Hola! De nuevo estoy aquí

Disclaimer: los personajes son propiedad de Masashi Kishimoto, lo único mio es la historia .3.

Advertencias: es un SasuxfemNaru

Disfruten~


"Sangre, dolor y lágrimas"

Naruto sintió como si le hubieran dado un puñetazo en el estómago. Abrió la boca intentando meter algo de aire a sus pulmones, ¿qué le pasaba? Apretó las sabanas bajo sus manos, bajó su vista intentando calmarse, su cuerpo temblaba ligeramente. Su mirada fue a parar a su mano derecha… ¿Mano derecha? Él había perdido su brazo derecho. Se mordió el labio contrariado, si antes estaba confundido ahora lo estaba más.

Cálmate, Naruto, ellos están peor que tú―Kurama seguía intentando calmarlo.

Tienes razón―Naruto cerró los ojos mientras dejaba escapar un suspiro largo y sonoro―. Demonios, he pasado por cosas más raras aún, puedo con esto―se dio ánimos mentalmente para terminar de calmarse y darle a entender a Kurama que ya había pasado la crisis nerviosa―. Gracias.

Agradéceme después―fue lo último que dijo Kurama para que Uzumaki se concentrará en lo que iba a pasar.

Naruto abrió la boca―. Bueno, esto es muy raro, en serio que sí―eso último lo añadió más para sí mismo que para alguien más al escuchar su propia voz en un tono más femenino―. Pero, tengo hambre y me gustaría comer algo de ramen―su estómago gruñó como afirmando lo que decía, eso basto para que todos salieran del estupor del momento y relajaran sus rostros.

―Ay Naruto―la primera en decir algo fue Sakura que lucía más relajada.

―No puedes comer nada de eso―Tsunade se acercó a Uzumaki comenzando a checar sus signos―. Has estado en coma por dos meses y tres semanas, casi tres meses, por lo que has sido alimentado por medio de sueros , tu peso aun siendo… mujer está fuera del que deberías tener alguien de tu estatura―la hokage le revolvió el cabello con cariño, era sedoso y lacio aunque revoltoso―. Tendrás que llevar una dieta saludable y libre de ramen si quieres recuperarte pronto.

―¡Pero!―chilló el de ojos celestes―. Me recuperaré más pronto por el Kyubi―escuchó el bufido del Kurama en su interior― ¡No me niegues que mi primera comida sea el ramen, vieja! ―al ver la cara de enojo de Tsunade agregó:―¡Acabo de despertar por meses y soy una mujer, además que tengo un brazo que no debería tener!―para dar énfasis a lo que decía alzó el brazo derecho―. Merezco una recompensa ―hizo un puchero y cruzó los brazos.

―¡No me digas vieja y no trates de chantajearme!―Tsunade alzó el puño amenazante.

―¡Tsunade-sama, no lo golpeé acaba de despertar!―Shizune sonaba nerviosa.

―¡Tsunade-same tiene razón, Naruto!―Sakura también parecía querer golpear a Uzumaki.

Sasuke se preguntó internamente si él era el único cuerdo en ese lugar que estaba preocupado, aunque no lo mostrara, por el hecho de que Naruto fuera una mujer. Todos parecían tan tranquilos ante la situación, ¿todos en Konoha estaban locos? Chasqueó la lengua molesto―. Estúpido, dobe―murmuró para sí mismo al ver el escándalo que estaban haciendo esas cuatro mujeres.


Naruto tenía un semblante lastimero mientras se comía la gelatina simple de color morado―. Ni si quiera me gusta el color morado-ttebayo―Uzumaki había sido trasladado a su habitación después de todo el alboroto, además de ser obligado a comer comida insípida y fea a su parecer. Después de terminar su asquerosa gelatina de un color nada atractivo su semblante adquirió un tinte más serio―. Entonces, ¿qué me pasó?―preguntó observando los distintos arreglos florales que se encontraban en su habitación.

Tsunade suspiró levemente mientras se apoyaba mejor en la silla―. Después de que finalizara todo el asunto de la guerra, tú y Uchiha se desmayaron, Uchiha despertó a la semana pero tú no, ahí todo se complicó―la mujer cruzó las piernas―. Estuvimos investigando al respecto pero no sabíamos nada, hasta hace aproximadamente tres semanas que Shizune encontró unos pergaminos acerca de lo que podría ser tu situación―Sasuke, que hasta ese momento se encontraba sentado en el marco de la ventana viendo hacia el exterior, giró su rostro hacia Tsunade―. Sobrecarga de chakra, aunque para serte sincera, yo nunca había tratado un caso así porque son poco comunes, no es algo usual y solo había escuchado acerca de ello como rumores.

―¿Y por qué soy… mujer?―le costó formular la pregunta.

Naruto vio en los ojos de Tsunade culpa―. No lo sé, no era algo que debía pasar, el procedimiento era largo y necesitaba bastante chakra pero no era complejo. Simples sellos que harían que tu sistema de chakra le diera una especie de tironazo a tu sistema nervioso para que reaccionaras―Tsunade entrelazó sus manos sobre sus piernas―. Hay una probabilidad que el chakra del Kyubi haya tenido que ver con está… inesperada situación pero no podría decirlo a ciencia cierta, no hay referencias ni información al respecto. Aceptó las consecuencias de esta situación, es mi culpa por no haberme informado bien―aclaró con firmeza la hokage.

―Tsunade-sama…―susurró Shizune apretando la tablilla de madera con los datos de Naruto.

―¿De qué hablas, vieja?―Naruto tenía el ceño fruncido―. Estoy despierto gracias a ti, no me vengas con esas estupideces, además estoy seguro que gracias a ti es que tengo este increíble brazo―dijo entusiasta mientras alzaba el brazo derecho―. No estoy molesto ni nada, además no es como si ser mujer fuera algo malo―Naruto sonrió enormemente a la vez que ponía una mano en su cuello.

―Mocoso―susurró con cariño la mujer de mayor edad―. Te prometo que investigaré acerca de esto.

Naruto hizo un gesto vago con la mano―. No te presiones vieja, con tu edad no es bueno estresarte.

―¡¿A quién le dices vieja?!


―Seguro se preguntarán porque todos están aquí―Tsunade cruzó sus manos sobre su escritorio. La sala se encontraba totalmente llena de personas, personas que tenían un lazo con Naruto. Sonrió levemente notando que eran bastantes.

―Supongo que tiene que ver con el hecho de que a ninguno se le ha permitido ver a Naruto por toda una semana, ¿o no, Tsunade-sama?―Shikamaru tenía las manos metidas dentro de los bolsillos y se encontraba apoyado contra una pared.

"En verdad que este chico es listo, aunque ni él se espera lo que sigue" Tsunade suspiró―. Tienes razón, Shikamaru, esa es la razón por los que los convoque a todos ustedes―la mujer noto todos los rostros ansiosos y decidió seguir hablando―. Naruto ha despertado, encontramos una manera de hacerlo despertar―hizo un gesto con la mano para que guardaran silencio al escuchar todos los gritos de júbilo―pero, sucedió algo que nadie esperaba, les pido desde ya que sean tolerantes a la situación y que si alguno le causa una incomodidad a Naruto se la verán conmigo.

―¿Qué sucedió, Tsunade-sama?―Iruka lucía realmente preocupado por Uzumaki.

Mejor hacerlo rápido y sin anestesia, después aclararía todas las dudas que sabía surgerían―. Naruto es ahora una mujer.

―¡¿Qué?!

Tsunade suspiró de nuevo―. Hubo un problema con su condición, muy probablemente fue el chakra del nueve colas el que creo está… variante inesperada. Así que en lo que encontramos la solución para este percance les pido que todos la traten amablemente y no la incomoden, se los digo en este momento para evitar preguntas desagradables―Senju les dio una mirada severa que auguraba mucho dolor en caso que desobedecieran su orden―. Espero que hayan entendido porque Naruto será dado de alta este día, no lo agobien ni vayan todos a buscarlo ya, por lo menos intenten que parezca algo casual para no incomodarlo―otra mirada atemorizante a la que todos asintieron, Tsunade en verdad parecía la abuela de Naruto.

―¡Sí!

―En ese caso, pueden retirarse―algunos se fueron por la ventana, otros por la puerta y otros simplemente desaparecieron en una bomba de humo. Todos con sus propios pensamientos.

―Tsunade-sama…

―Espero que esto salga bien, Shizune―la mujer se dejó caer sobre su escritorio―. Eso me recuerda, ¡tráeme algo de sake! He cumplido mi promesa.


Naruto se puso la ropa que le había traído Sakura. Era suya, la que usaba para cuando no estaba de misión, pero ahora le quedaba grande, incluso del pecho. Era… algo inesperado que su pecho fuera tan pequeño, bueno, pequeño no era la definición sino más bien promedio o un poquito menor del promedio, no muy parecido al pecho enorme que se ponía cuando hacía el oiroke no jutsu. Suspiró, realmente ese era el menor de sus problemas, cuando tenía que bañarse era incómodo, antes le daba igual hacerlo en las calles porque era una ilusión, pero, ahora todo eso en verdad era suyo. Era Naruto.

―Naruto, ya es hora de irnos―la voz de Sakura al otro lado del baño la sacó de su ensoñación. Se dio una última mirada y se decidió a abrir la puerta.

―Perdón Sakura-chan, solo que…―como decirle que le incomodaba bañarse.

Haruno le sonrío con compresión―. No te preocupes, está bien―ella le sonrió con calidez―. Ya todo el papeleo está listo, además tu departamento está limpio.

―Gracias Sakura-chan―la rubia sonrió con suavidad.

―De nada, ahora andando sino Sasuke-kun se va a molestar por hacerlo esperar―la pelirosa la empujo con suavidad hacia la salida. Uchiha se encontraba apoyado en la pared con semblante aburrido.

―Ya era hora―dijo Sasuke mientras empezaba a caminar junto a ellas.

―Cállate, teme―Naruto le sacó la lengua. Sakura solo suspiro para después sonreír, había extrañado esas peleas.

Cuando llegaron al departamento de Naruto todo estaba limpio como Sakura había dicho, seguro alguien se había ocupado de estarlo limpiando en lo que estuvo en coma. Hace tiempo que no veía el lugar tan limpio, se veía genial. Uzumaki corrió a su alacena en busca de ramen.

―Ay, Naruto― Sakura suspiró mientras se sentaba en una silla de la mesita del pequeño comedor que tenía el rubio. Sasuke hizo lo mismo que la pelirosa.

La rubia no le dio importancia y siguió con la preparación del ramen, espero pacientemente los tres minutos y se dispuso a comer―. ¡Gracias por la comida!― comenzó a engullir el ramen hasta que hizo una mueca.

―¿Sabe mal?―cuestionó curiosa Sakura al ver la mueca en el rostro de su amigo.

―No, es solo que me dio un dolor en la espalda, creo que dormí mal ayer- ttebayo―aclaró el rubio para después seguir comiendo.

―Oh, bueno, si sientes algo solo dímelo―la ojiverde se puso de pie―. Bien, tengo que irme, mis turnos en el hospital están por comenzar, los veo después―le pelirosa se despidió con un gesto de mano de los dos.

―Yo también me voy, dobe, no hagas nada estúpido, te veré más tarde―y eso traducido en el idioma Sasuke era un cuídate.

Naruto suspiró levemente―. Hasta más tarde, teme― el rubio se tiró en su cama. Iba a dormir un poco, se sentía cansado mentalmente, aunque no lo demostrará para no hacer sentir mal a Tsunade-obachan o preocupar a alguien no lo decía, pero estaba asustado ¿y si se quedaba así para siempre? Era extraño ser mujer, era difícil ser mujer; incluso algo tan sencillo como ir al baño se le estaba complicando. Se enrollo entre las cobijas al sentirse terriblemente afligido, tenía un nudo en la garganta. Para dejar de pensar en eso decidió dormir un poco.


Naruto apretó los ojos, no quería levantarse pero se sentía extrañamente incómodo. Se giró en las cobijas mas seguía sin poder dormirse otra vez. Abrió los ojos somnolienta y reprimió un bostezo mientras se incorporaba en la cama. La luz naranja del ocaso se colaba por su ventana entre abierta. Sintió extrañamente húmedo, enfocó mejor la mirada y se le corto la respiración. ¡Había una enorme mancha de sangre en sus sabanas!

Se puso de pie de manera torpe y se dirigió al baño, se bajó los pantalones que se encontraban empapados en sangre y se encontró con la ropa interior, que le había regalado Sakura, igualmente manchada de sangre. Cerró los ojos y decidió bajarse la ropa interior para revisar mejor, estaba llena de sangre y escurría por su entrepierna. Los ojos se le pusieron llorosos y se sintió perdido. ¡Vamos Naruto! Ya había tenido otras hemorragias, podía curarse en lo que salía corriendo para pedir ayuda en el hospital, ¡Sí, eso! Debía ir al hospital. Tranquilizó su respiración, y giró su vista ahí, seguía saliendo sangre, pero no dolía. Eso debía ser malo, ¿o no?

Espera, Naruto, eso no es una hemorragia―el tono de voz de Kurama sonaba algo avergonzado.

¿No lo es?―cuestionó más tranquilo terminando de quitarse toda la ropa para poder bañarse y quitarse rastros de sangre. Confiaba en Kurama.

No lo es, solo es tu ciclo menstrual―Naruto se paralizó por un momento, había oído hablar de ello pero no mucho.

¿Cómo lo sabes?―cuestionó Uzumaki mientras seguía bañándose intentando asimilar todo.

Mocoso, todas mis jinchurikis han sido mujeres hasta que llegaste tú, ya he visto esto, sangran por ahí por un tiempo y después pasa, normalmente su estado de ánimo se vuelve volátil o por lo menos en el caso de Kushina sucedía muy a menudo, creo que decía que era por las hormonas―trató de explicarle el zorro.

¿Y qué hago?―cuestionó mientras salía de bañarse.

Kushina iba a comprar algo a las tiendas, creo que eran toallas femeninas o algo así, era para que su flujo menstrual no se pase a su ropa. Compra eso―Naruto estaba a punto de abrazar a Kurama dentro de sí, pero al sentir como algo le bajaba por la pierna se contuvo.

¡Gracias Kurama-ttebayo!―Naruto se puso una braga que le había regalado Sakura y sobre esta su bóxer menos preferido, eso tendría que detener un poco el flujo en lo que compraba esas toallas. Se vistió rápidamente y aun con el cabello mojado salió en busca de la tienda más cercana. Ignoro los murmullos a su alrededor y una que otra mirada.

Cuando la vio comenzó a caminar más rápido hasta que una mano en su hombro la hizo girar. Se sorprendió un poco al ver a una mujer como de veinte años y con semblante amable, nunca la había visto―. Disculpa, pero se te paso―murmuró suavemente en tono confidencial y gentil la muchacha.

―¿Qué?―Naruto no comprendía a qué se refería.

―La menstruación―dijo ella en tono conciliador. Naruto enrojeció al entender lo que quería decir la mujer.

―Gracias―Uzumaki nunca había sentido tanta vergüenza en su vida, sin pensarlo mucho salió corriendo en dirección del primer callejón que encontró. Sin darse como empezó a llorar, intentó no hacer mucho ruido pero todo lo que había estado guardando desde que despertó salió en pequeños sollozos, se puso en cuclillas intentando ocultar su rostro. Demonios, ser mujer era tan difícil. Mierda.

―¿Naruto?―genial, lo que necesitaba, que el teme apareciera en el momento que más vulnerable se sentía.

―¿Qué?― su voz salió algo entrecortada. Alzó la vista, se sentía condenadamente irritado, triste y avergonzado, mala combinación.

Sasuke guardó silencio por unos momentos, en esos momentos Naruto realmente parecía una mujer, no porque llorará sino porque sus facciones se veían más delicadas, los ojos celestes llenos de lágrimas eran un poco más grandes, tenía las mejillas y el rostro algo rojo por estar llorando, además de que su cabello aunque desordenado se veía más largo de lo usual. Era una mujer―. ¿Por qué lloras?―su voz salió igual de seria que siempre con un tono muy pero muy leve de preocupación.

―Cállate, teme, es por las hormonas, maldita menstruación―esperaba no ser el primero que la maldecía, le dolía la espalda baja y estaba casi seguro que eso algo tenía que ver.

―¿Menstruación?―Sasuke alzó una ceja.

Naruto se sintió irritado―. Sí, eso cuando las mujeres sangran por ahí, es incómodo no lo soporto, no dejo de sangrar y me duele mucho la espalda baja―contestó frustrado sintiendo un nudo en la garganta de nuevi.

―Oh―fue lo único que dijo Sasuke antes de darse la vuelta y dejar sola a Naruto de nuevo en el callejón.

Uzumaki sintió unas ganas asesinas de arrancarle la cabeza a Sasuke, separó un poco las piernas al sentir la humedad entre sus piernas. Suspiró levemente intentando calmar sus lágrimas, las limpio con rudeza con su brazo derecho. ¡Era un jodido ninja! Podía irse por los tejados sin que nadie lo viera, después vería como haría para conseguir esas inmundas toallas.

Cuando estuvo a punto de saltar escuchó como alguien entraba en el oscuro callejón de nuevo. Al ver que era Sasuke estuvo a punto de darle un puñetazo, pero no lo hizo al ver como el pelinegro le tendía una bolsa mientras miraba hacia otro lado―. No sabía que traer en particular así que compre varias cosas, la de la tienda me dio unas pastillas que dijo servirían para el dolor y unos chocolates―Uchiha decidió ver a Naruto al sentir que no le quitaba la bolsa y no obtener respuesta alguna―. ¿Qué?―cuestionó al notar como Naruto estaba llorando de nuevo.

―¡Te abrazaría, teme, pero me siento sucio así que mejor no! ―Naruto tomo la bolsa con suavidad, no de manera brusca como pensó que lo haría―. ¡Muchas gracias! Al parecer ya no eres tan teme-ttebayo―y Naruto sonrió enormemente, ojos azules resplandeciendo y mejillas coloreadas. Sasuke pensó vagamente que era una sonrisa bonita.

―Vamos a tu casa―Sasuke se dio la vuelta.

―¡Espera, Sasuke! Estoy manchada, manchado―se corrigió, no sabía cómo referirse a sí mismo.

―Ten―y Sasuke le lanzó una chaqueta que andaba.

Naruto sonrió mientras se la amarraba en la cintura y salió corriendo detrás de Sasuke quien ya había salido del callejón.


―Así que la rubia era su amiga―la mujer de la tienda suspiró levemente―. Ojalá pudiera encontrar a un novio así de atento y guapo. Que suerte tiene ella―suspiró de nuevo y prefirió seguir en lo suyo para no amargarse.


Muchas gracias por haber leído ^^ y muchas gracias por sus reviews ^^ Nos leemos después.

Nanami off~