Desclaimer: Naruto & sus personajes no me pertenecen. Le pertenecen al gran sensei Kishimoto y TvTokio, este fic está hecho sin sentido de plagio ni comercial, solamente por diversión, por y para los amantes de Naruto.

Autora. Beethlehem. (Elffies en Wattpad. Psychonaut Foros DZ)

Este fanfic solo se encuentra publicado en FF (por el momento) Si lo ven en otro foro, háganme saber. Gracias c:

–Hablan–

Piensan

(…) Cambio de personaje o tiempo.

*Aclaraciones al final del capítulo.


"El amor y el odio no son ciegos, sino que están cegados por el fuego que llevan dentro."
Friedrich Nietzsche

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Capítulo 1.

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—Dejare esto muy claro, Hyūga. Solo son tres puntos— la miro de arriba a abajo—. Que hasta una persona como tú puede comprender. Uno, no se usa la palabra tutor, tutora o derivados. Dos, yo decido el lugar, el horario y los días. Tres, por supuesto el punto más importante: Estrictamente prohibido mencionar esto a alguien, nadie debe de enterarse. No habrá contacto de palabras fuera de las cuatro paredes en las que estemos y el horario que yo designe. ¿Entendiste?

—P-por supuesto Sasuke-san, comprendo.
—Uchiha –espetó –. Para ti.
—De acuerdo, Uchiha —bajo la mirada.
—Eso espero.

La chica se cohibió, sabía que tratar con alguien como él sería difícil. Lo había visto antes en clases, no conocía alguien tan altanero y engreído como Neji hasta que entro en el salón de clases del azabache, tuvo la desgracia de presenciar una de sus discusiones con uno de sus profesores favoritos, Orochimaru. No negaba que era una persona inteligente, pero era cerrado, obstinado y duro de cabeza tal roca. Siempre creía tener la razón.
Cuando el profesor Hebi le había pedido ser su tutora para que este subiera sus notas le tomo de sorpresa, ya que sabía que era de los mejores en su generación y que era muy posible que se graduara con honores de la universidad. Intento alegar que tenía clases de violín después de clases, sin embargo termino aceptando; ella nunca podía decir no.
No obstante al igual que Sasuke la ojiluna también tenía sus reglas y puntos que exponer y los cuales el azabache tenía que respetar. Así, con todo el valor que tenía y recordando lo que siempre le decía su padre: "Eres una Hyūga, debes actuar como tal, date a respetar; que tu voz se escuche". Se armó de valor y encaro al Uchiha.

—M-muy bien Uchiha-san —aclaro su voz —. Al igual que usted, tengo algunos puntos los cuales debe de respetar —dijo con voz decidida mirando fijamente a los ojos ónix del chico que la observaba con furia, mas no se dejó doblegar. Ella haría bien su trabajo y él debía de respetarla, después de todo ella es su tutora.
—Usted debe de respetarme. El que sea mayor que yo no le da derecho a rebajarme. Esto es meramente académico, no será mencionado fuera del salón de clases. No me interesa otro tipo de "relación" extra académica —hizo comillas con sus dedos temblorosos —. E-entre usted y yo. Tengo actividades fuera del instituto las cuales debo cumplir, así que n-no cuanto con disponibilidad de horario.

Diciendo rebusco en su bolso una pequeña libreta de color lavanda, de la misma saco también una pluma color negro. Anoto un número telefónico de manera nerviosa y rápida. Sasuke arqueo una ceja al ver como esta extendía el papel y al ver que él no hacia el esfuerzo por extender su mano lo dejaba sobre la mesa de la biblioteca donde se encontraban.

—Esta reunión solo era p-para presentarme –tartamudeo guardando sus cosas con rapidez—. Así que si no tiene preguntas me retiro. Envíeme sus horarios para ajustar los míos también. Con permiso y buena tarde, U-uchiha-san —reverencio lo más rápido que pudo y salió con rapidez dejando a un azabache consternado e irritado.

Al parecer la niña tenía agallas. Eso sí que no se lo esperaba, creía que como siempre intimidaría con unas cuantas palabras para que le quedara claro quién es la persona que mandaba en ese lugar. Sin embargo era obstinada y eso en parte le gustaba. Por lo menos cambio la perspectiva de niña tonta que tenia de ella. Sin evitarlo rio para sus adentros, tomo sus cosas dispuesto a macharse, camino con tranquilidad por las instalaciones hasta que observo el caro reloj que adornaba su muñeca. Joder, realmente era tarde y tenía una reunión con su padre en la compañía. Corrió hacia el estacionamiento a su Jaguar F-type coupe, tendría que sacarle provecho al motor del mismo. Se tardó más de lo previsto, mierda.

— Maldita Hyūga.
Murmuro entre dientes, definitivamente la haría pagar por retrasarlo y hacerse un borreguito valiente frente a él. Se vengaría, mataría dos pájaros de un tiro. Después de todo es una Hyūga, la competencia de los Uchiha.

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(...)

Corrió por los pasillos vacíos de la universidad lo más rápido que sus níveas piernas se lo permitían y tratando de no tropezar con sus propios pies, era tarde; demasiado. Atravesó a tropiezos las áreas verdes frontales del lugar. Llego al estacionamiento, su cerebro hizo shock. No recordaba donde se había estacionado, con desesperación busco su auto. Se le estaba haciendo más tarde, maldita frustración, se odiaba a si misma por estresarse de tal manera. No recordaba donde se había estacionado. Por un momento creyó que el lugar era más grande que de costumbre, sentía que el alma se le escapaba del cuerpo, seria reprendida por llegar tarde. Eso no era habitual de ella, definitivamente eligió un mal día para hacerse la valiente. Debió quedarse callada y decir lo que pensaba al día siguiente. Sin embargo no negaría que sintió realmente bien poner en su lugar a ese Uchiha engreído.

Ella conocía a Itachi por ser el mayor y heredero directo de su familia al igual que ella, se habían visto en algunos eventos de caridad en los cuales sus familias asistían. Su parecido físico era extraordinario pero realmente eran todo lo contrario; Itachi todo un caballero y Sasuke… pues realmente no podía decir lo mismo. Prefirió reservarse a dar una opinión sobre él, no lo conocía a profundidad y quizás lo estaba juzgando antes de conocerlo. Golpeo su frente con la palma derecha de su mano al percatarse que estaba pensando idioteces en vez de encontrar su auto, su padre la mataría –metafóricamente- por llegar tarde a una reunión tan importante. Dio media vuelta percatándose que su Audi A8 blanco se encontraba a su espalda. Se reprendió mentalmente por ser tan despistada y corrió hacia él.
Con torpeza abrió la puerta del piloto y sin delicadeza arrojo su bolso al asiento de atrás. Subió, cerró la puerta, se colocó el cinturón de seguridad, busco las llaves y su teléfono, colocando este último en la guantera del mismo. Encendió su auto y lo puso en marcha, no puso atención a la estación de radio en la que este se encontraba, no le agradaba ni le desagradaba la música que sonaba. Sin embargo las palabras de la canción que sonaba en ella no le gustaban, era tan vulgar; pero el ritmo le gustaba, por lo cual tener un gusto culposo no le hacía daño a nadie y le subió un poco más al radio para desestresarse.

Ready for the test yo? What the fuck, I guess so...

Solo se limitó a conducir a la salida del lugar. Estaba absorta en su mente, que no se percató que un auto se dirigía con una velocidad rápida para un estacionamiento a la salida; tuvo que frenar abruptamente ya que un auto negro y extravagante estaba a punto de chocar contra el suyo. Molesta presiono el claxon en repetidas ocasiones y solo vio como un brazo salía por la ventana del piloto para mostrar su dedo anular en manera de ofensa. Su sangre hirvió y acelero para colocarse a la par del mismo. Definitivamente no era su día, así que descargaría su furia contra ese impertinente, parecía que la fortuna de la malicia le sonreía -error- ya que en el semáforo para retornar a la autopista que conducía hacia el centro de Konoha estaba el semáforo en rojo.

Jump motherfucker, jump motherfucker jump, la letra de esa cancióndefinitivamente la alentaba. Bajo la ventana automática y motivada por la música de su radio grito.

— ¡Hijo de puta! ¡Me ibas a chocar, Idiota!

Se sintió tan bien gritar maldiciones, pero cuando entro su mente en cordura razono que la persona que conducía ese auto podría ser un directivo de la universidad. Mierda, quizás la había cagado y se podía meter en un problema muy grande por maldecir como vil loca.
Con temor y vergüenza viro su rostro hacia el extravagante auto al ver que este bajaba la ventanilla, escucho la música que salía de este era una canción que conocía.
Toxicity –pensó —. Mierda – susurro. No era un profesor o directivo.

En ese momento deseo que fuera el mismísimo director de la universidad que Sasuke Uchiha mostrándole su dedo anular con el ceño fruncido.

Su rostro se tornó completamente rojo, porque habiendo más de 1800 alumnos en ese lugar, la persona a la cual le había gritado cosas impropias de una dama tenía que ser él. Joder, definitivamente ese era el peor día de su vida. Más no sabía lo que en realidad le esperaba; a ambos.

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(...)

Estaba enojado. No, más bien encabronado. Esa mujer tan "pequeña y delicada" lo había enfrentado, se la había "rayado" y para rematar era su tutora. Carajo. Su semana no podía mejorar. No dudaría ni dos veces en soltarle un golpe en la cara a la Hyūga por lo que le había hecho, claro; Si fuera hombre. Pero era una mujer, peor aún: menor de edad. Agh… Con sinceridad no tenía ganas de estar en ese lugar, lo único que quería era llegar a su departamento, tumbarse en la cama y escuchar música a todo volumen, pero no. Tenía que estar en esa reunión en un restaurante cercano al distrito central de Konoha. Sabía que si faltaba su padre se molestaría, lo jodería con no pagar sus cuentas y su madre se ofendería como no tenía idea. Lo mejor era parecer.

Llego a la dirección que Itachi le había mandado percatándose de que era un restaurante muy elegante. Al menos comería bien, ya que el solo pensaba tomar una cerveza y quizás unas frituras. Después de dejar su auto con el valet parking y preguntar por la mesa de su familia se dirigió a la misma. Había creído que solo era una comida familiar, ya que las juntas de la empresa se resolvían en la misma. Error, uno muy grande. Junto a los Uchiha se encontraba Hiashi Hyūga y su comitiva, eso quería decir que tarde o temprano aparecería una torpe Hinata por la entrada. Su día no podía ser peor.

Con educación y frialdad saludo con una reverencia a toda la familia presente. Ahí se encontraban Neji, Hanabi hermana del mencionado*, el patriarca Hyūga y su esposa Hikari. Esa mujer se parecía tanto a Mikoto, que podrían jurar que eran hermanas por no ser por el color de ojos opuestos y el tono azulado del cabello de la ojiluna.

—Gracias por venir, Sasuke. ¿Podrías quitarte argolla de tu labio? —sentencio Fugaku al menor de sus hijos, el cual atino a inclinar la cabeza y hacer caso omiso de la petición de su padre, más no tuvo otro remedio al ver la mirada de su madre e Itachi, mala idea sentarse entre ese par.
—Solo falta Hinata, una disculpa por hacerlos esperar —dijo un estoico Hiashi.
—No te preocupes Hiashi, puede que se le atravesara un inconveniente —menciono una sonriente Mikoto, a lo cual Sasuke sonrió un poco con malicia.
Tanto como su madre y la matriarca de los Hyūga se encontraban muy felices platicando, desde siempre habían sido amigas. Más no se reunían en la casa de ninguna de las dos, por los conflictos que ambas empresas tenían.

—D-disculpen la demora. N-no era mi intención retrasarme tanto —hizo una reverencia la recién llegada Hinata tapándose la nariz un poco, al igual que Sasuke tenía una perforación y por las prisas no se la había quitado. Sin embargo eso paso a segundo plano que al ver al menor de los Uchiha, enrojeció encogiéndose por la mirada de desprecio que este le daba, bajo el rostro hasta llegar a su asiento correspondiente, no quería ver ya esos ojos que podrían hacerse rojos por el odio que desprendían.

—No te preocupes Hinata-san —animo Mikoto —. Solo no llegues tarde el día de tu boda.

El comentario hizo reír a los mayores, a Itachi y Neji solo se limitaron a sonreír, a Hanabi le fue indiferente, ya que ella era muy joven para que ese tipo de cosas le importaran. Sin embargo a Hinata y Sasuke, no les hacía gracia. No entendían el porqué de su risa. Eso no pintaba nada bien.

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(...)

Los rayos del sol se cernían entre los edificios de la metrópoli de Konoha, ambas familias aún se encontraban en el restaurante deleitándose con los exquisitos postres del mismo. Hinata se encontraba absorta de la plática, solo enfocaba en el restaurante fino de comida Italiana en el que se encontraban, miraba con detalle el techo adornado con uvas de plástico y algunos arbustos alrededor de la misma. No puedo evitar pensar que podría ser una fotografía hermosa al ver el sol escondiéndose en el horizonte. Así que disculpándose se levantó de la mesa aproximándose a la orilla de la terraza, en el balcón que estaba a pocos metros de la mesa en la que se encontraba, saco su Canon Rebel T5 comenzó a tomar fotos de la cuesta de sol.

—Tiene talento en la fotografía, al igual que toca el violín de manera excelsa —menciono Fugaku —. Además es una mujer muy inteligente para pasar varios grados —alago. Cosa que le extraño a Sasuke, su padre jamás daba esos cumplidos, a nadie.

—Además cocina delicioso, ¿Recuerdas el pastel de cumpleaños de Itachi, querido? Ella lo hizo —agrego una sonriente Mikoto. El menor recordaba ese pastel, a él no le gustaban las cosas dulces, pero ese lo disfruto bastante. Se le revolvió el estómago al saber que lo había hecho esa niña.

—Sera una gran esposa —dijo la matriarca Uchiha, lo cual provoco que Sasuke casi se ahogara con el vino que tomaba.
Ya sabía por dónde iba el asunto. Su madre había estado rara el fin de semana pasado que los había ido a visitar a la mansión; comenzaba a hablar de nietos, le dijo a el e Itachi que debían "sentar cabeza", hablo de boda y tener una hija por lo menos política. No eso no podía ser posible. Ellos querían… Miro con horror a la joven que se encontraba absorta en sus fotografías.

—Es una mujer hermosa —agrego Itachi que no dejaba de mirar sus delicados movimientos con la cámara.

—Me alegra que pienses eso Itachi-kun —menciono una sonriente Hikari.

Hinata se reincorporo con ellos, pidiendo de nuevo una disculpa por haber dejado la mesa por su pequeño hobby. Entonces Hiashi fue cuando comenzó a hablar y dijo la razón por la cual ambas familias se encontraban reunidas en ese lugar.

—Hija mía, como sabes desde hace tiempo tanto nuestra empresa como la Uchiha habían sido rivales en el hábito tecnológico y comercial, sin embargo tanto Fugaku y yo hemos decidido poner fin a esta rivalidad y fusionar nuestras empresas; pero conservando las mismas por separado ¿Qué quiero decir con esto? Bueno, Neji ocupara el cargo cuando yo me retire —Hinata no pudo evitar que le doliera esa decisión, al parecer su padre siempre la vería como una molestia débil —. Sasuke ocupara la presidencia de las empresas Uchiha al culminar su carrera —el mencionado arqueo la ceja y viro su rostro hacia su padre, el cual al ver la confusión en su rostro este asintió, sin embargo su pregunta era ¿E Itachi?

—Mi hijo mayor tiene una pregunta que hacerte Hinata-chan —sonrió Mikoto abrazando con alegría el brazo de su esposo.

—Veras Hinata-san —hablo Itachi —. Nuestras familias desean crear una nueva empresa, con la esencia de ambas. Quieren que nosotros, por ser los mayores estemos al mando de la misma —le sonrió de manera calmada, lo cual le provocó un fuerte sonrojo a la ojiluna, ese chico siempre le había parecido atractivo.

Entonces Sasuke comprendió todo. No tardo en confirmar al ver ante su mirada de asombro y de felicidad de los presentes, medio restaurante que ahora miraba hacia su mesa y meseros como su hermano se arrodillaba frente a la Hyūga y de manera tranquila le preguntaba:

—¿Serías mi esposa, Hyūga Hinata?

En su mente el azabache deseaba con todas sus fuerzas que la ojiluna lo rechazara, una parte de su ser sentía sensaciones extrañas. Sin embargo lo que Sasuke no sabía; es que Hinata no sabía decir: no.

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Canciones: I Fink U Freeky - Die Antwoord.
Toxcity - System Of A Down.

Aclaraciones: Decidí hacer a Hanabi hermana de Neji, ellos se parecen mucho, además era vital para hacer la historia como tengo en mente, espero que esto no les resulte inconveniente.

Notas Bizarras: Aquí con la entrega del primer capítulo del fic, son la 1:38 am y yo muy felizmente publicando, ya estaba dormida. Pero la inspiración me llego de repente en medio sueño y me levante a escribir. Ya saben que agradezco mucho sus reviews. Son mi motorcito para seguir escribiendo, en serio :3!

Lamento si llega a tener alguna falta de ortografía que se me allá pasado, lo revise varias veces, pero una nunca sabe :S

Si no te gusta la pareja abstente de comentar, necesitas estar enferma/o para leer algo que no te gusta ¿No?.

Reviews: Ya envie PM a las personas que tienen cuenta, para mis queridos lectores los cuales no cuantan con ella pero aun asi me dejaron un comentario, les debo contestarlo. Como acaban de leer estoy publicando de madrugada un Feb/8/16 XD

Namarie.