Hola! Actualice rápido porque de momento estoy de vaga en mi casa LoL

Disclaimer: los personajes de Naruto no son de mi propiedad. La historia sí ^^

Advertencias: es Un SasuNaru ewe 3

Disfruten~


"Ropa"

Naruto estaba tumbada sobre su cama con un gesto lastimero en el rostro. Intentó acomodarse mejor en su cama pero no encontraba alguna posición que la hiciera sentirse mejor por lo que resignada se puso de pie―. Demonios, apenas son las seis de la mañana, debería despertar mínimo a las diez de la mañana. Estúpida menstruación―murmuró mientras caminaba en dirección del baño. No soportaba la sensación cuando coágulos algos grandes salían. Por lo menos no se había manchado de nuevo. Le debía una muy grande al teme… Suspirando se adentró en el baño.

Se sentó en la taza del baño, quitó la toalla que había puesto hace menos de tres horas y la hecho al basurero. Se limpió con papel higiénico intentando no ver hacia abajo y después lo desecho en el tarro de basura. Se dio ánimos mentales, terminó de desvestirse y se adentró en la ducha mientras dejaba salir un pequeño bostezo. Se sentía cansada. Abrió el grifo y procedió a bañarse, dejó una risita divertida salir de su garganta al recordar como había aprendido a usar las toallas femeninas. Uchihas y su orgullo, benditos sean.

Muchas gracias de nuevo, Sasuke―Naruto nunca se había sentido tan agradecido en su vida. Sasuke solo se alzó de hombros quitándole importancia al asunto―. Por cierto te regreso su chaqueta después de lavarla―comentó Uzumaki mientras entraba a su departamento seguido por Sasuke.

No, mejor quédatela―Sasuke se recostó contra la pared que estaba cerca de la puerta de entrada.

Como quieras, teme―Naruto había puesto la bolsa sobre la mesa que tenía cerca de la sala. La rubia desperdigo su contenido sobre la mesita, hizo una mueca mientras ojeaba todo. Puso a un lado las pastillas y los chocolates, no entendía el porqué de los chocolates pero supuso que ayudaría para algo. Frunció el ceño sintiéndose abrumado al ver la cantidad de cosas que habían―. Flujo normal, flujo leve, flujo abundante, invisible, con alas, sin alas... ¿Tampones? ¿Qué demonios es eso?―su vista buscó a Sasuke. Uchiha se alzó de hombros.

Ábrelo―fue la única contestación del pelinegro.

Supongo que tienes razón―Naruto abrió la cajita y saco algo parecido a un tubito―. ¿Cómo demonios se pone esto?― cuestionó más confundido que antes.

Eso tiene indicaciones, dobe― le recordó el ojinegro, aunque por lo que suponía al ver la forma era bastante obvio. Sin quererlo una sonrisa burlona se posó en su rostro, ya podía ver el rostro de Naruto cuando supiera como se usaba.

Naruto fue palideciendo conforme leía―. ¡Ni loco me pongo de estos! ―puso la cajita y el tampón sobre la mesa de nuevo, lo hubiera tirado pero Sasuke había comprado todo, hubiera sido demasiado hasta para él. Suspiró levemente mientras ojeaba lo otro, en verdad que necesitaba cambiarse, la sensación era horrible. Se decidió por tomar la que decía flujo abundante sin alas y abrió la caja, esta vez encontró como una cuadrito y lo abrió y descubrió que era plano.

Sasuke solo seguía observando el rostro de completa concentración de Naruto, parecía que estuviera aprendiendo lo más importante de su vida. Alzó una ceja al ver como Uzumaki ponía una cara de triunfo cuando despego la toalla de la bolsita que la contenía. Sasuke decidió que era hora de irse, no quería ver cuando se la pusiera, ni loco―. Adiós― dijo secamente mientras se daba la vuelta con claras intenciones de irse.

¡Espera, Sasuke!―Naruto se movió rápidamente y atrapo el brazo derecho de Sasuke―. Ayúdame a ponerla.

Sasuke le dio una mirada de incredulidad marca Uchiha, ese tipo de mirada que dice que eres un idiota―. No―y siguió con su intento de irse pero la rubia no lo soltaba. Por lo menos comprobó que Naruto seguía teniendo fuerza.

¡No seas bastardo! No es como si me la fueras a poner a mí, solo es a ropa interior completamente limpia que me dio Sakura, no me la he puesto aún. Mierda, no sé cuál es el lado del frente y cuál el de atrás―la voz de Uzumaki sonaba frustrada.

No.

¡Teme!―Sasuke suspiró al escuchar la súplica en la voz de Naruto. Estúpido Naruto. Se giró frustrado y se encontró con los ojos azules de Naruto otra vez algo aguados, sin embargo estos se volvieron alegres al ver como Uchiha la iba a ayudar―¡Gracias!―la rubia cerró los ojos en una sonrisa suave. Sasuke se encontró observando de nuevo el rostro femenino de Naruto, seguía siendo Naruto pero diferente, su cabello tenía el largo del de Sai, solo que el de ella tenía una apariencia desordenada, dándole más volumen.

Cállate, dobe―murmuró mientras iba hacia la mesa y tomaba un paquete de toallas y empezaba a leer. La abrió y saco el empaque―. Trae eso, Naruto―ordenó el último de los Uchiha. La rubia salió corriendo en dirección de su habitación y sacó dos sencillas bragas blancas. De regresó le tendió una a Sasuke y ella se quedó con otra. El pelinegro le dio una mirada.

Sin ofender, Sasuke, pero no me voy a poner una que hayas tocado―Naruto estaba medio sonrojada viendo hacia otro lado.

Sasuke suspiró―. Se pone así―esa era la situación más ridícula que se podía imaginar en toda su condenada vida, joder. Observó como la rubia hacía lo mismo que él y la ponía, Uzumaki puso un rostro de alegría pura.

¡Gracias de nuevo, teme!―y salió corriendo rumbo al baño. Sasuke escuchó el sonido de la ropa cayendo y se sintió algo incómodo―. ¡Lo siento, pero ya no soporto esto, me voy a bañar de nuevo! Si quieres toma algo de comer.

Uchiha se tomó la sien con la única mano que le quedaba―. Me voy―fue lo último que dijo para irse con rapidez.

Uzumaki salió del baño y se vistió rápidamente para evitar la sensación de frío. Era un fastidio que su ropa ya no le quedara de la manera que lo hacía antes, algunas camisas seguían quedándole bastante bien pero otras cosas como su chaqueta naranja y sus pantalones le quedaban enormes. Además se había quedado sin ropa interior que le funcionara, sus boxers también le quedaban enormes, estaba seguro que se había encogido por lo menos 4 centímetros, suspiró frustrado, con lo que le había costado volverse más alto. Tal vez debía de comprar algo de ropa… en lo que volvía a su forma normal.

Arrastrando los pies salió con una toalla en su cabeza y otra alrededor de su cuerpo. Sacó una camisa que como supuso le quedo demasiado grande, su condenada figura se había vuelto más delgada y esbelta. Una idea se le vino a la mente. Buscó por todo su armario y lo encontró, una camisa blanca de cuando tenía como catorce, se la puso y le quedo de maravilla, le ajustó bien aunque se le veía un poco el estómago, eso lo incómodo un poco pero recordó a Sai e Ino y se le pasó. Ahora solo necesitaba resolver lo de los pantalones. Hizo una mueca mientras intentaba recordar si había dejado por ahí algún pantalón de cuando era más joven.

El rostro le brilló al recordar un pantalón corto que creía haber visto. Registró todo de nuevo, la ropa caía a su lado. Lo tomó alegre al encontrarlo, era de color negro. Casi nunca lo había usado antes, ya ni recordaba de hace cuanto era. Frunció el ceño, le quedaba unas dos manos arriba de la rodilla y le quedaba muy tallado. ¡Dios! En verdad que necesitaba comprar o conseguir ropa. Su monedero de sapo iba a morir. Suspiró frustrado mientras se veía en el espejo y se sonrojo, se veía tan poco él. Se despeinó el cabello de pura frustración, tal vez si se ponía su chaqueta podía parecer más él, se encaminó al tendedero donde estaba su chaqueta recién lavada y toda la ropa que había manchado junto a sus sabanas del día anterior. Una de las razones por las que se había dormido tarde.

Se la puso y caminó hacia el espejo de nuevo, le quedaba grande, incluso apenas sus dedos se asomaban por la manga, pero se sentía más Naruto así que se la dejó. Cuando miró se reloj para saber qué hora era casi se fue de espalda, ¡Ya eran las 8 de la mañana! ¿Cómo pudo haber tardado tanto bañándose y viendo que se ponía para vestir? Negó con la cabeza―Kage Bunshin no jutsu―sonrió cuando dos clones de sombra aparecieron a su lado, al parecer eso no había afectado sus técnicas.

―Esto me queda muy tallado-ttebayo―se quejó su clon de la derecha mientras se jalaba el pantalón.

―Tienes razón―murmuró el de la izquierda.

―Ya lo sé―Naruto suspiró―. Pero los… las invoque para que me ayuden a ordenar un poco la ropa y eso mientras yo cocino algo. Ya no hay ramen―murmuró agobiado.

Los dos clones alzaron el pulgar y se fueron a ordenar la ropa y a hacer la cama. Naruto se fue a la cocina para ver que podía hacer para comer. Tenía que comprar más suministros de ramen, otro golpe para su monedero. Sacó de su refrigerador una botella de leche, le ojeo la fecha de caducidad por si acaso y al notar que estaba bien la puso por ahí. Alzó una ceja al encontrar una caja para hacer pancakes, eso alguien debió haberlo comprado, en realidad su refrigerados estaba bien surtido. Abrió los ojos al entender la situación, ¡alguien había saqueado su preciado ramen! Seguro había sido Sakura-chan. Soltó un quejido lastimero al mismo tiempo que prendía la estufa, saco un bol donde revolvió el contenido de la cajita y la leche mientras revolvía todo. Cuando vio que ya el sartén estaba caliente dejo caer una porción de mezcla.

―¡Ya terminamos!―informaron sus clones al mismo tiempo.

Naruto asintió―. Gracias―los clones sonrieron y desaparecieron en una nube de humo.

Al terminar sirvió sus pancakes en un plato y se sirvió un vaso con leche. Comió en silencio, encontrando algo sorprendente que al parecer tenía ganas de comer algo dulce, que raro. Cuando terminó lavo los platos y se estiró un poco. Ojeó la hora en el reloj y se dio cuenta que eran las nueve y media, tenía tiempo para ir a comprar la ropa y después pasar a almorzar a Ichiraku. Ahora que lo pensaba era raro que nadie lo hubiera ido a ver. Se alzó de hombros y se dirigió a la puerta. Se puso el calzado y frustrada salió por la puerta, las sandalias le quedaban mínimo dos tallas más grandes.


Naruto empezó a observar las distintas tiendas, ¿qué podría comprar?, iba tan distraído que chocó con alguien―. ¡Perdón iba distraído, distraída!―se corrigió con rapidez.

―¡¿N-Naruto?!―los ojos de Ino lo estaban inspeccionando de arriba hacia abajo.

―¡Baja la voz, Ino-cerda!―la regañó Haruno.

―¡Cállate, frentona!―la rubia le hizo un gesto a Sakura para regresar a ver a Naruto de nuevo―. Lo lamento, Naruto, solo me sorprendí que te vieras así, pensé que serías más como un boom pero tienes más pinta de chica adorable. Hasta las marcas en tus mejillas te ayudan―la muchacha le tomó las mejillas a Naruto. La poseedora del Kyubi se sonrojó, Ino nunca lo había tocado tanto.

―¡Suéltala, Ino!―Sakura jaló a la rubia platino.

―¿Cómo se siente ser mujer?―solo hasta ese momento Naruto se dio cuenta que ahí también estaba Sai.

Uzumaki se despeinó un poco el cabello―. Supongo que normal, solo por la me…―se detuvo de decirlo, eso ya había sido lo suficiente vergonzoso para decírselo a alguien, por suerte el teme era de pocas palabras. No era como si se lo fuera a decir a alguien más―. No importa―Sakura e Ino compartieron una mirada de comprensión.

―Ahora que lo veo tus pechos no se ve como en el jutsu que hacías, son mucho más pequeños―Sai había comenzado a hablar de nuevo mientras se acerca a Naruto, Uzumaki se sonrojó un poco. La quijada de todas las mujeres casi cae al suelo cuando Sai agarró uno de los pechos de Naruto y lo apretó―. Aunque se podría decir que eres algo por debajo del promedio, sin embargo, tienen el tamaño correcto para que lo tome una mano por lo que se puede decir que tiene una forma estética―el rostro de Naruto estaba completamente rojo.

―¡Pervertido!―Uzumaki le dio un puñetazo tan fuerte que lo mandó a volar. La rubia respiraba agitada, seguía teniendo el rostro completamente rojo y sus ojos estaban medio vidriosos―. Lo mataré la próxima vez que lo vea―gruñó.

―Yo te ayudo―murmuró Ino con un semblante sombrío.

―No se olviden de mí―Sakura estaba apretando su puño. Haruno pareció recordar algo―. ¿Y qué haces despierto tan temprano, Naruto?

La de ojos azules se calmó―. Venía a buscar ropa, la que tengo no me sirve, esto me lo pude poner después de buscar mucho-ttebayo―Uzumaki hizo un puchero―. Además no podía dormir por―se detuvo de decirlo de nuevo.

―¿Menstruación?―inquirió Sakura con un semblante comprensivo. Naruto asintió avergonzado.

Ino le paso un brazo por el hombro en un gesto amistoso―. Algo de ser una mujer, tranquila, ¿ya has comprado algo? ―Naruto volvió a asentir―. Sin ofender, pero me sorprende que hayas sabido que hacer.

―Yo no sabía, bueno si sé que es, pero no sabía que era eso cuando me sucedió, Kurama me dijo―Naruto se sentía extraño de que las dos parecieran verlo con un nivel de empatía sorprendente―. Entonces me dijo que hacía mi mamá y fue a una tienda, pero se me pasó―explicó con vergüenza―. Fue horrible-ttebayo, entonces me metí a un callejón y el teme me encontró y me compró muchas cosas―terminó por explicar Naruto mientras jugaba con las mangas de su chaleco. ¡Demonios, él no era tímido!

―¿Sasuke-kun?―preguntó sorprendida Ino. Naruto asintió.

Sakura guardó silencio por un momento con un semblante algo serio, aunque ninguna de las dos rubias se dio cuenta. Era estúpido sentir celos de Naruto, mierda, ella ya no era la misma de antes. Negó con la cabeza y se puso al lado derecho de Uzumaki―. No te preocupes por eso, a una mujer por lo menos se le ha pasado la menstruación una vez en su vida― tranquilizó Haruno, Ino asintió a las palabras de la pelirosa.

Naruto suspiró aliviado―. ¡Qué bueno-ttebayo!―la rubia puso su característica sonrisa en su rostro―. ¿Tienen algo que hacer? ¿Me acompañan a comprar ropa? Yo no sé de esas cosas de mujeres―se rasco la cabeza a la vez que Ino la soltaba.

―¿Compras? ¡Claro!―Ino parecía entusiasta, Naruto ya no estaba tan seguro de haber dicho lo correcto―. Ah cierto, tengo una ropa que no uso nunca y creo que es de tu talla, si quieres podemos ir por eso después de terminar―terminó Yamanaka con una sonrisa en el rostro.

―¡¿En serio?! Muchas gracias!―Naruto se sentía más animado, no iba a matar a Gama-chan.

―Yo también tengo ropa que seguro te servirá―dijo Sakura a la vez que le sonreía.

―¡Que no se siga más, a comprar se ha dicho!―Ino tomo el brazo de Naruto y Sakura y los empezó a jalar en dirección de las tiendas.


―¡Naruto, pruébate esto!―el gritó de Ino lo hizo huir con mayor rapidez de la tienda. Ya eran como la una de la tarde y seguían de compras. Gama-chan se estaba quedando sin dinero de manera rápida. ¡Ya habían comprado mucha ropa! Bueno, no tanta, pero si lo suficiente. Lo más vergonzoso fue su ropa interior. Básicamente ellas le habían elegido toda la ropa, Ino no dejaba de decir que el look de ella era de chica adorable, así que le habían comprado medias altas negras para que se las pusiera con las sandalias ninjas de color negro. Suspiró frustrado, ya no importaba, después de todo Ino tenía a Gama-chan y no lo soltaría, ya no aguantaba los pies y el hambre. Caminó por un rato sumergido en sus pensamientos.

―¿Dobe?―giró al escuchar el llamado.

―Teme―Naruto se permitió sonreír.

―¡Naruto!―gritó por parte de Sakura y la rubia palideció.

―¡Corre, teme!―Uzumaki tomo de la muñeca al pelinegro y empezó a correr arrastrando consigo a Sasuke quien tenía una cara de fastidio. Naruto se detuvo después de estar seguro que habían perdido a Sakura.

―¿Qué hiciste?―Sasuke tenía una mueca de irritación.

―¡Hui! Ya no soporto las compras, Ino y Sakura no dejaban de decir que me probara algo y llevamos así horas―Uchiha alzó una ceja―¡Gama-chan ya no debería tener dinero, pero no sé cómo le ha hecho Ino para comprar todo eso y que Gama-chan todavía este lleno a la mitad! Y no he comido y me duelen los pies y…―la perorata de Naruto fue cortada por la misma rubia quien se había quedado viendo hacía un punto. Sasuke siguió la vista de la de ojos azules y vio una camisa blanca con detalles naranjas y una tira gruesa negra que pasaba por el centro―. Creo, creo, que es igual a una que usaba mi mamá cuando era una genin, solo, solo los colores son diferentes. Necesito encontrar a Ino―¡Necesitaba comprar esa camisa!

―Vamos―Sasuke se encaminó hacia la tienda.

―Sasuke…

―Te van a ganar la camisa por dobe―Uchiha se metió a la tienda siendo seguido por una sonriente Naruto. La rubia observó como Sasuke compraba la camisa y después se la lanzaba, la chica apenas y la atrapo.

―Te pagaré cuando encuentre a Ino, seguro ya debes estar sin dinero por comprar todo esto―murmuró Uzumaki.

―No importa, he estado haciendo misiones mientras estabas en coma―Sasuke caminaba con su rostro de indiferencia y las manos metidas en los bolsillos.

―Ya veo―Uzumaki jalo de nuevo a Sasuke―. ¡Mira, teme! Es una liga para el cabello con un adorno de Naruto―Uchiha vio la ilusión en los ojos de la rubia―. ¡Te lo juro, Sasuke! Te pagaré todo, solo esto último, por favor―la rubia junto sus manos en signo de súplica. El pelinegro evitó rodar los ojos y se encaminó donde la señora del puesto. Mientras compraba el extraño accesorio se preguntó, ¿Por qué demonios seguía comprándole cosas a Naruto? Bufó levemente mientras le daba el accesorio para el cabello a la rubia.

―¡Muchas gracias!―Naruto estaba sonriendo, igual a como lo hacía cuando eran niños―. Ayúdame a ponérmelo.

El ojo derecho de Sasuke tuvo un tic―. No.

―¡Bastardo!―Uzumaki refunfuñó y se puso el paquete entre las piernas mientras intentaba hacerse una coleta alta en el lado izquierdo de su cabello. Sonrió cuando termino―. ¡En tu cara, teme, pude hacerlo sin tu ayuda!

―Quedó horrible―dijo con simpleza el pelinegro al observar los nudos y lo chueca que estaba. Naruto frunció el ceño. Sasuke camino unos pasos y le quitó la liga con maestría para después amarrarla de la manera correcta, la rubia se encontraba viendo hacia abajo sin saber qué hacer, nunca pensó que Uchiha la ayudaría. Cuando Sasuke terminó dio un paso hacia atrás estrelló sus dedos índice y medio contra la frente de Naruto como lo hacía Itachi con él. La ojiazul puso sus dos manos sobre la zona afectada, un extraño rubor en sus mejillas ―. Lo hice mejor que tú, dobe, y sin un brazo.

―¡Sasuke, bastardo!―gritó Naruto mientras el ojinegro ponía una sonrisa sardónica en su rostro. Ambos empezaron a caminar de nuevo.


La señora del puesto observó con diversión a la muchacha y al muchacho que se alejaban. Oh, una pareja completamente adorable. Ella extrovertida y el introvertido, se complementaban a la perfección. Era una de esas parejas que sabes que van a durar. Sus hijos probablemente serían muy lindos. Esperaba verlos de nuevo.


Gracias por terminar de leer ^^ y por todo el apoyo que me dan con sus hermosos reviews, los amos 3 creo que se me va a hacer costumbre que termine cada capitulo con alguien quien pense que ellos son una pareja hermosa, porque lo son ene/ Bueno, muchas gracias de nuevo ^n^/

Nanami off~