Disclaimer: Pokémon no me pertenece, es propiedad de Satoshi Tajiri y Nintendo.

Advertencia: OldrivalShipping (GreenxBlue), fluff (creo), posible OoC.

Originalmente publicado: 13 - octubre - 2015

Re-escrito: 10 - abril - 2021


Era una tranquila tarde en ciudad Verde. Una cálida brisa de primavera se hacía notar al llegar el mes de abril, las flores florecían de manera hermosa, los Hoppis se dejaban apreciar flotando alegremente junto con los Skiplom y los Jumpluff que se podían ver durante toda la estación por las regiones de Johto y Kanto.

El gimnasio de ciudad Verde se encontraba tranquilo de igual manera, no habían llegado muchos retadores por lo que el líder de gimnasio dormitaba tranquilamente en la silla de su oficina. Para Green tener un momento de paz era algo gratificante, muchas veces a la semana o incluso en el día recibía muchos entrenadores por lo que el agotamiento se hacía ver. No es que le molestara tener batallas, pero a veces un descanso para él y sus pokémon nunca vienen mal.

—¡Greeeeen! ¡Tengamos un combate! —se escuchó exclamar una voz conocida para el castaño. Este suspiró levantándose de su silla caminando con la mano en los bolsillos a la entrada del gimnasio.

Green encontró a Red con una sonrisa animada esperando su respuesta que esperaba que fuese afirmativa. —Me niego—respondió tajante. Sabía que si dejaba ver un poco de duda Red insistiría por un buen rato.

—Aburrido—resopló el azabache encogiéndose de hombros viendo el semblante recto de Green—, ¿semana difícil?

—Algo así, por el momento solo quiero relajarme mientras no haya tantos retadores—se sinceró el líder de gimnasio relajándose un poco rascándose la nuca.

—Te entiendo—comprendió Red lanzando un suspiro. —Te salvaste esta vez porque soy buen amigo—dijo el chico sonriendo a modo de juego su mejor amigo.

Green sonrió levemente. —No te prometo una pelea para la próxima.

—De acuerdo, pero por favor no sonrías, te ves raro—reparó haciendo una mueca disgustada, para luego reír saliendo del gimnasio.

—¡Ya vete! —exclamó Green escuchando la risa de Red al otro lado de la puerta. El castaño tiró una de las comisuras de sus labios lanzando un bufido.

El silencio y la tranquilidad volvió parcialmente al gimnasio, Green vio la hora notando que ya iban a ser las cuatro de la tarde. Pensó que podría cerrar más temprano ese día al no haber retadores hasta ese momento, pero le parecía algo irresponsable y además solo le quedaba una hora, podría llegar alguien en cualquier momento para retarlo.

—¡Busco al líder! —como en ese momento en que oyó abrir la puerta de golpe.

Green se encontraba de espalda a la puerta, suspiró girándose con una sonrisa confiada ante el nuevo retador, pero luego desapareció al encontrarse con una castaña de ojos azules que parecían danzar divertidos, la chica sonreía juguetona apuntándolo retadora con una poke ball en la mano.

—Blue…

—¿Esa es manera de saludarme? —preguntó haciéndose la ofendida llevando las manos a su pecho. —Tan frío, Green Oak—acusó acercándosele mientras el aludido giraba sus ojos fastidiado ante el dramatismo de la castaña.

—Déjame en paz…

—¿Chica ruidosa? —interrumpió Blue sonriendo con sorna llegando frente a él estando cara a cara.

Green la miró divertido lanzando un bufido para luego mirar a otro lado. —¿A qué vienes? Creí que estarías con Yellow.

—Cambio de planes, Yellow tuvo un inconveniente en el Bosque Verde así que tengo tarde libre—sonrió atrayendo la atención del castaño notando la extraña cercanía donde solo los separaba un par de centímetros por lo que se movió ligeramente hacia atrás, pero la castaña se movió de igualmente hacía su dirección. —Así que decidí pasar esta tarde contigo.

Green la miró algo extrañado buscando cual era el truco de la chica, pero aun así su interior se removió con calidez ante las palabras de Blue quien lo miraba expectante a sus movimientos y a lo que dirá. Se le hizo tierno, la castaña casi formaba un pequeño mohín y sus ojos brillaban de una forma que parecían pequeñas estrellas. Quería contemplar más esa expresión que hacía la chica, pero se dio una cachetada mental ante sus pensamientos.

Últimamente sentía que pensaba más en Blue de lo normal, en lo linda que era, en lo fuerte que se había vuelto desde que se habían conocido y como seguía avanzando sin perder su brillo. Al principio creía que solo eran sentimientos fraternales, se conocían desde los once años y su abuelo la trataba como una nieta de igual manera. Qué ingenuo e inocente fue.

Pero que le aseguraba que Blue sentía lo mismo, era mejor dejar las cosas como estaban ahora siendo solo el equipo de PokeDex Holders de Kanto.

—Por favor—Blue agitó sus pestañas viéndose extrañamente tierna, el chico se sorprendía cada vez más de sus pensamientos. Pensó que aunque sea una vez dejarse llevar por la chica no sería tan malo.

—De acuerdo—aceptó finalmente. La chica dio un pequeño saltito habiendo logrado su objetivo. —Entonces… ¿A dónde iremos? —pregunto Green con curiosidad.

—Pues—canturreó la chica con un dedo en su mentón mientras miraba al techo sonriendo haciendo como si pensara. —Hay un festival en ciudad Plateada por la llegada de la primavera, ¿Qué te parece?

—¿Festival? Suena interesante—admitió Green recordando cuando era pequeño yendo al festival junto con su hermana.

—Vaya, no esperaba que Green Oak le gustaran ese tipo de cosas—el aludido vio la sonrisa socarrona de la chica y solo atinó a rodar los ojos—, supongo que el chico serio no es tan serio después de todo.

Green suspiró caminando en dirección a su oficina—Entonces mejor no voy—dijo dejando a la chica perpleja riendo nerviosamente.

—Oye, ¿A dónde…?

—Voy por mis cosas, de segura querrás que te compre chucherías.

Blue abrió la boca con gesto ofendido notablemente fingido. —¡Eso no es…! bueno, posiblemente sea cierto—declaró para luego reír y encaminarse a la salida. —Te espero afuera.

Green sonrió levemente ante la actitud alegre de la chica sintiéndose extrañamente feliz con una sensación de mariposas en su estómago. Tomó su banano junto con su billetera además de las llaves del gimnasio, de verdad no creía que alguien más fuese a venir a esta hora.

Ambos volaron sobre el lomo de Charizard hacia ciudad Plateada, el viaje fue bastante silencioso, pero no con un silencio incomodo gracias a Arceus. Para no caerse Blue tomaba a Green de los hombros, se veía muy tentada a abrazarlo, pero gracias a su fuerza de voluntad logró retener sus impulsos. En cambio, Green se encontraba concentrado en el camino, en algunos momentos sentía como los dedos de Blue se movían nerviosos, pero los atribuyó a que quizás estaban volando muy deprisa.

Aun así no podía evitar sentir su rostro arder levemente.

—Ya llegamos—Anunció Green cuando logró avistar la salida del Bosque Verde y se encontró con un camino lleno de hermosos árboles de cerezos.

Blue levantó la cabeza sobre el hombro de Green descansando por un momento su barbilla en el hombro del chico apreciando el descenso del pokémon. —Qué rápido, cada vez más impresionante, Charizard—elogió irguiéndose enseguida al sentir a Green ponerse tenso. Sintió el calor subir a sus mejillas por un momento.

Al ya estar en tierra, Green dejó que su Charizard estuviera en el bosque relajándose un poco, el pokémon había estado trabajando duro en el gimnasio. Blue y Green comenzaron a caminar en silencio mientras veían los hermosos cerezos que habían comenzado a florecer por la nueva estación. Blue observaba con maravilla y curiosidad el paisaje por donde pasaban comentando de vez en cuando sobre algún pokémon en alguna copa de árbol, Green en cambio la miraba en silencio con una pequeña sonrisa.

Mientras se dirigían a ciudad Plateda salió de pronto una parpada de Pidgeys salvajes frente a ellos sobresaltándolos un poco quedándose estáticos en el lugar, cuando salieron de la impresión se dieron cuenta que Blue se había aferrado al brazo de Green y este la protegía con su brazo frente a ella. Se separaron rápidamente evitando mirarse.

Green carraspeó. —Perdón por eso, ¿continuamos?

Blue evitó mirarlo mientras jugaba con su cabello. —S-sí, claro.

A los pocos minutos llegaron a Ciudad Plateada, había una gran concurrencia de personas disfrutando del festival que se encontraba en su plenitud al ser el primer día. Hombres, mujeres y niños, además de algunos ancianos y otro poco de entrenadores pokémon que iban de paso se veían felices jugando y otros adquiriendo regalos. Blue se apresuró a ir a uno de esos puestos donde vendían muñecos de algunos pokémon tiernos.

—¡Green, mira! —Blue sonriendo llamó la atención del castaño apuntando a un muñeco de Jigglypuff—, Está lindo, ¿no? ¿me lo compras? —pidió haciendo ojitos tiernos.

No parece ser muy eficaz. —¿Tan rápido y ya me estas pidiendo cosas? —dijo Green acercándose haciendo una pequeña mueca. —Además ya tienes un Jigglypuff, o bueno, tenías.

—Jiggly no cuenta—replicó formando un pequeño puchero que al chico se le hizo adorable por dentro, pero por fuera solo lanzó un suspiro.

—Vamos, jovencito—ambos le pusieron atención al señor que atendía el puesto de muñecos—, cómprele un presente a su novia, que si me permite decir es muy bonita—ante lo dicho por el señor, Blue abrió los ojos sorprendida queriendo reír ante los nervios al no saber que pasaba por la mente de Green.

—N-no es mi novio señor—contestó Blue tratando de sonreír con amabilidad, pero ante los nervios lograba formar una mueca extraña.

—Oh, qué pena, hacen una bonita pareja.

Blue sonrió para sus adentros. —Lo dicen mu…

—Lo llevo—interrumpió Green entregándole dinero al hombre para comprar el muñeco.

Después de un rato Blue y Green se encontraban sentados bajo algunos cerezos observando cómo caían los pétalos que el viento lograba arrastrar al suelo. Charizard había regresado del bosque y ahora se encontraba durmiendo cerca de su entrenador lanzando pequeños suspiros de vez en cuando.

Blue comía algodón de azúcar alegremente mientras veía como la gente caminaba hacía el festival mientras pensaba en su siguiente movimiento. La verdad es que invitar a Green al festival tenía un propósito, Blue pensaba decirle que le gustaba. Aunque sonaba algo cliché tratar de hacer una salida romántica para declararse, no se le habían ocurrido muchas ideas.

Cuando la castaña terminó el algodón de azúcar, tomó aire reteniéndolo un momento para luego soltarlo lentamente. —Oye Green, gracias por el muñeco—comenzó mirando con una sonrisa el peluche—, y por el algodón de azúcar—continuó mirando el resto de cosas que había adquirido en una bolsa—, y por el pequeño llavero de Jirachi—prosiguió—, y por las orejitas de Pikachu para Yellow que algún día tal vez te pague.

Blue se sentía muy ansiosa, pero a la vez muy emocionada. No quería pensar en lo que podría decirle el chico, definitivamente no quería pensar en una respuesta negativa, pues, eso la detendría, así que solo seguiría adelante.

El castaño se encontraba en silencio por lo que Blue continuó hablando. —Bueno, aparte de dejarte casi en bancarrota había otro motivo por el cual quise venir contigo—la castaña respiró profundamente nuevamente. —Sé que a veces, muchas veces… talvez casi todo el tiempo te estoy molestando, pero ahora, en este momento quiero decirte algo importante—sin esperar respuesta alguna, tomo valor y declaró—: Green, tú me gus… tas? —al voltear reteniendo el aire hacia al castaño se dio cuenta que este estaba durmiendo.

Su emoción se desplomó en picada quedando mirando asombrada al castaño ante tal acción. Bufó indignada al aire, para luego ver su muñeco de Jigglypuff lanzando otro suspiró indignado como si le estuviera preguntando ''¿puedes creerlo?''

—Idiota—susurró mirando al castaño lanzando un pequeño suspiro entre sueños. —De verdad has estado trabajando duro.

Blue observaba al castaño profundamente dormido apoyado junto al cerezo, le pareció tan indefenso que quería molestarlo aún más. Un pétalo de cerezo cayó en el rostro del muchacho a lo que Green aun dormido hizo una pequeña mueca de molestia. Blue suspiró acercándose para retirar el pequeña estorbo. Al estar más cerca del castaño quedó embelesada ante su rostro sereno, miró con más detenimiento sus pómulos que parecían ser suaves de cerca, sus ojos que poseían largas pestañas y sus labios entreabiertos luciendo apetitosos.

Blue tragó grueso. Estuvo tentada, pero nuevamente su fuerza de voluntad la detuvo, no quería ser acusada por acoso. Aunque no era delito acariciar una mejilla y comprobar su suavidad, Green no tenía por qué enterarse. Se acercó un poco más si es que se podía, retiró un pequeño mechón de cabello que caía sobre uno de sus ojos y sus manos se dirigieron a su mejilla, pero antes de siquiera tocarla, una mano tomó su muñeca.

No logró exclamar de sorpresa antes de que sus labios fueran asaltados con suavidad. Cerró sus ojos ante la sensación agradable, sintió revolotear algo en su interior y su corazón bombeaba a un ritmo que le pareció alarmante, solo era una pequeña presión en sus labios, pero se sentía tan bien. El tiempo pareció infinito hasta que sintió al contrario alejarse por lo que abrió los ojos encontrándose a un Green levemente ruborizado mirándola con fervor.

Se sintió cohibida ante su mirada por lo que optó por mirar al suelo sintiendo sus mejillas enrojecer. —¿Q-que me miras? —atinó a preguntar teniendo la sensación como si flotara, no podía evitar sonreír al sentir su muñeca aun siendo sujetada por Green.

—Que de verdad eres muy bonita—declaró el chico sintiendo como su corazón quería salir de su pecho. No podía creer lo que hizo por impulso al despertar, pero una parte de él se sentía tan feliz que no se arrepentía.

—¿Eh? —Blue volvió su mirada al chico nuevamente completamente perpleja. Antes de siquiera decir otra cosa, fue tirada hacia el castaño juntando sus labios nuevamente. —Green—suspiró Blue mirando los ojos verdes del chico—, me gustas—confesó finalmente juntando su frente con la de él.

—Tú también me gustas, chica ruidosa.

Y así se quedaron juntos por mucho tiempo, bajo los cerezos.

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Re-escribí mi primer fanfic que hice para el fandom por motivación personal. Si habías leído antes, espero que te haya gustado el nuevo resultado y sino es así lo siento :c

Si pueden dejen comentarios.

Espero que se encuentren bien, saludos, nos leemos a la próxima uvu

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~Miu~