Fairy Tail le pertenece a Hiro Mashima y este fic a mi.

Espero que les guste xD


·

CAPÍTULO 6

·

·

Me dejé caer en el viejo sofá levantando una nube de polvo al hacerlo.

Desde la repentina llegada de Lucy en la familia este viejo y ruinoso departamento se había convertido en mi segunda vivienda. Después de que se confirmara su incorporación en la familia Dragneel durante esa estúpida cena de negocios he estado prácticamente viviendo en este sucio lugar. No sabía el por qué había venido hasta aquí, mis pies simplemente habían andado solos hasta llegar a este sitio y aquí había permanecido durante todo este tiempo.

- ¿Otra vez aquí? –la puerta se abrió haciendo un desagradable sonido y dejando ver la silueta de una mujer- ¿Qué se le perdió a un Dragneel en este pobre departamento?

La idea de estar durante tanto tiempo en un lugar como este no era precisamente una idea que me gustara mucho, quiero decir… ¿por qué marcharme de mi propia casa así de repente sin ninguna razón? Esa era MI casa y no debería tener ninguna razón para irme de allí pero esta vez sí tenía una. Esa razón era esa estúpida rubia.

- Cierra la boca –contesté malhumorado-

Sonrió.

- Alguien se ha despertado con el pie izquierdo hoy… -dijo caminando hasta donde estaba sentado- Si piensas quedarte aquí para siempre deberías por lo menos limpiar un poco el lugar, es asqueroso como está ahora.

Puse los ojos en blanco

- No estoy de humor por tus bromitas

- Me di cuenta de eso –sonrió sentándose a mí lado y levantando otra nube de polvo- Es por eso que viniste ¿no? Hacía años que no te veía por aquí, eso es raro en ti, ¿Por qué venir después de tanto tiempo?

- Eres de todo menos estúpida, deja de preguntar lo que ya sabes. –contesté irritado- La última cosa que haré es quedarme en mi casa para ver la cara de esa golfa.

- ¿El gran Natsu Dragneel se marcha de casa porque hay una pobre e indefensa chica viviendo con él? Eso es nuevo… tu normalmente le habrías echado de mala manera y habrías seguido con tu vida como si nada hubiera pasado pero en cambió estas aquí, sentado en un polvoroso sofá que se cae a trozos solo porque no quieres estar cerca de esa tal "Lucy". –dijo marcando el nombre de la rubia- ¿Quién es esa chica que ha logrado cambiarte de esta forma? Me gustaría conocer a tremenda persona.

- ¿Quién ha cambiado a quién? –cuestioné molesto- Sabes que no hay cosa que odie más en este mundo que pasar demasiado tiempo con mujeres. Sabes perfectamente lo que pienso acerca de ustedes y sabes perfectamente que eso es algo que nadie podrá cambiar nunca.

- Eso no quita el hecho de que te fuiste de tu propia casa solo por no estar con ella. –suspiró- Dime la verdad Natsu… ¿Qué es lo que ves en esa chica que te asusta tanto como para regresar a este lugar?

Le miré sin creer lo que acababa de decir. ¿Asustado yo? Eso era estúpido, yo nunca me asustaría por culpa de una chica. Esa chica era como cualquier otra chica, no tenía nada de especial ni me hacía recordar nada en especial, por supuesto que no. Entonces, ¿Por qué esta mujer me estaba preguntando esto?

- ¿De qué debería estar asustado si se puede saber? –algo así era imposible- Te lo dije mil veces, las mujeres y yo no podemos estar más de una noche juntos, no quiero relacionarme con cosas tan molestas como ustedes.

- Antes no pensabas de la misma forma

- Basta –susurré lo suficientemente alto como para que me escuchara- Ya basta de tus comentarios y tus preguntas raras. No quiero oír una sola palabra más acerca de esa estúpida rubia, ni una sola palabra más.

- Como desees pero realmente me gustaría conocerla. –sonrió con esa sonrisa suya que me sacaba de quicio mientras se levantaba y desaparecía por una de las muchas puertas del departamento- Espero conocerla –gritó desde otra habitación-

*Con Lucy*

Bajé las escaleras para ir hasta el comedor cómo cada mañana lo hacía. La vida como Dragneel era fácil, no se podía ni siquiera comparar a mis días oscuros en ese club. Todo había cambiado tanto en tan solo una semana… Parecía que hubieran pasado años desde que me había marchado. Por fin podía sonreír de nuevo.

- Buenos días –saludé a Grandine e Igneel con una sonrisa en los labios-

Les miré a ambos, sus caras no eran buenas, parecían haber estado discutiendo.

- Buenos días querida –me contestó sonriendo débilmente la mujer- ¿Has descansado bien?

- Hmh –asentí- ¿Sucede alguna cosa?

- Nada de lo que debas preocuparte, solo son cosas sin mucha importancia –contestó- Ven, siéntate aquí y come algo, debes estar hambrienta!

Me senté como me dijo y comencé a comer. Hacía ya un par de días desde que empezaron a comportarse extraño, parecían estar preocupados por algo pero temía preguntar cuál era la razón de sus preocupaciones. Podían ser mil y una cosas distintas… problemas en la empresa quizás, no sabía que era lo que pasaba pero esperaba y deseaba que fuese lo que fuese se solucionarse lo antes posible. No me gustaba verles con esa cara cada día.

Comí lo más rápido que pude, sabía que ambos querían hablar pero no lo iban a hacer mientras yo estuviera presente así que intente apurarme al máximo para dejarles solos.

Cuando terminé la comida me levante cogiendo mis platos para llevarlos hasta la cocina. Me habían repetido muchas veces que no hacía falta que lo hiciera, pero si había algo que podía hacer por mí misma, lo haría, no quería darles trabajo de más.

- Con permiso –dije dispuesta a marcharme para dejarles solos-

- Lucy –me llamó Igneel.- ¿Cuándo fue la última vez que viste a Natsu?

- ¿Qué? –no esperaba tal pregunta. Había pasado alrededor de una semana desde la última vez que había visto al peli rosa- Creo que la última vez fue durante la cena de hace una semana.

- ¿No lo volviste a ver después de eso? –preguntó esta vez Grandine- ¿Estas segura de que no lo has visto más desde ese día?

Natsu. Era por Natsu que habían estado actuando extraño estos últimos días. Pensé que como eran una familia rica el viviría en alguna otra casa o apartamento y que era por eso que no lo había vuelto a ver desde ese día pero al parecer no era así. Al parecer vivía aquí y no había regresado desde la cena de hace una semana. ¿Dónde se ha metido? ¿Es que no se da cuenta de que sus padres se preocupan por él?

- ¿No saben dónde está? –pregunté indecisa- Quizás este con algún amigo suyo.

- No esta con ningún amigo suyo. –contestó Igneel pasándose la mano por sus canosos cabellos- Hace unos años solía hacer esto muy a menudo, desaparecer durante semanas y regresar un día cualquiera. Hacía tanto tiempo que no lo hacía que pensé que no volvería a hacerlo de nuevo pero lo ha hecho de nuevo. Desaparecer de repente sin decir nada…

- ¿Y no tienen idea de donde iba durante todas esas semanas en las que desaparecía? –pregunté- ¿Nunca os dijo nada al respecto?

- Nunca dijo nada –contestó Grandine- Es por eso que nos preocupamos, no sabemos dónde está ni con quien esta. Podría estar en cualquier sitio y con cualquier persona ahora mismo, podría estar con toda clase de personas que no le convienen y nosotros seguimos aquí, sin ser capaces de hacer nada para llevarlo de regreso –decía preocupada reprimiendo lágrimas-

- Ya basta Grandine –susurró Igneel pasando un brazo por los hombros de su mujer- Cuando menos lo esperemos va a regresar, como siempre lo hace.

¿En que estaba pensando este chico? –pensaba yo- ¿Cómo podía hacer esto? ¿Cómo podía desaparecer de repente sin decirles ni siquiera a sus propios padres donde iba o con quien iba ni tampoco cuando regresaría? ¿Cómo podía alguien ser de esta forma? ¿Acaso no veía lo que estaba haciendo? Sus acciones estaban hiriendo a sus propios padres, ¿no se daba cuenta de esto tampoco?

La puerta del comedor en el que estábamos se abrió de repente dejando ver a uno de los mayordomos.

- Señores siento molestarles pero ha venido una chica que dice querer ver a Lucy.

- ¿A mí? –pregunté sin pensar- ¿Quién es esa chica que quiere verme?

- Señorita, esa chica está esperándola en el salón–habló educadamente- si fuera tan amable de seguirme, por favor –dijo empezando a andar-

Dude un segundo en seguirle, ¿una chica que viene a verme? Seguí al mayordomo perdida en mis pensamientos. ¿Quién podía querer verme? No tenía ninguna amiga en especial, quizás Levy y los chicos que conocí la semana pasada pero si no eran ellos… ¿Quién más podía ser? Mis pensamientos fueron interrumpidos cuando llegamos delante de la puerta del salón.

- Con permiso –habló el mayordomo abriéndome la puerta-

Cuando la puerta se abrió me quedé completamente quieta. Había una mujer no más mayor que yo sentada en el sofá mirando despreocupadamente por la ventana mientras jugaba con uno de sus mechones. Al verme se levantó sonriendo.

- ¿Tú eres Lucy? –me preguntó sonriendo mientras me abrazando- Eres realmente bonita, no sé de qué se queja tanto ese bobo.

- ¿Perdón? –no había visto a esta mujer en mi vida- Siento ser descortés pero, ¿le conozco?

- Oh lo siento, aun no me he presentado adecuadamente –dijo rompiendo el abrazó y mirándome- Mi nombre es Minerva, soy una buena amiga de Natsu y cuando me dijo que sus padres habían propuesto a una chica ser parte de la familia quise conocerte.

- ¿Cuándo te dijo eso Natsu? –pregunté. Natsu no supo nada de todo esto hasta el día de la cena- ¿Tú sabes donde ha estado durante todo este tiempo?

- Por supuesto que se dónde ha estado. –respondió tranquilamente- Ya te lo he dicho, Natsu y yo somos buenos "amigos". –sonrió sentándose de nuevo en el sofá- Solo quería conocer a la famosa chica de la que me hablo…. Hacía tiempo que no le veía tan fastidiado, felicidades.

- ¿Felicidades? –acaso se estaba burlando de mí- ¿A qué viniste? Si solo viniste a burlarte ya sabes dónde está la puerta.

- Chica con carácter –rio- tranquila, no vine a reírme de ti ni nada por el estilo, solo…. solo quería conocerte supongo. Solo pensé que era raro ver a Natsu por allí después de tanto tiempo y pensé en conocer a la culpable de su regreso, nada más.

- ¿Dónde está él ahora? –pregunte casi exigiendo una respuesta. Que Natsu se fuera de esa forma tan repentina estaba haciendo preocupar a sus padres y ellos no merecían pasarlo mal por su culpa.- ¡Dímelo por favor!

- ¿Por qué te interesa tanto saber dónde está? –preguntó con el ceño fruncido- Tú ya tienes todo lo que quería ¿no? Querías vivir con los Dragneel para tener una buena vida y mírate ahora, aquí estas, alejada de tu antigua y patética vida y viviendo al lado de tal familia. ¿Por qué te interesas tanto por él ahora?

- No me intereso por él. No me importa lo que haga o deje de hacer, esta es su vida y puede hacer lo que quiera con ella pero no permitiré que haga sufrir a sus padres con sus irresponsabilidades. Ellos lo están pasando mal por su culpa, porque se fue sin decir nada a nadie y no ha regresado en una semana entera. No puede simplemente desaparecer de esta forma sin ninguna razón.

- ¿Y tú eres la que dice que no tiene ninguna razón para marcharse? –contestó irónicamente- ¿Qué sabes tú de él? No sabes nada, absolutamente nada. No tienes ningún derecho a decir lo que puede hacer o dejar de hacer. Si se ha marchado es por tu culpa o sea que deja de hablar de más.

Sus palabras fueron lo suficientemente claras para mí. Lo que dijo era verdad, o no sabía nada de él, pero él tampoco sabía nada de mí. Sólo éramos dos extraños con pasados completamente distintos que por la razón que fuera hemos terminado viviendo debajo del mismo techo.

Quizás era verdad que no sabía nada de él y que por eso no tenía el derecho de decir lo que debería hacer o dejar de hacer, pero sí que conocía a sus padres. Sus padres se habían llevado tan bien conmigo desde un principio… no quería verlos de esta forma, no por culpa de ese peli rosa.

Si esta chica me estaba diciendo que la culpa de que Natsu se marchara era mía, entonces sería yo la que le hiciera regresar a casa de nuevo.

- No sé por qué debería ser culpa mía que se haya marchado. Sé perfectamente que no le conozco pero si lo que dices es verdad, si él realmente se marchó por mi culpa… -hablé sin titubear- Si realmente es mi culpa llévame hasta donde está ahora mismo y seré yo la que le llevaré de regreso.

- ¿Te crees que podrás llevarlo de regreso así como así?

- Sí –contesté firmemente- Creo plenamente en que puedo hacerlo y te aseguro que no me marcharé de allí hasta que él venga de regreso conmigo.

- Bien –contestó simplemente- Si así lo crees, ven conmigo. Vamos a ver si lo que dices es verdad o son simples palabras.

Había algo en esta mujer que no me gustaba en absoluto. Su forma de hablar o de actuar, me trataba como si fuera una niña pequeña que no sabía lo que hacía. No me gustaba pero si yendo con esta mujer podía llegar hasta Natsu, entonces iría con ella a donde fuera. Llevaría a ese estúpido de regreso antes de que siguiera hiriendo a Grandine y a Igneel.

Me subí en su auto y condujo por las calles por más de media hora. No conocía los sitios por los que estábamos pasando pero parecía que poco a poco estábamos saliendo de la ciudad.

Cuando menos me lo esperaba el auto paró y estaciono delante de una casa de lo más normal. Parecía ser bastante vieja pero en sus días debió de ser realmente bonita.

- Es aquí –oí que me decía- Bájate.

Es aquí. Eso quiere decir que este es el lugar donde ha estado Natsu durante todo este tiempo. ¿Qué había venido a hacer alguien sumamente rico en un lugar como este? Aunque no me gustase reconocerlo, este no era lugar para alguien como él.

Caminé detrás de Minerva hasta la puerta de entrada. Sacó una llave y la puerta se abrió haciendo un sonido desagradable. Las luces del interior de la casa estaban prendidas y fue entonces, cuando la puerta se abrió por completo, que lo vi.

Allí estaba él, estirado en un viejo sofá con los ojos cerrados.

- Natsu –susurré-

Sus ojos se abrieron al escuchar mi voz. Se me quedó mirando con la boca abierta y su ceño se frunció al ver a la mujer a mi lado.

- ¿Qué hace está aquí, Minerva? –escuché que le preguntaba malhumorado, parecía estar más que enfadado.-

- Dijo que quería hablar contigo así que la llevé hasta aquí –dijo simplemente Minera encogiéndose de hombros y restándole importancia- Que más da, se marchara en cuando se dé cuenta de que solo está perdiendo el tiempo al venir aquí.

- No pienso irme. –susurré lo suficiente alto como para que todos me escucharan- No pienso irme de aquí hasta que él venga conmigo.

·

·


Y hasta aquí llega el capítulo...

Siento haber tardado tanto en actualizar pero no he tenido mucho tiempo para escribir y cuando tenía tiempo estaba tan cansada que lo único que quería era dormir...

Enserio lo siento por haber tardado tanto en actualizar pero bueno aquí les dejo el capítulo y espero que les haya gustado.

Ya saben, dejen algún comentario si les ha gustado y si no pues igual jaja

Nos vemos pronto,

Byee :*