-Hermana no se te olvide esto, estoy segura que a Naruto le encantara- Una chica de cabello café claro y ojos blancos como las perlas estaba recargada en el marco de una puerta, mientras alzaba una prenda de color rojo y no era cualquier prenda, si no una intima.
-Ash Hanabi, dame eso – enseguida Hinata tomo la prenda, ocultándola entre sus manos, mostrandouna expresión que denotaba lo furiosa que estaba –Jajaja Hermana eres una penosa, ese chico te prende- se reía la joven mientras se sentaba en la cama y comenzaba a husmear las cosas que metía su hermana mayor en su mochila de misiones.
-Sabes Hanabi, adoraría si dejaras de meterte en mis cosas, solo es una misión- decía Hinata doblando la ropa que se llevaría a la misión, que ejecutaría en una horas y al mismo tiempo trataba de ignorar el color rosa de sus mejillas provocado por el comentario de su hermana. –Hazte mensa Hinata, ya todos sabemos que te gusta Naruto, a espera, no todos, falta Naruto-río en son de burla- como siempre, Hanabi la heredera del Clan Hyuga, se mofo del amor oculto que la Kunoichi mayor tenia por el Uzumaki, ya que no era la primera vez que hacia este tipo de burlas, pues cada vez que ambas pasaban cerca del rubio, ella siempre encontraba una nueva forma de molestarla y no la culpaba, Hanabi tenía una actitud muy irónica e irritante.
-Si vas a estar aquí, mínimo podrías ayudarme con mi armamento Ninja, anda, pásame esas shurikens- señalo la ojiblanco a las shurikens que se encontraban en la repisa , la Hyuga menor se dirigió a estas, las tomo y cuando estaba a punto de meterlas en una bolsa especial para el armamento de los ninjas, se detuvo para olerlas. -¿estan envenenadas cierto?- pregunto Hanabi arqueando una ceja, mirando a su hermana –sí a sí que no te vayas a cortar- la peli azul tomo las shurikens que sostenían las manos de su hermana pero antes de guardarlas esta le agarro la muñeca y hablo –Hinata se mas inteligente ,esta misión es tu oportunidad para confesarle tu amor al rubio nalgas sexys ¿comprendes?- Hinata se soltó del agarre de Hanabi, no le gustaba para nada que le llamara rubio nalgas sexys a su amor platónico, pero ese era el apodo que su hermana le había puesto desde el primer día que vio a Naruto pasar, esa niña era toda una loquilla.
Entrada de la Aldea Escondida entre las hojas
-1987, 1988,1989…- Un shinobi, realizaba lagartijas sin parar; con una mochila enorme en la espalda, a las afueras de la entrada de konoha –Lee, no entiendo porque trajiste todo eso, solo serán unos días – decía con autoridad una kunoichi de ojos cafés, con el cabello sostenido por 2 moños y con la bandita de su aldea en la frente. –Tenten debes tomar los consejos de Gai-sensei, recuerda lo que nos dijo una vez, siempre llevar ropa y armamento extra a una misión por si a caso- La ojicafe rodeo los ojos y puso los brazos en la cintura – ¿me pregunto cuánto tiempo tardara ese bruto? Espero que haya escogido un buen capitán- se dijo a sí misma, la bella ninja, dirigiendo su vista a los adentros de la aldea, logrando ver a lo lejos una silueta que trotaba hacía su dirección.
-Hey Lee ¿esa no es Hinata?- Tenten pateo en las cotillas a Rock Lee para que mirara si su suposición era cierta -¡Auch! ¿He? O es cierto ¡Hinata-san!- el chunin dejo su entrenamiento rápido, para levantarse y saludar a Hinata desde lejos, moviendo su mano de derecha a Izquierda. - ¿Qué hace ella aquí?- pregunto en voz baja la compañera de Lee sin quitar la vista de la Hyuga, que ya estaba a unos metros de ellos –Lee-san, Tenten-san ¿Aun no ha llegado Naruto-kun?- pregunto Hinata con una sonrisa bondadosa en su rostro, deteniéndose frente a los miembros del equipo gai.
-¿Hinata iras a la misión?- la expresión de Hinata cambio a preocupación ¿Naruto no le había comentado a Tenten ni a Lee que ella sustituiría a Neji? Vaya, ahora que le diría a Tenten, ella era muy Inteligente y de un carácter bastante explosivo, sería complicado explicarle todo el asunto, sería mejor que Naruto apareciera en ese momento. –etto...yo- la Hyuga se puso nerviosa y las manos comenzaban a sudarle mientras que Tenten cruzo los brazos, comenzando a irritarse, el único hombre presente, solo podría apreciar a las dos chicas mirándose, ambas estaban frente a frente y notando lo incomodo de la situación, iba a interferir hasta que… -¡Hey chicos lamento llegar tarde!-
