Hola mis apreciados y apreciadas *-* LindsayWest (sí, esa maldita cínica descarada) está de regreso… Aplausos… X´D … * Se aclara la garganta* Ok, ok, ok… mátenme u_u Tardé, lo sé… ¡culpa a la comadreja! :c No los voy a entretener con justificaciones, sólo no podía sentarme a escribir u_u Pero aquí les traigo un nuevo capítulo de ésta historia a la que cuando mucho, le quedan otros tres y… fin (u_u)/ Abajo mis saludos :v

Dei Lee Gillies… so sorry u_u No lo vuelvo a hacer u_u ; Vane23, ¡hola! Sí, es M, pero de repente me volví tímida y pues… u_u me da vergüenza escribir en M u.u ; Mica… ¡pero si Beck y Trina son un amor! *-* ¿No? No pues :I ; Guest 1, a ver, ¿qué niña se podría conseguir Trina? :v ; Guest 2, buena teoría, los padres tienen la culpa, las nenas les salieron calientes así que deben entenderlo ¿no? :v ;

Inugami18, cállate, desglaceada :c no digas esas cosas que ahora soy tímida : -) Es en serio u_u ; Mafer199, seee, todos me aman *-* Es broma u_u la canción se llama El cuento, de Ximena Sariñana, soy su fan así que, la menciono algunas veces :I ; Vaniap0211, lo recordaré, te enviaré un regalo para esa fecha ;-) ; Rusher y Victorian of Heart… no deberías seguir leyendo mis M, niña o_o si alguien pregunta, diles que tengo 16 :I ; Angels-inu… ¿sos mujer…? Y si sos mujer… ¿sos guapa…? Sólo es curiosidad, ésta muñeca está ocupada X´D Bueno, sí tengo algo contra Beck, es feo y es idiota :I ¿respuesta positiva? o.O Házmelo saber;

PinketDiana… ¡hola! (*-*)/ Eres nueva ¿cierto? Bienvenida a la familia Jori, muchas gracias por leerme y muchas gracias por comentar, recibe besos de mi parte y espero que te deleites con éste nuevo capítulo ;-) ; Silverke… yo te recuerdo… ¿dónde te habías metido? :-D ; Krolitabm, eh, qué buena ortografía que te cargas, sí pues, es raro, por lo general Tori se confiesa primero, pero, bueno, fantaseé una noche que Jade me decía que me ama así que… no sé, salió eso u_u ; Misticgwen… hola fan obsesiva conmigo :v a que hoy me amarás más de la cuenta XDDD ; Mikasa… es tu casa XDDDD Lo sé, soy una pesada u_u golpéame, pero no en la cara que de eso vivo u_u Ahm… espero que no seas quien imagino ¿eh? ¿eh? Eres mayor de edad, ¿cierto? Más te vale :v ;

Eiden, acá lo tenés vos, espero que te guste… no, no soy argentina, soy más mexicana que el nopal aunque FanFiction insista que soy brasileña XDDD Desglaceados u_u ; Guest 3, la mayoría de mis historias hablan de sexo y son lésbicas porque… son diez historias Jori, es lo mío, alguna vez pienso escribir sobre Harry Potter, Hermione/Harry tal vez, y en cuanto a lo de Ariana… Hermione/Harry *-* ; Guest 4… sí, habrá por lo menos tres capítulos más *-*

Bueno mi apreciado público lector, les dejo para que lean, agradeciendo, como me gusta, el que me presten un poco de su apreciable tiempo para leerme y, sobre todo, comentar éstas historias que verdaderamente nos esforzamos por hacer para el disfrute de ustedes, ya que no nos pagan por esto u_u Es sólo nuestro amor por las letras, ¿conocen a los de abajo?

¿Selene Cruxe? ¿Dei Lee Gillies? ¿ABlaker? Una escritora Minion de la cual no recuerdo su Nick porque lo cambia cada vez que se cambia los calzones pero que escribe un fic llamado algo así como Academia West Point… ¿DESTACADO117? ¿Inugami18? ¿Mr. Rex? ¿Shin Maverick Hell Angelo o algo así? :I ¿Gabuoo? ¿Dra. K-Doof? ¿Smell-Coffee? ¿Loverxanime? ¿JathanJori98? Las dos últimas se besan sus bocas y se pasan el chicle :v ¿No los conocen? ¿Ya los conocen? Bueno, no importa, léanlos, están todos locos y son marginales pero, aah… le saben a eso de las letras :v Así que, ¡hay mucho Jori por leer! \o/ ¡Adelante, caminantes con la frente hacia adelante! \o/

No se olviden agregarme a favoritos \(*-*)/

VicToRious, ni ninguno de sus personajes me pertenece pero… ¡Viene el cumpleaños de nuestra Elizabeth Gillies…! Y… no sé, me la pueden regalar :v Gillies… y yo… en mi colchón inflable… no sé… piénsenlo ;-) XDDD ¡Nos leemos pronto mis apreciados! (*-*)/

Y… bueno… una marginal fea y marginal :v me ha pedido que le dedique un capítulo, me estuvo rogando montones, así de rodillas :v así que, como soy bella y benevolente, ahí le va éste :v XDDD ¡Es broma! XD Yolanda, no lo prometí pero, te dedico éste capítulo con cariño, no con mucho cariño pero, te lo dedico XDDDD Soy genial XDDD Naah, ya en serio. Va para ti, y recibe abrazos de mi parte también por ser una fiel lectora… ¡y déjame un review maldita, deslgaceada! :c … :-D Amado público, así nos llevamos, no piensen mal de mí, soy un amor de persona *-*

Nota: Las canciones vienen con muchas comas siguiendo las líneas de interpretación, la única que no mencioné con nombre de autora es la primera, "Junto a ti", de Ximena Sariñana… no sé, estuve escuchando canciones y me sentí inspirada *-* Besos…

CHAPTER 11.

Sentí el leve roce de su mejilla, sus cabellos estaban alborotados, obra mía por supuesto; en el beso frenético que segundos antes habíamos cobrado enredé mis manos entre ellos, eran suaves, pero me gustaban más por la sensación de sentirme atrapada en ella, y de que sujetándolos fuerte, no se escaparía de mí, y no lo hizo, porque al menor intento la jalé de nuevo a mí, ella gruñó pero sin queja alguna, siguió besándome, estrechando mi cintura entre sus manos de mujer, igualmente suaves pero firmes, rudas, cálidas, violentas, todo al mismo tiempo.

Sentí sus caricias recorrer mi espalda y mi instinto hizo que me acercara más, si acaso eso resultaba posible, porque ya estábamos demasiado fusionadas en un mismo cuerpo como para poder juntarnos más. Sus mejillas estaban rojas, sus ojos, de un azul intenso, como si un mar embravecido de agitara dentro, como si una tormenta furiosa se precipitara violentamente en ellos. Alcé mi mano para acariciar una de sus coloradas mejillas y la sentí un poco caliente.

-Creo que tienes fiebre, Jade – Susurré apenas para ella, pero la chica parecía un poco ida, como si en ese momento no quisiera saber nada más del resto del mundo. Se dejó acariciar con los ojos cerrados, sin soltar mi cintura un milímetro, sin dejar de hacer presión entre mi cuerpo y el contenedor de trapeadores dentro del pequeño cuarto mugriento.

-Tal vez… - La escuché decir en el mismo tono que el mío – Tal vez me calientas demasiado, Tori.

Ahora mis mejillas eran las que estaban rojas, tomó mi mano y depositó un suave beso en ella, luego bajó su nariz hasta mi cuello y sentí su respiración que recorrió mi cuerpo en una ola de choques eléctricos de los pies a la cabeza; la gótica rozaba con su nariz de mi mandíbula a mi hombros, mi clavícula… y me estaba matando con eso…

-J-Jade…

-"Pueda que te quiera secuestrar, y después te vaya a torturar… no sé… - canturreó la canción que hace no tanto había cantado yo para ella mientras me adueñaba de su fina anatomía – pero solo quiero contemplar, cuántas de tus pecas puedo yo entender…"

-Jade… - Sentí sus labios sobre los míos y una sonrisa dibujándose en los de ella, al instante cambió la letra de la canción…

"Ya no me preguntes más, no oigo,
Ya no puedo ni pensar,
en otra cosa que no sea tu,
sonrisa que ya quiero estrenar,
porque apenas si te siento,
entre mis dedos resbalar"

Otro escalofrío se hizo presente cuando sus dedos recorrieron de la punta de los míos hasta mi mejilla, vi sus labios moverse y algo que una mujer no pudiera sentir de otra forma si no está siendo observada de esa manera, una manera que derrite, una manera que hizo que mi entrepierna se estrujara involuntariamente.

"Quiero verte un día más, y platicar,
aunque ayer te vi igual, no importa,
porque solo quiero oír tu voz,
conversar, analizarte o algo más.
Lo ocasiona mi cerebro o un sentimiento… más.

¿Cómo sería? Si no puedo respirar si tú me miras…"

Creo que soy yo la que no podía respirar sintiendo el mar de su mirada sobre mis ojos marrones, un mar congelado, un glaciar en pleno invierno o verano… u otoño… tal vez…

"… y hoy no quiero despertar de mi orgía,
de sueños junto a ti en una vida.
Porque tendría una forma de olvidar la agonía,
y a tu lado poder arreglar el día, y no puedo esperar
un rato más…"

"¿De sueños junto a mí en otra vida?" ¿Es el mejor día de mi vida…? Oh, Jade… Oh, Jade…

"Porque tendría, una forma de olvidar si tú me miras,
y a tu lado despertar de mi orgía, de estar junto a ti un rato más.

Su boca se abrió para recorrer mi mandíbula, una ola de caricias estremecedoras, mi respiración profunda y entrecortada, mis manos alrededor de su cabeza… mis ojos cerrados, abiertos, de nuevo cerrados… la contemplo… -J-Jade – Su mirada se posó sobre la mía y me sonrió, luego bajó hasta mis labios y me besó delicadamente, la abracé, la abracé, eran demasiadas emociones que no podía contener más si permanecía sin decirle en un abrazo todo lo que me estaba haciendo sentir en tan solo pocas y repetidas caricias.

Tenía puesta esa blusa de manga larga negra con líneas curvas blancas que dibujaban su silueta, perfecta, como toda ella, tan perfecta.

De repente se separó de improvisto - Vayamos a clase – Un poco contrariada por la abrupta separación la contuve.

-Espera… - Dije mirándola con ojos de cachorrito triste - ¿Qué se supone que somos ahora?

Ella arrugó las cejas y dio otro paso hacia mí, como si su respuesta fuera a ser tan obvia que solo yo era la única que no lo entendía - ¿Qué somos? Lo mismo que hemos sido antes, hermanas.

-No somos hermanas, Jade.

-Hermanas, hermanastras, es lo mismo, estaremos emparentadas dentro de poco, así que da lo mismo.

-¿Y esto que ha pasado?

-No ha pasado nada.

-¡¿Cómo que nada?! – Salté - ¿Cómo que nada? Me has dicho que me amas, me has besado, me has… acariciado, has… ¿cómo que nada?

Parecía sin ánimo de discutir, sujetaba su bolso y me miraba, en un gesto poco amable, muy distinto a las miradas de hace rato.

-Dije que quería que lo supieras, no que quería que fuéramos algo.

-Pero…

-Somos hermanas y debemos vernos como hermanas – Dijo girando el picaporte para salir del cuartucho.

-¡Eso es estúpido! – Grité - ¡No puedes venir y hacerme esto y luego irte como si nada…! ¡Jade! - Pero ella ya se había marchado - ¡Maldita sea, Jade!

XXX

-Eh, Tori, Tori.

Me volví, furiosa, echando mi cabello húmedo de sudor hacia atrás - ¿Qué quieres, Beck?

El joven alzó las manos en señal de rendición premeditada - ¿Todo está bien?

-Sí – Respondí, tratando de sonar lo menos cabreada posible – Dime.

El muchacho vaciló unos segundos, se acomodó la mochila sobre su hombro y esbozó - ¿Quieres ir el viernes por la noche a Nozu?

-¿Éste viernes? – Pregunté con la guardia baja, mi mirada se perdía buscando hacia todos lados, esperando encontrarla, pero ella simplemente desapareció por los pasillos – No puedo, es la presentación debut de Jade.

-¿Y tienes qué estar?

De repente se me prendió el foco, es cierto, no tenía por qué estar ahí, y a decir verdad, ¿por qué debería? No era mi obligación, no firmé un contrato para hacerlo… es sólo que yo quería ir, yo quería estar presente en su primera actuación en Hollywood Arts y…

Fruncí las cejas – Claro, claro Beck, ¿éste viernes? ¿A las ocho? ¿Pasas por mí?

-Sí, seguro.

-Bien… es una cita – Dije apuntando con mi pulgar hacia arriba, marchándome, pero enseguida me volví de nuevo al joven – Oye, espera… ¿Qué tú no estabas interesado en mi hermana?

-¿Trina? Por supuesto que no.

-Jade…

-Ah… Jade… Bueno, no creo que haya oportunidad con ella, así que…

-Así que ahora me invitas a mí ¿no? Como plato de segunda mesa.

-Ah… No Tori… yo…

-Está bien, no te preocupes. Te espero el viernes a las ocho en mi casa. No llegues tarde, galán – Y le hice un guiño de ojo.

Muy bien Jade West, si tú no me quieres, alguien más lo hará, y apuesto a que eso no va a gustarte.

XXX

-¡Me ama, me ama, me ama! – Me repetí por trigésima ocasión - ¡Ella me ama! Pero es tan… ¡aah! Testaruda… - Me incorporé de sobre la cama y puse la almohada sobre mis piernas – Sería todo diferente si no fuéramos a emparentar… ¿y si nuestros padres no se casan? ¿Y si impido la boda y ella y yo no nos volvemos hermanas…? ¿Qué es lo que diría? ¡Alto ahí! – Me puse en posición de policía – No, así no… Mmm… ¡Espere, señor casador, espere…! ¡Estoy embarazada de éste hombre…! No, creo que Jade me mataría en ese instante… y también mi madre…

¿Y si de repente… a mi madre le salieran verrugas feas y Víktor decidiera no casarse con ella…? No, no le puedo hacer eso a mi madre… Piensa, Tori, piensa… ¡ah! ¿Y si rapto a Jade? ¿Y si el día de la boda me la robo? Y la llevo lejos, muy lejos de todos… ¿a dónde, idiota? ¿A dónde? No tienes dinero. Bueno, ella lo tiene… pero no, ¿y la escuela? ¿Y los amigos? ¿Y la vida libre…? ¡Ahf! ¿Por qué es todo tan difícil? Yo solo quiero que seamos felices, mi madre, mi padre, Víktor, Trina, Jade, Alex y yo… - Me recosté de nuevo sobre la cama solo para volverme a levantar - ¿Y si hablo con ellos? ¿Y si les digo todo a Víktor y a mi madre…? Ahm… ahm… Madre… Víktor – hablé frente al espejo – tengo algo qué decirles… Jade y yo nos amamos. Sé lo que me van a decir, que es una locura, que somos hermanas, que somos chicas pero… es así, ella me lo dijo, y también me besó, en el cuarto del conserje, estaba sucio pero no importó, tu hija tiene manos fuertes, Víktor, ¡perdón! No me malinterpretes, quiero decir… ella me abrazó mientras… ¡no hemos tenido sexo! – Grité – Oh, bueno… bueno, sí lo hemos tenido pero… ¿qué podía hacer? Tienes una hija muy caliente y… ¡por DIOS, Tori! Eso no se le dice a un padre… A ver… repasemos de nuevo… Mamá, Víktor… amo a Jade… la amo… y ella también me ama, queremos ser felices juntas, pero no queremos que eso afecte la relación de ustedes… yo… ¡¿quién?!

-Dice mamá que bajes a cenar.

-¡Trina, estoy en algo importante, le estoy confesando a mamá que amo los panquecitos calientes…!

-Sí, claro, como quieras, pero ya baja o se enfría la cena.

Me alisé un poco los cabellos… o más bien, me peiné de nuevo, me desarrugué la ropa, me calcé las zapatillas, me acomodé el sujetador, me pinté los labios, me enchiné las cejas y verifiqué mis uñas, perfectas, entonces bajé a cenar.

-¿Dónde está Jade? – Fue lo primero que se me ocurrió preguntar cuando no la vi sentada a la mesa con el grupo de siempre.

-Se excusó ésta noche, Cat la invitó a quedarse en su casa.

-¿Qué? Pero no me dijo nada.

-Aoww… Jade y tú se han vuelto amigas ¿no?

Trina se atragantó con la tostada y pude leer lo que pasaba por su mente.

–Créeme madre, se han vuelto más que eso – Dirigí una severa mirada sobre mi hermana mayor, pero no duró más de dos segundos, porque entonces me relajé.

-S-sí, algo así… El viernes voy a salir con Beck – Creo que la tostada terminó por hundirse más en su garganta.

-¿Qué tú qué?

-Saldré con Beck, hoy me invitó.

-¿No estaba Beck interesado en Jade? – Preguntó jovialmente mi madre, llevándose una cucharada de sopa caliente a la boca.

-Jade lo bateó.

-Y ahora te busca a ti.

-Sólo es en plan de amigos, como siempre.

-Está bien, pero no puede ser éste viernes.

-¿Por qué no? –Pregunté mordiendo mi pan tostado.

-Porque es la presentación de Jade, y quedamos en ir.

-Yo no.

-¿Acaso es más importante…?

-Holly… está bien, - dijo Víktor, que hasta entonces había permanecido callado, respetando ceremoniosamente la charla de las tres mujeres a la mesa – ella no tiene qué ir.

-Pero…

-No, - de repente me sentí mal – No es que no quiera… es que… - es que amo a tu hija, Víktor, y ella también, me lo dijo ésta mañana, pero luego me rechazó y dijo que no podíamos tener nada, así que ahora yo quiero vengarme y por eso saldré con Beck en lugar de ir a verla al teatro, lo que sé que le dolerá – es que Beck me invitó hace días y…

-¿No dijiste que apenas te lo pidió hoy?

-¿… Eso dije...? No, m-me lo recordó hoy, sí, hoy me lo recordó – Sonreí como miss universo, falsamente.

-No me gusta ese chico, sale con una, lo rechaza, entonces va con la otra.

-Beck no me interesa, sólo como amigo, no te preocupes, madre, ahora – mordí de nuevo mi pan tostado – ya terminé, iré arriba a terminar mi tarea. Buen provecho y buenas noches a todos. Besos.

Subí corriendo las escaleras y tomé el teléfono para llamar a Cat.

-¡Holis! – Reconocí la voz infantil de mi interlocutora.

-Caaat… ¿recuerdas que tenemos esa tarea pendiente para mañana?

-Hola Tori, no recuerdo, ¿qué tarea?

-Esa de… historia del teatro.

-No llevamos esa asignatura.

-No la materia, sólo la tarea para historia del cine.

-Pero tú y yo llevamos esa materia separadas, Tori.

-Sí, pero nos la dejaron igual, ¿me invitas a tu casa para hacerla?

La otra chica pareció meditarlo unos segundos – Jade dice que la hagas sola – por fin habló.

-¿Qué?

-Dice que si quieres inventarte tareas, las hagas tú sola porque ella ahora solo quiere dormir y no desea que vengas a mi casa.

-Pero…

-Buenas noches, Tori…

-Cat…

-¡Adiós! – Escuché la voz de Jade antes de colgarme el teléfono. Quiero asesinarla.

XXX

Un cosquilleo en la nariz demasiado molesto me despertó temprano al otro día, me levanté bruscamente con ganas de asesinar fuera lo que fuera que se atrevió a interrumpir mis lindos sueños, y entonces la vi, con sus ojos azules tan cerca de los míos, y esa sonrisa que idiotiza, rompiendo en dos pedazos la varita con la que había estado rozando mi nariz.

-¿Te diviertes? – Espeté molesta, aunque no lo estaba del todo, por supuesto, no todas las mañanas una chica sensual está esperando en tu habitación a que despiertes.

-Tenemos qué hablar – Dijo, sentándose a la silla frente a mi cama, obviamente ella la colocó ahí, porque siempre estaba al lado de la puerta.

-¿De qué? Fuiste clara ayer, ¿no?

-Sí, pero no quiero volvértelo a repetir después de hoy – Tomó aire profundamente y colocó las manos sobre su regazo, como si fuera una musa a la que están a punto de inmortalizar en un fino retrato – Déjame tranquila, Tori, has tu vida, sal con quien desees, olvídate de mí, olvídate de todo lo que te dije ayer y…

-¿Cómo pretendes que me olvide de eso, Jade? – Apenas me di cuenta que instintivamente había saltado de la cama y casi abracé sus rodillas, ella bajó su mirada hasta mí.

-Le dije a mi padre que me portaría bien, que te vería como una hermana y yo cumplo lo que prometo.

-Pero eso es absurdo, como sea y cuando sea que lo hayas hecho, es absurdo, apuesto a que ni siquiera me conocías cuando lo hiciste, ahora todo es distinto, te enamoraste de mí, igual que yo de ti…

-Soy una persona de honor, Tori, las personas de honor cumplimos con nuestras promesas, una palabra que damos, una sola palabra que damos, es un hecho para nosotros, si no te educaron de esa manera no es mi culpa, yo fui educada así, mi madre me enseñó a ser una persona de honor y respeto. Y en cuanto a nosotras, no es difícil, nos olvidaremos…

-No… yo no quiero ni creo poder olvidarme de lo que…

-No importa, Tori… – se levantó de la silla apartando mis manos de sus piernas, pero fui más rápida y la detuve.

-Hicimos el amor… no puedes simplemente olvidarlo… dos veces, y fuiste tan linda conmigo… me hiciste tuya, te hice mía… te entregué mi primera vez, tú me hiciste mujer…

-Tal vez no debí hacerlo – bajó su mirada.

-Lo hiciste porque me quieres – tomé su mejilla y alcé de nuevo su rostro para que me mirara – me quieres, Jade… y podemos estar juntas si las dos luchamos por…

-Yo no quiero luchar por esto – volvió a apartarse de mí y se dirigió a la puerta – Así que no lo hagas tú tampoco porque no vas a lograr nada. Que tengas un buen día.

Abrió la puerta y se esfumó, tal como si nunca hubiese estado ahí, pero su aroma todavía estaba impregnado entre las paredes de mi habitación, parecía que si alzaba mi mano mis dedos podrían tocar como un vapor el perfume de su cabello. Me derrumbé otra vez sobre la cama, la frustración me hacía parecer atada de pies y manos.

XXX

Ella no se iba a rendir, como yo pensaba y como esperaba y a la vez no que sucediera. Si a alguien le dolía lo que estaba decidiendo, era a mí, no me fue fácil confesarle que la amaba, y para ser sincera, fue más una necesidad a causa del estúpido de Beck, pero lo hice, y a decir verdad se lo debo y asimismo no, porque ella estaba sufriendo motivo de eso, no cambié nada que ella lo supiera, o más bien, lo cambió todo, porque no era lo mismo ahora, vivir bajo el mismo techo con Tori se hizo más pesado de la que ya de por sí resultaba.

Encontrarla cada mañana al abrir la puerta de mi habitación, tenerla sentada al frente mientras compartíamos la mesa durante el desayuno, la comida y la cena, sin poder decirle más que comentarios mordaces que sé que la herían. Adicional, transportarla a la escuela y de regreso a casa, algunas veces Cat iba con nosotras, pero cuando no, yo simplemente enfocaba mi vista a la carretera y hacía como que la ignoraba, pero siempre era consciente de cada uno de sus movimientos; no siempre hacía algo, algunas veces sólo se quedaba quieta todo el camino, mirando las calles pasar a través de la ventana, en silencio las dos. Otras ocasiones sacaba su libreta de apuntes y escribía notas, evidentemente no lo hacía con la atención necesaria, porque me daba cuenta cómo tachaba y borraba letras, y cómo al escribir le temblaba la mano.

También jugueteaba con su celular y esbozaba pequeñas sonrisas fingidas. En una ocasión nuestras manos hicieron contacto cuando ella se disponía a cambiar la estación de la radio y yo tomaba mi vaso de café bajo el estéreo del coche, en ese momento, sentí una energía feroz recorrerme, nuestros dedos se quedaron un momento ahí, estáticos, tocándose, ninguna de las dos se atrevía a apartarlos, o más bien no deseábamos hacerlo, se sentía bien, era cálido, como la temperatura de su piel. Finalmente fui yo, una vez de tantas, quien decidió romper el hechizo y tomé el vaso de café para beber y continuar conduciendo, la canción en cambio, que había comenzado a sonar cuando Tori seleccionó otra estación de radio, se llamaba Mi peor error, de una tal Alejandra Guzmán, demasiado apropiada para ella, tal vez, porque enseguida la noté secándose una lágrima e insistía en mirar por la ventana exageradamente. Ella era mitad latina, y yo dominaba al menos, cuatro idiomas, el español entre ellos, entendí todas sus lágrimas.

Pero los peores encuentros se suscitaban por la noche; usualmente yo terminaba de practicar alguna canción recién escrita en el teclado que instalaba sobre la mesa después de terminar la cena y luego de relajarme; evitando hacer ruido con el piano de las Vega, usaba mis audífonos y es por eso quizá que ella creía que no me daba cuenta cuando me observaba al principio de las escaleras, siempre la noté, siempre. Entonces tenía qué volver a la habitación, el cuarto de la mitad latina a veces estaba abierto, ella recostada sobre su incitadora cama, escuchando música en su celular, audífonos, pantalones muy cortos para dormir y blusa sin mangas, piernas cruzadas, ojos cerrados. Si yo sabía que Tori me vigilaba a mis espaldas, estoy segura que la castaña también sabía que yo la veía a ella, parada bajo el umbral de la puerta.

Pero esas veces, esas otras veces, esas malditas otras veces cuando malditamente no estaba recostada sobre su cama, ni escuchaba música, ni cerraba los ojos, ni estaba a metros de distancia de mí… esas malditas veces la encontraba por el pasillo, descalza, el largo cabello castaño suelto sobre sus hombros y su espalda, su mirada marrón brillando delante de la mía. Esas malditas veces simplemente no podía ignorarla, esas malditas veces la tocaba, comenzando con rozar sus dedos, tocar sus brazos, sus mejillas, su cabello, su abdomen… sentir su respiración golpeteando en mis hombros… la maldita noche que peor pude contenerme me metí hasta su cuarto, ella consiguió recargarme contra la puerta y me besó, mientras que Antología, de Shakira, sonaba en su celular…

"Para amarte, necesito una razón
y es difícil creer que no exista
una más que éste amor;
sobra tanto, dentro de éste corazón,
que a pesar de que dicen
que los años son sabios
todavía se siente el dolor;
porque todo el tiempo que pasé
junto a ti,
dejó tejido su hilo dentro de mí…"

Cuando el coro se dejó escuchar un tirante de mi blusa sin mangas recorrió mi hombro hacia abajo, mientras que ardientes besos delicados se depositaban sobre mi piel, pausados, seguros, enamorados…

"… y aprendí a quitarle tiempo a los segundos,
tú, me hiciste ver el cielo aun más profundo,
junto a ti creo que aumenté más de tres kilos,
con tus tantos dulces besos repartidos;
desarrollaste mi sentido del olfato
y fue por ti que aprendí a querer los gatos,
despegaste del cemento mis zapatos,
para escapar los dos volando un rato…"

Sabía que no debería estar ahí pero… el sonido metálico del seguro trabarse para encerrarnos a las dos dentro de su cuarto me hizo sentir libre, y quise tocarla, quise acariciar su vientre, sus senos, pero ella no me dejó, apartó mi mano y acarició el contorno de mi silueta por debajo de mi ropa, mientras sus labios seguían adheridos a mi piel, sentía su sudor empaparme del mismo modo y sólo quería que continuara…

"… pero olvidaste una final instrucción,
porque aun no sé como vivir sin tu amor…"

Abrí los ojos y me di cuenta de lo que hacía, ella estaba ahí, casi llegando más abajo de donde había comenzado, noté mi cuerpo estremecerse, temblar…

"… y descubrí lo que significa una rosa,
me enseñaste a decir mentiras piadosas,
para poder verte a horas no adecuadas,
y a reemplazar palabras por miradas;
y fue por ti que escribí más de cien canciones
y hasta perdoné tus equivocaciones,
y conocí más de mil formas de besar,
y fue por ti que descubrí lo que es amar,
lo que es amar...
lo que es amar..."

Me incliné hasta la altura baja que ella había alcanzado y con la mayor delicadeza la aparté de mí, todavía en silencio, todavía sin decir una palabra, no más que las de la canción sonando; me incorporé de a poco, respirando profundamente, alisé mi ropa y con el pesar más grande de mi vida abandoné su alcoba, sabiendo que su mirada cristalina por las lágrimas me la llevaba conmigo al cerrar la puerta…

XXX

Cerró de un portazo la puerta del copiloto para meter su mochila, lo que significaba que yo debía tomar el asiento trasero, ella no me quería a su lado. Acomodé el tirante de mi mochila sobre mi hombro, hice un saludo de despedida a mi madre, la mujer me lo devolvió y en cuanto la vi entrar de nuevo a la casa comencé a caminar a pasos rápidos por la acera, no pasaron más de cuatro segundos cuando sentí su mano apretar mi antebrazo y volverme bruscamente ante la gótica.

-¿Qué crees que haces?

-Caminar – respondí en el mismo tono grotesco que ella había usado – no quiero ir en tu auto si te soy incómoda.

-No seas idiota.

-No lo soy, por eso prefiero ir aparte antes que sentirme humillada al viajar atrás.

-¿Quién te crees que eres?

-Por si no te has dado cuenta, soy una persona, Jade, y no estoy dispuesta a soportar tus desplantes, así que quítame la mano de encima, iré andando a la escuela.

Ella me miró escrutadoramente, penetrando mi mirada, como si la estuviera retando – Bien, si eso quieres – dijo soltando mi brazo y volviendo al coche. Me tomé un segundo para relajarme y volver a mis pasos cuando la escuché de nuevo – ¡Espero que llegues entera! – La ignoré.

Pero mi intención no era llegar a la escuela ese día.

XXX

-¿Qué pasa, Jade?

-¿Dónde está Tori?

-No lo sé, no la he visto hoy.

-Debía estar en clase con nosotras.

-Tú la trajiste, deberías saber.

-No… yo no… hoy no… - estrujé un mechón de mi negro cabello echándolo para atrás – Escucha: si la ves, por favor dile que la estoy buscando y que la espero para llevarla a casa, ¿está bien?

-Bien – Respondió la pelirroja tomando mi collar para observarlo, al fin lo soltó, me sonrió y se fue.

Pero la escuela se estaba quedando semivacía y Tori no aparecía por ningún lado, yo estaba ahí, a mitad del estacionamiento, esperando con cautela, y nada.

-¿Se te perdió algo? – Escuché una voz familiar a pocos metros – O mejor dicho… "alguien"…

-Púdrete – Gruñí al estúpido de Beck, quien subió a su auto y me sonrió para marcharse con su fingida pose de galán.

-No vino, y yo que tú debería preocuparme, no creo que lo que sea que le hayas hecho, la puso contenta. Cuídate, guapa.

Esperé a que su auto desapareciera de mi vista para subir al mío y marcharme, ya me estaba preocupando, ¿a dónde iría la tonta de Vega?

Después de dar vueltas por una hora tratando de averiguar dónde podía encontrarse, se me vino a la mente el único lugar al que Vega había señalado como tranquilizador, le gustaba ir ahí, así que di vuelta en U y pisé el acelerador a fondo.

Efectivamente, ahí estaba.

-¿Qué haces, Vega?

Ella giró su cabeza hacia mí, notoriamente molesta – Eso debería preguntarte yo – respondió mordaz y se apresuró a meter su libreta a la mochila – se supone que debía estar sola ahora.

-No seas tonta, - me puse en cuclillas a su lado, quien estaba sentada sobre el césped crecido, recargada contra un grueso y bello encino - no puedes andarte por aquí así nada más, es un bosque, Vega, ¿sabes que ahora mismo algún pervertido podría haber estado observándote para al menor descuido atacar y…?

-No creo que eso te preocupe, sino todo lo contrario.

-No digas estupideces.

-Las vengo diciendo hace mucho, ¿qué hace la diferencia?

-¡Por favor! – Exclamé – Deja los resentimientos.

-Mi vida no te incumbe, Jade. No tenías porqué venir a buscarme – Se puso de pie, sin mirarme todavía.

-Sabes que me preocupas – le dije sinceramente, tomando sus dos manos entre las mías.

-¿Ah, sí? ¿Desde cuándo? ¿Desde que no me viste aparecer hoy en la escuela?

-Tori… – solté golpeando mi frente con la palma de mi mano – por favor… - pero no tenía nada más qué decirle, nada que no involucrara sentimientos, al menos – vine para llevarte a casa… anda… vamos…

-No, vuelvo sola. Vine sola y sola me regreso.

-No voy a permitirlo…

-¿Vas a obligarme a meterme a tu auto?

-De ser necesario.

-¡Pues inténtalo, Jade! ¡Inténtalo ahora porque yo no pienso irme contigo! – Gritó, yo me quedé un momento mirándola, entre sorpresa y confusión.

-Si eso quieres.

La tomé con fuerza y la llevé casi a rastras hacia el auto, mientras ella gritaba y pataleaba; en ese momento un vehículo gris se acercó a unos metros del mío y tres jóvenes poco fiables bajaron de él.

-Hola, señoritas, ¿todo está bien?

-Sí, todo bien – respondí en cuanto sentí que Tori se quedó quieta.

-¿Están seguras…? ¿Estás segura? – Preguntó el copiloto a la castaña, pasando su mirada hacia atrás de mí, justo donde se encontraba Tori – Porque parecía como si…

-Es mi novia, ¿contento? – Me apresuré a responder.

-¿Ah, sí? ¿Tu novia…? ¿Acaso…? – Comenzó a dar pasos hacia nosotras y enseguida noté que la situación no debería ser así, algo andaba mal y me estaba tensando.

-Sí, somos pareja – habló ella a mis espaldas, y estábamos por marcharnos.

-¿De verdad? ¿No te estaba obligando a…?

-No, es un modo de jugar – y luego se volvió a mí, tomándome del brazo derecho, sentí su miedo en su apenas leve contacto, así que solo veía la forma de sacarla de ahí - ¿nos vamos? – Me dijo con una suplicante mirada y voz nerviosa.

-Sí, vámonos – le espeté, sin quitar mi mirada de sobre los chicos – Entra al auto – ordené entre dientes y ella me miró contrariada, esperando que fuéramos las dos juntas – Vamos, amor – le sonreí, intentando que obedeciera.

-Bien – dijo al fin, y se metió al vehículo, no me di cuenta que había tomado el lugar del piloto en vez del que debía ocupar si pensara correctamente con el cerebro y sabiendo que la mataría si arruinaba mi auto, encendió el coche y cerró todas las ventanillas abriendo la puerta que quedaba cerca de mí, separándome de los jóvenes – Vamos – suplicó.

-Bueno… adiós – señalé a despedida y me metí de inmediato al coche, mirando cómo el chico más cercano se acercaba a la ventanilla de Tori - ¡Arranca!

Pisó el acelerador y el auto avanzó en reversa, dio un giro brusco y levantó polvo al tomar el camino a 180 por hora, apenas librando las piedrecillas y maleza a los lados.

-¡Con cuidado, Tori, es nuevo!

-Discúlpame que quiera correr por nuestras vidas.

Mi cuerpo se empujó hacia el frente, de no haber sido por el cinturón de seguridad, seguramente habría salido volando del coche. Abrí los ojos lentamente y suspiré al comprobar que el auto estaba entero, estacionado fuera de nuestra casa, y que seguíamos con vida.

-Nunca… ¡nunca en la vida vuelvo a permitir que conduzcas mi auto!

-¿Qué esperabas? No tengo licencia aún.

-¡Y ya veo porqué no te la dan!

-Estamos bien ¿no? – Hizo un puchero.

-Sí, estamos bien – respondí con sarcasmo – ahora solo espero que pagues a tiempo las multas que se me vienen encima.

-Agradece que salimos vivas dos veces en menos de media hora.

-Tú agradece que de no haber sido por mí, ahora estarías seguramente siendo violada por tres sujetos sucios en alguna cabaña abandonada del bosque.

Ella pareció percatarse del peligro al que se había expuesto y volvió su vista al frente, con las manos aun sobre el volante – Gracias – murmuró – Tienes razón, si no hubieses llegado yo… no sé qué…

-No pienses en eso – la interrumpí – ya pasó y afortunadamente estamos bien.

-Sí – dijo con tristeza. Tomó su bolso y abrió la puerta para salir del auto, sólo que la detuve.

-Tori… me asusté mortalmente cuando no apareciste hoy en la escuela y… no quiero ni imaginar lo que haya pasado de no haber llegado a tiempo por ti.

-Está bien, gracias por todo – continuó queriendo salir del vehículo.

-Oye… espera… - balbuceé y me odié por eso hasta el final de los tiempos - ¿quieres ir conmigo a la presentación de ésta noche? Es decir, ¿te gustaría acompañarme a…?

-No puedo – interrumpió, y su pecho se infló al soltar lo siguiente – tengo una cita con Beck ésta noche.

Tardé un momento en asimilarlo, pero al fin vencí lo que tenía miedo de preguntar - ¿Qué? ¿Con Beck? ¿Con el idiota de Beck?

-Sí, me invitó a salir y le dije que sí.

-Pero…

-Así que espero que te vaya muy bien hoy, quizá otro día me toque verte actuar.

-¡No puedes salir con Beck!

-¿Por qué no? – Arrugó las cejas.

-¡Porque es un idiota!

-Eso no te importó cuando tú saliste con él – soltó molesta.

-Lo hice… sabes bien por qué lo hice, quería ganarle esa apuesta a Trina.

-Sí, y por eso lo besaste delante de mí.

-Ah, vamos, Tori… no pensarás que…

-No me des explicaciones a mí, guárdatelas para Sthephanie.

La miré, confusa - ¿Para quién?

-Para quien quieras, Jade, soy libre de salir con quien se me antoje.

Me enojé – Pues anda, ya verás cómo ese tipo solo quiere usarte porque le gusta solo dejarse ver con chicas lindas.

-Sí, gracias por el consejo – alegó todavía saliendo del auto.

-¡Y de cualquier forma tienes qué llegar temprano, porque mañana apenas saliendo el sol nos vamos a Nueva York, así que no puedes llegar tarde!

Se rió, ella se rió, estoy segura que se rió de mí, la maldita se rió de mí…

XXX

Clara satisfacción, Jade West, he conseguido ponerte celosa, apenas un poco de lo mucho que puedo hacer para que te arrepientas por haberme rechazado. Pero la sonrisa me duró muy poco, porque entonces un empujón me metió bruscamente dentro de mi recámara.

– ¡Eres una tosca! ¿Qué te pasa?

-No puedes salir con Beck.

-Ya te dije que no tienes autoridad sobre eso.

-No, en serio, él tiene otros planes contigo para ésta noche, no sólo salir.

-¿Ah, sí? ¿Qué planes? – Crucé mis brazos esperando su respuesta.

-Acostarse contigo – Entonces me solté a reír a carcajadas.

-No me digas, ¿en serio?

-Me lo acaba de decir por teléfono, si no me tuvo a mí, te quiere a ti.

-¿Y crees que yo soy idiota que…?

-No confío en él, en ti sí. Sé que no lo dejarías hacer nada por sí mismo, pero me preocupa que…

-¿Cómo estás segura que no lo dejaré hacer nada?

-P-porque… - tartamudeó – sé que no lo harás.

-¿Sí? Pues no estés tan segura de eso, hermana – habiendo hecho énfasis en nuestro parentesco, comencé a quitarme la ropa delante de ella - No eres la última coca cola en el desierto y como tú te das la libertad de estar con otras personas, déjame a mí hacer lo que me plazca.

-Si soy tu hermana debo cuidarte, y ese sujeto solo quiere tu cuerpo.

-Pues inténtalo. Pero no creo que logres nada, yo hago lo que quiera, y si eso implica acostarme con Beck, pues… - acerqué mis labios a los suyos, retadoramente – que así sea – solté un beso al aire, terminando de quitarme la ropa para encerrarme en el baño, dejándola sola en mi habitación, confusa y desorientada, ya sabrá lo que se siente, no le quedarán ganas de andar de mentirosa, como si no conociera yo a Beck y supiera que es de toda mi confianza.

Damas y caballeros y… apreciados lectores XDDD Es una broma :I Esto ha sido todo por hoy u_u Por favor, no se olviden de mí que yo no me olvido de ustedes y les actualizo… tarde, pero les actualizo u_u No sé… ámenme… y regálenme chocolates cuando sea mi cumple u_u No sean marginales u_u XDDD ¡Es una broma, cuates! Por acá nos vemos pronto :-D de nuevo, no se olviden de pasar por mis otras historias que algunas ya están llegando a su fin… ¡Nahh! Sólo quería llamar su atención :v En fin, se les quiere, gente. Reciban abrazos y besos de su amiga… LindsayWest… Hasta la vista… baby´s ;-)