Holiwisss :D aqui presentandome con el primer capitulo xD creo que me tarde muy poco :v es que tengo mucho tiempo libre y como es fin de semana en Mexico *no se en que esten en donde quiera que sea leida esta historia tan cursi y extraña* pero aqui esta el primer capitulo y es lo que importa no? xD
Bueno dejo de entretenerlos y les dejo leer el capitulo.
Disfrutenlo :D
Desclaimer/Vocaloid no me pertenece si no Yamaha© y a Crypton©. El cuento tampoco es de mi propiedad solo la historia tan loka o extraña que estan a punto de leer, esta hecho sin fines de lucro y bla bla bla xD
1.-
-El encuentro con Kaito-
Una noche pacifica en Londres, todos dormían tranquilamente gozando de sus sueños o sufriendo por sus pesadillas.
Dormía sola en su alcoba con unos cuantos peluches que su padre le había regalado en sus cumpleaños anteriores, a su lado siempre tenía uno de sus más grandes y preciados tesoros...
Un libro de hadas.
Lo había hecho sola, utilizando su imaginación y sabiduría acerca del tema tan maravilloso que le fascinaba, hasta tal punto de casi ser una obseción, y es que durante su infancia su madre le había contado millones de historias sobre ellas, siendo un sueño lejano y hermoso para ella.
Una sombra interrumpió su pacifico sueño provocando que ella abriera rapidamente los ojos, mala elección diría yo por ella.
- Llevensela al barco, muchachos-dijó un hombre frente a ella, unos hombres comenzaron a tomarla tranquilamente y otros bruscamente, mientras ella comenzaba forcejear su agarre. Los hombres no la soltaron si no hasta meterla en un costal, sentió un golpe en la cabeza que le quitaba las fuerzas, lo último que vió de esa escena fue la sonrisa socarrona que tenía cierto peliazul.
- ¡Len, no te quedes ahí y ayudame!-gritó deseperada una chica de cabellos castaños.
- Pero si sólo es un gatito-dijó desperando aún más a la joven princesa de la tribu Picaninny*, y es que ella no se caería de un árbol, no se estaba quemando, no, si no se hayaba atrapada casi a mercer de un grandisimo tigre el cual le parecía que deseaba devorarla de un sólo bocado.
La joven era bella, con grandes atributos y un cuerpo reluciente, se podia notar claramente que se trataba de una india tras notar sus ropas casi andrajosas pero dignas de una joven princesa.
- No seas miedosa, Meiko-volvió a hablar el rubio causando un enojo en la chica.
Habían pasado aproximadamente dos años desde que Len huyó de su casa al lado de Rin, y no había cambiado en nada al igual que aquella pequeña hadita que tenía el caracter de una mimada, egoista y tierna niña, pero que podía llegar a ser lo suficientemente comprendida, después de todo había cuidado de él durante mucho tiempo.
Pero que se le podía hacer, uno no decide con quien llevar una amistad, ¿o sí?.
- Ya bajala Len-habló una bella chica pelirosa pero no era cualquier chica, no. Se trataba de una sirena que estaba a unos cuantos metros de distancia en el agua.
Radiante con largos cabellos rosas sostenidos en una coleta, unos pechos enormes que cautivarian a cualquiera excepto a Lennart, alguno que otro detalle que lucia en su escote, lucía unos ojos grandes color azul celeste y era portadora de una escamosa cola, casi de pez muy colorida.
- Son unas aguafiestas-respondió el chico lo suficientemente fuerte para que ambas lo oyeran y en un rapido movimiento había logrado auyentar al temible tigre, que del miedo terminó golpeandose contra un árbol, quedando inconsiente.
- ¿Y ahora qué le diré a Rin para hacerla devolverte a tu lugar de origen?-preguntó haciendo reaccionar al rubio tras lo que había dicho, era más que obvio que no queria volver además de que Meiko como siempre sólo le amenazaba para fastidiarlo. Pero...
Tres eran las palabras que le dolían: Volver y sin Rin.
- Bueno, lo siento-dijó un poco pensativo, volver jámas sería una opción y no quería tomar esa desición.
- Esta bien-sonrió la castaña.
- Mira eso Len-llamó la atención de ambos la pelirosa.
- ¿Eh?-volteó la mirada encontrandose con algo que había ocurrido una vez: un barco estaba ahí navegando, pero no era cualquier barco. Era el de Kaito, aquel pirata que había tratado de secuestrar Rin unas cuantas veces tras el rubio haberle cortado en defensa una de sus manos.
- Kaito...
- ¡AUXILIO!-se escuchó un grito proveniente del barco, una voz chillona y un poco hirritante, se podia deducir que se trataba de una joven.
- "¿Lo han escuchado?"-tintineo Rin sentandose en el hombro del rubio sorprendiendo a este.- "¿Qué estara planeando Kaito?"
- Lo más seguro es que ha raptado a alguien-respondió Meiko rascandose la barbilla.
- Si, ¿pero por qué?-preguntó la sirena un poco confundida, ¿para qué Kaito raptaría a alguien?
- No tengo ni la menor idea y no deseo averiguarlo...
- "¡Len!"-exclamó Rin enfadada.
- Okey, okey, la rescataremos-dijó no muy convencido en hacerlo, ¿rescatar a alguien?, lo había hecho anteriormente pero en esos momentos no sentía la necesidad de hacerlo, siquiera su racionalidad se lo pedía.
- ¡Vamos entonces!-gritó con emoción la castaña.
- "Luka, ¿podrías ir a vigilar si no es lo que estan esperando"-la pequeña en respuesta recibió un simple asentimento, para luego poder observar como la pelirosa se sumergía y se dirigía al barco. Comenzó a moverse dando vueltas alrededor de Meiko para luego rociarla con sus brillantes polvos de hada, haciendo que esta pudiera volar.
Len simplemente se pusó a flotar junto con la chica y su hadita en dirección al barco.
- Parece estar esperandonos-susurró Luka, observando como el Capitan Kaito vigilaba cada lado de su barco junto con una bolsa en sus manos, de seguro ahí estaba su reen.
- "De seguro quiere vengarse de Len..."-dijó Rin aleteando sus pequeñas alitas a su lado.
- Mmmm-asintió dudosa-o talvez necesita de quien secuestro-en eso podría tener razón la sirena, necesitaria de alguien para quien sabe que, pero si la utilizaba para vengarse de Len, no se lo iban a dejar facil.
Lennart junto con Meiko, estaban escondidos por las velas del barco, vigilando por breves segundos a Kaito tratando de no ser vistos por él.
Fue cuando Kaito comenzó a deshacer el nudo de la bolsa que portaba, moviendolo incesables veces, con un poco de temor de que lo que se encontrara ahí estuviera muerto o algo así.
Se deshizó por fin del costal dejando a la vista a una chica exhausta, cabellos aguamarina con ojos del mismo, figura común de una adolescente, facciones muy lindas, llevaba puesto un camisón blanco y su cabello estaba ligeramente trensado.
Era preciosa.
El peliazul la levantó entre sus brazos procurando no ser observado por sus marineros, y se dirigió a su despacho con la chica en brazos.
- ¡Sueltame!-gritó la chica antes de entrar al lugar.
Rin en un rapido movimiento salto hacía la puerta y entró a la habitación, ocultandose entre las sombras de los muebles para no ser vista por los presentes en el despacho..
- ¿Qué quieres de mí?-preguntó la chica en tono serio, ocultando sus grandes ganas de llorar.
- Que Lennart Pan venga en tu rescate y se enamore de tí-dijo como si fuera la cosa más sencilla del mundo, cosa que sorprendió al ser diminuto escondido entre las sombras.
- "¡¿Q-qué Len s-se enamore de ella?!"-pensó alarmada la rubia, ¿por qué hacer eso?. Len era puro, lo de la mano de Kaito había sido para protegerla, pero era puro. Nunca había tenido resentimientos, protegía, bromeaba pero no desamparaba a nadie.
Así era Len.
- Me niego-respondió la peliverde, cruzandose de brazos y formando un puchero en dirección a una de las paredes.
- Vamos Miku, si haces esto te recompensare-dijó Kaito fingiendo una sonrisa amable que no paso desapercibida por la chica.
- "¡¿Miku!?, no puede ser ella, ella jámas haría eso..."
- No, se lo prometí a una amiga-bajó un poco la mirada solo para observar la terciopelada alfombra, es que era verdad...
Años atras en la sexta primavera de la joven, había creado una pequeña casa para hadas, se había topado con una pequeña muy hermosa y le había ayudado a volver con sus amigas. Tristemente no la pudó volver a ver, pero le prometío jámas caer en algo tan bajo como engañar a alguien, enamorar o seducir, ya que según ella algunas hadas eran rencorosas al engaño.
- Pero si ella está aqui-respondió con una macabra sonrisa, había notado la presencia de Rilliane.
- "¿M-me ha notado...?"-pensó titubeante antes de ser atrapada por un par de manos que la sorprendieron.
- ¿No es verdad, Rilliane?-dijó con la rubia forcejeando sus dedos, era inutil, él era más fuerte que ella.
- "¡Sueltame, me lastimas!"
- Rilliane...-decía aún en shock la pobre de Miku.- ¿Qué haces aqui?
- "Este es mi hogar, el país de Nunca Jámas"-dijó antes de dar un pequeño quejido de dolor, Kaito la estaba estrangulando.
- Grita, para que llegue ese...ese...¡Pan!-su rostro poseía una mueca de desagrado al pronunciar aquel horrible nombre para él.
- "¡L-len!"-se quejó nuevamente sintiendo como su respiración comenzaba a agotarse.- "¡Len!"
- Escucha con atención Michaella, que esto es lo que harás.
- Siento un extraño presentimiento...
- Tal vez es tu imaginación-le respondió la castaña, estaba sentada sobre la madera que sostenia una de las velas importantes del barco.
- ¡Len!-gritó Luka desde el agua, este voló hacía ella de forma silenciosa. Aunque, ¿por qué si Luka había gritado, nadie había salido a convatirlos.- Rin ha entrado al despacho y no ha vuelto, estoy preocupada-fue la gota que derramó el vaso, o mejor dicho la estabilidad emocional de Len.
Abrió los ojos lo más que pudo de la impresión y sin pensarlo más de dos veces, subió al barco y corrío lo más rapido que sus piernas le permitían ir al lugar al que talvez estuvieran condenando a Rin.
Pero al entrar sólo se encontraba Miku lagrimeando, parecía sufrir por su pequeña amigita, que ahora era llevada por Kaito mientras se hayaba inconsciente.
- ¿Quién eres?-preguntó titubeante la joven sorprendida de la llegada sorpresa de rubio.
- ¿Dónde está?-preguntó sin tomar en cuenta a la chica, aventando uno que otro mueble buscando rastros de Kaito o de Rin escondida por alguna parte.- He preguntado que donde está...
Terminó destrozando casi toda la habitación en su acto de desesperación.
Miku miraba detalladamente al chico que tenía en frente a ella. Ojos azules, cabellos largos pero atados en una pequeña coleta, llevaba puesto un traje y un sombrero hecho de vegetación o cosas que podría encontrar por la selva, era atractivo y se le podía calcular como minimo unos catorce años.
- No me has respondido tú-comenzó a limpiarse las lagrimas, sin dejar de observar cada movimiento que el rubio hacía.
- Soy Lennart Pan...
Notas finales del capitulo:
Los Picaninny: son una tribu de nativos norteamericanos que llegaron a Nunca Jamás por medios desconocidos.
Hola gente desconocida del mundo xD ok no -.- que les pareció el primer capitulo de esta historia? :D espero que bien -w- les quiero aclarar unas cuantas cosas
Tranquilos no es Spoiler :'D
Es que como no tengo tantas ocurrencias :v la historia no va a ser tan larga u.u diez capitulos cuanto mucho *se esconde detras de una silla y se hace bolita* pero no se preocupen :D los siguientes capitulos tal vez sean más largos *aunque lo dudo mi mente es muy escaza QnQ* aunque tal vez solo cabe la posibilidad de que si se puede tenga más capitulos, claro si se me ocurre algo más tratare de hacerla de doce a trece capitulos.
Y recibi mi primer review! :'D *llora de felicidad como si no hubiera mañana*
megurine crazzy-chan: Tambien es una de mis historias favoritas :D pero nunca me gusto que Wendy se enamorara de Peter :v no se me dio cosa xD ademas de que dije *Ñejejejeeje :D soy mala voy a hacer mi version de Vocaloid aprovechando que sacaron la canción* ok no solo me encanto la trama ademas de que en mi casa le digo a mi mama que me voy a ir a Nunca jámas con Peter Pan :I xq no quiero crecer xD
Bueno nos vemos hasta...
Cuando tenga algun review n.n ok no cuando pueda actualizar osea tal vez al rato xD
Acepto criticas constructivas :D
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Se despide.
Iney-chan n.n
