Desclaimer: Naruto & sus personajes no me pertenecen. Le pertenecen al gran sensei Kishimoto y TvTokio, este fic está hecho sin sentido de plagio ni comercial, solamente por diversión, por y para los amantes de Naruto.
Autora. Beethlehem. (Elffies en Wattpad. Psychonaut Foros DZ)
Este fanfic solo se encuentra publicado en FF (por el momento) Si lo ven en otro foro, háganme saber. Gracias c:
–Hablan–
–Piensan–
(…) Cambio de personaje o tiempo.
*Aclaraciones al final del capítulo.
"Cualquier muchacho de escuela puede amar como un loco.
Pero odiar, amigo mío, odiar es un arte."
Ogden Nash
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Capítulo 2.
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— ¡Porque jamás en su vida pueden incluirme en sus putos planes! –grito enojado abriendo la puerta con rabia, era obvio que esa noticia no le había caído nada bien y menos la respuesta de Hinata.
— Modera tu lenguaje Sasuke —hablo el patriarca entrando a la gran sala de caoba de la mansión Uchiha seguido por Itachi y una preocupada Mikoto.
— ¡Modera mis huevos! —espeto colérico —. Que les costaba avisarme y evitarme la humillación en la universidad.
— Sasu-kun, no era nuestra intención sabemos que ese tipo de cosas a ti no te importan, por eso no te avisamos —bajo el rostro la bella mujer —.Nunca pensamos que te pondrías así.
— ¿De qué hablas Sasuke? —pregunto Itachi —. ¿Qué humillación?
— Que te importa marica —si la mirada matara, Itachi probablemente estaría muerto a manos de su hermano menor.
— Sasu-kun… —lo llamo su madre a lo cual el volteo irritado —. ¿A ti te gusta Hinata-chan? —cuestiono con asombro colocando su mano en sus labios de modo delicado.
— ¿¡Qué!? ¡N-no! Mierda, que asco —negó sonrojándose —. Saben mejor olvídenlo, me largo.
— ¡Modera tu lenguaje en esta casa! —grito un muy molesto Fugaku. Le había colmado la paciencia.
— ¿Por qué debería si nunca me incluyen en ella? —dijo con sarcasmo encendiendo un cigarro frente a ellos.
— Sé que lo que hicimos no fue correcto Sasuke —hablo un tranquilo Itachi —. Sin embargo eso no justifica tu comportamiento.
— Justifícame esta —le mostro su dedo anular con mucho coraje y salió de la habitación como alma que lleva el diablo, los miro de reojo por última vez y soltó un par de blasfemias más azotando la fina puerta de madera.
Subió a su auto, lo encendió y subió el estéreo a todo volumen, arranco de manera rápida, sin titubear. Esa canción encajaba a la perfección con su sentir.
Fear me
I am destruction of innocence
I am the violence embedded in flesh
I am the pain in the bones of the mortal shell.
I am hell.
— Ancianos hijos de puta —escupió el cigarro por la ventanilla encendiendo otro —. Maldito Orochimaru, existiendo tantas mujeres en el instituto tenía que ser la pequeña princesa Hyūga —acelero —. Puto Itachi, ¡Porque no te negaste! Lame bolas de mierda —
Let the blood of the cowards flow as the wines.
False claims of retribution
May they choke on their lies.
— Jodido Fugaku, existiendo tantas empresas tenía que aliarse con los malditos Hyūga. Viejo asqueroso convenenciero ¡Hipócrita de mierda! —Golpeo la guantera y acelero aún más, ya iba a 115 Km/hr —. Pero el rey de la hipocresía es el pinche Hiashi antiguo, mira que vender a su hija como vil objeto, que cabron, enfermo… Hinata —susurro —. Maldita te odio, juro que hare tu vida miserable. Jodido día de mierda —golpeo el volante varias veces haciendo que el auto se desequilibrara a los lados saliendo del carril, parqueo su auto en la orilla de la carretera, no podía seguir conduciendo en ese estado, podía causar un accidente tenía que tranquilizarse.
La mansión Uchiha se encontraba fuera de la ciudad rodeada por bosque, observo a los alrededores y bajo del auto. Miro de nuevo a sus alrededores, había pocos autos transitando. Entonces con ganas grito y le dio una patada al lujoso auto abollando donde impacto su pie. La música seguía sonando, eso lograba molestarlo aún más.
You will know pain.
You will see the true face of panic!
Devastation
Now and forever
Reign of darkness.
Se estaba desquiciando por una niña de importante posición y cerebro prodigioso, por un convenio completamente absurdo y sobre todo por culpa de su afeminado profesor. Sin embargo se detuvo a pensar, que ella no tenía la culpa, solo fue involucrada en contra de su voluntad a un acuerdo de ancianos que solo querían hacerse aún más ricos. Como si el dinero lo fueran a cargar hasta la tumba, vaya pensamiento tan retrograda y estúpido. Que fue obligada a ser su tutora.
— Alto Uchiha —comenzó a pensar en voz alta —. Claro que tiene la culpa, se pudo negar, sin embargo acepto ambas cosas —arrugo el entre cejo —. Maldita mocosa que no sabe qué hacer con su vida. Como es asquerosamente millonaria ya no sabe en que invertir su tiempo y ahora tiene un prometido guapo como Itachi —comenzó a volverse a enojar —. Sueno como un loco —se dijo despeinando su azabache cabello.
Cogió la caja de cigarrillos de su auto, saco uno colocándose el objeto entre los labios y lo encendió dando una calado.
— Creo que me comporte como un idiota —se dijo golpeando su frente y exhalando el humo —. Que pendejo estoy.
Sabía que su madre no merecía su actitud, pero aghh… okay, la había cagado. De nuevo. Definitivamente la única persona que merecía un perdón era ella. Sin embargo necesitaba tiempo para procesarlo en su mente, así que tomo su teléfono y marco un número muy conocido para él.
— ¡Hey Teme! —escucho la chillante voz —. ¿Dónde has estado en todo el día? —
— Eso no te importa baka, ¿En dónde estás tú?
— Oye Kiba era mi turno ¡Dattebayo! —Reclamo el rubio del otro lado de la línea —. En mi casa jugando videojuegos, deberías venir.
— Voy para allá, ordenen pizza. No te la acabes usuratonkachi — colgó el azabache subiendo de nuevo a su auto condujo rumbo a la residencia Uzumaki.
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(…)
— No puedo creer que me vaya a casar —susurro tirando sus libros en el piso, se dejó caer en la cama y observo su dedo corazón que ahora era adornado con una sortija blanca. Las joyas no eran lo suyo, al menos no las que tenían piedras gigantes. A ella le gustaban las cosas sencillas.
No negaba que la joya era bonita, lujosa y sofisticada. Era un hermoso detalle, pero en su dedo se veía gigante, sus dedos eran delgados y le había quedado algo grande. Sabía que Itachi le había dicho que la arreglarían, que no se preocupara con ello. Entonces recordó todo su día, había sido una pesadilla.
Odiaba no poderse negar nunca a nada, siempre era tan manipulable, tan débil. Carajo, como detestaba no poder decir "No" sin embargo su familia confiaba en ella y tenía que sobre llevarlo. Además no podía negar que Uchiha Itachi era un sueño, sin embargo para ella era importante el amor. Era una cursi romántica que destilaba miel por cada poro de su piel. Dudaba poder encontrar eso en el Uchiha.
Abrazo uno de sus peluches, imaginando como sería su amor ideal. Se imaginaba así misma en un romance estilo película de culto, lleno de acción, de polos completamente opuestos, un amor tan destructivo y tan perverso que hacia qué ambas personas no pudieran estar sin una con la otra.
Una chica dulce y frágil, corrompida hasta los huesos por un hombre rebelde, guapo, de toque inalcanzable y ojos profundos. No pudo evitar suspirar, como mujer no podía dejar de imaginarse ese tipo de amores locos, donde tres días se pelean y los otros cuatro estaban bien, donde se amaban con pasión y se entregaban fervientemente el uno al otro en algún lugar extraño de una ciudad peligrosa. Jamás había imaginado a su acompañante imaginario con rostro, siempre había sido desconocido. Pero en ese momento la imagen de Sasuke le jugó una mala pasada.
Se dio cuenta de sus pensamientos tontos y se levantó de tirón, se había imaginado a Sasuke como aquel chico que podría corromperla. Se asustó al pensar en él. No negaría que era una persona muy atractiva con ese toque rebelde e inalcanzable, sin embargo tenía que poner los pies sobre la tierra. El jamás se fijaría en alguien como ella y menos siendo su cuñada.
Volvió a suspirar con cansancio y en medio de la oscuridad de su habitación la pantalla de su móvil se ilumino, al parecer estaba recibiendo una llamada. Observo la misma antes de contestar, noto que era un número que no conocía.
—Moshi-moshi.
— Hinata-chan. Buenas noches —escucho la varonil voz de Itachi del otro lado de la línea, se sintió culpable por pensar en Sasuke y no en él.
— B-buenas noches Itachi-san.
— Que adorable eres Hina-chan —rio—. Pero solo dime Itachi, no es necesario el honorifico.
— O-okay Itachi-kun.
— Así está mejor. Llamaba para desearte buenas noches y preguntarte si te gustaría que mañana pasara por ti después de clases. Sé que tienes clases de violín y realmente me gustaría escucharte. Lo siento, soné como un acosador.
— No te preocupes, me parece lindo que me quieras escuchar. Me sentiría feliz de que pasaras por mi Itachi-kun —menciono entre risas, le parecía adorable.
— Claro, te esperare en la entrada Hina-chan. Bueno, te dejo descansar. Matta-ne Hime.
— B-bye, bye —Colgaron.
Dejo su teléfono en la mesita de noche, jamás ningún chico había sido tan atento con ella, sin embargo no sabía que sentir u opinar respecto a su ahora, nueva relación. Tenía que al menos sentir cariño por él, tenía cerca de 5 meses para enamorarse del Uchiha mayor, lo veía un poco imposible debido a que tendría qué ver a Sasuke durante ese tiempo, a pesar de que fueran diferentes su sola presencia podía quebrar la imagen de Itachi por su extraordinario parecido. Sería difícil separar la imagen de ambos, sus personalidades tan distintas: Uno un cuento de hadas, el príncipe azul que toda princesa espera en una torre alta; el otro un el chico genial, rebelde y atrevido que esperas corrompa tu ser de una manera despiadada que te enloquezca hasta los huesos, te enamore sin piedad y te haga suya por todas partes, todo el tiempo.
Negó varias veces, en qué diablos pensaba, definitivamente tenía que dejar de leer libros de amor juvenil y dejar de lado fanfiction por un tiempo, eso le comenzaba a afectar. En la vida real no existían amores tan dulces como el estereotipo que proponían en los libros y mucho menos amores tan crueles como los que leía en Fanfiction. Definitivamente estaba loca, debía conseguir más amigas y dejar de estar leyendo mundo ficticios.
— Solo falta que me imagine a mi como una humana entre el amor de un elfo y un orco oscuro —rio para si al escuchar lo absurda que sonaba —. Muy bien, no más Tolkien antes de dormir —se dijo entre risa colocando su libro del Hobbit en la estantería.
Mañana sería un mejor día, o al menos eso quería pensar la dulce ojiluna.
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Canción: Reign of darkness –Thy Art is Murder.
Notas Bizarras: Esta vez no me tarde tanto en actualizar, no soy una persona tan cruel jaja, espero que esta continuación sea de su agrado. Gracias por sus comentarios. Me ayuda mucho saber que hay personas que lee mi trabajo, en serio. No tienen idea lo feliz que me hacen. Muchas gracias!
Lamento si llega a tener alguna falta de ortografía que se me allá pasado, lo revise varias veces, pero una nunca sabe :S
Si no te gusta la pareja abstente de comentar, necesitas estar enferma/o para leer algo que no te gusta ¿No?.
Review: Se los debo :c después los contestare por MP o en el siguiente capítulo.
Au revoir.
