Disclaimer: Todos los derechos reservados para mi escritora británica favorita: J.K Rowling. Warner Bross & Salamandra. La historia es de mi muy triste y retorcida imaginación.
Disfruten de la lectura como lo he hecho yo escribiendo…
Capítulo IV: "Harry y Hermione"
Cuando mi nombre salió despedido del Cáliz de Fuego, hace tiempo, la única que creyó ciegamente en mi fue Hermione Granger. Cuando perdí la amistad de Ron y recibí por primera vez comentarios negativos de parte de mis compañeros (Hufflepuff y Ravenclaw). Sólo Hermione estuvo a mi lado. Incluso cuando el público (e incluso la madre de Ron) comenzaron a hostigar a Hermione por jugar supuestamente con mis sentimientos y con los de Krum, yo estuve apoyándola. Sólo yo.
Curiosamente nuestro único apoyo emocional éramos ella y yo. Ron aún estaba un poco receloso hacia mí y demasiado ocupado molestando a Hermione sobre Krum, y eso no lo hizo un amigo efectivo en el momento. Además, está el hecho de que Hermione y yo practicamos solos el encantamiento convocador, el hechizo que salvó mi vida momentos después. Y conforme más fue pasando el tiempo más se desarrolló nuestra amistad. Nuestros sentimientos y esa capacidad que tenemos de comunicarnos sin palabras. Ese abismo que siempre creamos entre los demás se hace pequeño para nosotros. Los dos estuvimos juntos en situaciones difíciles. Y no veo que eso algún día pueda cambiar, y eso no cambiará, al menos no por mi parte.
Nos desarrollamos emocional, intelectual y mágicamente, mientras que Ron se quedó nuevamente atrás. Otra vez se dividió el trío. Ron se alejó de nosotros y Hermione y yo terminamos de completar nuestra increíble conexión mágica que me permito presumir. Y está comprobado que sólo conmigo la tiene.
‹‹ ¿Soy yo el que le gusta a Hermione?›› pienso mientras me doy vuelta en mi cama. Son las cuatro de la madrugada y el sueño se ha desvanecido por completo. ‹‹Hay cosas que hace Hermione que me hacen pensar que yo le gusto.›› me paro en silencio y me dirijo hacia la ventana de la habitación de los chicos. Todavía está oscuro y hace frío.
En el tiempo en que Hermione estuvo con Krum… sólo recordarlo me hace enfurecer. Bueno, en el tiempo que estuvieron juntos yo estuve demasiado ocupado pensando en cómo podría resolver todo eso del Torneo de los Tres Magos, bueno, Cuatro. Y aun así, Viktor Krum me preguntó si yo tenía algo con Hermione; si me gustaba o si yo le gustaba. ¿Y qué había dicho yo? Oh sí, "somos como hermanos".
¡Por las barbas de Merlín! ¿Y si ella me ve así? ¿Cómo un simple hermano? ¿Y si todo lo que hace por mí, es por eso, porque me adora en forma fraternal? ¿Y si lo hace porque siente el deber de hacerme sentir bien por todo lo que me ha pasado? El sólo pensar que ella hace todo por mí conmovida por la lástima me dan ganas de vomitar.
Me levanto de la cama para agarrar mis lentes y entonces enfoco a Ron. Hace un par de días que hablamos respecto a lo que ambos sentimos por Hermione. Y fue un desastre. Nunca me había peleado tan fuerte con él de esa manera… nunca me había mirado como si yo lo hubiera traicionado o empuñado una navaja justo en la espalda. ¡Es horriblemente ridículo! ¡Él está con Lavender Brown! Y trata a Hermione tan horrible; parecen perros y gatos.
Dando un leve suspiro me pongo enfundo las pantuflas en los pies, me pongo la bata de dormir y me dispongo a esperar el amanecer en los terrenos de Hogwarts. Ya es sábado, el último fin de semana que nos retienen aquí y luego… luego a enfrentarme a mi futuro.
— ¿Harry? —Me detiene de abrir el retrato de la Señora Gorda una vocecita que nunca confundiría con otra— ¿Eres tú?
¿A quién más esperaría? ¿A Ron? Bufo interiormente.
—Estaba por salir a ver el amanecer—respondo en un susurro cuando ella finalmente llega al último peldaño de la escalera. Me envía una mirada confundida, curiosa se cruza de brazos y llega hasta a mí.
— ¿Me invitas? —me pregunta con ojos inocentes y una sonrisa encantadora.
Por Morgana, Circe y Merlín. ¿Cómo diantres se le decía que no a una mujer como ella? ¿Cómo? Sólo puedo asentir con la cabeza porque no soy capaz de articular palabra alguna. Estúpido que soy.
Hermione estaba a punto de abrir el retrato cuando me di cuenta de que si la señora gorda nos ve juntos podría mal interpretar el asunto, así que la detengo pidiéndome que me espere. Mi capa invisible será de mucha ayuda. Al salir nuevamente de mi habitación me cercioro de que Ron siga dormido y sí, parece un tronco. Perfecto.
—Creí que nos sería de utilidad—digo cuando alzo la capa para cubrirnos a los dos, ella me guiñe el ojo como respuesta y se deja tapar.
La Señora Gorda queda desconcertada por unos segundos y luego vuelve a dormirse. Hermione y yo nos tenemos que tapar la boca para no reírnos a carcajadas por los ronquidos que dispara.
—Calla, Harry—me apremia Hermione con una sonrisa mientras me toma del brazo y lo deja ahí. Ella no tiene idea de lo feliz que me pone ese simple contacto. —Me encanta Hogwarts de noche —dice después de unos minutos de caminar en silencio, siendo invisibles.
— ¿Haces a menudo caminatas nocturnas? —pregunto tratando de que no vea mi alarmante preocupación.
—Cuando me toca vigilar el castillo—responde indiferente, mirándome de reojo después—Oh, vamos, Harry, sabes que soy perfectamente capaz de defenderme de lo que sea.
—Sí, lo sé, pero eso no impide que me preocupe a muerte—rebato de inmediato. La veo sonrojarse, ¿por qué?
—No creo nunca poder superar el peligro en que diariamente tu pones la tuya—me contrataca. Porque es Hermione Granger, la que nunca se queda sin argumentos pero la que sí se queda con la última palabra.
—Tan obstinada—murmuro sacudiendo la cabeza negativamente.
La ayudo a trepar a la ventana que siempre se queda abierta para salir al exterior y llegar al lago. Falta un poco para que salga el amanecer.
—Harry—me llama pero luego no dice nada, en lugar de eso se pone a doblar cuidadosamente la capa para ponerla en su regazo.
Su silencio comienza a ponerme ansioso. ¿Algo va mal?
—Me preguntaba cómo van las cosas con Ginny—dice después de unos minutos y lo único que puedo hacer es fruncir el ceño molesto. ¿Por qué siempre quería hablar de Ginny?
—No sé a qué te refieres—le contesto un poco molesto, arrancando de paso unos cuantos pedazos de césped mojado. —Hace mucho que lo nuestro se acabó. Creí que lo sabías.
La veo de reojo, sigue jugando con la capa invisible mientras ve algo a lo lejos, al otro lado del lago. La oscuridad que reinaba cuando llegamos al lugar va aclarándose lentamente.
—Ella cree que le has pedido que la esperes.
—Eso no puede ser posible.
—Yo sí—me interrumpe—es decir, mírate, ¡eres Harry Potter! —me dice con los ojos muy abiertos y me apunta con las manos— ¡y ella es la fantástica Ginny Weasley! Excelente cazadora del equipo estrella del colegio, una poderosa, popular y hermosa bruja…
No la entiendo.
— ¿A qué quieres llegar, Hermione?
La veo suspirar y evitar mi mirada.
—Todos esperan algo entre ustedes.
—Me da lástima por aquellos que lo esperan—digo riéndome sin ganas— ¿Eres de esas personas que lo esperan? —pregunto aterrado por la respuesta.
Sea cualquiera que sea la respuesta, quiero que me mire a los ojos cuando lo diga. Me giro un poco para verla sin problema y me quedo impactado con lo que veo.
Hermione, la bella Hermione sentada en el césped mojado de Hogwarts, las piernas cubiertas por su bata azul marino con sus brazos rodeándolas como si su vida se le fuera en ello, nariz roja por el frio al igual que las mejillas, sus ojos chocolates llenos de inquietud, de una inmensa soledad que piden a gritos compañía, pestañas largas, que han sido testigo de muchas lágrimas, de muchas noches en vela, de muchas horas de estudio, su cabello castaño y ondulado hecho en una media cola.
— ¿Por qué Ron y tú no se hablan? —pregunta de repente y me tardo unos segundos en acordarme que ella ha evitado mi pregunta.
— ¿Por qué yo tendría que responderte si tú no lo haces?
Me frunce el ceño y yo me aguanto las ganas de acercarme y besárselo.
—Sólo quiero que seas completamente feliz, Harry, que alguien te ame por lo que realmente eres y no por lo que te han obligado a ser. Quiero que vean la bondad que emana cada poro de tu piel, quiero que vean lo testarudo que puedes llegar a ser, lo temario que a veces eres, que no puedes evitar ser el héroe de todos, que simplemente lo eres, que naciste para brillar por ti mismo, no porque un maldito maniático te marcó como su maldito igual, quiero que alguien te ame con cada fibra de su cuerpo, con cada latido de su corazón, que se entregue a ti totalmente, que entienda tus perdidas, tus añoranzas, que te ayude a cumplir tus sueños y a vencer tus miedos, Harry. Eso quiero. —me responde entre lágrimas mientras lleva una de sus frías manos a mi mejilla y yo inmediatamente cierro los ojos—No quiero a nadie que te quiera simplemente porque eres El Elegido, Harry. Aunque lo seas. —la escucho reír suavemente probablemente recordando la vez que me golpeó en la biblioteca cuando me contó que Romilda Vane solo quería salir conmigo porque creía que era El Elegido. —Quiero lo mejor para ti.
Y entonces, se lo digo.
—Ron y yo nos peleamos porque ambos sentimos algo por ti.
Abro los ojos para ver su reacción. Sin darme cuenta me había acercado tanto a ella, que casi podría besarla.
— ¿Qué has dicho? —Pregunta alarmada— ¿Ron qué?
Entonces, eso era todo. Preguntado primero por Ron. Decirme todo eso… porque me ve como a un hermano. Sin poder evitarlo me alejo de ella lo más que puedo, me levanto para ir mas cerca del lago y el amanecer es hermoso.
—Harry…
—Mejor ve y pregúntale a él todo lo que según siente por ti. Yo no voy a decirte nada.
—Harry…
No voy a voltear. No voy a voltear. No voy a… La siento abrazarme desde la espalda, bajo la mirada y veo sus blancas manos aferrarse a mí. ¿Era la despedida?
—Mañana por la mañana me regreso a Privet Drive. Pasaré unos días ahí antes de emprender mi búsqueda.
—Iré contigo.
Oh, Hermione, si tan sólo esas palabras tuvieran el mismo significado que tienen para mí.
—No—digo secamente y la siento temblar contra mí. —Mejor regresa al castillo, se está poniendo más frio.
—No te pregunté si podía acompañarte. Es un hecho que iré contigo.
La tomo de las manos para deshacer el abrazo y enfrentarla.
—Es una búsqueda que debo hacer solo—le digo seriamente—No es seguro para ti…
— ¿Y para ti sí?
Niego con la cabeza, no queriendo discutir con ella.
—Aparte Ron no ira me lo ha dicho el día que hablamos y no te puedo separar de él.
— ¿Separar de él? —frunce las cejas, claramente le ha enojado mi comentario. — ¿Es que acaso eres tonto, Harry Potter? —bufa molesta, empujándome levemente con las manos en el pecho.
— ¡Para nada! —Respondo frunciendo el ceño y acercándome lo poco que pudo alejarme—He captado cada una de tus indirectas en lo que va el curso. ¡Estás loca por él! He visto como lo miras cuando esta con Lavender, o como te pones nerviosa cuando él nos ve con las manos entrelazadas, tu preocupación exagerada… y por Merlín, ¡te he dicho que siento algo por ti y tu único maldito comentario fue hacia él! —le digo todo por fin, mas alterado de lo que hubiera imaginado. Me alejo unos pasos solamente para hacer algo.
— ¿Eso crees? —pregunta molesta.
— ¿Qué más podría ser?
Se acerca a mí con una mirada peligrosa.
¿Cómo voy a sentir algo por él si mi corazón está lleno de ti? ¿Cómo te cabe en la cabeza que voy a sentir algo por él cuando yo misma le dije que se fuera con Lavender? ¿Cómo, por Merlín, no entiendes que mi único temor, mi único impedimento para que te dijera mis sentimientos por ti era porque no quería arruinar tu amistad con él sabiendo cuanto la valoras? ¿Qué otra maldita reacción esperabas de mi parte cuando un día me tomas de la mano y al otro te pasas la tarde viendo el atardecer con tu ex novia?
Ella no está llorando, tiene los ojos brillosos por la furia y el cuerpo le tiembla ligeramente. No sé si por el frío o por la misma furia. Dios, es tan hermosa.
— ¡Responde, Harry James Potter!
—Te amo
Y puedo ser testigo, oh dios, puedo ser testigo como la furia se disipa en sus ojos.
—Te amo con cada latido de mi corazón, Hermione.
—No puedes hacerlo de la noche a la mañana.
—No, tienes razón. —Me acerco a ella para tomarla de las manos—Este amor lo he tenido desde que te salvé de ese espantoso Troll en primer grado. Lo que pasa—le digo antes de que me interrumpa—es que se ha ido transformando, se ha ido—le beso las manos—colando por cada parte de mi cuerpo, de mis pensamientos. Eres lo primero que pienso al despertar y lo último que veo antes de quedarme totalmente dormido. Estoy total y completamente lleno de ti, Hermione. Y me ha costado tanto entenderlo, aceptarlo… —le acaricio la mejilla y me maravillo cuando ella cierra los ojos y disfruta mi caricia.
"Ginny nunca ha sido el real impedimento para hacerte saber que te adoro. Como has dicho, Ron es parte fundamental en mi vida y de mi felicidad, fue mi primer amigo, la persona que me brindó un verdadero hogar, que me compartió sin egoísmo a su familia, el que me ha apoyado a lo largo de los años. ¿Cómo podía pagarle rompiéndole el corazón a su hermanita y enamorándome de su amor inalcanzable? Luego pensé que quizá él podría entenderme así como yo trato de entenderlo a él. Si tú lo eligieras a él, yo respetaría esa decisión. Si tu felicidad es estar con él, no podría enojarme con ninguno de los dos. Pero sé que Ron no piensa así. Eso sin contar que me moría de miedo al imaginarme tu rechazo. No podía arriesgarme a perderte totalmente, no, Hermione, jamás en mi vida. Te necesito tanto o más de lo que necesito respirar.
—Sin embargo, te irás y me vas a dejar sola.
Lo pienso unos momentos, ¿dejarla? ¿O llevarla conmigo? ¿Quién mejor que yo para cuidarla?
— ¿Estas totalmente segura de que quieres emprender este viaje?
—Estoy dispuesta a ir contigo a donde sea.
—A donde sea no es un lugar seguro, Hermione.
—Estamos juntos en esto, Harry, ¿Cuándo lo vas a entender?
—Juntos hasta el final. —susurro antes de propinarle un dulce beso en los labios y soy consciente de que el sol ha salido para celebrar conmigo este pequeño pero más grande e importante triunfo en mi vida.
La miro, y no puedo sentirme más dichoso de tenerla al fin entre mis brazos. El futuro no me asusta si ella está conmigo, puedo enfrentar lo que sea que venga a continuación mientras ella esté a mi lado tomándome de la mano. Con ella, no puedo evitar sentirme invencible, con ella puedo lograr lo que sea y Voldemort puede irse a la mierda mientras ella me quiera tanto como yo la adoro. Porque a partir de ese instante estaríamos unidos por la eternidad.
FIN
LunaHHr
