Bueeeeno aquí está el capitulo tres! Que lo disfruten!
Al abrir los ojos se encontraba atado a alguna especie de silla de hierro, muñecas y tobillos, la habitación era oscura y un pequeño bombillo alumbrara tenuemente la sala. Por alguna razón se sentía malditamente exhausto, sus músculos no reaccionaban y su vista no estaba ayudando mucho justo ahora, estaba mareado y sentía que todo se movía.
Levantando la cabeza se dio cuenta de la presencia de dos hombres, uno rubio y otro peli negro, eran corpulentos y vestían con trajes y ambos portaban una sonrisa que para nada le agrado, su brazo llevaba el maldito chip… joder, cuando le ponían eso su brazo no funcionaba, bloqueaba la señal cerebral de movimiento y le dejaba inmóvil, y su otro brazo estaba totalmente adormecido, no podía estar peor.
Suponía que le habían drogado como tantas otras veces, uno de los hombres se acerco a paso lento, le tomo de la barbilla y le planto un beso demasiado sonoro, eso le asqueaba, otra vez no joder… otra vez no.
El otro hombre no se hizo esperar, retiraron sus esposas de la silla, atándolo nuevamente en un gancho colocado en el suelo, hicieron lo mismo con sus pies y comenzaron el largo y desagradable proceso de despojarlo de su ropa, sus músculos temblaban por el esfuerzo de tratar de huir, era imposible, no podría hacer nada, cerro sus ojos y trato de pensar si el piso estaría demasiado sucio, si sus uñas ya estaban creciendo, pensando en todo para no estar allí.
Honestamente esos absurdos intentos no funcionaban del todo bien, y menos cuando se introducían en el de esa manera, hacia rechinar sus dientes del dolor y soltaba algunas lagrimas por el ardor, rasgaba el suelo con sus uñas para no gritar, podía escuchar claramente las risas de los hombres, las estocadas no paraban y sentía la sangre correr por sus muslos. Podía ver los anteojos reflejando la luz en aquella esquina oscura solo observando con aquella sínica sonrisa, esperando que los hombres terminaran para después seguir él… ¡maldito!
Bucky se levanto agitado, estaba sudando frio y temblaba de la impresión, hacia tanto no soñaba con estas cosas, tomo la cabeza entre sus manos, cerró los ojos y trato de respirar pausadamente.
-¿Buck… estas bien? ¿Has tenido una pesadilla?
La voz adormilada de Steve le hizo levantar la mirada, su mejor amigo estaba con él, no estaba solo como tantas otras veces anteriores, estaba con el pequeño y escuálido chico de Brooklin. Necesitaba de él lo necesitaba más que nunca pese a tenerlo a su lado, se abalanzo sobre él tomándole de la nuca y besándole ferozmente, el aire se agotaba en sus cuerpos pero no se detenía, Steve no protesto, era raro que Bucky se comportara así pero no reclamo en lo absoluto, se dejo guiar por el beso pero el sueño le estaba ganando.
Cualquiera hubiera notado aquellos ojitos azules cerrándose del cansancio, se separo de su boca y beso su frente, sus mejillas, cada uno de sus ojos y la punta de su nariz.
-No... No fue nada, ya estoy mejor, vuelve a dormir que mañana tienes que irte de nuevo, todo estará bien desde ahora, lo prometo, te amo ¿lo sabes no?
Steve parpadeo perplejo, hacia meses que estaban juntos como amigos, pero tan solo unas pocas semanas de haberse convertido en lo que ahora eran, el jamás lo mencionó, honestamente creía que el castaño no quería compromisos, quizá se sentía solo… no lo sabía, solo se dejaba guiar por él, pero diablos! Si el también lo amaba.
Una radiante sonrisa creció en su rostro, ensanchándose hasta casi hacerle explotar, le veía con tanta ternura justo ahora, incluso en la oscuridad de la habitación podía notar las ligeras arrugas en su frente, la barba de tres días, su cabello enredado, quizá el hogar que tanto buscaba en esta época no era algo físico y material, quizá su hogar era él, Bucky.
-Yo también te amo, vamos… hay que dormir.
Volvieron a recostarse pero esta vez Bucky se acostó en el pecho de Steve, escuchar el sonido de su corazón le relajaba y ayudaba a dormir, Steve se limito a tomarle un mechón de cabello y hacer círculos en su cabeza con los dedos, podía acostumbrarse a vivir toda su vida de esta manera… sí que podría.
Estaba más relajado pero su cabeza seguía dando vueltas, sin preguntarse el por qué, llevo una de sus manos hasta el pecho de Steve, dejándolo sobre él, quizá podría sonar enfermo pero le relajaba dormir de esta manera, sobre su torso y tomando uno de sus pechos entre sus manos, quizá para mañana se le pasaría el malestar del sueño. Y Steve no se lo mencionó… pero definitivamente estaba demasiado sensible y su mano sobre su seno le hacía querer hacer de todo menos dormir.
El resto de la noche lo pasaron tranquilamente, por la mañana Steve tenía que irse pero antes le preparo el desayuno a Bucky y comieron juntos en la cama, era una especia de costumbre desayunar ambos así, solían turnarse en preparar el desayuno, ninguno hacia amago, bueno… Steve a veces cuando regresaba de una misión pero a Bucky no le molestaba hacerle de comer.
-Steve… yo sé que no ha pasado mucho tiempo pero la hemos pasado bien, bueno no de esa manera, sabes a lo que me refiero… aun que de la otra manera no está mal, podríamos seguir de la otra manera aun que la manera que yo quiero estaría mejor, bueno si es la manera que quieres…
-Buck ¿podrías dejar de decir ''manera'' por un segundo? Vamos ¿a qué te refieres?- Steve siguió comiendo esperando que el castaño por fin abriera la boca, definitivamente a él si se le daba cocinar.
-Yo… bueno sabes que llevamos tiempo siendo algo, pero yo no sé qué es lo que somos, no quiero compartirte con nadie, en especial con la pelirroja de traje flamante, ya eh tenido problemas con las pelirrojas, ¿sabes?
La carcajada de Rogers relajo de sobre manera la situación, Bucky también comenzó a reír y tomándole la mano besó su palma y el dorso de la misma.
-Bucky, sabes que Peggy fue una buena chica, aun me debía un baile, lástima que murió hace ya un año, tuvo una buena y larga vida.
-Lo sé, también investigue sobre ella, pero no es de lo que quiero hablarte, yo me preguntaba si tu quisieras ser mi… ya sabes, bueno lo que se supone que deberíamos ser, quiero que seas mi pareja, quiero que seas mío y solo mío.
-¿Oh de verdad me lo estas preguntando Bucky? ¡Yo pensé que… bah!- Steve no pudo volver a contener la risa, subió sobre las piernas del castaño y le lleno de besos la cara- Pensé que lo éramos, pero si no… acepto, y con todo gusto
Esa tarde volvieron a hacer el amor, Bucky estaba feliz, ahora Steve era suyo, y es tan solo que él era su todo, verlo allí en la ducha con el agua cayendo por sus hombros le hacía recordar los viejos tiempos, una o dos veces lo encontró bañándose y el solo podía amar infinitamente sus escuálidos hombros, los huesos de sus clavículas y sus delgados y frágiles brazos.
Tres semanas estaría fuera, tres semanas en las que Bucky tendría que vivir en una ciudad completamente distinta a lo que quizá algún día conoció. A excepción por sus visitas a la cafetería, al súper mercado y sus paseos por central Park al único lugar donde salía era con el psicólogo asignado por S.H.I.E.L.D. le ayudaba a controlar sus sentimientos negativos hacia su pasado y le hacía ver que después de todo, la vida no era tan mala.
El tiempo transcurría malditamente lento, se tenía que comprar más libros, usar la llamada… computadora no le agradaba mucho, en realidad a Steve tampoco pero gracias a ella se habían dado cuenta cuantas cosas se habían perdido juntos, todo había cambiado demasiado, las costumbres incluso ya no eran las mismas, ahora veía a chiquillos con estos aparatos en todos lados y él… simplemente tardaba horas en buscar algo.
Sam le hacía compañía algunas tardes, veían películas o incluso lo sacaba fuera de la ciudad para mostrarle a Bucky lo cambiado que estaba el mundo, jugaban póker o simplemente salían a charlar, cualquier cosa era agradable, Bucky odiaba estar solo, el hecho de no tener nada en lo que pensar… si no mantenía su mente ágil recordaba a Hydra y cada una de las cosas que el mismo hizo a otros, era una abominación.
Steve los había presentado una tarde hace ya un par de meses, la primera vez que tuvo que salir de la ciudad por días. Steve confiaba mucho en Bucky pero no le agradaba dejarlo solo todo el día y menos cuando apenas estaba tratando de recuperar su confianza, así que llamó a Sam y quedaron para la cena, charlaron atentamente, Sam le explico a que se dedicaba, se formularon algunas cuantas preguntas y mantuvieron la conversación, el moreno era una persona agradable.
Algunas veces Sam le daba vueltas fuera de la ciudad, explicando las cosas que habían pasado y el no había notado, Bucky se dio cuenta que era muy inteligente, podía ser capaz de recordar fechas exactas lo cual le pareció algo muy interesante.
Vagando un poco entre los cajones de la casa se había encontrado con la libreta de dibujo de Steve… la antigua libreta, ¡joder! El conocía el cuero de la misma, el se la había obsequiado, no tenía idea de quién pudo haberla cuidado tan bien, eran los viejos dibujos de Steve… cuando era un chico normal, aquel quien los demás niños golpeaban por ser frágil, el chico que veía más allá de las cosas, el que jamás bailó con alguien, su antiguo Steve.
Estaba hecho pedazos por dentro, esto era la única cosa que recordaba por completo, se la regaló en uno de sus cumpleaños y Steve le había agradecido infinitamente, se sentía sin aire, mareado y sus ojos ardían, estaba algo agitado pero no podía evitar emocionarse, recordaba esta pequeña libreta de dibujo y eso le hacía demasiado feliz.
Echado al pie de la cama comenzó a reír frenéticamente tomaba su cabeza entre sus manos y sonreía a la nada, algo tan minúsculo le hizo latir el corazón con voracidad, se sentía genial ver algo que conoces.
La paz del departamento fue interrumpida pero el sonido del teléfono, Bucky se levantó del suelo y fue a contestar, era un tal doctor Banner, Steve estaba en la torre Stark y necesitaba que él fuera con urgencia. Bucky no conocía Nueva York, tan solo unas cuadras a la redonda y aun se confundía por la similitud de las calles, así que se dispuso a llamar a Sam, le informo lo que el hombre tras la línea le había dicho y le rogó su ayuda.
Aun no pasaban de las dos semanas de la misión y le preocupaba que algo le hubiera pasado a Steve… pero era tan solo que a él no le pasaban ese tipo de cosas, él era fuerte, lo cual hizo que se preocupara mas.
Sam pasó por él, Bucky se encontraba al pie de los escalones y subió al auto del moreno, ambos se dirigían a la torre Stark demasiado rápido pero las circunstancias lo ameritaban, al llegar al lugar estaba completamente desolado, n par de agentes y militares se encontraban dentro pero ninguno parecía ser parte del personal. Al entrar Sam fue detenido por los mismo, el paso estaba restringido a todo el mundo por orden de Tony, solo podía pasar una persona y era Bucky, le indicaron las instrucciones y se dirigió en elevador al piso correcto.
El lugar parecía completamente estéril, todo era absolutamente blanco tanto que incluso le mareaba, un hombre no tan alto y con gafas le indico que le acompañara, Bucky lo siguió y ambos se introdujeron en una habitación, Steve tenía el torso descubierto y algo que identifico como gel y un hombre estaba a su lado, a él lo conocía… era Tony Stark.
-Oh Rogers… ¿así que el es el afortunado? Un gusto James, soy Stark… Tony Stark.- Steve rodo los ojos molesto, acaso Tony no podía dejar las bromas ni en esta clase de situaciones?
-Tony, déjalo en paz, Buck… como estas?
-Parece que yo debería preguntarte eso Rogers, ¿qué ha pasado que me llamaron de emergencia? Sam se ha quedado abajo, está preocupado por ti, pero pareces estar bien, no lo entiendo, ¿Qué te paso?
-Ven… siéntate, el doctor Banner hablara con nosotros, tampoco estoy informado en lo absoluto, llegue aquí inconsciente, me hizo un par de preguntas y bueno, dijo que debíamos estar ambos.
-Y así es Steve, lo que están a punto de escuchar es algo delicado, por eso hemos evacuado a todo el personal cercano al área, esto es algo impresionante pero antes de proseguir, Bucky ¿tú y Steve han tenido sexo? Si lo ha hecho ¿Quién es el que es penetrado?
Ambos se atragantaron al escuchar las palabras de Bruce, ¿acaso estaba contagiado de alguna rara enfermedad? No entendían absolutamente nada de la situación, y el sonrojo por parte de ambos no se hizo esperar.
-¿Es necesario contestar estas preguntas?- Bucky carraspeo un poco para tratar de ocultar el temblor de su voz, estaba tan malditamente avergonzado y este hombre hablaba de penetraciones gay como si fuese de todos los días… aun que quizá en esta época si lo era, no podría saberlo, pensaba demasiado en tan poco tiempo.
-Es de suma importancia, contesten, necesito la respuesta, es por el bien de Steve.
-Bueno… si, hemos tenido relaciones sexuales y yo soy quien penetro a Steve…
-¡Bucky!- Steve deseaba que la tierra lo tragara, cuatro hombres en la sala y uno era pasiva, hay no podía ser peor para él.
-Steve, el dijo que es por tu bien, así que la respuesta es si, hemos tenido relaciones
-¿Hace cuanto tiempo hacen estas prácticas?
-Algunos tres o cuatro meses.
-Lo que les dire a continuación como dije anteriormente no es fácil, e incluso yo mismo tengo dudas sobre esto pero tengo el mejor equipamiento de laboratorio de todo el país… Steve, al parecer algo esta creciendo dentro de ti, los estudios muestran que es un feto, no supera siquiera el tamaño de una nuez, pero te eh hecho prueba tras prueba por horas mientras estabas inconsciente y todo parece indicar que si, haremos pruebas más a fondo para descartar que sea alguna clase de tumor, todo indica que por alguna extraña y desconocida razón tu cuerpo ha formado una matriz gracias a las sustancias introducidas en ti hace setenta años. Quizá has estado ovulando desde entonces y desechando todo a través de la orina, aun no estoy seguro de nada.
Dos de la sala palidecieron, Stark ya estaba informado así que había esperado por horas a que le dieran la noticia a ambos, le daba gracia el rostro desfigurado de ambos, esto era una locura. Steve solo pudo reaccionar por el estruendoso sonido de algo metálico cayendo al suelo fuertemente, al girar Bucky había logrado romper el azulejo del suelo, la impresión le había ganado… y ¡maldición No respiraba!
Espero que lo desfrutaran, hasta el siguiente capitulo.
