Esta mini historia está situada después de la guerra contra Cronos, al fin.

PD: Estos personajes no lo he inventado yo, lo ha hecho el escritor Rick Riordan.

Punto de vista de Percy

Estaba nervioso, hoy sería un día malo, peor que cuando el escorpión me pico en la mano, peor que cuando Medusa me quiso convertir en piedra, incluso peor que el día en el que me enfrente a Cronos-Luke.

Hoy sería el día en que conocería a la familia de mi novia.

Annabeth y yo llevábamos saliendo tres hermosos meses, y hoy era el día en el que me tocaba presentarme formalmente como el novio de Annabeth.

Toque el timbre.

Estaba mirando la posibilidad de correr, ¿cuánto tardaría en correr de aquí al aeropuerto? No el tiempo suficiente.

Cogí aire.

Tendría que aguantar la tortura.

Alguien que no conocía abrió la puerta.

-¿Hola?- pregunte.

-¿Y tú quien eres?- pregunto el rubio oxigenado que había abierto.

-Yo soy Percy Jackson- forcé una sonrisa.

Y me cerró la puerta en las narices.

Toque de nuevo el timbre, pero esta vez me abrió una chica castaña.

-Hola- dijo en tono coqueto.

-Hola ¿puedo pasar?

-Claro- me sonrió.

Cuando entré vi a muchas personas en ella.

-¿Y todo esto?

-Es una reunión familiar en casa de mi prima guapo- me guiño un ojo.

-Me ha abierto antes un chico rubio…

-Ese es el hijo de la vecina, como su madre se ha ido de fiesta ha dejado a su hijo aquí.

-Pero ¿por qué se ha portado tan mal conmigo? Que sepa yo no le he hecho nada.

-Está enamorado de mi prima, y cree que cualquier chico puede ir a por ella, pero ¿quién quiere a una nerd de novia?- pregunto.

Guau, Annabeth tiene una prima muy insoportable.

-Yo voy al baño- corrí escaleras arriba.

No podía seguir estando con alguien tan molesta.

Entre en el cuarto de Annabeth y ella estaba sentada en su cama, maldiciendo.

-¿Hay una fiesta abajo y tú te quedas aquí?- pregunte.

Ella se levanto y sonrió en cuanto me vio.

-Hola a ti también sesos de alga- se acercó y me beso.

-Hola- sonreí.

-Y que coste que estoy aquí porque no soporto a mi prima hablándome como una cotorra en mi oído, e intentando que aceda a un cambio de imagen, además de que el vecino se pega a mí como una lapa.

Me reí.

-Ya los he conocido, tú vecino me cerró la puerta en las narices y tu prima coqueteo un poco, bastante descarada.

Comenzamos a reír.

-Gracias por venir y aguantar a mi familia.

-Bueno ya tu madre me odia, no quiero añadirle también a tu familia mortal.

-Ella muy, muy, muy pero que muy en el fondo te quiere.

-Seguro- los dos comenzamos a reír.

-¡A comer!- anunció la madrastra de Annabeth.

-Es hora de que empiece el castigo- dije haciendo una mueca y que ella riera.

-Vamos.

Bajamos la escalera y nos sentamos en la mesa, uno al lado del otro.

-Vamos a presentarnos- sonrió una adulta rubia emocionada- empieza tu Harry- animo al hombre que tenía al lado.

-Bueno pues yo soy Harry Storm, nací y vivo en los Ángeles, me case con Elena Chase y tengo una hija, Julia Storm y trabajo de informático.

-Yo soy Elena Chase, ahora Storm por matrimonio- dijo la adulta rubia- y me case a los veinte años con Harry Storm, y como él dijo tenemos un hija llamada Julia, ahora mismo soy ama de casa aunque estudie derecho.

Elena miro a su hija y le hizo presentarse.

-Hola pues yo soy Julia Storm, soy hija de Harry y Elena Storm vivo y estudio en los Ángeles y de mayor quiero ser modelo.

Vi a Annabeth rodar los ojos.

-Yo soy Michael Johnson, el vecino de al lado y estoy aquí porque mi madre está de fiesta, estudio en aquí, y quiero ser ingeniero.

El chico me fulmino con la mirada.

-Pues yo soy Frederick Chase, me case con Helen hace cinco años, tengo tres hijos, los gemelos Bobby y Mattew y mi hija Annabeth, y yo trabajo de profesor en la universidad.

-Yo soy Helen Chase, estoy casada con Frederick y tengo dos hijos Bobby y Mattew y una hijastra Annabeth, y soy ama de casa.

-Nosotros somos Bobby y Mattew tenemos cinco años y estudiamos y vivimos aquí en San Francisco, y queremos ser de mayores policías.

Annabeth suspiro, era su turno.

-Soy Annabeth Chase, mi padre es Frederick y mis dos hermanos son Bobby y Mattew, padezco THDA y dislexia, quiero ser arquitecta de mayor.

-¿Y tú guapo?- pregunto Julia- te toca presentarte.

-Yo soy Percy Jackson, padezco THDA y dislexia, de mayor quiero ser biólogo marino y llevo tres meses saliendo con Annabeth.

Y estallo un escándalo.

-¿Cuándo os conocisteis?- pregunto Elena con una sonrisa.

-Nos conocimos cuando teníamos doce años, en un campamento de verano para niños con THDA y dislexia- explico Annabeth.

-¿Cómo fue vuestro primer beso?- pregunto Helen.

-Fue cuando fuimos de excursión al monte Sait Helen en verano- sonreí.

-¿Vais enserio?- pregunto Julia.

-Muy enserio- Annabeth me cogió de la mano y la subió encima de la mesa.

-¿Os queréis mucho?- pregunto enfadado Michael.

-Más que a mi propia vida- respondí.

-Tengo una cosa que decir- Frederick se levanto- ¡Ya era hora!

-¿Cómo?- pregunté.

-Tú también no por favor- murmuro Annabeth.

-Ya era hora de que Percabeth se hiciera realidad.

-Genial- soltó Annabeth- todo el campamento y mi padre nos shipea, solo falta que lo haga mama.

-No creo- dije.

-¿Por qué?- pregunto Elena.

-A mama no le gusta mucho Percy.

-Es que se lleva fatal con mi padre, una vieja rivalidad.

Seguimos comiendo tranquilos, mientras nos bombardeaban a preguntas.

Saque tres cosas buenas de esta comida, primera pude conocer a su familia como ella conocía a la mía, segundo gracias a la comida su padre no me odia como su madre, y eso es todo un logro personal, y última no creo que el vecino se atreva a volver a hablar con Annabeth.

En fin, todo perfecto.