Capitulo: El valor de vivir

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Al final del camino de la vida, no te preguntarán "que tienes", sino "quien eres" ¿Cuál será tu respuesta?

René Juan Trossero

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Kenshin caminaba por los pasillos, siendo seguido por Aoshi. Hoy tenían reunión, por fin después de un largo periodo verían a Saito y sabrían que tan grande había sido el desastre que Makoto estaba desatando por alrededor de Europa. Además Hannya había retornado de su viaje junto con Enishi y traía nueva información sobre Kanryu y Kamiya.

"Bienvenidos Caballeros, espero sus viajes hayan sido acordes" hablo el pelirrojo apenas entraba en la habitación, ya casi todos se encontraban reunidos. Todos menos Sanosuke, que siempre solía llegar tarde. Vio como un hilo de humo salía de una esquina, demostrando que ahí se encontraba Saito Hajime.

Hajime Saito, era jefe y dueño de las grande prisión de todo el mundo. Ahí la escoria de la escoria estaba. En sus inicios Kenshin y el no se habían llevado para nada, siempre había una intención de pelea por determinar quien tenía más poder, pero pronto esa emoción se vería suplantada cuando tomaron a Tokio como rehén, la esposa de Hajime y fue gracias a Kenshin y su grupo que lograron retornar a Tokio, sana y salva a los brazos de su esposo. Desde ahí Saito juro lealtad ante Kenshin y mientras fueron escalando, empezó con la construcción de la cárcel mas grande del mundo. Muchos piensan que para placer personal, en donde él los usaba para tortura y demás pero, pocos sabían que la intención de esa cárcel era otorgar un sentido más humanitario a todo. Su esposa le había pedido que otorgara una oportunidad de redimirse a todos aquellos que eran malos, así como ella lo había conseguido a él. Y era cierto que el amor, tan devoto que él le tenía a Tokio causo que este sitio fuera creado. Aun así, esto no detendría a Saito que si lo provocaras el no dudaría en atravesarte con su katana y hacerte entender que aun cuando el conocía el amor, sabia la diferencia entre algo que podría salvarse y algo que no.

"Hajime, es bueno verte ¿Como esta Tokio?"

"Muy bien Kenshin, a la espera de un segundo hijo"

"Imagínate si es niña" hablo entrando rápidamente por la puerta Sanosuke, causando la risa de Enishi y la mirada letal de Saito "Pobre niña estaría encerrada en una torre, diciendo que nadie seria lo suficientemente digno para su pequeña niña. Hahahaha" Se acomodo en el asiento, sirviéndose uno de los licores favoritos Sake.

"Tu humor me empalaga, Sagara" dio otra bocanada de cigarro mientras levantaba su copa de sake para que le sirviera por igual a él.

"Sabes que me amas de esa manera, Lobo Mibu" Si, ese era el nombre que se había ganado Saito a lo largo de la guerra. El era un líder nato, como lo es Kenshin. Aunque Sano nunca se lo dijera, el era otro hombre por el cual estaría dispuesto a seguir. A pesar de las grandes diferencias. Miro a Enishi que también asomaba su copa "Enishi, tan pálido como siempre ¿Como está el frio por allá?"

"Estamos entrando en época de invierno, así que tú me dirás Sagara"

"Muy bien ya que estamos todos, podemos empezar esta reunión. Tengo cosas que hacer"

"Como siempre Kenshin arruinando las fiestas"

"Aoshi, empezaremos contigo"

"Por supuesto, Himura-sama" tomo la agenda que tenía entre sus dedos y empezó a abrir información "Las importaciones y exportaciones de suplementos han sido enviadas con total éxito, no se ha visto la presencia de piratas en nuestros dominios han desaparecido, además los nuevos modelos de embarcación son más veloces, reduciendo el tiempo de destino y aumentando la producción"

"Eso es buena noticia"

"Así es, gracias a esto podremos enviar todo lo necesario para los países de frio antes que el invierno alcance su punto máximo. Yukishiro-san ha dejado otro informe contabilizando lo necesario para este invierno en cada provincia" Levanto la vista brevemente para observar al hombre de cabellos blanco y luego al pelirrojo, quien asintió.

"Hemos logrado más personal se inscriba militarmente, debido a los ataques en Europa, las personas están empezando a escoger un lado y aquellos que apoyan nuestro bando han decidido enviar y preparar a sus mejores hombres. Los entrenamientos ya empezaron y se espera que un 54.7% de los inscritos apruebe para soldado. Mientras que los demás, será puestos en demás cargos según sus capacidades y habilidades"

"Ahí me gustaría que se triplicara el entrenamiento. Ahí lo apunte Aoshi, léelo." hablo rápidamente Sanosuke, mientras que Aoshi carraspeo un poco.

"A eso mismo iba, Sagara-san. Debido al desempeño mostrado en las embarcaciones y ciertas zonas de resguardo. Sagara comprobó que el rendimiento militar ha bajado, mientras que el enemigo ha subido su nivel. Por ende pidió un cambio regulatorio en los ejercicios para los ya militantes y un nuevo entrenamiento riguroso para los nuevos"

"¿Crees que con ese nuevo procedimiento de ejercicios pasaran más?" hablo suavemente Saito, mirando a Sagara.

"No, no pasaran mas. Pero como siempre he pensado y estoy seguro que todos ustedes también lo han pensado, todos sabemos que es mejor la calidad a la cantidad. Números no ganan batalla; es fortaleza, estrategia y poder de determinar las mejores formas de cómo acabar con tu enemigo lo que ha hecho que lleguemos hasta donde estamos" Sanosuke siempre habrá podido ser un hablador demás, pero es claro y serio cuando sobre estrategias militares se habla"

"Sano tiene razón" Hablo el pelirrojo quien se vertía un trago de whisky.

"No podría concordar mas contigo Sagara. Solo quería ver si esa cabezota tuya podía procesar información" Aoshi volvió a carraspear pero antes que pudiera hablar fue Saito quien lo hizo, como leyendo lo que tenia escrito.

"Siendo así se espera menos de 49% que apruebe, aunque... Siempre hay milagros" dijo con un tono burlón, observando a Sanosuke.

"Ha ha Saito, muy gracioso. Sigue fumando"

"Maa Maa, ya muchachos compórtense, harán que a Himura-san le dé una embolia" hablo Enishi en tono divertido mientras Kenshin solo bebía tranquilo su trago.

"El reporte de Saito, dice inconcluso"

"¿Significado, Aoshi?"

"Significa Kenshin, que alguien se encargo de quemar muchos de los prisioneros que tenia" Se acomodo en su silla y en un tono más serio, miro al pelirrojo "Makoto Shishio esta moviéndose lenta pero inteligentemente, la lista de los prisioneros que se escaparon es muy especifica. Y son 6 los que más temo en esa lista. Pero, no sabemos cuánto de todos esos 6 ya se encuentran en manos de Shishio o si murieron"

"¿Que quieres decir?"

"Libero a personas que históricamente hablando han causado miedo en la población pero así por igual, se ha encargado de matarlos y quemarlos. Hemos descubierto quienes son debido a las placas que mande a injertar en ellos para poder reconocerlos si intentan escapar"

"Ya veo. El antiguo grupo Juppongatana estaba ahí ¿No es así?"

"Así me temo, Kenshin" hubo un largo silencio tras esta declaración, Kenshin miraba su trago intentando recordar el gran terror que ese grupo causo sobre la población tanto en Europa como en Asia.

"No deberías temer entonces Saito" Hablo rápidamente Enishi causando que Kenshin no pudiera perderse más en sus pensamientos "Himura ha adquirido una nueva arma que n os ayudara con todo esto, dile Himura" Vio como Saito giro su mirada de Enishi hasta posarla en Kenshin.

"Ah, hai... Takani nos recomendó a su socio Takeda, sobre un nuevo prototipo de arma que estaban desarrollando-"

"Y no es cualquier arma Saito, fue gracias a esa arma que logramos derrocar a los piratas con un solo tiro" Continuo hablando Enishi.

"¿Y esta arma donde se encuentra ahora mismo, Himura?"

"Sanosuke la está entrenando" Saito giro su cabeza ahora hasta postrarla en Sanosuke, quien estaba más entretenido con el licor que con la reunión. Al escuchar su nombre se ahogo y fue ahí cuando se rasco la cabeza como si recordara algo.

"¡Ah! De eso mismo venia a hablarte Himura, ehm... Como explicártelo... Ella ha avanzado mucho, pero su cuerpo no contiene la misma resistencia física que yo o que cualquier otro tipo de persona. Así que, ehm... he he, quería recomendarla para entrenamiento de espada. Es realmente veloz Kenshin, tanto como tú o Saito"

¿Ella? Fue lo único que le intrigo de esa oración a Saito

"Yo no pienso perder tiempo entrenando a nadie"

"Yo podría..."Hablo interesado Saito, todos giraron su cabeza y mirada al hombre de ojos dorado y cabello negro "Pero primero, me gustaría ver a esta famosa arma de la que tanto hablan"

"¡Yosh! Que no se diga más, ahora mismo debe estar entrenando"

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Tumbaba cuerpos con velocidad, haciendo uso sus piernas más que todo. Aprovechaba las posiciones en sus enemigos para elevarse en el aire y lograr eliminarlos con patadas o rodillazos. Cayo al suelo y colocándose en posición de ataque observo a sus enemigos.

4 hombres, estatura media. Peso aproximado 80Kgs. Sabía que la masa no era su fortaleza, por eso debía usar la agilidad para poder derrotarlos. Vio como uno afinco su pie derecho dispuesto a atacarla. Y cuando se movió, sus ojos se tornaron algo vacios. No, Himura-sama desea un arma capacitada en todo, no puedo apoyarme solo en mi poder. Sus ojos se tornaron a un brillante azul. Movió su pie izquierdo al notar cómo iba a atacar el lado izquierdo y colocando sus brazos en posición angular logro tomar al hombre por el brazo y realizar una torcedura, haciendo que su cuerpo se incline al frente. Aprovecho su brazo y se impulso colocándose sobre la espalda del mismo y tirar el brazo hasta sacar el hueso de su hombro. El gran hombre grito de dolor y se tumbo al suelo. Mientras ella, se dirigía rápidamente al siguiente cuando vio que intentaba atacarle por la espalda. Logro pararse sobre sus manos y extendiendo sus piernas las enrollo sobre el cuello del hombre y usando su cuerpo como un péndulo lo indico a caer sobre uno de los lados para continuar con la presión y hacerlo caer sobre su espalda y usando la base de sus manos, aturdió al hombre.

Se puso de pie, y observo a los dos restantes. Iban a atacar juntos, corrió unos pasos hacia atrás para agarra impulso. observo como uno de los hombres inclino su rodilla y aprovecho esto para usarlo como escalón e impulsarse. Asesto un golpe de la rodilla sobre su mandíbula y al verlo inclinarse hacia atrás. Rápidamente tomo impulso del suelo al sentirlo sobre sus pies, y usar su canilla para asestarle otro golpe sobre el oído y aturdirlo. Sabía que esto le daría tiempo necesario para tomar al otro y no enfrentarse a los dos. El hombre la tomo por la espalda y la rodeo con sus brazos. Sabía que no podría zafarse del agarre. Así que pisoteo su pie derecho y cuando el hombre se inclino al frente golpeo su nariz con la parte trasera de su cabeza.

"¡Perra!" Ladro el hombre al sentir como su nariz sangraba.

Sin que ella lo notara, habían mas presencias en la habitación. Meros espectadores que observaban el progreso de la chica. Saito por su lado tenía una ceja elevada, abrumado por la famosa "Arma", ladeo una sonrisa y metió las manos en sus bolsillos. Enishi miraba asombrado por la rapidez de la chica, cuando la conoció solo veía una chica tímida pero con una mirada mortífera que solo salía de vez en cuando, ahora veía determinación brotar por sus ojos, muy interesante era la emoción que atravesaba su mente en palabras y sensaciones. Sanosuke solo miraba orgulloso el trabajo que había logrado sacar con ella, sabia la determinación de Kaoru pero más que nadie sabía que Kaoru quería ser algo más que un arma, un humano capaz. Kenshin miraba atento todos los movimientos, si era cierto. Era bastante veloz y ya leía con anticipo los movimientos de su enemigo pero al verla lucha contra 2 personas al mismo tiempo más grandes que ella, sabía que no tenia oportunidad. Imagina si hubieran más de 2 ¿Seria capaz de derribarlos sin el uso de su poder? El mas que nadie sabía que tenía que llegar lo más cerca de Shishio sin que el reconociera las capacidades de esta chica. Ya que si reconocía fácilmente el plan que Himura tenía, sabía que buscaría la manera de agotar su mente antes que alcanzara estar frente a él. Miro a Saito por un momento, se veía bastante interesado en el asunto pero ¿por qué?

Volvió a mirar a Kaoru, quien acababa ya de terminar de derrumbar al último hombre, y se encontraba respirando agitadamente por toda la actividad. Fue en ese momento cuando noto la cantidad de personas que había derribado. Ahí habían mas de 30 personas.

"Sabes que es lo más interesante... Que todos a los que hirió, solo les cause heridas que tardarían 2 semanas en recuperarse o menos. Ella sabe que es entrenamiento Kenshin y por eso no ha causado nada letal en alguno de ellos" hablo suavemente Sanosuke a su lado, y si era cierto. La mayoría era contusiones, huesos salidos o parecido. Mas no habían como tal huesos rotos o heridas que pudieran deshabilitar a la persona

"Me interesa entrenarla Himura" Se encamino a un espacio en la habitación de madera, donde habían unas espadas de madera, llamadas Bokken y de ahí camino para poder hablarle a la chica de ojos azules.

"¡eh jou-chan! Eso ha estado increíble" Vio como la joven, ya se había puesto erguida notando las nuevas caras, Sanosuke había corrido para quedar a su lado y darle una toalla. Mientras que el staff general recogía a los heridos para llevarlos al médico. La joven empezaba a limpiar su sudor cuando noto a Kenshin estar cerca. Inmediatamente se inclino en señal de respeto.

"Buenos Días, Himura-sama" Subió la mirada y lo observo levemente, el solo asintió y con esto continuo a quitarse las vendas en sus manos.

"Tu rendimiento ha cobrado su esfuerzo. Pero, Sano aquí me informo que lo tuyo no es el combate cuerpo a cuerpo"

"¿Eh?" Miro a Sano algo molesta y luego en preocupación a Kenshin "Himura-sama le prometo que puedo hacerlo, soy más fuerte de lo que creen puedo soportarlo" la venda en su mano derecha se había terminado de deshacer y la mirada de Himura cayó en ella.

"Tus manos me dicen lo contrario pequeña"

"Demo..." el levanto una mano para callarla al instante.

"No vengo a evitar que entrenes, vengo a darme más herramientas para obtener mejores resultados"

"¿Eh? A que se..."

"Como se, el uso de armas no es tu fuerte pero, tu velocidad es buena, y eso es algo que sirve mucho en el manejo de la espada. Katana para ser mas especifico" Los hombros de Kaoru se elevaron y pudo notar un tilde de emoción con lo que decía "No creas que seré yo quien te entrene" Se hizo a un lado y observo a los demás masculinos detrás del pelirrojo.

"Veamos primero tus habilidades" Antes que Kaoru pudiera hablar, Saito le lanzo el bokken y ella lo agarro con su mano derecha, trago un poco de saliva y vio como se ponía en posición. Kaoru tomo el bokken con ambas manos y puso su pie derecho atrás. Los demás se hicieron a un lado. Kaoru parpadeo un poco, y rápidamente Saito ataco cuando sus parpados volvieron a cerrarse. La fémina levanto la espada al leer rápida pero cortamente hacia donde iba dirigido el ataque. Dio unas pasos atrás cuando este volvió velozmente a intentar golpearla, esquivaba los ataques que Saito le propinaba pero no le daba chance de ella poder atacarlo "Nunca lograras derrotar a tus enemigos si no empiezas a pelear con la espada" Movió el bokken hasta lograr derrumbarla por los pies y haciendo que Kaoru cayera de nalgas.

"Otra vez"

Fue lo único que repetía Saito, a la 5ta vez de ver a Kaoru en el suelo. Esta vez antes de que el repitiera, la ojos azules se encontraba de pie pero esta vez había algo diferente, sus ojos estaban oscuros. Sano se dio cuenta e iba a decir algo pero Kenshin lo detuvo. Sabía lo que hacía, quería probar el punto de quiebre de Kaoru, ver su potencial. Su propio maestro lo entreno de esa manera. Shishou.

"Así que esta es la verdadera cara de alguien que quiere derrotar a su enemigo, bien... Veamos que tanto lo deseas" Kaoru lo miro a los ojos y la mirada se volvió vacía por completo. Saito tiro su bokken y saco su katana, empuñándola con su mano derecha dejando el filo y su mano izquierda expuesto a Kaoru. Ella solamente sostuvo con ambas manos el Bokken y se inclino un poco. Solo se miraban, hasta que el sudor de Kaoru fue la señal que necesitaba para abalanzarse contra el otro. Saito era rápido, pero sintió algo retenerlo. Bajo la mirada y observo manos tomarlo de las piernas

¿Pero qué es esto? Subió la mirada y noto que la chica no estaba. Mas bien no estaba en el tatami donde había ingresado. Todo parecía un campo de batalla. bajo la mirada y las manos ya no eran solo eso, sino cuerpos y cuerpos. Giro su cabeza y observo llamas del otro lado y esta empezaron a rodearlo como una C, dejando solo una salida al frente. Cuando miro al frente observo a alguien familiar: Su esposa

Tokio... Nani...

Antes de que pudiera hablar, noto la espada en manos de Tokio, y sintió un respingo. Conocía este sitio, era una de sus tantas pesadillas pero ¿Que hacia el ahí? El estaba en el tatami, en el cuartel de Himura, examinando a aquella chica.

Los demás observaban como Saito estaba paralizado en la misma posición donde estaban y Kaoru solo miraba con ojos vacios, ladeando una sonrisa. Mientras se ponía en posición dispuesta a atacar.

"¿Acaso ella...?"

"iie Enishi, ella lo está probando a él. Cuando Kaoru entro en mi mente, juega de maneras muy diferentes con cada uno. En mi mente ella jugó con mi debilidad, todos los hombres que estaban bajo mi cuidado cuando murieron en la guerra, son mi debilidad. Ella uso eso en mi contra y sentía una aguja atravesar mi cerebro" Hablo suavemente Aoshi.

"Entonces ella está usando la debilidad de Saito a su favor"

"Así es. Pero este caso parece ligeramente diferente... Saito miro a sus pies y luego a su alrededor. Parece que en vez de entrar en la mente, está creando un paradigma frente a él"

"Una ilusión" hablo Kenshin rápidamente "Una ilusión de Tokio. La mayor debilidad del lobo Mibu" Todos miraron de frente a donde la batalla se llevaba a cabo.

Esa persona no es Tokio. Fue lo único que pudo procesar Saito antes de volver a ponerse en posición ofensiva, vio como su mujer tomo la misma postura. Leyendo cada movimiento, ya las manos bajo sus pies no estaban pero si el fuego a su alrededor. Esa persona lo estaba retando, y él no lo perdonaría por usar lo más valioso en su vida en su contra. Respiro profundamente y se lanzo en un solo movimiento. En dirección contraria a donde estaba Tokio, directo al fuego. Cerró los ojos cuando paso por el fuego y cuando los abrió casi se estrella contra la pared. Miro perplejo y rápidamente se giro sobre sus talones para observar a Kaoru en el mismo sitio donde estaba.

¿Había sido una ilusión? Sonrió y se puso en posición defensiva cuando Kaoru se lanzo a atacar y desvaneció en el aire "Eres buena, pero no tanto" Movió su espada a un punto y justo en el momento que la detuvo. Noto como del filo corría una línea de sangre y frente a él estaba la chica con la hoja de la katana apuntando al lado de su cuello izquierdo. Justo cuando iba a decir algo noto algo sobre su cuello en el mismo lado. Y pudo observar el bokken apoyarse de la misma manera que él. Ella había leído su movimiento. Volvió a sonreír y noto como ya los ojos de la chica eran los mismo de antes, bajo la katana y la empuño. Sacando sin medir tiempo un pañuelo. La chica se inclino en respeto y tomo el pañuelo.

"Excelentes reflejos, con gusto te entrenaría" Kenshin también pensó lo mismo por un leve momento. Sabía que la habilidad de la chica de aprendizaje se debía a que era un experimento, su mente estaba diseñada para pensar mas rápido que cualquiera y con este entrenamiento su cuerpo demostró que intentaba también ponerse al mismo nivel "Pero no seré yo quien lo haga" Kenshin elevo su ceño fruncido y espero a que Saito se explicara mejor. Sin decir más nada la puerta se abrió suavemente y de ella entraba una nueva persona, todos centraron su atención al recién llegado "Sera mi hijo, quien lo haga" Okita, recordaba al hijo de Saito donde fuera. Lucho con ellos en varias ocasiones, pero había perdido su brazo en la última guerra. Su brazo derecho para ser especifico. Bajo la mirada y observo como el brazo estaba ahí. Frunció mas el ceño ante lo que acaba de notar "Sera un buen entrenamiento para él y si Kaoru lo llega a derrotar en su entrenamiento, será entonces yo quien la entrene"

Un momento.

¿Como sabe el nombre de Kaoru? En ningún momento se ha mencionado. Camino aun mas intrigado ante el asunto, y tenía que reconocerlo. Aun cuando Aoshi y el era muy diferentes, en algo siempre concordaban: El manejo de información.

"Ha pasado mucho tiempo, Kaoru" dio un paso al frente sonriendo, su cabello marrón atado en una cola alta y sus ojos marrones demostrando alegría hicieron clic en la mente de Kaoru.

"Okita..." Y sin decir mas, soltó el bokken y casi con una leve urgencia y a sorpresa de muchos, abrazo a Okita. Kenshin miraba aun más curioso lo que pasaba aquí, dirigió una mirada a Aoshi quien capto su pensamiento y empezó a anotar en la agenda.

"No es necesario el secretismo, Kenshin... Si quieres saber como Okita y Kaoru se conocen, puedes preguntar" Vio divertido a Kenshin, y vio como este iba a responderle pero su atención se volvió a desviar.

"Es bueno ver que sigues tan linda como siempre Kaoru" hablo relajadamente mientras la tomaba de las manos y la detallaba "Lamento que mi padre te haya herido" retiro el pañuelo de manos de Kaoru y lo poso sobre la pequeña cortada.

"iie, está bien Okita... Más aun me sorprende saber que estas aquí, no sabía que Saito-sama era tu padre"

"¿Saito-sama? Hahahaha Vamos Kaoru, inflaras el ego de mi padre con eso" Se giro para observar a su padre matarlo con la mirada, noto luego a Kenshin Himura y se puso erguido mientras se inclinaba levemente "Es un gusto volver a verlo Himura-sama"

"Lo mismo opino Okita-san, es bueno verte pero... Tenía entendido que habías perdido tu brazo ¿Te importa explicar?"

"¡Oh! Puesto claro pero por qué no esperamos a que Kaoru se cambie así todos tomaremos el té" su padre volvió a mirarlo "o sake, como prefiera mi padre"

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Okita arrugo el rostro ante el pensamiento de probar el sabor del sake, el lo odiaba pero su padre siempre lo obligaba a tomarlo. Decía que esa era la única manera de saber si algo estaba bien con él. El Sake te sabría esplendido si tu espíritu y alma se encontraban en paz. Desde que había perdido su brazo, todas las veces el sake sabia horrible. Miro a todos los presentes incluyendo nuevas caras como el de cabello blanco y Kaoru, quien como siempre vestía un kimono. El siempre le gusto verla en kimonos, le recordaba a sus raíces cuando las cosas solían ser un poco más tranquilas. Sanosuke se encargo de poner sake a todos los que parecía gustarle, al igual uno para Okita este mismo noto entonces como a Kaoru, se le ponía un té y a Kenshin whisky.

"Bien ya que todos estamos, con algo de beber y Kaoru está limpia, podemos ir al grano por favor" Hablo con un leve hilo de poca paciencia Kenshin. Okita trago saliva, el sabia de la corta paciencia que podía tener Battousai en ocasiones.

"Hai hai. En la última guerra, la emboscada llevo más muertes de lo normal y aun cuando los rumores nunca comprobaron la existencia de mi brazo. Realmente lo perdí" Se levanto la manga de su gi y presionando un botón el brazo delineo unas finas líneas donde se abrió una pequeña compuerta que demostraba mecánica

"Un brazo biomecánica"

"Hai. Padre escucho de un medico experimental que estaba intentando genera biomecánica. Para ayudar así a los pacientes que sufrieron con pérdida de miembros. Su nombre es Kanryu Takeda" Miro de reojo a Kaoru y continuo relatando, a sabiendas que su padre nunca hablaría nada prosiguió "La operación fue dolorosa, pero la recuperación fue lo peor" Le dedico una amigable sonrisa a la única mujer en la habitación, y ella solo miro a su taza de té. Callo por un momento.

"La recuperación llevaba la posibilidad de que nunca pudiera mover el brazo, después de todo esto también es un prototipo. Kanryu explico que mientras mi hijo no hiciera una conexión nerviosa con su cerebro y ese brazo, el nunca podría moverlo. Y así fue por un tiempo"

"¿Cuanto tiempo?" Hablo con suavidad Kenshin al ver el brazo moverse libremente.

"4 años" Hablo Saito "Takeda indico que había un bloqueo emocional post traumático que le impedía conectar con su brazo"

"En otras palabras Himura-sama, la guerra dejo sus semillas plantadas, solo lograba move dedos cada vez que lo intentaba y luego dolía horriblemente en mi cabeza. Un horrible dolor de cabeza que no se paraba. Ahí fue donde conocí a Kaoru" Sorbió por primera vez el sake después de muchos años y para sus sorpresa, sabia dulce. Miro a la de ojos azules "Ella ya era parte de lo que es ahora"

"¿Quieres decir que ya conocías el arma que Kanryu estaba creando?" Kenshin pregunto cuestionando a Saito, vio como este negó.

"Yo no tenía permitido entrar a las instalaciones, la única manera de comunicarme con Okita era a través de videos que el propio Kanryu grababa. En otras palabras era altamente secreto todo. Mi hijo se quedo el tiempo que requería hasta que su brazo volviera a funcionar"

"Yo conocí a Kaoru por error realmente, ella estaba en un jardín cuando yo llegue por inercia a él y ahí la vi. Al principio no quería ni hablarme" se rio ante los recuerdos, Kaoru seguía mas concentrada en el té, incomoda con el tema "Pero, aun así eso no la detuvo de ayudarme cuando noto lo que me pasaba, ella... Entro en mi mente y logro conectar y sanar lo que había sido atrofiado por el miedo"

"Apaciguo tus demonios, por así decirlo" Hablo Enishi quien estaba realmente concentrado en el tema, Kenshin levanto la mirada ante las palabras de Enishi y miro a Kaoru por un momento para luego mirar a Okita, quien tenía una sonrisa llena de paz. Algo más que sanar sus demonios logro el pequeño pajarillo, así parece.

"Al poco tiempo empecé a mejorar mis capacidades motoras, hasta que logro salir y bueno... Mas nunca logre ver a Kaoru. No estaba encontrarla aquí"

"Gracias a que ella entro en la mente de Okita, fue que tuve una noción de lo que pasaba" Miro a Kaoru que por primera vez levanto la mirada y observo al hombre frente a ella "Cuando entraste en mi mente, fuiste directo a mi debilidad. Sabias que Tokio era importante para mí, y la usaste en mi contra. Fue una jugaba muy buena realmente, pero fue en ese momento donde descubrí que se trataba de ti, el arma que tu Kenshin comentaste haberle comprado a Takeda" hablo enfatizando la última palabra, haciendo que Kenshin se acomodara en su asiento.

"En otras palabras descubriste como salir de la ilusión puesta"

"Claro, pero eso fue porque Kaoru no tenía intenciones de matarlo" Hablo Aoshi "De otra manera habría acabado como muchos de los casos que se han enfrentado a Kaoru. Con esto logramos comprobar que lo que decía Kanryu que Kaoru podía hacer con tu mente realidad lo que ella quisiera, hablaba en serio"

"¿A qué te refieres, Shinomori-san?" Comento a la ligera Saito

"Ella entro en mi mente, la primera vez que nos conocimos. Y en aquella ocasión no solo me dio una visión como a ti Saito, sino me dio una probada del dolor que podía causar con solo entrar a mi mente"

"¡Kaoru nunca podría hacer algo así!"

"¿No? Entonces pregúntale a ella de que es capaz" Hablo Aoshi, algo molesto por la actitud del chico. Okita se levanto de la mesa algo molesto

"Conozco bien para lo que Kaoru fue diseñada, pero luego de esta guerra. Ella no será más un arma"

"Un arma, siempre será un arma" Los ojos de Kaoru se elevaron hasta Shinomori y bajaron nuevamente a mirar la taza frente a ella "Ella sano mi mente, si crees que un arma esta solo destinada para matar y no para proteger estas muy equivocado Shinomori-san, quizás lo mismo te lo hizo a ti y no te has dado cuenta Shinomori"

"Okita, calma"

"No padre. Madre siempre me ha enseñado que todos podemos cambiar, que todos merecemos una oportunidad de decidir que queremos ser. Pero, que predestinen el futuro de Kaoru en donde ella solo será un simple utensilio. No puedo hacer caso omiso a eso padre. No es lo que madre me ha enseñado" Okita siempre fue un niño entrenado que ve el corazón de las personas, algo que su madre Tokio le ha enseñado. Saito lo sabia claramente, por eso no dudo jurarle lealtad al letal Battousai cuando este salvo a su esposa. Hasta personas como Battousai merecían un corazón. Como el de él fue cambiado por Tokio. Miro a su hijo con orgullo ante las palabras. "Himura-san, si me pides que entrene a Kaoru, lo hare. Pero siempre y cuando la respeten y la vean como otro ser humano, no como un arma que causa destrucción y dolor por donde vaya. Sino todos nosotros seriamos igual de monstruos como ella"

Hubo un gran silencio.

Kaoru solo miraba sorprendida ante las palabras de Okita, aun después de tantos años. Él aun estaba agradecido con ella por lo que hizo.

"Ella me devolvió mi habilidad para poder mover mi brazo, volver al campo de batalla y poder otorgar la tranquilidad que mi madre tanto añora" Camino hasta quedar detrás de Kaoru y apoyo ambas manos sobre su hombro, ella miro de reojo y violentamente rápido a Kenshin "Himura-san..."

Kenshin se puso de pie.

Kaoru debe aprender el valor de la vida, para aprender a responder mas rápido a la muerte. Era algo que inclusive el mismo había aprendido y que su propio maestro le había enseñado. La técnica divida que nunca ha salido a la luz dependía de la voluntad de vivir, el valor a la vida. Ella empezaba a saborear lo que era la vida, y a pensar que podía ser algo más que un arma y que no importara que fuera destruida si la oportunidad llegase a tocar la puerta. Porque solo así, serias una bomba de tiempo que explotaría en cualquier momento. Aun si eres el arma más poderosa del mundo, y sabes que no será tan fácil matarte; eso te hará ser muy descuidado con tu propia vida. Podía sentir los músculos en su rostro saborear una leve sonrisa. Todo está cayendo en el lugar correcto. Miro a Kaoru y luego a Okita.

"Nunca he dejado de verla como algo menos que una humana. Puedes entrenarla Okita y si alguien la irrespeta de alguna manera. Responderán ante mí. Tienes mi palabra"

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Y así, el entrenamiento empezó. Okita se había mudado a la residencia Himura, donde entrenaba 24/7 a Kaoru con el manejo de la espada. Kenshin un par de veces lo observaba entrenar y tenia razón al ver como Okita había sido dejado al cuidado de Kaoru para su entrenamiento, el joven había madurado en técnica y habilidad. Poco si se podría decir podría retarlo y hacer una gran batalla. Digna de recordar.

Kenshin se sentía sin descanso, era la hora en la que el sol empezaba a salir. Su mente se encontraba turba; nuevamente las pesadillas lo plagaban. Desde hace algún tiempo para acá, nuevas imágenes plagaban su mente, incluyendo algunas de Tomoe con su nueva familia. Enishi le había dicho sobre el nuevo bebe, era una niña. Y siempre que recordaba a Tomoe, una punzada de celos plagaba su mente indicando que era él el que debería estar al lado de Tomoe, y esos niños deberían ser sus hijos. Pero el destino había jugado diferente, y Tomoe ya no era de él. Ahora solo velaba por su felicidad, y si su felicidad era estar lejos de ella. Entonces, que así sea.

Pero aun así, ante todo esto, su mente aun no se encontraba en calma, y parecía que ni buscar el calor carnal en brazos de Megumi calmaba a su demonio, así que se había puesto su Gi y hakama de entrenamiento y con katana en mano se dirigió al tatami de entrenamiento. Al abrir la puerta, su mirada reflejo sorpresa. Ahí en medio del tatami con apena una luz tenue se encontraba Kaoru, haciendo unos kata de repetición. Cerro despacio la puerta no deseando interrumpirla y por primera vez en semanas pudo ver los cambios en ella. Su movimiento de brazo era preciso, determinado y con una postura formidable. Okita realmente le había estado enseñando bien.

La pregunta era ¿Que tanto había avanzado?

"Buenos días, o madrugadas. Kaoru" Vio como la chica perdió un poco su balance y se giro para observar al pelirrojo con rostro sorprendido. El mismo se acerco hasta donde ella estaba, pero ella no paro su postura, mas solo se quedo mirando.

"Buenos días, Himura-sama"

"¿llevas aquí toda la noche?"

"iie. Llegue hace una hora, entreno desde temprano para poder dar mejor resultados"

"Ya veo"

Silencio.

Y solo se veían el uno al otro.

"Si gusta puedo retirarme, para que tenga el tatami para usted solo"

"iie iie. Hagámoslo más interesante. Practica conmigo" vio como la chica parpadeo, aun incrédula de la situación "Es necesario Kaoru, es necesario que yo sepa como reaccionaras y tu sepas leer mis movimientos y necesidades antes que yo lo indique"

"¿Se refiere a confiar en el otro?" Vio como Himura elevo una ceja ante la pregunta "Okita me dijo que un espadachín debe conocer a la perfección su katana, hacerse uno con el arma como si fuera una extensión natural de la otra persona. Para eso cada Katana está diseñada de una manera específica para cada samurái. Cada espada representa el alma de cada espadachín ya que la katana también debe conocer a su dueño" Himura relajo sus hombros y sonrió suavemente. Kaoru se sorprendió ante el suave cambio de matiz en los ojos del hombre y miro su bokken.

"Veo que Okita te ha enseñado bien" Se puso frente a ella y se puso en postura agarrando la funda de su katana y colocando su mano derecha levemente sobre el mango "Toma una katana de practica ¡Rápido!" La chica asintió y camino hasta una de las katanas que reposaban en una pared, poniendo el bokken en su sitio original. Y se apresuro hasta quedar frente a Himura, trago saliva y respiro hondo. Saco su katana y se puso en posición.

Los golpes de las katanas, pasos y respiración era lo único que se escuchaba en la habitación. Tanto Kaoru como Himura, parecían danzar con la espada. Kenshin podía sentir una sonrisa formarse en su rostro, era buena. Se movía con gracia ante cada estocada, y cada estocada tenia la medida perfecta de movimiento y reacción; ella parecía leer sus movimientos con persistencia. Podía notar un brillo nuevo en la mirada de la chica. Si, todas las piezas estaban cayendo en su lugar.

"Te mueves bien Kaoru, realmente las mejoras se notan" Había pasado una hora desde que habían entrenado, los dos se encontraban limpiando el tatami del dojo, como se les había enseñado.

"Arigato, Himura-sama" Ella parecía mas concentrada en limpiar el piso, pero no evitaba que respondiera. Se puso de pie para mojar el paño, y se encontró haciéndolo al mismo tiempo que Kaoru. Verla ahí tan calmada, le hizo recordar aquella canción que escucho hace ya algún tiempo. Habrá sido él...

"Una pregunta" Quería golpearse la boca por preguntar algo sin pensarlo dos veces. Ella levanto la mirada mientras exprimía el trapo "Aquella canción que cantaste la otra vez... ¿Fue Okita quien te la enseño?" vio como un pequeño brillo se escapaba de sus ojos y bajo la mirada al paño.

"No, fue alguien más, alguien muy querido para mi"

"Entonces ¿Por qué tratas tan personal a Okita?" Ella parecía extrañada con la pregunta, parpadeo un par de veces y sonrió.

"Okita cuando llego al laboratorio era un joven sin vida, sin motivo para vivir. Eso se podía notar de lejos. Por eso cuando empezó el entrenamiento para poder mover su brazo, no dude en acercarme a él, porque vi en su mente, no sabía cómo acercarme a él al principio pero el siempre me hizo sentir tranquila. Así que poco a poco le... Uhm agarre cariño, como a un hermano. Uno que nunca tuve" Susurro lo último. Se sentó en el tatami y sonrió con nostalgia "Apenas en ese entonces estaba entrenando mis habilidades, así que había momentos en donde no podía controlar lo que veía. Y en cuanto lo vi, supe todo lo que le ocurría. Así que solo fue cuestión de tiempo poder reparar su problema"

La observo mientras relataba eso y recordó lo que Okita hablo de Shinomori.

"¿Hiciste lo mismo con Aoshi?" Ella asintió.

"Hai, pero él no lo ha visto todavía. Aoshi no es de los que duerme mucho pero si medita demasiado... Y antes que lo diga, lo he visto en mis caminatas nocturnas y en la mañana. Siempre está en el templo cuando no está a su lado"

"Así es"

"Pero, no se ha dado cuenta que poco a poco ha dejado de visitar el templo y se ha permitido hacer otras cosas. Como hablar con Misao" Himura pensó por un momento ante esto, y ella tenia razón. El hombre siempre que tenía la oportunidad lo encontraba conversando con la pequeña chica. La chica se levanto y empezó a limpiar la zona que le faltaba.

"Kaoru..." la hizo detenerse, y se giro para verlo "De ahora en adelante, todos los días. Antes que entrenes con Okita. Nos veremos aquí y entrenaremos. Debes aprender a anticipar mis necesidades, para así salir victoriosos en contra de los males que nos enfrentaremos ¿Estas de acuerdo?"

"Hai, así será. Himura-sama" no dudo en responder ante su petición. Y volvió a su tarea de limpieza. Kenshin se quedo observando y volvió a sonreír complacido. Si todo seguía como estaba saliendo, muy pronto podrían buscar la manera de enfrentarse contra Makoto Shishio, y vencer. Para así conquistar lo último que queda del mundo. Porque una vez que América quedara bajo su poder. El resto de los países, se doblegarían fácilmente y al fin, cumpliría el más grande deseo que por muchos largos años se había planeado.

Sí, todo estaba cayendo en su lugar. Toda pieza estaba encajando en el lugar correcto, justo como el quería.

Lo único que no sabía, es que no todas las piezas se moverían como él quisiera.

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Lamento toda la tardanza con esto, estoy de viaje y no me habia dado chance de escribir pero este siguiente episodio tenia que escribirlo antes que abandonara mi mente xD. El siguiente episodio nuevos personajes aparecerán.

No tuve muchos reviews, pero aun asi agradezco a quienes dejaron su mensaje n_n Lo aprecio. Nos vemos en el proximo episodio ;)