*Los mayoría personajes le perteneces a Masashi Kishimoto pero la historia es completamente mía.


Capítulo 4 "Culpable"


Sasuke caminaba por la arena. El mar estaba tranquilo, parecía seda moviéndose suavemente. Había dormido en un árbol ya que no quería pagar para dormir en algún lugar de ahí y definitivamente no iría con Tazuna, le llenaría de preguntas sobre Naruto o Sakura.
El calor le había hecho sudar. Cuando empezó su recorrido seguía manteniendo la capucha negra, los pescadores mañaneros lo miraban como si estuviera loco. Algunas chicas que iban a nadar le guiñaban el ojo. "Pesadas" había pensado.
Mientras más alejado estaba el lugar más solitario se sentía. Decidió quitarse la capucha una vez que vio que todo el lugar se encontraba inhabitado.
El joven Uchiha siempre había preferido la tranquilidad del invierno. Odiaba el verano. En el invierno podía pensar y meditar. En el verano el sol lo volvía loco.
Lo único que vio al fondo del lugar fue una casa de playa pequeña de aspecto olvidado y muy mal cuidada. Un montón de rocas bloqueaba el otro lado de la costa así que asimilo que podría ser ahí.
Se acercó cauteloso y tomo su katana, toco la puerta pero nadie respondió.
Era imposible que en un lugar tan pequeño no lo escucharan así que se tomó la libertad y con un golpe la puerta cayó en un ruido sordo mostrando el interior.
Tan solo había una cama tendida, un asador viejo, un vaso de agua y un montón de pergaminos tirados.
Estaba a punto de dar un paso cuando una voz frustro sus intenciones.

– Hay algo que se llama propiedad privada. Mocoso. –dijo con voz rasposa una voz detrás de él.

La vieja de, cómo había dicho Miani –80 años o más– Tenía apariencia realmente demacrada, había arrugas por todo su rostro y tenía una joroba. Su cabello era completamente plateado por las canas, pero llegaba hasta su cintura. Sus ojos color azul turquesa que –de haber sido al menos 60 años más joven– habrían cautivado al joven Uchiha. Es como si sus ojos no hubieran envejecido en lo absoluto, se veían sanos y jóvenes.
Sorpresivamente no se veía débil o cansada. Solo tenía una apariencia demacrada.

– Esto no tiene pinta de ser una propiedad... decente. –soltó con desdén y asco el Uchiha al voltearse.

– ¿Qué es lo que quieres? como podrás ver esa casa no está abandonada. ¿Qué hace un Uchiha como tú aquí?

La vieja había logrado sorprenderlo, tal vez se trataba del logotipo que tenía en la espalda. Pero era muy pequeño, ¿por qué una vieja lo reconocería?

– ¿Cómo sabe que soy un Uchiha?

– Todos los Uchihas son iguales, físicamente además de arrogantes, no fue por el estúpido emblema de tu Clan.

Eso era más de lo que podría soportar de una vieja estúpida. Sin preverlo activo el Sharingan, más la vieja no se inmutó a dar reacción alguna al ver los ojos del joven que la miraban con odio.
Sasuke parpadeo varías veces y sus ojos volvieron a su color original, negros y profundos.

– Necesito hablar con usted sobre el pergamino del Clan Toyuki, ¿dónde está? –exigió.

– ¿Clan Toyuki? ese estúpido sigue diciendo que el pergamino le pertenece a su estúpido Clan de corruptos. ¿Para qué lo quieres? –respondió fastidiada.

– No es de su incumbencia, ¿Dónde está? –cortó Sasuke irritado.

– No es de tu incumbencia y si quieres que te de alguna pista sobre el paradero del pergamino será mejor que cambies tu actitud, mocoso insolente porque sin mi ayuda no encontraras nada... Y cuidado con usar el Sharingan en mí, no funcionara. –una sonrisa de satisfacción se formó en los labios resecos de la anciana aumentando el número de arrugas en su rostro. Admiro complacida el gesto frustrado que ahora el pelinegro mantenía.

Paso de él ignorándolo y camino hacía su casa. Intento tomar la puerta que yacía tirada dentro de la casa y la levanto cuando sintió una Katana en la frente que mantenía un joven pelinegro apuntando hacia ella.
La vieja se levantó sin dar reacción alguna lo cual irrito aún más al joven Uchiha.

– Si no habla... la mataré justo aquí. De cualquier forma dudo que alguien extrañe a una anciana que vive escondida en esta pocilga. –Sasuke formo una sonrisa burlona. Se sentía vencedor frente a la anciana.

Su sonrisa se satisfacción desapareció cuando la vieja lo miro.

– Dime Sasuke, ¿alguien te extrañaría si murieras? Por lo que sé, para Orochimaru solo eres un cuerpo. Dejaste a los que te amaban por poder. Puedes matarme si quieres, he vivido más de lo que merezco. Al menos sé que yo soy miserable a los 82. Tú en cambio eres miserable a los 15 años. –sentenció.

– Es cierto... Soy miserable, pero tengo mis razones. Hay algo que debo cumplir y no me interesa si desgasto mi vida en ello o las demás. Se tiene que cumplir.

– Habla lo que quieras, pero te lástima ser miserable. Tú mirada lo dice todo. Extrañas a las personas que te hicieron feliz en algún momento de tu vida pero también extrañas a los que seguirían ahí contigo incluso aunque les apuntaras con tu Katana en el pecho.

Sasuke tambaleo su agarre en la Katana y la miró un momento, realmente la vieja no se había asustado en lo más mínimo. Bajó la Katana y se alejó de ahí sin decir palabra.
La anciana miro como se iba y se ponía la capucha.
Sabía que lo volvería a ver.


Sakura estaba sentada en la arena pensando sobre las palabras que Tsunami le había dicho hace unos minutos.

*Recuerdo*

– Espera, ¿qué? –no pudo ocultar su sorpresa. ¿por qué creíste que terminaríamos juntos? Sasuke nunca me quiso o mostró interés en mí.

– Eso es porque eras una niña Sakura, tal vez su amor no era notorio... Pero la preocupación y admiración que sentía por ti eran muy obvias.

No-no sé de qué me hablas Tsunami-san realmente... aunque eso fuera cierto... él ya tomo su camino y no lo volveré a ver... Oh bueno, no lo sé. Voy a caminar a la playa, ¿Les avisarías a Kakashi y Shikamaru que salí a caminar? Gracias. –le sonrió y dio media vuelta después que esta asintió.

La pelirrosa veía a algunos pescadores en sus botes. El agua refrescaba sus pies.
Seguro que a Tsunami le pasaba algo, pensaba.
A Sasuke nunca le he interesado...

Sintió como un joven pescador de cabello castaño se acercaba a ella. La pelirrosa no se inmuto en mirarlo, su mirada estaba perdida en la costa.

- Tú no eres de aquí. –Le sonrió el chico.

Sakura lo encaro y al ver su cara mejor quedo atónita, no recordaba ver a un joven tan atractivo desde Sasuke.
El joven tenía ojos cafés, sus rasgos eran finos y su piel blanca pálido, su cabello castaño y revuelto. Podría ser solo un poco mayor que la chica.
Se enderezo y cambió su expresión sonriendo.

– Me has atrapado, soy una prófuga que vino a ver a viejos conocidos. –dijo la chica con sarcasmo y volteando de nuevo hacia la costa.

– Muy graciosa, soy Rouuji, ¿tú? –se presentó cordialmente.

– Sakura. –dijo sin mirarlo aún por mucho que quisiera.

– Mucho gusto, flor del cerezo.

Sakura no pudo evitar sonreír, él sabía lo que su nombre significaba y eso la hacía sentir alagada.

– Solo una persona me dice así... –susurró.

– ¿Tu novio? –preguntó casi de inmediato.

Las mejillas de la pelirrosa se volvieron ligeramente rosadas y volteo para ver al chico que la miraba con sonrisa arrogante. – No... Un amigo... muy querido para mí.

– Oh, entiendo... Bueno Sakura, fue un gusto conocerte. –el castaño le sonrió y pronto se adentró al agua para llegar a su bote pero antes de tener el agua casi en las rodillas una voz captó su atención.

– Espera. –lo llamo la chica. Este volteó. – ¿Vienes solo a saludar? vaya... Estaba funcionando.

– Eres hermosa Sakura, pude darme cuenta al instante. Pero sé cuándo una chica ya está enamorada de alguien más. –le guiño. – Adiós.

La chica miro como se iba, él no volteó a verla de nuevo, simplemente se alejó desapareciendo del lugar.

– Eh, Sakura, aquí estás. –la conocida voz llena de aburrimiento capto la atención de la chica que se veía algo decepcionada. – ¿Qué te pasa?

Sakura se levantó y miro a Shikamaru quien la miraba atento.

– Conocí a alguien... –sonrió con tristeza.

– ¿y por qué esa cara? –preguntó confundido.

La mirada de la pelirrosa cambio de tristeza a enojo y eso estremeció a Shikamaru que conocía bastante bien la fuerza de la Kunoichi.

– Porque no importa a cuantos chicos conozca. Él siempre estará en mis pensamientos atormentándome... He tratado y no consigo olvidarlo... estoy tan harta... –murmuró más para si misma que para él.

Shikamaru pensó por un momento que Sakura le daría un golpe al suelo, se preparó para detenerla con su Jutsu de sombra antes que diera el golpe, pero Sakura no se movió y volvió a su expresión desanimada.

– ¿De qué hablas? –preguntó Shikamaru.

– Nada importante. – musitó. – ...realmente.

Camino pasando de lado a Shikamaru que tenía una expresión de sorpresa en su rostro pero esta se calmó cuando la chica le llamo.

– Hey Shikamaru. –este volteó.

– Tienes suerte que lo que sientes por Temari sea correspondido...

Dicho esto Sakura dejo a un Shikamaru sonrojado hasta la frente pensando que hubiera sido mejor si alguien más buscaba a Sakura.


Sakura se adentró al bosque donde había entrenado con Sasuke y Naruto. El sol se estaba ocultando dejando una luz naranja y tranquilizadora. La chica toco las líneas que ambos de sus compañeros marcaron al subir los árboles. Reconoció de quien era cada árbol marcado. Unas lágrimas inundaron sus ojos.

¿Cuándo dejaron de ser un equipo? Naruto y Sasuke eran las personas más importantes para ella y no había visto en mucho tiempo a ninguno, sabía que a Naruto lo volvería a ver... ¿Pero a Sasuke?

Dejo salir las lágrimas cuando un ruido la alarmo, se limpió el rostro y tomó un kunai lista para atacar.

– Eh, eh. Tranquila Sakura, soy yo. –la voz de Kakashi tranquilizo a la pelirrosa la cual bajo su kunai.

– Kakashi-sensei...

– Así que viniste a este lugar... Sí, muy nostálgico.

– ¿Por qué dejamos de ser un equipo? –preguntó la chica con la voz rota dejando salir sus lágrimas.

Sakura intentó controlar las lágrimas. Pero desde la partida de Sasuke había decidido mostrarse fuerte y decidida. Había engañado a todos. Excepto a sí misma. Decidió dejar sus lágrimas salir. Tal vez hubiera aguantado más y habría sacado el dolor en su propia privacidad. Pero ese lugar estaba lleno de recuerdos y no podía soportarlo más.

Kakashi se sorprendió de su reacción, realmente le dolía a Sakura la partida de sus dos compañeros.

– Que puedo decirte Sakura... Tanto Sasuke como Naruto son ninjas muy complejos... Ya deberías saber la vida tan difícil que les toco. Sus diferencias derivan sobre la decisión de cada uno. –intentó explicarle a la pelirrosa.

– ¿¡Cree que no lo sé!? Naruto escogió el camino del bien... Pero Sasuke... él se hundió en la oscuridad y todo por no ser suficiente para llenar su corazón... No fui nada para él y ahora está hundido... –sollozaba.

– Eso no lo hace tu culpa Sakura. –trato el Jounnin de hacerla entender.

– Usted no lo entiende, cuando se fue me dio las gracias... Si tan solo lo hubiera ayudado más... Si tan solo hubiera dejado de intentar ser más linda para que él se fijara en mí... Si hubiera entendido su dolor... ¡Él no se habría ido! –Sakura se dejó caer en el suelo sollozando incontrolablemente. Kakashi la miró atónito. No tenía idea de que Sakura cargara con tanta culpa que no le correspondía. – Fui tan inconsciente con él...

A Sakura ya no le importaba que Kakashi viera su espectáculo..
La chica gemía y lloraba, parecía incluso que se le iba el aire, sintió una opresión en el pecho y perdió la consciencia sin que su Sensei se percatara de aquello.

– Sakura... entiéndelo, no es tu culpa. –repitió.

Pero Sakura no respondió, ni se movió, simplemente cayo de lado inconsciente. Kakashi corrió para verificar, había lágrimas y parecía dormida pero temblaba. La tomo entre sus brazos. Le había dado un ataque de ansiedad según parecía.
Dio un último vistazo a los árboles marcados de sus dos alumnos... ¿Por qué todo en su vida se deshacía? Se preguntó alejándose de ahí.

Llegó a la casa de Tazuna, Tsunami se encontraba en la cocina y Shikamaru sentado en la mesa pensativo.

Kakashi entró con Sakura en brazos y tanto Shikamaru como Tsunami corrieron a ver qué había sucedido con la pelirrosa.

– Shh... –susurro Kakashi. – Es una larga historia pero tan solo está dormida. Tsunami, ¿cuál es su habitación?

– La habitación de Inari. Él y papá fueron a construir algunas cosas en la aldea de la niebla como encargo, no regresaran hasta dentro de un mes. Ya preparé todo, puede llevarla y dejarla en la cama de Inari.

– Ok, muchas gracias. –dijo Kakashi subiendo para dejar a Sakura.

Entró y recostó a la chica, nunca se había dado cuenta de lo culpable que se sentía por no poder detener a Sasuke. Y sin Naruto podría ver que le faltaban partes importantes de su vida.
Salió de la habitación donde Sakura yacía dormida.


Sasuke caminaba aturdido. Creyó que no le importaría, pero había sido todo lo contrario.

¿Por qué ellos estaban aquí? Se preguntó.

*Recuerdo

Caminaba por el bosque, quería ir a ver el lugar donde había entrenado con Naruto. No se lo diría a nadie pero le dio curiosidad.
Cuando estaba a punto de llegar vio a una chica parada frente al árbol que él había marcado con su Kunai. Se escondió en un arbusto no lejos de ahí y la miró con cuidado.
La reconoció en seguida, ese cabello rosa... Seguía corto. Su vestimenta había cambiado, ahora lucía más alta y con más curvas.
El joven Uchiha vio como Sakura apretaba con su mano parte del árbol, como si con sus dedos buscara dejar una marca.
No pensaba acercarse, no necesitaba que la molesta mota rosa le dijera que regresara a Konoha con ella, tal vez Naruto y Kakashi estaban ahí. Por ningún motivo quería topárselos.

Iba alejarse cuando escucho a alguien acercarse y se puso alerta.
Vio el cabello plateado de Kakashi acercarse a Sakura y cuando esta volteó Sasuke miró fijamente su rostro.
¿Dónde había quedado la dulce y risueña Sakura que lo perseguía todo el tiempo? Ahora veía a una Sakura cansada y triste, ahora era más guapa y podía notarlo. Pero su tristeza tapaba todo eso y solo dejaba a una chica... miserable.
Se sorprendió al oír la desesperación que Sakura dejaba con cada palabra que decía, ¿Está así por mí? Se preguntó.
Escuchó atento la conversación de ambos... Su mente repetía todo lo que Sakura había dicho.

"Si hubiera entendido su dolor... ¡Él no se habría ido!" repitió tantas veces en su mente aquellas palabras.
Ella tenía razón, nunca se esforzó en entender su dolor, pero él no quería que lo sintiera. No quería que ella ni nadie más fuera tan miserable como él y sin saberlo, eso era justamente lo que había hecho.
¿Por qué le molestaba? No debería importarle la molestia rosa.
Pero cuando vio a Sakura tirarse al suelo y sollozar con tanta desesperación sintió un dolor en su pecho.
Este empeoró al ver como se caía de lado inconsciente. Se había desmayado.
Vio como Kakashi la levantaba y se iba con ella en brazos.
Sasuke salió de ahí atarantado, ¿cómo es que le había hecho tanto daño? Recordó las palabras de la anciana retumbando en su mente: "dime Sasuke, ¿alguien te extrañaría si murieras?" "Eres miserable"

¿Cómo es que aquella molestia seguía llegando a él con sus palabras?
La había hecho miserable sin saberlo.
Y ¿cómo es que aquella vieja había acertado tanto con lo que le dijo?
Tenía que hablar con ella, debía conseguir el pergamino y largarse de ahí porque si no lo hacía haría algo de lo que se arrepentiría sin lugar a dudas.


Notas:

¡Hola!

Bueno, he visto que las vistas van bajando cada vez más, ¿Tan malo es el fanfic? :c ¿Debo arreglar algo? Sé que aún no hay interacción entre Sasuke y Sakura, pero todo a su tiempo.:c

Ahora, quiero decirles que estoy escribiendo un nuevo fanfic Naruhina/Sasusaku llamado "¿Dónde estamos?" los protagonistas son Sasuke y Hinata del mundo alterno de Road Te Ninja. xD Espero le den un vistazo y me digan que tal.

Y dejen reviews, siempre son bienvenidas. :D

¡Saludos!

Leslie H.