Capítulo 8: Maldita sinceridad parte dos
Me desperté como cualquier jueves, por excepción que hoy se cumpliría el cuarto día de evitar a Alfred, quizá le vuelva a hablar cuando olvide todo lo que le fije o sea cuando me deje de mirar raro cada vez que nuestras miradas se cruzan. Lo más seguro es que se pregunten que es para mí que Alfred me mire raro, es simple es solo el mismo Alfred de siempre, pero algo pensativo y con cierto aire de misterio cosa muy rara en él.
Cuando ya estuve listo para ir a la escuela escuché como mi hermano insoportable número uno gritaba mi nombre, obviamente ese era Scott, al escuchar la voz de él fui directamente a su habitación. Al entrar en aquel lugar me asegure de estar atento, nunca está de más estar a la defensiva cuando tu hermano mayor te llama. Mire al pelirrojo que se encontraba estirado en su cama, esperando saber para que me llamaba.
.-Arthur, ¿tienes novio?.-Dijo serio y creo que atento a mi respuesta.
.-No, ¿A que va eso?.-Le mire interrogante, ya que era la primera vez que me hacia una pregunta como aquella.
.-Solo quería saber cómo te comportas cuando dices la verdad, puedes retirarte .-Dicho eso, me aleje lo más rápido que pude hasta que sentí un grito por parte de mi hermano .-¡Oye, se te olvido cerrar la puerta!.-Después de cerrar la puerta de ese vago, comí mi desayuno y me dirigí a la escuela.
Últimamente tomaba otra ruta, así habría menos posibilidad de toparme con Alfred, además salía más temprano y podía pasar a un parque cercano a mi casa en donde suelo hablar con mis pequeñas confidentes. En aquel parque siempre me encontraba con unas hadas que pasaban su tiempo ahí, aunque a veces iban a mi casa… sin invitación, digamos que son algo entrometidas pero muy buenas amigas.
Cuando llegue pude notar que ellas estaban algo desanimadas, cosa rara viniendo de ese grupo, así que me acerque para preguntar que ocurría.- ¿Sucede algo?
Las tres hadas que se encontraban en el pasto, y a las cuales les tuve que inclinar un poco la cabeza para hablar, me miraron algo tristes a lo que una se eleva hasta mi altura y me empieza a hablar.-Arthur, ¡es nuestras culpa si tú y Alfred no vuelven a hablar!
.-Espera, no estoy entendiendo nada .-Dije confuso, hay posibilidades de que mis confidentes sean las culpables de que yo me esté alejando de Alfred… pero no es posible, no creo que ellas me hayan hecho decirle esas cosas a Alfred.
.-Es que vimos que nunca eres realmente sincero, entonces usamos un libro del cual no puedes saber mucho y buscamos un encantamiento para que la persona sea más sincera así que cuando te encontraste con Alfred aprovechamos que eras el único en aquella casa que nos podía ver y una de nosotras dijo el conjuro necesario para hacerte más sincero.
.-Realmente no sé qué responder… me siento algo traicionado .-Me fui inmediatamente sin esperar la reacción que tendrían, llegar temprano a la escuela me permitiría hablan con mi amigo Japonés. Esto era terrible, nunca hubiera esperado que mis queridas amigas usaran magia sobre mi.
Al llegar a mi salón busque rápidamente con mi mirada a Kiku, el cual por suerte estaba sentado en su lugar así que me acerque rápidamente y con una mirada decidida le conté que me sentía algo traicionado por unas amigas, cuando se trata de casi cualquier persona es recomendable no decirle que son hadas y que usaron magia en mí ya que me pondrán de nuevo ese raro apodo que tenía a los trece… no es muy lindo que te digan "Drogarthur" de todas formas no es mi culpa que no puedan ver lo que yo.
.-Entonces… tus amigas te traicionaron, ¿Me podrías explicar Por qué lo hicieron? .-Dijo Kiku después de escuchar un poco de mi historia.
.-Es que me querían ayudar, pero al final quede en vergüenza con alguien y ya no tengo ganas de volver a hablarle.
.-Siéndote sincero, creo que estas siendo demasiado orgulloso. Quedar en ridículo no es razón para dejar de hablarle a esa persona, además tus amigas solo querían ayudarte.-Kiku estaba realmente molesto y hablando con una voz firme para que no ignorara su consejo.
.-Tienes razón… mi orgullo podría arruinar mi amistad con ellas y con él.-Me sentí realmente animado ¡está decidido, cuando vea a Alfred intentare hablar con él y le inventare algo! Le puedo decir que fue solo una broma y todo quedara resuelto.
.-Ahí está Alfred .-Al escuchar lo que dijo me gire de una manera poco disimulada y vi como Alfred se acercaba un poco temeroso a mí, así que le susurre a Kiku .-¿Cómo supiste… .-no pude seguir hablando porque Kiku me empujo en la dirección de Alfred, cosa que hace que casi me caiga por suerte Alfred me ayudo a mantenerme en pie. ¡oh, no! Se supone que debía prepárame mentalmente primero, o si no me sentiría como me siento ahora: rojo y con el corazón acelerado.
.-¡Arthur! .-Mire a Alfred y el se veía animado .-¿Te has sentido mal?
Lo mire extrañado.-No, ¿Por qué?
.-Ah, es que pensé que te habías enfermado o algo. Tuviste cara de enfermo casi toda la semana y siempre que me acercaba parecía que me evitabas, pero… tu no me evitarías ¿Cierto? .-Cuando dijo eso ultimo me sentí realmente mal conmigo mismo, ya que Alfred estaba algo triste. Quizá Kiku tenía razón y yo solo estaba siendo orgulloso, Alfred es un buen amigo y es simplemente estúpido evitarlo… además estoy casi seguro que me he enamorado de él.
.-Es que sentí algo de pánico… ¿Y si mejor hablamos después? Es que las clases ya van a empezar.- Si, sé que estoy evadiendo un poco la situación, pero decidí que debo aclarar todo o seguiré como un estúpido evitándolo, aunque… si lo pienso bien hasta ahora solo he pensado en mentir y decirle que era una broma cosa que me llevaría a la misma situación de siempre. De todas formas debería devolverle su celular, ya se ha vuelto aburrido escuchar su música y publicarle cosas raras en toda red social posible, así que me fui a sentar esperando que las clases acabaran pronto.
Las clases de Lenguaje me dieron tiempo para pensar mejor y darme cuenta que un buen momento para hablar con Alfred seria al finalizar las clases, así que saque el celular con cautela y me busque en los contactos… Acaso Alfred tiene un serio problema que le impide ponerme Arthur y no "Iggy *o*" en sus contactos, ahora por su culpa siento mis mejillas algo calientes. Volviendo a mi objetivo, le mande un mensaje que decía "¿Podemos hablar cuando terminen las clases?" a lo que él me responde con un rápido "si" Bien, ahora solo debo preparar mi mente para ser sincero.
Creo que me emocione bastante al escribir este capitulo *-* es que esta historia va a acabar pronto :D y eso me emociona mucho.
