"Perdí el control, es todo lo que deseaba decirte…

"Perdóname, perdí el control, estaba furioso, pero no contigo, no… estaba furioso conmigo mismo porque no encontraba el rumbo, porque había llegado el momento en que no tenía idea de a dónde debía seguir y tú te convertías en todas las interrogantes de mi vida. Aún se me agujera el pecho al saber que te golpee, ¿cómo pude ser capaz?

"Te amo, ahora puedo decirlo… que oportuno soy, ¿no?

"Todo estuvo bien al principio, siempre quise agradecerte por los momentos tan lindos que me diste en nuestros primeros dos años de relación, porque a pesar de que yo me inclinaba más al trabajo, tú no bajabas la guardia ni te rendías conmigo, me atrevo a pensar que sólo me querías más y más… así de ególatra soy.

"No, en realidad nuestra situación estuvo bien todo el tiempo, el problema era yo, porque no sabía cómo decirte la verdad.

"Somos hombres, tengo la edad en que es hora de pensar en el futuro… una familia, ese tipo de futuro. He visto a varias mujeres que son potenciales para convertirse en mis esposas, porque tú no podrías ocupar ese lugar… es como en tus mangas, ¿dónde has visto que al final el protagonista decide quedarse con quien se supone era su rival y abandonar a la chica? Nunca, porque eso no pasa.

"Pero no quería dejarte… o no quería quedarme solo, no sé cuál de las dos razones era más poderosa, por eso no te decía nada. Claro, también estaba de por medio el trabajo.

"Siendo honestos no estabas entre mis prioridades.

"Perdóname.

"No debí mentirte ni darte falsas esperanzas sólo por el trabajo, porque aunque te amo nunca he sabido cómo ponerte antes que mi vida, antes que mis prioridades, no supe cómo darte tu lugar…

—No escribo tan bien como tú, pero es lo que quería decir… o más o menos —dobla la hoja, la cual se notaba arrugada y demasiado lacia de tanto apretarla. —No sé qué quería probar. Cuando te digo lo que siento por ti soy honesto, te amo… pero mis pensamientos se retorcieron tanto que inclusive yo dejé de hallarles forma.

Hatori se tomó unos segundos para pensar, las palabras sonaban bien en su cabeza, pero cuando salían lo hacían de forma grosera y no quería lastimar más, no quería decir algo incorrecto.

—Hay muchos 'si' en mis pensamientos. Si hubiera vuelto, si no me hubiera ido, si te hubiera sonreído más, abrazado más… esa noche me sorprendí muchísimo saber que habían terminado un día antes de la fecha de entrega, era la primera vez que pasaba algo así. En ese momento yo tenía una cita a ciegas con otra mujer, pero no podía dejar de pensar en ti, en las hojas, en mi enojo sinsentido, en nuestro aniversario. Te estaba siendo infiel desde ese momento y no podía dejar de pensar en ti.

La repentina lluvia sesgó un momento sus pensamientos, hablar entre el silencio era algo más fácil, ahora debía ganar la batalla contra el golpeteo incesante de las gotas contra el techo.

—La idea me hizo imaginar que algo estaba saliendo mal contigo, no eras el mismo, ¿entregando a tiempo? Ni en tu mejor época harías algo como eso. Interrumpí en ese momento lo que hacía, me disculpé y decidí ir a verte, iba acercándome a la puerta y el silencio me pareció muy extraño, demasiado. Tenía un mal presentimiento y al abrir con la llave que me regalaste estaba ansioso por verte, pero entonces llegó Yuu, así que cerré de nuevo la puerta y comenzamos a discutir, de cierta manera. Él estaba realmente molesto, me dijo lo deprimido que te veías, parecías casi muerto… 'casi muerto'. Lo dejé hablando y abrí de nuevo la puerta, la imagen… tú colgando del cortinero mientras tu cuerpo se movía en espasmos es algo que me atormentará para siempre. Pude bajarte a tiempo y Yuu llamó una ambulancia. Pero fue tarde.

Temblando, Tori dejó la hoja con su torpe intento de explicación a un lado de la fotografía de un sonriente y vivo Chiaki en el altar, al momento en que las crueles lágrimas laceraban sus ojos y recorrían con desesperanza sus mejillas.

Queridos lectores: Pues hasta aquí llegó. Miren que he estado todo este tiempo pensando una y otra vez cómo debería terminar esto, pero todas las preguntas desembocaban en la misma respuesta. Son las circunstancias de la vida, supongo. Otra cosa, que nada tiene que ver con la historia, es que no le entiendo muy bien a este nuevo método de , eso de ser de la vieja escuela me complica la existencia.

Muchas gracias por sus bonitos comentarios y por leerme. Lo mejor para utedes.