-Los personajes le pertenecen a Masashi Kishimoto pero la historia es completamente mía.


Capítulo 2 Pergamino


se trata de Orochimaru

Escuchar esas palabras de Tsunade-sama podría significar un sinfín de posibilidades. Pero todas llegaban a una sola persona;
Sasuke.

– ¿Q-qué pasa con él? –preguntó Sakura inmediatamente y acercándose.

– Bueno... –Tsunade seguía seria. – Nos llegaron reportes de los ANBU que Orochimaru planea buscar el pergamino del clan Senju para fines que no conocemos, el pergamino contiene información del clan. La leyenda dice que el poder del pergamino es inexplicable y nadie sabe cuál es. Entiendo porque Orochimaru lo quiere.

– ¿Y por qué querría algo así? Entiendo lo del poder, pero si nadie sabe que causa, ¿cuál es su propósito? –preguntó Kakashi tranquilo, pero un dejo de ansiedad se escuchaba en su voz.

– No lo sabemos, Orochimaru mantiene muchos secretos y experimentos, podría utilizarlo para cualquier cosa. Probablemente envió a uno de sus sirvientes. Ni mi abuelo sabía qué hacía el pergamino realmente.

– ¿Y esto que tendría que ver con Sasuke? –Sakura se contuvo de decir el "Kun" que siempre agregaba a su nombre.

– Que pueden seguir al subordinado, sé que el pergamino es muy importante para Orochimaru el subordinado ira a donde se encuentre y lo más probable es que Sasuke este con él.

– ¿Le dejaremos poseer el pergamino? –Kakashi estaba sorprendido. Esperaba que la Hokage les pidiera encontrarlo antes.

– No, lo buscaran en el país de las olas antes de que los subordinados de Orochimaru lo encuentren. –Tsunade saco una caja pequeña y la puso en su escritorio. – Siendo del clan Senju el pergamino nos pertenece. Hay escritos que explican su apariencia pero nadie lo ha visto en persona, quiero que lo cambien.

Sakura no sabía que decir. Se quedó helada por unos segundos. ¿Otra oportunidad para ver a Sasuke? Eso tendría que ser imposible. No habían sabido absolutamente nada de Sasuke desde que dejo a Naruto inconsciente en el valle del fin después de aquella pelea. Era como si hubiera desaparecido y ahora aparecía de nuevo, ¿qué podría hacer ella? era inútil, si no lo hizo cambiar cuando creyó que lo conocía, no lo lograría ahora menos después de no saber ni su aspecto actual. Era un hecho seguro que ya no era el Sasuke que ella conoció.
Y para empeorar la situación Naruto no estaba. Él tenía el extraño don de cambiar la perspectiva de la gente y aún así no lo logro ni con Sasuke, ¿qué podría hacer ella?

– Sakura...

Kakashi podría ayudar pero ella solo sería un estorbo. Lo sabía muy bien pero quería verlo, ver aquellos ojos negros azabache que la mayor parte del tiempo estaban vacíos pero aun así a ella lograban cautivarla. Ella sabía que muy dentro de esos ojos había algo más...
Siempre tuvo la intención de ayudarlo, así era ella, pero Sasuke era especial. Guardaba un dolor inmenso por lo que su hermano le había hecho a su Clan.
Ella le habría dado todo más en cambio el respondía con indiferencia y desprecio.

– ¿Sakura?

Pero tal vez si volvía a verlo se desencadenaría de él. Dejaría de amarlo y de querer conocer su corazón y ayudarlo a sanar. Sería libre de él y de su amor no correspondido, ese que hacía que le doliera el pecho y formara un nudo en su garganta, ¿por qué no era suficiente para él? No era nada para Sasuke y eso le dolía más que nada. Si tan solo pudiera librarse de él...
Cuando era una niña siempre había deseado estar con Sasuke, si él no tenía interés en ella lo comprendía, pero aún así deseaba que no se sintiera solo y tener su confianza. Si tan solo se hubiera esforzado más en llegar a él...

– ¡SAKURA! –Kakashi gritó y tomo de ambos hombros a Sakura obligándola a mirarlo. Esta sintió lágrimas saladas cayendo de sus ojos y no se dio cuenta que se había sumergido demasiado en sus pensamientos.

– ¿Q-que paso? –la chica se puso su mano en su mejilla y limpio las lágrimas.

– Después de lo que dijo Tsunade-sama te perdiste. Incluso pareció que no respirabas, tus lágrimas caían y parecía que no te dabas cuenta, ¿estás bien? –pregunto Shizune con dulzura.

– Sí, gracias... –dijo Sakura aún perdida con una sonrisa triste. – ¿Y Naruto? ¿sabe algo de Naruto?

– Jiraiya ha informado que su entrenamiento va muy bien pero que no saben cuándo regresaran.

– Ya veo... ¿y seremos Kakashi-sensei y yo los únicos para aquella misión?

– No, Nara Shikamaru ira con ustedes. No tengo misiones para el equipo 10 así que Nara está disponible.

– Ahm, Tsunade-sama, ¿puedo hablar un momento con usted a solas? –preguntó con timidez la chica.

– ¿Tienes problemas con Nara? –Tsunade pareció exaltarse, no esperaría que Sakura quisiera cambiar de compañero.

– No, no, no, ¡Shikamaru me parece perfecto! –Sakura pareció haberse encogido nerviosa. – Es otra cosa.

Tsunade relajo su expresión y le dijo amablemente a Kakashi y Shizune que las dejaran solas, ellos asintieron y cuando cerraron la puerta Tsunade miró a Sakura.

– Ah, bueno... –Sakura titubeaba, no estaba segura de cómo decir lo que tenía que decir, conocía el temperamento de Tsunade, tenían eso en común, pero aún así se sentía intimidada.

– ¿Qué? –parecía comenzar a irritarse, eso solo puso más nerviosa a la pelirrosa.

Sakura trago saliva y hablo; – ¿Está segura de que serviré para esta misión?

– Es rango C.

– Sí pero... Shikamaru es muy inteligente y ni hablar de Kakashi-Sensei, creo que yo saldría sobra... –

– Sakura. –la interrumpió la legendaria Sannin. – Eres mi aprendiz, eres una excelente ninja médico, tu fuerza es asombrosa, tu control de Chakra perfecto... Además eres muy inteligente y de las mejores en Konoha, ¿Por qué dudas?

Sakura no supo que decir, sus mejillas se tornaron rosas y las lágrimas inundaron sus ojos. La 5ta Hokage la estaba reconociendo. Sakura se sintió muy feliz, se acercó rápidamente y abrazo a Tsunade con lágrimas ya visibles. Esta le respondió sonriéndole con dulzura.

Desde que Sakura entrenaba con Tsunade, le había tomado mucho cariño, y la consideraba una segunda madre. Incluso tomo su carácter, era impulsiva y destruía cosas sin querer. Algunos la admiraban por la increíble fuerza que ahora poseía,
La mayoría de la gente en Konoha creía que Sakura era una persona orgullosa, decidida y segura, pero solo algunos conocían la verdad detrás de esa mota rosa sonriente. Sakura sí era fuerte, pero aún se seguía considerando una kunoichi inútil sin saber realmente que era más de lo que ella creía.

– Prometo no defraudarla, Tsunade... Hokage-sama. –dicho eso salió caminando no sin antes devolverle una tierna sonrisa.

– Sakura, espera. –La Hokage llamo la atención de la Pelirrosa. –Llevate esto, Kakashi lo olvido, es la réplica del pergamino. No estamos seguros si es así realmente pero al saber que nadie más lo ha visto podemos asumir que será fácil engañar al subordinado de Orochimaru.

– De acuerdo. –La chica tomo la caja y salió de la habitación.

Tsunade no pudo evitar recordar a la joven de 13 años que le pedía desesperadamente ser su aprendiz, en aquella chica sorprendente de cabello rosa y ojos jade se llegó a ver por un momento, siempre fue estricta con ella, pero en el fondo la veía como una hija y por supuesto que la reconocía.


Sasuke se estaba preparando para salir. Se puso su capucha negra y tomo kunais, cellos explosivos y todo lo necesario. Camino hasta la salida y ahí estaban Orochimaru y Kabuto esperándolo. ¿Y ahora qué quieren? Pensó.
Estaba cansado de que esos dos lo hostigaran, él fue quien acudió con Orochimaru, no tenían que vigilarlo como si fuera otro de sus estúpidos experimentos.
Era realmente molesto ver esa cara de Orochimaru cada vez que lo volteaba a ver.

– ¿Qué se supone que hacen? –preguntó Sasuke sin mirarlos.

– Nada, nada Sasuke-kun. Solo quería informarte algo último. –Orochimaru contuvo la sonrisa.

– ¿Qué?

Sasuke no volteó para encararlo, camino lentamente para darle el tiempo a Orochimaru de decir lo que tuviera que decir, aunque aquello lo tenía sin cuidado.

–Sasuke-kun, ese pergamino además de mejorar tu entrenamiento es un boleto seguro para que puedas vencer a Itachi de una vez por todas...

Todo el cuerpo de Sasuke se tensó. Odiaba escuchar su maldito nombre, encontraría eso sin importarle con quien tuviera que pelear. Él no disfrutaba matar pero si tenía que hacerlo para llevar acabo su venganza, lo haría.
El pelinegro se fue de ahí sin decir más, Kabuto se acomodó las gafas sonriendo cuando de pronto Orochimaru comenzó a toser incontrolablemente.

– ¡Orochimaru-Sama! –se alarmo Kabuto. – Vamos dentro, le daré su medicamento, cuando Sasuke-kun regrese usted ya no tendrá que soportar esto.

La tos de Orochimaru se calmó un poco y sonrió. Sabía que después de decirle aquello, el Uchiha no se detendría hasta dar con el pergamino sin saber que le estaría dando su cuerpo en bandeja de plata.

– Sasuke-kun podrá haber mejorado bastante... –el Sannin se apoyaba en Kabuto quien lo escuchaba con atención. – Pero sigue siendo un muchacho muy manejable, tomaré eso a mi favor.


Sasuke saltaba por las ramas de los arboles tan fuerte que estás parecían a punto de quebrarse.

Odiaba a su hermano.
La sangre le hervía por la ira y lo único que podía hacer era esperar, solo un poco más...
Apretó los puños y fue aún más rápido.
Se seguía preguntando como le ayudaría un simple pergamino, ¿y si Orochimaru tramaba algo? No, faltaban 6 meses para que intente poseerlo, aun no puede. Él ya sabría qué hacer cuando el momento llegase.
El chico recordó su misión en el país de las olas, "El puente Naruto" cuantos recuerdos podría haber en ese lugar.
Sonrió cuando recordó como había salvado a Naruto "Hey, Estas herido...gatito."
Su cara había valido la pena la burla, era tan inútil en esos tiempos.
Él también era un inútil en ese entonces, ¿por qué se había quedado con ellos? aún no lo sabía, pero era claro que las cosas hubieran sido mucho más sencillas si se hubiera ido de Konoha antes. Aunque aun así no se arrepentía de las misiones que paso con su equipo por más estúpidas que fueran.
A veces se preguntaba que habría sido de su vida si se quedaba con Sakura, ¿realmente habría llenado su corazón y lo habría hecho feliz como prometía? No, él era un vengador, no podría simplemente ignorar lo que él le había hecho a su Clan. La felicidad ya no existía para él ni existiría nunca. Aunque uno nunca sabe. Él estaba seguro que Sakura ya lo habría olvidado. Y eso esperaba. Ojalá tanto Naruto como ella ya hayan entendido que él se fue por su propia voluntad, aunque ellos nunca entenderían sus razones. Era obvio...


Sakura ya estaba lista. Sabía que Kakashi-Sensei y Shikamaru la esperaban en la entrada de Konoha, se despidió de sus padres y salió corriendo de su casa.

Estaba ansiosa y entendía por qué, quiso quitarse la sensación ya que se sentía como una niña tontamente enamorada que vería a quien ama en poco tiempo. No podía evitarlo, quería verlo.
No, relájate Sakura, pensó, nada aseguraba volverlo a ver y si así fuera podría no reconocerlo. Era tiempo de olvidarlo y madurar, estaba harta de pensar en él todo el tiempo. Él seguramente ya los había olvidado, no era justo para ella recordar a alguien que nunca la amo.

Se encontró con Kakashi y Shikamaru esperándola. Con ellos estaban Ino y Chouji. Ino se adelanto para hablar con Sakura.

– ¡Hey, frentona! –dijo con cariño Ino, siempre se hablaban así.

– Cerda... hola. – saludó Sakura sonriendole. – ¿Qué paso?

– Quería ver si estabas bien... Si ves a Sasuke-kun quiero que te sientas bien... De paso golpealo por dejar la aldea. –Ino sacó la lengua sonriendo.

Sakura sonrio en respuesta; – No creo que lo vayamos a ver... Ni siquiera sabemos si esta en el mismo lugar que Orochimaru. –sonrió con tristeza.

– Se más optimista, Sakura...

– Bueno, ya veremos...

Ambas se acercaron a Kakashi, Shikaramu y Chouji.

– Kakashi-Sensei, Shikamaru, Chouji. –Saludo. – ¿Ya te informaron de todo? –dirigió su mirada a Shikamaru.

– Sí, Hokage-Sama me dijo todo. Del pergamino, de Orochimaru y de Sasuke. Pero creo que tendríamos que buscar a Naruto, si encontramos a Sasuke hacerlo entender será problemático. –puso los brazos detrás del cuello. – ¿no crees?

-Sí... –respondió bajando la cabeza. – Pero no sabemos dónde está Naruto.

Shikamaru trono la boca y comenzó a caminar, Kakashi lo mismo y Sakura les siguió el paso. Se despidieron de Chouji e Ino que los miraban alejarse.

– ¿Dónde nos quedaremos? –preguntó Sakura.

– Bueno, podríamos visitar a Tazuna, no creo que le moleste si nos quedamos unos días con ellos. –Kakashi saco su libro naranja, Sakura rodó los ojos.

– ¿Esa fue su primera misión como equipo, no? –Shikamaru decidió entrar en la conversación.

– Sí... –Sakura bajo la cabeza de nuevo.

– Bueno, eso pertenece al pasado ahora. –Kakashi al notar la expresión de la pelirrosa decidió cerrar la conversación de una vez por todas. –Hay que apresurarnos.

Y así los tres corrieron saltando entre los árboles.


En algún otro lugar se encontraban un rubio y un hombre de cabello blanco.

Naruto estaba descansando tranquilo recostado en un árbol, Jiraiya leía un nuevo escrito concentrado.

– Ero-sennin... –comenzó Naruto manteniendo los ojos cerrados.

Estaban en un hermoso lugar. Había una cascada que relajaba al rubio, habían viajado mucho y Jiraiya y él habían visto muchas aldeas.
Siempre se preguntaba cómo estaban sus amigos, los extrañaba tanto...
Mantenía sus ojos cerrados sintiendo al aire cosquillear su piel, era tan relajante que fácilmente se habría quedado dormido.
Pero no podía, muchas cosas lo inquietaban, entre esas sabiendo que Akatsuki lo perseguía. Si tan solo no tuviera al Kyuubi en su interior su entrenamiento se habría llevado a cabo en Konoha, con Sakura-chan y todos los demás.

– ¿Qué? –Jiraiya no lo miraba.

– ¿Cuándo volveremos a Konoha? -preguntó seriamente el rubio enderezándose. – Extraño a todos, dattebayo.

– Ya muy pronto.

– ¡Tengo que buscar a Sasuke, 'ttebayo!

Jiraiya por fin lo miro, ¿seguía con eso? creyó que después de todo ya lo había olvidado, Sasuke ya no tenía salvación pero Naruto estaba empeñado en salvarlo, le recordaba tanto a él y a Orochimaru.

– ¿Sigues con eso? –pregunto Jiraiya volviendo a su lectura.

Naruto se levantó volviendo a captar la atención del legendario Sannin; – Por supuesto, ¡Hice una promesa! Sakura-chan confía en mí. No puedo fallarle, ese es mi camino ninja.

– ¿Y si Sakura ya lo olvido? y si se dio cuenta que Sasuke no tiene salvación, ¿seguirás empeñado en salvarlo? –quería probar la determinación del rubio.

La pregunta puso a pensar al rubio, ¿Y si Sakura-chan ya había olvidado de Sasuke? Sería posible que ya esté viviendo más feliz sin el teme.
Peor aún, ¿Y si Sakura seguía sufriendo por él? Naruto apretó los puños frustrado.

– ¿Cómo podría llegar a ser Hokage si no puedo salvar a un amigo?

– ¡Sasuke ya no tiene salvación! entiéndelo ya Naruto. Debes comenzar a vivir tu vida ya. Él pertenece a la oscuridad ahora, deberías entenderlo.

– ¡Solo porque tu no pudiste salvar a Orochimaru no significa que yo no pueda salvar a Sasuke!

Naruto sabía que ese había sido un golpe bajo, pero estaba cansado de que Jiraiya tratara de convencerlo de olvidarse de Sasuke, no dijo nada más.

Jiraiya se quedó sin habla mirando la determinación del rubio, estaba convencido de que su amigo tenía salvación, ¿Y quién podía culparlo? él sintió lo mismo respecto a Orochimaru, pero no lo pudo salvar y esa culpa lo perseguiría por siempre.

– Como sea. –Jiraiya volvió a su lectura ignorando completamente a Naruto.

Naruto se recostó de nuevo en el árbol y cerró los ojos. Sí salvaría a Uchiha Sasuke, su mejor amigo... No, su hermano.


¡Hola!

Bueno, el segundo capítulo, espero les este gustando. Eso me motiva a continuar.

Así que Sasuke y Sakura se dirigen al mismo lugar eh... Hm.

¡Naruto ya apareció! Me encanta escribir sobre mi querido rubio, pero no sé si vaya a salir mucho. :v

Bueno, espero les guste y dejen reviews, siempre son bienvenidas. :)

¡Saludos!

Leslie H.