Ben 10 y sus personajes, no me pertenecen.
Capitulo: "Poderes nuevos"
Cantidad de palabras: 1.464
Genre: K+
Sinopsis: Gwen descubre nuevos poderes y debe aprender a controlarlos.
Poderes nuevos
La pelirroja abrió la puerta, saliendo a la terraza del edificio que ahora habitaba con su novio y primo. La estructura contaba con tres pisos: la sala de estar, cocina, comedor y cuartos en la planta baja. Una enorme sala de reunión, y artefactos de origen alienígenas en la segunda, y (por último) el gimnasio en el tercer piso. También tenía una enorme cochera, aunque era subterránea.
Adoraba la terraza. Allí salía a tomar aire fresco, meditar (cuando el sol no era demasiado sofocante) y a regar las pocas plantas que había.
La muchacha comienza a regar las flores. Los cálidos rayos matutinos la hacían sentir bien. Aún era temprano, al menos demasiado para que Ben y Kevin despierten.
La joven admira las flores color rosa.
Una sensación extraña en su hombro derecho, la obligó a voltear su respiración se cortó al ver una araña enorme posada allí.
Soltó un grito ahogado, mientras comenzó a sacudirse para alejar el bicho.
La desesperación del momento le evitó darse cuenta de que se acercaba peligrosamente al borde del edificio. Para cuando sus pies chocaron, ya era demasiado tarde.
Sólo pudo gritar mientras caía directo hacia el césped del jardín. Al contrario de como creía, mientras estaba por los aires pensó cuantos huesos se le romperían.
Cerró sus ojos y colocó sus brazos delante de su rostro para protegerse, mientras esperaba el duro impacto.
Nada. Aún no sentía dolor. ¿Por que tardaba tanto?
Quita las manos de su rostro, observando que sucedía. Su cuerpo estaba a tan sólo centímetros del césped, mientras un aura color rosa la rodeaba.
¿Acaso estaba... Volando?
Antes de que pueda procesar todo, perdió el control de sus nuevos poderes y cayó finamente sobre el césped.
Gwen se levantó y, aún desconcertada, entró al departamento. Todo seguía igual, ninguno de los chicos había despertado.
"Podría haber muerto y ellos no lo notarían" pensó mientras sacudía su cabeza y rodaba sus ojos.
La pelirroja cerro sus ojos y se concentró, tratando de repetir el suceso de hacia minutos.
Nada. Era inútil. No lograba volver a volar.
Frustrada, se dejó caer sobre el sillón. Corrió hacia su habitación cuando una idea cruzó su mente y volvió segundos después con su libro de hechizos. Por más que buscó, no encontró uno que otorgue la capacidad de volar.
Eso era algo innato, suponía.
Debía seguir intentando. Dejó a un lado su libro y se paró sobre el sillón. Eran tan sólo centímetros los que los separaban del suelo, pero por algo debía comenzar.
Saltó y suspiró cuando sus pies tocaron el suelo. Lo intentó de nuevo, saltando más alto, pero obtuvo el mismo resultado.
Volvió a subirse al sillón y esta vez cerró sus ojos e intento concentrarse.
– ¿Gwen? – la voz de Ben la hizo abrir sus ojos. Los chicos estaban en el pasillo, observándola desconcertados – ¿Qué haces sobre el sillón?
– ¿Acaso es un nuevo hechizo? – pregunta Kevin.
-N-No es nada – la joven da un salto y sus pies tocan el suelo – no importa.
–Bueno, ¿Que nadie más tiene hambre? – pregunta el joven de ojos verdes, mientras buscaba en los estantes cereal y tostadas.
Mientras el muchacho les daba la espalda, una araña colgaba en el aire, bajando lentamente.
–Ben – la pelirroja se aleja unos pasos, a pesar de que estaba a varios metros –hay una araña detrás tuyo.
Él voltea y ríe suavemente.
–Vamos Gwen – dice notando el nerviosismo de su prima – ¿Le temes a esta pequeña araña?
Los chicos conocían perfectamente la aracnofobia de la pelirroja, pero no podían evitar sorprenderse acerca de los alcances y extremos que esta tomaba.
–Mátala – ordena ella.
–Estoy en eso.
Ben toma una revista cercana y la enrolla. Mira fijamente su objetivo antes de intentar aplastarla.
– ¿Le diste? – pregunta Gwen.
–No lo sé, eso creo – el muchacho deja la revista a un lado, despreocupándose.
Kevin va junto a Ben mientras también busca algo que comer.
–Uhm... ¿Gwen? – dice el muchacho. La joven lo mira y él sólo señala hacia sus pies.
La pelirroja baja su vista y da un grito al ver a la araña moviéndose en su dirección. Da un salto, alejándose del insecto.
Dirige su vista hacia los chicos y nota una clara expresión de asombro en esta. Ambos la miraban con la boca abierta, estáticos.
– ¿Estás… – comienza a decir Ben.
–Volando – completa el joven de cabello negro.
La pelirroja observa hacia abajo. Efectivamente era cierto. Su cabeza casi rozaba el techo, estaba a unos metros del suelo.
Como sucedió la vez anterior, volvió a perder el control y cayó al suelo.
–Ouch – dice sobando su cabeza, mientras se levanta.
– ¿Qué fue todo eso? – pregunta Kevin.
–Creo que tengo un nuevo poder – suspira Gwen – aunque no puedo controlarlo. Cada vez que caigo en la cuenta de que estoy volando, me pongo nerviosa y pierdo el control.
–No te preocupes – dice Ben, sonriendo – yo puedo enseñarte a volar.
–Esta es una mala idea, Tennyson – Kevin gruñe, cruzándose de brazos.
–Vamos, confía en mi plan – le responde él.
Los chicos se encontraban en la terraza. Ben se coloca detrás de su prima y la empuja hacia el borde.
La pelirroja es arrastrada, mientras observa la altura a la que estaban.
–Comienzo a pensar como Kevin – protesta Gwen, nerviosa.
–Es la única manera – dice Ben, mientras comienza a explicar todo rápidamente – según lo que nos has contado, sólo puedes volar cuando te encuentras en peligro.
–Como cuando caíste por la terraza – Kevin suspira mientras aun no se convencía de eso.
–O cuando vi la araña – agrega ella. Ambos voltean a verla, alzando una ceja – ¿Qué? Esos insectos son malvados.
–Si te lanzamos por la terraza, podrás volar nuevamente – Ben vuelve a hablar.
–Es demasiado peligroso – el joven de cabello negro sigue en su postura.
–Tranquilo Kevin – el joven Tennyson le sonríe – me transformaré en Jetray por si algo sucede.
–Si, claro – responde el mayor – porqué no hay posibilidades de que tu omnitrix falle.
Ben lo activa y selecciona el alíen que desea.
–Jetray – sonríe y mira a su compañero, mostrando que todo salía de acuerdo a su plan.
–Sigo pensando que es peligroso – insiste.
–Igual yo – añade Gwen.
Ben suspira bajando su cabeza.
–De acuerdo, si no están seguros podremos encontrar otra forma para – comienza a decir, antes de empujar a su prima.
La pelirroja grita mientras cae, Ben inmediatamente sale en su auxilio y Kevin se acerca corriendo hacia el borde.
La muchacha observa el suelo bajo ella, mientras el aura rosa nuevamente rodeaba su cuerpo.
–Te dije que funcionaria – Ben se coloca frente a ella – ahora intenta moverte.
Gwen intenta concentrarse. Cierra sus ojos y las cosas no salen como quería. Choca contra la pared del edificio, volando en forma tonta y lenta.
– ¡No puedo! – se frustra la joven – ¡Es más difícil de lo que pensaba!
–Ese es tu problema – le responde su primo – siempre piensas las cosas. Volar es algo… Natural, debes sentirlo.
Lo intenta nuevamente, pero vuelve a chocar contra la pared y gruñe en frustración.
El joven Tennyson sonríe cuando una idea cruza su mente.
– ¿Sabes? Creo que no es tiempo de que descubras tu poder – suspira con aire de superación – es más, hasta diría que es algo muy avanzado para ti.
– ¿Qué dijiste? – la muchacha se cruza de brazos mientras comenzaba a molestarse por la actitud de su primo.
–Ya me has oído – sigue en su postura – esto es algo para personas capacitadas, como yo.
– ¡Ben! – la pelirroja grita y empieza una persecución.
El joven héroe ríe mientras vuela de un lado a otro, escapando de su prima. La provocación había funcionado de maravilla, Gwen cada vez era más rápida y hábil.
–Oh, no – exclama el joven cuando pasa volando por sobre la terraza y el sonido que por desgracia ya conocía aparece.
Ben vuelve a su forma humana y cae desde dos metros, directo sobre Kevin.
–Gracias por amortiguar la caída – bromea, levantándose.
–Si, claro – gruñe el muchacho de cabello negro – cuando quieras.
La pelirroja aterriza y mira en forma fulminante a su primo.
– ¿Ves como solo necesitas… Motivación? – le pregunta el joven de ojos verdes.
Gwen alza su ceja cuando cae en la cuenta de que había estado volando todo ese tiempo.
–Nunca pensé que diría esto, pero… ¡Eres un genio! – la pelirroja corre a abrazar a su primo.
–Y tú desconfiabas de mi plan – Ben le reprocha a Kevin, victorioso.
Gwen se separa y comienza a volar por su cuenta, rodeando a los chicos.
– ¿Debemos decirle algo? – pregunta Kevin, mirándola.
–No, déjala – le responde Ben, sonriendo – yo estaba igual cuando descubrí los alienígenas.
– ¿Cuánto tiempo más crees que permanezca así?
–Podrían ser horas, hasta que se canse – responde Ben y luego voltea ver a su compañero – entonces… ¿Videojuegos?
Levin sonríe mientras asiente, y ambos se marchan de la terraza.
¡Hola!
Agradezco sus reviews, me animan a seguir escribiendo :3
¡Saludos!
