Hola hola mi gente ¡HOLA! : - D LindsayWest está acá, más deschavetada que antes… (si eso puede ser posible XD) Me iré rápido, les traigo actualización y muchos besos… ¿los besos no? Bueno :I

Vane23… ¿Fans? ¿En serio? : - D ¿Qué te tiene con esa sonrisota ah? ¡Cuenta chava! ; Vaniap0211, ahmmm… s-sí… creo que dijo "se enamoraron…", ¿es correcto? o.O ; Madameduvergiere, ¿sigues con frío? ¿necesitas algo que te caliente? : - D ; Ola ke Ase, ¿qué más…? ¿quieres descubrirlo? ¿Cómo terminarías tú el cuento?; Nina West Rutter, muchas gracias nena : - ) ;

Guest, actualicé la otra historia antes que ésta, y estaré pronto a hacerlo de nuevo, espero que te guste mucho : - ) ; Lau 09, es que cuando te gusta algo, tienes qué saborearlo despacito ¿no? Pues éstas niñas se gustan mucho, aí que van leeeeeenntoooo… XD; Dove Smichdt, ¿por qué te maté? : - O ¡No te mueras! Luego quién me deja review por ti :3 ; Dei Lee Gillies, creo más bien que Jade se esforzaba mucho por fingir y eso es todo ¿no? ¿Alguna otra percepción de tu parte que negaré? : - D; Rusher y Victorian of heart, hey, una pequeña queriendo leer lemon… ¡no! No puedo pervertirte de esa manera, ante todo, soy partidaria de la justicia : - D ;

ChandraLoveRead, claro que no la dejo botada, todas mis historias tienen final, tardo en actualizar por asuntos del trabajo pero le tengo amor a la escritura y nunca dejaría a mis lectores sin saber el final de algo :I No os preocupéis por eso ; - ) ; GreekJamie-XX, andabas perdida ah, hacía mucho tiempo que no te leía por acá, ¿dónde andabas metida? Sáquese la mano de ahí XD; MarLovezJori… ¿con las ganas de más…? ¿De más qué…? ¿Podrías especificar esa parte please…? Ok no, XD; Forever-Gillies… fangirlear… ¿y eso cómo se come? :I fiu fiuuuu… ;

Mas allá de la Realidad, en realidad ya tengo 26, los acabo de cumplir… ¿Y MI REGALO? Lo voy a estar esperando eh… Más te vale que llegue pronto… y que sea Gillies :3 ; AwkwardlyConfused, aooww… muchas gracias : ´) ¿de verdad crees que escribo bien? ¿Merezco un regalo? Que sea un auto please… Jaajaja, ok no, déjame un review y compensamos jaja.

Victorious no me pertenece mis apreciados para lloriqueos de todo.

ÁMENME… Y NUNCA MÁS SUFRIRÁN DE HAMBREEEEEE… Bueno, eso pienso yo :I

Se les quiere : - )

CHAPTER 9

¿Que estoy en el cielo…? ¿Cuándo fue que morí…? Puedo ver la luz pero… no recuerdo nada de nada… Escucho pajaritos cantar… ¿significa que fuí tan buena en la tierra que me valió ganarme el cielo…? Eso sí que es novedad pero… ¡Un momento! ¡No puedo estar muerta! ¡No, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, NOOOOOOOOO…!

Me levanté como resorte con el corazón acelerado a mil por hora, respirando agitadamente, ¿cuándo fue que morí? Sentí la luz más fuerte sobre mi cara de manera que me cubrí los ojos con la mano sólo para darme cuenta dónde carajos había amanecido… ¡Ay por DIOS! Era la misma escena del sábado sólo queee… sólo que… sólo que… aquí había pasado algo más…

-Jade – Susurré por lo bajo – Jade… Jade… - la gótica ni se inmutaba - Jade…

Al fin ella se movió ácidamente entre las sábanas verdes, ¿por qué todo era color verde con ella?, pero sólo para acomodarse en otra posición - ¿Qué quieres Vega?

-Tienes qué despertar ahora…

-No tengo qué hacer nada si no quiero, aléjate de mi cama y déjame dormir… - De pronto abrió grande los ojos como si hubiese recordado algo rimbombantemente perturbador - ¿Dónde estamos?

Giré los ojos resoplando con notoriedad -Tu casa, tu cuarto… tu cama…

La gótica tomó las sábanas y se cubrió con ellas hasta el pecho - ¡¿Qué me hiciste Vega?!

-¡¿Qué te hice?! ¡¿Qué te hice?! Más bien, ¿qué hicimos señorita? Esto no fue por principio idea mía.

-¡¿Me emborrachaste y me violaste Vega?!

-¡Oye! ¡Por supuesto que no! ¿Qué clase de monstruo crees que soy West?

-Tal vez no un monstruo pero eres Vega – Dijo ella más relajada recargándose sobre el respaldo de la amplia cama de madera fina, en tanto yo le echaba una mirada psicópata y furiosa – Nunca se sabe contigo – Dijo argumentando en su defensa - ¿Cómo llegamos hasta aquí?

-Tú me trajiste, no creerás que yo sabía cómo encontrar esa puerta secreta, saltar el jardín, llegar al sótano para encender las luces y traerte a tu habitación, todo eso imposible si tú estabas borracha y tuve qué cargarte hasta acá completamente ebria – Ella me miró con una cara complacida, luego giró su rostro hacia la ventana - ¿Qué hora es? – Dijo abriendo grande nuevamente los ojos.

-No lo sé… ¿por qué?

-Porque hay sol Vega, lo cual quiere decir que ya es otro día y nosotras no nos dimos cuenta.

Como si me hubiesen pinchado de pronto caí en la cuenta del tiempo, la hora y el lugar, así que me levanté aprisa completamente asustada - ¡Ay por DIOSSSS…! Jade…

-Andando – Sugirió ella saliendo de la cama.

Ambas comenzamos a cambiarnos a velocidad luz, pero eso no impidió que me diera tiempo de contemplar la figura pálida desnuda delante de mí.

-¡Deja de mirarme Vega, se hará más tarde!

-No es toda mi culpa por si no te has dado cuenta – Proferí enfadada, pero seguí mirando.

En cuanto estuvimos medio listas bajamos corriendo las escaleras y pude admirar mejor la belleza interna de la mansión, porque eso era, una mansión, sorprendida del discreto lujo como estaba decorada. Ya casi me imaginaba ver salir a algún estudiante de Slytheryn con su capa verde con plata de una de las chimeneas.

-Vamos – Dijo ella tomándome la mano para continuar nuestra carrera furtiva hacia el coche – No es tiempo de mirar, otro día regresamos - Entonces me detuve en seco y con eso prácticamente le ordené detenerse también - ¿Y ahora qué?

-¿Vamos a regresar? – Ella me miró y luego bajó la vista pomposamente hacia mis labios.

-Si quieres.

-Por supuesto que quiero – Respondí con una sonrisa hasta de orejas y ahora fui yo quien la jaló hacia la salida.

-Si mi madre se llegara a enterar que estuve fuera toda la noche va a matarme.

-Eso sería muy tentador.

-¡Jade!

-No es mi culpa que quiera ver brillar tu sangre.

-¿Mi sangre? ¿Qué clase de psicópata eres August?

Se detuvo de improvisto y me detuvo a mí justo frente a ella, muy cerca de su candente cuerpo – Como la de ayer – Dijo mirándome directamente a los ojos, estoy segura que mis mejillas se pusieron totalmente rojas.

-J-Jade – Sonrió.

-También fue mi primera vez – Y me besó delicadamente, tan delicadamente que mi piel se erizó por completo agudizando uno a uno mis poros. Perdí la concentración hacia un punto muy lejano cuando sentí un fuerte jalón – Continuemos – En cuanto entramos al coche terminé por acomodarme la ropa mal puesta - ¿Quieres pasar a comprar café? – Preguntó con los ojos ahora verdes centelleantes y burlescos.

-Si quieres morir hoy podemos darnos el tiempo de detenernos en Starbucks para comprar café.

-¿Qué tal si llegamos tarde? ¿Ya pensaste en eso? Es posible que no logremos entrar a tu casa sigilosamente y alguien nos descubra, entonces ¿qué harás?

-¿Morir es una opción?

-No para mí.

-¿No morirías conmigo?

-No – Hice un puchero y ella enseguida apartó la mirada de mi rostro encendiendo el vehículo. Antes de arrancar la detuve por el brazo e hice que volviera a mirarme.

-Gracias por ésta noche, fue muy bello – Inconscientemente bajé la vista sintiendo las mejillas acaloradas.

-Gracias a ti – Dijo ella casi susurrando. La miré y me miró, en lenguaje de miradas las dos nos volvimos a agradecer y además vimos reflejado en los ojos de la otra recuerdos de lo que había pasado esa noche en esa apenas poco iluminada pero hechizante habitación.

-Jade…

Sus labios recorrieron mi mandíbula delicadamente y casi pude ver con el tacto cómo los vellos de cada poro de mi piel se pusieron erectos. Sentí la humedad de su saliva en mi cuello, saboreando cada parte de mí, su mano bajo mi nuca, sosteniendo mi cabeza, mientras sentía su esbelto cuerpo presionando mi vientre, su pierna izquierda entre las mías, haciéndome desfallecer cada vez que se movía rozando esa parte íntima de mi más delicada y femenina anatomía.

-Ja-d… ahh…

Mordió mi oreja y capté la punta de su lengua actuar después.

-Jade…

No sé cuántas veces emanó su nombre de mis labios esa noche, pero sé que fueron las suficientes para expresar cuán encantada estaba por hacer uno de mis más recientes sueños realidad, ella fue tan… hermosa persona conmigo, me trató tan bien, me trató tan… ahh, si tan sólo pudiera describirlo, si tan sólo pudieran las palabras expresar cómo una persona puede hacerte estar en dos lugares al mismo tiempo, la tierra y el paraíso.

-¿Te gusta Tori?

Preguntó ella en un tono de voz que sonó atento y preocupado, y yo no pude responder, no pude responderle con palabras, mi mente estaba obstruida con el placer que me estaba invadiendo, ante la ausencia de mis palabras todo lo que hice fue besar sus labios, la besé para que pudiera captar al menos, en ese beso todo lo que mi corazón sentía justo ahí, estando con ella.

Durante las próximas horas no supe más de mí, sino de ambas, fusionadas en un mismo cuerpo, hechas la una para la otra, hechas una sola.

Sus azules ojos parpadearon delante y no tuve otra reacción que repetir la escena de anoche, la tomé del mentón y la besé, me enamoré de sus labios… me enamoré de sus ojos… me enamoré de su piel… me enamoré de su cuerpo… me enamoré de… sólo eso, sólo fue eso, no me enamoré de ella, claro que no me enamoré de ella eso no podía ser, sólo me sentía atraída por el físico, sólo el físico porque es una muchacha muy linda, definitivamente muy linda pero nada más. Yo no soy gay, Tori Vega no es gay, no, nunca, jamás, sólo era su físico… ¿Y enamorarse de su físico no era gay…? Entonces sólo era atracción, sí, sólo eso, sólo atracción… ¿eso tampoco es gay? ¡No Tori NO! No es gay… No soy gay, no soy gay, no soy gay, NO SOY GAY.

Ella me estaba mirando, me miraba confusa - ¿Pasa algo?

-Me encantas – Solté y mi conciencia se dio de topes contra la ventanilla del auto ¿por qué no puedo dejar de ser débil con ésta chica, carajo?

-¿Eres gay? – Fueron las primeras palabras que pronunció luego que solté sus exquisitos labios y me aparté de ella lentamente abriendo de a poco los ojos como vil adolescente soñadora.

-¡No!

-Pues lo pareces.

-¿Y tú lo eres?

-Claro que no.

-Claro que no, claro que no, claro que no… y bien que te dejas coquetear por cuanta chica se te pasa por enfrente ¿no? ¿Crees que no lo he notado? Un montón en la escuela, ¡puños de chicas en la escuela! Luego esa vendedora de autos, ay esa vendedora de autos que casi te desnuda con la mirada, ¿y qué me dices de la tal Sthephanie? ¿Eh? ¿Qué me dices de ella? Si hasta tienes su núm…

-¿Qué Sthephanie?

Me silencié cual vil habladora que ha hablado de más – Ninguna.

-No recuerdo que tú y yo conozcamos a alguna "Sthephanie" que me coquetee, ¿de dónde lo sacas? – "De la tarjeta con el número telefónico y un beso pintado que dejaste olvidada en el baño el primer día que llegaste…", rememoré todo sin pausas.

-De nada, olvídalo y ya vámonos.

-Fuíste tú quién me detuvo para besarme… ¿Te gusto Tori?

-¡No!

-¿No? ¿Y por qué conoces a todas las chicas que me coquetean? – Insistió con esa maléfica pero tan… ardiente sonrisa diabólica que tiene.

-Sólo me he fijado.

-¿Y por qué si no te gusto?

-Pues porque… porque… porque… ¡Ya vámonos Jade!

Ella sonrió y quitó el freno para recular saliendo del escondite – De acuerdo, vayamos a casa princesa – Y me guiñó… ¡ES TAN SEXY!

Y contrario a todo el drama que imaginé en mi cabeza pensando que nos pillarían tan sólo al poner un pie dentro, mi hermana y yo pudimos colarnos tan fácilmente sin ser vistas que me sorprendí hasta de mis habilidades gimnásticas nunca antes vistas… e incitadas a la fuerza por Jade… Auch…

Antes de que ella se metiera a su habitación, la detuve en la puerta y la besé.

-¿Es correcto esto que hacemos? – Preguntó mirándome penetrante a los ojos, lo que me hizo sentir un poco cohibida, pero tan motivada por su gesto a la vez.

-¿Tuvimos la culpa que nuestros padres se enamoraran y nos obligaran a conocernos?

Me tomó del montón en un gesto delicado y acarició mi barbilla con el pulgar - ¿Deberíamos dejarlo y llevarnos como hermanas? – Observé su par de ojos, y cómo estos me miraban, observé un universo en ellos, un universo de colores destellantes y misteriosos…

-Algún día – Dije para volver a tomar parte de sus labios.

-Algún día – Repitió ella haciéndome un guiño para meterse en su habitación.

Tal vez no había mucho romanticismo en ésta parte de nuestra historia, pero la cosa segura, es que si un día me arrebataban a Jade, o a mí de ella, iba a morirme, por exagerado que parezca decirlo simplemente así.

XXX

Entrar a la habitación y desear seguir abrazando ese cuerpo delgado solo para sentir la suave piel canela deslizarse entre mis dedos… No tenía precedentes. Llevaba ya impregnado en mi propia piel el perfume de sus labios, mi chaqueta olía a ella, mis dedos llevaban la memoria de cada uno de sus poros.

-Ante todo Jade, por favor, tienes qué ver a esas chicas como si realmente fueran tu familia, como tus hermanas.

-¿Por qué tengo qué cargar con tu muerto?

-No creo estar exigiendo demasiado, sólo te pido que trates de llevarte bien con ellas, y que al menos guardes un poco de respeto, tampoco tuvieron la culpa de que Holly y yo nos enamoráramos…

-Wak…

-Antes que digas otra cosa – Interrumpió mi padre – Te recuerdo que están en la misma situación que tú Jade, la misma, pero también están gustosas de ofrecerte su casa para que puedas vivir ahí.

-Porque quieres.

-Porque es lo mejor para todos – Levantó un poco la voz, no demasiado porque mi padre era un tipo que por ningún motivo permitía la polémica – Ahora, mírame y prométeme que así va a ser Jade… Prométeme que las tratarás como tu familia, que siempre vas a verlas como si fueran tus hermanas.

-¿No te parece que me estás obligando a…?

-No, no te estoy obligando a nada, sólo quiero asegurarme que tanto tú como ellas y Alex, estarán bien.

-¿Y creerás en mi promesa?

Él me miró con una profundidad en los ojos que yo misma reconocí como mía – Quiero pensar que sí.

-Está bien padre, no prometo que voy a ser Blanca Nieves pero no me comportaré como una bruja.

-Las tratarás como si en realidad fueran tus hermanas.

-Eso es demasiado – Volvió a recalar su mirada en mí – Pero prometo tratarlas como si fueran mi propia familia… Lo prometo padre – Y lo miré a los ojos para sellar el contrato.

Y ahora… no estaba tratando a Tori precisamente como mi hermana, ni siquiera la trataba como si fuera mi familia. Escasas horas antes la llevé a mi cama y la hice mía, mi mujer y no mi hermana, como si nunca antes la hubiera conocido, como si no llevara encima de mí esa promesa que le hice a Víktor West días antes en el avión que me traía a éste lugar donde ahora… tengo éste sentimiento tan metido dentro de mí, como raíz profunda y fuerte, como raíz de roble.

Tori deslizó su mano a lo largo de mi vientre hasta rozar mis labios, los había mordido sin intención, en un momento de clímax donde gritó con fuerza mi nombre cuando todavía me estaba besando, luego apretó fuerte los dientes y un hilillo de sangre corrió por mi comisura izquierda.

Sentí algo frío correr por mi cuerpo a la par de su mano, ella sonrió mostrándome un corazón de plata diminuto que tenía en una cadena colgada a su sensual cuello.

-Es para ti – Profirió dulcemente, con la más fina dulzura que haya escuchado jamás – Por lastimar tu labio…

No pude evitar esbozar una sonrisa para ella, en respuesta a su ternura, bajo sus largos dedos que intentaban sanar con caricias la herida que sus dientes habían provocado – Tu sangre es de color muy rojo… tan rojo como…

-Como tu propia sangre, la que emana debajo de ti.

Su rostro se escondió en mi pecho riendo avergonzada y acaricié su cabello – Tu sangre y la mía no son iguales, son distintas…

-Sí – Murmuré apenas, recordando en ese momento la charla que había mantenido con mi padre aquél día, sintiendo una ligera punzada en el pecho que en un segundo me leyó textos de La Biblia, y dictó cada una de las normas morales de la sociedad a la que pertenecíamos, ví los dedos acusadores que la señalaban a ella como lesbiana y a mí por pervertirla, las habladurías a nuestra espalda, las enmiendas de nuestros propios padres por romper los códigos de ética de la familia.

Reaccioné a todos esos pensamientos besando su cabello, acariciando con mi mano libre su delicada espalda. Yo era Jade West, y si Jade West prometía algo, no había forma de romper una promesa, y esa promesa se la había hecho a mi padre, nada más que a mi padre, el hombre que, contra todo mal pronóstico por su afán en el mundo de los negocios y el dinero, era un hombre que respetaba, el hombre al que más respetaba, el que me había enseñado cómo defenderme en la vida, no podía fallarle, lo hice tantas veces que cuando prometí ser una buena hermanastra, lo hice de verdad, lo hice con la intención de cumplirlo.

Inconscientemente abracé el cuerpo de la morena, lo pegué más a mí. Estaba fallando, por primera vez en la vida estaba fallando a una promesa hecha con el corazón, pero comenzaba a sentir aprecio por ese cuerpo que abrazaba, comenzaba a necesitarlo, comenzaba a necesitarla a ella, y era una necesidad tan grande como esa que todos tenemos de hidratarnos.

Me recosté sobre la cama dándome vuelta para descansar de costado, a pesar que Tori me hacía sentir tanto placer sólo de mirarla a esos bellos ojos marrones, no me sentía bomba por lo que estaba pasando; no sólo le fallaba a papá, le fallaba a ella, porque aun cuando no me gusta ser responsable de cosas que no me incumben, comenzaba a sentirme en la necesidad de proteger a la latina, como si de verdad fuera una hermana para mí, hum, como si lo fuera.

Metí la mano dentro de la blusa al sentir algo frío se desliarse dentro, entonces saqué el corazón de plata que me obsequió, ¿eso qué significaba? ¿Realmente sólo era porque había herido mi labio? ¿O Tori me estaba entregando en realidad… su verdadero corazón…?

Saqué la cadena de mi cuello y la deposité sobre el buró al lado de mi cama, no debería tenerlo conmigo, como sea que haya llegado a mí no debería tenerlo, de Tori sólo debía recibir su afecto y nada más, sólo su afecto de hermana, no su corazón, ¿para qué quiero yo su corazón?

Me dí vuelta sobre mi otro costado. En resumidas cuentas, no es como si fuera a pasar algo más que simples aventuras con ella, ¿o qué esperamos? ¿Que sea algo más y un día terminemos casadas y con hijos? Ja, eso nunca podría llegar a suceder. Crucé los brazos aun recostada sobre la cama mirando todavía hacia la pared. Soy de pensamiento libre, no tengo problema con las relaciones homosexuales, no es que yo vaya por ahí buscando personas de mi mismo sexo para enamorarme y tener una relación con ellas, pero soy joven y me puedo permitir esos pequeños "gustos" en la vida, y para ser sincera hay más ventajas, como que Vega no quedará embarazada de mí y que podemos dormir en la misma cama sin que nadie sospeche que hay cosas que pasan bajo las sábanas.

Tal vez con alguien más, si deseaba darme ciertos gustos para satisfacer mi curiosidad debería hacerlo con alguien diferente, Vega no era la indicada… pero no quería a otra persona… quería a Vega, bueno, no es que la quiera, es que no pienso en otro cuerpo que no sea el de ella, si me llevaré a una chica a la cama, el único cuerpo que deseo acariciar parecido al mío, es el de ella, sólo el de ella.

Me obligué a imaginarme chicas desnudas, las había visto de muchas maneras, no buscándolas, indirectamente esas imágenes se expusieron a mí, pero ninguna mujer, ningún cuerpo ajeno al de Vega me hacía sentir que se me enchinaba la piel… Cerré los ojos y ví los suyos, no sólo su cuerpo me atraía, me atraía toda Vega, a través de sus ojos marrones me mostraba todo lo que había dentro de su ser existente y eso también me enloquecía. Dí la vuelta para recostarme sobre mi espalda, mirando al techo. Me enloquecía su ternura, la manera como se acercaba a mí, como me hablaba, como era mi víctima, podía ser una bruja con ella pero… ella no dejaba de ser buena conmigo…

-¡Maldita Vega! – Dije golpeando con los puños cerrados sobre el colchón, ¿por qué me estaba provocando todo esto? Era muy poco tiempo, muy poco tiempo de conocerla, apenas un par de semanas y yo ya la había metido en mi cama, un par de semanas y ya no me la podía quitar de la cabeza… ¿sentirá lo mismo? No hay duda, Vega me quiere, muere por mí. No sé si sea gay pero no me importa, importa que me quiere, importa que ella me quiere tanto que dejó que la amara, una chica como ella, una chica que quizá no entregaría su cuerpo así tan fácil a cualquier persona, confió en mí, dejó quela tocara sin exceptuar ningún rincón, eso dice lo mucho que me quiere.

Sonreí, pero tan pronto lo hice mi sonrisa se desvaneció, está en el cuarto de enfrente, porque vivimos en la misma casa, porque su familia y la mía serán pronto una sola, porque pronto seremos hermanastras.

No, yo no tengo la culpa, mi padre tiene la culpa, mi padre conoció a Holly, mi padre se enamoró de Holly, mi padre me trajo a vivir a la casa de Holly, ¿por qué tengo qué guardar esa promesa? Fue su culpa. Tori no es mi hermana, no llevamos la misma sangre, sólo nos une el casamiento de nuestros padres, sólo eso, sólo eso y es todo… pero hice una promesa… Maldita promesa…

Dormiré, mejor dormiré, nada más por hoy, nada más sobre eso, en un rato despertaré y el gusto por Vega habrá pasado, seguiré con mi vida y ella con la suya y no recordaremos más sobre esto, no más de esto, no señor.

XXX

-No se les olvide que ésta semana viajaremos a Nueva York a comprar sus vestidos chicas – Dijo mi padre durante el desayuno – La boda ya está muy cerca y apuesto que están emocionadas.

Miré de soslayo a la latina quien sólo tragó su cereal sonriendo a medias, una sonrisa un poco falsa pude notar. Gracias padre por recordarme en lo que estoy fallando.

-Me alegro mucho que pronto vamos a ser como una familia completa – Permanecí con la mirada en el bistec mientras la tal Holly pronunciaba su entusiasmado discurso – Nunca imaginé que ganaría una hija más, y un varoncito.

Casi podía escuchar los estúpidos sonidos de millones de cristales chocar entre ellos dentro de mí.

-Lo bueno es que al menos no tengo qué compartir nada con otra hermana – Dijo ufana la loca de las botas horribles y yo solo resoplé.

-Eso no importa, lo que importa es que ustedes se traten bien y se respeten mucho – Gracias Holly – Que se traten como si der verdad hubieran nacido en la misma familia y que puedan confiar la una a la otra, no hay nada como sentir la calidez de otras personas cerca, particularmente, la familia – Ajá.

Yo pensé en algo cálido, pero no como lo que proponía la señora, sino en un cuerpo canela y cabellera castaña.

-Ustedes dos están muy calladitas, ¿qué sucede? No me digan que volvieron a pelear. Jade…

-No he hecho nada padre – Tori detuvo la cucharada de cereal para mirar con atención - ¿Es una regla hablar todos durante el desayuno?

-Es un momento en familia.

-No somos una familia aun, ¿puedo disfrutar mi independencia por éste tiempo?

-Nadie te obstruye.

-De acuerdo, entonces no vendré a dormir por la noche.

-Siempre y cuando no te pases - Arrojé la servilleta sobre la mesa bufando enfadada - ¿Qué es lo que quieres hija?

-Quiero mi casa.

-Ya la tendrás.

-La quiero ahora.

-Ya la tendrás – Recalcó dando más importancia a su plato de comida – Tori necesita ir a comprar algunas cosas para la escuela, quiero que la lleves.

-Me parece que no me has contratado como chofer.

-Víktor no – habló débilmente la morena – No es necesario, puedo coger el bus y estará bien.

-No si hay quién te lleve, ¿o tienes algo mejor qué hacer Jade?

-Pensaba salir a…

-¿Me pediste permiso?

-Tengo 17.

-Cierto, eso me recuerda que aun eres menor y tienes un auto que compré con mi dinero.

-Ya entendí, eres esclavo de todo el mundo hasta que tengas mayoría.

-De verdad – Insistió la morena – Puedo ir sola, o que Trina me lleve.

-Tengo cita con el dentista y me desvías de la ruta, lo siento hermana.

-Por suerte tienes otra hermana que te puede hacer el favor – Alcé la vista y miré a mi hermanita, su rostro estaba tímido, temeroso, me encantó.

-Si no hay de otra.

-Y más tarde estarán un par de horas sólo las tres, Holly me acompañará a una cena ejecutiva y Alex se quedará en casa de un amigo.

-¿Por qué no iré contigo por ésta ocasión? – Repliqué.

-Porque lo odias mi amor.

-Bien, no olviden esconder los cuchillos, no vaya a ser que a su regreso me encuentren destazada – Recalcó la boba hermana mayor levantándose de la mesa para retirarse, su mejor acción del día.

-De acuerdo, donde tengamos que ir, vayámonos ya – Dije y Tori terminó de beber aprisa su jugo para seguirme.

-Que tengan suerte chicas.

XXX

-En rojo.

Jade bufó completamente fastidiada y se dejó caer sobre la banca de madera luego de checar su reloj de mano, llevábamos casi dos horas en el centro comercial adquiriendo materiales para la clase de maquillaje donde no estábamos juntas.

-Lo siento – Me disculpé mirándola preocupada – Es que Cat y Beck no se ponen de acuerdo, me mandan mensajes de texto cada uno con sus propias ideas.

-Tengo una solución para eso.

-¿Cuál?

-¡Compra todos los malditos colores y vayámonos de una buena vez!

Hice un puchero y al instante ella giró su cabeza para evitar mirarme.

-No me alcanza, sólo tengo algunos dólares y falta comprar la máscara.

Volvió a bufar, que ya se estaba haciendo costumbre - ¿Cuánto te falta?

-No lo sé…

-Oiga, oiga – Llamó a la joven vendedora que estaba vuelta loca buscando – Dele dos frascos de cada color.

-¿Dos de cada color?

-Sí, dos, ¿está sorda?

La muchacha la miró molesta pero no le importó, sacó una tarjeta de crédito y la puso en mi mano – Cuando pagues me la devuelves. Estaré afuera.

No pasó mucho tiempo cuando salí con una bolsa llena de frascos de pintura, batallando con el peso.

-Exageraste, no necesitamos todos los colores.

-Déjalos de reserva, algún día los necesitarás.

Guardó la tarjeta de nuevo en su bolso y caminó despreocupada por el brillante y pulido pasillo - ¿No piensas ayudarme?

Giró su cabeza hacia mí – Hago de tu chofer y encima ¿tengo qué ayudarte? – Su rostro giró de nuevo cuando el mío adquirió ese gesto triste – Me gustas de la otra manera, cuando me abrazas… prefiero a la Jade que me acaricia… - Se detuvo rígida y estaba a punto de protestar alguna cosa cuando alguien más la llamó a lo lejos.

-¡Jade West! No puedo creer que te haya encontrado.

Una rubia alta de buen cuerpo se acercó hasta nosotras con una sonrisa que le abarcaba de oreja a oreja – En serio creí que nunca te encontraría.

El rostro de la gótica estaba un poco contrariado, como intentando deducir quién era la extraña - ¿Te acuerdas de mí? Soy Sthephanie, la aeromoza, te atendí en tu viaje de Japón hacia acá.

Sthephanie… el bello rostro de mi hermana giró por completo hacia mí…

-Oye, nunca me llamaste, no me digas que perdiste la tarjeta que te dí.

Un par de ojos azules excavaron dentro de mi cuerpo acuchillándome con la mirada… ¿A-así que ésta es la tal "Sthephanie"…?

Gracias mi querido público, por leer y ser todos tan gentiles conmigo, por seguirme y agregarme a favoritos y por solo leerme también. Realmente no sé hasta cuándo voy a actualizar de vuelta, ya salgo de vacaciones pero tengo mucha tarea qué hacer y próximamente me voy de viaje también, no lo sé, para no engañarlos tal vez nos veamos hasta en enero, pero, es posible que actualice Mi historia con mi mejor amiga para antes de que me vaya, así que, para todos mis lectores, no me abandonen por favor, sigo escribiendo pero sin mucho tiempo. Ya saben que se les quiere ENORME MI GENTE. Besos y abrazos hasta entonces apreciado público lector, su amiga… LindsayWest ; - )