Hola mis estimados/as… Ha pasado mucho tiempo desde la última vez que actualicé ésta historia, desde entonces… Nah, no les hablaré de mi vida ésta vez, sé que me comprenden, el trabajo ha estado duro, lo que quiero decirles es que, a pesar de eso, no me olvido de mis lectores/as y aquí vengo con éste nuevo capítulo, si me perdonan por el atraso de casi tres meses, por favor, díganmelo en sus comentarios :´( Espero que sean buenos conmigo :-I Saben que LindsayWest les aprecia sobremanera : - )
Acá les dejo las menciones especiales para: Mafer199, sobre la marca de Victoria… :-I ; E.A Gillies, ¿rabiosa? ¿o.O? ¿En serio…? XDDDDDDD Casi me orino de la risa con eso XDDD; Elizabeth, no sé… espero que no te decepcione éste capítulo… pasan cosas… raras; Jorizzles, te aseguro que intentaré la hermosura de tu Vicky :-D; Nancy, tú querer matarme seguramente a mí… :´( ;
DannyWest, ¿eres mi pariente? Ya sabes, LindsayWest… ¿no? Bueno :-I ; Guest1, bueno, creo que hay algo de chicas malas en cada una de nosotras ¿no? ¿Soy la única? Bueno :I ; DESTACADO117, yo sé que eres bien machín hombre, bien, bien machín, y te tengo una sorpresa más abajo; Guest2, eres la segunda persona que llama loca a la pelirroja :I ¿no somos todas así alguna vez de locas? Yo digo, yo digo… :v ; Time off, muchísimas gracias por hablar así de mi escritura, la verdad, por lectores/as como tú, emociona seguir escribiendo : - ) ;
Strange Girl, jajaja, Nelle, captado, bueno, la verdad, no la culpo, siendo Liz yo mataba a quien sea que me la quisiera quitar :I ; Vaniap0211, ¿estás bien de salud mental? ¿Cuánto es 2 más 2…? Hazme un cuatro… XD ; Lau09, esa de Thalía… snif, snif… y las de Ha-Ash… snif, snif… :´( ; Vane23, ¿qué esperabas más? :-I Andá, contáme :I ; Guest3, jajajajajajajaja, te aseguro que no eres la única XDDD, creo que muchas pensamos un poco como tú (._.)/ XDDDD ;
Sr. West, es un honor para mí encontrarme con lectores como usted, le expreso mis más cordiales agradecimientos por su lectura y por su review, cuando una entra a su bandeja y lee comentarios así, simplemente dan ganas de pegar en el techo de la pura alegría y emoción que embarga, enhorabuena, abrazos y besos ;-) ; Elitoria4Jori, ¿escuchaste eso pelirroja? U-B-Í-C-A-T-E, jajaja, bueno, no prometo nada pero, léeme please : - ) ; JORIYELITORIA, muchas gracias apreciada señorita, su lectura se agradece montones :-D ; Guest4, aquí está (_)/ ; Naruhina… wow… tú vendrías bien a nuestro grupo en V-Team, te pasaré los datos casi al final :- ) ;
Más Allá de la Realidad, celos cuando besas a otra chica tengo celos… celos… y así morirás, celosa :-D ; Mart5s, jaja, muchas gracias, hasta casi que me sentí como J.K. Rowling :I También tú vienes bien a nuestro grupo en el facebook :- )
Y bueno mi gente querida, les dejo por acá la liga de un grupo en Facebook llamado VicJORIous Team, hace tiempo que no lo promocionaba, pero lo hago de vuelta, como el título lo dice, es sobre Jori, y no saben todo lo que se encuentran ahí, si un día buscan pareja y una boda fugaz y gratis, visiten el grupo XDDDD
Liga.- : / / w w w . / 543421115726909 /
Me disculpo si la liga no llegara a salir, en caso de que así suceda, pueden encontrarlo en mi biografía, créanme, la gente sale transformada una vez que ingresa ahí… ya nada es igual… :I
Éste capítulo va dedicado a la Patata triste :´( DESTACADO117, quien ha sido el motor para actualizar ésta historia, Patata ya quiero leer algo tuyo de vuelta eh, apúrate :-P
Victorious, (porque de ahí se desprende ésta historia), ni Liz Gillies, ni Victoria Justice, ni Ariana Grande me pertenecen, no conozco nada de sus vidas, ésta historia es sólo producto de mi imaginación, no quiero decir que suceda en la vida real… :v
Se les quiere gente, besos, por favor lean y si les ha gustado comenten, y no olviden visitar mi nueva historia y… esperen la actualización de Mi Hermanastra de los Ojos Marrones, ahora sí… ¡Acción!
CHAPTER 6.
-Ari, Ari ¿qué te pasa? Déjala… Ariana… ¡Ariana por favor!
La pelirroja finalmente soltó mis cabellos y Liz la sujetó asidamente de los brazos, pero ella no dejaba de patalear y hacer berrinche, a costa de lo que fuera deseaba aniquilarme y me miraba realmente furiosa; no era para menos, pero nunca la había visto tan alterada, si hubiera tenido una pistola entre sus manos en ese momento, sin duda alguna, ella me habría disparado.
-¡Ahora no vas a negar que estabas con ésta! Cómo no, si siempre ha sido así, ésta puta nunca ha perdido el tiempo para tenerte comiendo de su mano, y tú ahí estás, ¡besándole los pies! ¡Te odio Victoria!
Intentó zafarse del agarre de Liz pero la otra chica tenía una fuerza claramente más dominante y la detenía.
-¡Déjame desquitarme! ¡Al menos no seas tan obvia y deja que ella misma se defienda!
Yo estaba un poco lastimada, la chica, aunque era más bajita que yo, había hecho languidecer mi brazo y la cabeza me estaba dando vueltas por los tirones - ¡Déjame Liz!
-¡Ya basta! – La muchacha la soltó pero situándose al mismo tiempo en medio de ambas a un espacio prudente - ¡No actúes como niña!
-¡No soy ninguna niña! ¡Tú te revuelcas con ésta zorra que estás protegiendo!
-¡No es tu asunto!
-¡Siempre lo negabas pero yo tenía la razón! ¡Siempre tuve la razón!
-¡No Ariana…! Te equivocas – Era la primera vez que veía a Liz en ese estado, tan enojada como la otra chica, pero controlándose, pensando con el cerebro, típico de ella – Realmente te equivocas… Viste cosas que no eran en ese momento, después lo nuestro terminó, ni siquiera te culpo por eso… Ahora lo que yo haga o deje de hacer, no te compete, así que no tienes ningún derecho a exigir explicaciones de mi vida…
-¡Claro que tengo derecho!
-¡Claro que no…! Tú nunca quisiste que lo nuestro avanzara, te daba vergüenza que la gente lo supiera, incluso no se lo contabas a tu hermano. Tu carrera estaba por encima de todo…
-Dijiste que no te importaba…
-Y no me importó… por eso decidí retirarme… no quería entorpecer tu escalada al estrellato.
-Me saldrás ahora con que estás celosa.
Los ojos azules se abrieron grandemente y pude notar el cuerpo temblante de la pelinegra, apretando los puños de sus manos y reuniendo todas las fuerzas del universo para controlar sus emociones y evitar soltar palabras de las que pudiera arrepentirse después.
-Yo… - Dudó, y por primera vez, como si fuera el día de las revelaciones, vi el dolor de la decepción embargar su razonamiento, pero se mantuvo firme mientras que la otra joven se arrepintió de inmediato de lo que había dicho, intentando retractarse, lo que no le fue permitido – Yo no deseo lo que tú tienes… ni antes ni después… ni ahora ni nunca… Yo prefiero ser una persona libre.
-L-Liz… - Murmuró la más pequeña pero Liz ya se había dado la vuelta y caminó hasta la puerta de mi casa llevándome de la mano.
-Entra, quédate ahí y no salgas aunque el mundo se detenga – Me dijo con una voz apenas audible. Yo me le quedé mirando sin moverme un centímetro dentro – Por favor – Rogó, con la vista clavada sobre mis ojos.
-Claro que no te dejaré sola con esto.
-No voy a hacer nada malo, te lo prometo.
-Liz… - Rogué con la mirada, ella tomó mis dos manos y las llevó a su boca para depositar en ellas un beso suave, luego puso otro en mi mejilla y me acarició tiernamente.
-Confía en mí.
Me empujó dentro y cerró la puerta para dirigirse a su coche, Ariana la alcanzó por la ventanilla - ¿Ella va a estar dispuesta a echar a perder su carrera para decirle al mundo que está enamorada de una mujer?
El auto se encendió y en cuestión de segundos desapareció del jardín de mi cochera. La pelirroja la imitó unos instantes después, no sin antes mirar hacia la ventana donde mi rostro asomaba temeroso por la chica que acababa de marcharse, después me puse a contar cada segundo del reloj esperando que mi teléfono sonara con el timbre de su identificación.
XXX
-¿Hola…? ¿Liz? – Pegué un salto sobre la cama sentándome a la orilla con el teléfono pegado a la oreja - ¿Dónde estás?
-¿Recuerdas el Mirador donde te llevé un día?
-¡¿Estás loca?! ¡No puedes estar ahí! ¡Es tardísimo…! Muévete ahora de ahí por favor.
Seguramente mi tono de voz estuvo espectacularmente sobre preocupado, porque escuché una leve risita del otro lado del interfono.
-No te preocupes, ya me moví… Estoy sobre la carretera ahora… - Suspiré – Sólo me preguntaba… no tengo ánimo de llegar a mi departamento ahora así que, pensaba si podrías recibirme en tu casa y…
-Ven ahora – La interrumpí – Sabes que no necesitas preguntártelo, te espero, ven.
-Es un poco tarde…
-Quiero que vengas a mi casa Liz, en éste momento.
Hubo un silencio del otro lado hasta que finalmente la escuché de nuevo – Está despejado hoy… ¿me esperas 20 minutos?
-Si son 30 no importa… Estacionas el coche al lado del mío. Conduce con cuidado.
Tardó menos en realidad, antes de que tocara el timbre por segunda vez yo ya la estaba recibiendo en la puerta.
-Lamento molestarte tan tarde.
-No es ninguna molestia – Le dije besándola tan solo ella estuvo dentro, bajo una helada noche de verano – Estaba preocupada por ti.
-Estoy bien, sólo que…
-Liz… no tienes qué fingir delante de mí, sé que esto te duele. Eres una chica fuerte pero no quiero que reprimas tus sentimientos conmigo – La miré a los ojos – No lo hagas mi amor.
Vi sus ojos cristalinos momentos antes de sentir su abrazo alrededor de mi cuerpo, entonces comenzó a sollozar, hasta entonces caí en la cuenta que había estado con Ariana desde hace mucho tiempo, desde antes que yo llegara, y que sin duda todo con ella le dolía, y que era posible que no lograra olvidarla aún, no es fácil olvidar los sentimientos que han estado guardados hacia una sola persona que ha sido especial para nosotros, y estaba segura que Ariana lo era para ella…
XXX
¿Era correcto? ¿Era correcto que yo me aprovechara de la situación para ganarme un espacio en la vida de Liz? ¿Le estaba jugando sucio a Ariana con mis sentimientos? ¿Estaba jugando sucio yo? ¿Amarla estaba mal…?
Aparté un mechón azabache de su cabello y contemplé su pálido rostro durmiendo profundamente, ¿en qué estaría soñando? ¿Pensaba en ella… o pensaba en mí? Acaricié su brazo expuesto. Lamentaba sobremanera lo que había pasado, no sólo a lo de ésa tarde, me refiero a todo en realidad, nunca debí meterme en medio, o mejor dicho, nunca debí enamorarme de Liz. Todo fue tan rápido y tan… repentino, que cuando me di cuenta mis sentimientos ya estaban disparados al tope, y no podía hacer nada.
-¿Te sientes bien?
-¿Qué? Sí, claro, por supuesto.
Avan quitó el vaso de café de entre mis manos para colocarlo sobre la bardita y llamar mi atención – No lo parece, más bien te noto preocupada por algo que no me quieres decir, así que debe ser grave.
Presté mi vista hacia el chico y miré su cabello recogido en una pequeña coleta hacia atrás, pero aún despeinado, le estaba apareciendo la barba y lo hacía un poco más atractivo. Si tan sólo eso me provocara más que los finos labios de otra persona – Lo es – Admití, mirándolo con los ojos muy abiertos – Es grave, tiene solución pero está aún muy alejada de mí.
-¿Y yo no puedo ayudar?
-Me encantaría que fuera posible, moriría porque fuera así de verdad… pero no Avan, no creo que puedas.
-Tal vez si lo intento – Insistió él.
-Son cosas del corazón.
-Ya lo imaginaba, pero quería que tú misma me lo dijeras. ¿De quién te has enamorado que no debes?
Él se recargó despreocupado contra la bardita y me miró, esperando sonriente mi respuesta, pero su sonrisa desapareció pronto de su cara – De Liz…
La muchacha se dio la vuelta y tuve toda la bella imagen de su rostro frente a mí, todavía durmiendo. Esbocé una desesperanzada sonrisa, ella estaba aquí conmigo, y parecía complacida de estarlo, pero algo no me dejaba sentir liberadamente bien con eso, ese algo hacía que mi conciencia no pudiera estar tranquila ni feliz.
¿Por qué me había pasado esto? ¿Desde cuándo?
-Hola.
-Hola.
-Tú debes ser Victoria.
-Mucho gusto – Respondí desde mi asiento tendiendo la mano amablemente.
-Liz – Se señaló a ella misma – Y Ariana, apenas estamos llegando a Los Ángeles y creo que todavía andamos un poco desorientadas.
-No eres la única.
-¿Y los demás?
-Creo que están por hacerse presentes – La observé, no se estaba quieta, se quitó la chaqueta y la colocó sobre el respaldo de la silla giratoria, después se puso de pie y miró por la ventana, la otra chica también se limitaba a contemplar sus movimientos, eran muy distintas, la que estaba quieta parecía tímida, diminuta, de cabellos marrones rizados, ojos grandes y cafés. La otra en comparación era alta, de piel muy pálida y un largo cabello castaño que le caía sobre la descubierta y blanca espalda. Pero sus ojos llamaban más la atención apenas ella se dignaba a mirarte, azules, verdes, grises… y unos labios muy rosados que completaban el juego a la perfección.
Sin embargo lo pasé por alto, no completamente en realidad, era la menos parecida al resto, Daniella y yo teníamos rasgos latinos y la otra chica, Ariana, se nos asemejaba un poco, así que era fácil distinguir a Liz de entre las cuatro.
-¿Tú harás el papel de…?
-Jade West…
No fui la única que contempló como obra de arte la imagen visual de Jade West, le había quedado a la medida, me gustó mucho el atuendo, y sobre todo ella se veía hermosa, no obstante, cuando comenzó a dar forma a su personaje, no sé porqué, luego de Tori, se volvió mi favorito, lo hacía tan estupendo.
Después de los primeros dos episodios, sentí un ligero gusto actuar con ella, me placía ser la chica que ella molestaba dentro de la serie y para el quinto episodio… ya no podía evitar que mis sonrisas se asomaran cuando estaba presente, y conforme el tiempo pasaba, me di cuenta que ya no era sólo mi gusto por su personaje, mi admiración había caído también en la actriz, y en su forma tan particular de desenvolverse.
Agradecía por una parte que mi trabajo me exigiera tiempo extra y no me permitiera convivir con el resto del elenco como ellos hacían, lo agradecía mucho, pero también, de vez en cuando, eso me frustraba; otras veces yo misma era la que me alejaba para evitar dar rienda suelta a esos sentimientos que se elevaban cada vez que compartíamos la charla, y ella era una coqueta que con el simple hecho de tomar la palabra, rápidamente tu atención se centraba en sus labios… y en la broma que vendría apenas terminara de hablar, cosa que me hacía reír montones y que luego terminaba opacada por las miradas que Avan me ponía de "deja-de-ser-tan-obvia".
Acerqué mi rostro al suyo y susurré a su nariz – Eras una coqueta Liz Gillies… y jamás te estabas quieta.
Imaginar que estás en tu cama con una compañera del reparto al lado, era sólo parte de los sueños nocturnos, ésta realidad era muy distante, ésta realidad no parecía cierta. La miraba ahora y no podía creer que la haya besado, y que ella hubiese venido a mi casa para quedarse a pasar la noche, nunca había sido así, todo el tiempo era de Ariana, todo el tiempo.
-¿En qué piensas?
La escuché pronunciar cuando le di la espalda para sentarme – Nada en particular – Respondí volviendo sólo la mitad del rostro hacia ella.
-Ven a la cama – Mi piel se erizó ante el contacto de sus fríos dedos recorrer mi espina dorsal.
-Deberíamos estar levantadas, ya es tarde – Y me giré para que pudiéramos vernos de frente.
-¿Tienes algo qué hacer hoy?
-Nada importante.
-Entonces quedémonos sólo así, todo el día, eso fue lo que planeamos ayer – Dijo cerrando los ojos de nuevo.
-No creí que fueras tan floja.
-No soy floja – Murmuró aun sin verme – Sólo estoy cansada.
Entonces la duda me asaltó - ¿No piensas… ir a hablar con Ariana?
Su silencio me hizo dudar sobre si mencionarlo fue lo correcto, pero lo evalué y decidí que sí, era correcto que ella lo hiciera, era correcto que yo me jugara todas las cartas a favor de Ariana y de ese modo, si Liz aun quería quedarse conmigo, estaríamos a mano, tranquila, y no me sentiría mal por creer que estaba haciendo las cosas de forma torcida.
-Más tarde – Al fin habló, pero sin prestar mucha atención al asunto.
-Creo que deberías hacerlo ahora.
-¿Y si me encierra y no me deja salir? ¿Qué hacemos? ¿Eh?
-Liz, por favor – La tomé de las manos y me acerqué a ella, casi implorando, lo que hizo que finalmente abriera los ojos, escuchando con atención – Debes hacerlo, por favor hazlo.
-¿Cuál es el interés? Pensé que querrías lo contrario.
-No, yo no hago las cosas de esa manera, si yo juego, lo hago de manera limpia, y no quiero problemas con Ariana, ella es una buena chica y fue una excelente amiga mientras nuestra "amistad" duró – A decir verdad, aunque muchas veces la pasáramos juntas, creo que nunca sentí esa cercanía de amigas con ella, posiblemente, ahora lo echaba en cara a que ella siempre estuvo celosa de mí.
-Si supieras todas las veces que he hablado con ella, me dejarías seguir durmiendo. Y vendrías tú conmigo.
-Tal vez otro día, hoy tienes algo qué arreglar.
Y eran mis intentos sobre humanos porque las cosas fueran bien para poder ser felices y estar en paz, de otra manera, mi cuerpo ya estaría tumbado a su lado, y no precisamente durmiendo.
XXX
-Gracias por conservar éstas prendas mías en tu armario, no sabría qué hacer jamás si no fuera así.
-En realidad es mérito tuyo, haces bien en traer de vez en cuando una muda extra cada vez que nos vemos.
-Eres quien me lo recuerda constantemente – Dijo encogiéndose de hombros y dándose el último toque ante el espejo – Si no estuvieras tan delgada podría usar tus pantalones.
Giré mi teléfono para leer el mensaje entrante, era de Ariana, y me estaba pidiendo que dejara a Liz en paz, libre, porque era lo único que ella tenía en la vida y lo que más amaba - ¿Escuchaste eso? – Preguntó la chica pálida en mi oído – Hasta podría usar tu sostén, sin necesidad de ser dos tallas igual que yo – Sonrió y me dio un beso en la mejilla, pero mi instinto no me permitió responder ésta vez, ¿y si las cosas se arreglaban entre ellas? ¿Yo podría soportarlo? ¿Podría vivir sabiendo que estuve a un paso de tener una vida feliz a su lado y por una tontería de actuar con rectitud la dejé ir? - ¿Algo importante? – Volvió a preguntar al ver el teléfono en mi mano y mi gesto ácido hacia el mensaje recién recibido.
-Algo que no quería hacer hoy – Mentí.
-¿Tienes qué ir al set?
-Sí, me han pedido que me presente, para hacer no sé qué cosas, ya me había hecho a la idea que tendría el día libre.
Ella se acercó de nuevo hasta a mí y yo me estaba sintiendo ahora incómoda - ¿Quieres que te lleve?
-No, estoy bien, iré por mi lado.
-¿Segura?
-Sí Liz, segura – Noté que mi tono de mi voz no había sido el apropiado.
Ella me miró y no insistió más – Está bien – Se limitó a decir, tomó su chaqueta y las llaves de su auto para dirigirse a la puerta, sin volver a tocar el asunto, la detuve antes de que saliera.
-Lo siento, es que de verdad quería pasarlo contigo hoy, pero sé que debes hacer eso y yo… yo debo ir y hacer lo mío.
-Seguro – Dijo volviéndose a mí – No te preocupes – Guiñó un ojo y me acarició la mejilla, su gesto tan único – Nos vemos.
Salió por la puerta y yo me quedé todavía un rato más, comprendiendo la tensión de Ariana cuando sabe que la hizo sentir mal pero que ella no lo demuestra, si voy a comenzar a hacer eso, entonces no estoy haciendo las cosas diferentes, estaría cayendo en lo mismo y estoy segura que ni es lo que quiere ni lo que necesita, y yo tampoco. Pero ahí estaba de nuevo la conciencia gritándome que me estaba robando al amor de otra persona, entonces, ¿eso me convierte en una chica mala? ¿En una quita novios… novias? ¿Por qué Ariana no se conformaba con su fama y su buena suerte de ahora y dejaba a Liz en paz para que fuera feliz conmigo? ¿Por qué se encaprichaba y lo quería todo? Tiene lo que quería, no la necesita a ella.
Azoté mi cabeza contra la puerta varias veces - ¿Porqué, porqué, porqué, porqué, porqué?
XXX
-¡Viniste a verme Lizzy!
Rodeé su cuerpo con mis brazos, hundiendo mi nariz en el cabello que le caía por la espalda, rápidamente ella se volvió hacia mí y me enfrentó.
-Ariana tenemos qué hablar, lo siento, mi visita no es de cortesía y tampoco quiero perder el tiempo haciéndote ilusiones vanas.
-¿Qué pasa?
-Lo sabes bien, ¿por qué te gusta que te lo esté repitiendo? No quiero que te metas de nuevo en mi relación con Victoria, ella y yo estamos juntas ahora, lo nuestro terminó, tú así lo quisiste, lo decidiste por ambas y no hay marcha atrás. Te dije que hicieras tu vida y me dejaras a mí hacer la mía.
-Dijiste que nos diéramos un tiempo.
-No, jamás mencioné que volveríamos.
-Pero…
-Ariana yo no quiero lastimarte, por favor entiéndeme, eres importante para mí, te quiero mucho, nunca voy a perder el cariño que te tengo pero por favor, tienes qué entender que lo nuestro ya pasó.
-¡No quiero! – Comenzaba a alterarme otra vez.
-Pues no te queda de otra… Búscate un novio, qué se yo, alguien con quien puedas ser feliz y olvídate de mí…
Apenas terminó la frase su rostro giró noventa grados al derecha, era la segunda vez que lo hacía, pero ésta vez no me estaba arrepintiendo.
-¡Te odio Elizabeth Gillies…! Odio haberte conocido, odio haberme hecho tu amiga y traerte a vivir a mi casa… odio el día que me fijé en ti y ese día que hicimos el amor… odio todo de ti, odio todo lo que tenga qué ver contigo ¡Te odio y no quiero volver a verte nunca más en la vida! ¡Vete ahora de mi casa!
Ella no dijo una palabra más, se acomodó el cuello de la chaqueta en silencio y en silencio también salió por la puerta. No me moví de mi lugar hasta que escuché su coche salir por la cochera, Frankie estaba parado a mitad de la escalera con un rostro recriminador, movió la cabeza negativamente y me limité a alejarme por otro lado. Me cansé de ser la estúpida que le estaba rogando.
XXX
Ese día teníamos llamado, y era el peor de mi vida, si pudiera, lo borraría del historial de mis años.
-¿Pediste que viniera?
Me volví hacia la chica que acababa de entrar a mi camerino – Sí, entra por favor.
La pelirroja pareció esbozar una ligera sonrisa de lado y cerró la puerta internándose con las manos puestas hacia adelante sobre el regazo – Bien, ¿qué quieres de mí?
Me llevó un par de segundos prepararme para hablar, pero al fin lo hice – Dame… dame una sola razón, que tenga peso, por el que deba alejarme de Liz y permitir que ustedes dos regresen.
Ariana bajó la mirada, pero volví a notar esa leve sonrisa en su rostro - ¿Te ha remordido la conciencia?
-No quiero disputas contigo Ariana, estoy dando la oportunidad de que peleemos limpio.
-La conocí primero, ella fue mía antes que tuya, me quería, quería una vida conmigo que… se complicó por nuestras carreras.
-O por tu carrera nada más.
-Las dos somos famosas.
-Eso a Liz no le importa, si la conocieras bien, lo sabrías.
Enmudeció unos segundos, pero dejó su mirada clavada en mí – La conozco mejor de lo que crees que la conoces tú, no has compartido sus momentos difíciles como yo lo he hecho.
-La encontré sola en el parque, metida en su auto, la noche que peleó contigo y la llevé a mi departamento.
-Esos no han sido sus peores momentos Victoria – Expresó dándome la espalda y hablando burlonamente – Me refiero a sus momentos… momentos. Cuando ha tenido problemas con su familia, cuando ha sufrido por muchas otras cosas que seguro tú no sabes – Giró de nuevo para mirarme de frente – Porque supongo que todo lo que tiene contigo se trata de sexo.
A decir verdad, Liz jamás me había contado nada sobre su familia, es decir, hablábamos sobre algunas cosas en cuanto al tema pero nada que penetrara más allá de simples días de campo o música, entonces ¿Liz no confiaba en mí? ¿Realmente todo en nuestra "relación" giraba en torno al sexo?
-¿Te contó en qué se ha inspirado para escribir las canciones del disco que tiene pensado sacar? – No respondí - ¿Te contó lo que pasamos cuando llegamos a Broadway? – Ésta vez no me dejó responder - ¿Sabes cómo ha luchado para salir adelante sin ocupar la ayuda de nadie?
-Ella no es una chica que requiera ayuda de la…
-Ella siempre quiere hacer las cosas por su cuenta… no le gusta valerse de nadie. Como puedes notar Victoria, hay bastantes cosas que tú no sabes de ella, y si no lo sabes es porque no ha tenido la suficiente confianza para contártelas… ¿y aún crees que siente algo por ti?
-No te puedes basar en eso para deducir…
-¿Entonces en qué…? Una relación es de confianza Victoria… - Continuó – No solo sexo porque eres la protagonista del programa y tienes una linda cara.
-La ofenderías nuevamente si pensaras que ella lo ve de esa manera.
Dibujó esa sonrisa burlona otra vez en su rostro – No te engañes a ti misma Vic… sólo estúdiala.
Antes de que abriera la puerta para marcharse agregué – De acuerdo, tienes entonces la oportunidad de volver a conquistarla… sin que yo esté en el medio. Pero si en diez días no la vuelves a tener… yo pelearé por ella, y ésta vez ni tú… ni nadie, va a impedir que nuestra relación se haga real y que todos lo sepan…
Ella arrugó las cejas y finalmente salió por donde llegó, ya estaba hecho, y no había vuelta atrás.
Ahora tocaba la parte más difícil… alejarla de mí.
XXX
Escuché que la puerta se abrió y supe de inmediato de quién se trataba tan solo sentir las manos alrededor de mi vientre y sus fríos labios en mi cuello. Me estremecí, la piel se me erizó y tuve ganas de hundirme en esos cálidos brazos que me envolvían, haciendo que mi cuerpo de repente sintiera calosfríos.
-Liz… - Murmuré apenas tratando de contenerme.
-Dime que ésta noche sí serás solo para mí, dímelo.
Llevábamos dos días sin vernos, ni hablarnos, ella había estado ocupada y por mi parte yo trataba de excusarme con cualquier pretexto para que no nos encontráramos, no antes de pensar bien las cosas, y ahora ahí estaba de nuevo, metida en el sensual vestuario de Jade, algo que sin duda, me enloquecía sobremanera.
-Liz… por favor ahg – Gemí al sentir una ligera mordida en el cuello – Basta… - Ella no hizo caso, y me gustaba, pero no podíamos seguir - ¡Basta Liz! – Me aparté - ¿Porqué no puedes parar cuando te lo pido?
Ella me miró con los ojos semi cerrados – No sabía que estabas de mal humor, ¿estás en tus días?
-No, y no estoy para bromas.
-De acuerdo – Dijo ella recargándose en el tocador - ¿Vas a venir conmigo terminando las grabaciones?
Era la pregunta que quería evitar – No.
Se quedó un rato en silencio, solo mirándome - ¿No?
-Tengo un compromiso.
-¿Con quién?
Nunca me había cuestionado de esa forma antes, cuando le decía que tenía qué salir con Lane para seguir guardando las apariencias, no me hacía el menor escándalo, estaba de acuerdo.
-Con Lane.
-¿Porqué no le dejas de una vez? No lo quieres.
-Liz… - Interrumpí sus palabras – Yo no quiero dejar a Lane, lo he estado pensando y… me conviene seguir con él. El programa se termina y necesito nuevos contratos, si lo nuestro se ventila ahora creo que… nos perjudicaría a las dos.
-Creí haber escuchado que no te importaba.
-Trabajo es…
-Ya entiendo, Ariana y tú han estado hablando ¿no? ¿Qué fue lo que acordaron? ¿Qué me dejabas para que ella y yo pudiéramos ser felices?
-¿Qué te crees…?
-¿Te ofreció algo a cambio? ¿Llegaron a un buen acuerdo por mí? ¿A dónde me tengo qué mudar ahora?
-No seas exagerada, yo…
-Muy bien Victoria, como quieras – Dijo incorporándose bruscamente – Yo no tenía otras intenciones contigo que vivir… un romance de… - Se calló, parecía meditar en sus palabras – No importa – Dijo de nuevo respirando hondo – Si es así como han decidido, si no tienes la voluntad para seguir… yo no voy a hacer nada… - Se acercó a mí y me miró peligrosamente a la cara, peligrosamente porque su rostro desencajado en ese momento, no incitaba a nada más qué besarle pidiéndole perdón – Nos vemos.
Sin titubear un solo paso, abrió la puerta y se perdió en el pasillo. Ariana estaba ahí, muy cerca de Daniella, y en un instante, las dos se estaban besando. Liz se limitó a arquear una ceja y entonces continuar su camino.
¿De qué se trataba todo esto? ¿Había partido mi corazón en mil pedazos para eso? ¿Le había partido el corazón a ella por nada?
Nos leemos pronto mi gente *Guiño de ojo* No olviden pasarse por mi nueva historia, espero que les guste : - ) Y espero leer sus comentarios… Besos de… su amiga… LindsayWest…
