Fairy Tail le pertenece únicamente a Hiro Mashima y este fic a mí.

Espero que les guste!


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CAPÍTULO 2

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Sus ojos chocaron por unos segundos antes de que la puerta se cerrase. Se quedó quieto mirando la puerta por la que la rubia cabellera de la chica había desparecido, definitivamente hoy no era su día de suerte.

Suspiró mirando a su alrededor.

Se giró y miró a la barra. La misma pelinegra que antes había intentado coquetear con él seguía mirándole mientras se mordía el labio inferior. La miró otra vez. Estaba quieta jugando con un vaso vació con los dedos, seguramente aburrida después de que la rechazara.

"Ah…. Supongo que tendré que conformarme con esa…" pensó. Le habría gustado más acostarse con esa rubia pero otro día sería, por hoy le bastaba con esa. Al fin y al cabo solo había venido a desahogarse.

Camino hacia ella de nuevo viendo como los ojos de la chica brillaban al ver que se acercaba de nuevo. Solo le basto con sonreír para saber que esa noche esa chica sería para él. Pobre tonta, pensó.


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Cuando la puerta se cerró suspiré aliviada. Desde la calle apenas se podía oír esa estúpida música que ponían para que "bailásemos". Jamás tendría que volver a "bailar" para satisfacer la vista de unos jodidos mujeriegos. Nunca más.

- Nunca –susurré mirando el oscuro cielo que cubría la ciudad- Nunca más.- sonreí sintiendo como un enorme peso desaparecía de mi pecho-

"Por fin a terminado esta horrible pesadilla, ¡por fin!, pensaba. Pero era consciente que lo peor estaba por empezar aún. Las cosas no serían tan fáciles, sabía que lo que acababa de hacer tendría sus consecuencias. Si me marchaba de allí ya no habría vuelta atrás, una vez me marchase no podría regresar nunca más y eso significaría perder el único "hogar" que tenía. A partir de este momento no tendría ningún techo bajo el que dormir. Eso quería decir que tendría que trabajar para ganar dinero y buscar un nuevo hogar. Y sabía que eso no iba a serme fácil y mucho menos para alguien como yo, sin estudios universitarios.

Ande por la calle. La gente que pasaba por mi lado me miraba de arriba abajo y muchos me lanzaban piropos. Pobres imbéciles, pensaba, aunque ellos no tenían la culpa. No cada día ves a una chica vestida con esas prendas diminutas caminando por la calle como si nada… Tenía algo de dinero, lo poco que había logrado ahorrar en estos tres años. Tendría suficiente para comprar algo más decente para vestir pero tendría que esperar hasta mañana, a esas horas todas las tiendas estaban cerradas ya.

Miré a mi alrededor entusiasmada. No me arrepentiría de haberme marchado.

Las grandes calles de la ciudad estaban iluminadas por luces y grupos de gente pasaban por mi lado hablando entre ellos y sonriendo. Ese y el sonido de los coches que pasaban conduciendo más rápido de lo que harían si fuese de día eran los únicos que podía escuchar.

Me senté en un banco, no tenía sentido andar por andar. Toda esa gente que había pasado por mí lado y todos esos coches que conducían por las desiertas calles fueron desapareciendo poco a poco hasta quedarme completamente sola.

En cierto modo me sentía desprotegida. Aún faltaban muchas horas para que amaneciera y no podía dar vueltas por una ciudad que apenas conocía en plena noche y mucho menos vestida como iba… Tenía que ir a algún sitio más concurrido pero, ¿dónde? No conocía esta ciudad, no había crecido aquí y apenas había podido salir a fuera del estúpido club una o dos veces. No sabía dónde ir…

Miré al otro lado de la carretera.

Al otro lado de la carretera había muchos más bares y clubes nocturnos. La gente parecía reunirse allí atraídos por las luces y la certeza de que si entraban pasarían una gran noche. Lo mejor sería cruzar la calle e ir allí. Como más gente tuviese alrededor mejor, pensaba, pero sabía que la gente no pararía de mirarme cuando llegase allí.

Me levanté, me daba absolutamente igual lo que la gente pensara de mí.


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- Oye, ¿Dónde demonios se ha metido ese cabeza de cerilla? –preguntó un peli azul a su amigo-

- A saber… se habrá ido con alguna chica por allí. –contestó el otro restándole importancia- Ambos le conocemos ya…

- Ah… ese estúpido mujeriego

Siempre era lo mismo con Natsu. Antes las cosas eran distintas, él era distinto.

- ¡Gray-sama! –oyó a una chica gritar su nombre desde la lejanía. Un escalofrío recorrió todo su cuerpo, otra vez no, pensaba llorando por dentro mientras su gran amigo se reía de él.-

- ¡Tú no te rías! –le chilló viendo como el peli negro intentaba aguantarse la risa.- Ya veremos qué cara pones cuando Levy se enteré que has venido a un club nocturno… -me burlé.-

- No serás…

- ¿Capaz? –acabé su frase- Oh amigo, parece que no me conoces aún. ¡Por supuesto que seré capaz!

Entró al interior del edificio aguantándose la risa. Levy era la novia de Gajeel, su amigo, y era una de esas chicas que no le gustaba para nada que su novio saliese por las noches sin decirle nada. Quizás fuse porque era celosa. No lo sé. Tampoco creo que sea por eso, Levy no es la típica novia celosa pero aun así odiaba que Gajeel saliese de fiesta sin decírselo, lo odiaba y estoy seguro de que si se enterase de que lo había hecho se iba a enfadar. Eso sería divertido de ver, pensaba conteniendo la risa.

- ¡Gray-sama! –volví a escuchar la voz de esa molesta chica otra vez.- ¡No te vayas, Gray-sama!

"Juvia", pensó. Otra vez esa molesta chica enamoradiza. Corrió a meterse entre la gente para perderse de su vista. No quería tenerla pegada a él toda la noche como solía hacer. ¿Acaso nunca entendería que no quería nada de ella? Desde mi punto de vista era la chica más molesta que haya llegado a conocer y mis amigos la utilizaban para mofarse de mí todo el tiempo. Hoy pensaba pasar una noche en grande y ella no la iba a arruinar.


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Una lujosa limosina recorria las calles de la ciudad a toda velocidad.

Dragneel eran la familia más rica del país y tenían muchas empresas repartidas por todo el mundo. Habían pasado toda una semana al extranjero por temas del trabajo y ahora por fin regresaban. Estaban sentados en los asientos de detrás de su limosina mientras un chofer les llevaba a su gran mansión. Las calles estaban totalmente desiertas y el conductor conducía muy rápido. En las calles solo se podían ver chicos jóvenes que salían de fiesta, no había ningún otro coche.

- Mañana me gustaría ir a cenar en algún restaurante para celebrar que nuestras ganancias han aumentado. –dijo Igneel. El padre de Natsu, un hombre apuesto con la voz fuerte y imponente.-

- Entonces, ¿por qué no llamamos a Natsu para que venga también? –contestó Grandine. Una mujer bastante guapa por su mediana edad y también la madre de Natsu.- Hace tiempo que no viene a vernos.

- Ese sin vergüenza. Me preocupa a veces…

- A cambiado mucho y no precisamente para bien… -suspiro la mujer- Me gustaría verle, hablar con él. Me gustaría poder ayudarle si tiene algún problema.

- A todos nos gustaría hacer eso pero no va a dejar que le ayudemos. –contestó pasándose la mano por sus rosados cabellos cansado- Ojala pudiéramos entender lo que le pasó.

Suspiró mirando por la ventana. Su hijo había cambiado mucho, era completamente distinto al Natsu que ellos habían criado. De un día para otro el Natsu que todos conocíamos había desaparecido. Ahora su hijo apenas hablaba con ellos y mucho menos les venía a ver. No sabía que era lo que le había pasado, nadie lo sabía, se lo guardaba todo para él, todo.

Miró la calle delante de ellos. El chofer conducía más rápido de lo permitido pero le daba igual. Quería llegar a casa de una buena vez e ir a ver a su pequeña hija, Wendy. Había pasado una larga semana sin ver a su pequeña.

Siguió con la vista fija en la carretera. Los rascacielos no tardaron en aparecer y cada vez podían ver más jóvenes en las calles. A saber, quizás Natsu estaba por aquí también…

Seguía pensando en su hijo y mirando a esos jóvenes cuando una rubia cabellera le llamó la atención.

- ¡Frena! –chilló alarmado cuando vió a esa muchacha cruzando la calle pero ya era demasiado tarde.-

El sonido de las ruedas frenando y el posterior sonido de algo chocando contra el coche le alarmó. Acababan de atropellar a una chica. Dios.

- ¡Grandine! –chilló el hombre desesperado bajando de la limosina- ¿¡A qué esperas!? ¡Llama a una ambulancia!

- S-si

- ¡Venga vamos! –chillaba. Corrió hasta donde yacía la chica, estaba inconsciente. "Por lo que más quieras, no te me mueras", pensaba sin saber muy bien que hacer.-

- Igneel, la ambulancia esta de camino. –anunció su mujer apretando el celular entre sus manos. No podía creer que acabasen de atropellar a una pobre chica.-

Los siguientes minutos fueron los minutos más largos de su vida. El sonido de la alarma de la ambulancia les alivió, por fin habían llegado. Cargaron a la chica enseguida y revisaron que siguiera respirando. Aún estaba viva, eso era bueno.

- Señores –les llamaron- ¿Quieren acompañar a la chica al hospital?

- Hmh –asintieron ambos. Era lo menos que podían hacer.-

Subieron al vehículo y las puertas se cerraron.

Los jóvenes que habían visto lo sucedido no tardaron en escampar la noticia. Los Dragneel acababan de atropellar a una chica y se la habían llevado con ambulancia.

La información no tardó en llegar a oídos de Gray y Gajeel que salieron corriendo a fuera solo para ver a una ambulancia que se marchaba a toda velocidad en dirección al hospital. La limosina de los Dragneel seguía allí, parada al medio de la calle. Lo que habían oído era cierto, ¿Quién sería la chica a la que habían atropellado?

- Natsu no contesta –dijo Gajeel. Había intentado llamarle para contarle lo que había sucedido pero su amigo no contestaba a sus llamadas.-

- Estará con alguna chica –contestó Gray- Ya te lo dije.

- ¡¿Sus padres acaban de atropellar a una pobre chica y él está de parranda con una mujer cualquiera que no volverá a ver en su vida!? –chilló indignado el pelinegro- ¡Joder!

Gray miró la calle por donde la ambulancia acababa de pasar. ¿Quién sería esa chica?


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¿Qué les pareció?

Quizás este capítulo no es el mejor del mundo pero es necesario para el desarrollo de la historia. En el próximo creo que ya empezará la historia en sí.

¡Igualmente espero que les haya gustado! ¡Y gracias a los que han dejado comentarios, intentaré actualizar lo antes posible!

Nos vemos pronto,

Saludos!